Kumo Desu Ga Nani Ka?

Volumen 10

Capítulo 6: Presentemos una Queja

Parte 3

 

 

Me teletransporto en medio del aire.

Y entonces: ¡Es la hora de una patada voladora, baby!




Pero mi objetivo debe haber sabido que venía, porque no hay nadie para cuando bajo.

El impulso de mi patada me hace atravesar la pared, y mi pie la atraviesa, quedándose atascado ahí.

… Siento algo inquietantemente similar a lo que me pasó hace realmente poco, pero debe ser mi imaginación.

¡No verás a esta dama estancada en el pasado!

“Bienvenida, No obstante, desearía que entraras un poco más silenciosamente.”




La propietaria de la habitación me amonesta por mi inusual forma de hacer mi entrada.

Pero ignoro sus quejas mientras saco mi pie de la pared.

¿Qué, el coste de las reparaciones?

¡Al igual voy a pagar por eso!

Negándome a mirar el agujero en la pared que acabo de hacer, me encuentro cara a cara con la dueña de la casa.

Aparte de la combinación distinta de colores, podría ser el reflejo de mi imagen.

No hace falta decir que es la original de mi copia, la creadora del sistema del otro mundo: el dios llamado D, quien ahora mismo me mira inexpresivamente.

Luego, alegremente, se aleja y quita la pausa a su juego.

Supongo que debe haberlo pausado para poder esquivar mi patada voladora.

El gran nivel de falta de respeto me vuelve loca, así que la agarro del hombro, la giro hacia mí y la levanto del cuello con ambas manos.

Ya sabes, el clásico movimiento que se ve en las novelas de televisión y esas cosas.

La diferencia es que mi esfuerza está mejorada con un conjuro, por lo que acabo levantando todo el cuerpo de D en el aire.

Sí, puedo hacer ese tipo de cosas si mejoro la fuerza de mis brazos con un conjuro.

¡¡Quizás esto te muestre lo enojada que estoy!!




Pero entonces escucho un extraño ruido, como un desgarro, un estallido, y el peso de mis manos de repente se hace mucho más ligero.

¿Eh? Echo un vistazo y descubro que las prendas de D se han roto.

Oh, Ya, supongo que tiene sentido.

D no pesa mucho, pero si pones todo el peso de una persona en una sola pieza de tela, obviamente se desgarrara, no importa lo ligera que sea esa persona…

Y como se le ha rasgado la ropa, ya no sostengo a D, así que se cae.

Con ese rasgado gigante en su ropa, puedes ver todo tipo de cosas, pero su expresión no cambia en lo más mínimo.

Si ella se sonrojara con un poco de vergüenza o algo, podría ser una situación linda, pero como ella es completamente inexpresiva, es más terrorífica que sexy.

Esto es probablemente lo que se sentiría si vieras por causalidad un maniquí desnudo en medio de la noche.




“Venga ya—al menos actúa un poco avergonzada.”

“No tengo motivos para tener vergüenza de que alguien vea mi cuerpo. Creo que soy la persona más bella del mundo, si se me permite decir.”

Vaya, eso fue algo muy narcisista como para decirlo tan normal.

Ehhh… Bueno, entonces está bien.

Esta extraña situación me está quitando toda la ira.

Lanzo un suspiro, saco aleatoriamente algo de ropa del armario y se la tiro a D. (Como tengo una parte de los recuerdos de D en mi cerebro, conozco la distribución de esta habitación.)

D agarra la ropa, se quita el atuendo arruinado y se pone el nuevo.

“¿Quieres jugar?”

Y ESO es lo que decide decir a continuación.

¡Es tan despreocupada que me quita las ganas de vivir, maldita sea!

Esto no va a funcionar. Dejo caer mis hombros, rindiéndome en varios sentidos.

Sabía desde el principio que quejarme a D acerca de algo realmente no marcaría la diferencia al final, ya que ella es mucho más fuerte que yo, pero de algún modo esto está yendo aún peor de lo que pensaba.

