Osananajimi ga Zettai ni Makenai Love Comedy (NL)

Volumen 1

Capítulo 2: Es El Primer Amor Así Que No Puede Evitarse

Parte 5

 

 

Desde allí corrí tan rápido como pude. Volando hasta el segundo piso, me zambullí en mi habitación, cerré la puerta, y toqué el botón para recibir la llamada.

―—Hola, ¿quién es?‖

¡Respiración, relájate!

¡Corazón, deja de saltar!

Cálmate. Sólo cálmate. Si mantengo la calma, no hay nada en este mundo que deba temer.

―Soy Kachi. Gracias por el mensaje.‖

―¡Oh no, no necesitas agradecerme!‖




―Llamo porque pensé que hablar directamente sería más rápido que responder pero…¿estás libre?‖

―¡Oh, por supuesto! ¡Sólo estaba holgazaneando en casa de todas formas!‖

―Ya veo, de acuerdo.‖

El tono de Shirokusa era más gentil cuando hablábamos a solas. La frigidez que tenía en el salón se había ido, reemplazada por algo que hasta yo podría llamar intimidad. Escuchar sólo su voz casi hacía que me pregunte si realmente existían razones para llamarla misándrica.

“¿Significa esto que todavía tengo una oportunidad…?”

 Esta era una chica que también dijo “Todos los hombres deberían extinguirse” y que estaba tratándome bien, ¿sabes? ¿Acaso el hecho de que salga con Abe también es alguna clase de malentendido…?

Mierda, pensar que podría tener una chance me puso nervioso.

―L-La idea de que me llames nunca se me había cruzado por la mente, Kachi.‖

―Aún no me he comprometido a escribir el guión, pero admito que despertaste mi interés con el contenido, o tal vez, el concepto de la obra. Me gustaría saber sobre ella tan pronto como sea posible.‖

Nuestra obra debe haber parecido como un juego para Shirokusa. Pero para que ella se tome la molestia de llamarme… su intención de darlo todo una vez que decidía hacer algo era verdaderamente profesional. Esa majestuosidad suya me resultabada increíblemente cautivadora.

―B-Bueno, básicamente lo que Tetsuhiko y yo decidimos durante el almuerzo fue—‖

―Haru~, voy a guardar la aspiradora~‖

 ―¡Pfft!‖

Escupí reflexivamente.

No, Kuroha no tenía la culpa pero… ¡su elección del momento fue espantosa!

―…………‖

Extraño. Ni un solo sonido llegó, pero sentí una brisa de aire frío soplándome desde mi teléfono.

―¿Haru~? ¿Estás escuchando~? ¿A qué hora quieres comer~?

―¡Ooof!‖

Estaba sufriendo. Me invadieron intensas palpitaciones, apenas respirando lo suficiente… El aire acondicionado debería estar prendido, pero no podía dejar de sudar…

―…Hmm, entonces así es.‖

La voz que finalmente emitió mi teléfono tenía una mordacidad y un escozor a la par de una ventisca.

―¿…Me equivoco sobre qué? ¿Te importaría elaborar un poco?‖ Shirokusa apenas evito enojarse. Tenía que responder con convicción.

―Kuro y yo somos amigos de la infancia, y nuestros padres también son amigos cercanos. Ahora mismo básicamente vivo solo, entonces ella viene una vez a la semana  para ayudarme a limpiar—‖

―…Y es su cita hogareña como pareja, ¿entonces yo no debería molestar?‖

¡Argh~, lo sabía! ¡Por supuesto que se lo tomaría de esa forma! Jajaja, qué se suponía que haga…

―¡N-No, en absoluto! ¡Te lo ruego, por favor, escúchame! ¡Espera, no! Yo, err—‖

―…Jejeje.‖

…Espera, ¿oí bien? ¿Mi mente finalmente estaba sucumbiendo bajo la presión? Podía escuchar una risa del otro lado de la llamada—

―Jejeje, perdón. Eres muy divertido, Maru-kun, es por eso que decidí molestarte un poco.‖

―¿…Heh?‖

―Ya sé de tu relación con Shida-san, así que no tienes que entrar en pánico… jeje.‖ Shirokusa estaba riendo. Eso fue suficiente para que mi espíritu se eleve y vuele.

Había puesto una sonrisa en ese perfil frío. El solo imaginarlo me provocaba la necesidad de soltar un grito y correr en círculos.

