Osananajimi ga Zettai ni Makenai Love Comedy (NL)

Volumen 1

Capítulo 1: El Triángulo Del Rechazo

Parte 4

 

 

Por  lo  tanto  eventualmente  me  vería  obligado  a  decir  el  nombre  de  Shirokusa, confesándome a ella efectivamente.

Pero podría decirse que esa era la peor confesión posible. Bajo estas circunstancias las probabilidades de que Shirokusa lo acepte era virtualmente nula.




Sólo piénsalo. Si Shirokusa fuera a aceptar mi confesión ahora, ella también será vista como la mala de la película.

―¿Cómo puedes hacer llorar a Shida-san para que puedas ser feliz?‖ es lo que le dirían a Shirokusa. Incluso si Shirokusa tuviera sentimientos por mí probablemente se preguntaría con tristeza por qué elegí confesarme bajo  estas circunstancias mientras me rechazaba predeciblemente.

“Oh, ¿qué voy a hacer? ¿Cómo saldré de esto?”

Corroboré qué estaba haciendo Kuroha.

Mientras que Kuroha había dominado la situación actual, posiblemente no lo había hecho con malas intenciones. Kuroha podía ser cabeza hueca a  veces, aunque siempre con ramificaciones negativas.




En otras palabras, si yo daba a entender que me encontraba en un aprieto, existía la chance de que ella me ayudará.

―Kuro…‖

Traté de instarla usando la dirección de mis ojos. ¡Haz algo para detenerlos, por favor! 

Me dolía en el corazón buscar la protección de la chica a la que había rechazado. Le envié señales a Kuroha mientras trataba de no lastimarla en lo posible.

―¿Te arrepientes, Haru?‖

―¡Sí, sí!‖

―Si dices que sí, ¿significa que quieres salir conmigo después de todo?‖

―Uh, no exactamente—‖

Había llegado muy lejos para inmediatamente darme cuenta de que había elegido las palabras incorrectas.

En consecuencia, una lluvia de abuso verbal aterrizó como flechas disparadas en una galería de tiro.

―¡¿Huh?! ¡¿No exactamente?!‖

―¡Bastardo, ¿quién te crees que eres?!‖




―¡Woah, woah, woah, woah, cálmense! ¡En serio chicos, esperen un minuto!‖

―¡¿De qué serviría esperar, huuuuuuh?!‖

―¡Así es! ¡Alguien! ¡Traiga la barreta!‖

―Lo siento, por favor perdónenme.‖ Inmediatamente me puse de rodillas.

―¡Maldición, Sueharu, eso fue rápido!‖

Tetsuhiko bromeó, pero mi ego estaba ileso. Había arrojado mi orgullo a la basura hace mucho tiempo.




―¡No subestimes el poder de la barreta, Tetsuhiko! ¡Duele mucho!‖

―Asco. ¡El hecho de que sepas cómo se siente es repugnante!‖

―Oh Haru, siempre piensas que arrodillarte cuando estás en un aprieto te sacará de un problema, ¿no?‖

―¡Tal y como una chica usa sus lágrimas como un arma, arrodillarme es mi máxima carta del triunfo!‖

―Sí Haru, pero decir eso mientras te arrodillas no te hace ver genial en absoluto ✩‖ Mientras tanto, los furiosos militantes ya habían avanzado furtivamente.

Kuroha era la única razon por la que yo aún no había sido atacado. Si ella se iba yo sin dudas seré asaltado por los cuatro lados de manera despiadada hasta quedar muerto.

―¡Shida-san!‖

―¡Por favor hazte a un lado! ¡Necesito enseñarle una lección a este idiota!‖

―¿…Erm, chicos?‖

Aún portando una tierna y deslumbrante sonrisa en su rostro, Kuroha empezó a emanar un aura de mal agüero.

―Haru y yo estamos teniendo una conversación, ¿podrían no molestarnos?‖

Mientras que Shirokusa nunca se molestaba en ocultar su disgusto, Kuroha era lo opuesto. Una sonrisa enyesada era la verdadera muestra de su enojo.

Su sonrisa incordial tenía un terror único y distinto de la de Shirokusa.

Los extremistas sólo podían murmurar ―Oh— claro. Perdón,‖ al tiempo que rápidamente perdían la jactancia y retrocedían.

Conforme el peligro retrocedía por fin pude recuperar el aliento.

―Whew… Gracias, Kuro…‖

―—Sigamos.‖

―¿Hm?‖

―Dije, sigamos.‖

Esas fueron palabras dirigidas a mí para que sienta su determinación. Mi cuerpo entonces se atiesó por voluntad propia.

