Arifureta Shokugyou de Sekai Saikyou (NL)

Volumen 10

Capítulo 1: La Princesa Vampiro Super Poderosa Y La Gran Batalla De La Conejita Divina

Parte 10

 

 

La copia de Kaori miró a Yue y Shea y gritó con una voz lo suficientemente fuerte como para sacudir los cielos: “¡Ya basta, ustedes dos! ¡Este es nuestro campo de batalla! ¡Dejen de perturbar el juicio!”

Dos explosiones simultáneas y un aluvión de insultos volaron entre Yue y Shea mientras ignoraban completamente a la copia. Ambas estaban enfocadas únicamente la una en la otra. Atacaron a la copia de Kaori por reflejo, registrándola como un obstáculo más. Enfadada por haber sido ignorada dos veces seguidas, la copia se rompió.

“¡Bastardas! Bien, lo haré para que no me ignoren.”

Venas abultadas en su frente, la copia de Kaori agitó sus alas. Moviéndose más rápido de lo que el ojo podía seguir, cayó justo entre Yue y Shea. Al aterrizar, cambió la empuñadura de sus cuchillas. Sostuvo sus espadas frente a ella, con los lados planos hacia afuera. La copia planeaba derribar a Shea y Yue simultáneamente con la parte plana de sus hojas. Su primer objetivo era Shea, que actualmente estaba siendo petrificada por el aliento del dragón de piedra de Yue. Usando la gravedad para acelerar su golpe, la copia cortó a Shea.

“¡Te tengo! ¡Acepta tu castigo!”

Pero justo antes de que la hoja de la copia golpeara a Shea.

“¡Hmph!”

Gracias ヽ(*≧ω≦)ノ

Shea se liberó de la petrificación. Parecía que había usado la magia de evolución y la magia de restauración para detener el progreso de la petrificación. Tras lo cual, la fuerza de voluntad le había bastado para romper la delgada capa de piedra que se había formado sobre su piel. La copia ni siquiera tuvo tiempo de impresionarse. Cuando Shea se liberó, tomó la hoja de la copia con una sola mano, evitando cortarse al agarrar la hoja entre sus dedos. No solo eso, sino que la había tomado de un costado, ya que la copia de Kaori había intentado golpear con la parte plana de la espada.

“¡Tienes que estar bromeando!”

La copia estaba totalmente desconcertada. Mientras tanto, Shea seguía completamente concentrada en Yue. Ella tiró de la hoja de la copia hacia atrás, como una lanzadora. Luego, con la forma perfecta, se la tiró a Yue.

“¡Toma esto!”

Su lanzamiento fue tan perfecto que podría llamarse arte. Naturalmente, la copia de Kaori seguía sosteniendo la espada.

“¡Haaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaah!”

Lanzada hacia Yue como un meteoro negro. Pero a pesar de sus gritos, Yue solo tenía ojos para Shea.

“¡Trágatelo todo, Trueno Dracónico Sobrecargado!”

Un dragón relámpago muchas veces más grande que los anteriores de Yue descendió del cielo. Abrió sus mandíbulas de par en par, listo para morder la copia de Kaori.

“¿¡Eeek!?”

La copia gritó y se envolvió desesperadamente en sus alas, activando sus habilidades de desintegración. El dragón relámpago de Yue se lo tragó todo. Sin embargo, un segundo después, la copia de Kaori salió disparada por la espalda. Había usado el poder de desintegración de sus alas para abrir un agujero en el dragón. Un segundo después, Shea salió disparada por el mismo agujero. Se había adelantado en el momento en que terminó de tirar la copia de Kaori. Parecía que había planeado usar la copia como escudo de carne todo el tiempo.

Por otro lado, Yue bloqueó el camino que tenía ante ella desplegando múltiples de Los Cielos Caen. Planeando hacer retroceder a Shea con el poder de la gravedad.

“¿¡Hwaaaaaaaaah!?”

Como resultado, sin embargo, la copia fue absorbida por el campo gravitacional y se deslizó por el suelo hacia las esferas flotantes. Uno no podía dejar de compadecerse. Si Shizuku hubiese estado presente, probablemente se hubiese ido con Shea y Yue por herir a su mejor amiga, incluso sabiendo que era solo una copia de Kaori. Y la copia se retorció en el suelo, luchando por levantarse. En el momento en que finalmente logró levantar la cabeza.

“¿¡Mmmph!?”

