Kumo Desu Ga Nani Ka?

Volumen 4

S6: Los Oscuros Secretos del Otro Mundo

Parte 2

 

 

“Este mundo fue creado esencialmente como parte de un juego entre dioses.”

Eso fue el día antes de que partiéramos a la aldea de los elfos.




Con esa introducción, la Srta. Oka se lanzó a la explicación.

“En primer lugar, dado que estamos trayendo a Hyrince y Anna a la aldea de los elfos, me gustaría contarles sobre nuestra verdadera naturaleza, ¿Os parece bien, Shun y Katia?”

A lo que ella se refería era que planeaba decirles que todos nosotros éramos reencarnaciones.

Asentí de inmediato, pero Katia parecía menos convencida.

“¿Puedo preguntar si esto está conectado a la aldea de los elfos?”

“Sí. Haré todo lo posible para explicar por qué.”

La Srta. Oka asintió con firmeza.

Después de pensar por un momento, Katia también asintió.

“Shun, Katia, Fei y yo somos reencarnaciones. Nacimos con los recuerdos de nuestras vidas en otro mundo.”

Al principio, Hyrince y Anna sólo parecían confundidos.

Afortunadamente, sin embargo, el concepto de reencarnación existe en este mundo, así que lo aceptaron con más explicaciones.

“Supongo que eso explica algunas cosas”, dijo Hyrince al fin.

“Pero… Srta. Oka, ¿era así? ¿Qué tiene que ver eso con lo que estábamos discutiendo antes?”

“Está relacionado con las predicciones de los elfos y mis deseos”, respondió la Srta. Oka.

Primero, como ya le dije a Shun, los elfos han estado cuidando de las reencarnaciones por algún tiempo. La razón es una combinación de lo que los elfos han predicho y lo que les imploré que hicieran. Naturalmente, mi deseo es que todas las reencarnaciones estén seguras. Como ya sabéis, este mundo es muy peligroso, lleno de monstruos e incluso hostiles demonios. El mundo del que venimos es más pacífico, así que ninguno de nosotros está acostumbrado a luchar. Es por eso que es tan difícil para las reencarnaciones acostumbrarse a este mundo. Las he estado protegiendo llevándolas a vivir a salvo en la aldea de los elfos.”

Eso no tuvo que ser tan fácil como lo hizo sonar.

Buscar por el mundo reencarnaciones, sin una sola pista para continuar.

Y como ella misma dijo, este es un mundo peligroso.

Cuando todavía era sólo una niña, la Srta. Oka estaba apresurándose por todo el mundo, buscando las reencarnaciones.

Estoy seguro de que el viaje fue más difícil de lo que pudiera imaginar.

En todo caso, la excelente habilidad mágica de nuestra profesora es una prueba de ello.

“Sin embargo, el plan de los elfos era ligeramente diferente. Ellos querían asegurarse de que ciertos seres poderosos no usaran a las reencarnaciones para sus propios fines. Estos seres se llaman administradores, pero también podríais llamarlos dioses.”

Eso puso las cosas en una escala mucho más grande de repente, pero supuse que tenía que ver con su declaración de que este mundo es un “juego entre dioses”.

“Esto puede parecer repentino, pero dejadme haceros una pregunta a todos. ¿Qué creéis que es el “status”?”

“Representa nuestra fuerza, ¿verdad?”

“Eso es correcto. ¿Pero porqué pensáis que existe tal cosa?”

“Bueno, porque la Palabra de Dios lo hizo así.”

Hyrince respondió a las preguntas de la Srta. Oka naturalmente.

Pero Katia y yo nos dimos cuenta del significado detrás de sus palabras.

Las personas que nacieron en este mundo probablemente nunca lo cuestionarían.

Ni el status, ni la “Palabra de Dios”, ni nada de eso.

Es algo que simplemente existió para ellos desde el momento en que nacieron.

Pero nosotros las reencarnaciones conocemos un mundo donde el “status” no existe.

Para nosotros, tener estadísticas y cosas así nos parece extraño.




