Re:Zero Kara Hajimeru Isekai Seikatsu

Volumen 3

Capítulo 2: Lloré y Grité y No Lloraré Más

Parte 4

 

 

Satella, la bruja de los celos.

Las Seis Brujas habían hecho que el mundo se estremeciera, pero esta bruja las aniquiló de manera rápida, dando paso a una calamidad que destruyó la mitad del mundo.




Un héroe había sellado su carne dentro de un cristal, donde ella seguía durmiendo, incluso en la actualidad, en algún rincón del mundo.

«Es una historia absurda», la sensibilidad de Subaru como un hijo de la modernidad lo hizo pensar de esta manera.

Los crímenes tan viles que la gente hablaba de ellos siglos después ya eran suficientemente malos, pero el hecho de que la persona que los había causado continuara aún existiendo, sellada en algún lugar, sería impensable en su mundo.

Subaru comenzó a citar un ejemplo bastante extremo cuando se sentó con las piernas cruzadas, con el mentón en la palma de la mano, mirando una esquina del jardín.

―Bueno, realmente no puedo seguir así. Incluso si la gente no sabe el nombre de su propio primer ministro, conocen el nombre de, digamos, el grupo de ídolos más popular de la nación…




Era de mañana cuando Emilia se sentó en la hierba del jardín interior, conversando con las luces parpadeantes que la rodeaban.

La escena nunca perdió su aire misterioso y surrealista, sin importar cuántas veces lo hubiese visto. Ver a Emilia así todos los días era una de las vistas más bellas que el mundo tenía para ofrecer.

Subaru estaba observando a distancia para no interferir con la conversación de Emilia. Todavía llevaba puesto su atuendo de sirviente mientras reprimía un bostezo, dejando escapar un largo suspiro mientras se sumergía en un mar de contemplación una vez más.

Era ya la mañana del tercer día, puesto que habían pasado la noche y el amanecer desde su conversación con Beatrice en el archivo de libros prohibidos.

Mientras la noche daba paso a la mañana, Beatrice frunció el ceño de repente.

―Supongo que mi piel se verá comprometida si no consigo mi sueño de belleza. Quedarse hasta tarde de esta manera es bastante molesto.

Después de haber sido desalojado del archivo, Subaru logró ducharse por la mañana antes de reunirse con Emilia en el jardín. Verla tan diligentemente llevando a cabo su rutina diaria lo hizo apretar el puño con renovada determinación.

Una bola de pelaje color gris – en otras palabras, Puck – mostró su cara frente a los ojos de Subaru y lo llamó.

―Bueno, parece que ahora te va mejor.

Puck continuó flotando en el aire mientras comenzaba a acicalarse la cara con sus cortas patas como cualquier gato normal. Continuó:

―Para ser honesto, no eras alguien que se veía muy bien el día de ayer. Estoy un poco aliviado.

―¿Es así? Perdón por hacerte preocupar. Pero mi ingenuo corazón todavía no está recuperado del todo, así que quiero que la sensación de tu pelaje me consuele. Ahhh…




―Bueno, si puedes disimularlo de esta manera, supongo que estás bien. Lia te prestó su regazo y todo.

Los dedos de Subaru se envolvieron alrededor del gato del tamaño de una palma y, en busca de algo más allá de la sorprendente sensación de sus orejas, llegaron a la cola de Puck. Desde la base de la cola hasta la punta, la sensación de ello estaba más allá de las expectativas de Subaru, haciendo que su aliento se detenga.

Subaru saboreó el toque supremamente cómodo en su mano cuando sus ojos se encontraron con los de Puck.

―¿Por casualidad, también viste lo del regazo de almohada?

―Solo debido a que ella lo hizo durante un tiempo prolongado. Fue bastante difícil permanecer de rodillas en esa posición durante horas, y me ofrecí a tomar su lugar varias veces, pero… Relájate, Lia lo vio a través de todo hasta el final.




El metafórico sello de aprobación de Puck abruptamente hizo que la cara de Subaru, aún tímido por el despertar de su amor, se pusiera roja.

Puck asintió con la cabeza ante la reacción parecida a la de un colegial de Subaru. Y entonces-

―¡Oye!

―¡Ay! ¿Por qué me rasguñas?

―Tuviste una explosión de complejos sentimientos de afecto por mi hija. ¿Tal vez debería hacerte explotar?

