Osananajimi ga Zettai ni Makenai Love Comedy (NL)

Volumen 1

Capítulo 2: Es El Primer Amor Así Que No Puede Evitarse

Parte 1

 

 

Kachi Shirokusa era vastamente conocida como una mujer talentosa.

Una estudiante de preparatoria, y además autora. Eso solo habría sido suficientemente impresionante, pero la frutilla del postre era que también contaba con buenas calificaciones.




La gente le atribuía esas cosas a su inteligencia.

Pero no era así. Shirokusa no era lenta bajo ningún punto de vista, pero tampoco era particularmente espectacular junto a otros ni muy callejera.

Probablemente yo era el único en la clase que lo sabía.

“¡Wow, impresionante! ¡Son tan lindos! ¡Nunca había visto un set de apuntes tan completo en toda mi vida!” 

Recordé el día en que comenzó el segundo año, y descubrí que Shirokusa y yo estábamos en la misma clase. En nuestra nueva clase Shirokusa naturalmente se convirtió en el centro de atención.




A través del año pasado todos habíamos oído acerca de su frialdad y seriedad, y sobre el hecho de que prefería estar sola, pero seguían siendo sólo rumores. Ahora que se había vuelto una existencia más cercana al convertirse en nuestra compañera de clase, la mayoría de nosotros pensaba que valía la pena tratar de entablar una conversación con ella otra vez.

Sin embargo, no toda la atención tenía naturaleza benigna. Parte de ella contenía interacción fundada en los celos, ejemplificada por una de las chicas más fuertes de la clase echando un vistazo a sus apuntes.

“Oye, déjame copiar eso antes de la prueba. No te molesta, ¿verdad?” 

Ella apestaba a familiaridad a pesar de raramente haber interactuado con Shirokusa. Era tan presumida que me cabreó a mí también cuando la oí.

En cambio Shirokusa se puso de pie, sin palabras.

Y entonces sin titubear… destrozó casualmente sus apuntes perfectamente compilados.

El sonido del papel siendo desgarrado congeló nuestros alrededores y nos provocó escalofríos.

Conforme todos nos quedamos mudos del desconcierto, Shirokusa sopló los apuntes, que se habían convertido en restos de papel, hacia su compañera.

“Lo siento, no puedo dejar que lo copies porque lo perdí. Es mío, así que puedo hacer lo que quiera con esto sin problemas, ¿cierto? ¿O qué? ¿Acaso eres un parásito que vive succionándole el néctar a la gente?”

 Fue una burla aterradora y amenazante.

“¿Eres tonta o qué?” respondió la compañera sin comprender conforme se alejó con un ataque de ira. Shirokusa, tal vez sintiéndose incómoda, metió los apuntes destrozados con indiferencia en una bolsa descartable del almacén, luego tomó su bolso y se fue a casa a pesar de que apenas era la hora del almuerzo.

Para ese momento ya me había enamorado de Shirokusa, habiendo interactuado ocasionalmente con ella en el camino a casa después de clases. Incapaz de ignorarla, pensé en alguna excusa azarosa para irme temprano y seguirla sigilosamente.

Shirokusa nunca se fue a casa, sino que se dirigió a la biblioteca. Ocupando un asiento lejos de la vista de todos, en el fondo, abrió un nuevo cuaderno que había comprado en el camino, junto a los apuntes harapientos.

Esos trozos contenían varios memos tomados durante las clases o escritos en líneas compactas. Aparentemente pretendía transferir ese contenido al nuevo cuaderno recién comprado.

Lágrimas caían de los ojos de Shirokusa, pero su lápiz mecánico y bolígrafos de colores nunca dejaban de moverse mientras garabateaba con determinación en el cuaderno.

Quedé atónito ante su extraordinario esfuerzo, su fuerza de voluntad, y su sublime perseverancia contra la injusticia.

Era considerada una mujer talentosa que podía hacer cualquier cosa, pero la verdad era que sólo había llegado allí con duro trabajo, a pesar de su disposición torpe y cruda. Había muchas otras maneras de hacer las cosas, y hacer el mejor esfuerzo con lágrimas cayendo de tus ojos no podía ser más incómodo.

Para mí, sin embargo, su forma inepta era extremadamente hermosa. Es por eso que yo—

………………

………

……

―¿Huh?‖

Salté de mi cama.

