Hataraku Maou-sama! (NL)

Volumen 12

Capítulo 4: El Rey Demonio Y La Héroe Se Enfrentan A Un Negocio

Parte 2

 

 

— Especialmente ya que hoy hay buen clima. Aunque aún es considerado bueno desde el comienzo, de acuerdo a las estadísticas, el número de órdenes incrementará típicamente en los días con mal clima.

Probablemente, durante las lluvias cuando no haya mucha gente trabajando, será cuando la verdadera prueba de nuestro valor se presente.




Aunque desde el principio fue un buen clima, obtener resultados que carecían de cualquier ímpetu y que parecía una pérdida de tiempo, era demasiado irónico. Sin embargo, eso realmente no se podía evitar.

En ese momento, habiendo ido a entregar el décimo servicio, Maou regresó a la tienda antes que Kawada, quien había ido a llevar la novena orden.

— Bienvenido de nuevo, Maa-kun, gracias por el esfuerzo.

— Bienvenido de nuevo, ¿tienes algún comentario que hacer?

— Parece haber una concentración estudiantil, y cómo no sé quién es el propietario de la casa, no tengo mucho que decir sobre el cliente. Sin embargo, en cuanto a la calle frente al edificio, aunque es estrecha, el flujo de tráfico fue pesado, anotemos eso. En lugar de conducir en frente del edificio, sería más seguro detenernos antes y caminar hasta allí.




— Entiendo, lo registraré.

Con el fin de que todos compartieran la información de los clientes de entrega y geografía de las ubicaciones, todos los comentarios de las nuevas entregas tenían que ser registradas manualmente, justo cuando Emi estaba preparándose para escribir la información ‘flujo de tráfico pesado cerca, por favor tomen nota del aparcamiento’ en el computador…

El celular dentro de la tienda sonó, y el trio se miró entre sí.

— Gracias por llamar. Este es el MgRonald frente a la estación Hatagaya, mi nombre es Yusa.

Emi corrió hacia el computador y respondió de forma práctica.

— Kawa-cchi no ha regresado, ¿eh?

— Él se dirige al borde del área de entrega, donde hay calles más pequeñas y calles de un solo canal…

Maou y Kisaki conversaban mientras veían el perfil de Emi.

—…ugh.

Sintiendo que Emi pareció haber contenido la respiración, ambos miraron a Emi al mismo tiempo para verificar la situación. Emi, quien hasta ahora había respondido a los clientes con una sonrisa que parecía transmitirse al otro lado de la línea telefónica, estaba mostrando una expresión tensa.

— ¿…finalmente hemos recibido una llamada de broma?




— No estoy segura…

Aunque ellos no encontraron llamadas de broma o comprender que la ubicación no existía luego de llegar al sitio de entrega, justo cuando ambos creyeron que este podría ser el primer problema…

—…bien, entendido. Dos Big Mac…

Emi en realidad comenzó a procesar la orden de acuerdo al proceso normal, confundiendo a Maou.

Pensándolo cuidadosamente, habiendo trabajado anteriormente en un centro de llamadas, sería imposible para Emi ser intimidada por una llamada de broma. Si era

así, era difícil de entender por qué Emi mostraría una reacción de sorpresa. Sin embargo, Emi completó la orden, y de la factura, era una orden de 5.000 yenes.

— ¿Estás bien, Saemi? Te ves pálida.

En lugar de recordarle a Emi su actitud, Kisaki parecía más preocupada por Emi, pero esta última sacudió su cabeza con vigor y respondió:

— Estoy bien, Maou-san, Sasazuka, Área X.

— O-oh.

Incluso si decía que estaba bien, la voz de Emi seguía siento tensa, ¿podría ser que la persona al otro lado de la línea telefónica le dijo algo extraño?

Luego que Emi suspirara con alivio, ella dijo en voz baja para que solo Maou pudiese oír.

— Estoy bien, no necesitan preocuparse.

— Emi…

— Finalmente obtuve el reconocimiento de Kisaki, necesito conquistar algo de este estándar con una sonrisa. Lamento no ser lo suficiente madura aun.