―¡No deberías! ¡La mentalidad de un padre es algo complicado de tratar, cielos!

La «explosión» de preocupación paternal de Puck amenazaba con poner distancia entre Subaru y Emilia. Subaru inclinó lastimeramente su cabeza ante Puck, de alguna manera logrando mantener la situación bajo control. Cuando este proceso terminó y miró a Emilia, vio que parecía estar inmersa en una conversación con los espíritus, sin darse cuenta de la rutina de comedia entre hombre y criatura que había roto la calma de la mañana.

Subaru observó un lado del rostro de la chica, contemplando la sonrisa amable y encantadora tan hermosa que uno podía ahogarse en ella, cuando murmuró bruscamente para sí mismo.

―Una semielfa de cabello plateado, ¿eh?

Era una de las cosas que Beatrice había dicho sobre la Bruja de los Celos.

La bruja había sacudido al mundo hasta sus cimientos, e incluso ahora, su nombre era sinónimo de terror. Se preguntó cuán grande sería la carga de tener similitudes con aquel ser.

Incluso Subaru, que nunca había experimentado dificultades como esas, podía imaginar que no era un camino fácil de recorrer. Y, sin embargo, Emilia había sido criada como una persona honesta y benévola… Sin duda, con la esperanza de que ella pudiera vivir como una hermosa e inmaculada flor.

―O se crió en un ambiente amistoso, o…

Puck miró hacia atrás y sonrió, una pata en su cadera, la otra jugando con sus bigotes.

―O tal vez ella fue criada por un buen padre. Mm-hmm.

El gato podía leer sus emociones. Sin duda había discernido los pensamientos de Subaru para resolver el contexto del soliloquio [7] de un momento antes.

―Bueno, en gran parte se debe a que ella nació así. No es por inmiscuirme, pero esa chica tuvo muchísimos más tiempos difíciles de los que podrías imaginar. Aunque es adorable la forma en como es así a pesar de todo.

Mientras Puck entrecerraba los ojos, la idea de contradecirlo nunca cruzó la mente de Subaru.

El claro hecho era que Subaru no sabía nada de Emilia, mientras que Puck había pasado una gran cantidad de tiempo con ella. El conocimiento de Subaru de lo difícil que había sido para ella apenas rozaba la superficie.

Puck le estaba dando a entender a Subaru que este no tenía derecho a actuar como si lo supiera.

Los hombres estaban indefensos ante las manos del Destino. Subaru conocía esa impotencia demasiado bien.

―Oye, Puck, ¿sabes algo sobre la Bruja de los Celos?

―Es muy poco lo que desconozco.

―Está bien, quería preguntarte esto… ¿Bajo qué circunstancias usarías el nombre de la Bruja de los Celos como un alias? Espera, alias no suena muy bien; es más como… tomar prestado el nombre de la Bruja de los Celos temporalmente.

De un rincón de su mente llegó el recuerdo de un suceso, en medio del bucle en el capital real en el primer día que fue invocado.

En un inicio, Emilia se había presentado a sí misma como «Satella» frente a Subaru, quien no sabía nada en absoluto en ese momento.

Subaru había adivinado vagamente lo que ella debería haber estado pensando, pero quería una segunda opinión sobre el asunto. No había nadie más adecuado que la persona que conocía mejor a Emilia.

Sin conocer las intenciones de Subaru al preguntar esto, Puck balanceó su cola e inclinó un poco la cabeza.

―Creo que sería algo imprudente de hacer. Todavía hay muchas personas con un odio absoluto hacia la bruja, con el miedo y desesperación aún grabados en sus almas. Una persona debería estar mal de la cabeza para usar el nombre de la bruja como un alias alrededor de personas como esas.

―Tomaré eso como un ‘nunca’.

―¿Miau miau?




Puck hizo un sonido escéptico cuando Subaru lo empujó ligeramente con un dedo. Subaru chasqueó los dedos, debido a que el apoyo de Puck hacia su hipótesis lo hizo dejar de lado sus propias dudas.

En este mundo, usar el nombre de la bruja como un alias obviamente sería una locura. Era sólo Subaru, quien se encontraba allí por mera casualidad y por sentido común sin la más mínima pista sobre lo que había pasado, quién pensaría que era normal. Entonces, ¿por qué Emilia, que sin duda conocía esto mejor, se adjudicaba el nombre de la bruja?

