Osananajimi ga Zettai ni Makenai Love Comedy (NL)

Volumen 1

Capítulo 2: Es El Primer Amor Así Que No Puede Evitarse

Parte 4

 

 

Había sido su usual momento de lectura matutino, pero por alguna razón ahora estaba mirándome directamente.

―Eek…

Curiosamente la palabra ―demonio‖ me vino a la mente. Era una mirada de tremenda intensidad, una que hacía que quiera postrarme y rogar perdón.

Prestando más atención pude ver que el libro que había estado leyendo se había caído al piso. Aun así ella me miraba sin mover un solo músculo.

Era una famosa novelista, y yo sabía cuán profundamente atesoraba los libros en general. Cada libro que leía venía con una cubierta protectora, y siempre utilizaba un marcador de páginas muy llamativo. Pero, al ni siquiera intentar levantar el libro… podía decirse que era un comportamiento bastante anormal para ella.

¿Cómo debo interpretar esto? ¿Podía verlo como, de acuerdo al plan de Kuroha, ella pensando ―Espera, yo iba a usarlo como mi plan B, ¿pero en cambio fui yo la que estaba siendo mantenida en reserva como respaldo…?”, y que había sido afectada emocionalmente como resultado?

De ser así, podría decirse que el plan tuvo éxito. Era un primer golpe contra la humillación de ser rechazado.




“Pero…”

 Sentía como que habíamos tenido éxito. Sentía que ella se lo merecía. Pero mi corazón se sentía consumido por una sensación de depresión.

La palabra que mejor expresaba la emoción que sentía por Shirokusa en este momento era

―¡Idiota!‖

Sé que él lucía genial por fuera, pero que ella haya sido engañada por Abe-senpai, quien había estado celoso de mí—

―¡Idiota! ¡Tonta! ¡¿Te dejaste engañar sólo porque es apuesto?! ¡¿Acaso tienes mirillas por ojos?! ¡Piensa dos veces las cosas! ¡Y arrepiéntete de no notar mis sentimientos!‖ O así me hubiera gustado sermonearla durante una hora.

Pero también sabía que para resistirse al encanto ofensivo y las dulces palabras de un chico lindo injusto del calibre de Abe no sería fácil si él se esforzaba seriamente.

Por ejemplo, si yo me llevara bien con una hermana mayor modelo que vive al lado de mi casa, pero ella de repente viniera y se me confesara—o sucediera algo similar, personalmente no tenía confianza en mi habilidad para negarme.

Pensándolo de esa manera, una parte de mí sentía que no podía haberse evitado, y que no podía aceptar fácilmente que ella se lo merecía.

Conforme experimentaba esas complejas emociones dentro de mí, Tetsuhiko me tocó el hombro.

―De todos modos, Sueharu, depende de ti pedirle a Kachi que nos ayude con el guión entonces.‖

―Socio, ¿no viste que recién me miró como si fuera basura?‖

―Idiota, por supuesto que lo vi. ¿Cómo podría no verlo? Lo vi y sigo diciéndote que vayas. Porque si lo haces, algo terrible podría sucederte y eso sería muy entretenido.‖

―Eres incréibles, ¿sabes? Increíble que puedas ser tan excesivamente repulsivo.‖

―De acuerdo, de acuerdo. Me conozco mejor que nadie, así que muévete de una vez.‖ Me empujó hasta las cercanías del asiento de Kachi.

Bueno, si quería dejar a Abe sin palabras, necesitaba un guión capaz de robarle la popularidad a Abe. Con ese fin, pedirle a Shirokusa que lo escriba era la opción más eficiente. En cualquier caso, ahora no tenía más opción que ir a la ofensiva…

―Oye, Kachi—‖

―¿—Qué quieres?‖




―Eek—‖

Oh, esto no lucía bien.

Su humor seguía tan mal como cuando Tetsuhiko le habló antes… o quizás peor.

Despreciaba mi estupidez por meterme en este lío. Era como si me hubiera arrojado a mí mismo en medio de una manada de lobos hambrientos.

Di media vuelta con ojos lagrimosos. Le hice un gesto a Tetsuhiko para que me ayude, a lo cual hizo una pose pacificadora pidiéndome que me relaje.

Asentí y respiré hondo. Entonces esperé a la próxima instrucción de Tetsuhiko, sólo para ver sus ojos de repente tan abiertos como era posible y actuando como si estuviera recitando una plegaria budista.

¿…U-Una plegaria budista?

―—Maru-kun.‖

―¿Eh?‖

―¿No crees que es rudo llamarme y luego darme la espalda?‖ Uh, oh. Ahora está totalmente enojada.

