Re:Zero Kara Hajimeru Isekai Seikatsu

Volumen 2

Capítulo 2: La Mañana Prometida Se Aproxima Lejanamente

Parte 5

 

 

—Bueno, ¿podemos irnos, Barusu?

Así habló Ram, designada por Roswaal para ser la tutora personal de Subaru. Su hermana menor, Rem, estaba a un lado limpiando meticulosamente el comedor; Ram no hizo ningún esfuerzo para ayudar mientras se acercaba a la puerta del comedor.




—Así que piensas llamarme así todo el tiempo, ¿eh?

—Sí, lo haré, Barusu. El Maestro Roswaal lo ordenó, así que te mostraré la mansión. ¿Podrías por lo menos asegurarte de no perderte?

—No soy Emilia-tan, así que no me dejaré llevar por la curiosidad.

Las mejillas de Emilia se hincharon por la broma de haberse perdido en la capital.

— ¡Su-ba-ru!




Emilia estaba a punto de separarse de ellos para seguir estudiando varios papeles importantes, obligatorios para una candidata real. Subaru estaba tratando de grabar la belleza de Emilia en sus ojos antes de que ella se fuera.




—Bueno, sin remordimientos, vámonos. Dirige el camino.

—Sí, vamos, Barusu. Hasta más tarde, Señorita Emilia.

Ram sostuvo el dobladillo de su falda, haciendo una cortés reverencia mientras Emilia se marchaba. Subaru empezó a seguirla por detrás.

—Subaru. Yo también lo haré, pero… da lo mejor de ti, ¿de acuerdo?

—Wow, estoy muy feliz de escuchar eso. ¡Estoy muy emocionado por esto!




Imitando a Ram, Subaru sujetó el cuello de su chaqueta mientras se inclinaba. Emilia le lanzó una mirada extraña mientras salía de la habitación. Ram tenía una mueca en la cara, esperando mientras él caminaba hacia el pasillo.

—Esa es una cara bastante fea, Hermana mayor. Sólo estaba jugando un poco. No soy tan ignorante de la cultura de las sirvientas hasta el punto que crea que una sirvienta es lo mismo que un sirviente. Oh sí, ¿qué pasa con la ropa?

Él no pensaba que empezaría su vida como un sirviente con la ropa que traía puesta. Sugerido por Subaru, Ram puso una mano en su boca y asintió.

—Ciertamente, la ropa es muy importante. Veamos, ropa de tu talla… Sí, deberíamos tener algo.

—Increíble. Bueno, vamos a cambiarme, entonces. Creo que la ropa formal me sienta bastante bien. ¡Vamos a hacerme un hombre refinado de alta calidad!

Subaru sonrió levantando un pulgar hacia arriba con un brillo en sus ojos cuando Ram lo llevó a otro lugar para tomarle sus medidas.

—Los cuartos de los sirvientes están en el segundo piso, así que te cambiarás allí. El tamaño de tu ropa debe ser similar a la de Frederica, que se fue hace varios meses.

—Huh, interesante momento para irse. Esta Frederica… ¿es una mujer?

—Sus dimensiones deberían ser las mismas que las tuyas.

—Pero ella no es del mismo sexo, ¿verdad?




Ram dejó de caminar y le dio a Subaru una mirada fría. Se veía cansada cuando se llevó la mano a la frente.

—Ropa que es formal, refinada, y de alta calidad… ¿con cuál de estos aspectos tienes un problema?

— ¡¿Qué tal con todos?! Emilia-tan parecía que iba a pagarme y todo, así que ¡¿por qué tengo que pedir prestado un traje de sirviente!? ¡¿Qué pasa si la gente piensa que soy una especie de raro?! ¡No quiero eso!




Un viaje a un mundo de fantasía sin ningún talento especial, salvo el vestirse como chica. Subaru casi habría muerto. Pero, desde que Subaru tenía esa habilidad tan aterradora, la muerte no era un consuelo.