Por la ventana llegaró el cantar de un gorrión y unos espléndidos rayos de sol. Una mañana refrescante.

Abrí mis ojos para mirar al reloj y vi que la hora era 7:15, quince minutos antes de que suene mi alarma.

―Hmm, no me he despertado antes que mi alarma desde la primaria…‖

…Sabía cuál era la razón.

En mi frustración, dolor, y ansiedad, me había resultado difícil lograr dormir anoche. Finalmente había podido dormirme cerca de la hora en que el sol salía, pero no tuve nada parecido a un sueño profundo. Sin importar cuánto me atrajo la venganza de Kuroha, o cuán optimista me había vuelto, yo no era del tipo que se olvida de todo inmediatamente como si nada.

―¡…Maldición!‖

Mis sueños fueron dolorosos. ¿Por qué tuve que pensar en la vez que descubrí algo lindo sobre Shirokusa justo ahora?

Era un recuerdo maravilloso, pero en un solo día se había vuelto una mierda.

―Mierda‖ refiriéndome a la vergüenza que sentí cuando me di cuenta lo espeluznante de pensar “¡Jeje, sólo yo sé lo buena que es Shirokusa y nadie más!” y también los celos que experimenté al decir “Si sólo yo sé lo buena que es, ¿por qué eligió a alguien más?” inmediatamente después de que se resumiera en una sola palabra.

―Por qué tuvo que ser ese bastardo de Abe…‖ me enfadé ya que ahora fue el rostro de Abe el que surgió en mi cabeza.

Abe Mitsuru era nuestro senior de tercer año, un chico popular que había debutado en actuación. Pocos defectos podía hallar en él al tratarse de un personaje con ojos brillantes, apuesto, y principesco que aparecía en dramas.

Pero su actuación era una cuestión distinta.

“Oye, oye, ¿ya lo viste? El trama en el que estuvo Senpai.” “¡Lo vi~! ¡Senpai estuvo tan genial!”

“¡Sí, Senpai estuvo espectacular por encima de todos! ¡Es apuesto y sus habilidades para la actuación son muy buenas! ¡Senpai es un genio!”

 O eso comentaban las chicas de mi clase, pero para ser franco, yo pensaba que su teatralidad era basura. Había visto que en internet había sido llamado beneficiario del nepotismo o sucesor indigno entre otras cosas, así que no puedo ser el único con esa opinión.

Debido a esto, mi impresión de Abe-senpai había sido bastante mala desde el principio. Sin embargo—

―Sueharu, cuando dices eso suena como si estuvieras celoso por el hecho de que no eres tan popular como él. A propósito, ¿la familia de Abe-senpai y la de Kachi no son amigos?

¿Es por eso que—?‖ es lo que Tetsuhiko diría, y me resultaría difícil negar que mi juicio había estado libre de envidia o tendencia.

Sí, sí, lo sé. ¿Cómo podría no ser tendencioso?

 Abe-senpai tenía un lindo rostro, un padre actor, dinero, buen linaje, y también buenas calificaciones aparentemente, habilidades atléticas espectaculares y una personalidad humilde como si eso fuera poco.

Tetsuhiko era atractivo, pero pertenecía a una raza más frívola de hombres que sólo buscaban mujeres similarmente casuales. Esto, combinado con el hecho de que sus relaciones nunca duraban debido a su despreciable actitud, hacía que me resulte difícil odiarlo por completo.

Por el otro lado, Abe-senpai era menos superficial, del tipo más principesco con un rostro honesto. Aunque igual de apuesto que Tetsuhiko, ambos no podían estar más alejados en cuanto a popularidad, tanto que Abe-senpai tenía su propio club de fans no oficial en la escuela.

Un Adonis* perfecto. Ese era Abe Mitsuru.

―Maldición, hasta yo podría…‖

La pretensión de esas palabras que dije sin pensar me desconcertó incluso a mí.

¿Hasta yo podría qué?

 La respuesta era obvia. No tuve que pensar mucho para saberlo.

Yo era ordinario. Tenía calificaciones y habilidades atléticas mediocres. No me veía bien ni mal.