―¡Primero que nada me gustaría decir que lo siento mucho por un montón de cosas distintas!‖

No podía darme el lujo de titubear en momentos como este. Mis reflejos condicionados entraron en acción y caí de rodillas.

Fui inafectado por los susurros “Ese idiota se está arrodillando de nuevo…” que escuchaba a mi alrededor. Poner de buen humor a Shirokusa era la más alta prioridad.

Incapaz de escucharla, mis ojos echaron un vistazo. Me resistí a mirar los delgados y sensuales muslos envueltos en un par de medias hasta las rodillas, al igual que ver algo oculto en las profundidades de su corta falda, porque no había vuelta atrás si lo hacía, y en cambio levanté mi mirada aún más.

―¿Qué…?‖

Su oscura aura se había disipado por completo. ¿Acaso usé alguna clase de orbe de luz?

―Cuando dijiste ‗un montón de cosas distintas‘, quisiste decir…‖ Shirokusa dejó escapar en un susurro.

Pero mientras me preparaba para preguntarle a qué se refería,

―…Ejem, olvídalo.‖

Shirokusa se cerró de nuevo en su caparazón.

―De todos modos, si tienes algo para decir, te escucho. No tengo mucho tiempo.‖

…Espera, eso fue extraño. Sus espinas se habían soltado. ¿Qué es lo que fue tan efectivo?

―Err, la verdad es que…‖

Aún tenía mis dudas, pero no podía dejar pasar la oportunidad. Dejando a Abe fuera del panorama, le conté a Shirokusa que Tetsuhiko y yo íbamos a actuar juntos y que estábamos buscando un guión interesante, y queríamos que las cosas fueran tan animadas como fuera posible por lo que apreciaríamos mucho si aceptara colaborar con nosotros.

Shirokusa  no  movió  una  ceja  mientras  escuchaba,  manteniendo  su  usual  fachada  de ―belleza fría‖. Cuando terminé, habló mientras me miraba directo a los ojos.

―Es bastante molesto cuando la gente te elogia y de repente te pide todo tipo de cosas después de volverte famoso, ¿no?‖

Fue lo que dijo.




En cuanto a mí, después de que debuté como actor, me hablaba mucha gente que nunca había conocido y que me decía “Oye, di esta línea para mí,” o preguntaban “¿Qué te pareció XX- san?”. Era un asunto distinto si eran mis amigos, pero recuerdo particularmente mi enfado cuando la gente me decía esas cosas con aires de superioridad tratando de dejarme como un tonto.

―Eso es cierto… Perdón, por decir algo tan inoportuno.‖

Di media vuelta y estuve a punto de alejarme tristemente, cuando Shirokusa se dirigió a mí y habló.

―Pero sabes, quiero apoyar a las personas que quieren desafiarse a sí mismas, así que consideraré ayudarles.‖

―¿Eh…?‖ ¿Esto significa que existía la posibilidad de que nos ayude escribiendo el guión? ¿En serio?

―¿Tú vas a actuar, cierto, Maru-kun?‖

Ante ese recordatorio, recibí una sacudida.

Dije que iba a actuar. Pero respecto a si podría hacerlo o no… aún me faltaba confianza.

―Bueno, como que tengo esa intención.‖

―¿…Intención?‖

―¡No! ¡Lo haré, lo haré! ¡Definitivamente lo haré!‖

Si una chica hermosa y digna como Shirokusa me mostraba una expresión del tipo “Oye, ¿por qué no puedes dejarlo en claro, huh?”, ¡¿cómo podría no decir que iba a hacerlo?! Shirokusa me observó intensamente, como certificando cuán honesto estaba siendo.

―…De ser así, lo pensaré. Lo de escribir tu guión.‖

―¡¿En serio?!‖

―Aunque todo dependerá de mi compensación.‖

―Oof—‖

Esas eran palabras por las que habría matado a Tetsuhiko si las dijera, pero Shirokusa era una escritora profesional. Tenía las cualificaciones para decirlo.

―V-Veré qué puedo hacer, así que por favor—‖

Sentí como si Shirokusa dijera ―qué fastidio‖ conforme soltaba la tensión de sus hombros.

―Intercambiemos direcciones de Hotline. Quiero saber qué clase de guión sería bueno, entre otras cosas.‖

―¿Oh, estás segura…?‖

―Yo soy la que lo está pidiendo.‖

¡E-Espera un minuto! ¡Estamos hablando de Kachi Shirokusa!




