Hataraku Maou-sama! (NL)

Volumen 0

Capítulo 1: ¡Hataraku, Rey Demonio y Compañia! Hace Mucho Tiempo

Parte 8

 

 

La próxima vez que Alsiel se movió, fue cuando recibió el reporte de un ataque aéreo.

— ¿Ataque aéreo? ¿Es un ataque ejecutado desde el aire?




— Si, eh, ehhh…

El guerrero que entregaba el mensaje habló con preocupación.

— ¡Somos incapaces de confirmar la figura del enemigo que se acerca!

— ¿Incapaces de confirmar la figura del enemigo acercándose? ¿Quiere decir que puede tratarse de los Pahalo Dainino, Lucifer o ese wyvern?

— Aunque creemos que pueden ser los wyverns…

— ¡¿Por qué hablas de forma tan insegura?!

— ¡E-es porque cuando la enorme bestia demoniaca apareció volando en el aire, fue como si de repente saltara desde el cielo!

La voz forzada de Alsiel hizo que el soldado mensajero siguiera nervioso.

— Cuando lo descubrimos, ya era demasiado tarde para establecer alguna defensa, los enemigos sobre las bestias demoniaca lanzaron ataques aéreos de orbes de magia demoniaca haciendo que el flanco derecho de la formación quedara gravemente dañado. En estos momentos, el daño actual recibido sigue siendo desconocido…

Los wyverns se acercaron sin ser detectados y aparecieron de repente sobre las tropas. ¿Cómo fueron capaces de hacer eso? Debe haber un truco en ello. Aunque hubiese magia de camuflaje, las tropas mágicas no pasarían por alto la reacción de magia demoniaca con esta fuese activada.

Pero antes de que Alsiel fuese capaz de organizar sus pensamientos, el reporte de las tropas de Adramelech formando la retirada s fue recibida por las tropas de vanguardia.

El reporte hizo que Alsiel juzgara que el verdadero ataque del enemigo no era Adramelech, sino el ataque aéreo del wyvern.
— ¿…wyverns invisibles… le dieron dos pasos al frente?

Luego que las tropas de wyverns regresaran, Camio estaba alegre de ver que no estaban heridos.

Aunque el pecho, patas, cola, cuello y otras áreas de los wyverns que estarían expuestas al suelo cuando volaran fueron cubiertas con armadura protectora de cuero para protegerlos contras los ataques terrestres, Camio utilizó una capa de color usando aceite rojo en la armadura y la cubrió con tela roja.

Así, mientras volaran a cierta altura, se mezclaran entre el cielo rojo y las nubes grises, ellos no serían descubiertos fácilmente por el enemigo.
Aunque el término «camuflaje» no existía en el Mundo Demoniaco, el primero que importó este concepto en la batalla fue Satán.

No solo los wyverns, si la próxima vez, ellos le daban a los guerreros Pahalo Dainino un equipamiento similar, los niveles de éxito de sus ataques aéreos incrementaran notablemente.

Siempre y cuando él vea a los wyverns una vez, Alsiel deduciría que el lado de Satán iba a enviar a los wyverns a la batallas.

Por eso, mientras ellos estuviesen un paso delante de sus deducciones, ellos serían capaces de provocar un daño enorme a Alsiel y a los Escorpiones de Hierro.

Incluso si este plan era notablemente exitoso, por el contrario, podía predecirse que con el fin de investigar la situación de su ejército, Alsiel podría consolidar una vez más la defensa de sus tropas.

Pensando eso, Camio sintió que quizá deberían aprovechar la oportunidad de estar al comienzo de la batalla para estar mentalmente preparado para algunos sacrificas y ataques más profundos.




— ¿Hm? Oye.

Camio detuvo al demonio bestia cercano que era un soldado wyvern.

— ¿Dónde están Lucifer y los demás, los que salieron contigo? ¿No han regresado?




— No, Lord Lucifer voló con nosotros, luego lideró a la cuadrilla de demonios vagabundos para dirigirse a otras direcciones distintas a las nuestras.

— Hm….

