Kumo Desu Ga Nani Ka?

Volumen 4

S3: Recorriendo el Gran Laberinto de Elroe

Parte 1

 

 

No sé dónde estoy.

Un vasto espacio vacío.

Y una mujer solitaria está allí conmigo.

Su cuerpo está desapareciendo, como si se estuviera derritiendo en el espacio, dejando solo la parte superior de su cuerpo atrás.

Es desgarrador ser testigo.

Entonces, palabras mecánicas escapan de su boca.

“El dominio ha alcanzado el nivel requerido.”




“La experiencia ha alcanzado el nivel requerido.”

“El dominio ha alcanzado el nivel requerido.”

………

“Duele.”

***




 

 

Mis ojos se abren en un instante y me levanto de golpe.

Rápidamente, reviso mi entorno.

Una lámpara emite una luz tenue.

Las paredes que ilumina son de roca natural, y el suelo, también, es lo suficientemente duro como para que pueda sentirlo a través de mi saco de dormir.




El Gran Laberinto de Elroe, Estrato Superior.

Ahora recuerdo dónde estoy y por qué.

Es cierto. Vinimos a este laberinto para cruzar entre los continentes.

Hemos estado aquí por dos días.

Actualmente es de noche. Estamos durmiendo mientras hacemos turnos de vigilancia.

A parte del ataque del dragón de agua justo al principio, nuestro viaje a través del laberinto ha ido yendo bastante bien con Basgath como nuestro guía.

Los monstruos que hemos encontrado hasta ahora no han sido un gran problema.

Muchos monstruos que viven en el Estrato Superior del Gran Laberinto de Elroe son venenosos, lo que normalmente haría las cosas más difíciles, pero la mayoría del grupo puede curar el veneno con Magia Curativa.

Además de eso, dado que nuestras estadísticas son tan altas, los monstruos rara vez nos golpean antes de que los aplastemos.

Hyrince, nuestro tanque, nos ha estado protegiendo al manipular a los monstruos para que enfoquen sus ataques en él.

Gracias en gran parte a él, hemos sido capaces de avanzar sin ninguna batalla complicada.

También estábamos preocupados por la enfermedad del laberinto, pero hasta ahora nadie parece estar afectado por ella.

En el laberinto, no hay luz solar, ni sensación del paso del tiempo, y nunca sabe cuando un monstruo te va a atacar.

Tratar con esto durante días y días hace que la salud de muchas personas se debilite debido a la angustia física y mental.

Esto se conoce colectivamente como la enfermedad del laberinto.

Para ser honestos, estaba bastante exhausto durante mi primero día en el laberinto.

No hace ni mucho calor ni mucho frío, pero es estrecho y el aire se siente pesado.

La oscuridad es tan absoluta que sin la luz de la antorcha de Basgath, ni siquiera podríamos ver directamente frente a nosotros.

Los monstruos pueden atacar repentinamente desde las sombras.

En un entorno tan constantemente tenso, la fatiga se acumula mucho más rápido que lo haría en un día normal de viaje.

No puedes culparme por estar un poco desanimado sabiendo que tendremos que seguir así durante días.

Tenemos que llegar al pueblo de los elfos antes de que lo haga Hugo.

Eso me hace querer salir del laberinto tan pronto como sea posible, pero apresurarse de esa manera aquí puede ser fatal.

Las personas que no pueden mantener la calma y proceder a un ritmo razonable, inevitablemente son víctimas de la enfermedad del laberinto en muy poco tiempo.

Basgath nos explicó todo esto durante nuestro primer día.

Afortunadamente, si podemos atravesar el laberinto dentro de nuestro tiempo estimado, no deberíamos tener problemas para derrotar a Hugo en la aldea de los elfos.

No podemos impacientarnos.

Me limpio el sudor seco de la frente.

¿Qué pasó con ese sueño que acabo de tener?

“¿Estás bien?”

La Srta. Oka me mira.

Nuestros turnos de guardia nocturna son en grupos de a dos.

Los guardias actuales son la Srta. Oka y Basgath.

Aparentemente, ella me llamó porque estaba quejándome mientras me despertaba.

“Estoy bien. Acabo de tener un pequeño mal sueño.”

Oculto mis preocupaciones con una sonrisa.

Al fin y al cabo, fue solo un sueño después de todo.

“Que hay un mal presagio.”

Mis palabras tenían la intención de esquivar el tema, pero Basgath se aferra a ellas.

“¿Un presagio?”

“Sí entendiste bien. ¿Has oído hablar de la Pesadilla del Laberinto?”

“No, no lo creo.”

Basgath generalmente grita, pero como el resto del grupo está durmiendo, él está hablando en un tono bajo.