¡La hermosa chica de preparatoria, y autora ganadora del premio Akutami! ¡Con atractivo suficiente para ser modelo de revistas! ¡Pero que odia a los hombres! ¡Ha rechazado a incontables chicos!

Que esa Shirokusa me pida mi dirección de Hotline… ¿Qué? ¿Eso era posible siquiera?¿Esto es realidad?

La verdad era que la clase ahora estaba parloteando tan emocionadamente como cuando Kuroha antes anunció que estábamos saliendo—de hecho, tal vez más. Porque Shirokusa pidiéndole a un chico su dirección de Hotline era una ocurrencia improbable.

Eché un vistazo a mi espalda por un momento y vi que incluso Tetsuhiko, quien se había burlado totalmente de mí antes, tenía los ojos del tamaño de platillos.

“¿Y ahora, Tetsuhiko? ¿Viste eso? En verdad nos llevamos bien, ¿no? ¿Ahora te das cuenta?” o eso sopesé empapado en el sentido de mi propia superioridad, cuando capté a Kuroha observando la escena con una mirada de hielo.

“Oh, cierto. Aún tengo que hacer mi mejor esfuerzo para ser prudente antes de que el hecho de que estoy saliendo con Kuroha se haga público.”

 Haciendo mi mejor esfuerzo para reprimir a mi boca que amenazaba con mostrar una sonrisa si perdía la concentración, saqué mi teléfono.

―Ok, te enviaré un resumen del escenario propuesto y la trama tan pronto como pueda.‖

―De acuerdo, me aseguraré de usarlos como referencia.‖ O-Oh cielos, estoy muy feliz en serio en este momento…

Shirokusa estaba saliendo con Abe, pero dar un paso más cerca a ella como amigo fue suficiente para que mis mejillas se sientan esponjosas.

Oof, ¿era esto lo que se llamaba quedar cautivado por el amor? Qué patético fui. Conforme terminamos de intercambiar direcciones, la campana de la mañana sonó.

―Vamos, Haru. Es hora de regresar a nuestros asientos.‖

Kuroha estaba de mal humor por motivos desconocidos. Llamarme hubiera sido suficiente, pero tuvo que arrastrarme de la oreja.

―¡Maldición, lo sé! ¡Auch, Kuro! ¡Sé gentil con mi oreja!‖

―De acuerdo, de acuerdo. Entonces apura el paso.‖ En mi dolor en ese momento, no me di cuenta.

Que por una fracción de segundo, Kuroha y Shirokusa se habían mirado mal la una a la otra con los ojos más aterradores de todos.

***

 

 

―Suspiro~, ¿qué debería hacer?‖

Las zanahorias y papas terminaron en pedazos más pequeños para un fácil consumo. La carne en trozos ligeramente más grandes.

Puse primero la carne, luego la saqué momentáneamente después de que se había cocinado. Con el aceite restante frité los vegetales.

Combinando la carne y los vegetales, a estas alturas la mayoría de la gente los habría echado en agua hiviendo, pero en mi casa normalmente sustituíamos eso con caldo o café. Y después de sacar la espuma y disolver el polvo de curry, el curry estaba completo.

―No, así no…‖

Hora de la cena. Preparando curry como siempre lo hice, alternaba incesantemente entre la cacerola y mi teléfono.

Escribía un borrador de mensaje, regresaba a cocinar, luego reconsideraba y tipeaba uno nuevo. Ese patrón se había repetido cuatro veces.

―Ya sé que se supone que debo preguntar…‖

Sólo tenía que transmitir cómo imaginaba y visualizaba la obra de dos personas que Tetsuhiko y yo íbamos a hacer, y preguntar aproximadamente qué se esperaba como compensación. Nada complicado realmente.




Si la otra parte no fuera Kachi Shirokusa.

Ella era mi primer amor. No, ¿había sido mi primer amor? ¿Todavía era mi primer amor…?

Gah, ya no tenía idea. El sólo recordar el rostro de alguien a quien debería estar odiando me trajo dolor y enfado, pero también vergüenza. Me ponía eufórico, para ser honesto.

Esto era completamente distinto de enviarle un mensaje a Tetsuhiko. Intercambiar información de contacto y tener asuntos que discutir con una chica a la que admiraba—a quien hasta ahora sólo le había hablado ocasionalmente como mucho—había sido durante mucho tiempo sólo un sueño.

Releí el contenido del mensaje consolidando toda la información relevante, luego lo borré de una sola vez.

Tenía todo lo que quería decir, pero era demasiado largo. Si le enviaba eso Shirokusa respondería y ahí terminaría todo. La conversación concluiría con apenas un único intercambio.