Aunque el talento bajo ningún punto de vista determinaba el éxito o el fracaso en el amor, una ventaja en habilidad o apariencia por sobre otras personas podía usarse como ―arma‖. En base a esa analogía, Abe-senpai era un jugador de nivel dios que poseía múltiples armas, las cuales manejaba con maestría. Si mi yo promedio tenía una oportunidad contra él en una pelea, necesitaría un arma distinta, como… carisma tal vez, o sensibilidad. Apenas tenía un poco de esas, y no las creía convenientes para vender mejor mi posición.

Pero— 

Sí tenía un arma, aunque era algo de lo que me había deshecho hace mucho tiempo. Debido a un largo período sin uso, no estaba seguro de poder blandirla otra vez.

(Nota: En la mitología griega, Adonis era un dios eternamente joven que simbolizaba la muerte y la renovación anual de la vegetación y cuya naturaleza estaba atada al calendario. Tuvo múltiples papeles y su significado y propósito en las creencias religiosas griegas han sido objeto de mucha investigación a lo largo de los siglos. El joven Adonis resultó sumamente hermoso, hasta el punto de que la diosa Afrodita se enamoró de él locamente. En una ocasión en que Adonis andaba de caza, lo mató un jabalí salvaje.)

En otras palabras, era lo mismo que no tener una.

Pero algo aún jalaba de mis fibras sensibles. Aún estaba amargado.

Yo— 

¿Aún podré hacerlo? ¿Aún podré lograrlo a tiempo?

Mientras titubeaba, me acobardaba y me apenaba, otros me estaban dejando atrás.

―…No quiero perder.‖

Esa sería la mejor formar de describir mis verdaderos sentimientos ahora mismo si tuviera que ponerlo en palabras.

No sé qué definía ―ganar‖ o ―perder‖.

Sólo sabía que la sensación de que ―fui rechazado, por lo tanto perdí‖ me abrumaba. Sentía que había sufrido una derrota aplastante.

Pero al mismo tiempo, seguía creyendo en la verdad de que no podía perder hasta que elija aceptarlo. Lo que probablemente me recomendaba la sugerencia de venganza de Kuroha era mi fracaso al no poder admitir la derrota, y mi deseo de hallar una manera de ganar.

¿Acaso soy la única persona que pensaba de esta forma? No, probablemente no.

¡Quiero decir, mi primer amor se hizo pedazos! Tú también estarías decepcionado, ¿cierto?

¿Se supone que debo rendirme sólo porque mi rival es un chico apuesto con dinero, listo, y algunas habilidades deportivas?

¡Por supuesto que no! ¡Ser simple no tiene nada que ver con no tener talento! ¡Culpar de todo al talento sólo sería una excusa patética! ¡Por lo que nunca dije eso! ¡Y voy a hallar una manera de ganar!

¿Pero cómo iba a ganar? ¿Cómo podría invertir las cosas? ¿Cómo podría lograr mi venganza?

Era un idiota, pero sabía qué necesitaba hacer con el fin de ganar.

Enfrentar a un oponente contra el que uno no tiene esperanza de ganar no era valentía, sino imprudencia. En tales situaciones, era más aconsejable atacar por detrás.

Luchar en la misma arena contra tal oponente era una derrota segura. Si Abe-senpai y yo competíamos por apariencia, por ejemplo, definitivamente perderé. Por lo tanto, tenía que desafiarlo en algo que él no pueda hacer.

Los débiles tienen su propia manera de pelear. Asombrosamente había mucho que podías hacer si te calmas y lo piensas bien.

En otras palabras, la solución era—

No elegir ningún método en absoluto—así es como era.

***

 

 

―De acuerdo, por la presente me gustaría iniciar la 23ra Reunión de la Mesa Redonda de la Sociedad de Apreciación del Entretenimiento, pero…‖

Salón de Reuniones 3 en el gimnasio de la escuela.

Había sido llamado una vez Vestidor de Teatro, pero el Club de Teatro se había disuelto hace siete años debido a la falta de miembros. Desde entonces se había convertido en el Salón de Reuniones 3, el cual los estudiantes podían tomar prestado libremente con permiso del consejo estudiantil. Con ese fin Tetsuhiko había logrado uso preferencial del salón poco después de fundar la Sociedad de Apreciación del Entretenimiento, y lo habíamos usado desde entonces para preparar una base para el avance del club. Hoy no era diferente.

