Hataraku Maou-sama! (NL)

Volumen 0

Capítulo 3: ¡El Rey Demonio, la Héroe y la Chica De Preparatoria! Un Feliz Año Nuevo

Parte 4

 

 

— ¡Kao-chan! ¡Kao-chan, ¿dónde estás?!

Chiho trató de gritar, pero aun no podía encontrar a la amiga de la que se había separado.




Después de todo, había demasiadas personas aquí que incluso quedarse en un sitio era difícil.

Justo cuando Chiho circulaba por todos lados, como una hoja que ha caído en un rio, para buscar a Kaori…

— ¡Sasa! ¡En frente! ¡En frente!

Finalmente escuchó la respuesta de alguien.

Sin saber cómo fue capaz de ir tan adelante, Kaori caminaba hacia atrás mientras saludaba a Chiho.




— ¡Te encontré! ¡Iré hacia allá!

— Está bien~ ¡uwah!

Kaori, quien estaba caminando hacia atrás, pareció haber caído, ella solo vió que la chica perder el equilibrio y dejó escapar un sonido anormal.

Pero justo antes de que Chiho pensara «peligro»…

— ¡Por favor, sea consciente del peligro, y avance lentamente hacia adelante mediante cooperación con el equipo!

Las instrucciones reproducidas por el sistema de transmisión fueron oídas de fuera de la multitud.

Chiho miró hacia el equipo de transmisión y descubrió a un policía en una plataforma elevada observando cuidadosamente a la enorme multitud a su alrededor.

Aunque era Año Nuevo, era bastante difícil.

Chiho pensó eso para sí misma, y debido a su momento de descuido, ella casi era empujada por un turista detrás de ella.

Chiho avanzó cuidadosamente hacia adelante, y se encontró con Kaori, quien había sido empujada al frente tres minutos después.

— Sasa, finalmente te encontré, esos números realmente están locos. Chiho asintió en respuesta al comentario emocionado de Kaori.

— Pero somos uno de ellos también.

— Huh~ me pregunto cuando seremos capaces de decir nuestras oraciones, el frente no puede verse, ¿verdad?

Año Nuevo, 1º de enero.

En un día claro, perfecto para la apertura de año nuevo, la carretera que dirigía al Santuario Ōmiya Hachiman en Tokio, distrito Suginami, estaba llena de gente que iba de visita.

Tras prepararlo con Kaori el año pasado para ir a una visita al santuario por Año Nuevo, sintiendo que era una rara oportunidad, Chiho quiso ir a un santuario enorme, su meta al principio había sido el santuario Meiji.

Sin embargo, cuando ella le dijo eso a sus padres:

— Eso va a estar colapsado de gente.

Su padre Senichi, un policía, dijo eso con el ceño fruncido.

— No me gusta estar a cargo de la seguridad cerca de los santuarios durante Año Nuevo.

— Si quieres ir, no te detendré, pero en tal rebullicio de gente, ¿crees que los dioses serán capaces de oír tus deseos?

Su madre Riho habló también, haciendo que una sombra compleja fuese convocada al viaje de Chiho para ir a una visita al santuario.

En el pasado, Chiho solo había estado en el santuario cerca de su casa, o el santuario que estaba más cerca del hogar de sus padres.

Por lo que después de llamar nuevamente para discutirlo con Kaori…

— ¿Qué hay del Ōmiya Hachiman?

…ella dio el nombre de un santuario con el que ella no estaba familiarizada.

— ¿Vamos a ir a Saitama?

— ¡No me refiero a ese Ōmiya! ¡Estoy hablando del Santuario Ōmiya Hachiman de Suginami, es un gran santuario en Eifuku! Parece estar llevando a cabo un evento sobre arquería también.

— Oh.

Chiho y Kaori estaban participando en el club escolar de arquería.

Por lo que ella sintió interés en el evento de arquería realizado como un ritual sagrado.

— Entonces vayamos allí.

