Assassins Pride (NL)

Volumen 1

Lección 04: Los que no Duermen

Parte 3

 

 

¿Qué demonios le había ocurrido a su cuerpo? ¿Después de eso cuanto tiempo había transcurrido?

Su conciencia que estaba aprisionada en la oscuridad, finalmente regresó. Su cabeza parecía estar envuelta en una niebla y sus parpados se sentían terriblemente pesados. Sus cinco sentidos cerrados revivieron de una vez y todo el cuerpo de Melida tembló. Los alrededores estaban llenos de un punzante ambiente frio.

- Gracias ( ◠‿◠) -

–¿Que, es este lugar…?

Melida quien estaba tirada sobre el frio piso, lentamente levantó la parte superior de su cuerpo.

Las piedras del piso tan pulidas como un espejo, claramente se parecían a la estancia de algún lugar. Unos escasos pasos resonaron enormemente. Pedestales y objetos, grandes y pequeños parecían estar apilados por aquí y por allá en el piso, pero, no podía verlos bien en la oscuridad. Sin ninguna lámpara, era incierto incluso lo que estaba a unos metros por delante.

Melida miró hacia abajo a su propio cuerpo. Con su vestido tradicional de la “Noche de Anillos” aun puesto, no tenía daños o ataduras.

Sin embargo, en su muñeca derecha tenía una sensación de incongruencia. Una venda con un patrón que no había visto antes estaba envuelta en ella. Rápidamente intento quitársela con las uñas, pero, estando extrañamente incrustada en su piel, no podía desprenderla.

–¿Qué, es esto…?

–Ah, despertaste.

La voz de un hombre se escuchó. Cuando agudizo sus ojos, sintió la presencia de numerosas personas moviéndose en frente.

Sentado en lo que parecían ser escombros, el joven envuelto en vendas miraba en su dirección.

–¡Tú, eres el de antes…!

La escena justo antes de perder la conciencia revivió claramente. Melida rápidamente intentó liberar su <Mana>—y se dió cuenta de que no podía hacerlo.

Incluso cuando envió sus pensamientos, el <Mana> no ardía.

–¿¡Eh!? ¿¡Por qué…!?

El hombre vendado la apuntó con su dedo índice. Señalando la muñeca derecha de Melida donde estaba envuelta esa extraña venda.

–Mis vendas hacen que el alineamiento de los Usuarios de Habilidad se incline hacia el estado Bajo. Básicamente es una Habilidad Herética(Anima) que sella el <Mana>. Bueno, no tiene mucho efecto en alguien verdaderamente fuerte, pero si son ustedes, es suficiente.

En ese momento, una sombra humana se acercó corriendo hacia el hombre vendado. Era un hombre vistiendo un lúgubre traje negro.

–Jin-sama, las preparaciones ya casi—

–Apresúrate. No quiero estar ni un segundo más en un lugar como este que apesta a <Néctar>—además, cuando llames mi nombre, no olvides el “William”, siempre te lo estoy diciendo.

–¡S-Si! ¡William Jin!

El hombre con traje negro quien dio esa respuesta asustada y regresó a su trabajo, era probablemente humano. Sin embargo, el hombre vendado al que llamó Jin, con esa Habilidad Herética de vendas, sin ninguna duda era un Licántropo. Dos especies originalmente incompatibles estaban actuando en conjunto, eso era algo que Melida nunca había escuchado hasta ahora.

Incluso cuando sabía que probablemente estaba equivocada, Melida preguntó al hombre de vendas.

–¡Cual, es tu objetivo! ¿¡Un secuestro!? ¡Si es dinero lo que quieren entonces pagaré, así que contacten rápidamente a mi casa!

–¿Nn? Es una lástima. Ciertamente es un secuestro, pero, nuestro objetivo no es dinero.

–… Tú eres un Licántropo, ¿¡Cierto!? ¡Por qué estas dentro de Flandor! ¿¡Por qué estas acompañado con humanos!? ¡No puedo entender que significa todo esto!