— No, realmente está bien… ¿hm? Emi le entregó la orden a Maou.




Maou verificó la dirección de entrega y el número telefónico por reflejo, y abrió sus ojos de par en par.

Al ver la dirección, Maou supo por qué Emi había mostrado esa expresión.

— Oye, esto es…

— Es trabajo, ¿bien?

Emi, quien supo lo que Maou estaba por decir, sacudió su cabeza y lo detuvo.

— Maa-kun, la orden ya está lista. Apresúrate y entrégala.

— Ah, b-bien.

La voz de Kisaki hizo que Maou recuperara los sentidos.

— Ten cuidado.

Esas palabras que Emi le había dicho a Maou antes de que se fuera, ¿a qué área se refería?

Maou se montó en Red Dullahan I, aseguró el sujetador del casco, y encendió el motor con una expresión seria.

La ubicación de la undécima entrega, era la habitación 101 del Villa Rosa Sasazuka.

Incluso si era Maou, él no podía mostrar una sonrisa cuando salía.

— ¿Quién hizo la llamada?

Aunque podría deducirse por la expresión de Emi, mirándola desde un buen ángulo, que quien llamó debía ser su padre, quien oficialmente vivía allí, Nord Justina. Sin embargo, si hubiese sido él, Emi no debería haber mostrado una expresión tensa.

— Huh, pensándolo con normalidad, debió ser Lailah. Maldición, estábamos bien. Así, no contaba cómo ir al trabajo de Maou o ir a su casa.

Siempre y cuando Maou y Emi siguiesen siendo empleados de MgRonald, ellos tendrían que responder a la solicitud de entrega del ‘cliente’.

Y el Villa Rosa Sasazuka estaba dentro del área de entrega de la tienda frente a la estación Hatagaya.

— Oh, entonces esta es una calle de una vía.

Incluso si era una calle por la que normalmente pasaba cuando caminaba o andaba en bicicleta, luego de cambiar a una motocicleta, el escenario se veía muy distinto.

Tras conducir una distancia ligeramente mayor comparado a la distancia de cuando iba a trabajar para llegar al ‘destino de entregas’, aunque debía ser una ubicación a la que Maou estaba acostumbrado en Japón, se sentía bastante extraño esta vez.

— ¿Maō-sama? ¿Sucedió algo?

Ashiya, quien resultó estar bajando las escaleras públicas en ese momento, quedó en shock al notar a Maou aparecer en una motocicleta.

— ¿Acaso se le olvidó algo?

— Trabajo, Ashiya.

Con el fin de encontrarse con el ‘cliente’, Maou se quitó el casco, y apuntó al maletero de la motocicleta.

— E-ese es…

Ashiya también notó de inmediato el motivo oculto detrás de la orden.

— ¡Maldito ángel! ¡Llamarlo a usted ocultándose tras una llamada, debería existir un límite para la insolencia!

— Huh, aunque me llamaron con otro teléfono, es trabajo siempre y cuando esté usando este uniforme, no podemos hablar críticamente del cliente afuera tampoco, solo debes comprenderlo.

— E-entonces permítanos ayudar también…

— Es como lo dije, solo estoy entregando hamburguesas, ¿por qué necesitaría ayuda? Solo debo entregarle el producto al cliente, obtener el dinero y volver como lo hice las veces anteriores. Eso es todo.

Deberías actuar acorde a tus acuerdos también. Muy bien, ya han pasado casi diez minutos desde que dejé la tienda. Necesito entregar los productos al cliente mientras están calientes.

— Maō-sama… ugh… no debería tener a los humanos o a los ángeles de su lado… ¡¡Maō-sama, por favor, tenga cuidado de cualquier engaño que ellos hagan!!

— Por eso, es como te lo dije, solo estoy entregando hamburguesas… olvídalo, si tanto te preocupa, entonces quédate aquí y observa. Estará bien, uh-hm.

Maou dejó al agitado Ashiya que se quedara allí y luego de aclararse la garganta, presionó el timbre de la habitación 101 sin dudarlo.

— Gracias por la espera, Entregas Felices de MgRonald.