Pero—

―Entonces Haru, ¿lo que estás diciendo es que planeas descubrir la debilidad de Abe-senpai para luego exponerlo frente a todos?‖

―¡Exacto! Todos los chicos tienen uno o dos secretos que quieren ocultar, ¿cierto? ¡Haré que el mundo entero conozca el suyo! ¡De esa manera no habrá forma de que Shirokusa escape ilesa! ¡Todos van a hablar sobre su horrible gusto, y que es una mujer sin remedio que se dejó atrapar por un hombre sin remedio! ¡Los dos van a tocar fondo! ¡Oh, será el plan de venganza más grande de todos! ¡Jejejeje! ¡A veces mi ingenio me asusta!‖

Kuroha y yo estábamos discutiendo otra cosa—nuestro plan de venganza del primer amor.

―O-Oigan, Sueharuuu, Shida-channn…‖

Las llamadas desesperadas de Tetsuhiko nunca llegaron a mis oídos.

No podía esperar otro momento para comunicarle a Kuroha los planes que había formulado temerariamente más temprano en clases. Sin embargo, debido a la naturaleza del asunto, no tenía más opción que revelar mi estrategia a solas.

―Haru, Tetsuhiko-kun está llamándote, ¿estás seguro de que quieres ignorarlo?‖

―¿Huh? ¿Tetsuhiko?‖

Alcé la vista y efectivamente vi a Tetsuhiko parado en frente de la pizarra blanca.

―¿Desde cuándo estás aquí?‖

No estaba allí cuando traje a Kuroha aquí. Absorto en la conversación, no pude notar su presencia en absoluto.

―Estás demasiado metido en algo, socio. Despierta.‖

Mierda, ¿teníamos que detenernos ahora? Considerando cuán sensible era esta información, no podía permitir que Tetsuhiko lo oiga. Y además estaba enganchado con el tema…

―Tetsuhiko, ¿podrías irte a otra parte? Kuroha y yo estamos discutiendo algo importante.‖

―Uh, ¿te olvidas de quién reservó este lugar?‖

―Vamos, ¿no puedes dejarlo sólo por hoy? No es como si fueras a hacer algo productivo.‖

―¿Huuuh?‖

Tetsuhiko frunció el ceño.

―El destival cultural será pronto, socio. Se supone que hoy decidamos qué vamos a presentar.‖

―Decídelo tú. El plan original iba ser tú haciendo un show tú solo de todas formas, ¿cierto?‖

―¿En serio no vas a actuar, Sueharu?‖

―Sólo te ayudo porque lo pediste cuando estaba libre. Como ya te he dicho muchas veces, no tengo intenciones de subir al escenario. De acuerdo, he dicho suficiente. Prometo ayudarte después, así que por favor, vete a casa. Bueno, Kuro, como estaba diciendo—‖

¡Pow! Recibí un golpe en la cabeza. Dolía como loco. Me alteré.

―¡Bastardo! ¡¿Qué diablos crees que haces?!‖

―¡Bueno, no te hubiera golpeado si no hubieras dicho cosas para sacarme de quicio, larva debilucha!‖

―¿Por qué actúas cabreado? ¡No es momento, estúpido!‖

―¡Mira, sé que fuiste rechazado, ¿okey?! ¡Puedo darme cuenta de eso, pedazo de basura!‖

―¿…………………………Cómo lo supiste?‖

Conforme mis ojos se abrían grandes, Tetsuhiko se rascó la cabeza y miró a Kuroha para que responda.

―Eres demasiado fácil de interpretar, Haru. Tetsuhiko-kun tiene buena intuición. Supuse que él podría darse cuenta.‖

―¿En serio? Bueno, te equivocas.‖

―Sueharu, suficiente. Es demasiado obvio.‖

―Bueno, sigues equivocándote.‖

―Por qué tienes que ser tan mal actor… Shida-chan, ¿lo sabes?‖

―Haru siempre ha sido así cuando se trata de cosas personales.‖

―Bueno, tal vez sea un mecanismo de defensa.‖ Tetsuhiko se aclaró la garganta.

―—Entonces, Sueharu, ya sé qué está ocurriendo. Estás siendo un fastidio al tratar de ocultarlo. No te preocupes, no se lo contaré a nadie.‖




―¿E-Estás seguro de eso, Tetsuhiko?‖

―Por supuesto. Somos amigos, ¿no?‖

Tetsuhiko posó sus manos sobre mis hombros y me miró con ojos llenos de empatía. Mis ojos brillaron por la emoción.

