Re:Zero Kara Hajimeru Isekai Seikatsu

Volumen 7

Capítulo 1: La Carta Recibida

Parte 1

 

 

Re Zero Kara Hajimeru Isekai Volumen 7 Capítulo 1 Parte 1 Novela Ligera

 




 

En vida, solo puedes jugar el juego con las cartas que has recibido

Eso era verdad sin importar las circunstancias de nacimiento, apariencia, talento, reputación, o las habilidades que ha cultivado una persona

Subaru Natsuki era muy consiente que le faltaba cada una de esas categorías.

A través de algún tipo de error, Rem había aceptado a Subaru completamente, pero él sabía muy bien que el Subaru Natsuki que ella vio un ideal muy alejado del real. Comparado con el hombre que ella veía en su mente, las cartas que el Subaru real tenía eran pocas, y pobres en calidad—

Pero él aprendió, ahora que estaba en la mesa de juego, que a nadie le importaban sus problemas personales.

Todo lo que alguien podría hacer en su posición era intentar ganar con las cartas que se le fueron entregadas.

El resto se redujo a simplemente que tan bien jugaba cada persona, sus habilidades, y si usaban algún engaño.

“—La Ballena Blanca.”

De todas las cartas en la mano de Subaru, el eligió la que tuvo mayor efecto sobre los demás.

Su declaración cambio las caras de aquellos a su alrededor de diferentes maneras.

Ellos estaban actualmente en la sala de recepción de la casa de la Duquesa de Karsten en el Distrito de Nobles de la capital real.

Sin contar a Subaru, cinco estaban participando en la discusión—primero, Crusch Karsten, señora de la Mansión acompañada por sus dos guardaespaldas, Ferris y Wilhelm. También asistió Russel Fellow, una de las pocas personas influyentes en la capital real, actuando como un consejero para Subaru.

Y…

“…”

…la quinta era Rem, quien estaba agarrando la manga de Subaru, proporcionando fuerza ilimitada al inspirar el coraje dentro de él.

La conversación entre esos seis en la capital real rápidamente comenzó a precipitarse hacia un clímax intenso.

En resumen, el objetivo de la discusión era formar una alianza entre la facción de Emilia y la facción de Crusch. La facción de Crusch estaba tomando una postura cautelosa de esperar  y ver hacia la solicitud de cooperación de la facción de Emilia para resistir la amenaza universal del Culto de la Bruja. Subaru recurriendo al nombre de la Ballena Blanca era su carta de triunfo para romper ese estancamiento.

Los ojos de Crusch se estrecharon con profundo interés; Ferris miró a su maestro con ojos llenos de tristeza. El profundamente mercantil Russel Fellow frunció el ceño, mientras que Wilhelm—

“¡¿—?!”

Después de un instante, Subaru involuntariamente contuvo la respiración cuando una gruesa y oscura hostilidad impregnó el interior de la sala.

Sintiéndose mal del estómago, como si sus intestinos estuvieran a punto de ser reordenados por la punta de una espada, Subaru levanto su cara para ver el origen—y vio al viejo hombre de pelo blanco exhalando profundamente y moviendo su cabeza ligeramente.

“…Disculpe mi…grave indiscreción. Parece que yo también tengo cosas en las cuales mejorar.”




Wilhelm cerró un ojo y se disculpó sin ningún cambio en su expresión.

El viejo espadachín alejo la malicio, sin dejar rastros, ni siquiera en los rincones más alejados de la habitación, luego toco su espada en su regazo como si estuviera avergonzado.

“No tengo excusa por interrumpir. Solo dilo y me retirare.”

“No, quédate. Deseo escuchar tu opinión.”




Crusch personalmente detuvo a Wilhelm de excusarse a sí mismo. “¿No te ha de importar?” dijo, cambiando su mirada a Subaru, quien respondió también asintiendo con la cabeza.




“Entonces, el termino Ballena Blanca ha sido sacado de manera repentina. ¿Puedo asumir que la Ballena Blanca de la que hablas es la Bestia Demoníaca de la Niebla, una de las tres grandes bestias demoníacas?”

“Si. Un monstruo que arroja niebla y nada alrededor en el cielo—esa Ballena Blanca. Se cuando y donde se mostrará a continuación. Quiero ofrecer esa información como parte del acuerdo para una alianza.”