Luego que Maou se inclinara hacia adelante y llamara con una actitud de negocios…

— Oh, bienvenido.

Inesperadamente, quien respondió al llamado fue Nord Justina.

Maou, quien originalmente creyó que Lailah o Gabriel serían los que saldrían, se sintió un poco decepcionado.

— Gracias por la espera, primero están las bebidas. Luego el Big Mac con papas fritas. Están calientes, así que tenga cuidado.

—…pensé que alguien más vendría, o seguramente rechazó la entrega.

— Siempre y cuando se cumplan las condiciones de entrega, no lo rechazaremos. Conversar un poco con los clientes también era considerado parte del trabajo.

Cuando se vieron por primera vez, la rigidez del japonés de Nord Justina era casi la misma que la de Acies, pero ahora él había mejorado hasta el punto de casi no notarse cosas extrañas.

No se sabía si era porque Nord tenía más oportunidades de conversar en japonés luego de reunirse con Emi o era porque él había pasado por un meto más acelerado tras reunirse con Lailah.

Mientras pensaba en esas cosas, Maou también miró para ver si al otro lado de la puerta había otra persona además de Nord. La habitación 101 estaba muy oscura y era difícil determinar la situación interna.

— ¿…podría saber si hay algún problema con su orden?

— No la hay, gracias.

— Es muy amable. Bueno, son 4.530 yenes.

No había nada sospechoso sobre los 5.000 yenes que Nord sacó. Maou sacó el cambio de su pequeño bolsito, y se lo entregó a Nord junto con la factura y la orden.

— Gracias por su compra. Esperamos oírlo nuevamente.

— Si.

Hasta el final, lo que sucedió no fue muy distinto a lo de las demás ubicaciones de entrega, por lo que Maou se preparó para terminar la conversación.

— Ah, sí.

Justo cuando Maou mantuvo su bolsa aislante y se preparaba para irse.

— Maou-san.

— ¿…sí?

Maou solo volvió su cabeza y respondió.

La expresión de Nord seguía calmada como siempre.

— Quiero preguntar algo sobre este volante.

—…si, adelante.

Aunque podía verse por el rabillo del ojo que Ashiya seguía mirando nerviosamente, luego que Maou se volviera hacia Nord, él recibió una pregunta inesperada.

— Dice que ellos están contratando empleados, ¿siguen carentes de personal?

— ¿…..?

Maou frunció el ceño, ¿qué planeaba Nord? ¿Podrá ser que él planeaba solicitar trabajo en el MgRonald frente a la estación Hatagaya?

— He estado repartiendo periódicos durante un buen tiempo, por lo que tengo confianza sobre las condiciones de calle. Además, sería capaz de obtener una licencia de motocicletas rápidamente. ¿Qué crees?

Pensando en ello, la primera vez que Maou se encontró con Nord, fue en el autobús que se dirigía hacia el Centro de Conducción, cuando él pensaba en esas cosas, Maou respondió mientras elegía sus palabras cuidadosamente.

— Aun deberíamos estar contratando personal, por favor, pregunte primero en la tienda, luego busque a la Gerente Kisaki para confirmarlo.

— Ya veo, lo entiendo, lamento detenerte.

— Bien, me iré. Gracias por su compra.

Esta vez, Nord realmente terminó la conversación y cerró la puerta tras una ligera reverencia.

Aunque él no disminuía su cautela hacia sus alrededores incluso cuando estaba ‘trabajando’, olvidándose de Lailah o Gabriel, Maou ni siquiera sintió la presencia de Shiba o Amane.

— M-Maō-sama.

Inmediatamente después, Ashiya salió corriendo.

— Esta situación se llama ser tentado por un zorro, ¿no? Al final, nada sucedió.

— Pero al final, él parece haber mencionado el reclutamiento de empleados.

— Si él realmente llega a solicitar, las cosas seguramente se volverían problemáticas… honestamente, solo podemos dejar que Kisaki-san juzgue esto, no es algo en lo que yo deba interferir… no, él probablemente sabía que yo no podía decirle mentiras cuando trabajaba, pero ¿qué puede hacer incluso si me pregunta cosas relacionadas al trabajo?