―Tetsuhiko… tú…‖

―¡Sóóóóóólo bromeaba! Jejeje, cómo podría guardar un secreto tan jugoso—¡ack!‖

¡Ahí está mostrando sus verdaderos colores!

―¡Voy a matarte!‖

―¡No me importa! ¡Se lo contaré a todos antes de que muera, jajajaja!‖

Kuroha suspiró y abrió la bolsa de papitas que yo le había entregado como tributo. Papita en mano, Kuroha empezó a usar su teléfono con la otra, mostrando ningún indicio de detenernos.

―¡Si haces eso yo le contaré a cada nueva novia tuya sobre tu historial de relaciones!‖

―¡¿Quéééééé?! ¡Sueharu, cobarde!‖

―¡Hmph, estás hablando con un hombre que ha dominado el arte de arrodillarse! ¡Me he deshecho de todo tipo de consciencia que tuve una vez y la arrojé al inodoro!‖

―¿Huh? Más de cien chicas me han dicho muy seriamente que me mate, ¿crees que tienes oportunidad frente a mí?‖

―Fácilmente. Puedo desnudarme en tres segundos. ¿Qué tal eso? ¿Tú puedes?‖

―Pfft, lamería los pies de una mujer en un segundo si significa que puedo atraerla sin necesidad de hablar. Yo gano, ¿cierto?‖

―En serio, los dos son unos idiotas…‖

Kuroha suspiró otra vez y ofreció la bolsa de papitas entre nosotros dos.

―Chicos, ¿quieren?‖

―¡Sí!‖

Tentados por el hambre, los tres masticamos las papitas en silencio.

―Oh, Shida-chan, tu uniforme de bádminton luce muy lindo.‖

―Gracias.‖

―¿Te vas a saltar el entrenamiento?‖

―Yo me la llevé justo antes de que comience.‖

―Ooh, fuiste muy insistente, Haru.‖

―Es porque no podía esperar más para contarte.‖

Suspiro, ¿no te dije que sería mejor ir a tu casa después del club? Será mejor que te disculpes con la capitana luego, Haru.‖

―Lo haré, lo haré. Me arrodillaré y pediré perdón.‖

―Tú sí que quitas las ganas, Sueharu. Evítame esa habilidad especial tuya. Más importante, deberías unirte a nuestra Sociedad de Apreciación, Shida-chan. Nosotros dos no somos suficientes para hacer algo en el festival cultural.‖

―Creo que lo descartaré por el momento. No es como si estuviera súper entusiasmada por el club o algo así, pero tengo otros planes ahora.‖

―Okey~‖

Había identificado una oportunidad creada por Kuroha al hablar, así que aproveché para tomar un puñado de papitas, saboreando su gusto al llevármelas a la boca todas juntas, cuando—

―…Espera, ¿qué? ¿Estamos hablando de otra cosa?‖ Susurré luego de regresar a la realidad.

―¿Recién ahora te das cuenta, huh?‖

―Haru… Eso es un poco…‖

―¡No me miren como si fuera un niño pobre!‖ Eso dolió.

―Luces muy miserable, Sueharu. De todos modos, terminé por hoy. Usa el salón como quieras.‖

Dijo Tetsuhiko, lanzándome la llave. Me indicó que ordene las cosas y la devuelva.

―¿Estás seguro de esto?‖

―Quiero decir, no es como si estuvieras en estado de escucharme ahora mismo. No tenemos mucho tiempo hasta el festival cultural, pero como sea.‖

Extraño, Tetsuhiko estaba siendo extraordinariamente compasivo… ¿Qué podría haberlo llevado a este repentino cambio?

Al demostrarme amabilidad me sentí arrepentido. Por consiguiente, le ofrecí a Tetsuhijo una disculpa genuina.

―Lo siento, Tetsuhiko. Cuando me tranquilice me aseguraré de ayudarte.‖




―No te preocupes, amigo.‖

Tetsuhiko se puso la mochilla sobre el hombro y se fue del salón de reuniones con un brillo inusual a su alrededor.

―¿Comió algo en mal estado? ¿O acaso era alguien más que lucía como él?‖

―Creo que la mayoría de la gente aceptaría la preocupación de alguien después de ser rechazado… Eres bastante horrible, Haru.‖

Bueno, de algún modo, habíamos asegurado un salón donde los dos podremos hablar sin reservas. Regresé la conversación al tema de la venganza.

