Re:Zero Kara Hajimeru Isekai Seikatsu

Volumen 2

Capítulo 2: La Mañana Prometida Se Aproxima Lejanamente

Parte 4

 

 

…..Con el largo desayuno en proceso, la cuestión de qué hacer con Subaru estaba en gran parte resuelta.

Viendo esto, la primera en ponerse de pie era la chica de cabello rizado, Beatrice.




—Veo que la discusión está terminada, ¿me pregunto si puedo irme con Puckie?

Beatrice se apresuró a terminar su propia comida para que pudiera irse lo más antes posible. Haciendo una mueca, ella parecía a punto de irse sin molestarse en poner sus platos en orden cuando Subaru apuntó con un dedo hacia ella.

—Espera, no hay necesidad de estar tan apres—Oye, al menos preséntate. No sé cuál es tu rol aquí. ¿Eres la hermana menor de Rosschi?

— ¿Estas tratándome como un pariente de esa cosa? Eres muy bueno para sacarme de quicio.

Beatrice dejó salir un suspiro lleno de asco cuando Roswaal, completamente malhumorado, sonrió divertidamente.




Subaru dejó caer sus hombros mientras Beatrice le lanzaba una mirada desagradable cuando Puck habló.

— ¡Betty es la bibliotecaria del archivo de libros prohibidos aquí en la mansión Roswaal!

— ¡¿Puckie?!

Justo cuando parecía que una discusión estaba a punto de estallar, la declaración del gato gris la detuvo. Puck estaba ocupado mordisqueando una barra de pan glaseado con azúcar, era todo un postre de lujo.

—Dulce, sabroso, meow…

—Odio molestarte cuando estás tan feliz disfrutando de ese dulce manjar, pero ¿podrías decirme más?

Con Puck perdido en un aturdimiento dulce, Subaru tocó la oreja de Puck, molestándolo.

Subaru estaba jugando con él un poco cuando Puck levantó su cara del plato.

—Es porque Roswaal es un mago bastante hábil, además de que viene de una familia bastante antigua. Hay un montón de libros aquí que otras personas no deberían ver. Así que, hizo un pacto con Betty para que ella los protegiera.

—Sí, eso es verdad. ¿Me pregunto cómo es que Puckie siempre se ve tan bien?

Beatrice parecía estar de acuerdo sin pensarlo, hablando mientras su mano se dirigía hacia la otra oreja de Puck. Una encantadora mirada se apoderó de ella mientras sus dedos sentían el pelaje de sus orejas.

Era la primera vez que Subaru había visto a Beatrice con una expresión que se adaptaba a su belleza.

Subaru se quedó sin aliento. Emilia inclinó un poco la cabeza mientras observaba.

—Ustedes dos parecen llevarse realmente bien mientras juegan con el lindo gatito de allí.

— ¡Decir que me llevo bien con esta persona es un poco…!

— ¿Me pregunto cómo podría llegar a llevarme bien con esta persona?

Subaru y Beatrice derribaron juntos la idea de Emilia. Por su parte, Subaru estaba escondiendo su cara sonrojada; Por otro lado, Beatrice se veía muy seria.

—Hee-hee. Estoy tan asustado, hacer que dos personas en desacuerdo se conviertan en mis esclavos… ¡Meow meow meow!

Puck estaba ocupado siendo el centro de atención cuando los dedos extendidos de Emilia lo agarraron.




Puck estaba en los dedos de Emilia, incapaz de moverse, mientras ella suspiraba.

—Dicho esto, eres la guardiana de un archivo de libros prohibidos… El sólo oír eso realmente le haría cosquillas a la mente de un chico.

Beatrice le estaba dando a Subaru una mirada sombría mientras le hacía cosquillas a Puck, pero la sugerencia de Subaru suavizó su expresión. Ella jugueteó con sus propios rizos mientras daba lo que era, para Beatrice, una respuesta franca.

— ¿Tal vez no escuchaste la explicación de Puckie? Es la habitación en la que entraste antes.




— ¡Oh, la que tenía todos esos libros!




Recordando la gran cantidad de libros que había por todo el lugar, Subaru podía aceptar que ese lugar era un tipo de archivo. Por otro lado, la idea de que todos esos volúmenes estuviesen prohibidos de algún modo le hacía sentir que era un crimen en una escala completamente diferente.

— ¡No me digas que esta loli es tu cómplice en un crimen…!

—Esa palabra me molesta cada vez que la escucho. Y para responder a tu pregunta, la misma idea de ser una inocente víctima me molesta también, ¿me pregunto si simplemente no podrías morir?