―…Okey.‖

Miré a los grandes ojos de Kuroha, y con más prudencia y sinceridad que antes, elegí palabras que no constituirían una mentira.

―Bueno, es como que ahora mismo no tengo planes de salir con nadie, y… ¡No! Lo que quiero decir es que no es que me disgustes, o piense que no eres lo suficientemente buena, o que no te encuentro linda en absoluto, en serio. Eres increíble, y pienso que cualquier chico que consiga salir contigo es muy afortunado, pero este momento no es el adecuado para mí, ¿sabes?‖

Desordenado e incoherente, no estaba seguro si había logrado transmitir mis sentimientos. Pero hice mi mejor esfuerzo sin mencionar a Shirokusa.

―Hmm.‖

Kuroha se cruzó de brazos, acentuando su busto el cual era grande comparado con el resto de su pequeño cuerpo.

De esa forma ella cedió sigilosamente y susurró suave en mi oído.

―Luces un poco más feliz, así que tal vez te lo deje pasar por ahora.‖

―¿…Huh?‖

Kuroha sonrió y problamó en voz alta.

―¡Jaja, te pillé!‖

―¡¿Huuuuuuuuuuh?!‖

Kuroha echó un vistazo a mi estupefacto rostro con extrema satisfacción.

―¿Te pusiste nervioso, Haru? ¿Afligido? ¿Estresado?‖

―Kuro, tú…‖

―Perdón, Haru. Pensé en molestarte un poquito al confesarme a ti. Fue todo mentira.‖

―¡T-Tú, maldita!‖

―¿Pensaste que iba en serio? ¿A pesar de que me rechazaste? ¡Oh, gran tontito!‖

Me dio un toque con su codo. Dolió, pero la sensación de alivio que experimenté era mucho más fuerte.

―¡De acuerdo chicos, volvamos a casa!‖

―¡Maldición, qué pérdida de tiempo!‖

Los chicos que estaban reunidos se dispersaron. No detecté vergüenza alguna respecto al horrendo trato que me dieron, el cual también resultó ser innecesario. Fue verdaderamente espantoso.

―Oigan, chicos, ¿no merezco una disculpa?‖

Ante mi reclamo inferido los chicos chasquearon la lengua.

―Sabes, Maru, ya deberías haber sido sentenciado a muerte sólo por llamar a Shida-san ‗Kuro‘.‖

―¡Eres culpable, amigo de la infancia! ¡Culpable!‖

―¡Tranquilo, Godo! ¡Está bien! ¡Maru no es adecuado como amigo de la infancia por lo que Shida-san sigue siendo pura!‖

―¿Por qué siempre me tratan tan horriblemente? Yo también tengo sentimientos, ¿saben?‖

Las  palabras  que  pronuncié  para  obtener  simpatía  fallaron  por completo.  Los  chicos simplemente escupieron y fruncieron el ceño. Esta clase era una colección de basura.

Esos eran mis pensamientos conforme Kuroha posó su mano en mi hombro.

―¡Haru, creo que deberías sentirte más agradecido conmigo!‖

―En serio Kuro, no más de estas cosas, ¿okey?‖

―Pero te enseñé una buena lección, ¿no?‖

―Tal vez, pero—¡maldita sea, trataste de engañarme otra vez, ¿no?!‖

Alboroté las lindas trenzas de Kuroha y ella escapó con un divertido chillido.

Para mí, algo se siente mal cuando Kuroha no está cerca. Era sumamente consciente de cuánto valoraba su existencia.

Pero esta clase de relación encaja mejor con nosotros. Llevarnos bien con provocaciones bromistas, sin estar incómodamente acaramelados el uno con el otro, era más acorde a cómo éramos Kuroha y yo.

―En serio, sólo lo dejas pasar cuando se trata de mí, Haru. Será mejor que asumas la responsabilidad, ¿okey?‖

―Okey. Hagamos bebés.‖

―Tonto. Pervertido. Ooh, eres el peor, Haru. Me acosas sexualmente. Apuesto que crees que no importa porque pronto te perdonaré de todas formas, ¿cierto?‖

―No, no, en absoluto.‖

―Bien, entonces la próxima vez que me acoses sexualmente no te dejaré copiar mi tarea.‖

―¡Por favor, Kuroha-san, en tu infinita generosidad, lo que sea menos eso!‖

―¡Eso fue rápido! Haru, que te arrodilles a estas alturas prácticamente no tiene valor.‖

―No lo entiendes, Kuro. Arrodillarse no sólo agrada a la persona con la que intentas disculparte, sino que también crea un trasfondo de presión sobre ella para que te perdone.‖

―El hecho de que hayas pensado esto tan profundamente me provoca desagrado. Tu Onee- chan está preocupada por tu futuro, Haru.‖

Y así continuaba nuestra conversación característicamente vana, cuando el siguiente remate llegó desde un rincón inesperado.