–Estas un poco equivocada, ¿Sabes? Soy humano… sin embargo, la mitad de mi es un Licántropo.

Diciendo esas enigmáticas palabras, el joven repentinamente dejó escapar un suspiro de entre sus vendas.

–Una existencia que para obtener una fuerza para oponerse a los <Usuarios de Mana> se le implantó partículas de la Noche por la “organización”, transformándola en un Licántropo artificial… eso soy yo. William es el nombre de cuando fui humano. Si quieres ponerle algo más de familiaridad, llámame William Jin.

La cabeza de Melida solo pudo comprender la mitad de sus palabras.

–¿¡A-Artificial…!? ¿¡Q-Q-Quien demonios son ustedes…!?

–Nuestra organización se llama “Gremio Grimhuis”. ¿La conoces?

Sacudiendo su cuello con irritación, Melida guardó silencio. Ese nombre no estaba registrado en sus libros de texto.

–… Bueno, lo mejor es que no la conozcas. Dicho eso, deberías pensar que es una organización malvada.

–¿¡P-Porque esa organización malvada me secuestró!?

–Tú, no eres una <Paladín>, ¿No es así? Incluso siendo de la Casa Angel de los Duques Caballeros.

Cuando repentinamente fué al grano, el corazón de Melida dió un vuelco. Inmediatamente recordó que su respetado tutor privado le había dicho, “Lo mejor es mantenerlo oculto”.

–¿D-De que estas hablando…?

–Usaste una llamativa fuerza en el torneo de antes, ¿No? También lo vi, pero al parecer nuestro cliente también se dió cuenta de tu Clase. Y como a esa persona al parecer no le gustó que no seas una <Paladín>, vino como una flecha hasta nuestra malvada organización.

–¿¡¡Q-Quien es esa persona!!?

Gracias ٩(^ᴗ^)۶

–No, no lo puedo decir. Lo que puedo enseñarte es solo lo que se me permite enseñarte.

Diciendo eso, el hombre vendado chasqueó sus dedos.

Desde la oscuridad, varias sombras comenzaron a caminar. Siluetas que estaban grabadas en la mente de Melida junto con recuerdos dolorosos—dos Licántropos de clase baja, <Cabezas de Calabaza>.

Arrastraban a una hermosa chica de cabello plateado como un hada, sujetándola desde ambos brazos.

–¡¡Elly!!

Sin pensarlo se acercó corriendo, pero fué detenida por el hombre vendado quien levantó su mano.

Elise tenía sus parpados cerrados y parecía haber caído en un estado de profundo sueño. El vestido de carnaval de clase alta que vió antes seguía intacto. Al igual que Melida, no tenía señales de haber sido herida y como esperaba, en su muñeca derecha estaba envuelta una venda selladora de <Mana>.

Los <Cabeza de Calabaza> casualmente dejaron caer a Elise y al mismo tiempo el hombre vendado dijo.

–Melida Angel. Desde ahora vamos a cambiar a la fuerza tu Clase a <Paladín>

–Ha… ¿¡Haah!?

–Ese es el deseo de nuestro cliente. Ese conocimiento es el área de estudio de nuestro Gremio Grimhuis después de todo, ¿Sabes? Pero, aun así, la probabilidad de éxito es del 0,5 %… si lo hacemos diez veces es probable que mueras más de nueve veces, pero nuestro cliente-san dijo que si no eres una <Paladín> lo mejor es que mueras.

El hombre vendado levantó suavemente su brazo y señaló a la espalda de Melida.

Al darse la vuelta, Melida quedó conmocionada. Allí unos huesos blancos estaban amontonados.

–¡Kyah!

Ese grito que soltó sin pensarlo, resonó ampliamente.

… Sin embargo al mirarlo bien, esos huesos no eran algo como para asustarse.

Al parecer ese lugar era la recepción de un museo, o una galería de arte. Los huesos que estaban ensamblados a la espalda de Melida, eran el esqueleto de algún animal gigante que estaba siendo recreado con un balance brillante. Algunos soportes eran visibles.