Naturalmente, su tono se presta a crear una atmosfera siniestra, como si contara una historia de fantasmas.

“Yo sí”, se ofrece la Srta. Oka. “Se refiere a un monstruo de clase legendaria que apareció de repente en el laberinto hace unos diez años, ¿correcto?”

“Estoy sorprendido de que lo sepas. Pensé que una niñita de tu edad no estaría familiarizada con una historia tan antigua.

“Sí, me enteré de eso hace algún tiempo.”

Un monstruo de clase legendaria.

Eso se refiere a un monstruo considerado más alto que el nivel de peligro S, del cual se dice que es imposible de vencer por cualquier humano.

“La Pesadilla es una calamidad viviente del Gran Laberinto de Elroe, a la par de la propia reina. Si has tenido un mal sueño, eso podría significar que la Pesadilla va a aparecer…”

“¿Pero no está muerta ya?, preguntó la Srta. Oka.

“Eso es lo que dicen.”

“¿No lo crees?”

“Bueno. Dicen que fue asesinada por un monstruo ordinario, pero no lo compro. Una bestia como esa no se dejaría derrotar tan fácilmente. Si me preguntas, sigue viva en alguna parte, observando y esperando a su próxima presa.”




“Eso casi suena como si la hubieras visto por ti mismo.”

“Sí, eso es. A decir verdad, y fui quien descubrió a la Pesadilla por primera vez.”

Por alguna razón, Basgath hincha el pecho.

Supongo que eso es admirable, ¿probablemente?

“Veréis, en ese entonces hubo un incidente de brote de monstruos, así que un grupo de caballeros fue enviado para investigar la causa y reducir el número de monstruos. Yo fui su guía. Resulta que la razón del brote fue que la Pesadilla había expulsado a todos los monstruos de las cercanías fuera de sus hogares. Pero nosotros no sabíamos eso, lo que explica el por qué nos adentramos directamente en la guarida de la Pesadilla. Nunca olvidaré ese momento. El segundo en que nuestras miradas se cruzaron, pensé que estaba perdido.”

Basgath se estremece con el recuerdo.

“Parece que tienes suerte de que saliste con vida.”

“Sí, sobre eso. La Pesadilla tiene algunos hábitos inusuales, veréis. Si no la atacas, te dejará ir. De hecho, puede que incluso te cure las heridas.”

“¿Qué?”

“Increíble, ¿verdad? Escuché que el grupo que fue enviado después de nosotros para matarla fue eliminado al instante. Tal vez la cabrearon o algo así. Y sin embargo, otras veces es sabido que ayuda a personas, como por capricho. Es un monstruo misterioso e impredecible, eso.”




¿Qué tipo de monstruo inconsciente es ese?

¿Es siquiera un monstruo?

“Pero una cosa es segura: la Pesadilla es escandalosamente fuerte. Tú pareces bastante fuerte por lo que he vito, muchacho, pero siempre habrá alguien más fuerte que tú. En este mundo, hay algunas batallas que simplemente no puedes ganar. Recuerda eso.”

Esas palabras me traen a Sophia y Ronandt.

No pude ni poner un dedo sobre ninguno de ellos.

“Sí, lo sé. Siempre hay alguien más fuerte.”

Aprieto los puños con fuerza.

Si seguimos enfrentándonos a Hugo, puede que tenga que luchar contra esos dos nuevamente.

Si lo hago, ¿podré ganar?

No, no puedo pensar así. Tengo que ganar.

Para proteger a toda la humanidad y evitar que el mundo se suma en el caos.

Tengo que detener a Hugo, lo que significa que tengo que vencer a esos dos.

“Parece que te has conseguido algunos enemigos. Pero no te vengas muy arriba con eso, ¿oyes? Todo el mundo tiene cosas que puede y no puede hacer. Tratar de hacer lo imposible no cambiará nada. Tan sólo quédate con lo que puedas hacer.”

Basgath trata de calmarme, aunque no puedo decir que esté de acuerdo.

“Pero hay algunas cosas que tengo que hacer.”

Si huyes de las cosas que no puedes hacer, nunca serás capaz de hacerlas.

Claro, lo he de admitir.

Tal y como estoy ahora, probablemente no pueda vencer a Sophia o a Ronandt.

Pero voy a vencerlos.

Encontraré una manera de ganar.

A parte, no es que tenga que hacerlo todo por mi cuenta.

Tengo amigos en los que puedo confiar.

“¿Es así? Bueno, entonces hazlo lo mejor que puedas, siempre y cuando eso no te mate.”

“Lo haré.”