―E-Eso fue malo, Kachi… Nunca pensé que eras esa clase de persona…‖

―¿Nunca lo pensaste?‖

―Bueno, siempre actías como si odiaras a los chicos de la clase, y básicamente luces distante todo el tiempo…‖

―Eso es todo tu culpa, Maru-kun.‖

―¿…Heh? ¿Huh? ¿Mi culpa? ¿Qué quieres decir con eso?‖

―Bueno—‖

El sonido del llamado a la puerta reverberó a través de la misma, lo suficientemente fuerte para oírlo.

―¡Haru~! Voy a empezar a lavar la ropa, baja cuando hayas terminado con tu llamada~‖ Kuroha bajó las escaleras emitiendo sonidos como golpeteos con sus pies.

¡Suspiro, Kuro, tu sentido del momento no podría ser más atroz…!

Mi pulso cardíaco se duplicó conforme esperaba con nervios a las palabras de Shirokusa, sólo para que ella se mantenga indiferente, ―Parece que seremos interrumpidos si seguimos así, ¿por qué no hablamos mañana después de clases?‖

―¿…Eh?‖

―¿Eso es un no? ¿Tienes otros planes?‖

―No pero… ¿estás segura?‖

―Lo estoy.‖

…Oh dios mío… ¡Oh dios mío! ¡¡…Oh dios mío!!

¡Si pensaba que había sido rechazado, ahora acababa de acortar la distancia entre nosotros de un solo salto!

―¡Entonces por supuesto que me parece bien!‖

―En ese caso reservaré el salón de preparativos de la biblioteca. Verás, me llevo bien con la profesora a cargo de la biblioteca, por lo que me presta el salón cuando necesito tener una charla tranquila con alguien.‖

Estuve momentáneamente encantado con esas palabras—pero mi entusiasmo se enfrió rápidamente.

Shirokusa siempre reservaba el salón de preparativos de la biblioteca cuando quería tener una charla tranquila. Lo que significaba que de haber habido varias ocasiones en que ―quiso tener una charla tranquila‖.

La cuestión era con quién quiso tener esas charlas tranquilas. Si nunca hubiera pensado más allá de esas palabras, podría haber permanecido como un feliz ignorante.

Pero con un poco de razonamiento había una sola respuesta a ese misterio. Su compañero de conversación era—pensándolo de manera lógica, posiblemente su actual novio Abe.

Abe y Shirokusa eran personalidades conocidas. Por esa razón probablemente necesitaban un lugar alejado del ojo público para hablar.

“…Maldición. Soy un tonto.”

¿Por qué era tan denso y simple? Volaba tan alto como una cometa cuando la chica que me gustaba actuaba un poco amistosa conmigo.

Sin importar lo mucho que nos divirtamos hablando, Shirokusa seguía saliendo con Abe. Yo sólo  era alguien con quien ella hablaba  para pasar el tiempo.  Las prioridades de Shirokusa eran la escritura de novelas y su relación con Abe; salir conmigo sólo era algo que hacía dentro de los confines de su tiempo restante.

―Por favor envíame un mensaje con la temática, las cosas que te gustaría incluir en el guión y demás. Si todo marcha bien debería tener un argumento simple preparado para la reunión de mañana.‖

Su cálida y agradable voz apretó mi pecho.

Sus sugerencias con miras al futuro eran sin dudas la prueba de que sentía algo de afecto hacia mí.

Eso lo hacía más doloroso.

“¿Por qué no era capaz de hacerla mía?”—ese y otros sentimientos similares brotaban dentro de mí.

―¿…Estás segura sobre esto? ¿Qué hay de tu novela?‖

―Ahora está en etapa de edición, así que estoy libre.‖

Sería un poco agotador continuar hablando. En función de eso, encausé elegantemente la conversación a un cierre.

―Oh, eso es un alivio. Nos vemos mañana entonces.‖

―¿Eh? Err… de acuerdo, nos vemos mañana.‖ Corté.

Miré mi mano temblorosa. La fiebre que tuve mientras hablaba con ella aún permanecía. Sacudí la cabeza para deshacerme de ella y salí de mi habitación.

―¡Oh, Haru! Esta camisa está manchada con café…‖ Me crucé con Kuroha al salir.

Había  planeado  sonreír  para  ella,  pero  tan  pronto  como  Kuroha  me  vio  el  color desapareció de su rostro y dejó caer la ropa que estaba cargando.

―¿Hmm, qué sucede?‖

―¿A qué te refieres con „qué sucede‟?‖

―Te ves terrible, Haru.‖

En este momento mis emociones estaban desordenadas.