Y además en lo que el hombre vendado estaba sentado, era una escultura de un monstruo (¿Un gigante?) que estaba recostada.

–Museo conmemorativo Cent Morgana del distrito educacional Cardinal—Información y materiales de la época en que la luz azul llenaba el cielo, del tiempo en que los humanos gobernaban la basta tierra, están en exhibición. Viniste de visita con todas en tu academia, ¿No es así? Aunque eso no lo sé.

–¿P-Por qué nos trajiste a un lugar como este…?

–Quien sabe, no entiendo que tratos tienen los de arriba. Pero, ya que el deseo de nuestro cliente fue “Has la cirugía en este Canvell” no se puede hacer nada. … el yo de ahora solo sigue órdenes.

Pareciendo molesto desde el fondo de su corazón, el hombre vendado rascó su nuca. No había error en que èl, quien era un Licántropo, estaba sintiendo con dolor la presencia del <Néctar> que llenaba los distritos altos.

–La “Noche de Anillos” o como se llame, es un horripilante limitante, pero, para que existencias como nosotros se camuflen es un escenario conveniente. Además, sus perros guardianes no están y ustedes se distanciaron por si mismas de su grupo, así que pudimos raptarlas bastante fácilmente, ¿Sabes?

–Perros guardianes… nuestros tutores, ¿No?

–Así es. Ahora que estamos justo en medio del festival las miradas humanas están dirigidas allí y estos alrededores están siendo bloqueados por un grupo del Gremio después de todo, además sería problemático si piensas en pedir ayuda, ¿No? Nuestro cliente giró sus manos hábilmente y cambió las ubicaciones de los guardias después de todo.

–¿¡Cambió, las ubicaciones de los miembros del Gremio…!?

Melida dudó de sus oídos. Las personas que podían mover a su gusto al Gremio incluso dentro del distrito del Rey Santo, aun si miraba dentro de Flandor eran contadas. Eso, si no era un humano de clase consejero que eran el más alto cuerpo de toma de decisiones, sería imposible. El líder de alguna Legión o posiblemente una persona de la casa de un Duque—

–¿Padre…?

La posibilidad que murmuró sin pensar, Melida la negó sacudiendo su cabeza fuertemente.

Ajeno a las preocupaciones de Melida, el hombre vendado miró a sus pies y murmuró con una voz sombría.

–… Bueno, también tengo una cuenta pendiente con tu sensei. En el momento en que te entregue probablemente podamos vernos las caras. Sin embargo, no sé si en ese momento seguirás con vida.

–¿Eh…?

–En primer lugar, debería usarlo por la mandíbula de ese anciano y si tengo que decirlo, originalmente el tipo quien hizo que fallara mi misión es el malo. No conseguí información relevante de Lord Ernst y simplemente perdí subordinados, ¡Realmente es una buena broma…!

En este punto, Melida ya no entendía de lo que estaba hablando.

El hombre vendado también parecía estar escupiendo esas palabras hacia alguien que no estaba aquí. Agarrando la cabeza de la escultura en la que estaba sentado, apiló sus palabras mientras aumentaba su malicia a cada momento.

–Bueno, como sea. El reencuentro está pactado, ¿No? En el momento que nos volvamos a reunir… ¡Haré que se arrepienta de haberme pateado a mí, quien ha superado a los humanos!

Grietas corrieron por la escultura y con solo la fuerza de sus dedos la cabeza de roca fué rota en pedazos.

El polvo de roca voló hasta el dobladillo de su vestido y las delicadas piernas de Melida, temblaron un poco. Llegado hasta aquí, finalmente comenzó a sentir la profundidad de lo peligrosa que era su situación.

No podía pedirle ayuda a su sensei. No podía esperar el auxilio del Gremio. Incluso intentar escapar con su propia fuerza era inútil con su <Mana> sellado.