―Como estaba diciendo, Kuro, ¿qué piensas de mi plan? Si revelo el punto débil de Abe, la gente pensará mal de Shirokusa también. Es como matar dos pájaros de un tiro, ¿cierto?‖

Kuroha se veía linda mientras pensaba con un dedo presionando su mejilla.

―Bueno, para ser honesta… no es una mala idea.‖

―¡De acuerdo!‖

―Lo que estamos buscando es la ‗venganza absoluta‘, Haru. Pienso que la mejor solución es la que a ti te resulte más sencilla, entonces por supuesto que consideraré tus opiniones, pero también podríamos encarar en otra dirección. Algo que lastimará mucho a las personas que odiamos. Ese probablemente sea el enfoque más simple.‖

―¡Ya veo!‖

―Es bueno que no hayas elegido una incómoda pelea con Abe-senpai. Elegir este enfoque puede que sea cobarde, pero también es más efectivo. De todos modos, por lo que escuché Senpai es más o menos un súper humano perfecto, así que estarías en mucha desventaja si lo atacaras de frente.‖

―Sabía que lo entenderías, Kuro.‖

Kuroha astutamente interpretó las intenciones detrás de mi plan.

―Como se esperaba de una amiga de la infancia,‖ debería haber dicho.

Pero en este punto la expresión de Kuroha se endureció.




―Pero también es un poco ingenuo, creo. Puedo ver al menos dos potenciales problemas en tu plan.‖

―¡¿Q-Qué?! ¡¿Qué problemas?!‖

―El primer problema es que tu plan de venganza tiene un riesgo increíblemente alto. En el proceso de buscar la debilidad de Abe-senpai, por ejemplo… podrías ser atrapado acechándolo y que termines hecho papilla. Incluso si en última instancia tienes éxito y encuentras lo que estabas buscando, un paso en falso y la gente se dará cuenta de tus engañosos métodos, dejándote como el malo de la película al final. Como todos ya tienen una buena impresión de Abe-senpai, tienes que prepararte para algún percance, Haru.‖

Era cierto. Difamar a otra persona era muy despreciable. De ser atrapado, la reputación de uno seguramente termine en la alcantarilla, sin una salida fácil.

―Pero, Kuro…‖

Ya me había preparado para esto.

―Ya he considerado eso. Si no asumo algún riesgo, nunca podré atrapar con la guardia baja a un tramposo como Abe. No me importa en absoluto.‖

―…De acuerdo. Pero hay un problema más.‖

―¿Cuál?‖

―Como están las cosas ahora, Haru, incluso si tu plan marcha bien, no puedes ganar. Sólo perderás.

…Sí, como que sabía eso también.

Éxito, pero con una sensación vacía característica de la manera en que la mayoría de las venganzas terminan.

La venganza funcionaba más como un mecanismo para que alguien que estaba perdiendo logre un empate donde ambos jugadores estaban noqueados. Eso ciertamente no podía considerarse como ganar.

―No podemos llamar a esto venganza absoluta, ¿o sí?‖

―…Tienes razón. ¿Pero qué debería hacer entonces?‖

―Oh, eso es fácil.‖

Kuroha envolvió mis manos con las suyas.

―Deberías buscar tu propia felicidad, Haru. Si llegas allí, significa que habrás ganado al final, ¿cierto?‖

―Ya veo… Tienes razón, Kuro. Pero, felicidad, huh…‖

No podía pensar en otra palabras a partir de lo que estaba sintiendo en este momento.

Conforme las llamas de la venganza ardían dentro de mí y yo yacía cubierto del lodo de la cobardía, se sentía como si la felicidad sólo pudiera encontrarse en otro planeta.

Pero por un destello breve apareció una imagen en mi mente.

―Acabas de pensar en algo feliz, ¿no? ¿Qué fue?‖

Kuroha me instó, leyendo mi corazón como un libro. Desafortunadamente, no pude responderle de inmediato.

A pesar de ser rechazada, Kuroha aún tenía sentimientos por mí.

Me preguntaba si esto era algo que realmente debería contarle, pero entonces recordé que ya le había mostrado el alcance total de mi inutilidad a Kuroha esa tarde en la ribera. Así, sentí otra vez que no tenía razón para ocultarle algo a Kuroha, y le conté lo que había visto.