Por otro lado, cuando llevaron a cabo la primera batalla con el fin de ejecutar ese ataque aéreo, los demonios de pies ligeros reunidos por Lucifer no obtuvieron ningún resultado de batalla obvio.

Aunque esas batallas iniciadas en ubicaciones distintas con el fin de apoyar a las tropas de Adramelech debieron ser hechas por los subordinados de Lucifer, comparado a la fuerza y reputación de Adramelech usada como señuelo y el uso de nuevo equipo para ejecutar los ataques aéreos, sus acciones eran demasiado simples.
¿Acaso Lucifer estaba dispuesto a aceptar ese tipo de trabajo?

— Lo confirmaré luego con Satán…

Bajo la iluminación de las dos enormes estrellas azules e incontables estrellitas, la noche del Mundo Demoniaco era inesperadamente brillante.

Pero incluso así, la noche seguía siendo noche. El fuerte viendo que también estaba presente en el día, sopló por todo el cielo, tratando de bloquear la luz del cielo nocturno.
La montaña junto al lago donde Satán y los demás tenían su base estaba extrañamente tranquila, en cuanto al campamento de los Escorpiones de Hierro, incontables antorchas estaban encendidas, en medio de las dos facciones, estaba el campo de batallas donde cicatrices frescas de los enfrentamientos en el día aún estaban presentes.

Los demonios, quienes no necesitaban comer, no requerían logísticas, tampoco establecer campamentos como lo hacían los humanos.

Los soldados mantuvieron la formación durante el día en sus posiciones diversas, protegiéndose contra los ataques enemigos.

Pero incluso así, las cosas necesitaban dormir, era algo biológico, por lo que los Escorpiones de Hierro tomaron turnos para cumplir esa necesidad.

— Bien.

Una pequeña sombra observó esas antorchas desde la distancia. Sonreía.

— Es momento de comenzar, y, como me disgustan las cosas problemáticas, lo que Satán instruyó… sí, dejaré que te encargues de ello.

—…si.

Lucifer dio instrucciones an antiguo demonio vagabundo junto a él, y el demonio apuntado de repente asintió con una expresión de sorpresa.
— Bueno, ya debería ser la hora.

Tras decir eso, rayos púrpura explotaron en los eriales nocturnos.

Los incontables rayos de calor produjeron caos en el campamento de los Escorpiones de Hierro.

— ¡Vamos!

Luego Lucifer ordenó a las tropas de los demonios que lo seguían, a lanzar ataques sorpresa.

Las ondas de ruido de alerta rápidamente se propagaron por todo el campamento de los Escorpiones de Hierro, pero Lucifer eligió ignorar eso y se fue directamente.

En el momento que los Escorpiones de Hierro se despertaron al descubrir el ataque, los atacantes deberían haberse movido a otro lugar.

Implementado por un pequeño número de elites, este era un ataque nocturno que era bastante normal en el mundo humano.

El propósito no era derrotar a los soldados enemigos, sino hace que los enemigos se sintieran aturdidos y se agotara su fatiga.

— ¡Ja, Jajaja! ¡No importa cuánto luche y golpee, es demasiado divertido!

Mientras Lucifer dejaba escapar sonidos de diversión, corría salvajemente a través del campamento de los Escorpiones de Hierro, el cual estaba iluminado por las antorchas en la noche.

— ¡¿Qué es lo que pasa?! ¡No pueden ver en la noche, bichos venenosos cuya única fuerza es ser duros!

Los rayos de calor de Lucifer perforaban fácilmente la piel metálica de los Escorpiones de Hierro, olvidan donde de infligir agitación, causando alboroto a través de los enemigos, Lucifer podría ser capaz de aniquilar a una o dos tropas por su cuenta.

Pero los enemigos eran los Escorpiones de Hierro, no un pequeño clan normal.

— ¿Hm?

Lucifer, ignorando las instrucciones de Satán, quien tomó acciones por su cuenta y llevó a cabo una masacre nocturna de forma descuidada, de repente sintió que sus movimientos se habían ralentizado.