Regocijo y celos, arremolinándose en una masa confusa. Parece que Kuroha había visto a través de mí otra vez.

―Parece que no puedo ocultartenada, Kuro.‖

―Eres demasiado fácil de interpretar, Haru. El curry casi está listo, ¿comemos?‖

―…Sí.‖

Kuroha emitía un aura extremadamente agradable. Le conté sobre mi llamada con Shirokusa mientras comíamos el curry. Antes en el ardor del momento mentí diciendo que la llamada era de Tetsuhiko… pero Kuroha escuchó mi patético relato de principio a fin con buena fe.

Después de cenar me encargué de lavar los platos mientras que Kuroha sacó la ropa de la secadora en el living. Una vez que terminamos saqué dos barras de helado del freezer y le di una a Kuroha, quien se tomó un descanso de la tarea de doblar la ropa y se sentó en el sofá.

―Bueno, pensé en algunas cosas después de escucharte hablar, Haru.‖

―Oh.‖

Mordí mi barra sabor soda mientras Kuroha lamía la suya de habichuelas justo a mi lado.

―¿No te resulta sospechoso que Kachi-san de repente quiera acercarse a ti?‖

―¿Sospechoso?‖

―Ahora más que nunca, hay mucho que me resulta difícil de aceptar… En primer lugar, no confío en Kachi-san en absoluto.‖

―No podía confiar‖ en Shirokusa, ¿huh? Esperaba que Kuroha comente algo en cuanto al hecho de que Shirokusa aún tenga algún apego hacia mí.

―Bueno, dijiste que odias a Kachi, ¿pero qué parte es en la que no confías?‖




―Sólo piénsalo, Haru. Vas a actuar porque quieres presumir frente a Abe-senpai, ¿cierto?‖

―Oh—, sí, bueno supongo que tienes razón…‖

―¿No crees que existe la posibilidad de que Kachi-san y Abe-senpai hayan formado equipo detrás de escena para preparar alguna extraña trampa para ti?‖

Ya veo… Con mi mente tan en contra de su relación, no había considerado esa posibilidad en absoluto.

―Más allá del hecho de que ambos son amantes, ¿no es natural asumir que Kachi-san y Abe-senpai estarán en la misma onda? De ser así, hay buenas posibilidades de que Kachi-

san apoyará a Abe-senpai desde las sombras. Considerando todo eso, ¿no se siente como una trampa preparada por Abe-senpai el hecho de que Kachi-san de pronto esté dispuesta a discutir el guión contigo?‖

―Ooh, eso suena bastante probable,‖ Aferré mi cabeza con mis manos.

―Abe-senpai ha estado mencionando tu pasado deliberadamente, ¿cierto, Haru? Eso significa que debe estar bastante obsesionado contigo. Usar a Kachi-san como carnada para llevarte a una trampa es un desarrollo que fácilmente puedo anticipar. Si en verdad lo está haciendo, entonces ahora sólo eres un payaso que está demasiado feliz por morder el anzuelo, Haru.‖

―¡GaAAaaaAaaaaAaaah!‖

Golpeé mi puño rápidamente sobre el piso del living.

―¡¿Crees que puedes salirte con la tuya pisoteando el corazón puro de un hombre?! ¡Eres culpableeeeee1 ¡Prueba un poco de mi venganzaaaaaa!‖

―¡De acuerdo, detenteeeeeee!‖

Kuroha gesticuló intensamente con ambas manos como si estuviera tranquilizando a un caballo.

―Haru, volvamos al principio por un minuto. A la parte donde dijiste que ‗quieres dejar a Abe-senpai sin palabras‘. Yo también estoy de acuerdo en que sólo peudes derrotarlo actuando, pero…‖

―¿Pero?‖

―Haru, ¿puedes actuar ahora siquiera?‖ Mi respiración se cortó.

Kuroha era mi amiga de la infancia. Sabía todo lo que había que saber sobre mí desde el principio.

Desde mi gloria pasada, hasta cuán lejos había caído desde entonces.

―Esto es lo que pienso.‖

Kuroha comenzó a escribir con un bolígrafo en la parte de atrás de un folleto de los que siempre teníamos bajo la mesa en el living.

―Creo que primero necesitamos confirmar si puedes actuar o no, Haru. Después de clases mañana, antes de reunirte con Kachi-san, Tetsuhiko-kun y tú deberían venir al gimnasio. Cualquier cosa servirá, intentaremos algo en el escenario.‖

―…Bueno, de acuerdo… Entiendo.‖

―Pero—‖

Kuroha enruló su ondulado cabello castaño nuez múltiples veces en su dedo índice.