―Espera—¿es en serio?‖




 ―Bueno… sí, ese parece ser el caso.‖ Las palabras de Shirokusa y Mine.

La clase había regresado a un nivel de normalidad después de que Kuroha admitiera que había mentido, y ciertamente, muchos ya se habían ido.

En estas circunstancias, el asombro de Mine fue adecuadamente llamativo.

La regordeta y cabeza hueca Mine encajaba apropiadamente junto a la fría e intensa Shirokusa, pero su relación era tal que uno podría presumir que no serían amigas si Mine tuviera un temperamento más excitable. Era extremadamente raro ver a Mine tan nerviosa.

Sintiendo la repentina atención, las mejillas de Mine se sonrojaron y el tono de su voz bajó. La conversación resultante se volvió difícil de oír en consecuencia, pero agudizando desesperadamente mis oídos pude de alguna forma captar algunos pocos fragmentos.

―¡¿Cuando fue que él…?!‖

―Hace una sema…‖

―¡¿En dón… se confesó…?!‖

―En el mar.‖

―Oh, qué roma… tico.‖

…Espera, ¿qué? ¿Qué acaba de decir? ¿No dijo algo acerca de que se le confesaron?

―Shirokusa-san, dijiste que Abe-san… y tú eran… amig… de familia… ¿cierto? …Sólo era cuestión de tiempo hasta que los dos se vuelvan cercanos pero… sucedió, huh… Un… senpai es… genial… popular, yo… creo… hacen la mejor pareja. Les deseo… nada más que lo mejor.‖

……………………………………………………………………………………………

……………………………………………………………………………………………

…………

¿……………………………………………………………………………………………

…………………………………………………………………………Hm?

¿Hmm? ¿Hm? ¿Hmmmmmmmmmmm?

¿Mis oídos escucharon mal? Sentía que acababa de oír algo que no podía ser posible…

―Wow, Kachi-san está saliendo con Abe-senpai del tercer año.‖ El susurro de Kuroha perforó mi corazón.

―Abe es aquel cuyo padre es un actor y que recientemente hizo su propio debut en actuación, ¿cierto? Bueno personalmente odio ese tipo de nepotismo, pero él es popular y también un compañero apropiado para Shirokusa, supongo.‖

Las palabras de Tetsuhiko entraron por mi oído derecho y salieron por el izquierdo. Podía escucharlas, pero mi cerebro se rehusaba a comprender su significado.

―¿No te lo dije? Kachi es demasiado buena para ti, amigo. Las mujeres siempre han existido para engañar a los hombres y, bueno, ahí lo tienes. Si lo piensas de otra forma, esto significa que ya no tendrás que hacer el ridículo en el ‗Festival de la Confesión‘, así que no es tan malo, ¿cierto?‖

Usé mi ira para estrangular a Tetsuhiko.

―Tetsuhiko, ¿no te dije ya que no siento nada por Kachi?‖

―Oh, sí, sí. Claro, entendí.‖

Hice a un lado al bromista de Tetsuhiko y me puse el bolso en la espalda.

―Oye, Sueharu. ¿Ya te vas? ¿Qué hay del festival cultural?‖

―¿A quién le importa lo que pienso? Ve a tomar tus propias decisiones.‖




―Muy bien.‖

Tetsuhiko no trató de volver a detenerme.

―Haru…‖

Kuroha me llamó, pero no pude reunir la energía para responder. Fingí no escuchar y me fui del salón.

***

 

 

Pensé que quería regresar. Pero no era a casa a donde quería volver.

No había nadie allí. Mi mamá había fallecido, y el trabajo de mi papá lo tenía recorriendo el país. No creo que pueda soportar la soledad en casa ahora mismo.

No hay manera de que pueda. Pero aun así quería regresar a alguna parte. Antes de darme cuenta, estaba solo en la ribera observando el río.

El sol poniente era lagrimosamente hermoso. Así que lloré por un rato.

―Qué demonios estoy haciendo…‖

Alguien dijo una vez que enamorarse por primera vez era una maldición. En este momento pensaba que eso quizás sea verdad.

Saber que era imposible pero aun así seguir albergando sentimientos de amor de todas formas. Aún pensando que podrían estar juntos si te confesaras ahora. Sin abandonar el más mínimo rayo de esperanza.

La mayoría de los primeros amores seguramente terminaban de esta manera. Llevándote a rastras lentamente, y en última instancia, no correspondido.

“Abe es aquel cuyo padre es un actor y que recientemente hizo su propio debut en actuación, ¿cierto? Bueno personalmente odio ese tipo de nepotismo, pero él es popular y también un compañero apropiado para Shirokusa, supongo.”