— ¿Pero qué pasa…?

Aunque Lucifer paneaba dejar la emboscada nocturna porque sintió el peligro, sus alas ya no podían generar la fuerza de propulsión adecuada.

— Te detendrás ahora, demonio vagabundo de los eriales. La voz provino detrás de él.

— ¡Qu…guh!

Lucifer fue enviado a volar por un poderoso impacto.

Aunque se trataba de algo simple, no podía ser amortiguado con sus alas o magia demoniaca. Enviado a volar, Lucifer golpeó el suelo cercano, pero los choques no  terminaron allí.

Incluso si golpeó el piso, el cuerpo de Lucifer seguía siendo arrastrado por el suelo como si fuese presionado contra un cráter.

— Ugh… esto, esto es…

Lucifer trató de resistirse extendiendo sus alas, pero el poder misterioso que controlaba su cuerpo no se debilitaba.




— ¡Maldita sea!

Justo cuando Lucifer estaba ocupado resistiéndose, comprendió que una roca con apariencia de diente afilado se acercaba a ese lugar, desistió de estar resistiéndose a esa fuerza, y tal como Satán hizo en el pasado, disparó incontables orbes de madia demoniaca a través de la fuerza de su propia voluntad.

No apuntó a un lugar específico, y no se preocupó de que hubiesen camaradas a su alrededor, solo comenzó a disparar rayos de calor en todas direcciones.

— ¡Uwah!

Antes de ser perforado por la roca afilada, Lucifer, quien sintió el poder que restringía su cuerpo escapó frénicamente hasta el cielo.

— Que cerca… ¿qué tipo lo hizo?

Con el fin de evitar se limitado por el mismo poder, luego de elevarse rápidamente, Lucifer extendió sus alas, se volvió a su alrededor y bajó la vista al suelo.

Entre el campamento que estaba hecho un desastre debido a su propia emboscada nocturna, notó magia demoniaca con una presencia especialmente alta.

—…huh, sabía que solo tu tendrías esta habilidad.

— Esta es la primera vez que nos vemos así, ¿no?, demonio vagabundo de los eriales.

El que estaba de pie allí, era, sin duda alguna, el líder de los Escorpiones de Hierro, Alsiel.

— Viniste muy rápido, ¿es que acaso por tus chicos, incluso el jefe tiene que hacer el papel de centinela nocturno?

— ¿Crees que seriamos demasiado estúpidos como para no estar en guardia contra un ataque nocturno? Fuiste el único al que no se visualizó de día. Por lo que era mejor que yo también estuviese pendiente.

— Ya veo, parece que tu predicción estaba un punto por encima.

— Puedo matarte en este momento, ¿sabes?

— ¿Sería mejor si no lo hicieras? Incluso si puedes ser capaz de ganarme, te sería imposible escapar ileso. De esta forma, Adramelech y los demás, quienes a través de mis camaradas que desarrollaron esta emboscada nocturna junto a mí, se enterarían que estas herido, podrían atacar al instante.

Claro, era imposible que Alsiel no considerara eso, él mencionó intencionalmente ese tema para probar la astucia del oponente.

Aunque no mostraba su rostro, Alsiel estaba bastante sorprendido.

No esperaba que incluso el demonio vagabundo de los eriales no siguiera causando problemas sin rumbo, sino que incluso decidiera sus tácticas basadas en el futuro.
¿Quién fue el que hizo que Lucifer desarrollara el hábito de pensar? La respuesta era obvia.

—…regresa y repórtale a tu líder, no somos tan débiles como para quedar exhaustos por esos pequeños actos. En la mañana atacaremos brutalmente todos a la vez para acabarlos a todos. No crean que solo su lado tiene exploradores.

— Si, ayudaré a transmitirlo.

Lucifer mostró una sonrisa de poca horna como si planeara seguirle el juego a su oponente.

— Pero no puedo garantizar que nuestro jefe siga tus planes.

Tras decir eso, Lucifer voló en alto hacia el cielo y desapareció en la lejanía.