―Imaginé a Kachi confesándoseme.‖

Mientras  que  había  decidido  tomar  vengarza,  mis  sentimientos  por  Shirokusa  aún permanecían como se esperaba. Triste y patético, pero así era como me sentía realmente.

―¡Por supuesto, aún sigo enfadado y quiero mi venganza! Pero… soy un idiota, ¿no…?‖

―Síp, un verdadero idiota.‖

Las palabras sin reservas de Kuroha perforaron mi corazón.

―¡Ack, lo sé! ¡Lo sé, socia!‖

―Pero no es como si no entendiera.‖

Kuroha apoyó su frente con fuerza contra mi brazo. Me sentía repleto de arrepentimiento.

Estaba infligiendo a Kuroha el dolor que Shirokusa me había causado a mí, y aun así ella no expresó ni una palabra de reproche.

―Entonces, ¿qué tal si los dos fingimos ser amantes?‖

―¡¿?!‖

No podía ver el verdadero motivo detrás de la inesperada propuesta de Kuroha.

Más importante, ¿esto no lastimaría a Kuroha todavía más? Pero habiéndolo sugerido ella misma, ¿qué pretendía Kuroha?

Tal vez notando que yo no podía discernirlo por su expresión, Kuroha amablemente me explicó de la manera en que le enseñarías algo a un niño.

―Pienso que, si pierdes en el amor, la mejor manera de regresar es ganando en el amor.‖

―B-Bueno, eso podría ser verdad…‖

―Lo más importante cuando se trata de este tipo de cosas es llamar la atención de tu objetivo. Kachi-san odia a los chicos pero te mostró su lado suave a ti. Eso significa que podemos asumir que le gustas hasta cierto punto, lo suficiente como para considerarte un último recurso.‖

―Y-Ya veo…‖

―Entonces cuando consigue a su primera opción, piensa en cortar lazos contigo, pero justo cuando está a punto de hacerlo, te ve con alguien más… ¿Qué podría hacer ella entonces, especialmente si tu nueva amante es alguien tan linda como yo?‖

―Sabes, a veces puedes ser demasiado confiada.‖

―¿Es eso un no?‖

Kuroha comentó con resignación, y alzando la vista hacia mí con ojos lagrimosos.

Mierda, ¿por qué tienes que hacerte ver tan jodidamente linda, idiota? ¡Actuar así frente a un chico de preparatoria es injusto!

―…Bien, admitiré que eres linda.‖

―Yay, yo gano.‖

Un signo de victoria y paz. No sé qué es lo que había ganado, pero Kuroha lucía extremadamente encantada.

Dejando eso de lado sin embargo, no esperaba menos del plan de Kuroha. Si Shirokusa veía que el chico que ella supuestamente mantenía en reserva como reemplazo se volvía amante de una chica del nivel de Kuroha, acaso no pensaría: “Espera, yo iba a usarlo como mi plan B, ¿pero en cambio fui yo la que estaba siendo mantenida en reserva como respaldo…?”

 ¡Esto era espectacular! ¡Esto seguramente será un golpe efectivo! ¡Era exactamente la clase de golpe humillante que yo había estado buscando!

―¿Pero estás segura de esto? ¿Estás segura de que no será muy difícil para ti? Si se comenta que tú y yo estamos saliendo, ¿no estarías en desventaja?‖

Yo era un idiota. Claro, la gente estará celosa si salía con Kuroha, pero si Kuroha salía con alguien de mi nivel, seguro le preguntarán cosas como “¿Acaso te amenazó?” o “¿Estás teniéndole lástima porque es tu amigo de la infancia?” 

…Sí, empecé a sentirme patético con sólo pensarlo.

En otras palabras, si fingíamos salir, yo tenía todo para ganar mientras que Kuroha no tenía nada. ¿Eso estaría bien?

―Ooh, eres tan idiota, Haru.‖




―Es cierto, pero primero me gustaría oír que me convenzas.‖

―Puede que sea mentira, pero podré ‗salir con la persona que me gusta‘, ¿sabes? Eso sólo puede ser algo bueno.‖

―Oooooh…‖

¡¿Qué era esta intensa presión?!

Fui asaltado por una culpa lo suficientemente fuerte como para hacer que mi frente toque el suelo y quiera disculparme, mientras mi corazón sentía que era estrujado físicamente.

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