Si Nord también pensaba solicitar el trabajo para ser un empleado del MgRonald frente a la estación Hatagaya, entonces su relación con Emi sería una preocupación. Ignorando momentáneamente lo relacionado a Lailah, Emi seguía admirando a Nord como su padre, por lo que esto podría convertirse en una oportunidad para que ellos hablaran. Pero independientemente de eso, lesas cosas no tenían nada que ver con Maou. Si Nord actualmente no tenía una licencia, incluso solicitara el trabajo inmediatamente, existía una gran posibilidad de que no sea contratado.

— Huh, olvídalo. Después de todo, sigo en el trabajo.

— Maō-sama, ¿qué hay de interrogarlo…?

— Ya deja eso. Si los conflictos entre los residentes ocurren, la Casera llegaría de inmediato.

—…ugh.

Ashiya apretó sus dientes, frustrado, pero Maou, quien lo había aconsejado, también sintió una sensación indescriptiblemente extraña.

— Se siente como si estoy cayendo lentamente en la trampa de alguien más.

— Pero Maō-sama, no importa lo que ellos hagan, solo tenemos que actuar como si no sabemos lo que han hecho hasta ahora, ¿cierto? Siempre y cuando no tomemos acciones que los beneficien, todo estará bien.

— Huh, tienes razón.

Maou asintió y regresó a Red Dullahan I para colocarse el casco.

— ¿Quieres tratar de ordenar también? Siempre y cuando uses mi número, seria tratado como una orden de entrega.

— Mil disculpas, pero ya he preparado los ingredientes del almuerzo de mañana.

— Si, comprendo. Pero, te lo digo, no permitas que Emi se infiltre en nuestra cocina como antes. Eso es malo para el corazón.

Cuando recordó lo que sucedió esa noche, Maou mostró una mirada vacía.

— Mis más sinceras disculpas. Nunca esperé que ella aprovecharía la oportunidad después que nos durmiéramos para cometer tal atrocidad. En realidad, permitir a Emilia tocar nuestro arroz, fue realmente el peor calculo que he cometido en mi vida…

— Atrocidad… no, aunque la forma no estaba bien, el sabor era normal. Además, no estaba envenenado.

— Por eso es que es extraño, Emilia en realidad hizo bolas de arroz para usted, Maō-sama, no puedo decir lo que ella está planeando.

— Algún fallo bastante serio seguramente ocurrió.

Maou no dijo más nada de lo que sucedió esa noche, y Emi probablemente tampoco habia dicho algo.

— Huh, no han ocurrido problemas desde ese día. De lo que sucedió hoy, tratémoslo como que Nord quería comer de repente cosas de MgRonald. Bueno, es hora de irme.

— Ah, bien, lo entiendo, mis disculpas por retenerlo. Por favor, tenga cuidado.

Ashiya despidió respetuosamente a Maou, y este dejó el Villa Rosa Sasazuka también.

De camino de vuelta a la tienda, Maou pensó en lo que sucedió la semana pasada.

De hecho, desde que Emi y Chiho fueron atacadas por alguien en el metro subterráneo, ningún incidente obvio se ha presentado.

Aunque el ‘fallo grave’ de Emi fue considerado un incidente serio desde el punto de vista de Maou, era una suerte que lo que sucedió esa noche no haya sido descubierto por Acies y Alas=Ramus.

Emeralda, quien se quedó junto a Emi en Eifuku tal como antes, y Shiba y Amane no habían hecho nada especial.

El incidente que sucedió en el día del fallo del tren pareció haberle dado un fuerte golpe a Lailah. Además de verla venir al apartamento una vez dos días después del ‘fallo serio’ de Emi, Maou no la había visto después de eso.

Durante ese tiempo, el color de su cabello seguía siendo purpura, pero Maou no quería saber la razón o donde ella estaba viviendo.

— Ser capaz de ir a salvo cada día es lo más importante.

Entre los ruidos molestos del motor, Maou murmuró eso suavemente.