―Para ser honesta, pienso que será mejor que no actúes, Haru. Aunque puedas, ha pasado mucho tiempo desde la última vez, ¿cuerto? Creo que mucha gente saldrá a comparar esta actuación desfavorablemente en contra a cómo lo hacías en el pasado. Con todo eso dicho, ¿aún vas a hacerlo?‖

Tetsuhiko quería que yo actúe. Shirokusa probablemente también. Pero Kuroha fue la única que trató de detenerme. Porque estaba realmente preocupada por mí desde el fondo de su corazón.

―Gracias, Kuro. Pero aún no me siento bien en mi interior, creo que haré al menos otro intento.‖

En cierta forma pensaba que la situación actual podría ser un buen catalizador.

Me había preguntado por mucho tiempo si todavía podía actuar o no. Probablemente era demasiado tarde para resucitarme ahora, pero siento que si no hago nada me arrepentiré por el resto de mi vida—por lo tanto tengo que ponerme a prueba.

―…Ya veo.‖

―Bueno, existe una buena posibilidad de que no tenga éxito.‖

Kuroha apartó la vista aparentemente por vergüenza, aún enrulando su cabello en su dedo.

―Bueno, incluso si no funciona…‖

―¿Hm?‖

Tu valor no está atado sólo a lo bien que puedas actuar, Haru, y además… todavía me gustas.‖

―¡Pfft!‖

Escupí mi helado por reflejo. Rápidamente limpié los trozos que había volcado en el piso con una servilleta.




―Así que estás avergonzado, Haru~. Qué lindo~‖

―Tu cara está súper roja, sabes.‖

¡¿Qué  estás  diciendo  cuando  eres  tú  la  más  avergonzada?!  ¡Por  supuesto  que  estaría avergonzado al verte!




―Hm~, ¿de qué estás hablando~? Haru, no me digas que estás avergonzado por mí—‖

―Mira, echa un vistazo en este espejo.‖

Kuroha finalmente notó cómo lucía su rostro luego de poner un espejo en frente de ella— rojo como en llamas por la timidez. Kuroha se puso más roja con el color extendiéndose esta vez hasta sus orejas, y escondió su rostro en sus rodillas.

―Yo, quiero morir…‖

―¿Hmm~? ¿Quién fue la que antes dijo cosas como „Qué lindo~‟ tratando de actuar provocativa,  huh?‖

Intenté  contraatacar  después  de  encontrarme  bajo  asedio  perpetuo,  provocando  que Kuroha actúe inesperadamente nerviosa.

―¡P-Para, Haru~! ¡E-Esto es muy vergonzoso, ¿okey?! ¡P-Por favor~!‖

―¿Qué, no vas a decir „No voy a perdonarte por burlarte de tu Onee-chan o algo similar como haces siempre?‖

―B-Bueno, lo haría pero… no puedo lidiar con contraataques y esas cosas, ¿okey?‖

―¿Qué es eso?‖

―¡Tengo permitido molestarte, pero tú no tienes permitido molestarme a mí!‖

―Qué filosofía conveniente… Voy a—‖

Kuroha siempre se había burlado de mí hasta ahora. ¡Pero esta vez era diferente! ¡Esta era una gran oportunidad para dar vuelta al marcador!

Deslicé mi dedo suavemente sobre la pequeña espalda de Kuroha.

―¡Eek!‖

La sensación de hormigueo hizo que Kuroha levante su rostro de sus rodillas. El momento que esperaba llegó conforme sujeté y levanté su mentón.

―¿Entonces qué tal esto?‖

Era un acto deliberado de mi parte, pero aun así estaba avergonzado. Desde el momento que comencé me di cuenta que esto era el tipo de cosa que me perseguirá por la noche en el futuro al permanecer despierto en mi cama, provocándome un dolor físico por la auténtica humillación.

Los ojos de Kuroha se abrieron grandes al responder con clara confusión.

―Ooh, qué atrevido de tu parte, Haru. Entonces… ¿vas a besarme?‖

―¡Ack, Kuro… ¿qué estás diciendo?!‖

Parece que Kuroha se había quitado de encima su vergüenza anterior, y transfirió toda su habilidad defensiva al ataque.

Estaba preparando un ataque a gran escala—con suficiente poder destructivo como para destrozar mi sentido de la razón.