El enemigo no solo era el hombre vendado que manipulaba el <Anima>. Los hombres en traje negro que estaban avanzando con los preparativos para el experimento por los alrededores… su número quizás llegaba a las diez personas. Además, dentro de ellos también había Licántropos mesclados.

Frente a ese dilema verdaderamente sin precedentes, ¿Qué debería hacer—?

–Uu… nn…

En ese momento, se escuchó una voz femenina que no era la suya.

A los pies de las <Cabeza de Calabaza>, Elise estaba despertando mientras gemía.

–¡¡Elly!!

–¿Finalmente despierta? Las chicas demasiado protegidas carecen de una sensación de peligro, ¿No?

Mirando al hombre vendado quien estaba completamente descuidado, Melida confirmó que esta era su única oportunidad.

Elise, ya sea en su <Estado> básico o en cantidad de <Mana>, estaba mucho más arriba que Melida. Incluso su tutor privado Kufa la valoró como “No está en el nivel de un recién ingresado”. Si era ahora que el hombre vendado y los demás estaban descuidados, probablemente podrían ser golpeados por algo inesperado.

El hombre vendado había dicho que su <Anima> “selladora de <Mana>”, tenía menos efecto en personas realmente fuertes. ¡Ahora que no habían notado la verdadera fuerza de Elise era una oportunidad insuperable!

¡¡Confio en ti, Elly!!

Confiándole su ultimo hilo de esperanza, Melida vigiló el despertar de Elise.

–Ung… ¿Nh…?

Mientras frotaba sus ojos, Elise levantó la mitad superior de su cuerpo.

Abriendo sus ojos vagamente como siempre, miró alternativamente a Melida quien estaba al frente, al espacio profundamente oscuro de los alrededores y dentro de eso, a los adultos que continuaban su enigmático trabajo.

Sus ojos como zafiros, se ampliaron un poco.

–Buenos días, Elise Angel. Me pregunto si recuerdas algo de antes que perdieras la conciencia.

El hombre vendado le habló despreocupadamente y la atención de Elise se dirigió hacia él.

Ante los ojos de Melida, todo el cuerpo de Elise se tensó en un instante.

–Ya que no quiero repetir lo mismo otra vez vamos a saltarlo, pero, después de ahora, tú y Melida Angel serán sometidas a cierta operación. Si falla una de las dos o quizás ambas,  morirán, pero, bueno, relájate. Ya se lo dije a Melida-chan, pero, nadie vendrá a salvarte.




–… N—

–Ya que varias preparaciones molestas son necesarias, por favor espera un poco más, ¿Okay? Si quieres, puedes charlar con Melida-chan. Si no intentan escapar ignoraré cualquier—

–¡¡NOOOOOO!!

Repentinamente, Elise abrazó su cabeza y comenzó a gritar.

Todo su delicado cuerpo estaba temblando. El hombre vendado frunció el ceño e hizo una señal con su dedo. Los <Cabeza de Calabaza> con movimientos como los de una marioneta, miraron el rostro de Elise.

–¡Noo! ¡No quiero! ¡¡No quiero nada de esto…!!

Elise cayó sobre su trasero y así retrocedió arrastrándose. Como para que los <Cabeza de Calabaza> o el hombre vendado no entraran en su campo visual, estaba ocultando su rostro con ambos brazos. Claramente era como una niña pequeña.

–… ¿Qué, pasó?

El hombre vendado pareciendo dudoso torció su cuello, por otro lado, Melida estaba saboreando un impacto como si hubieran golpeado sus mejillas.

¡¡Así es, como pude olvidarlo!!

La Elise que Melida conocía, era distraída y descuidada, pero en verdad era una llorona y cobarde.

Las existencias terroríficas como los fantasmas los odiaba más que nada.

Con solo mirar una ilustración de un Licántropo en un libro estaría temblando y diciendo “Que miedo, que miedo” sin poder dormir por la noche, y lloraría diciendo, “No puedo luchar con algo como eso”, era alguien así después de todo.

Por eso Melida había decidido que “Debo volverme fuerte por el bien de proteger a esta chica”—

¡¡Aun así!!