“Es cierto. El “status” fue realmente creado por un dios. Ahora, ¿sabéis por qué lo creó ese dios?”

Para eso, Hyrince no tenía la respuesta.

“En el mundo del que venimos, no escuchábamos ninguna “Palabra de Dios”, Tampoco había niveles, estadísticas o habilidades. Si trabajabas duro, realmente podías aumentar tus habilidades, pero no de una forma que fuera visible como un valor numérico. Para nosotros las reencarnaciones, tener niveles, estadísticas, habilidades, etc. es muy inusual de hecho.”

Hyrince parecía sorprendido por las palabras de la Srta. Oka.

Siempre había dado por hecho su existencia, por lo que nunca le pareció “inusual” para él.

“Por lo que todos los derechos, niveles, habilidades y estadísticas no son necesarias para que un mundo exista. El mundo del que venimos funcionaba perfectamente sin ellos, por lo que es simple ver eso.”

Cierto. En la Tierra, vivíamos sin todas esas cosas bien.

Estaba empezando a tener una leve idea de por qué la Srta. Oka trajo a colación ese tema.

Básicamente, estos “administradores” crearon niveles, estadísticas, habilidades, y similares para un propósito particular.

Eso es probablemente a lo que ella quería llegar.

“Srta. Oka, ¿cuál fue el objetivo de los dioses al crear todo esto? ¿Hacer que la gente se pelee?”

Claramente, Katia había llegado a una conclusión similar.

De hecho, ella había ido un paso más allá que yo.




Hacer que la gente se pelee…

Eso no se me había ocurrido.

Pero ahora que lo mencionaba, me di cuenta de que todas las habilidades de este mundo estaban relacionadas con la batalla.

Como si alentaran a la gente a pelear.

“Eso es cierto. En este mundo, cuanto más luches, más niveles, estadísticas, y habilidades mejoras. Y si pierdes una pelea, mueres. Cuantas más batallas haya, más muertes habrán.”

Eso tenía sentido.

Muchas batallas significaban muchas bajas.

Pero no podía entender porque estaba explicando algo tan obvio.

“Y cuando un ser vivo muere, ese poder que ha acumulado hasta entonces es recogido… por los administradores.”

Ahora esa información era impactante.

Racionalmente, por lo que había dicho hasta ahora, tenía sentido que esa fuera la razón por la que los administradores crearon, niveles, estadísticas, y todo eso.

Sin embargo, todo era tan absurdo que apenas podía creérmelo.

“Los administradores fuerzan a las personas a luchar para ganar más poder para sí mismos. Es por eso que a los humanos y los demonios se les enfrenta los unos contra los otros. Y porqué han designado representantes en forma de héroe y de Señor Demonio. Siendo honesta, cuando escuché que Shun se había convertido en el héroe, mi vista se nubló.”

Cuando cambió el tema a mi pude escuchar mi corazón latiéndome en los oídos.

¿El héroe era un representante de los humanos, elegido por los administradores?

¿Y parte del plan para forzar a los humanos y los demonios a luchar?

“Srta. Oka, ¿hasta qué punto es creíble esta información?”

Tenía sentido que Katia hiciera esta pregunta.

Su historia era consistente, pero dada su naturaleza casi de cuento de hadas, era posible que fuera exagerada o incluso inventada por completo.

“Se ha transmitido entre los elfos desde la antigüedad.”

“¿Pero eso quiere decir que sea cierta?”

Tampoco podría culpar a Katia por sonar cada vez más alarmada y molesta.

Sólo porque los elfos lo hayan creído durante mucho tiempo no significaba que necesariamente fuera cierto.

“Francamente, tampoco sé con certeza si todo esto es cierto. In embargo, puedo confirmar que los seres llamados “administradores” son reales. He visto a uno de sus subordinados con mis propios ojos. A parte, los elfos creen en esto muy en serio, hasta el punto en que se pondrán en peligro para proteger a las reencarnaciones.”

