Assassins Pride (NL)

Volumen 1

Lección 02: Palabras de un Tutor Privado

Parte 2

 

 

Incluso mientras se sostenía una inofensiva espada de madera, las cosas cambiarían enormemente si el portador fuera un poseedor de <Mana>.

Llamas azules y llamas brillantes, las armas imbuidas del <Mana> de cada uno chocaron entre sí y un rugido atronador similar a un trueno resonó. En el patio trasero de la mansión, chispas ininterrumpidas llenaban el aire.

Con llamas brillantes de <Mana> brotando desde todo su cuerpo, los movimientos de Melida en su ropa de entrenamiento, habían mejorado drásticamente comparados al día de ayer. Su arma no era la espada larga orientada a los <Paladines>, sino una espada de madera de un solo filo que se curvaba como una media luna usada por la Clase <Samurái>.

Ya no era mandada a volar mientras era rechazada sin poder hacer nada. Sus movimientos eran mucho más suaves debido al cambio hacia un arma más adecuada.

Aun así, como era de esperar—según los términos de Kufa quien la enfrentaba, su crecimiento comenzaría desde ahora.

–Kuh, yah, Ei…. ¡Haah!

Abrumada por el repentino poder dentro de su cuerpo, Melida oscilaba su espada frenéticamente. Pero sin importar cuánto ni como atacara, Kufa repelía rápidamente sus ataques con una sola mano. Parado tranquilamente frente a ella, no había vacilación en sus movimientos fluidos, y sus golpes eran abrumadoramente agudos y veloces como un rayo.

Gracias ヾ(*⌒ヮ⌒*)ゞ

El brazo de Kufa se levantó hacia arriba, y Melida por reflejo levanto su espada. Sin embargo, justo después, sus pies fueron barridos magníficamente.

Melida no pudo defenderse y cayó sobre la hierba.

–¡Kyaun!

–Vamos, solo porque el oponente levante su arma no siempre significa que vaya a atacar. Adicionalmente…

Kufa abrió su puño cerrado. Granos de arena volaron hacia los pies de Melida.

–¡Kyah…! ¿Qu-Qué, es esto?

–Recogí esto hace un momento cuando me diste la espalda, Ojou-sama. ¿Qué hubiera pasado si lo arrojaba a tu rostro? ¿Podrías luchar contra tu oponente mientras te frotas los ojos?

–Uuu…

Sin palabras, Melida se levantó y sacudió el polvo de su trasero.

–¡N-No enseñan esas cosas en la academia!

–Así es. ¿Te gustaría probar esa excusa ante un Licántropo?

–¡U-Uuuu~~!

Incapaz de dar una respuesta, Melida gimió como un cachorrito y agarró con fuerza su espada de madera.

–…… ¡U-Una vez más!

Riéndose, Kufa también levantó su espada de madera.

–Entendido—¡Continuemos!

Apuntando rápidamente hacia Kufa en posición de espera, Melida pateó el suelo de forma explosiva.

Y entonces nuevamente, los destellos tiñeron el amplio lugar y finalmente el grito de Melida resonó fuertemente.

***

 

 

Después de hacerle entender la cruel realidad, era el tiempo de las clases de esgrima.

Allí, la figura de Kufa con una camisa impoluta y una Melida cubierta de tierra bajaron sus espadas de madera al suelo y se pararon uno frente al otro.

–Ahora bien, Ojou-sama, ¿Sabes por qué no pudiste golpearme ninguna vez y por el contrario fuiste golpeada muchas, muchas veces?

–¡E-Eso es porque eres demasiado fuerte, sensei!

–No es así. Por supuesto, aunque hay muchos casos en los que la batalla se decide simplemente por la diferencia de <Estado>, ese no es el problema esta vez. Ojou-sama, no estás atacando las “aperturas”

–¿Aperturas?

Kufa doblo su cuerpo y recogió un poco de la tierra a sus pies.

–Piénsalo, ¿Por qué decidí tirarte arena antes? ¿Por qué mi finta para golpear tus pies funcionó tantas veces?

–Bueno, tal vez porque te gusta ver la figura de una chica sufriendo, o algo así…

–Por favor detente, eso definitivamente no es verdad.