Shea saltó sobre su cara, haciendo que volviera a estrellarse contra el suelo. Sin siquiera echar una mirada hacia atrás a lo que había pisado, Shea golpeó a Drucken en Yue. Aunque Yue consiguió evitar el impacto cayendo hacia atrás y levantando una barrera, la copia no tuvo tanta suerte. El swing de Shea golpeó el suelo, y las ondas de choque resultantes hicieron que la copia volara. Trozos de hielo brillaban a su alrededor, así como unas cuantas gotas de agua. Parecía que la copia había empezado a llorar.

La lucha se intensificó hacia su clímax, sin que los combatientes se dieran cuenta de la pobre víctima a la que habían atormentado. Tanto la ropa de Yue como la de Shea eran un desastre y aunque su magia respectiva las había mantenido a ambas ilesas, ambas estaban respirando con dificultad. Su maná casi había desaparecido. Era obvio que ambas se estaban acercando a sus límites. Pero ambas eran demasiado testarudas como para sacar sus accesorios mágicos para reponer su maná.

“Yue-san…”

“Shea…”

Yue invocó a sus cinco dragones elementales mientras Shea preparaba su bola y cadena. Olas de maná dorado inundaban la habitación mientras un tornado de maná azul pálido se elevaba hasta el cielo. El aire crujió cuando su maná chocó. Al darse cuenta de que este sería su último enfrentamiento, ambas se miraron a los ojos. Entre ellas había una copia de Kaori que tropezaba, pero ninguna de ellas le prestó atención.

“¡Huye, mi copia! ¡Sal de ahí!”

“¿Fweh?”

Kaori tenía sus manos alrededor de su boca y le gritaba a su copia que huyese. Pero las reacciones de la copia se opacaron. Parecía que aún no se había recuperado del todo de aquel aluvión de ataques, por lo que no estaba en condiciones de escapar de este choque final.

“¡No entiendes nada!” Gritó Shea.

“¡Eres tan testaruda!” Contestó Yue.

Yue soltó a sus cinco dragones, concentrando sus energías destructivas en un solo punto. En represalia, Shea lanzó con todas sus fuerzas su bola de metal. La envió a volar a máxima potencia hacia la embestida de los dragones. Los respectivos pináculos de poder mágico y destructivo físico chocaban en el centro de la sala. Increíblemente poderosas ondas de choque ondulaban hacia afuera, destruyendo todo lo que encontraban a su paso.

“¿¡Ah!?”

La copia apenas tuvo tiempo de gritar antes de ser golpeada. Las ondas de choque la enviaron volando hacia Kaori, humo blanco la seguía. Rebotó en el suelo unas cuantas veces, y luego se detuvo a sus pies. El humo seguía saliendo de su cuerpo y no se movía en absoluto.

Kaori se cubrió la boca y susurró: “Qué horrible…”

La cara de la copia se movió.

“Lo siento. No pude derrotarlas.”

Parecía que la copia aún estaba viva, aunque sólo un poco. Kaori la tomó entre sus brazos y la abrazó con fuerza.

“¡No hables! ¡Si malgastas demasiada energía, morirás! ¡Ya has hecho bastante! ¡Sólo descansa!”

“Puede ser…”

Las dos se hablaban como si fueran amantes, pero eran ostensiblemente la misma persona. Por supuesto, la copia se guiaba por el laberinto, pero sus emociones y personalidad eran fundamentalmente las mismas.

Desafortunadamente, su reunión se vio interrumpida por un siniestro estruendo sobre ellas. El techo había sido tan dañado por la lucha de Yue y Shea que amenazaba con derrumbarse encima de ellas. Viendo las grietas justo encima, la copia gritó: “¡Corre! ¡Estaré bien!”

“¡De ninguna manera! ¡No puedo dejarte atrás!”

Ambas eran líneas que encajaban a la perfección en una telenovela.

Demasiado débil para moverse, la copia imploró a Kaori que huyera por su cuenta. Pero Kaori se negó a dejarla atrás. Por supuesto, todo esto podría haberse resuelto si Kaori hubiera levantado a la copia y se la hubiera llevado consigo, pero a ninguna de las dos se les ocurrió una solución tan desagradable desde el punto de vista estético.

“No soy nada más que tu copia. Una sombra. Es mi destino morir aquí.”

La copia sonrió débilmente. Kaori dudó durante un momento y luego reafirmó su resolución.

