The Death Mage Who Doesn’t Want a Fourth Time (NL)

Volumen 1

Capítulo 4: El Pueblo de los Ghouls

Parte 3

 

 

Era octubre cuando Vandalieu llegó a la edad de un año y cuatro meses. A medida que el otoño se establecía y el invierno se acercaba, Vandalieu finalmente llegó a la frontera oriental de la nación del Escudo Mirg. 

Al este no había nada más que naturaleza virgen y nidos demoníacos. Era en esa dirección, cruzando las cordilleras, que Vandalieu y sus compañeros tenían que dirigirse.




Sin embargo, sería solo una imprudencia de su parte intentar cruzar la cordillera con el invierno tan cerca, por lo que Vandalieu pensó que debería esconderse en el bosque hasta la primavera, mientras concentraba sus esfuerzos en atacar a los bandidos que estaban en las cercanías. En ese momento, el sol se estaba ocultando cerca de un nido demoníaco.

Mientras viajaban, Vandalieu estaba atrapado en sus pensamientos.

“Ahora que lo pienso, nunca he podido esquiar antes. Con mis habilidades físicas actuales, me pregunto si seré capaz de esquiar pronto”.

Enfocando la atención solo en su estado, las habilidades físicas de Vandalieu ya eran más altas que las de cualquier hombre adulto promedio, incluso cuando la más baja seguía siendo su agilidad. Sin embargo, sería imprudente que una persona inexperta como él se deslizara sobre una pendiente natural.

“…¿Esquiar? ¿Eso también es algo de la Tierra?…”

Una figura translúcida entraba sentada en el lugar del cochero sobre el carruaje. Era Sam quien le estaba haciendo la pregunta. El espíritu de Sam había podido manifestarse desde que se había convertido en un ‘Carruaje Fantasmal’. Ahora podía tomar las riendas de un caballo espiritual.

Vandalieu pensó que ahora era más fácil hablar con Sam que cuando no tenía una apariencia a la cual mirar, aunque su aspecto era como el de un fantasma que aparece en una fotografía psíquica.

“Sí, de hecho es un deporte en la Tierra. Consiste en deslizarse por una pendiente nevada con un tablón colocado en tus pies. ¿No hay nada parecido en este mundo?”

“…Yo nunca he oído hablar de nada parecido. Aunque sí he oído hablar de trineos…”

Hablando con Sam y Darcia, Vandalieu entendió que en Lambda existían muy pocos deportes parecidos a los de la Tierra. Para ser más preciso, no había ningún tipo de deporte que pudiera ser disfrutado como puramente una competición o un ocio. En este mundosí se podía competir con los manejos de espadas, arcos y flechas, pero eso solamente sería como una anticipación a una subyugación de monstruos o demonios y las guerras entre nativos. Lo mismo se aplicaba a cualquier deporte que se asemejara al atletismo y al ecuestre.

La única excepción a esto parecían ser las actividades que aprendían como un gusto común la realeza y la nobleza.

No había nada parecido a juegos de pelota como el béisbol o el fútbol, o deportes de ocio como el surf o el esquí en Lambda.




Vandalieu estaba casi seguro de que la razón de esto se debía a que existía la presencia de muchos enemigos poderosos como los monstruos y demonios, y por ello los habitantes nativos de este mundo eran menos capaces de permitírselos que en la tierra. En Lambda era mejor la idea de luchar en lugar de gastar sus habilidades físicas y superiores en esos deportes.

Que algo se pudiera desarrollar o no como un evento deportivo era otra cuestión, pero Vandalieu creía que en cien mil años era casi imposible que el esquí no se hubiera inventado a partir del trineo. Esta podía ser una de las razones por las que Rodkorte estaba tratando a Lambda como un mundo inferior. Bueno, aunque un deporte como el esquí o algo similar pudiera haber existido en una nación nevada que Sam no conociera.

“Sam, creo que el esquí pod…”

Justo cuando Vandalieu estaba a punto de hablar sobre el esquí, escuchó una voz débil en la distancia.

“¿El grito de una mujer?”

