Re:Zero Kara Hajimeru Isekai Seikatsu

Volumen 4

Capítulo 2: Bendiciones, Reuniones y Promesas

Parte 6

 

 

«Gracias por escondernos, Anciano Rom. La última vez que te vi, pensé que habías perdido tu sentido común, pero supongo que hoy lo hiciste bastante bien».

«… ¿Quieres que cambie de opinión y llame a esos jóvenes?»




«¡Seguro que eres insignificante para ser un tipo grande! ¡Conmigo aquí, solo hay insignificancia para todos los que me rodean [1]!«

Subaru sonrió y le lanzó un pulgar hacia arriba. El viejo Rom suspiró con expresión cansada.

Se habían mudado del estrecho callejón anterior a una calle más abierta de la ciudad.

El viejo Rom habló con Subaru mientras guiaba a la pareja a un lugar donde pudieran pasar desapercibidos.

La chica, habiendo mantenido su silencio hasta ese momento, finalmente tiró de la manga de Subaru con irritación.




«Hey, tú. Veo que estás teniendo una conversación personal. ¿Quién es este viejo? Explícamelo.»

«Este anciano es la cara de los barrios bajos de la capital real. El gigante Anciano Rom – comerciante para los jefes de los bandidos y todo en cuanto se refiere a esos bastardos egoístas. Tiene feos ojos, ama a su linda nieta y no es tan fuerte como parece».

«¿Es el mérito que tiene después de haber vivido una larga vida? Ya veo. Lamento tu patética existencia, tú, árbol torcido».

«Tu amiga es una chica molesta, ¿no?»

El viejo Rom estaba indignado por la dura valoración de la chica. Aunque la explicación de Subaru había sido verdad, él dejó eso de lado y le dio una sonrisa cálida al Anciano Rom.

«Estoy tan contento por haberme encontrado contigo, de verdad. Incluso yo estaba desesperado en ese momento. No tenía ni idea de qué iba a hacer”.

El viejo Rom se echó a reír y casualmente miró a Subaru.

«… La forma tan rápida con la que cambias de tema realmente confunde a un anciano. Parece que también lograste escapar con vida en ese momento… »

Su rostro se torció dolorosamente al ver las cicatrices en el cuerpo de Subaru.

«Puede que no sea alguien indicado para hablar, pero parece que la usuaria de cuchillos te dejó bastante mal parado».

«Nah, esa chica solo me hirió en el estómago. Todas las otras heridas son de algo que sucedió después».

«¡Dios mío! ¿Algo más te pasó, ni siquiera ha pasado un mes desde el incidente?»

Subaru pensó que la ruidosa reacción del Anciano Rom era bastante sensata cuando él mismo recordaba lo sucedido en el último mes, aunque en realidad, el chico había experimentado casi el doble tiempo. Esas turbulentas semanas habían incluido a las hermanas sirvientas, el incidente de la bestia demoníaca y el asunto de Liliana.

Con Subaru manteniendo su boca cerrada, el Anciano Rom pareció aceptar los hechos por su cuenta, sacudiendo la cabeza mientras planteaba un tema diferente.

“- Hey, mocoso. ¿Sabes a dónde se fue Felt? »

«… ¿No lo has oído? Reinhard la llevó con él, o eso me dijeron… »

«Reinhard… ¿El Santo de la Espada? ¿Por qué el caballero entre caballeros la llevaría con él?

Al parecer, esta noticia fue como un baldazo de agua fría.

Subaru pensó en cómo se habían desarrollado las cosas la bodega de botines, finalmente notando la inconsistencia de los hechos. El viejo Rom estaba fuera de combate antes de que Reinhard entrara en combate. Rom y Reinhard no habían interactuado mientras Subaru estaba consciente.

«Así que, ¿acababas de despertar en una tienda destrozada sin explicación alguna, y todo lo que podías hacer era preguntarte qué era lo que había sucedido?»

«No fue tan desagradable. Desperté en la guarnición de los guardias. Aprecio que me hayan curado, pero después me tuve que escapar inmediatamente”.

«Ah sí. No es exactamente un lugar cómodo para ti, ¿eh?»

Un criminal no se sentiría cómodo al despertar en un hospital de la policía. Subaru no podía culparlo por salir de allí lo antes posible sin haber escuchado todos los detalles.

«Entonces es por eso que no lo oíste, ¿eh? Bueno. De todos modos, déjame informarte sobre lo que sucedió antes de desmayarme, más lo poco que aparentemente sucedió después”.

Después de ese preámbulo, Subaru representó un recuento dramático de los eventos sucedidos en la bodega de botines. El viejo Rom vio con admiración, la teatralidad sin sentido de Subaru, e incluso la chica de aspecto aburrido inclinó su cuerpo hacia adelante, cautivada de principio a fin por la actuación. Subaru concluyó, «¡Ella estaba tan sorprendida!» Y luego dije, » ‘-Quiero que… me digas tu nombre’ «.

La chica respondió: «Ho-ho, una elección bastante buena de palabras, si me permito decirlo. Debo aprobarte de mala gana».