— Bien. Encontrémonos en la estación de transferencia de Meidaimae. Huh, aunque es un santuario enorme, no es muy bien conocido en el país, por lo que no debería estar muy lleno.

Chiho y Kaori recordaron las cosas de las que hablaron antes de finalizar el año.

Como resultado, no era sobre estar lleno o no. Ya había policías de pie frente a la estación Eifuku para dirigir a las personas hacia el camino al santuario, y a medida que avanzaban, la multitud incrementaba.

Además, no solo la calle comercial en el camino al santuario era muy estrecha, como la primera venta de Año Nuevo era anormalmente ocupada, a ella le tomó mucho tiempo llegar al santuario.

Y no solo eso.

— ¡…es mañana!

— Uwah…

Ambas pasaron por el camino al santuario con mucha dificultad, entraron en los terrenos del mismo, pero lo que les aguardaba era una verdad muy cruel.

Uno de los objetivos principales, el evento de ofrecimiento de arquería «Ogasawara-ryu, Hikime no Gi, Daitekishiki», se llevaría a cabo el 2 de enero.

— ¡Sasa, lo siento! ¡Habría estado bien si hubiese investigado apropiadamente! Kaori juntó sus palmas y se disculpó.

— No se puede evitar, y yo tampoco lo confirmé, si es así, ¿por qué no volvemos mañana…? Ah, mira, también hay un Tenmangū allí, ya que estamos aquí, ¿por qué no vamos allá?

— S-sí… huh… meter la pata de esta forma apenas al haber empezado el año…

Aunque Chiho realmente no estaba preocupada por ello, la invitada, Kaori, no parecía haberlo olvidado.

Aunque era una visita al santuario por Año Nuevo en un día claro, Kaori, siguiendo a la multitud, siguió caminando lentamente hacia el pasillo principal, deprimida.

Chiho le dio una palmada a Kaori en el hombro como si tratara de alegrarla, y dijo:

— Kao-chan, ¿quieres que compremos algunas cosas luego? ¿Quizá la primera venta del Año Nuevo sea interesante, no?

— Si, seguro, pero…

Kaori se volvió de repente y vio hacia la calle que acababan de terminar de transitar tras mucho esfuerzo.

— Estará lleno de gente sin importar adonde vayamos. Incluso si vamos a Harajuku o Shinjuku, esos lugares tendrán demasiados santuarios a los que originalmente pensamos ir.

— Y-ya veo. Existe esa posibilidad.

Las noticias matutinas MHK transmitieron imágenes de los principales santuarios dentro de la ciudad.

Una vez que pensó en la multitud, Chiho descubrió que su sugerencia carecía de consideración.

Pero, claro, Kaori no había olvidado el hecho de que Chiho realmente la estaba animando.

Si ella hacia que Chiho se deprimiera también, entonces esto sería una pérdida de esfuerzo, por lo que Kaori asintió forzadamente para cambiar su humor.

— Si, pero, lo siento, ¿bien? En lugar de mostrar una expresión sombría, será mejor que corramos y compremos para expulsar esos sentimientos. En fin, acabemos nuestro itinerario aquí, luego busquemos un lugar para tomar té.

— Si, hagámoslo.

Tras sonreírse torcidamente entre sí, con el empuje de la multitud, antes de saberlo, ambas habían llegado al área frente al salón principal

— Si no nos ubicamos inmediatamente, presiento que seremos aplastadas por la gente de atrás.

Lo que Kaori decía no era una exageración.

Ambas sacaron sus monederos, buscaron en sus pequeños bolsillos y sacaron algunas monedas.

— Kao-chan, ¿lanzaras cinco yenes?

— ¿Eh? Si, ¿y tú, Sasa?

— Hm~ cuarenta yenes, supongo.

— ¿Qué tipo de numero extraño es ese?

— Si~~ escuché eso del hogar de donde viene mi padre…

Con frecuencia se dice que cinco yenes representa el «destino», pero tras cambiarlo a diez yenes, se volvería «muy predestinado».




Para los veinte yenes, como hay dos «diez», seria «extremadamente predestinado».