Negándolo inmediatamente, Kufa tosió en voz alta.

–… Bueno, eso fue para crear una apertura. Levantas la espada = haces una finta = Atacas a un oponente indefenso. Como puedes ver, todo hasta ahora no es más que un trampolín para ejecutar un golpe efectivo. Ojou- sama, pasaste por alto ese hecho, apuntando directamente a golpearme, y esa es la razón por la que una persona como yo con un <Estado> más alto te contrarresto fácilmente.

–Incluso si me dices eso, no hay nada que pueda hacer al respecto…

Parado frente a Melida quien fruncía sus cejas con preocupación, Kufa levantó su espada de madera sobre su hombro.

–Por ejemplo… bueno, antes de eso, Ojou-sama. El dobladillo de tu camisa está levantado y puedo ver tu estómago.

–¿Eh? ¡Kyah!

–Y ahí está la apertura.

*¡Bam!*

La espada de madera bajó y golpeó la frente de Melida.

Agarrándose la cabeza con lágrimas, Melida se quejó.

–¡Sensei, tramposo!

–¡No te distraigas mientras tu oponente levanta su arma frente a tus ojos!—De todas formas, lo que sucedió hace un momento demuestra mi punto. Desviaste toda tu atención hacia el dobladillo de tu ropa. Mis palabras fueron el detonante. Para golpear al oponente definitivamente, debes controlar su conciencia, creando un momento de vacilación dentro de él. Esto es lo que quiero decir con <crear una apertura>.

La trabajadora Melida se cruzó de brazos, tratando de comprender lo que Kufa estaba enseñándole.

–Controlar… la voluntad del oponente.

–Si. Eso es difícil cuando se vuelve una batalla entre guerreros de alto nivel. Un experto, incluso si intentas sacudirlo, nunca dejara ir el control sobre su conciencia. Incluso si buscas por todas partes, no existe un punto en el que se esté descuidando. A eso es lo que llamamos “Sin aperturas”.

–……

Gracias ヽ(*≧ω≦)ノ

Reflexionando un rato, Melida murmuró para sí misma.

Y repentinamente, empujo su dedo hacia la distancia.

–¡Mira, Sensei! ¡Su majestad el rey está por allá!

–No lo está.

–¡Una extraña ave del paraíso!

–No caeré.

Gracias ٩(^ᴗ^)۶

–¡Amy y las demás se están bañando!

–… No funcionara.

–Ahora, ¿Estabas a punto de mirar?

–¡C-Como si fuera a hacer eso!

Tosiendo fuertemente, Kufa tomó su reloj de bolsillo.

–… Vamos a dejarlo por hoy. Ojou-sama, por favor, prepárate para la escuela pronto.

Melida estaba cubierta de barro de pies a cabeza. También era necesario tiempo para limpiarse y darse una ducha. Fue una decisión correcta que le preguntara a Amy cuánto tiempo tardaba Mélida en limpiarse.

Al escuchar la palabra “escuela”, la expresión de Melida se ilumino instantáneamente.

–¡Escuela! ¡Estoy muy, muy emocionada de ir a la escuela!

–Seguro que has cambiado mucho, ¿No? ¿A dónde se fue esa melancólica tuya de antes?

–¡Pero, ahora soy diferente! ¡La yo de ahora tiene <Mana>! ¡También tengo una Clase! ¡Ya no soy diferente de nadie en la academia! ¡Somos compañeras, compañeras!

La actual Melida se llenó de alegría. Diciendo, “¡Muchas gracias por la lección!” con gracia antes de salir corriendo como un perro moviendo la cola.

Kufa, instantáneamente agarro su hombro y la detuvo.

–Por favor, espera un minuto, Ojou-sama. Aún queda una última y muy importante cosa que discutir.

–¿Eh? ¡Si, que es!

Hacia Melida que acababa de decir que escucharía cualquier cosa, Kufa le devolvió la sonrisa.

–A partir de hoy y por una semana—el uso de <Mana> fuera de mis lecciones, está absolutamente prohibido.

Deja un Comentario

avatar
  Suscribirse  
Notificarme