“De acuerdo, entonces. Mucha gente muere porque intentaron hacer algo que no podían. No se necesita mucho para matar a una persona, ya sabes. Si mueres porque mordiste más de lo que podías masticar, ¿no significa que deberías haber evaluado mejor las cosas de antemano?”

El consejo inesperadamente serio de Basgath me sorprende. Entonces me doy cuenta de algo.

Probablemente ha visto pasar esto a la gente en muchas ocasiones anteriormente.

“Luchar para proteger algo es una bonita cosa que hacer, muchacho. Pero no es vergonzoso escapar de un enemigo que sabes que no puedes vencer. Si mueres allí, nunca podrás volver a pelear, ¿verdad? Si no puedes ganar esa vez, simplemente huye, hazte más fuerte, entonces vuelve a intentarlo. Aunque hay algunas bestias en este mundo a las cuales nunca alcanzaras, no importa cuánto lo intentes.”

Un guía pasa todo el tiempo en el ambiente hostil del laberinto.

Y este hombre ha seguido llevando a cabo sus deberes hasta la vejez.

Debe haber tenido experiencias que no quisiera ni imaginar.

“¿Pero qué pasa si no se te permite escapar?”

Pregunté con cautela.

La batalla a la que nos dirigimos es una que no podemos eludir.

El destino de la humanidad podría incluso estar en juego.

Si perdiéramos, Hugo probablemente sumiría al mundo más en el caos.

Por lo que no puedo permitirme huir o escapar.

“¿eh? Tan sólo ignora eso y huye. ¿Qué hay de malo en intentar sobrevivir? Si alguien tiene algún problema con eso, sólo diles que se preocupen de ellos mismos.”

La respuesta de Basgath no fue especialmente útil.

“Te lo dije, ¿no? Hay algunas cosas que simplemente no puedes hacer. Toda persona viva tiene sus límites, ¿eh? Pensar que lo puedes hacer todo no es más que arrogancia. U orgullo, en el mejor de los casos.”

Tanto la Srta. Oka como yo abrimos los ojos ante las amargas palabras de Basgath.




“No digo que sea bueno eludir tus responsabilidades, por supuesto. Como guía del laberinto, protegeré a mis clientes incluso si eso me cuesta la vida. Pero todos tenemos un límite. Si las responsabilidades que se te imponen son más de las que puedes manejar, lo menos que podrías considerar es correr. ¿Seguro que no sumes más responsabilidades de las que deberías, muchacho?”

No soy capaz de responder de inmediato.

Responsabilidades.

Porque yo soy el héroe

Porque soy una reencarnación como Hugo.

Si lo pongo de ese modo, es fácil auto convencerme.

Pero si me pregunto si toda esta responsabilidad debería recaer en mí, no sé qué contestar.

“Por supuesto, si es más de lo que puedes manejar pero aun así quieres intentarlo, ni mucho menos voy a intentar disuadirte. Sólo te digo lo que creo. Al final, lo más importante es lo que tú mismo quieres hacer.”

¿Qué quiero hacer?

La respuesta es obvia.

Decidí seguir los pasos de mi hermano Julius.

Y Julius nunca huiría.

Era un héroe entre los héroes, quien realmente deseaba la paz mundial por encima de todo lo demás.

“Gracias por tu consejo. Pero sigo sin pensar que pueda huir. Soy el héroe, después de todo.”




Mi voz es firme.

Sophia y Ronandt son poderosos, pero o puedo darme el lujo de dudar ahora.

Después de derrotar a Hugo, sigue quedando la batalla contra los demonios por luchar.

Y con ellos, esa niña pequeña “blanca” que mató a Julius.

Un monstruo en el verdadero sentido de la palabra, que fue capaz de derrotar a mi poderoso hermano mayor con facilidad.

Voy a tener que pelear contra ella algún día.

Así que no puedo parar hasta que me haga lo suficientemente fuerte como para ganar esa pelea.

En todo caso, la idea de correr es ridícula.

“Realmente aprecio tu preocupación. Pero esto es realmente lo que quiero hacer.”




“¿Es eso cierto? Entonces no diré nada más. Haz tu mejor esfuerzo, muchacho.”

Agacho la cabeza y, y Basgath me golpea el hombro alentadoramente.

Auch.

“Lo que realmente quiero hacer… Bien. Por supuesto. No debo arrepentirme.”

Distraído por los despiadados golpes de Basgath en mi hombro, no oí a la Srta. Oka murmurando para sí misma en voz baja.

5 8 votos
Calificación de este Capítulo
Mantente Enterado
Notificarme
guest
8 Comentarios
Mas Votados
Mas Recientes Mas Antiguos
Respuestas en el Interior del Texto
Ver todos los comentarios