―Jeje, ya he superado el punto de la desesperación, Haru. Puedes cortar mi carne y romper mis huesos. ¿Pero eres lo suficientemente valiente para hacer lo mismo?‖

―¿…Y si dijera que sí?‖

―……………………………………………………………………………Estaría    feliz.‖

¡Oh, no! ¡Esto era muy malo!

―Por cierto, Haru, estoy segura de que ya lo sabes, pero estamos solos aquí ahora, y a nadie le resultaría extraño si regreso tarde a casa.‖

―¡GaaAaaaaah! ¡Kuro! ¡Deja de fastifiarme!‖

―¿Y qué si lo hago? ¿Tienes algún problema con eso?‖

Kuroha se acercó más a mí con ojos grandes significando máxima excitación.

¡I-Iba a hacerme explotar junto con ella!

―¡¿Tratas de matarme?!‖

―Por supuesto. Ya me confesé a ti, Haru, ahora no hay vuelta atrás para mí.‖ Wow, esto era malo. Iba a caer. Iba a enamorarme de Kuro.

“¿…Sería malo si lo hiciera?” 

Escuché hablar a mi corazón.

Shirokusa ahora le pertenecía a alguien más. Era incorrecto de mi parte esperar algo más por ese lado.

Había rechazado su confesión una vez, pero Kuroha seguía esperándome. Aún me aceptaba. ¿No estaría bien entonces, no preocuparme por ser descortés y dejarme llevar por mis impulsos…?

Pero justo cuando pensaba eso—

—Ding.

 Era el tono de un mensaje de Hotline.

Un último vestigio de sensatez sobrevivió para apenas evitar que me deje llevar. De alguna forma tomé mi teléfono con mi mano y vi que el remitente era Shirokusa.

“Pensé que podrías estar dudando sobre qué cosas deberías enviarme, así que hice una lista de la información que me gustaría. Por favor úsala como referencia.”

 Hablé con Shirokusa hace más o menos una hora. Y aquí estaba ella iniciando conversación conmigo después de haber pensado varias cosas.

Por lo que pude ver allí podía reconocer al menos que Shirokusa se había comportado con sinceridad. A pesar de eso, ¿era este en realidad Abe moviendo los hilos detrás de escena?

Kuroha echó un vistazo al mensaje desde mi espalda.

―Aún creo que sería mejor idea si no te reúnes con Kachi-san a solas mañana, Haru.‖

―…No, ya se lo prometí, de cualquier forma sólo iré a verla mañana.‖

―……Al menos ponte en guardia. No confíes ciegamente en todo lo que te diga. Siempre imagina a Abe-sebpai detrás de ella.‖

Parece justo. Era más probable que Kuroha tenga razón que yo. No había manera de que yo pueda juzgar esto desde la perspectiva de un tercero, por lo que aquí tenía  que considerar obedientemente las opiniones de Kuroha.

―Entendido. Gracias por cuidarme.‖

―No hay problema.‖

En algún punto la atmósfera teñida de rosa de antes se había disipado. Kuroha acomodó la ropa doblada y se levantó.

―¿A dónde vas?‖

―Al baño.‖

Kuroha desapareció a través de la puerta sin mucho más que una mirada hacia atrás.

―Kachi… Shirokusa—‖

Esas palabras fueron pronunciadas con una voz tal que yo no escucharía. Una voz de profundo resentimiento.

***

 

 




Al día siguiente después de clases me encontraba sobre el escenario en el gimnasio junto a Tetsuhiko.

Mi reunión con Shirokusa en el salón de preparativos de la biblioteca estaba pactada para las cuatro y media. Ahora eran las cuatro. Durante los próximos veinte minutos, para probar si ―todavía podía actuar‖ como Kuroha sugirió, planeamos hacer una simple actuación de práctica.

Los equipos de básquet, voley, tenis de mesa, y bádminton estaban comenzando sus entrenamientos en el gimnasio. Habiendo apenas empezado, la mayoría de ellos lucían concentrados en un programa de entrenamiento de la fuerza, o conceptos fundamentales.

El escenario siempre estaba desocupado en la Preparatoria Hozumino carente de un Club de Teatro, lo que significaba que una sociedad de apreciación como nosotros  podía asegurar su uso sin muchos problemas.

―A, E, I, U, E, O, A, O.‖

Tetsuhiko y yo realizamos algunos ejercicios vocales ligeros, sólo para ser extremadamente escudriñados. Sé que éramos un espectáculo inusual, pero ser observados tan fijamente era vergonzoso.