Alsiel no bajó su guardia, y hasta haber confirmado que Lucifer y los demás se habían retirado realmente, permitió que los reportes de daño de todas direcciones llegaran.
Luego le dijo a los comandantes de todas las tropas acerca de la situación del daño de esta vez y los regañó en el acto.

Como el enemigo fue subestimado, los Escorpiones de Hierro perdieron tres mil guerreros en un solo día.

Aunque todo el ejército estaba bastante complaciente porque diez años atrás habían ganado abrumadoramente a los Cuernos Cenicientos, una vez que todos los soldados supieron que todos esos graves daños fueron obtenidos en un solo día, las instancias de ser descuidados se redujeron.

Siempre y cuando este resultado fuese logrado, entonces las muertes de los tres mil guerreros tendrían algo de valor.

— A partir de mañana, las cosas ya no irán tal calmadamente para ti. Satán.

Alsiel le dijo eso a la figura que estaba oculta en la oscuridad y no podía ser vista por el general enemigo situado en la distancia.

— Eso fue lo que dijo Alsiel.

— Cielos. Aunque te dije que no actuaras por tu cuenta, ¿Cómo pudiste llevar a cabo un ejemplo como este?

Luego que Lucifer regresara y reportara los resultados de la emboscada nocturna, Satán dijo eso de forma molesta.

A diferencia de Adramelech y Camio, Lucifer nunca había liderado antes a ningún subordinado, por lo que luego de permitirle actuar de forma independiente, terminó haciendo algo inesperado.

Habría estado bien si Lucifer fuese el único desafortunado, como no fue dada ninguna instrucción de retirada de la emboscada nocturna, ya fuesen los demonios vagabundos o los Escorpiones de Hierro, se produjeron más sacrificios de lo esperado.




—…huh, como la meta más importante fue lograda, te dejaré ir por ahora. La otra parte comenzara a estar atenta desde ahora, por lo que a partir de este momento ya no se podrán llevar a cabo más emboscadas nocturnas. Puedes unirte a las fuerzas de guerrilla de la batalla general junto a Camio.

— En serio, si quieres elogiarme, al menos se un poco más honesto.

Lucifer dijo con descontento, pero Satán, quien en primer lugar no estaba elogiando a nadie, no escuchó a Lucifer.

Satán ya estaba preocupado por otras cosas.

— Bueno.

Dos demonios estaban junto a Lucifer.

Sus extremidades estaban contenidas por magia demoniaca y sogas físicas, lanzas sujetadas por los Cuernos Cenicientos también eran presionadas contra sus espaldas.
— Probablemente ambos crean que es extraño, ¿no? ¿Por qué no son asesinados e incluso traídos a este tipo de lugar?

Esos eran dos guerreros Escorpiones de Hierro.

El verdadero propósito de la emboscada nocturna hecha por las tropas dirigidas por Lucifer no era producir caos entre los Escorpiones de Hierro.

Sino, aprovechar la oportunidad del hecho que era de noche y el caos para obtener «rehenes» y volver sin ser descubiertos por el líder de los Escorpiones de Hierro.

La razón por la que no eligieron capturar a los soldados heridos en el día era para que los Escorpiones de Hierro no sintieran que «ellos serían tomados si vivían».

En el Mundo Demoniaco, el concepto de «rehenes» aun no existía.

Los soldados enemigos eran objetivos a ser asesinados, no había necesidad de hacer tal cosa como capturarlos. Los conceptos de la vida y la muerte y la familia eran completamente distintos a los de los humanos, los rehenes no tenían ningún tipo de valor.

Pero en realidad, los soldados enemigos eran baúles importantes de información cuando se analizaban las situaciones de batalla.

Equipamientos, ubicación, miembros, tácticas, todo eso era información preciada que otorgaría una ventaja al ejercito enemigo.

Pero si Alsiel descubría que sus subordinados fueron capturados vivos por el enemigo, inmediatamente deduciría el concepto de «rehenes».