―Así que ella estaba tratando de dejar fuera a un bicho raro como yo, para mantenerlo fuera del asunto de la selección real…

Ella había tratado de protegerlo, un chico al que había conocido solo por pura casualidad.

Los pensamientos de Emilia detrás de adjudicarse aquel alias habían desaparecido en la otra dimensión. Solo Subaru sabía que alguna vez había hecho tal cosa. Y nunca tendría la oportunidad de preguntarle qué era lo que realmente pretendía.

Pero no pudo evitar imaginar que eso era lo que significaba. Todo lo que él podía hacer era creer.

Subaru, golpeado por la ternura de esa Emilia de la otra dimensión, fue tomado por sorpresa cuando la actual se sentó junto a él con una sonrisa forzada.

―Esa mirada distante que tienes. ¿Qué pasa?

Ya no podía ver las luces parpadeantes retozando alrededor de Emilia, por lo que su conversación agradable con ellos parecía haber terminado. Puck, después de haber esperado hasta entonces a un lado junto a Subaru, aterrizó en su hombro estrecho para reemplazarlos.

―De vuelta en mi lugar indicado. Ahh, este es el lugar donde estoy más a gusto. Hogar dulce hogar.

―Oh, entonces ahora eres un padre que regresa de su viaje, ¿verdad? Pobre de ti, dirigiéndote cansado a casa de esa manera.

―Eso es debido a que mis ojos estaban abiertos y protegían a mi hija de los colmillos venenosos de un lobo. Esos colmillos venenosos no se acercarán a ella, ¿lo entiendes?

―Oye, no me mires mientras hablas de ‘colmillos venenosos’, ¡dos veces! Arruinarás mi reputación.

Subaru forzó una sonrisa cuando los grandes ojos negros de Puck lo miraron. Jugar con el pequeño gato de esta manera, significaba que estaba posponiendo la oportunidad de poder hablar con Emilia, aunque ella se encontraba justo allí.

No era como si odiara hablar con Emilia. Simplemente no podía mirarla a los ojos.

Después de todo, sus ojos habían llorado sin parar sobre su regazo y había pasado incontables horas con ella acariciando su cabeza. Solo había pasado una sola noche desde lo ocurrido; no sabía cómo podría encararla.

Sin embargo el hecho de que había ido por voluntad propia a reunirse con ella solo demostraba que Subaru tenía un caso grave de ‘envenenamiento por Emilia’.

Ante la confusión extrema de Subaru, Emilia dudó, también, pasando un dedo sin apresurarse por su largo cabello plateado. Después de un breve silencio, Emilia respiró con determinación y sonrió.

―Err, esto es un poco embarazoso… ¿Te encuentras bien?




―Estaba un poco tenso hasta que oí la voz de Emilia-tan. Y, eh, también, perd…

La disculpa murió en sus labios. Subaru se tragó la palabra que estaba a punto de decir y cambió su enfoque.

―…Gracias. Por todo. Después de todo eso, creo que mi mente está más calmada.

―No parece que lo hayas superado del todo, pero me alegro estés yendo por buen camino. Mm, si pude ayudar un poco, está bien. Si te encuentras estremecido hasta los huesos, solo dímelo. Tu ‘Onee-san’ te consolará gentilmente.

Emilia bromeando puso una mano sobre su propio pecho y le guiñó un ojo.

Seguramente ella estaba actuando de esta manera para aligerar los sentimientos de culpa de Subaru. Pero cuando miró a su feliz ‘onee-san’, el hecho de que realmente lo parecía le hizo estremecerse un poco.

―Lo más importante es que te sientas mejor. Tienes que trabajar duro hoy,
¿sabes? ¿Tienes sueño? Te dormiste en un momento inoportuno.

―No hay necesidad de preocuparse. Para empezar, alguien confinado como yo que mantiene vigilada esta fortaleza, duerme en el día y está despierto toda la noche. Bueno, se ha vuelto un poco más saludable en estos últimos tiempos.

―Sólo por preguntar, ¿qué es un ‘confinado’ de todos modos?

