Re:Zero Kara Hajimeru Isekai Seikatsu

Volumen 3

Interludio 1: Rem

Parte 5

 

 

Con su obsesión fortalecida, siete años pasaron sobre Rem.

Otros alabaron a Rem a diario por su arduo trabajo duro, aunque para Rem estos esfuerzos nunca dieron resultados satisfactorios. Incluso el Marqués Roswaal la alabó por ser una trabajadora capaz, hasta el punto de ordenarle que estuviera a su lado durante el tiempo que durara la selección real.

Aun así, todas las alabanzas que obtuvo llenaron el pecho de Rem con una vaga inquietud.

Los días y meses no habían conseguido que su sentido de culpabilidad desapareciera; De hecho, sólo habían conseguido reforzarlo—sin embargo, continuó viviendo su vida por el bien de su hermana mayor.

Y así, la Señorita Emilia y su Hermana habían regresado de la capital real, trayendo un extraño elemento a la mansión.

―Mi nombre es Natsuki Subaru. ¡No tengo ninguna experiencia laboral!
¡Encantado de conocerlos!

El herido había sido llevado a la mansión porque había salado la vida de Emilia. Al despertar, el joven negoció con Roswaal y se ganó la posición de aprendiz de sirviente rápidamente.




Naturalmente, Rem se sintió atrapada por una profunda sensación de desconfianza hacia el joven de origen desconocido. En particular, no pudo encontrar nada que le agradara durante los primeros dos días, cuando el joven había plasmado una sonrisa en su rostro y había trabajado constantemente para conseguir la aprobación de ella y su hermana.

Además, había un hedor revoleteando a su alrededor que desencadenó recuerdos en Rem que apenas podía soportar. Era el olor de la bruja…el miasma que rodeaba a sólo unos pocos seres en el mundo.

Desde que su hogar había sido convertido en cenizas, la nariz de Rem había aprendido a distinguir el olor.

Ella no sabía por qué. Sólo sabía que le provocaba recuerdos abominables y que siete largos y amargos años le habían enseñado que nada bueno provenía de lo que acompañaba a ese olor.

Había sido incapaz de mostrar su antipatía frente a Roswaal y Emilia, pero, a menudo se había quedado mirando al joven mientras que él parecía estar en guerra consigo mismo.

Ahora que había perdido su cuerno, su Hermana no tenía la necesidad de crear alguna otra relación además de la que tenía con Roswaal, a quien ella adoraba. Para Rem, que había robado el lugar de su hermana, no había nada más importante que proteger el lugar en el que su hermana podía vivir a gusto. Y Rem no mostraría misericordia ante los que amenacen su hogar.

Hasta donde todos podían ver, el chico no mostraba signos de un comportamiento extraño. Sin embargo, incluso cuando su hermana le dijo que sólo debían vigilarlo, Rem pensó que debería ser expulsado de la mansión tan pronto como fuera posible.

«Cuando algo suceda, será demasiado tarde». Esa era la conclusión a la que Rem había llegado en aquel momento.

Y así, vio a Subaru durmiendo en el regazo de Emilia.




Rem le dio mucho peso a la opinión de Emilia acerca de lo que había sucedido, pero internamente todavía estaba luchando por pensar en cómo debía tratar a la persona conocida como Subaru.




Rem, que había observado estrictamente todas las acciones de Subaru debido a que era un extraño, llegó a comprender que se esforzaba al máximo en todo lo que hacía…incluido el sarcasmo. Era un completo contraste a su frívola conducta.




El verlo esforzarse tanto para producir resultados a pesar de su falta de habilidad le recordaba a alguien, pero ella no sabía a quién.

A partir de la mañana siguiente, vio la conducta y el comportamiento de Subaru brillar de una forma diferente. La atmósfera forzada se evaporó; El cómo afrontaba los problemas cambio, aunque su habilidad no había cambiado.