—No seas tan susceptible. Necesitas ingerir algo de calcio y tener un corazón tranquilo para conseguir ser más alta. Si fueras tan alta como Emilia-tan o yo, tendríamos un poco de comedía romántica por aquí…

Él dejo que Beatrice destruyera indignada su comentario mientras le dirigía una mirada amorosa a Emilia. Pero Emilia dejó que ese comentario se desvaneciera y trajo un tema completamente diferente a Beatrice.

—Espera un minuto, Beatrice… ¿no me digas que le dejaste entrar al archivo?

—…No debería tener que decírtelo. ¿Me pregunto por qué tendría que dejar entrar a un extraño como él a la biblioteca? No, él resolvió el enigma del Cruce de Puertas por su cuenta.

Una vena se hinchó en la frente de Beatrice mientras se levantaba bruscamente de su asiento y abría la puerta del comedor.

Subaru, ante la incomprensible escena que tenía delante, preguntó como un completo idiota,

— ¿Ah? ¿El Pasillo…?

Ante sus ojos, la puerta abierta que debería haberle llevado al vestíbulo de la mansión daba a una enorme sala con estanterías. Casi se desmayó cuando recordó que ya lo había visto antes.

—Este es el Cruce de Puertas. ¿Me pregunto si estás temblando como si una belleza se hubiera grabado en tus ojos? — Vamos, Puckie.

Beatrice entró en el archivo de libros prohibidos, mirando a Subaru triunfalmente mientras extendía la mano. Puck saltó de la mano de Emilia para aterrizar sobre su palma extendida.

Después de esto, Beatrice cerró la puerta detrás de ella y el gato.

Ram no dijo una palabra mientras abría la puerta cerrada. Los ojos de Subaru se agrandaron en total sorpresa.

—Whoa, eso es increíble.

Más allá de la puerta, cerrada tan rudamente un momento antes, Subaru caminó con sus propios pies en el pasillo. La escena que tenía delante un momento antes era como un espejismo.

—Ya veo. En otras palabras, la magia hace que cualquier puerta de aquí pueda conectarse a cualquier habitación. Bastante ordenado para los reclusos que necesitan encontrar a John si es necesario.

Emilia parecía un poco fuera de sí.




—Realmente pareces menos sorprendido de lo que esperaba. ¿Qué es un recluso?

—Un guardián que se sacrifica protegiendo la casa, esperando a que los cansados miembros de la familia regresen.

—Er… eso suena noble. ¿Eres un recluso, Subaru?

Emilia estaba llena de preocupación cuando una nube de humo la interrumpió y Subaru, empezó a rascarse la nariz.

— ¡Achoo!

—Sí, sí, ¿podemos continuar con las presentaciones? Ram, Rem.

—Encantada de conocerlo. Soy Rem, la sirvienta principal de esta casa.




—Encantada de conocerlo. Soy Ram, trabajo como una sirvienta ordinaria en la mansión del Maestro Roswaal.

Subaru cruzó sus brazos.

—Wow, las hermanas de repente se volvieron agradables y formales. Bueno, no es como si yo fuera el indicado para hablar de eso, pero…

Las gemelas juntaron sus manos y miraron a Subaru.




—Pero Querido Huésped… o mejor dicho, Subaru, ¿ahora eres nuestro compañero de trabajo?

—Pero Querido Huésped… o mejor dicho, Barusu, ¿trabajarás bajo nuestro mando ahora?

—Oye, Hermana Mayor. Estás diciendo mal mi nombre en mi propia cara.

Esa era la única cosa que absolutamente no harías en tu primera presentación formal. Por supuesto, no había manera que Ram o Rem conociera esa regla de la sociedad Japonesa. Subaru soportó la burla mientras se volvía hacia Roswaal.




—Así que, esa es mi posición, ¿eh? ¿No soy un mayordomo sino un aprendiz de una sirvienta?

—En esta situación, harás trabajos ocasionales bajo su supervisión, eso pareeece ser lo mejor. ¿Insatisfecho…?

—Si yo fuera a estar insatisfecho, sólo tendría que culparme a mí mismo. Bueno, es lo que es, así que no hay remordimientos. Cuiden bien de mí, senpais. ¡Voy a trabajar tan duro que me romperé una pierna!

—Romper una pierna.

—Eso parece.




Los tres parecían estar de acuerdo con el término que nunca antes habían oído. Con un ¡Sí! Subaru alzó sus manos y chocaron las manos. Ya se estaban llevando bien.

—Las relaciones armoniosas son una cosa hermosa. Como tu empleador, creo que está bien, siempre y cuando nooo haya malas intenciones, ¿sííí?

—Por alguna razón, nos llevamos bien. ¡Mucho mejor que con esa loli! ¡Mejor que con ella!

—Realmente no quieres ser visto como amigo de Beatrice, ¿verdad…?

El apenado murmullo de Emilia marcó el final de la reunión.

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