¿Morderá el anzuelo? se preguntó Subaru, sus nervios en el borde mientras esperaba por la reacción de Crusch.

La señora de la casa puso una mano en su mentón en contemplación. Antes que emitiera un juicio, alguien interrumpió.

“Discúlpame. ¿Puedo algunas cosas pequeñas?” Russel levantó su mano y busco permiso para preguntas.




“Claro, pregunta lo que quieras.”

“Primero, hay un asunto que debo verificar… Señor Natsuki, ¿tienes una evaluación precisa de cual valor del conocimiento de donde la Ballena Blanca deberá aparecer?

“…Podría reducir el número de personas atrapas en el daño de la Ballena Blanca. Mercaderes y corredores de carga de dragones terrestre pueden cambiar sus rutas, y mejoraría la condición de un montón de víctimas, ¿creo?”

“Si, que predicamento. Sin embargo, eso solo te da una puntuación de 50 puntos.”

La evaluación de Russel de la tímida respuesta de Subaru fue bastante dura.

“¿Eres consciente de cuánta sangre se ha derramado debido a la Bestia Demoníaca de la Niebla hasta la fecha?”, continuó. “Las desafortunadas caravanas, que la niebla de la Ballena Blanca tragó, desaparecieron sin dejar rastro! Los caballeros reales que se reunieron para deshacerse de la Ballena fracasaron, derrotados por la bestia! Hasta hace unas décadas, aparecía cerca de aldeas y ciudades, tragándolas a ellas y a toda su población. No era poco frecuente los casos en que era imposible determinar la verdad de lo que había sucedido. La Ballena Blanca es más que una bestia demoníaca muy grande.”

Las palabras de Russel, que explicaban la amenaza de la ballena blanca, eran candentes—casi excesivas. Subaru, propenso a ocultar sus emociones negativas detrás de una fachada de negación, entendió el deseo de que otros comprendieran tales sentimientos.

Ante un enemigo demasiado vasto como para comprenderlo, la gente trató de ensalzar la inmensidad de su existencia para proteger a sus espíritus frágiles.

“Con tal bestia demoníaca, la medida más crucial es nunca encontrársela. Muchos comerciantes y viajeros no temen nada más grande que la niebla que cubre su camino. La Ballena Blanca es un símbolo de calamidad, y cualquier niebla en sí es un verdadero mal presagio. Si uno pudiera ver hacia adelante para saber dónde aparecería, valdría una inmensa fortuna! sin embargo…”

Habiendo apretado sus puños y hablado con tal entusiasmo hasta ese punto, Russel repentinamente miro a Subaru con ojos fríos.

“A la información se le asigna valor por su confiabilidad. Señor Subaru, ¿como puedes probar tal cosa? Sin prueba alguna, no puede ser visto como nada más que ficción.

“La mayor parte de lo que deseaba expresar seria repetir las palabras de Russel Fellow. Estaba a punto de preguntarte si podrías probar tu afirmación.”

Con sonrisas finas, Russel y Crusch cuestionaron la base de la sugerencia de Subaru.

¿Es la información verdadera o falsa? Ante esta pregunta, Subaru sintió un sudor frío contra su espalda. Pero no pudo revelar su ansiedad. Devolviéndole una audaz sonrisa, logró evitar que los pensamientos débiles se filtraran cuando puso su próxima carta en la mesa de negociaciones—tal como lo había simulado detalladamente muchas veces en sus preparativos de antemano.

“La razón por la que puedo saber de dónde saldrá la Ballena Blanca de antemano… ¡es esta!”

De repente, sacó algo de su bolsillo lateral y lo golpeó en la mesa.

Subaru mostró su evidencia en la mesa. Sintió que las expresiones de todos los que lo miraban se tensaron brevemente, pero al momento siguiente, el desconcierto se apoderó de ellos.

“Subaru Natsuki.”




“Si.”

Cuando Crusch silenciosamente declaro el nombre de Subaru, el hinchó su pecho sin rastro de miedo. Sin comentar el imprudente comportamiento de Subaru, apunto a la prueba que Subaru había puesto en el centro de la mesa.

“¿Que… es esto?”

Era una pieza brillante de tecnología de vanguardia dentro de un cuerpo metálico blanco.

—Ella no apartó la vista del teléfono móvil ni un instante mientras inclinaba la cabeza con curiosidad hacia Subaru.

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