Si la Srta. Oka vio a uno de los subordinados de los administradores, entonces yo estaba seguro de que los administradores realmente existían.

¿Pero qué tenía que ver esta historia con el deseo de los elfos de proteger las reencarnaciones?

Antes de que pudiera preguntar, la Srta. Oka ya lo estaba explicando.

“Las reencarnaciones tienen habilidades poderosas y un gran número de puntos de habilidad desde el nacimiento. Si los usan bien, pueden volverse realmente muy fuertes. Como nosotros, por ejemplo.”

La Srta. Oka nos miró fijamente a Katia y a mí.

Katia, Fei—quienes no estaban con nosotros en ese momento—y yo es cierto que hemos tenido habilidades y puntos de habilidad en exceso desde que nacimos.

Somos la prueba viviente de que esas ventajas nos pueden ayudar a hacernos fuertes mucho más rápido que otras personas a nuestro alrededor.

“Y cuando uno de nosotros muere, los administradores roban todo ese poder. Los elfos temen eso, así que no quieren que las reencarnaciones ganen tanto poder. Así que hemos estado reuniendo a las reencarnaciones y manteniéndolas aisladas de manera que no puedan entrenar sus habilidades y estadísticas.”

¿Por qué los elfos están tan desesperados por evitar que los administradores ganen poder?

Lo suficientemente desesperados como para reunir las reencarnaciones de todo el mundo…

“En ese caso, ¿no sería mejor deshacerse de todos nosotros antes de que nos hagamos demasiado poderosos?”

La pregunta de Katia me dejó sin aliento.

No sería demasiado sorprendente que las cosas tomaran ese giro, por lo que habíamos escuchado antes. De hecho, parecería natural.

Por lo que nuestra profesora nos había explicado hasta ahora, los elfos consideraban a esos “administradores” enemigos.

Si les preocupara que las reencarnaciones se volvieran demasiado poderosas, simplemente deshacerse de ellas antes de que tuvieran la oportunidad sería mucho más fácil que ponerlos en cuarentena y controlarlos.

Pero hasta que Katia habló, esa posibilidad ni siquiera se me había ocurrido.

“No hay de qué preocuparse. Potimas, el jefe de los elfos, tuvo la decisión final de que las reencarnaciones debían mantenerse con vida. Aunque ni siquiera yo sé por qué decidió eso.”

Sophia mató a Potimas cuando huimos de la capital.

Se había quedado en el reino como embajador de la amistad de los elfos por un tiempo, pero nunca había oído hasta entonces que él también era su jefe.

Por lo que dijo la Srta. Oka, supuse que eso significaba que tenía mucho poder.

Eligió mantener a las reencarnaciones con vida, pero como ahora estaba muerto, nunca sabríamos sus motivos.

“Estoy segura de que Potimas tenia algunos planes propios. Él era una persona muy analítica, por lo que dudo que hubiera elegido perdonar la vida de las reencarnaciones por pura amabilidad.”




Sonaba como que la Srta. Oka debía haber conocido a Potimas bastante bien.

Eso tenía sentido. Él era su padre.




“Shun, por favor, no pongas esa cara. Sí, Potimas era mi padre, pero apenas teníamos una relación familiar. Él y yo simplemente nos usábamos el uno al otro y nada más. Por lo que, aunque parezca despiadado, no estoy demasiado destrozada por su muerte.”

Me preguntaba qué clase de cara estaría poniendo.

A pesar de su tensa sonrisa, la Srta. Oka me miró preocupada.

Para volver al asunto en cuestión, el objetivo de los elfos es derrocar a los administradores. Con ese fin, tenían la intención de parar la guerra entre humanos y demonios, y luego mediar por una mejor relación entre as dos razas. Sin guerra, la gente no lucharía, y no necesitarían subir sus habilidades y estadísticas. Lo que significa que el poder que los administradores ganarían también se debilitaría. Esto puede sonar como un plan interminable para los humanos, pero dado que los elfos viven mucho más, tienen el tiempo y la paciencia para llevarlo a cabo. De hecho, me dijeron que de ese modo pudieron detener la batalla entre los anteriores héroe y Señor Demonio.”

