Assassins Pride (NL)

Volumen 1

Lección 02: Palabras de un Tutor Privado

Parte 1

 

 


──Reporte.

Durante mi primer día de trabajo como tutor privado de Melida Angel, rápidamente comprobé el despertar de su <Mana>.

- Gracias ( ◠‿◠) -

Si bien aún es demasiado temprano para hacer suposiciones, pienso que hay muchas posibilidades de que sea un <Paladín>.

Dependiendo de su desarrollo de aquí en adelante, todavía es posible esperar un crecimiento acorde con la hija de un Noble.

Por esto, aconsejo detener el plan de asesinato—


 

–Es inútil.

Kufa aplastó el informe a medio escribir.

Había demasiada personalidad en el informe. Habría sospechas a menos que lo escribiera de una manera más práctica. Escribir la realidad de forma eufemística y sencilla, evitando las mentiras tanto como sea posible.

–¿Cuánto tiempo puede llevar escribir un simple informe…?

Quitándose los anteojos, se frotó el puente de su nariz.

Era su tercer día desde que se convirtió en el tutor privado en la mansión de Melida.

El reloj casi señalaba las 5 de la mañana.

Frente a su escritorio en medio de la noche, Kufa no pudo dormir ni un poco.

Antes de esta misión, nunca había pensado que tendría que escribir un informe falso. Habiendo transcurrido más de un día completo desde aquella operación/beso a media noche, Kufa finalmente llego a una realización.

El mismo estaba en una posición peligrosa.

Originalmente, se suponía que ya debería haber matado a Melida Angel. Salvándola, mientras protegía su propia posición actual, había una necesidad de resolver un par de problemas difíciles.

Engañar a su superior, satisfacer al cliente y cambiar la impresión de la sociedad. Además de eso, tenía que vigilar las inestables circunstancias de Melida.

Era casi imposible.

Tres años después, ¿Podrían él y Melida saludar la ceremonia de graduación sin daño?

–… Sin embargo, ya no hay vuelta atrás.

Mastico una vez más esas palabras que había repetido innumerables veces.

Recuperando su energía, Kufa se levantó de su silla y salió de la habitación. Llegado a esto, tenía que completar esta misión de nivel SSS perfectamente y sin fallas. El secreto no tenía que filtrarse a una sola persona. ¡Y entonces, pulir perfectamente como un rubí brillante a esa chica!

Pero para lograr eso, primero—

Con renovada determinación, se dirigió hacia el dormitorio de Melida.

Se detuvo frente a la puerta y, sin crear mucho ruido, golpeó varias veces.

–… Ojou-sama, ¿Puedo entrar?

Inmediatamente, sintió que una presencia se acercaba desde el interior de la habitación.

La puerta se abrió suavemente, y apareció el rostro siempre hermoso de Melida Angel. La chica que llevaba una bata se veía angelical, lo que provocó que Kufa, quien había estado trabajando toda la noche, sintiera cómo su corazón se ablandaba.

Dentro de este ambiente adormecido que aún no podía llamar mañana, ambos intercambiaron saludos en voz baja.

–Buenos días, Ojou-sama. Seguro que te levantas temprano.

–Buenos días, Sensei. Eso es porque me llamaste.

Mientras lo decía, Melida giraba su cabello dorado de manera avergonzada.

–O más bien, dormí mucho ayer por la tarde, así que parece que ya no puedo dormir más…

–Lo más importante es que lograste descansar bien.

Kufa sonrió y señalo hacia la habitación de una manera que no mostró falta de respeto.

–¿Puedo pasar?

Melida inmediatamente dio un paso atrás y abrió la puerta mientras sonreía de manera optimista.

–Sería un honor, Sensei.

Ante su dulce voz y gestos, él seriamente pensó que realmente podría ser un “Ángel”, aunque eso sería su secreto.

Y entonces, Kufa una vez más entró en la habitación de una dama en la mitad de su adolescencia. De Melida se desprendía un suave aroma a flores, el cual al parecer venia de la fragancia de baño, que enorgullecía a Emy. Una vez que Kufa entró en la habitación, cerró la puerta con firmeza.

*Slam*

La puerta fue cerrada con llave, y la llave colocada en el armario junto al espejo.

–Entonces, Sensei. ¿Cuál es el asunto importante del que quieres hablar?

Sin responder de inmediato, Kufa paseaba por el lado de la terraza y revisaba cada rincón de la habitación. Cerró las cortinas, que estaban abiertas para dejar pasar el viento, y se aseguró de que no hubiera un solo lugar visible.