Cuando Maou regresó a la tienda tras un rato, él notó que Emi y Chiho, quien acababa de reportarse en el trabajo, estaban esperándolo con expresiones de preocupación.

— Maou-san.

Chiho corrió y miró a Maou a la cara.

— ¿Estás bien? Escuché de Yusa-san que fuiste a entregar algo a la habitación 101.

— ¿Qué negocios tenía mi padre contigo?

Emi también preguntó eso de forma imponente.

— Eh, sobre eso…

Maou vagamente resumió lo que había sucedido en el Villa Rosa Sasazuka.

— Para ponerlo simple, además de que Nord me preguntara por el trabajo, no hubo nada particularmente extraño. Estaba preparado para ser rodeado por Lailah y Gabriel y no ser capaz de regresar. Emi, ¿la llamada que recibiste fue de Nord?

—…si.

— Pero tu expresión fue realmente imponente. Me volví cauteloso debido a que tu expresión fue muy exagerada.

— ¡Es mejor que aclares lo que quieres decir con ‘expresión exagerada’! Luego que Emi se quejara de la frase de Maou, ella habló con preocupación.

— Solo pensé que él había ordenado demasiado para ser una persona, por lo que creí que Lailah estaba allí. Luego mi tono se tensó sin que lograse comprenderlo…

— Esa cantidad fue bastante exagerada.

Basándose en los gastos promedio de los clientes de MgRonald, 4.530 yenes era una cantidad elevada.

Incluso Sariel, quien venía cada día a comprar sus tres raciones para estar contento con Kisaki, solo gastaba unos 3.000 yenes cada vez que ordenaba.

— Y todos eran combos, probablemente unas siete porciones.

Como el precio de la entrega incluía la cuota de transporte, la cantidad que Nord gastó solo en la orden debía ser de unos 4.200 yenes.

— Él no está con Acies, ¿acaso puede comer tanto por su cuenta?

— Quizá planea comerlo junto a Acies-chan.

— Es difícil decirlo. Acies probablemente no quiera ir a esa habitación donde un ángel pueda ir, ¿cierto?

— Pero, ¿no se está quedando en casa de Shiba-san junto a Gabriel?




— Eso puede ser por la moral o habilidad de la Casera… ahora bien, Acies parece haber hecho que Suzuki Rika pagara por una cena muy costosa, ¿la escuchaste decir algo?

— ¿Qué sucedió? No escuché nada sobre eso.

Una vez que Emi escuchó el nombre de Rika, ella preguntó con una expresión de piedra.

— Ella ayudó a Acies a pagar 40 hamburguesas à la carte y 4 vasos de bebidas. El numero 40 dejó en shock a Emi y Chiho.

— Tengo que disculparme luego con ella… en primer lugar, no quería involucrar a Rika en los asuntos de Ente Isla.

— Es demasiado tarde para decir eso ahora, ¿no crees? Y esas 40 hamburguesas no son consideradas una pérdida del conflicto de Ente Isla, eso es debatible, ¿no?

— Jajaja. Pero como era de esperar de Acies-chan. No puedo imaginarme lo que son 40.

Una vez comenzaron a hablar de Acies, la atmosfera originalmente tensa comenzó a disiparse.

— Huh, al final, aunque estuve cauteloso, no pasó nada. Es momento de volver a trabajar.

— ¡Bien!

— Es cierto… ¡ah!

Sin siquiera terminar su frase, un tintineo fue escuchado desde el auricular de Emi, ella frenéticamente corrió hacia el computador usado para registrar los datos de las entregas.

— Gracias por la espera. Este es el MgRonald en frente de la estación… ¡wah!

Emi, quien estaba hablando todavía, se estremeció como si algo la hubiese asustado.

Luego, ella miró a Maou y a Chiho, molesta, luego, a regañadientes regresó su concentración a la voz dentro de los auriculares.

—…si, si, somos los encargados de su cuidado, si…

— ¿Su cuidado?

Chiho, quien no se imaginaba con quien hablaba Emi, intercambió mirada con Maou.