―Es el Guardián de la Cultura, siempre inmerso en un océano de información sobre el estado del mundo y la economía global para poder proteger de mejor manera el hogar día y noche… Los de rangos superiores nunca ponen un pie fuera de la casa e incluso conmemoran los cumpleaños de sus seres queridos a través de unas pantallas

Para ser franco, por largo tiempo las almas de aquellos que hicieron eso habían ascendido a un plano superior de existencia.

La rareza de la explicación de Subaru pareció confundir un poco a Emilia mientras mostraba una sonrisa encantadora. Al ver la reacción de Emilia, a Subaru de repente le vino a la mente un pensamiento.

―Oye, Emilia-tan, de todos modos, ¿Qué tipo de magia usas?

―Err, estrictamente hablando, no soy una usuaria de magia. Eso es debido a soy un maga espiritual, incluyendo mi pacto con Puck. Lo que uso no es magia, sino artes espirituales. Los principios que los rigen son en gran medida los mismos, aunque…

―Entonces, ¿De qué forma son diferentes los usuarios de magia de los magos espirituales?

Subaru giró su cabeza y miró a Puck sentado en el hombro de Emilia. El pequeño gato, dándose cuenta de que la conversación había cambiado hacia su dirección, acarició el pelaje sobre su vientre mientras explicaba.

―Los usuarios de magia usan el maná dentro de ellos cuando usan magia. Por el contrario, los magos espirituales usan el maná de la atmósfera a su alrededor. El proceso es bastante diferente, incluso cuando los efectos son los mismos.

―Entonces, ¿Cuáles son las diferencias, sensei?

Cuando Subaru levantó su mano y le hizo su pregunta, Puck, actuando en el papel de un profesor, sonrió como un gato con buen humor.

―Técnicamente, se trata de si se usa una ‘puerta’ o no. El tamaño de una puerta depende de forma individual del usuario mágico, pero eso no importa mucho para los magos espirituales. Eso es debido a que usan maná externo.

―Ya veo. Así que los usuarios mágicos atraen el maná de su alrededor a través de la puerta, luego lo hacen salir a través de esa misma puerta cuando usan magia, pero los magos espirituales pueden eliminar ese intermediario.

Subaru lo estaba asimilando cuando ladeó la cabeza a mitad de la explicación.

―¿Mm? Pero eso haría que los magos espirituales sean extremadamente poderosos. Los usuarios de magia están limitados a la cantidad de ‘combustible’ que pueden almacenar dentro de ellos, pero los magos espirituales tienen un pase libre para usarlo tanto como quieran. No hay punto de comparación…”

―Comprendes de manera rápida. Pero no es tan conveniente como crees. En primer lugar, el maná en el aire no es infinito…

Las palabras de Puck se desvanecieron mientras miraba a Emilia. La chica asintió mientras se hacía cargo de la explicación.

―Y la fuerza de los hechizos que un mago espiritual puede usar depende del espíritu con el que hayas establecido un pacto. La predisposición necesaria para formar pactos con espíritus es rara para empezar, y los espíritus poderosos son aún más raros. Es difícil decir cuál es mejor.

Subaru respondió:

―Mm-hmm… pero debe sentirse genial el conseguir un pacto con un espíritu fuerte, ¿verdad? Realmente debes ser excepcionalmente buena, Emilia-tan. Aunque pienso que Puck también es excepcionalmente bueno…

―Bueno, realmente no puedo negar que estoy por encima del promedio.

―Vaya, acabas de decir eso con una cara seria; ¿No tienes dudas al dar una valoración de esa manera sobre ti mismo?

Subaru pensó que su egolatría sobre sus propias habilidades superaba al de la mayoría, pero la franqueza de Puck era de un nivel superior.

Sin duda era la diferencia de edad. Un novato había vivido muchísimos años menos que el Sr. Gran Espíritu. Sin embargo, a juzgar por la sonrisa alegre y colorada que el Gran Espíritu estaba poniendo, tal vez no estaba muy acostumbrado a la adulación como pretendía serlo.

―Oh, por cierto, ¿De todos modos qué tipo de espíritu es Puck? Hizo aparecer hielo en la bodega de botines, pero para empezar… si mi memoria no me falla, no existe una afinidad de hielo.

Con el baño como aula de clases, Roswaal le había explicado que las cuatro afinidades mágicas convencionales eran fuego, agua, viento y tierra. Contando las molestas afinidades de luz y oscuridad, hacían un total de seis.

