Re:Zero Kara Hajimeru Isekai Seikatsu

Volumen 2

Capítulo 5: La Mañana que Él Anhelaba

Parte 2

 

 

El cuarto primer día de Subaru en la Mansión de Roswaal había comenzado de la peor manera posible.

Subaru vivía con la vergüenza de ya haber muerto seis veces desde que llegó a ese mundo.




Ciertamente no habían sido muertes pacíficas. Cada muerte venía con su propio conmensurado sentido de perdida.

No te acostumbras al dolor y sufrimiento de eso. Aunque él se levantaba cada vez, nadie podía entender la soledad, la desolación, la angustia que él sentía.

Él había resuelto que no importa en qué aprieto se encontrara, su corazón, al menos, no titubearía.

Pero esa resolución había sido desgarrada por su último Regreso de la Muerte.

Sus sentidos de perdida, de desesperación, de soledad, arrancaban a Subaru tan profundo como los lazos que había formado durante los días antes.




No había manera de que se pudiera recuperar. Él no tenía la fuerza para recuperarse.

Emilia, sentada en la cama al lado de Subaru, le sonrió mientras acariciaba su herida mano derecha.

“—Muy bien, listo. Creo que está bien remendado, pero no debes tontear así, ¿okay?”




—En ese momento, Subaru y Emilia eran las únicas dos personas en la habitación.

Las dos sirvientas que habían estado presentes cuando Subaru despertó se retiraron en cara al escandaloso comportamiento de Subaru justo después de despertar, dejándole las cosas a Emilia.

“Ram y Rem estaban realmente preocupadas por ti.”

Subaru reflexivamente alzó su cara a la mención de los dos nombres que no quería escuchar.

La reacción de Subaru puso un poco de sorpresa en la cara de Emilia, pero ella instantáneamente lo hizo a un lado con una sacudida de su cabeza.

“Se estaban sintiendo inusualmente deprimidas, pensando que pueden haberte ofendido de alguna manera. ¿Qué tal si les dices algo la próxima vez que las veas?”

“¿Ofendidas, huh? No, no hicieron nada… No hay nada entre esas personas y yo.”

Las femeninas cejas de Emilia suavemente hicieron una mueca por el intensivo tono de su voz. Su reacción estaba en la irilla de la visión de Subaru, pero ninguna disculpa o excusa vino de sus labios.

En su lugar, lo que salió fue una pregunta sin siquiera un ligero toque de sarcasmo.

“Oye, Emilia, ¿crees… que soy una molestia?”

Emilia alzó un dedo y parecía hablar en fuego rápido para mantener a raya a Subaru.

“¿Cómo podría pensar que eres una molestia? Salvaste mi vida, Subaru. ¿Qué se supone que hagas si alguien con quien tienes una deuda simplemente se levanta y se marcha? Realmente me pondría en apuros.”

Subaru escucho en silencio, tardíamente dándose cuenta de que estaba mirando fijamente a cada detalle en la cara y acciones de Emilia.

“Whoa, yo estaba seriamente…”

Él estaba descorazonado porque fue él quien le había dado a Emilia tal aspecto de desconfianza. Emilia había inesperadamente dado en el clavo, ¿no es así?

Para dejar de pensar en tu benefactor como tu benefactor era lo más bajo que podías hacer.

Emilia era el único oasis de Subaru tenía en un mundo incierto. Subaru, habiendo perdido todo en lo que ponía su corazón, no tenía ningún sitio más al cual regresar.

“—”

Él de repente tuvo un pequeño pensamiento.

¿Tal vez era a Emilia a quien debería revelarle la verdad del Regreso de la Muerte?

“Es cierto…”




Ahora que lo pensaba, Subaru había tratado de cambiar su realidad de calle sin salida completamente por su mismo hasta ahora. Pero todo lo que había logrado era un destino de calle sin salida, con ambos el futuro y el pasado bloqueados.

Atravesar ese estancamiento requería un cambio fundamental.

¿Tal vez la respuesta era formar un lazo y confiar en un tercero, alguien en quien pudiera confiar?

“—Emilia, hay algo que quiero decirte.”

Las nubes parecían elevarse mientras los sentimientos de duda e intranquilidad de Subaru partían dentro de él.

Escuchando caer así el tono de la voz de Subaru, Emilia se sentó en la silla, mirando a Subaru con una cara tensa con preocupación.

Viéndose a sí mismo reflejado en sus ojos violetas, Subaru pensó en cómo debería empezar esto.

¿Cómo debería hablar sobre Regreso de la Muerte? ¿Tal vez Subaru debía primero averiguar si era algo que les sucedía a otras personas en ese mundo, también?

Era una historia bastante divertida, realmente. Las oportunidades eran altas de que ella pensara que era una gran broma. Pero Emilia escucharía a Subaru decirlo, ¿cierto?

Entonces y ahí, esa era la esperanza que mantenía adelante a Subaru.

—Él le hablaría sobre Regreso de la Muerte. Y él esperaba que ella le prestara su fuerza.




Subaru, muy consciente que él estaba aquí, ya recibiendo su gratitud y aun así haciendo otra petición, abriendo su boca.

Ellos cambiarían esta extremadamente confusa situación. Ellos lucharían contra el destino y ganarían… juntos.

—O eso pensó.

“Emilia. Yo—”

Él empezó su confesión. El momento en que el pensamiento se formó, eso vino.