Pero la historia no termina aquí.

“Al final, sin embargo, ambos desaparecieron. Los elfos sospecharon que fue cosa de los administradores. Y ahora, el Señor Demonio actual parece estar trabajando con ellos. De lo contrario, no habría razón para instigar una guerra de tan gran escala.”

Nunca olvidaré la expresión de Hyrince en ese momento.

Era parte ira, parte sufrimiento, parte algo que no pude identificar.

Hyrince luchó en esa misma guerra.

Todos sus camaradas, incluido Julius, fueron asesinados ante sus ojos.

Conocer que fue simplemente para que algunos “administradores” ganaran más poder debe haber sido difícil de asimilar.

Incluso yo no podía aceptar que mi hermano fuera asesinado por una razón tan inútil.

No quiero creer que la Srta. Oka esté en lo cierto.

Quiero decir, ¿cómo podría ser?

Mi hermano mayor deseaba la paz mundial más que nadie.

Él solo tomó su espada para poner fin a la lucha.




Pero según la Srta. Oka, hizo exactamente lo contrario.

Estaba jugando directamente en las manos de los administradores tomando parte en la guerra.

No los perdonaré.

No puedo.

También podían existir tan sólo para pisotear las creencias de mi hermano.

Si todo esto es cierto, entonces no puedo dejar que los administradores se salgan con la suya.

Estoy seguro de que Hyrince se siente exactamente igual.

Eso explicaría su oscura expresión.

“Cuando no estaba en la academia, estaba ayudando a los elfos para tratar de evitar la guerra. No importa cuáles sean sus razones, todavía les debo una gran deuda por proteger a las reencarnaciones. Pero todos esos esfuerzos fueron en vano, porque la guerra ya ha empezado.”




“Así que por eso te ibas tan a menudo…”

La Srta. Oka rara vez aparecía en las clases de la academia.

Y ahora sabemos por qué.

Ella no nos dijo específicamente lo que estaba haciendo, pero conociéndola, era porque ella no quería que supiéramos por lo que estaba pasando.

“Creo que los administradores descubrieron lo que estaban haciendo los elfos. Se deshicieron del demonio que trabajaba secretamente con los elfos. Y lo más seguro, es que su objetivo en los sucesos recientes fuera eliminar a Potimas, así como a los humanos que estaba aliados con los elfos, como el padre de Shun y Leston.”




“¡Espera un minuto” ¡¿No fue Hugo el responsable de todo eso?!”

La Srta. Oka parecía indicar que los administradores estaban detrás de todo lo que había pasado recientemente.

Claramente, eso no fue un error.

“Esto no cambia lo que Hugo hizo, pero creo que los más probable es que lo estén utilizando. El hecho de que Sophia estuviera con él es una prueba de ello.”

Sophia. La chica que nos superó tan fácilmente.

La Srta. Oka respiró hondo y reveló la verdad:

“Su nombre es Sophia Keren. Y en su vida anterior ella era Shouko Negishi. Ella es una de las reencarnaciones que se ha puesto del lado de los administradores.”

 

 

 

Kumo Desu ga Nani ka Volumen 4 S6 Parte 2 Novela Ligera

NOVA: Esto es lo que dice esta ilustración

FILIMOS HARRIFENAS: La hija del jefe elfo Potimas Harrifenas. Una reencarnación que conserva sus recuerdos de cuando era Kanami Okazaki, una maestra en Japón. En esa vida, era una profesora de literatura clásica cuyos estudiantes la apodaban cariñosamente «Sra. Oka». Desde que se reencarnó, ha trabajado desde muy joven para garantizar la seguridad de sus antiguos alumnos, logrando llevar a la mayoría de ellos a la aldea de los elfos. Sin embargo, hay muchos misterios detrás de sus acciones, y Katia sospecha que esconde cosas. Incluso en esta vida, sus estudiantes todavía tienden a llamarla Sra. Oka.

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