Ergo.

No escribí nada relacionados a los negocios, y tipeé “¿Es un buen momento? Quiero hablar sobre el guión, ¿estás libre?”. Mi dedo se movió para presionar ―Enviar‖—tras lo cual agonicé sobre la idea de potencialmente reescribir el mensaje por otros cinco minutos—antes de por fin presionar dicho botón.

―Suspiro…‖

Suspiré profundamente.

Me sentí agotado por tipear un solo mensaje. Wow~, los chicos con novia deben ser impresionantes. Tetsuhiko era basura, por lo que su caso era distinto.

En ese momento, sonó el timbre.

―Haru~, voy a entrar~‖

Era lo mismo de siempre, así que respondí con un “Okey”.

Kuroha ingresó al living vistiendo pantalones cortos, olfateando con su nariz.

―Ooh~, ¿curry otra vez?‖

―¿No te gusta?‖

―Sí, me gusta tu curry, Haru. Como que me tranquiliza.‖

―Ya veo.‖

―Pero siempre hay curry cuando vengo aquí, ¿no? Por eso tengo que decirle a mi mamá que no prepare curry en nuestra casa, sabes. Mis hermanas se quejaron, será mejor que te disculpes con ellas alguna vez, ¿okey?‖

Kuroha venía a mi casa una vez a la semana.

Mi padre siempre había sido un doble de riesgo, y mi madre una actriz no conocida. Se habían casado luego de conocerse en el set, mi madre luego me dio a luz.

Pero entonces mi madre murió en un accidente filmográfico, y mi padre tuvo un ligero cambio de trabajos. Aún quería ser doble de riesgo, así que se convirtió en uno que recreaba accidentes de tráfico, viajando entre escuelas en todo el país.

Logrando gran fama por conseguir resultados increíbles al educar a estudiantes sobre los peligros de los accidentes de tráfico, mi padre pasó a estar altamente solicitado a nivel nacional. Regresar a casa cada sábado era lo mejor que podía hacer.

La persona que terminó lanzándome un salvavidas fue el amigo de la infancia de mi padre, el papá de Kuroha. Nuestras familias siempre habían sido cercanas, y él me dijo que podía ir a comer cuando sea, y yo cumplía durante la cena dos o tres veces cada semana.

Conforme mi propio hogar estaba al borde de convertirse en la casa de un acumulador, él le ordenó a Kuroha que me visite una vez a la semana, y esos días pasaban a ser mi turno para ejercitar mis habilidades culinarias.

Durante las vacaciones de verano, sin embargo, el trabajo de mi padre cesó entonces siempre estaba en casa. Por esa razón rechacé las visitas de Kuroha. Al mismo tiempo mi padre iba a la casa de Kuroha, pero yo no podía enfrentar a Kuroha luego de que se me confesara, así que me otorgué a mí mismo razones para no ir.

Como resultado había pasado aproximadamente un mes desde la última vez que Kuroha vino.

―Ooh, ya veo. La próxima vez tráelas. Preparé una gran tanda de curry. Y a cambio tal vez te pida que ayudes con la limpieza.‖

―Podría, ¿pero quizás debas cocinar algo más de vez en cuando?‖

―Hm, supongo que sí. Pero sabes, por alguna razón, no se me da bien cocinar comidas que leo en un libro o en internet. Me resulta mucho más fácil recordar los pasos después de ver a alguien hacerlo.‖

―Oh, entonces yo—‖

―…No.‖

La persuadí con ojos serios.

―Te lo suplico, por favor no—‖

Los chicos en la escuela no lo sabían, pero Kuroha, quien parecía tener atractivo, sociabilidad, habilidades académicas y atléticas, poseía una gran debilidad.

Era una cocinera horrible.

Existen múltiples razones por las que la gente no podía cocinar, lo que incluye no seguir la receta, no probar el sabor en ek proceso, tratar de implementar su propia originalidad, y por supuesto estaban aquellos que cometían varios de esos errores juntos.

Más allá de todos esos, Kuroha tenía un problema aún más grande—el defecto letal de contar con un “sentido del gusto anormal”. No era algo que pueda resolverse con duro trabajo, ya que Kuroha siempre era diligente cuando se trataba de cocinar, y siempre se tomaba la molestia de leer la receta y probar la comida. Pero como la receta nunca encajaba con sus propios gustos, lentamente comenzó a cocinar inclinándose más hacia lo segundo, hasta que eventualmente se convirtió en una cocinera horrible.