“—”

Incomodidad. Algo está mal, la mente de Subaru le dijo.

Que sucede, él se preguntó, pero él inmediatamente notó por qué. Sonido. El sonido había desaparecido. No había sonido en ninguna parte.

Su propio latido. Las respiraciones de Emilia. El sonido de la mañana filtrándose a través de la ventana. Todo se había desvanecido completamente del mundo.

Y eso era solo el preludio de lo que estaba por venir.




—Siguiente, el movimiento siguió al sonido, desvaneciéndose también del mundo.

El paso del tiempo se alargó. Un solo movimiento se extendió a la eternidad. El siguiente segundo simplemente nunca llego.

La seria expresión de Emilia permanecía ante sus ojos, sin moverse. Ella era como una estatua de hielo, su siguiente movimiento estaba a una eternidad de lejos.

Subaru estaba igual. No podía moverse. Su boca, sus ojos, nada por la eternidad.

El sonido se había desvanecido, el tiempo se había detenido, y la mano de Subaru no pudo siquiera llegar a rogar.

—Y entonces, eso vino.

Una nube negra. Subaru, incapaz de parpadear, de repente la vio llenar su campo de visión.

En un mundo donde nada se podía mover, solo la nube seguía en movimiento. La nube se retorció y cambio su forma. Su masa era tal que podía ser sostenida en la palma de uno. Poco a poco, los contornos de la nube tomaron forma, y terminó de cambiar de forma.

—Subaru vio algo como una palma negra.

Tenía cinco dedos. No llegaba a un codo, pero él podía definitivamente distinguir un antebrazo.

Los dedos negros cambiaron. Los gentiles movimientos de lo que claramente tenía la forma de una mano saltó por el aire. La mente de Subaru jadeo cuando vio hacia donde se dirigía.

Los dedos negros lentamente llegaron al pecho de Subaru… y parecía ir hacia dentro.

Subaru sintió el sentimiento directamente en su alma. El sentimiento de los dedos cepillándose contra sus órganos internos, acariciando su caja torácica…

Intranquilidad y malestar agarraron a Subaru. La nube negra no dejaría de moverse.

Era como si no hubiera encontrado lo que estaba buscando y buscara más profundo, más profundo en el pecho de Subaru.

Hey, espero ahí.

Su voz no saldría. Su cuerpo no podía resistir. La mente de Subaru dejó salir un aterrorizado gañido.

Esto no es divertido.

Subaru fue sacudido más allá de lo que podía llamar sus adentros, hasta el mismo núcleo de su ser. ¿Alguien podría poner en palabras por qué duele herir tus órganos internos?

La pregunta es sin sentido.

Nadie necesita pensar sobre eso.

En ese instante, Subaru no sintió necesidad de poner en palabras cómo se sentía ese agudísimo dolor.

Era realmente simple. Teniendo su corazón apretado sin piedad se sentía como si su alma misma estuviera siendo aplastada.

Él no podía gritar. Él no podía retorcerse por el dolor.

Re Zero Kara Hajimeru Isekai Volumen 2 Capítulo 5 Parte 2

 

Solo había sufrimiento. Y junto al sufrimiento vino algo que hizo que Subaru deseara poder gritar.

El dolor estaba destrozando a la persona llamada ‘Subaru’. Su mente estaba raída, retorciéndose, despedazándose. Subaru estaba siendo cortado en pedazos, incapaz de recordar cómo se sentía una vida lógica—

“—baru.”

“¿—?”

“Subaru, ¿qué sucede? No te quedes cayado así. Me preocupa.”

Sus manos estaban en sus muslos y la belleza de pelo plateado lo miró directamente a los ojos con preocupación.

Parecía que Subaru paró de contener su respiración cuando estuvo seguro de que sus dedos se movían como el pretendía. Él cautelosamente tocó su propio pecho, confirmando desde fuera que su corazón estaba haciendo latidos tranquilos.

Su cuerpo se movió. Su voz salió. Él no podía sentir ningún dolor desde su corazón.

—Pero el miedo permaneció.

Subaru cayó en desesperación, por eso que había rasgado su única esperanza.

Solo pensar en desafiar eso una segunda vez lo hacía ver la balanceante nube negra en su mente. Subaru no tenía más opción que enfrentar los hechos.

Incapaz de contener sus emociones, Emilia puso su palma contra la cara de Subaru, en pérdida mientras ella hacia cierta pregunta.

“¿—Qu-qué sucede? Has estado actuando extraño desde más temprano. Si algo sucede…”

“—Quiero pedirte un favor.”

Subaru cortó la voz preocupada de Emilia a medio camino, acostándose y girando su cabeza. Él no podía encararla. Sus características probablemente se veían horribles.

Si miraba a Emilia en su estado emocional actual, no había manera de saber lo que le diría. Trabajando para mantener su mente tranquila, Subaru pudo lograr decir una sola cosa.

Él arrojó lejos las palabras que quería decir. Él arrojo lejos los sentimientos que quería que ella escuchara. Él arrojó lejos todo.

“No tangas nada que ver conmigo.”

Apáticamente, eso fue todo lo que dijo mientras se enroscaba en la cama. Él siquiera miró la expresión sorprendida de Emilia.

Inconscientemente, Subaru había firmemente agarrado un solo hecho del momento en que la palma toco su pecho.

—A él no le sería permitido liberarse. Subaru estaba solo. Y él permanecería solo.

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