Claro, con la habilidad de Alsiel, tarde o temprano él terminaría deduciendo el concepto por sí solo. Además, él podría sentir las intenciones de Satán basándose en las acciones de su lado. Pero, claro, mientras más tarde sucediera, mejor.

— Ugh….

— ¡¿Q-que es lo que planean hacer?!




Habia más confusión que miedo entre las miradas de los Escorpiones de Hierro.

Los guerreros demonio siendo capturados por el enemigo significaba la muerte. Sin embargo, como cada guerrero demonio estaba mentalmente preparado para ello, no tenían miedo de morir.

Al contrario, la situación de ser mantenido extrañamente con vida era lo que lo hacia extraño.

— Comencemos por las presentaciones. Me llamo Satán. Soy el líder del ejército que actualmente lucha con todos ustedes.

— ¡!

Las miradas de los dos Escorpiones de Hierro mostraron sorpresa, pero luego de eso, ambos fueron enfrentados a un encuentro mucho más sorprendente.
— Lo siento por ser rudos con ustedes dos. Les quitaré las ataduras. Levántense.

El hombre que se llamó a sí mismo líder del enemigo, no solo no los mató, incluso dijo que les quitaría las ataduras. Sin embargo, la magia demoniaca y las sogas que los limitaban realmente fueron removidas. Aunque los Cuernos Cenicientos aun apuntaban las lanzas en sus direcciones, y su propio poder no sería efectivo contra el líder enemigo, ambos Escorpiones de Hierro, quienes creían que iban a ser asesinados, mostraron expresiones como si estuviesen pensando en cómo establecer una última resistencia.

Comparado con ello, la expresión de Satán demostraba que él sentía que la determinación de ambos Escorpiones de Hierro era muy interesante.
— No se preocupen. Mientras no den un paso en falso, no los mataré. Solo les haré unas cuantas preguntas. Siempre y cuando respondan honestamente, además de liberarlos de inmediato y que vuelvan a su campamento de Escorpiones de Hierro, cumpliré cualquier petición que tengan. ¿Qué hay con ello, suena bien, no?

— ¿…..?

— Hablar sobre las posibilidades de que ambos mueran luego, sería solo al tratar de herirnos, o escapar de vuelta al campamento Escorpión de Hierro. Además de eso, ambos pueden hacer lo que quieran. Oh, sí, ¿por qué yo, como el líder, no les presento personalmente al grupo más reciente en el Mundo Demoniaco? ¿Qué hay de ello, quieren continuar?

Los dos Escorpiones de Hierro miraron a Satán como si observasen a una criatura extraña.

Los nombres de los dos guerreros Escorpiones de Hierro eran Irugium y Gingam respectivamente.

Aunque ambos estaban sorprendidos, obedientemente siguieron de cerca al demonio llamado Satán, cuya espalda estaba frente ellos de forma desprotegida y si la guardia en alto.

La base actual de los Cuernos Cenicientos estaba dentro de una montaña junto al lago, el espacio con forma de ciudad, y el líder enemigo ahora les ofrecía enseñárselas.

— Somos el «Ejército del Rey Demonio», los primeros miembros solo son Camio, los Pahalo Dainino y yo, un grupo pequeño. Luego de eso, con la ayuda de Lucifer y Adramelech, varios clanes fueron reunidos, y crecimos de tal forma que fuimos capaces de luchar directamente contra ustedes los Escorpiones de Hierro.
Sin limitarse, Satán le explicó a ambos sobre todo el ejército que estaba luchando contra los Escorpiones de Hierro dándole el grandioso nombre de «Ejército del Rey Demonio».

— Aunque podría ser difícil de creer, no estamos luchando con el fin de erradicarlos a todos ustedes. En lugar de eso, esperamos que ustedes también se unan a nosotros, al «Ejército del Rey Demonio».

— ¿…qué tipo de idioteces estás diciendo?

— Irugium murmuró. Aunque Gingam se congeló al ver a Irugium interrumpir al lider enemigo, Satán no mostró preocupación por el insulto lanzado por dicho soldado enemigo.