Rom siguió, «Keh, realmente se lo dijiste… Bah, ¡este no es el momento para admirarte! La conclusión es que no sabes nada más de Felt aparte del hecho de que el Santo de la Espada se la llevó, ¿verdad, mocoso?»

«Parte de la razón de por qué vine aquí hoy, fue para hacer un poco de ‘ejercicio de pies’ y lograr descubrir exactamente qué sucedió…”

Pero se topó contra un obstáculo en medio de la situación, el intento de hacer contacto con Reinhard.

Rom murmuró para sí mismo tan débilmente que Subaru no lo escuchó.

«Pero… La Casa Astrea, de entre todas las cosas…”

El viejo Rom tenía una expresión de seriedad mientras levantaba la cara. Subaru se encogió de hombros sin poder hacer nada.

«Bueno, voy a ver si puedo encontrar a Reinhard, así que te haré saber si escucho algo. Quiero decir, quería saber si Felt estaba sana y salva, para empezar.




«Eso será de gran ayuda… Pareces extrañamente confiable. ¿Esta chica está involucrada con esto de alguna manera?»

«No, ni un poco. Ni siquiera sé su nombre».




«¿Cuántas rasguños debes conseguir por chicas cuyos nombres no conoces?»




«Oye, cuando no conocía el nombre de Emilia-tan, estaba bastante desesperado, así que no creo que nada de lo que haya hecho fuera tan extraño».

La respuesta indiferente de Subaru hizo que el Anciano Rom se frotara las cejas en señal de cansancio.

«No tiene sentido pensar en eso. Está bien, está bien. Confiaré en ti, así que avísame si descubres algo sobre Felt. Si puedo recompensártelo, lo haré».

«Estás realmente efusivo. Es porque es tu adorable nieta, ¿eh?»

«-Es correcto. Ella es… como una nieta para mí, así que por favor”.

Subaru quedó boquiabierto ante el acuerdo directo y desprovisto de vergüenza de Rom con él. Se preguntó si la rubia chica ladrona realmente sabía cuán profundos eran los sentimientos del anciano por ella.

Conociéndola, pensó que su cara se pondría roja e intentaría cambiar la conversación.

Mientras la conversación de Subaru con el Anciano Rom llegaba a su fin, la chica murmuró entre dientes: «Reinhard… escuchar el nombre de Reinhard aquí, de entre todos los lugares…”

Ella reprimió una risa. La expresión relajada de Subaru se tensó nuevamente cuando se volteó hacia ella.

«Oye, no es cortés oír a escondidas. No escuches de esa forma las conversaciones de otras personas».

«No estaba escuchando. Ustedes dos patanes simplemente comenzaron a hablar justo en frente de mí. Tú. Por la forma en que hablas de él, parece que tu declaración anterior de conocer al Santo de la Espada no era mentira. ¿Son cercanos?»

«Sería mucho el decir que nos encontramos una vez y nos hicimos mejores amigos para siempre, pero estamos en buenos términos, sí».

Subaru tenía una deuda con Reinhard. Tenía suficiente sentido de la reciprocidad como para devolverle el favor… incluso si no podía imaginarse a Reinhard en una crisis en la que Subaru pudiera sacarlo de apuros.

Subaru le preguntó a su nueva compañera, «Bueno, ¿qué sabes de Reinhard? No parece que seas una fan de él».

«Por lo que he escuchado, es una persona bastante retorcida. Más allá de eso, solo lo he visto un poco desde lejos».

La forma en que declaró que alguien era retorcido sin siquiera haber hablado con él sugería que su propio pensamiento era el que estaba retorcido. Pero con el silencio de la chica indicando que no tenía intención de dar más detalles, Subaru regresó su atención al Anciano Rom.




«Dejándola de lado, ¿cómo debería ponerme en contacto contigo?»

«Hay una tienda llamada Cadmon en Market Street. Dale mi nombre al hombre de aspecto gruñón y se pondrá en contacto conmigo».

«Bien, bien. Cadmon… ¿Cadmon?»

Mientras Rom le explicaba cómo ponerse en contacto él, Subaru inclinó su cabeza ante la palabra familiar.

De cualquier forma, había cumplido con su promesa de visitar al Anciano Rom. Esa era una de las actividades en su lista de cosas por hacer. Para encargarse del resto, primero, necesitaba algo más…

«Por cierto, la chica y yo estamos completamente perdidos. No quiero que mi aventura termine aquí antes de que pueda cumplir con mi promesa, así que, ¿podrías llevarnos de vuelta a la calle principal?»

«Mm, está bien. Déjamelo a mí. ¿Qué calle es esa?»

«De camino a la guarnición. Por favor y gracias.»

«¡¿No me oíste decir que escapé de la guarnición?!»




El grito exasperado del viejo Rom llenó el cielo sobre el callejón.

Según lo que ese cielo indicaba, había estado separado de Emilia durante casi una hora.

 

 


[1] Por si no se entiende la expresión, lo que intenta decir es “conmigo aquí, todos los demás son insignificantes”

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