“…Eso parecía, ¿no?…”

Entonces también pudo percibir un débil y apetitoso aroma en el viento. Sangre.

Una mujer estaba gritando y sangrando en la dirección de la que provenía el viento. En otras palabras, estaba siendo atacada por alguien o algo.




“…¿Qué quieres que haga, chico?…”

La razón por la que Sam preguntó esto se debió a que su grupo no necesariamente acudiría con un ‘iremos a ayudar’ como sería una respuesta normal, sino que más bien podrían optar por un ‘evitemos involucrarnos.

Después de todo, todos en el grupo eran considerados monstruos y demonios que debían ser derrotados en la nación del Escudo de Mirg. Por eso era fácil imaginar que luego de que salvaran a la pobre mujer, trajera después a cambio, a un grupo de aventureros a quienes les hubiese pedido que la ayudaran a derrotar a sus salvadores.

Así que cuando se consideraba seriamente el riesgo que involucraba salvarla, era mejor que eligieran ignorarla y continuar su camino.

Dicho esto, Sam tampoco creía que Vandalieu ayudaría a una desconocida cuyo rostro él tampoco conocía, ahora que había escuchado y entendido el carácter y los objetivos de Vandalieu.

“Sam, ve a barlovento. Pájaro óseo, ve y explora lo que ocurre adelante, hombre óseo, Saria, Rita súbanse al carruaje”. (NOVA: Barlovento, es un término marino, significa ‘ir contra el viento’.)

La elección de Vandalieu, había sido ‘Si la situación parece muy peligrosa, la salvaré por el momento y luego pensaré en lo que pueda pasar después’.

Este momento era el oportuno para decidirse, después de todo era imposible que Vandalieu dijera ‘Vamos a tener que ayudarla después de todo’, justo después de que ya la hubieran asesinado. Por otro lado, si hubiera elegido la otra opción, es posible que tuviera que matarla y silenciarla diciéndole, ‘Parece que no te debí ayudar después de todo’.

Por lo tanto, pensando racionalmente, la primera opción era la correcta. O así se determinó en la mente de Vandalieu.

“Kyee”

El pájaro óseo agitó sus alas y aumentó aún más la altura a la que estaba volando, y el hombre óseo, Saria y Rita que habían estado entrenando, saltaron al carruaje.

“…Entendido, chico…”

El caballo espiritual comenzó a correr suavemente. Sam era uno de los pocos no-muertos conversadores del grupo, por lo que podía brindarle su opinión a Vandalieu, pero nunca presentaría una objeción.

Entonces, Vandalieu sincronizó su vista con lo que estaba viendo el pájaro óseo. Esto le permitió ver todo lo que atrapara la visión del pájaro óseo como si él mismo lo estuviera viendo.

El pájaro óseo estaba volando cada vez más alto, por lo que desde la gran altura Vandalieu solamente podía ver muy poco de lo que estuviera sucediendo al borde del nido demoníaco, cerca del bosque y la pradera.

La visión del pájaro óseo no era buena como la de un pájaro vivo, quizás se debía a la falta de los globos oculares, o quizás por falta de experiencia de Vandalieu en la utilización de su magia.

Aún con la dificultad con la que se podía capturar la escena, Vandalieu fue capaz de reconocer el estado de las personas que estaban presentes. El número total de involucrados era de unos cinco en total. No, seis involucrados.




Cuatro de ellos se encontraban de pie. Una persona estaba tendida en el suelo. Mientras que otra persona estaba agachada cerca de la cintura de la persona que estaba tendida.

Todos parecían ser hombres menos uno. Tres personas llevaban armaduras metálicas. Una llevaba una armadura de cuero, y otra una túnica. El que estaba agachado cerca de la persona que estaba tendida en el suelo era uno de los que llevaba una armadura metálica.

Probablemente y por la disparidad de los equipos entre ambos, un lado debía estar formado por aventureros. Parecían estar alertas de su entorno, pero su concentración estaba más enfocada en ver si algún otro ‘demonio’ salía del nido demoniaco, y no parecían esperar ningún ataque proviniendo del bosque.