Ni siquiera es una cuestión de fuerza—simplemente tiene esa forma de hacerte sentir que nada de lo que dices importa.

Incluso si logramos tener una conversación, siempre tengo la sensación de que no voy a llegar a ella.

De hecho, probablemente sea imposible, lo que demuestra una vez más que las regolas normales no se aplican a D.

Emocionalmente hablando, no sé ni siquiera si podrías considerarla un ser vivo.

“No. Hoy vine a presentar una queja.”

Sé que no lograré nada, pero aun así tengo que hacer lo que vine a hacer aquí.

“Sobre la Srta. Okazaki, supongo. De hecho, estaba ansiosa por que vosotras dos os encontrarais, por lo que estoy bastante decepcionada de que terminaras sabiendo sobre ella a través de un rumor. ¿No podrías habértela encontrado de una manera más dramática? En todo caso, soy yo la que quiere presentar una queja.”

“¡¿A quién le importa?!”

¡¿Por qué tienes expectativas tan extrañas de mí y luego te decepcionas extrañamente cuando no suceden?!

No tenía ni idea de donde estaba la Srta. Oka o qué estaba haciendo, entonces ¡¿cómo se suponía que debía organizar un encuentro dramático?!

Además, si lo supiera de antemano, ¡ya no sería dramático!

La gente habla de encuentros fatídicos y de reuniones únicas en la vida y todo eso, pero en realidad, ¡ese tipo de cosas normalmente no suceden tan dramáticamente!

Mientras saco humo de la rabia, D alcanza una bolsa de patatas fritas y lucha un poco antes de lograr abrirla.

¡Tienes que dejar de ser tan despreocupada!

Arranco la bolsa de las manos de D y devoro su contenido de un bocado.

Este es un truco que descubrí hace poco: usar el conjuro espacial para recrear la habilidad de Gula del Señor Demonio.

Por supuesto, ya que tengo un estómago tan pequeño en este cuerpo, solo pude comer un bocado. Envié el resto a mis mini yo.
Oh, vaya, han pasado siglos—no, espera, esta es en realidad la primera vez que como patatas fritas en mi vida. Están taaaaaaaan buenas.

Tengo recuerdos de comerlas como Hiiro Wakaba, pero esos tan solo eran recuerdos fabricados que me dio D.

En realidad, jamás había tenido la oportunidad de comer patatas fritas en mi anterior vida.

Ya sabes, porque era una araña.

Con sus patatas fritas robadas, D se encoge exageradamente de hombros en un tipo de gesto americano en plan ¿Qué voy a hacer contigo?

Todavía inexpresiva, claro está.

Uff, ¿y ahora qué hago? Realmente me está cabreando.

Quiero golpear esa cara inexpresiva suya.

“¿No viniste a preguntarme por qué hice a tu profesora un elfo?”

¡Sí! ¡Claro, eso!

¡Vine a presentar una queja para que D me explicara por qué había hecho a la Srta. Oka un elfo, de entre todas las cosas!

D es la que nos hizo reencarnar en un nuevo mundo.

En otras palabras, el hecho de que la Srta. Oka sea una elfa es una elección deliberada hecha nada menos que por la propia D.

Los humanos y los demonios están bien.

Incluso los vampiros, supongo.

Monstruos como el Sr. Oni y yo, bueno… lo llamaremos como un inicio que está en una zona neutral, por el bien de la conversación.

¿Pero lo elfos? ¡Los elfos definitivamente están fuera!

Estamos hablando de elfos, ¿sabes? La raza que básicamente ha sido esclavizada por Potimas.

No, en cierto modo, incluso podría ser peor que eso. Lo sepan o no, todos los elfos son los peones de Potimas, sus marionetas.

¡Obviamente es un desastre el reencarnar a alguien como uno de esos!