Ahora, saltando a los cuarenta yenes, por razones desconocidas, esto sería «siempre predestinado».

— Aunque realmente no lo entiendo, al final solo es cuestión de humor, por lo que no hay mucha diferencia, ¿no?

— ¿Ah, sí? Entonces… ¡ah!

Chiho, quien aceptó la explicación de Kaori, sacó exactamente cuatro monedas de diez yenes.

Sin embargo, en ese momento, un hombre que pareció empujar desde atrás, golpeó el brazo de Chiho, y fue demasiado tarde para notarlo, las cuatro monedas de Chiho habían caído a sus pies.

— Ah, l-lo siento.

El hombre pareció notar que había hecho que Chiho dejara caer sus monedas y frenéticamente buscó el pequeño cambio de Chiho.

El retraso después de estar temporalmente frente al grupo, este tipo de problema que los japoneses querrían evitar, no solo Chiho, el hombre también parecía muy nervioso.

El hombre de cabello negro, que ligeramente era mayor que Chiho abrió su boca.

— Realmente lo siento.

— Está bien… gracias.

Sin embargo, las monedas que él le pasó a Chiho…




— ¿E-eh?…en realidad eran cinco.

Chiho soltó cuatro monedas de diez yenes, pero ella tenía una moneda de 5 yenes extra en sus manos.

— Aumentó… e-ehhh… ¿eh?

¿Se le había caído a alguien más, o esa moneda pertenecía al hombre? Justo cuando Chiho estaba preocupada acerca de qué hacer con los cinco yenes que no le pertenecían, la figura del hombre de cabello negro ya había desaparecido entre la multitud.

— Sasa, ¿qué sucede?

— Ah, hm, ehhh… Chiho dudó un poco.

Eran solo cinco yenes, aunque fuesen solo cinco. Pero no era dinero que Chiho debiera tomar.

Y esto estaba dentro del terreno de un templo sagrado.

Chiho en serio pensaba qué hacer con esos cinco yenes que no le pertenecían. Tras cuestionarse sobre ello…

— ¡…yosh!

Chiho de decidió lanzar los cinco yenes junto a sus cuarenta yenes dentro de la caja de ofrecimiento.

Ya que era una moneda adicional que recibía frente a dicha cada, era altamente posible que fuese el dinero que el hombre de hacía poco planeara lanzar en ella.

Chiho, quien ya se había retrasado un poco, rápidamente juntó sus palmas.

Ella oró en su corazón: «espero que el dueño de los cinco yenes también pueda recibir las bendiciones».

Kaori le preguntó a Chiho, quien exitosamente había completado sus oraciones y alejado de la multitud, la razón por su retraso.

Justo cuando Chiho respondió que se le había caído su cambio porque fue empujada por alguien detrás de ella y el cambio que recibió había incrementado…

— Tu cambio es extrañamente mayor al de los demás, ¿no creerán los dioses que eres avariciosa?

— No estaba siendo avariciosa.




Aunque los dioses no eran parciales contra alguien debido a la cantidad de dinero, Chiho siguió frunciendo el ceño de forma momentánea porque ella sentía que sonaba ominoso.

— Pero, ¿al final esto será algo bueno, no?

— ¿Eh?

— Ya que honestamente trataste esos cinco yenes como un dinero ofrecido frente a los dioses, y basado en la explicación reciente, esta cantidad es «siempre predestinada».

Eso tenía sentido también.

Aunque Chiho fue un poco forzada, eso tambien se sentía como una respuesta que era la más aceptable, por lo que Chiho ligeramnte juntó sus palmas mientras estaba frente al pasillo principal.

— Entonces, ¿Qué deseo pediste, Sasa?

Chiho bajó sus manos, se encogió de hombros y respondió la pregunta de Kaori.

— Tambien…




Chiho, quien experimentó lo que se sentía una visita desconcertante a un templo tras haber terminado todo, se volvió para mirar el lejano salón principal y dijo:

—…pedí por esa persona que dejó caer los cinco yenes, y espero que este año sea un año pacífico y feliz.