Con esto hecho, nadie sabrá lo que ocurrirá en esta habitación.

Desde el despertar de su <Mana> ayer, Kufa se había ocupado de asuntos importantes y se aseguró de que Melida tomara un descanso de la escuela y de las lecciones. En otras palabras, el entrenamiento real comenzaría desde hoy.

Pero antes de eso, había algo que tenía que decirle, y algo que tenía que hacer. Y así, Kufa había susurrado suavemente en los oídos de Melida durante la cena de la noche anterior.

“Mañana por la mañana, hay algo importante que debo decirte. Mantén esto en secreto, incluso de Amy-san.”

Melida había mantenido esta promesa, y por eso estaba aquí esperando a Kufa.

Volteándose hacia su valiente y honesta estudiante en bata, Kufa abrió su boca solemnemente.

–En realidad, tengo una solicitud que deseo hacerte.

–¿Eh? Por supuesto, no hay problema. Si tú me lo pides, sensei, haré lo que sea.

–Muchas gracias. Por muy repentino que sea, quítate toda la ropa.

–Entiendo—¿¡Eeeeeeeeeeeehh!?

Habiendo asentido honestamente justo antes, regresó en sí y dejó escapar un grito desolado. Kufa puso su dedo índice en sus labios, haciendo un sonido de “silencio”. Su expresión era firmemente tranquila.

–No hagas demasiado ruido. Amy-san y las demás podrían despertar.

–¡L-Lo siento…! P-Pero sensei, ¿¡Qué crees que estás diciendo con una expresión tan seria…!?

–Este es mi verdadero carácter. Incluso yo estoy un poco avergonzado, pero este también es un proceso importante—Ojou-sama, ¿Estas consiente que el medicamento que usaste el otro día fue extremadamente peligroso?

Melida se estremeció, probablemente por el recuerdo de lo que sucedió esa noche. Después de eso miró el rostro de Kufa y su rostro se volvió rojo.

… Bueno, probablemente está pensando en eso.

–Ojou-sama, haz superado la medicina, y haz obtenido <Mana>. Sin embargo, todavía existe la posibilidad de que haya una carga sobre tu cuerpo. Por lo tanto, me gustaría hacer un chequeo.

–Si-Si es eso, pidámoselo a Amy… ¡C-Cierto, puedo hacerlo yo misma!

–Este chequeo no solo es en la apariencia externa, sino también los huesos, músculos, órganos y, lo que es más importante, los órganos de <Mana>. Esto es algo que solo yo, quien soy un artista marcial que conoce la estructura corporal y además un <Usuario de Mana>, puede hacer.

Por ejemplo, si en el futuro había un momento en que Melida se lastimara o enfermara y sea llevada al médico, si se descubriera que existía una anormalidad desconocida en su cuerpo, ¿Qué ocurrirá? Si el tratamiento realizado por Kufa era descubierto y esto llegaba a oídos de alguien, su vida terminaría.

Esta era la última oportunidad antes de ir a la academia y reunirse con una gran cantidad de personas. En este punto del tiempo, examinar minuciosamente cada milímetro del cuerpo de Melida para Kufa era un asunto de vida o muerte.

–P-Pero, pedirme que me desnude es un poco…

–… No se puede evitar, ¿Eh? Entonces tendré que comprometerme en eso. Con solo levantar tu bata será suficiente.

–¿¡Levantarla…!?

–Una mirada a todo tu cuerpo será suficiente, así que levanta tu bata.

–¿¡Donde está tu delicadeza!?

Melida le arrojó una almohada. Siendo el lanzamiento de una simple niña, incluso cuando recibió un sólido golpe en el rostro, la expresión de Kufa no se derrumbó. Hasta el final seguía siendo muy serio.

–Ojou-sama. Mientras esté a cargo de tu educación, esto es algo que debo hacer.

–¡Uuuu~~~!

Frente a la reclamación de Kufa quien, sin exagerar, había apostado su vida, el corazón de Melida se sacudió. Para empezar, no era como si le desagradara, pero el mostrar su piel era simplemente demasiado vergonzoso.

Sin embargo, al parecer el pudoroso corazón de una doncella no podía aceptar mostrarse desnuda por sí misma.

—No hay otra opción. Parece que solo me queda jugar al <villano>.

Suspirando en su corazón, Kufa dio un paso adelante y se arrodilló frente a Melida.

–Me gustaría disculparme por pedir algo tan irracional, Ojou-sama. Repensemos esto una vez más.

–¿Eh—?

Casi olvidando respirar, Melida levantó la cabeza. Su rostro estaba completamente rojo.