Guiado por Ram, Subaru continuó hacia el lado oeste de la mansión. La Mansión Roswaal tenía un ala principal en el centro, con un corredor que la conectaba con las alas este y oeste. El comedor y el estudio privado de Roswaal estaban en el ala principal, mientras que los cuartos vacíos de los sirvientes estaban en el oeste.




—Una habitación vacía en el segundo… Sí, cualquier habitación que no tenga una placa encima está bien. Escoge la que quieras para tu cuarto privado y te dejaré el cambio de ropa allí.

—Bien, lo entiendo. Hmm, cuál escogeré…

Habiendo tantos cuartos privados en la mansión, Subaru examinó a los candidatos desde el final del corredor hacia adelante. Dicho esto, seguramente sólo los lugares difieren; El contenido seguiría siendo el mismo. Estar cerca de las escaleras era algo conveniente, así que…

—Está bien, voy a escoger esta habita—

Subaru abrió la puerta sin ninguna consideración en especial. En ese momento, él vio lo que parecía una loli jugando con un gatito en una biblioteca.

—Fuwaah, eres tan maravilloso, Puckie. Tu pelaje es el mejor que ha existido…

La chica con largos rizos observó a Subaru y lentamente cambió su mirada hacia él. Subaru miró a Ram, de pie en el pasillo, mientras sacudía su cabeza. Subaru le dio un gran pulgar arriba.




—No te preocupes, no diré nada. La sensación de ese pelaje haría que cualquiera pareciera un idiota…




— ¡¿Me pregunto si podrías terminar esa declaración tan magníficamente estúpida y cerrar la puerta de una vez?!

— ¡Gyaha!

Un poder invisible, probablemente mágico, lanzó a Subaru hacia atrás, y el voló con fuerza hacia la pared del pasillo. El impacto en la parte posterior de su cabeza hizo que los ojos de Subaru giraran mientras veía por el rabillo del ojo que la puerta se cerraba con un sonido feroz.

Sacudiendo su cabeza, Subaru volvió sobre sus pasos para quejarse acerca de la violencia de la que fue víctima hace un momento.

Pero cuando abrió la puerta, una habitación vacía en su interior lo saludó. El Cruce de Puertas había hecho su magia.

—Una vez que la Señorita Beatrice oculta su presencia, uno no puede saber en qué puerta esta. Ella no saldrá a menos que vayas abriendo todas las puertas de la mansión.

Ram habló como si él debiera aceptar sin rodeos la derrota. Por detrás, ella le dio unas palmaditas en el hombro. Ese sentimiento hizo que Subaru admitiera que había perdido esto—

—Maldición, ella me molesta. ¡Ella actuó como si yo hubiera hecho algo malo allí!

O no.

Ignorando la mano de Ram, Subaru se volvió y corrió por el corredor con toda su fuerza. Frente a una sorprendida Ram, Subaru corrió directamente a la puerta del otro extremo del pasillo.

—¡¡Aquí!!

“¡¿—Hyah?!”

La chica gritó mientras el gato gris hizo un sonido de admiración.

—Impresionante, Subaru.

Esta vez, al ver que la cara de Beatrice se había estremecido por romper el Cruce de Puertas por segunda vez, él instantáneamente hizo una barricada en los archivos para que ella no lo pudiese golpear de nuevo.

Las cejas de Beatrice se alzaron de rabia ante algo que simplemente no se hacía en ninguna biblioteca, y este archivo no era la excepción.

— ¡Estas pateando el polvo!

—¡¡Bueno, deberías haber limpiado mejor entonces!! ¡Además, no se traen gatos a la biblioteca! ¡Tienes marcas de garras en todas las cubiertas!




— ¡Está bien, Lia deja mis garras muy cortas!

El murmullo casual de Puck falló en alcanzar a Subaru y Beatrice mientras ambos estaban discutiendo. Parecían listos para gritar lo suficientemente alto como para que se escuchara en toda la mansión. Ram, tardíamente entró por la puerta que conducía al archivo de libros prohibidos, miró a ambos y dijo en voz baja,

—Si no son amigos, ciertamente pueden llegar a ser muy compatibles.

La Mansión Roswaal parecía sacudirse por gritos combinados.

—¡¡Absolutamente no!!

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