Había pasado de esforzarse sin tener un objetivo tangible a arder con el deseo de lograr algo. Naturalmente, su enfoque del trabajo cambió también. Aún entorpecía el trabajo de los demás, pero la calidad de su trabajo se elevó un poco.

Rem, que no dio la bienvenida a ningún cambio en su entorno, todavía consideraba a Subaru como un entrometido problemático, pero sentía que al menos no debería considerarlo como un enemigo.

Entonces, cuando Roswaal estaba ausente, el desastre finalmente llegó.

―…En el peor de los casos, el pueblo entero podría ser destruido.

Rem, ordenada por su hermana mayor para acompañar a Subaru, dudaba que el escenario extremo que él había sugerido tan seriamente llegara a hacerse posible. Sin embargo, cuando llegaron al Pueblo Earlham, los niños realmente estaban perdidos, y la barrera que debería haber bloqueado el bosque había sido destruida y ya no funcionaba.

―Rem, vamos. Tenemos que hacer algo.

Rem no estaba del todo de acuerdo con la invitación de Subaru para adentrarse en el bosque y rescatar a los niños del peligro en el que se encontraban.

Por supuesto que era extraño. Rem no podía entender la razón por la que alguien tan débil actuaría tan desesperadamente para salvar a unos niños que apenas conocía.

Subaru no estaba siendo temerario. Él estaba consciente de su propia debilidad. Y, aun así, no dudaba en pedirles a los demás que le brindaran lo que a él le hacía falta. Qué arrogancia, pensó Rem.

Habían ido al bosque, encontraron a los niños y usaron magia para salvarlos. Incluso cuando Subaru quería adentrarse en lo más profundo del bosque para encontrar al último niño desaparecido, Rem no se sorprendió.




Con unos ojos que decían que él era un inútil, con una expresión que decía que él no era alguien a quien podrían valorar, con una voz interior que le decía que debía echarse para atrás incontables veces. Aun con todo esto Subaru nunca dejó de luchar.

Cuando Rem vio cómo Subaru se dirigía hacia el bosque solo mientras ella curaba a los niños, su corazón se agitó furiosamente. Estaba llena de un calor que las palabras no serían suficientes para expresar lo que sentía.

Luego de que Rem les entregó a los niños a los jóvenes de la aldea, confiando en el miasma de la bruja para alcanzar a Subaru una vez más, ella lo encontró en una situación de vida o muerte, rodeado por una manada de bestias demoniacas.

Ver a la chica dormida en los brazos de Subaru había aclarado todas las dudas de Rem.

Mientras Subaru corría, Rem se lanzó hacia la acción, corriendo en el sentido contrario hacia la manada de bestias demoniacas. Sangre y dolor la acompañaron, pero Rem se sintió ligera, como si se le hubiera quitado un peso de su corazón.

Nunca habría imaginado que el volver a confiar en alguien, confiar en Subaru, se podría sentir tan bien.




Al instante siguiente, Rem había sufrido un impacto que sumía su mente en la oscuridad. En su lugar, sus instintos demoníacos tomaron el control, y ella empezó una matanza indiscriminada.

Comprendió el placer de separar la carne. Sentía placer en entregarse completamente a su poder, olvidando por completo su objetivo.

Sus instintos demoníacos le exigían más sangre, más vidas…

―¡……¡

La colisión contra su espalda había enviado a volar a Rem, entorpeciendo sus reacciones.

Algo la había apartado. Cuando miró detrás de ella, vio el rostro de Subaru. Lo que vio le hizo volver a pensar de forma racional.




Vio a una feroz bestia demoniaca junto a él, sus colmillos se acercaban lentamente. Necesitaba saltar, estirarle una mano para salvarlo. Eso era lo que pensaba Rem cuando repentinamente, el miasma le hizo cosquillas en la nariz.

Eso hizo que dudara por un momento.

Y entonces…

―¡¡……Gaaaaah!!

…Rem finalmente se dio cuenta que no había cambiado en absoluto. Había cometido el mismo pecado… de nuevo.

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