Kufa sonrió y la miro hacia arriba desde la altura de su cadera. Sin embargo, esta amabilidad parecía haber perforado su corazón, y mientras decía “Uuu”, Melida torció su expresión.

–L-Lo siento Sensei. Es mi culpa por estar tan avergonzada…

–Está bien. Así es como eres, Ojou-sama. Además—echare un vistazo de todos modos.

–¿Eh?

–Perdóname.

Los movimientos de Kufa fueron tan rápidos como el viento. Agarrando rápidamente el dobladillo de la bata de Melida, torció la palma de su mano. Los volantes y los cordones bailaron hacia el cielo llenado su campo visual.

Y entonces, el cuerpo desnudo de Melida, sin nada que lo obstruyera, quedo expuesto a la mirada de Kufa.

–¿Eh————?

Gracias ٩(^ᴗ^)۶

Assassins Pride Volumen 1 Capítulo 2 Parte 1 Novela Ligera

 

Melida apenas se dio cuenta de que algo ocurrió. La cantidad de tiempo que su ropa había estado en el aire fue de apenas uno o dos segundos. Sin embargo, Kufa era un <Samurái> consagrado. Usando sin restricción su poder visual y velocidad de reacción, analizó hasta el último rincón de la piel que se exponía frente a sus ojos

Sus hermosos muslos, una linda ropa interior color melocotón, un pequeño ombligo y una estrecha cintura que no parecía ser de una niña de trece años. Y entonces, las colinas gemelas de una doncella que se hinchaban ligeramente… esas, bañados por la presión del viento, temblaron como un pudin y en su extremo, incluso las pequeñas protuberancias de color rosa encima de ellas aparecieron a la vista—

En ese momento, Melida regreso en sí y empujó hacia abajo el dobladillo de su bata.

–¡Kyaaaaaaaaaahhhh!

Recibiendo el mayor shock de su vida, Melida gritó, empujando su ropa hacia abajo. El dobladillo de su bata que flotaba por el aire, danzando como si tuviese todo el tiempo del mundo, lentamente cayó.

–Q-Q-Q-Q-Qu… ¿Eh? ¿V-Viste…? ¿E-Eh…?

Tartamudeando como una caja de música rota a una velocidad explosiva, Melida continuó procesando lo que había sucedido justo ahora. Frente a la chica con el rostro rojo, Kufa se puso de pie.

Desde el frente no hay nada anormal—

Juzgó de esa forma como un robot, quitándose la chaqueta militar, la arrojo al piso. Dobló las mangas de su camisa y movió sus cinco dedos como para aflojarlos.

–Ojou-sama, vamos a tener una prueba especial. Ahora usaré toda mi fuerza para levantar tu bata, así que, por favor, intenta evitarlo. Será tu derrota si lo consigo diez veces. Será tu victoria si logras salir de la habitación antes de que eso suceda. Entonces, vamos a empezar.

Gracias ヽ(*≧ω≦)ノ

–¿Eh? ¿¡Qué!? ¿¡Una prueba especial!? ¿¡Qué quieres decir con eso!?—¡¡Espera, eres demasiado rápido!!

Apareciendo detrás de la espalda de Melida, Kufa levanto su bata hacia arriba. Sus pequeños glúteos, su ropa interior ligeramente hundida y su blanca espalda que hacia querer acariciarla sin pensar aparecieron ante sus ojos—mientras la examinaba, la palma de Melida lo alcanzó con mucho retraso.

–¡¡Kyahhhh!! ¡E-Espera un momento, Sensei! ¡¡Me voy a enojar!!

–Espero que me perdones por hacer esto. Esta también es una experiencia amarga para mí, pero es algo que debe hacerse absolutamente—sí, esta es la tercera.

–¿¡Hyah!? ¡No entiendo bien lo que estás tratando de decir, pero por favor, deja de levantar mi bata! O mejor dicho, ¿¡Cómo puedes ser tan rápido sin usar <Mana>!?

–Si bien puedo ser un <Usuario de Mana>, la base del <Mana> requiere fuerza física. Si se trata de suprimir a tu yo actual, podría hacerlo incluso con una mano y un pie. Más importante aún, parece como si no estuvieras resistiéndote en absoluto, ¿No?

–¡Kyah! ¡Kyah! ¿¡Kyahh~~~!?

Entre paréntesis.