— No te preocupes, ya estoy acostumbrado a escuchar esas palabras. Camio también era así al principio. Aunque a pesar de todo tomó a un mocoso apestoso de otro clan.
Satán comenzó a hablar mientras sonreía.

— Pero, como recientemente hemos alcanzado cierto nivel de escalas y resultados, que hasta incluso los demonios vagabundos con los que nos vimos por primera vez están dispuestos a escucharnos con seriedad. Aquí estamos. Este lugar es la clave del «Ejército del Rey Demonio» de la que he pensado.

Tras decir eso, Satán se detuvo en frente de cierta puerta metálica.

En esta cueva que pasaba a través de la montaña, tras una serie de modificaciones a lo largo del tiempo, el lugar se había convertido en un lugar cómodo para vivir, pero por el tamaño de la puerta, podía verse que algunos lugares habían conservados sus tejados altos y áreas espaciosas.

Las presencias mezcladas de un gran número de demonios podían sentirse desde el otro lado de la puerta.

— ¡Bien!

Una vez Satán empujó la puerta con algo de fuerza, ambos inmediatamente sintieron la vivida actividad y energía en el interior.

— ¡Qu…..!

Irugium y Gingam dejaron escapar gemidos de sorpresa al mismo tiempo. La escena al otro lado de la puerta excedió completamente sus expectativas.

En el gran espacio, el suficiente para albergar mil Cuernos Cenicientos, había diversos tipos de demonios reunidos dentro de una lucha unos con otros.

Pero no era la masacre que normalmente se veía. Esta veía a la otra parte como un camarada, era un entrenamiento simulado con el fin de incrementar sus habilidades.

Aunque las figuras de los clanes Cuernos Cenicientos y Pahalo Dainino que conformaban la fuerza de batalla principal del «Ejército del Rey Demonio» podían verse, en este lugar, ellos eran minoría.

No menos de cincuenta tipos de demonio NO estaban asesinándose entre sí, sino que estaba reunidos en un solo lugar, entrenando.

Los demonios que entrenaban sus técnicas, demonios dándole mantenimiento a sus armas, demonios entrenando su magia, aunque había todo tipo de demonios allí, algo quedaba claro, sin importar a que parte del Mundo Demoniaco uno se dirigiese, esta escena era imposible de ver.

— Oye~ Berianza.

Tras mirar satisfecho a los sorprendidos Irugium y Gingam, Satán pronunció el nombre de alguien.

— Oh~

A continuación, un hombre pequeño y delgado caminó fuera de los diversos tipos de demonios.

Se trataba de un hombre vestido de forma simple, pertenecía a un pequeño clan Goblin cuya estatura no alcanzaba ni siquiera a la cintura de los Escorpiones de Hierro.

— Lord Satán, ¿necesita algo?

— Estos dos son Irugium y Gingam. Quiero registrarlos como los miembros de apoyo de la décima quinta tropa guerrillera. Voy a darles un recorrido con el fin de convencerlos, por lo que es probable que estos dos vayan contigo luego. Cuento contigo.

— Si, si, si, comprendido. Irugium y Gingam, ¿no? Pero, Lord Satán, aunque las tropas guerrilleras están bien, ¿no sería mejor encargarlos de cuidar a los wyverns? Últimamente ese lugar ha estado quejándose por estar falta de personal.

— Hm… pero quiero que se acostumbren primero al ambiente de aquí, por lo que las tropas guerrilleras serian mejor. Las tareas de los wyverns aún son un reto, por lo que incluso si ellos están cortos de personal, no podemos reponer los números de forma descuidada.

— Si, si, si, tiene razón. Lo entiendo. Entonces haremos como usted dice.

— Luego que el goblin llamado Berianza bajara su cabeza de forma poco elegante, se alejó con pasos ligeros.

— Ese de ahora, ¿era… del clan Goblin?

— Se diría que un demonio vagabundo del clan Goblin. Aunque tiene esa apariencia, es realmente bueno portando dagas, incluso tiene habilidades de negociación para liderar chicos rudos y violentos, por lo que lo elegí como líder de las tropas guerrilleras.