“Supongo que tienes razón. ¡Toma esto!”

Con un bonito grito, Kaori clavó su espada en el pecho de la copia.

“¿Qué? ¿Por qué?”

Kaori miró torpemente hacia otro lado y contestó: “Quiero decir, si morías por algo que no era yo, el laberinto no me reconocería como alguien que lo había despejado, así que… mi única opción era matarte antes de morir.”

Kaori tenía toda la razón. Pero eso le llevó a preguntarse por qué se había molestado en tener ese dramático intercambio con su copia momentos antes.

Pero mirando hacia atrás, todas las súplicas de Kaori podrían interpretarse como que ella no quería que su copia muriera para poder ser ella la que la derrotara. Por supuesto, Kaori no se lo admitiría a su copia ahora que estaba empezando a desaparecer. La copia, sin embargo, lo adivinó todo y sus ojos estaban vidriosos.

“Fufufu, parece que hemos crecido más fuertes de lo que pensaba. Me alegra que hayas madurado tanto, pero esta no era la forma en que esperaba morir…”

Mirando hacia arriba, la copia notó que las propiedades de auto restauración del laberinto ya estaban fijando el techo. Eso no es de extrañar; el laberinto ha estado haciendo eso desde que entró el grupo. Dándose cuenta de que incluso su sacrificio final había sido un desperdicio, la copia se desplomó. Lágrimas salieron de sus ojos mientras desaparecía en la niebla.

“La victoria nunca se ha sentido tan vacía…”

Si alguien hubiera estado escuchando a Kaori, probablemente habrían respondido “Como si tuvieras derecho a decir eso”. La Kaori pura que había llegado por primera vez a Tortus hacía tiempo que había desaparecido. Había sido envenenada por la filosofía de Hajime ahora. Mientras tanto, la batalla de Yue y Shea finalmente había llegado a su fin.

*Tos…*

*Respiración pesada…*

Ambas estaban tumbadas en el hielo, respirando con dificultad. Estaban tan agotadas de maná que ni siquiera podían pararse. El silencio llenó el espacio entre ellas mientras buscaban las palabras correctas para decir. Después de unos minutos, la primera en hablar finalmente fue Shea.

“Por favor, no digas cosas tan tristes nunca más.”

“……”

“Si te preocupa que algo venga por ti, encarguémonos juntas.”

“……”

“No importa a lo que nos enfrentemos, no importa cuán malas sean las probabilidades, mientras estemos juntas, nunca perderemos. Estoy segura de ello.”

Shea era sorprendentemente elocuente para alguien completamente sin aliento. Yue escuchó en silencio, su respiración lentamente se estabilizaba.

“Tú y Hajime-san son quienes me enseñaron eso. Así que no importa lo que digas, nunca aceptaré tu petición. No mientras estés tan asustada que hayas renunciado a tu propio futuro, Yue-san.”

Precisamente porque Shea podía ver el futuro, nunca permitiría que Yue actuase de forma tan resignada. Especialmente desde que Yue era la que estaba al lado del único hombre que nunca se rindió sin importar el destino.

“¡No me confíes tu futuro! ¡Déjame ayudarte! En lugar de pedirme que me ocupe de Hajime- san, pídeme que luche contigo.”

Aquellos que lucharon a lo largo con Hajime no necesitaban sentimientos de voluntad débil como el auto-sacrificio. Si lo que fuera tras Yue era lo suficientemente poderoso como para destruir el futuro de todos, seguirían luchando juntos. Después de todo, habían decidido compartir su destino. Y Yue debería saberlo mejor que nadie.

“Nunca aceptaré tu pedido de mierda, pase lo que pase. ¿Cómo podría?”

“Shea…”

Gracias ٩(^ᴗ^)۶

Lágrimas salieron de los ojos de Shea mientras su tristeza finalmente abrumaba su ira. Esperaba derrotar a Yue en una pelea y así probar que era lo suficientemente fuerte como para protegerla. De esa forma, Yue habría dejado de actuar tan débil. Eso fue lo que Shea había pensado. Pero al final, su maestra había demostrado ser demasiado fuerte para ser derrotada.

Shea no había podido ganar y estaba tan frustrada por su propia debilidad como lo estaba Yue. Pensar que Yue podría morir porque no era lo suficientemente fuerte era insoportable. Pero al mismo tiempo, no podía soportar lo resignada que se estaba siendo Yue. Había mantenido sus emociones bajo control durante la pelea, pero ahora se estaban desbordando.