Era muy difícil que el pájaro óseo pudiera ser detectado volando en el cielo, y menos durante el día cuando su cuerpo estaba únicamente compuesto por huesos y un cuerpo espiritual de color pálido, también era muy difícil que miraran hacia arriba en pleno día, por lo que no había ninguna posibilidad de que el pájaro óseo fuera descubierto por los aventureros mientras hacía el reconocimiento.

La persona que estaba tendida en el suelo era una mujer con cabello largo y un color de piel entre gris y marrón. Ella estaba vestida de una manera casi desnuda y estaba sangrando mucho.

El hombre que estaba agachado cerca de ella, estiró su mano y le agarró el seno.

“Sam, a toda velocidad mientras mantienes el sigilo. Mátenlos, mátenlos a todos”.

En el momento en que esa imagen se proyectó en la mente de Vandalieu, la sangre se le subió a la cabeza. Entonces, aún con calma, decidió aniquilar a todos los hombres presentes. Todo el grupo de hombres parecía estar formado por aventureros, pero a los ojos de Vandalieu debían ser personas del más bajo grado, al igual que los bandidos.




El hecho de que hubiese más personas como Heinz, el ‘Espadachín de la Llama Azul’ en este lugar, hizo que Vandalieu se sintiera triste de que los aventureros de esta nación no tuvieran ninguna moral.

“…Excelente, chico…”

Sam balanceaba las riendas del carruaje de arriba hacia abajo, acelerando su velocidad. Sin embargo, el interior mismo del carruaje no temblaba ni un poco, y el sonido que llegaba al interior también era muy bajo.

Su habilidad [Conducción por Caminos Escabrosos] le permitía acelerar por pastizales sin pavimentar mientras activaba su habilidad [Conducción a Alta Velocidad]. Los sonidos que debieron crearse ante su avance también fueron silenciados gracias a la habilidad [Sigilo], y ya que el caballo también era parte del cuerpo espiritual de Sam tampoco podía crear ningún sonido. Además, el temblor violento que se mostraba en el exterior en realidad era amortiguado por la habilidad [Resistencia a los Impactos].

Sam podía ser considerado todo un tramposo con este cuerpo de carruaje tirado por caballos. Vandalieu quería que Sam apuntara a convertirse en una lujosa limusina por todos los medios posibles.

Mientras tanto, el oso, los lobos, y los monos óseos corrieron persiguiendo al carruaje a una velocidad salvaje.

“Hombre óseo, espera mi señal y ataca preventivamente con tu arco al tipo que lleva la armadura de cuero. Tal vez sea un pícaro, así que será molesto si logra escapar y salirse con la suya. Sam puede encargarse de él, pero lo haremos así por si acaso. Yo mismo neutralizaré al que lleva la túnica, podría ser un mago. Todos los demás, agrúpense en pequeños grupos y enfóquense en los que portan armaduras”.

Apenas Vandalieu terminó de dar sus órdenes, el hombre óseo comenzó a apuntar con su arco.

(Vamos, ayudemos a esa chica.)

Esto es a lo que se le llama una buena acción.

 





Estado

Nombre: Saria
Rango: 3
Raza: Armadura Viviente de Maillot de Perneras Altas
Nivel: 1

Habilidades Pasivas

[Cinco Sentidos Especiales]
[Mejora de Capacidad Física: Nivel 2 (¡NUEVO!)]
[Resistencia al Atributo Agua: Nivel 2 (¡NUEVO!)]
[Resistencia a los Ataques Físicos: Nivel 2 (¡NUEVO!)]

Habilidades Activas

[Tareas Domésticas: Nivel 2]


 


Estado

Nombre: Rita
Rango: 3
Raza: Armadura Viviente del Bikini
Nivel: 1

Habilidades Pasivas

[Cinco Sentidos Especiales]
[Mejora de Capacidad Física: Nivel 2 (¡NUEVO!)]
[Resistencia al Atributo Fuego: Nivel 2 (¡NUEVO!)]
[Resistencia a los Ataques Físicos: Nivel 2 (¡NUEVO!)]




Habilidades Activas

[Tareas Domésticas: Nivel 1]


 

 

NOVA: Revisado y corregido

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