Satán respondió a la pregunta de Gingam.

— P-pero una tropa liderada por un goblin… ¿pueden realmente formar una fuerza de batalla?

— La posición de un comandante debería ser tomada por alguien con una mente calmada y que tenga buen ojo para la gente. Las tropas de ese chico son muy fuertes, ¿saben? Aunque Berianza es un demonio débil, bajo su mando están los demonios vagabundos fuertes que nacieron de clanes de bestias demoniacas y demonios calavera. Ellos aquí son considerados representantes que son más fuertes que otros.

Satán dijo eso mientras apuntaba su propia cabeza y le dio una palmada a los hombros de ambos demonios sorprendidos.
— Bueno, ahora debemos avanzar al próximo lugar.

Tras decir eso, Satán dejó atrás a ambos demonios que se encogieron mientras eran palmeados en el hombro y comenzó a moverse al próximo sitio.

— ¿Esto es… algún tipo de fábrica?

Satán asintió en respuesta a la pregunta de Irugium.

— Exacto. Este lugar es manejado por el clan Dorudolf, por lo que si sienten que sus manos son lo suficientemente agiles, pueden hablar con Berianza, y pedir que los trasladen aquí.

En este lugar descrito como una fábrica por Irugium, había muchos Dorudolf, pequeños y robustos, miembros de un clan menor, caminando por todos lados.

El clan Dorudolf era un clan que vivía bajo tierra, y eran hábiles haciendo objetos con magia demoniaca.

— Los equipamientos en los wyverns y el mantenimiento de las armas son hechos aquí. Pero, mira esto. ¡Oye~ Daeglif!

Satán volvió a llamar a alguien. Cuando ellos vieron la apariencia del demonio que fue llamado, Irugium y Gingam abrieron sus ojos de par en par, otra vez.
El demonio llamado Daeglif era de un clan Gigante.

Aunque las sub-especies estaban incluidas, el clan Gigante estaba distribuidos por las diversas tierras en el Mundo Demoniaco, un clan con una población enorme, normalmente eran visto cómo demonios estúpidos que no tenían buenos puntos además de su fuerza bruta.

— ¿Qué sucede… Lord Satán… gente nueva…?

Luego que Daeglif dijera eso lentamente, él miró a Irugium y Gingam.

— Si. Ellos son Irugium y Gingam. Aunque ellos son demonios de los Escorpiones de Hierro, quienes ahora luchan con nosotros, luego se unirán a las tropas de Berianza. Su armadura y equipamiento parece haber sido toda destruida por Lucifer, por lo que si es para un uso de emergencia, por favor ayúdalos a preparar algún equipo.

— Jojo… déjemelo a mí…

Daeglif asintió, sacó del bolsillo de su cintura algo que parecía planta de vid y la colocó forzadamente en el hombro de Irugium, desde la parte frontal.

— ¿Q-que haces?

Irugium gritó con frenesí, pero Daeglif no se preocupó en lo absoluto, y siguió colocando la vid en la cintura de Irugium, en la pierna, y de la cabeza hasta la punta de su pie, y doblaba sus dedos dedos cada vez que estaba calculando algo.

Luego Gingam experimentó lo mismo y se desmayó del miedo, Daeglif exhaló por su nariz, preocupado.
— Foosh… en estos momentos no tenemos… nada que encaje en las medidas

— Entonces haz lo mejor que puedas para hacerlo lo más rápido posible. Habrá más de sus camaradas uniéndose luego, por lo que es mejor hacer los preparativos para hacerlos en masa.

— Entiendo… primero, vuelvan, mañana. Irugium y, Gingam. Tras decir eso con lentitud, Daeglif se volvió y se fue.

— Aunque ese chico es del clan Gigante, sus manos son extrañamente ligeras. Luego de pasar a través de la guía del clan Dorudolf, él incluso aprendió a forjar metal, coser tela y cuero, por lo que en lugar de luchar en el exterior, él sería más útil quedándose aquí, trabajando, por eso él se ha quedado aquí para hacer la ropa que le gusta, y lo ha hecho por más de diez años.