Estaba un poco aliviado. No había cometido errores notorios mientras practicaba. Kuroha, quien estaba en el club de bádminton, me observaba de reojo mientras corría y también lucía tranquila.

―Oye, Sueharu. Mira eso…‖

―¿Hm?‖

La mirada de Tetsuhiko apuntaba a—Shirokusa y Abe. Los dos ingresaron  y permanecieron cerca de la entrada del gimnasio mientras observaban en nuestra dirección, como para no interferir con las actividades de los clubes.

―Parece que vinieron a ver.‖

Si había un ranking de popularidad de la escuela en general, esos dos sería por mucho, los número uno y dos. Permanecían cerca el uno del otro. No estaban tomándose de las manos, pero se encontraban a una distancia que podría considerarse apropiada para un par de amantes. Nunca habiendo aparecido juntos hablando en la escuela, este era un paisaje verdaderamente llamativo. Lo suficiente para hacer que no pocos estudiantes en medio de sus actividades de club detengan sus ataques y susurren con voz aguda.

―Tsk…‖

Inconscientemente chasqueé la lengua.

Tal vez fue una señal de desafío de mi parte. Verlos juntos me resultó inesperadamente impactante.

¿Era esto lo que se sentía al ver fantasmas?

¿—Ver algo que no creías que era real?

Lo era. Pero ahora que lo viste no tenías más opción que creerlo.

―Tetsuhiko, tienes el guión combinado, ¿cierto? Hagámoslo.‖

―¿Estás seguro de eso? ¿No fijiste que sólo ibas a hacer un entrenamiento ligero y acostumbrarte a que la gente nos vea?‖

―Está bien, vamos.‖




Frustración, dolor, y enojo. De cualquier modo, ahora mismo no podía quedarme quieto sin hacer nada.

Al echar un vistazo a un guión, era necesario sentir la euforia de viajar a otro mundo. Sentí la nostalgia de hacer algo otra vez por primera vez en seis años—aun así era incapaz de mantener mi cabeza en orden.

Tetsuhiko bajó la vista hacia el guión y empezó a leer en voz alta.

―Una libra de la carne de Antonio es suya. La corte lo otorga, y la ley lo da. Y usted debe arrancar esta carne de su pecho. La ley lo permite y la corte lo otorga.‖*

Como se esperaba de alguien que engañaba a las chicas, la actuación de Tetsuhiko era bastante sólida. Honestamente pienso que tiene talento. Aunque su actuación pueda no estar al nivel de un profesional, con suficiente entrenamiento era algo a lo que él podría apuntar.

La próxima línea ―¡Oh, juez tan justo!‖ debía decirla yo.

Activé un interruptor en mi cabeza. Era un interrupto que guardaba para trabajar, uno que no recordaba cuándo fue la última vez que lo usé.

Cuando encendía ese interruptor me convertía en una persona distinta. Usando la misma imaginación que tenía cuando era un niño me ―transformé‖. Así como un personaje principal se transformaba de hombre a héroe, yo muté de una persona común a un personaje dentro de una historia.

Pero—

―Oh, j-jue… z…‖

Qué extraño. Mis temblores no se detenían. Mi garganta se secó, y mi estómago parecía acalambrarse ante cualquier sonido que trataba de hacer.

Notando que algo era extraño, varios miembros de clubes comenzaron a susurrar en voz baja entre ellos mientras me miraban.

(Nota:El Mercader de Venecia, William Shakespeare, Acto IV Escena I. Es una obra teatral escrita por William Shakespeare entre los años 1596 y 1598, que no se publicó hasta 1600.)

Luces y miradas, el escenario. Calor… y muerte.

Todo tipo de emociones chocaron contra mí como olas y sentí que la sangre se me escapaba de las venas.

―Ugh—‖

La necesidad de vomitar me invadió. Inconscientemente caí de rodillas.―¡Haru!‖

Kuroha abandonó su posición y se acercó rápidamente.

―¡Oye, Sueharu! ¡Mierda, sujétate de mi hombro! ¡Vamos, iremos a la enfermería!‖

―Sí…‖

Estiré mi brazo para alcanzar el hombro de Tetsuhiko—pero mi fuerza me abandonó.

En el instante que golpeé el suelo del gimnasio creí haber escuchado gritar a Kuroha, pero me desmayé antes de que pudiera confirmarlo.

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