Palabras que daban vueltas en mi cabeza.

―Entonces los chicos apuestos y populares se lo llevan todo, ¿huh? Qué diablos…‖ Podía sentir las lágrimas formándose otra vez.

―Huh…‖

Mi mente estaba difusa. No sabía si quería enojarme o llorar. Me estaba doliendo mucho más de lo que pensé.

¿Todos  han  podido  superar  estos  sentimientos?  ¿O  acaso  nunca  han  experimentado verdadero amor? Porque esto, esto es demasiado doloroso…

“Sollozo, sollozo… ugh… sollozo…” 

Las esquinas de mis ojos comenzaron a picar. Enterré mi rostro en mis rodillas para que nadie pueda verlo, en este momento mis emociones se desbordaron luego de que no pudiera aguantarlo más.

―Maldición…  maldición…‖ Shirokusa era despreciable.

Ella lo estaba pasando bien con su novio mientras yo era invadido por estos pensamientos agonizantes.

La bendita Shirokusa y el miserable yo.

¿Había alguna razón para aquella abrupta diferencia? ¿No eran las cosas un poco injustas?

¿Los chicos apuestos y las chicas hermosas lo tienen tan fácil? ¿Capaces de atravesar la vida sin conocer tal sufrimiento?

¿Cómo puede haber tanta desigualdad en el mundo? Era extraño. Estaba mal. No era mi culpa. El mundo tenía la culpa. Si tuviera el poder para cambiar el mundo en este momento lo haría.

―…Haru, pobrecito.‖

Por encima de mi cabeza llegaron palabras que llovieron como brillantina sobre mí.

Un dulce aroma como las flores de primavera hizo cosquillas a mi nariz. Una voz familiar se filtró sobre mis heridas, punzante pero reconfortante.

―¿…Kuro?‖

Pregunté con mi rostro aún oculto en mis rodillas, sin querer mostrar mi cara lagrimosa.

―Así es. Es la linda y amorosa Onee-chan de Haru.‖

Dijo Kuroha con un extravagante tono y una ingeniosa respuesta. Pero en este momento, yo no estaba de humor para seguirle el juego.

―…Por favor, ve a otra parte.‖

No quería que nadie me vea así. En especial Kuroha.

La había rechazado, aunque hubiera sido una broma. ¿En qué podría estar pensando mientras me veía ahora?

No me molestaría si riera y se burlara de mí.

Si me dijera “¡Lo tienes merecido!”… no creo que pueda volver a ponerme de pie. Pero si me trata bien… temo que pueda dejarme consentir más.

―Haru… fue rechazado, ¿no?‖

―¡No!‖

Eso probablemente era cierto en el sentido técnico… pero también lo era el hecho de que me habían roto el corazón.

―Ooh, ya veo.‖

Usó el mismo tono que Tetsuhiko tendría en respuesta a mi mentira, pero como se esperaba de una amiga de la infancia, el efecto era completamente distinto.

No eran palabras de enojo ni despreciativas, sólo la vaga impresión de que ella lo entendía todo conforme Kuroha dejó su bolso a sus pies y procedió a sentarse con su espalda contra la mía.

―O-Oye, Kuro.‖

Su persistente espalda se sentía cálida, tanto que quería abrazarla.

Deslicé mi trasero con el fin de escapar, pero Kuroha simplemente me siguió adhiriéndose a mí como pegamento y dando a entender que no me dejará ir.

―¿Qué? ¿Tienes un problema? Si es así, ¿por qué no me lo cuentas en la cara? No es como si te hubieran rechazado, ¿cierto?‖

―Ugh…‖

Era imposible. Kuroha ya lo sabía todo.

Desde el hecho de que me gustaba Shirokusa, hasta cómo me había roto el corazón más temprano al escuchar su conversación con Mine. Kuroha sabía todo eso, y aun así me trataba de esta forma.

Su afecto no era algo que podía aceptar libremente.

“¡Jaja, te pillé!” 




Kuroha había invalidado su propia confesión con esas palabras.

Pero no podía ser. La anulación de su confesión era la verdadera mentira.

“Haru… salgamos.”

 Hace un mes en el día de la ceremonia de cierre del primer trimestre, Kuroha se me confesó.

Cuando pienso en la expresión que tenía entonces, la manera en que lo dijo—lo supe. Claramente, era algo genuino.

5 2 votos
Calificación de este Capítulo
Mantente Enterado
Notificarme
guest
4 Comentarios
Mas Votados
Mas Recientes Mas Antiguos
Respuestas en el Interior del Texto
Ver todos los comentarios