— Sí, es cierto. Pero, honestamente hablando, añadir la cuota de transporte incluso a esa distancia es algo que no vale la pena, sería mejor si viene directamente a la tienda… ah, está bien, usted lo dice… entiendo… ¿eh? ¿Elegir al personal de entrega? Ehh, nuestra tienda no lleva a cabo la práctica de elegir individuos, podríamos necesitar algo de tiempo para confirmarlo, ¿podría esperar un poco?, disculpe.

Emi puso la llamada en espera con una expresión extremadamente fatigada, y cambió sus auriculares a la comunicación radial dentro de la tienda.

— Kisaki-san, el Gerente Sarue del Sentucky al otro lado de la calle llamó.

— ¿Eh?

Maou y Chiho gritaron simultáneamente cuando escucharon la voz de Emi a través de los auriculares. Incluso cuando hablaba del diablo, debía existir un límite.

—…Sarue, ¿eh? ¿Qué quiere?

Kisaki, quien actualmente estaba en el MdCafé en el segundo piso porque Maou había salido a realizar una entrega, preguntó en confusión.

— Ehh… quiere una entrega.

— ¿En serio?

Kisaki preguntó, sorprendida, y no solo Maou y Chiho, la misma pregunta estaba dentro del corazón de todos los empleados. Las demás tiendas de la misma industria que podían estar a menos de 10 segundos a pie, lógicamente podrían considerarse como clientes dentro del área de entrega.

— ¿Y qué? Si la otra parte está dispuesta a pagar la cuota de transporte por esa distancia, entonces no es mucho problema, pero como me estás preguntando especialmente por esto, ¿podría ser que él quiere que yo le haga la entrega?

—…sí.

—…..huuuuuuuuuuuh.




Todos los empleados escucharon nerviosamente el largo suspiro de Kisaki.

— No se puede evitar, solo lo tomaré como un saludo porque hemos implementado un nuevo servicio, como la otra calle también pertenece a la misma calle comercial, entonces sería considerada como clientes potenciales… aunque eso sería normalmente imposible.




Era natural que ella dijese eso.

— Dile a Sarue… no, dile al cliente que iré. Y ¿Maa-kun ya regresó?

— ¡Ah, sí!

Maou, quien fue nombrado de repente, no pudo evitar gritar directamente al segundo piso.

— Muy bien, entonces les dejaré el segundo piso a ti y a Chi-chan.

— Entendido.

Maou, Chiho y Emi dijeron al mismo tiempo.

— Gracias por la espera. Kisaki-san irá, déjeme confirmar la orden… e-ehhh, lo siento, por favor, ordene una cantidad que Kisaki-san pueda llevar sola.

Sariel debió haber brincado de felicidad al otro lado de la línea telefónica.

Emi entró la cantidad de la orden mientras asentía al teléfono, haciendo que la cantidad total incrementara.

— ¿Acaso ese tipo quiere que colapse bajo el peso de las hamburguesas y la cola?

Kisaki, quien bajó del segundo piso, bajó la cabeza al ver la orden.

Como resultado, la cantidad de la orden se acercó a los 10.000 yenes, y un estimado de 20 minutos se necesitaba para hacer la entrega en una distancia tan corta.

— Huh, ya hay alguien que pueda acabar con esa cantidad, eso ya no parece extraño.




— Espero que Sariel-san no engorde otra vez… ¿realmente piensa comerse todo eso él solo?

— Sin importar qué, él probablemente no irá tan lejos como para forzar a los empleados de Sentucky a comer alimentos de MgRonald. Ese tipo de acoso de poder sería demasiado inesperado.

Solo esta vez, las acciones usuales de Sariel abrieron una libertad en el corazón de Maou.

El primer día en que el MgRonald en frente de la estación Hatagaya inició con los servicios de entrega terminó en lo que podía considerarse una situación extremadamente estable. El número total de entregas fue de treinta. Incluyendo las porciones de Sariel y Nord, doce de ellas fueron hechas a través de llamadas, mostrando que la proposición de Kisaki fue correcta.

Un viaje de entrega aproximado requería unos veinte o treinta minutos, para la semana siguiente, ellos probablemente ubicarían la mano de obra basándose en los datos del primer día.

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