No fue Puck, quien todavía sonreía, el que respondió a la pregunta de Subaru sino Emilia.

―Mi especialidad es el hielo, aunque realmente es maná de fuego. El fuego se relaciona principalmente con la temperatura, por lo que el enfriamiento de algo que está caliente aparentemente es clasificado como parte del maná de fuego.

―Huh, ¿es así? ¿Lógica mágica…? ¿Magia…? ¿Magia?, ¿eh?

Al escuchar la explicación proveniente de Emilia, Subaru sintió aprecio por la magia que brotaba dentro de él. Habiéndose retirado momentáneamente, Puck torció las orejas mientras miraba a la cara de Subaru una vez más y asentía.

―Hmm. Por casualidad, ¿quieres usar magia?

―¡¿Puedo?! Quiero decir… ¡si es que puedo! Cosas súper poderosas, como llamar a una lluvia de meteoritos y…

―Ah, bueno, no. Las reglas básicas son importantes, tanto para la magia como para las artes espirituales. La magia no es algo que puedas aprender en un día.

Las esperanzas de Subaru de repente se habían disparado hacia los cielos, solo para que Puck lo terminara bajando de su nube. Subaru se marchitó en el acto, luego Puck retorció unos de sus bigotes y agregó:

―Pero… si simplemente quieres experimentarlo, podemos hacerlo.

―¿Qué quieres decir?

―Lo que intento decir es que, si quieres usar magia, Lia y yo solo tenemos que echarte una mano. Usaremos tu maná interno para usar magia a través de ti. La magia que usamos de la atmósfera es diferente del maná que llevamos dentro, por lo que la magia en sí saldrá a través de tu puerta. ¿Qué te parece?

Emilia reprendió a Puck por tal sugerencia.

―Puck, espera. No hagas que suene tan natural. Podría ser peligroso.

Sin embargo, los sentimientos de Subaru se encontraban grabados en piedra.

―Lo siento, Emilia-tan. Estoy súper feliz de que estés preocupado por mí…
¡pero lo haré!

Subaru le dio a Emilia una completamente agradable sonrisa, con un destello de sus dientes y un pulgar hacia arriba.

Aquella acción de Subaru, destinada a ahuyentar toda inquietud y ansiedad, hizo que los ojos de Emilia se ensancharan.

―¿Po-por qué tienes tantas ganas de hacerlo…?

―Eso es obvio, ¡para poder vivir como el hombre que estoy destinado a ser! Subaru apretó un puño mientras soltaba el grito más varonil que podía.

Para cualquiera que haya nacido hombre, el dejar de perseguir sus sueños es lo mismo que la muerte misma. Desde que llegó a otro mundo, Subaru nunca había mostrado tanto valor como lo había hecho en este momento.

Además, el poder usar magia le daba una opción más. Tal vez aumentaría sus posibilidades de proteger a Emilia y a los demás durante el bucle actual.

Frente a la fuerte determinación de Subaru, Emilia negó con la cabeza, abandonando todos los pensamientos de detenerlo.

―Si sientes que se está poniendo peligroso, te detendrás de inmediato,
¿entiendes?

Y entonces, con esa advertencia, decidió ver la ‘batalla’ de Subaru.




Subaru aceptó las palabras de precaución de Emilia con una agradable sonrisa antes de voltearse hacia Puck con la respiración contenida.

―Entonces, ¿qué debería hacer primero? ¿Dibujar un círculo mágico? Si necesitas un sacrificio, ¿puedo sugerir a Beako?

―Estoy feliz de que pareces llevarte mejor con Betty. Sí, primero, ¿qué tal si veo qué afinidad posees, Subaru? Ese es el primer paso para saber qué tipo de magia puedes usar.

La expresión de Subaru, optimista hasta ese momento, instantáneamente murió cuando escuchó la sugerencia de Puck. Mientras Puck y Emilia parpadeaban sorprendidos uno al lado del otro, Subaru negó con la cabeza a modo de robot.

―Mi… Afinidad… es probablemente… ¿’fuego’…?

―¿A qué se deben las repentinas pausas…?

Cuando Emilia preguntó, Subaru simplemente bajó los ojos. No quería recordar más.

Pero Puck saltó del hombro de Emilia y se detuvo frente a la cara de Subaru mientras estiraba la cola.