Ese gran alboroto naturalmente llegaría fuera de la habitación, y era claro que las devotas sirvientas de la mansión se despertarían. Y tras esto, cuando Kufa y Melida mostraron sus rostros en el comedor se vieron expuestos a las miradas curiosas de las sirvientas que amaban los chismes. Sin embargo, esa es otra historia.

–¡¡Sensei, eres un pervertido…!!

–Di lo que quieras.

Kufa quien obtuvo la victoria en la prueba especial, como penalización hizo que Melida se tumbara en la cama. Después de verificar la apariencia externa de su cuerpo, tenía que revisar los órganos internos. En otras palabras, la palpación era necesaria.

Era necesario verificar la fuente de <Mana> y la corriente por la que pasaba el <Mana>. Verificó si estaba bien y, cuando fue necesario, lo ajustó, y verificó los orígenes del <Mana>.

Sorprendentemente, Melida quien estaba acostada en la cama solo con una bata, parecía disfrutar de este trabajo.

Al acariciarla ligeramente con la punta de sus dedos lo hacían querer hacerle cosquillas, pero, hasta ahora no estaba extendiendo sus manos hacia lugares vergonzosos. Eso se debió a la propia vergüenza de Kufa.

Originalmente, si quería estar completamente seguro—debería quitarle toda la ropa, incluida la ropa interior, recostarla de espaldas e inspeccionarla con la palma de su mano. Pero si hacia eso, la dignidad de Melida estaría en peligro y de aquí en adelante Kufa no sabría cómo hacer contacto con ella.

Sin importar cuánto actuaba como un adulto, todavía tenía diecisiete años.

Dicho eso, debía subir el grado de inspección lo más posible. El dobladillo de su bata ahora estaba doblado hasta sus muslos, y estaba tocando las partes que ella decía “está bien” sin restricciones.

Tal vez porque se había rendido, Melida estaba tumbada sobre su almohada con el rostro rojo.

–… Sensei, no eres completamente consciente de que soy una chica, ¿No es así?

Repentinamente, esa voz se escuchó. Kufa, sin detener sus manos, respondió.

–Eso no es cierto. Te lo dije antes, ¿Cierto? También estoy avergonzado. Pero, estoy entrenado para que mis emociones no se muestren, eso es todo.

–S-Si realmente estás avergonzado, ¿Por qué haces una cosa así?

Assassins Pride Volumen 1 Capítulo 2 Parte 1 Novela Ligera

NOVA: Muchas gracias a Zeth Ito por ayudarnos a saber donde iban estas ilustraciones, ya que como los textos están en chino no sabíamos donde colocarlos xD.

 

–Puede sonar raro ya que nos acabamos de conocer, pero pienso que eres importante para mí, Ojou-sama.

De repente, levantando su rostro, Melida se giró hacia él.

–¿Eh…?

–Por eso, cuando pienso que por mi culpa tu cuerpo este herido, incluso si es una posibilidad de una en un millón, me aterra hasta el punto en que no podría dormir por la noche. Cuando pienso en eso, no importa quién me critique, incluso si me desprecias, no será suficiente para tomar mi propio honor y sentimientos… Lo único que deseo ahora es que estés sana, solo eso.

–……

Gracias ヾ(*⌒ヮ⌒*)ゞ

Melida guardó silencio por un tiempo, reflexionando sobre algo.

Después de un rato, apretó los dientes y llamó a Kufa.

Quitando incluso sus brazos que estaban cubriendo sus pechos, lo miro a los ojos.

–… Lo siento, Sensei. Si el chequeo lo requiere, por favor, tócame cuento quieras.

–¿Eh? Si.

¿Qué tipo de cambio mental fue ese? Bueno, eso ciertamente hace el chequeo mucho más fácil.

Pero, aun así, su propia vergüenza le impediría tocarla como quisiera realmente.

Con el examen progresando mucho más rápido que antes, Kufa habló.

–Hablando de eso, Ojou-sama. Aparte del control, hay otro asunto del que debo hablarte.

–¿Eh? Si. ¿Qué es?

–La cosa es que la Clase que obtuviste, aunque es una lástima, no es <Paladín>.

Los ojos de Melida se abrieron ampliamente.

–¿Eh…?

–Normalmente los genes superiores de <Paladín> deberían aparecer, pero, raramente también ocurren casos como este. Aunque es lamentable.

Tan obvio como era, eso también era mentira. Ella no poseía la sangre de un Noble, y como se había convertido en una Usuario de Habilidad artificial al recibir el <Mana> de Kufa, ese era el resultado obvio.

–Entonces, ¿Cuál es mi Clase?

–<Samurái>.

–<Samurái>… ¿Igual que tú, Sensei?