Y Kaori se rió de ella por actuar como una persona anciana.

***

 

 

— ¡Sasa, conozcamos la fortuna!

Kaori, quien se llenó de energía luego de dejar las colas, corrió hacia la multitud cerca de las varas de la fortuna.

Tras esperar que Chiho llegara, Kaori inmediatamente colocó cien yenes y llamó a la fortuna.

—…..

Sin embargo, su expresión no parecía alegre.

— ¿Qué pasa?

— Es una fortuna aburrida.

El trozo de papel que Kaori le entregó a Chiho, era un «Buena Suerte» que nadie podía comentar.

Aunque se sentía que habría retribución al decir que los resultados de la fortuna eran aburridos, comparado con «Buena Suerte», el obtener «Mala Suerte» animaba mejor el ambiente.

— Voy a atarla y llamarla otra vez.

Ya que quejarse diciendo: «esto puede hacerse de nuevo también» sería demasiado aguafiestas, Chiho también sacó cien yenes y llamó su propia fortuna.

— Maō-sama, aunque se llama «Adivinación de la Fortuna», son solo trozos de papel impresos masivamente con impresoras, no obtendrá fortuna alguna…

— ¡No lo entiendes! ¡Todo esto es sobre las emociones! ¡Si puedes decir que esto realmente no tiene sentido, y te pones a decir también que los dioses morirán por exceso trabajo solo por escuchar los deseos de tantas personas a la vez, o si los deseos de todos se harán realidad, el mundo entraría en caos! ¡Esto no tiene nada que ver con la realidad!

— Déjeme decirle…

Maou y Ashiya estaban teniendo un debate sin sentido frente a las varas de la fortuna.

— Obtener la «Buena Suerte» te hace sentir bien porque eres muy afortunado, tener «Mala Suerte» te hará estar pendiente y trabajar duro, llamar la fortuna es simplemente eso. ¡¿Qué tiene de malo llamar la fortuna una vez?! Y fuiste tú quien dijo primero que querías usar la visita al santuario por Año Nuevo para marcar el inicio del año nuevo, ¿no?

Con Maou diciendo eso, Ashiya era incapaz de refutar.

Como ellos recibieron un trabajo en Eifuku que pagó bastante bien el final de año, ellos quisieron ir a ese templo que era altamente valorizado en términos de buena fortuna para pedir que tuviese un afortunado año nuevo.

Y en el corazón de Ashiya, él no creía que él, como un demonio, fuese a rezarles realmente a los dioses.

Sin embargo, su maestro, el Rey Demonio, en realidad desarrolló interés en la adivinación de la fortuna inspirada por los dioses, y estaba determinado a gastar unos valioso cien yenes para llamarla.

— Al principio de este año, repentinamente hice que alguien más dejara caer su dinero y perdí mis propios cien yenes. ¡Este tipo de inicio es muy malo! ¡Con el fin de revertir esta mala tendencia, sería bueno llamar la fortuna y elevar mi espíritu,
¿no?!

Lo que él quiso decir con perder sus cinco yenes, era que Maou accidentalmente había empujado a un cliente frente a él y hacer que el dinero de la otra persona se cayese, y cuando ayudó a la otra parte a recoger el dinero caído, él entregó también los cinco yenes en sus manos, ese era un tipo de asunto menor.

Pero Maou, quien murmuró como un niño, probablemente no escucharía un análisis tan calmado.

—…solo una vez, ¿bien?

Viendo que no había otra alternativa, con sentimientos indulgentes como los de una madre, Ashiya aceptó que Maou llamase la fortuna.

— ¡Bien! ¡Observa! ¡Definitivamente tendré Muy Buena Suerte!

Aunque Ashiya deseaba que su maestro no usara esa suerte en llamadas de la suerte de la calle comercial, era inútil incluso si él le decía eso a Maou, quien alegremente estaba caminando hacia las varas de la fortuna.

El actual Ashiya solo pudo rezar para que Maou no se sintiera deprimido porque obtuvo «Muy Mala Suerte».