Gracias ヾ(*⌒ヮ⌒*)ゞ

–… ¡…!

Melida apretó su puño hasta el punto en que le dolía y azotando sus piernas congeladas se puso de pie.

Aun así—¿¡En que momento lo olvide!?

Algo como ser protegida por Elly, ¿¡En que estaba pensando!?

¡¡A pesar de que soy yo quien debe proteger a Elly!!

Los ojos carmesíes de Melida ardieron. El calor llenó su puño apretado.

–Oigan, si parece que va a ponerse demasiado loca restrínjanla.

El hombre vendado dió esa instrucción y las <Cabeza de Calabaza> extendieron sus manos hacia Elise. Elise sacudió sus extremidades más y más fuera de control y sus grandes gritos atrajeron la atención de todos los presentes.

En ese instante, Melida se dió la vuelta.

Atravesando la cuerda de [No pasar] que estaba extendida a la altura de su cintura, ingreso hacia el terreno de enfrente. Acercándose corriendo, pateó uno de los soportes que estaban apoyando el modelo esquelético gigantesco.

–… ¿Que estas haciendo—?

El hombre vendado naturalmente tambien notó las acciones de Melida, pero, ella no se detuvo. Sacando uno de los soportes, lo osciló con todas sus fuerzas. Golpeando una y otra vez la base del modelo.

Normalmente, las cosas exhibidas no perderían su estabilidad fácilmente. Por eso, tal vez porque golpeó en un buen lugar o porque la suerte le sonreía, el gigantesco modelo esquelético se inclinó.

Perdiendo el equilibrio, la estructura que debía ser vista hacia arriba lentamente fue cayendo.

–¿Qu—?

Los ojos del hombre vendado, se abrieron ligeramente. Melida inmediatamente soltó el soporte y se dió la vuelta. Extendiendo su mano hacia Elise, quien estaba aturdida.

–¡Elly! ¡Por aquí!

–Ah…

Los dedos de Melida se conectaron con la mano que Elise extendió por reflejo. Justo después de eso—

Los huesos blancos impactaron el piso de piedra y un sonido penetrante resonó dentro del museo.

Era un estruendo que lastimaría los oídos. Las partes que estaban ensambladas salieron disparadas como una metralla. Las partes de hueso que salieron volando rozaron la mejilla del hombre vendado quien se cubría el rostro, haciendo que chasqueara la lengua amargamente.

Cuando finalmente la calma regresó, una montaña de huesos estaba esparcida sin dejar nada en pie.

En la montaña de huesos, las dos <Cabeza de Calabaza> estaban aplastadas con sus ojos dando vueltas. Las figuras de las primas de cabello dorado y cabello plateado habían desaparecido repentinamente.

Uno de sus subordinados vestido de negro, dejándose llevar por la premura se acercó corriendo al hombre vendado.

–¡Ji-Jin-sama! ¡Perdimos de vista a los objetivos!

–Sellen todas las salidas inmediatamente. La charla la dejaremos para después de eso.

–… Deberíamos haberles infringido un poco de dolor para que no pudieran resistirse.

La cabeza del hombre de traje negro quien dijo eso, fué agarrado con la velocidad de un rayo por el hombre vendado.

Una fuerza descomunal fue puesta en la punta de sus dedos.

–Incluso yo estoy ardiendo de deseos de matarlas, ¿¡Sabes!? Además, es Wi-lli-am.

–¡S-Si… Willi, agih…ga…!

Cuando el hombre vendado soltó su agarre, el hombre vestido de negro cayó al piso como un títere al que le cortan las cuerdas.

Sin darle ni siquiera una mirada, el hombre vendado comenzó a caminar mientras sacudía el dobladillo de su abrigo.

–Vaya, vaya, esto se está volviendo un trabajo molesto, ¿Eh…?

Contrario a su tono, no existía duda en su forma de caminar.

El sonido de los pasos de las jóvenes chicas resonada claramente desde el otro lado de la oscuridad.

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