―Ooh, no tenías que ir tan lejos, sabes. Sé que soy un poco mala para cocinar, pero si lo dices así duele…‖

“¡¿Qué quieres decir con „un poco‟?!” quería gritar pero me contuve.

El gusto de Kuroha era de otro planera. No coincidía con las leyes naturales de la Tierra.

La razón por la que yo naturalmente siempre cocinaba curry cuando Kuroha venía es porque se trata de la única cosa con la que podía lograr una nota aprobatoria de acuerdo a sus gustos. La verdad es que intenté cocinar otros platos, pero cuando lo hice Kuroha no comió mucho, y trató de cocinar comida adicional para sí misma debido a su insatisfacción, por lo que no hubo otra opción.

―Tal vez Dios es justo después de todo. Parece que Él siempre tratará de promediar las cosas de alguna forma u otra.‖

―Haru, ¿por qué me estás mirando así? Sabes, siento que acabas de decir algo muy rudo.‖

―Vamos, no te preocupes por eso. De cualquier forma, perdón porque hayas tenido que hacer esto todo el tiempo. No, quizás debería decir gracias en cambio.‖

Kuroha había arrojado su bolso sling sobre el sofá después de entrar al living, y se puso un delantal y guantes. Para cuando nuestra conversación empezó ya había levantado la basura del living y la separó en bolsas para basura.

―Estás siendo inusualmente honesto, Haru.‖

―Bueno, cómo decirlo… Ha pasado tiempo desde la última vez que viniste, así que ahora siento lo mucho que has estado ayudándome…‖

Papá estuvo en casa durante las vaciones de verano, y yo contaba con tiempo por no tener que ir a la escuela, así que durante ese período nosotros fuimos responsable de la organización de la casa. Personalmente disfruto mucho cocinar, pero odiaba la idea de limpiar como un quehacer. Es por eso que me sentía completamente bendecido por la presencia de Kuroha.

―Además, me resulta fácil hablar contigo, Kuro.‖

Fue un gran esfuerzo enviar un solo mensaje de texto a Shirokusa.

Al hacerlo tuve que pensar en cuán ostensoso quería ser, cómo mantendría su interés en la conversación, y si debería preguntar sobre Abe, entre otras cosas.

Pero no podía decirle nada a Kuroha. Sentía eso desde el fondo de mi corazón, así que—

―Gracias, como siempre.‖

Podía darle las gracias con sinceridad. Kuroha infló sus mejillas sonrojadas.

―Ooh, no lograrás nada halagándome, ¿okey?‖




Aquí apareció el ―Ooh‖ de Kuroha.

El ―Ooh‖ de Kuroha era una versión corta de ―Ooh, qué voy a hacer contigo‖, y aunque lucía molesta, definitivamente no era algo que hubiera dicho si realmente estuviera enojada. Ejemplo de ocasiones en las que usaba esa frase incluían, sin limitarse a eso, ella ya preparada para perdonar a la otra parte mientras seguía un poco insatisfecha, o como ahora, cuando luce reprobadora pero en realidad oculta su vergüenza. En este momento, no lucía infeliz como ella quería hacerme creer, con una arruga entre sus cejas y sus labios temblando.

―Vamos, si tienes tiempo para adularme puedes pasarme la aspiradora. Date prisa.‖

―Entendido.‖

Le di la aspiradora ubicada con antelación en un rincón del living, entregándosela a Kuroha.

En ese momento—mi teléfono sonó.

Sin prestar atención lo saqué de mi bolsillo y revisé quién llamaba.

―Hmm——————¡¿¡¡¿?!!?!‖

No era posible…

—Kachi Shirokusa era el nombre que aparecía. Pensar que me llamaría. Inconscientemente miré a Kuroha.

―¿Hm? ¿Qué sucede? ¿No vas a atender?‖

―Ah~, es Tetsuhiko, ya le dije que iba a enviarle la lista, ¿sabes?‖

Pensé en idear una mejor excusa, pero habiendo dicho eso ya no tenía más opción que continuar.

―¿Qué lista?‖

―Tiene que ver con el guión de la obra. Voy a mi habitación un rato y la escribiré mientras hablo.‖

―……Hmm.‖

―Perdón. Al curry sólo le falta cocinarse, ayúdame viendo que no se derrame al hervir.‖

―Okey,  claro…‖

Mi teléfono siguió sonando durante toda esa conversación. Con mi cuerpo mojado por el sudor frío, sentía escalofríos a pesar de que estábamos en verano.

Le ofrecí a Kuroha la mejor sonrisa que pude esbozar y me retiré del living.

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