“La razón debería ser obvia. Porque me parecía más entretenido de esa manera.”

Ahí está. La clásica excusa de D para todo.

“Los elfos juegan un papel muy importante en ese mundo, ¿sabes?  Así que me parece apropiado que uno de nuestros jugadores principales sea un elfo, ¿no crees?”

¡No, no lo hago!

Porque cualquiera que nace como elfo—en este caso, la Srta. Oka—será miserable.

Pero supongo que para alguien como D, que usa un mundo entero como su juguete, un solo individuo infeliz no significa mucho.

En todo caso, parece disfrutar de ello.

“Y es mucho más entretenido si los elfos de algún modo supieran de las reencarnaciones. Por lo que para hacer las cosas un poquitín más divertidas, le di una habilidad muy interesante.”

Ya puedo decir que esa habilidad no va a traer nada bueno.

Y vaya si estoy en lo cierto.

“La habilidad que le di se llama Lista de Estudiantes. Le da una información parcial sobre las demás reencarnaciones.”

¿Qué?

¡¿Quéééééé?!

Espera. Espera solo un segundo.

¿Qué significa eso exactamente?

¿Me estás diciendo que Potimas vino a por Vampy y esas cosas aprovechando esa habilidad?

“Sé lo que estás pensando, y estás en lo cierto.”

¡Ugh! ¡¿Me estás leyendo la mente?!

“No te estoy leyendo la mente. Tan solo predigo tus pensamientos.”

Es cierto que no siento ningún tipo de rastro de ninguna técnica que pueda estar utilizando.

Ella debe haberse imaginado las conclusiones a las que llegaría, en lugar de usar un poder para leer la mente.

Aunque eso ya da bastante miedo a su manera.

“Sí. Las acciones del elfo han superado mis expectativas con creces. Nunca imaginé que él lograría reunir a la mayoría de las reencarnaciones.”

¿Eh?

¡E-e-espera un minuto!

¿Qué? Espera, ¡repíteme eso otra vez!

¿Disculpa? ¡¿Estás hablando en serio?!

Estoy tan sorprendida que mi vocabulario está fallándome, pero no puedo preocuparme por eso ahora mismo.

“¡¿Qué quieres decir?!”

“Exactamente lo que dije. Aunque no te diré cómo planea usar las reencarnaciones que ha reunido, por supuesto. Todo esto es información de alto secreto que estoy compartiendo como acto de bondad para contigo por la naturaleza especial de nuestra relación, ¿de acuerdo?”

Ella está omitiendo los detalles más importantes, pero conociendo a Potimas, cualquier cosa que esté planeando no puede ser nada bueno.

Además de eso, ella hace que suene como si estuviera siendo super amable, como si dijera que debería estar agradecida, pero sé que ella me lo está contando solo porque será más divertido de este modo.

Así es D.

“Ella es una adulta sensata, y siente cierta responsabilidad hacia sus estudiantes. Así que ¿qué piensas que pasará si le diera a una profesora modelo como ella la habilidad de Lista de Estudiantes que, por ejemplo, predice la muerte de sus alumnos?”

¡Puaj! ¡Solo un dios maligno inventaría una habilidad tan ridícula!

Si ella viera algo como eso, por supuesto que la Srta. Oka trataría de hacer algo para prevenir esas muertes.

Si yo estuviera en su lugar, simplemente ignoraría la lista. Pero ella es una mujer japonesa sensata y además una maestra, por lo que hará todo esfuerzo posible por salvar las vidas de sus alumnos.

Y sin duda puedo imaginarme a Potimas usando eso a su favor para planear algo sucio.

Maldita sea.

Esto es terrible. La situación de la Srta. Oka es incluso peor de lo que pensaba.

En palabras de cierta chica mágica, eso es cruel… ¡Es demasiado cruel!

Pero en serio, esto no es bueno.