Gracias ヽ(*≧ω≦)ノ

Mientras Shea lloraba a mares, Yue levantó con cautela la cabeza del suelo y miró a su mejor amiga. Aunque había gastado hasta la última gota de su maná y estaba totalmente exhausta, su mente se sentía tan fresca y clara como una soleada mañana de invierno. La neblina de malestar que la rodeaba había desaparecido.

‘El futuro es algo de lo que siempre tenemos el poder de cambiar.’ Esa había sido una de las primeras cosas que Shea le había dicho a Yue y Hajime. Más aún—

‘Derrotaremos a cualquiera que se nos oponga y saldremos de este mundo de mierda.’ Ella había hecho esa promesa con Hajime.

Sí, tienes razón. Yue suspiró para sí misma. Quería meterse en un agujero y esconderse. No podía creer que le había mostrado un lado tan patético de sí misma a Shea.

Resolver, ¿eh? Shea tenía razón. Yue había decidido contraatacar cuando escapó del abismo. ¿Qué significado tenía la resolución de hacer otra cosa? Yue quería abofetearse, pero Shea ya había hecho un buen trabajo.

Ahora mismo, lo que necesitaba hacer era otra cosa. Ella reabasteció su maná usando uno de sus accesorios y luchó hasta las rodillas. Luego se arrastró hasta Shea. Poniendo la cabeza de Shea en su regazo, le secó suavemente las lágrimas y los mocos.

“Shea, lo siento.”

“¿Yue-san?”

Shea miró inexpresivamente a Yue.

“Tienes razón. No importa lo que pasó en el pasado, o quién soy realmente. Quiero estar contigo y con Hajime. Y si algo se interpone en nuestro camino, lo volaremos en pedazos. ¿No es cierto?”

“Sí, así es.”

Gracias ٩(^ᴗ^)۶

“Mmm… Aunque me pase algo, estoy seguro de que tú y Hajime me salvaran. Así que no hay nada de qué preocuparse.”

“¿No es eso obvio? Waaaaaaaaaaaah.”

“Mmm… Siento haberte pedido algo tan horrible. ¿Puedes perdonarme?”

“¡Por supuesto! ¡Pero no vuelvas a pedirme algo así nunca más! ¡Prométemelo!”

“Mmm… Lo prometo.”

Shea se sentó y abrazó a Yue. Saboreando el calor del abrazo de su mejor amiga, Yue la abrazó en la espalda. Las dos se quedaron así durante unos minutos. El aire de la habitación se sentía como si se hubiera calentado. Esta fue la primera vez en sus vidas que se habían pelearon con una amiga. Afortunadamente, su lucha sólo había servido para fortalecer sus lazos. Como decía el refrán, lo que no las había matado sólo las hacía más fuertes.

Sin embargo, se habían olvidado por completo de la única víctima de pelea. Kaori se acercó a la pareja, sus pasos rompieron el silencio. Con un pequeño gruñido, dijo: “Bien por ti. No tengo ni idea de por qué estaban peleando, pero parece que lograron resolverlo.”

“¿Hm?”

Aún abrazándose, Yue y Shea se giraron inexpresivamente hacia Kaori. Ella estaba sonriendo, pero esa sonrisa no llegó a sus ojos.




“Fufufu, pareces confundida. Supongo que ni siquiera te diste cuenta de que estaba aquí. Está bien, no me importa. No, en absoluto. Estaban muy ocupadas peleando entre ustedes, ¿verdad? Ni siquiera notaste que golpeaste mi copia mientras estaba en medio de mi juicio. Está bien, supongo que soy fácil de ignorar. ¡Fufufufufufufufu!”

Yue y Shea intercambiaron miradas. Entonces, de repente lo recordaron. Ahora que lo pienso, ¿no tiré algo en medio de esa pelea? ¿Y luego lo volé con mi martillo?

Shea y Yue estallaron en un sudor frío. Miraron hacia Kaori y luego apartaron rápidamente sus miradas. La culpa teñía sus expresiones. Con toda la cautela de un experto en desactivación de bombas, Shea dijo: “Ah, umm, ¿Kaori-san? ¿No crees que deberías calmarte un poco?”

“Ajajajaja, esa es buena, Shea. Estoy tan calmada como puedo estarlo.”

Shea se retrajo y le pasó el relevo a Yue.