— Que punto de poder… soy la única que está logrando que mi energía sea succionada, en serio…

Emi se quejó mientras completaba su visita, y tras dejar las innumerables filas, tomó un profundo aliento frente a la oficina del santuario, la cual vendía talismanes.

Aunque ella no trabajaba hoy, el quedarse en casa el primer día de año nuevo no era una buena forma.

Emi, quien planeó buscar formas de recuperar su magia sagrada mientras buscaba al Rey Demonio, fue primero hacia el punto de poder, el Santuario Meiji.
Ya que era un enorme santuario, definitivamente había demasiada gente reunida.

Ella había creído que este lugar produciría algún tipo de energía, pero terminó siendo una decepción.

Sin tener resultados tras hacer fila por tanto tiempo, hizo que Emi acumulara más fatiga.

Sin embargo, en Eifuku, donde ella vivía, aun había otro santuario, y ese había sido construido en un punto de poder conocido como «el ombligo de la capital». Tras viajar con su energía restante, Emi descubrió que aunque era un templo con una larga historia, se sentía que no contenía ninguna energía relacionada con la magia sagrada.
Emi, quien fue a las ubicaciones populares para las visitas a santuarios por Año Nuevo en un solo día, tras caminar cerca de la plaza, se detuvo en una esquina donde un grupo de gente estaba reunida cerca de las varas de la fortuna, y exhaló con esfuerzo.

—….llamadas de la fortuna, ¿eh?

A Emi no le disgustaba los dichos de la fortuna.

Cuando ella estuvo viajando en Ente Isla, ella recibió mucha ayuda de los astrónomos.

Claro, este tipo de fortuna era diferente de las predicciones de la fortuna que Emi había experimentado antes, esa gente no las hacia como profesión, y eran fortunas dichas basadas en hechizos y basamento científico.

— Pero ya que he caminado mucho tiempo, es un poco irritante no tener ningún resultado.

Aunque referirse al llamado de la fortuna como un resultado era un poco extraño, sin importar qué, ella en estos momentos se encontraba en Japón.

No haría daño alguno hacer algo que estuviese dentro de la cultura del Año Nuevo japonés.

Emi sacó cien yenes de su producto con la mascota que le gustaba, la billetera Rilakkuma, y se colocó frente a las varas de la fortuna.

— Wah.

— Oh.

— Ah

Los números tomados por tres manos distintas, dieron la misma fortuna.

— ¡Esta parece ser la primera vez que lo logro!

Sasaki Chiho se sintió inocentemente feliz debido a su resultado.

— ¡Oye, Ashiya! ¡Lo logré! ¡Lo logré!

El estado emocional de Maou Sadao atrajo la atracción de todos a su alrededor.

— Huh, al menos no se siente tan mal.

Yusa Emi mostró una sonrisa que mostraba algo de satisfacción y colocó la fortuna en su bolsa.

La misma fortuna reveló las líneas de fortuna para el año nuevo del chico y las dos chicas que vivían vidas completamente distintas.

Muy Buena Suerte

Colores de primavera se eleven en las montañas y ríos.
Nubes purpuras son expuestas a la luz de la luna.

La gente se reúne, primero para ayudarse y luego para mantenerse el uno al otro.
Aun no se ha visto un nuevo cristal.

Deseo: se hará realidad

Problema: sin obstáculos.

Persona que espera: aparecerá en cualquier momento.

Objeto perdido: aparecerá.

Dirección: el Este es continuamente bueno.

Buenas cosas: sucederán.

 

El destino del llamar la fortuna de «Muy Buena Suerte» de la misma vara de la fortuna y rozar el pasado de cada uno durante el Año Nuevo.

Había algún tiempo antes de comenzar la tormenta que envolvería a los dos mundos diferentes.

Solo hay que esperar hasta la llegada de la primavera de este año.

Hataraku Maou-Sama Volumen 0 Capítulo 3 Parte 4 Novela Ligera

-FIN DEL VOLUMEN 0-

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