“Tan noble, ¿no? Ella se está enfrentando al peligro de viajar por todo el mundo por el bien de sus estudiantes, incluso aunque esté en el cuerpo de una niña. Y luego pone a los estudiantes que intenta salvar en manos de la última persona en la que debería confiar. La pobrecilla.”

“¡Puaj! ¡Maldita seas!”

Esa declaración hace que mi punto de molestia pase a la ira directamente.

Pero justo cuando levanto el puño para golpearla—

“¿Tienes alguna idea de por qué estás tan preocupada por la Srta. Oka en particular?”

—Las palabras de D me paralizan en el sitio.

¿De qué diablos está hablando?

Es obvio, ¿no es así?

“No te molestas tanto cuando otras reencarnaciones se encuentran con la desgracia—¿me equivoco?”

Eso no es… no cierto, supongo.

“No, no lo haces. Incluso cuando te enteraste de que había otras reencarnaciones, no te preocupaste por ellas a no ser que se cruzaran por tu camino. El hecho de que no hayas empezado a buscarlas ni siquiera ahora que eres un dios es prueba suficiente de ello. Estás dispuesta a echar una mano a las reencarnaciones con las que te encontraste, ya sea la vampira o el oni, pero eso está dentro de lo razonable. No los abandonarás, pero no saldrás de tu camino para ayudarlos, incluso con todo el poder que tienes. Empatizas con sus situaciones, pero no te enojas por ellos. Entonces, ¿Por qué estás tan molesta por las circunstancias de la Srta. Oka?”

¿Realmente necesitas preguntar?




Es porque, emm… Espera… ¿Por qué me preocupo tanto por ella?

¿Porque parece un crimen contra la humanidad?

No, no puedo clamar una razón tan importante.

En primer lugar, ni siquiera soy humana, así que realmente no tengo ese tipo de sentimientos.

Como dijo D, en realidad no estoy tan interesada en las otras reencarnaciones.




Siento cierto parentesco con ellas, por lo que trato de ayudarlas si resulta que las veo, pero eso es todo.

Estoy involucrada con Vampy y el Sr. Oni solo porque nos cruzamos.

Si la casualidad no nos hubiera unido, dudo que me hubiera salido de mi camino para buscarlos.

Si no hubiera conocido a Vampy en aquel entonces, y hubiera sido asesinada por Potimas, simplemente habría pensado Oh, vaya si me hubiera enterado.

Ahora, por supuesto, siento cierto cariño por ella, ya que hemos estado juntas por mucho tiempo, y probablemente entraría en un ataque de rabia si la mataran.

Pero eso es solo porque nos encontramos y formamos un vínculo más profundo.

Si una reencarnación con la que nunca me he encontrado muriera, realmente no siento nada.

Y aunque técnicamente conozco las circunstancias de la Srta. Oka ahora, en realidad no hemos hablado cara a cara, por lo que no puedo decir que me la haya encontrado exactamente, mucho menos creado un vínculo.

Y sin embargo, estoy tan enfadada que hice todo el camino hasta aquí para hablar con D.

No es solo porque una reencarnación haya nacido como elfo, haciéndola caer directamente en las garras de nuestro enemigo jurado Potimas.

Si hubiera sido cualquiera excepto la Srta. Oka, estoy segura de que simplemente habría sido como ¡Uf! ¡D ha hecho otra de las suyas! Pero no hubiera venido corriendo a presentar una queja.

No, es porque es la Srta. Oka.




Estoy aquí por ella.

“Qué entretenido. Es muy, muy entretenido. No tienes muchos recuerdos de ser una araña, así que en teoría, no deberías acordarte de ninguna deuda ni nada por el estilo. ¿Tal vez esta se te quedó grabada en el alma? Considérame totalmente entretenida.”

Sí, es cierto.

Realmente no recuerdo mucho sobre ser una araña común en mi vida anterior.

Pero si combino lo poco que recuerdo con los recuerdos de Hiiro Wakaba, hay algo que no puedo ignorar.

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