“K-Kaori… Umm, ¿conseguiste despejar tu juicio?”

“¿Hmmm? Oh, le di una paliza a mi imitación. La maté con mis propias manos.”

Yue y Shea respiraron suspiros de alivio. Se habrían sentido muy mal si hubieran destruido accidentalmente el juicio de Kaori por ella. Sin embargo, las siguientes palabras de Kaori borraron cualquier sensación de seguridad que tuvieron.

“Sí, la maté… después de que ustedes dos la golpearan.”

“……”

“Eso sigue contando como evidencia, ¿no? El laberinto no dirá que no cuenta porque ustedes dos lo golpearon primero, ¿verdad? ¿Qué te parece?”

Yue y Shea una vez más estallaron en un sudor frío. Kaori se agachó junto a ellas, con su sonriente cara a centímetros de la de ellas. Ninguna de las dos podía mirarla a los ojos. A pesar de su dócil postura, había una profunda oscuridad en los ojos de Kaori. Francamente, era aterradora.

La sonrisa de Kaori se hizo más profunda e incluso más aterradora. Ahora sí que había perdido la cabeza.

“¿Qué acabas de decir, Yue?”

Arifureta Shokugyou de Sekai Saikyou Volumen 10 Capítulo 1 Parte 10

 

“No es mi culpa. Tú eres quien la mató en vez de curarla.”

Con pánico, Shea se apresuró a decir: “Y-Yue-san, ¡esto se está yendo un poco por la borda! ¡Nosotras somos las que estamos equivocadas! ¡Date prisa y discúlpate!”

Pero para el disgusto de Shea, Yue sólo se separó y se giró. Tímidamente, Shea miró a Kaori. Al ver su expresión, Shea trató de disculparse apresuradamente.

“¡U-Umm, Kaori-san! Estoy realmente…”

Pero antes de que pudiera, Kaori se puso en pie. Lo único a lo que prestaba atención era a Yue.

“Fufu. Es una broma graciosa, Yue. Irrumpiste en mi habitación, arruinaste mi pelea, ¿y eso es lo que tienes que decir? ¿Qué tal si profundizamos nuestra amistad también, eh Yue?”

Kaori desenvainó sus espadas gemelas con un brillo asesino en sus ojos.

Aún evitando la mirada de Kaori, Yue dijo: “¡Muy bien, ven aquí, perra!”

Gracias (^▽^)

Se puso en una extraña postura de karate. La terquedad de Yue se multiplicaba por diez cuando se trataba de Kaori. Igualmente, Kaori no tenía reparos en hacer todo lo posible cuando se trataba de Yue.

“Fufufufufu. ¡Te toca, perra!”

Y así, el segundo asalto de las peleas de los mejores amigos comenzó. La habitación acababa de terminar de repararse, pero una vez más fue destruida sin piedad.

“¡Y-Yue-san! ¡Kaori-san! Sé que no soy quién para hablar, ¡pero no deberían estar peleando! ¡Cálmense!”

Esta vez, era turno de Shea de actuar como mediadora. Nadie se había dado cuenta de que parte de la pared se había derrumbado, revelando el camino hacia adelante.

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EdisonJaimeCode: namelessLeonMortrexo Autores de Comentarios Recientes
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Mortrexo
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Mortrexo

Shea ya ha alcanzado el rango máximo de afecto por mi parte. Que opináis vosotros? Shea besto waifu? Yo digo que sin duda.

Leon
Invitado
Leon

Me da lastima el laberinto xd

Edison
Invitado
Edison

Me sentí como traicionado al momento en el que Kaori apuñalo a su otro yo xd, ya se que era parte de su prueba pero aun así despues de ayudarla minimo iban a pelear justamente

Code: nameless
Invitado
Code: nameless

Bueno; ni que decir de la buena pelota de béisbol que hicieron con la copia de Kaori. He de decir que tiene una excelente resistencia y aguanto medio partido. Y que risa con Kaori, primero muestra preocupación por su copia pero de inmediato, enseguida cambia de parecer y la apoyaba en su sacrificio xD algo ais como el meme de los Simpson de “No, no, no no, no no… Bueno sí”. Y la aprovechada del final de Kaori para no fallar en el laberinto por no sera ueña de la muerte de su copia; me recordó a él cinismo de… Leer más »

Jaime
Invitado
Jaime

Si, es toda una yandere Kaori