―Está bien, vamos a verificar. Myon myon myon myon…

―Sé que aquel tipo raro hizo lo mismo, pero ¿no es esto, exagerado?

La punta de la larga cola de Puck se deslizó por la frente de Subaru mientras su boca producía unos efectos de sonido acompañantes. Subaru estaba lleno de miedo mientras esperaba el veredicto del análisis.

―Espera, debería pensar positivamente sobre esto. Pensándolo bien, el comportamiento de Roswaal no era natural, ¿Cierto? Correcto, estaba celoso del talento mágico oculto dentro de mí. Sí, fueron los celos. Es por eso que trató de convencerme de que simplemente me rindiera…

―Wow, esto es raro. Tu afinidad es la Oscuridad.

―¡Adiós, mi vida como usuario de magia…!

Subaru se lamentó el haber cruzado a otra dimensión solo para ser puesto en la lista negra por alguien más.

Su brillante futuro se había acabado, con el telón de la vida de Subaru abriéndose como nada más que un debuffer [8].

―Así que todo lo que tengo que hacer es practicar diciendo: « ¡He disminuido todas sus defensas! ¡Vayamos, AHORA!» Ja, ja, ja…




―Ah, tampoco tienes talento alguno. Tu puerta es pequeña; ¿al menos el número está bien…? Pero hay apenas una ligera abertura, por lo que no está llegando mucho.

―¡Cállate, ya lo sé! Por cierto, ¿qué significa ese talento, según los números?

―Si pasas veinte años con entrenamiento diario, podrías convertirte en un usuario de magia de alto nivel de segunda categoría

―Así que aunque dedique la mitad de mi vida, todavía me quedaría lejos del nivel superior… Creo que será mejor que me rinda ahora…

Emilia lucía exasperada cuando escuchó a Subaru contener las lágrimas mientras abandonaba su sueño. Pero no podía ser ayudado. Sí, ‘esforzarse’ e ‘intentar hacer tu mejor esfuerzo’ eran palabras destacadas en el léxico de Subaru, pero el renunciar o no al sueño imposible de un hombre era un tema diferente.

―Solo quiero probar la demostración mágica. ¿Qué tengo que hacer?

―Dado que es afinidad de Oscuridad, Lia no puede manejarlo. ¿Qué tal algo simple, como Shamak?

―Ah, ¿una pantalla de humo mágico? Nunca lo he visto por mi cuenta, respondió Emilia.

Aparentemente, era algo de un nivel tan ínfimo que nunca había conocido profesionalmente.

Los dos continuaron su charla de magia mientras dejaban a un lado a Subaru hundiéndose en una desesperación más profunda debido a su pequeño ‘árbol de habilidades’.

―No es justo que uno esté en el mundo por su cuenta. Me refiero, estamos hablando de mi magia, ¿verdad? Quiero decir, ¿puedo usar esa cosa de Shamak? Eso es algo importante en este lugar.

―Buen punto. La magia desconocida es algo aterrador. Está bien, esto es Shamak.




―¿Eh?

Puck, asintiendo con la cabeza en señal de que Subaru tenía razón, hizo un breve encantamiento y agitó una pata.

Al momento siguiente, la visión de Subaru estaba envuelta en la oscuridad. Instantáneamente, la escena frente a sus ojos fue sepultada por un absoluto color negro.

Sorprendido, levantó bruscamente la voz, pero el sonido nunca llegó a sus oídos.

La profunda oscuridad había obstruido su visión sobre todo lo que se encontraba a su alrededor. Un escalofrío recorrió su espina dorsal al separarse del mundo exterior.

―Calma, ya ha acabado.

Cuando Subaru escuchó el aplauso de unas manos, se dio cuenta de que había vuelto a la realidad. Lo tranquilizó el ver a Emilia frente a él cuando recobró la vista.

―Fue solo un momento, pero estás sudando excesivamente… Subaru, ¿te encuentras bien? ¿Quieres que sostenga tu mano?

―Yo… estoy bien. Perdí los sentidos por un momento… Ah, también perdí la oportunidad de sostener tu mano.

Mientras hacía su típico comentario impertinente, Subaru se tocó los párpados para asegurarse de que todo estaba normal.

―Entonces eso fue un Shamak, ¿eh? Es muy sencillo de realizar, pero también es muy potente, ¿verdad?