–Si.

Melida levantó su rostro para mirar el techo, luego sacudió su cabeza.

–…Hasta ayer, no pude obtener <Mana>. Es un poco lamentable que no pueda ser una <Paladín>, pero no hay nada que podamos hacer al respecto. La sangre de mi ancestro debe haberse secado. ¡Y, además, me siento realmente afortunada de poder ser una <Samurái> como tú, Sensei! Realmente, no tengo quejas.

–Ojou-sama…

Espera, este no es el momento de ponerse emocional.

Moviendo sus dedos que sin darse cuenta se habían detenido, los deslizo sobre sus delicados muslos expuestos.

–Es genial que puedas aceptarlo tan fácilmente. Pero, Ojou-sama, por el momento, mantén en secreto el hecho de que eres una <Samurái>, y asegúrate de que nadie se entere de ello.

–¿Eh? ¿Por qué?

–Aunque puedes estar satisfecha con este resultado, como una familia de Nobles, personas que levantaran malos rumores sobre ti aparecerán sin falta.

Melida, haciendo una cara que mostraba comprensión y confusión al mismo tiempo, asintió ambiguamente.

–Si insistes, lo haré, sensei. Pero me pregunto, ¿Cuánto tiempo durará este secreto…?

–Está bien si es un secreto solo por el momento. Se grabará en las hojas de Clase más tarde de todos modos. Pero mientras consigas buenos resultados, las facciones opuestas no tendrán excusas para quejarse.

–¿Eso es todo lo que tengo que hacer?

–Eso es todo lo que tienes que hacer.

Ese era el único camino por el que Kufa y Melida podían viajar si deseaban vivir.

Esta vez, hubo dos misiones otorgadas a Kufa. Todo lo que tenía que hacer era tener éxito en la primera misión. En otras palabras, debía convertir a Melida en una persona digna de una Casa Noble. En última instancia, tenía que cumplir su deseo de entrar en la Legión Crest.

Una vez que la Clase de Melida se descubriera, habría numerosas voces de resentimiento, pero aplastar esas voces sería fácil siempre y cuando proporcionara resultados impresionantes. En cuanto a las relaciones de sangre, podría darse una excusa como la que dijo Melida. El único problema ahora era si el cliente estaría satisfecho con eso.

Por supuesto, era más fácil decirlo que hacerlo. Si el crecimiento de Melida flaqueaba un poco, o si sus resultados no fueran los esperados, sería un objetivo instantáneo. En ese escenario, Kufa, quien tenía que cuidarla, también sería culpable.

Su vida y la suya estaban colgadas en esta delgada y desesperada hebra de esperanza.

Finalmente, Kufa acarició el dedo gordo del pie de Melida y levantó su cuerpo.

— —Gracias por tu arduo trabajo, Ojou-sama. Tu examen ha salido bien sin ningún problema. Tu apariencia, todos sus órganos de <Mana> y otras partes funcionan sin problemas.

–Gracias a Dios…

Después de hacer que Melida se sentara en el borde de la cama, Kufa se arrodilló y bajó la cabeza hasta que tocó la cama.

–He hecho muchos actos atroces. Aceptaré cualquier castigo que decretes.

–¡No, yo no haría algo como eso! Estabas pensando en mi salud cuando lo hiciste, sensei…

Después de agitar sus manos desesperadamente, Melida sonrió como una flor en florecimiento.

–Muchas gracias, Sensei.

–Ojou-sama…

–¿Puedo convertirme en tu discípula, sensei?

Los ojos de Kufa se abrieron ampliamente.

“Mientras esté a cargo de tu educación, esto es algo que debo hacer.”

Kufa había dicho abiertamente tales cosas. Después del chequeo, a Melida también le preocupaban las palabras de antes.

–… Ya eres una estudiante de la que estoy orgulloso, Ojou-sama.

Kufa murmuró mientras se levantaba, y comenzó a caminar hacia la ventana en la terraza. Eran casi las seis en punto. Junto a la llegada de la mañana, las luces en las calles de Flandor brillaban fuertemente.

Abriendo las cortinas, la luz llenó el dormitorio de Melida.

La ruta de escape se cortó. Y entonces al mismo tiempo, las preparaciones para el contrataque están listas. Desde ahora, comenzaremos—

¡¡Los días de entrenamiento en los que Kufa y Melida apostaran sus vidas!!

Girándose hacia la cama, Kufa declaro con ojos brillantes.

–Muy bien, comencemos la lección. ¡Ponte su uniforme de entrenamiento y sal al patio, Melida Angel!

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