―Para nada. Cualquiera que no sea un oponente de bajo nivel puede contrarrestarlo con nada más que habilidad y no es algo que puede mantenerse por mucho tiempo. Aunque podría lanzarlo sobre gente como tú para que pasen toda su vida en la oscuridad…

―¡Esa es un idea aterradora! Me volvería loco si tuviera que vivir un día así, ¡y mucho peor el resto de mi vida!

Subaru mostró una sonrisa forzada. Silenciosamente escondió sus temblorosos puños detrás de él. No quería mostrarles cómo la sensación de estar momentáneamente aislado del mundo había llenado de terror a todo su cuerpo. En el instante en que pensó que estaba solo en el mundo, sin nadie de su lado, la pura soledad hizo que el corazón de Subaru se sacudiera.

Soy patético. Fue lo que pensó, mientras mitigaba el dolor y sonreía para ocultar su agitación interna.

―De todos modos, si sirve o no, también puedo usar esa magia, ¿verdad?
¡Quiero intentarlo en estos momentos! ¡Quiero hacerlo, pero, um!

―Está bien. Yo te ayudaré. Lia, si su maná se desenfrena, podría explotar, así que por favor retrocede. No quiero ensuciar tu ropa.

―No es como que vaya a suceder, ¿verdad? Es como un caso súper raro que básicamente nunca sucede, ¿cierto?

Puck sonrió en silencio. Emilia hizo una cara ligeramente triste, aconsejándole: «No seas temerario, ¿de acuerdo?», mientras realmente se alejaba de él. El desbordamiento de preocupación intensificó su inquietud. Abandonado a su suerte, Subaru se encontraba en una posición extremadamente incómoda a medida que avanzaban los acontecimientos.

Puck se sentó sobre el cabello negro de Subaru y ajustó la posición de su cola.

―Qué cabeza tan puntiaguda e incómoda para sentarse.

―¡Oye, no es como si pensara que algún día alguien se sentaría encima! Nadie me advirtió que trajera un cojín, así que solo, haz algo por tu cuenta, ¿de acuerdo?

―Nah, terminaré en poco tiempo y regresaré al adorable cabello de Lia. Así que, ¿listo para comenzar?

Cuando se lo preguntó, Subaru vaciló por un momento, pero una sonrisa rápidamente se apoderó de él mientras asentía. Estaba algo nervioso, pero no podía negar su curiosidad. Después de haber recibido la confirmación de Subaru, Puck asintió con la cabeza.

Entonces, Subaru de repente sintió que todo su cuerpo se calentaba. Sintió que algo más que sangre corría por sus venas – sin duda era el torrente sin forma del maná que fluía dentro de él.

Podía decir que la energía dentro de su cuerpo se estaba moviendo de acuerdo con la pata de Puck.

―Subaru, trata de imaginarlo en tu mente. Mueva el maná dentro de su cuerpo, fluyendo a través de mí, por tu propia voluntad. Empuja fuera de tu cuerpo una parte de ello a través de tu puerta. Imagínalo como una nube negra.

―Imagen, imagen. Créeme, soñar despierto es lo mío.

Sutilmente distorsionando el consejo de Puck, Subaru trató de imaginar el lugar donde se supone que se dirigiría la energía que fluía dentro de su cuerpo.

Trató de imaginar la puerta, la puerta en el centro de su cuerpo. Se imaginó a sí mismo abriendo cuidadosamente una pesada puerta para hacer que la energía dentro fluyera. Una vez fuera, Subaru generaría este fenómeno por su propia voluntad-

Justo al final, Puck murmuró bruscamente, «Huh, esto no es bueno. Repentinamente, la puerta… »

Subaru ni siquiera tuvo tiempo de preguntar: «¿La puerta, qué…?» Al momento siguiente, Emilia gritó:

―¿Ustedes dos…?»

Unos segundos más tarde, una nube negra salió despedida con una fuerza explosiva, cubriendo las esquinas del jardín interior de la mansión Roswaal.




Subaru no explotó, pero no obstante el resultado fue un espectacular fracaso.

 

 


[7] Discurso que mantiene una persona consigo misma, como si pensase en voz alta.

[8] Es un atributo que se encarga de únicamente disminuir las habilidades de los demás usuarios.

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