Un demonio Gigante que en realidad es capaz de fabricar atuendos. ¿Por qué existe una cosa tan divertida? Pero Irugium y Gingam sabían que lo que estaban viendo en ese momento confirmaba por completo lo que Satán dijo.

— Bueno, el próximo destino es el último. Después de todo, volveremos al primero…

El último lugar al que Irugium y Gingam fueron llevados fue el gran salón donde ellos fueron detenidos.
Pero a diferencia del principio, unos cuantos demonios más fueron añadidos.

— ¡…..!

Ambos se encogieron, nerviosos. Pues los generales enemigos estaban todos reunidos.

El líder Cuerno Ceniciento, Adramelech; el demonio vagabundo más poderoso, Lucifer; y Camio, quien incluso Alsiel llamaba con respeto el General Ave Demonio y estaba al tanto de ello.

Todos ellos eran oponente que Irugium y Gingam no serían capaces de igualar sin importar cuanto resistieran.

Satán se puso de pie frente a Irugium y Gingam y comenzó a presentarlos en un tono no muy distinto al que había usado hasta ahora.

— Aunque creo que ambos deben conocerlos, pero por el orden en que están estos demonios, este es Adramelech, Lucifer y Camio. Ellos son los miembros centrales del «Ejército del Rey Demonio» que lidero. Con lo que han visto hasta ahora, creo que ambos deberían comprenderlo, el propósito del «Ejército del Rey Demonio», no es aniquilar a los clanes opositores. Sino la unificación del Mundo Demoniaco.

En frente de esos grandes demonios, Irugium y Gingam no se atrevieron a moverse. Pero las palabras de Satán llegaron a sus oídos.

— Aunque es difícil que ambos lo crean en este momento, planeo hacer que ustedes, los Escorpiones de Hierro y su líder, Alsiel, se nos unan. Pero Alsiel no es el tipo que haga eso de forma obediente con una simple invitación. Por lo que he estado pensando la forma de hacer que todos se unan a nosotros. La conclusión final sería que tengo que ganarles a ustedes y a Alsiel.

Satán dijo pesadamente.

— Ahora voy a ordenarles que ambos comiencen a traicionar desde ahora. Dígannos todo lo que saben de los planes de batalla de Alsiel. Pero, les prometo a los dos. Definitivamente no voy a dejar que permanezcan como traidores. Yo integraré a las tres personas aquí, a Alsiel y a todos ustedes bajo mi comando.

—…….

Irugium y Gingam no pudieron evitar mirarse el uno al otro.

Luego, pensaron acerca de este extraño demonio frente a ellos, y el significado detrás de las escenas que vieron.

— Bueno, comenzaré a preguntar.

Obedientemente, los dos Escorpiones de Hierro esperaron lo que Satán les diría a continuación.

— ¡Tropa del flanco izquierdo, dispersos por la emboscada enemiga! ¡Incapaces de mantener la formación, comiencen la retirada!

— ¡Tropa guerrillera del flanco derecho, atraídos por la tropa aérea enemiga! ¡El avance es menos de la mitad de lo planeado!

— ¡Las tropas centrales parecen haberse involucrado con las fuerzas principales de los Cuernos Cenicientos! ¡Adramelech y los incontables clanes pequeños están ejecutando olas de ataque hacia ellos! ¡Las tropas en ambos flancos están en caos, y no pueden apoyar a las tropas centrales a tiempo! ¡Una vez que las batallas alrededor sean atravesadas, será difícil seguir manteniendo esto!

— ¡¿Pero qué es esto…?!

Tras encargarse de todos los reportes, Alsiel analizó airadamente la situación de batalla.

Aunque Alsiel le había advertido a Lucifer por adelantado que ocurriría una batalla de todo o nada, él ya se había preparado cuidadosamente de antemano, por lo que esta debería ser una batalla de ataque a la ciudad donde Alsiel, quien hubo protegido a su clan durante años, y con gran éxito, debería ser capaz de ganar fácilmente tras ejecutar tácticas de batallas en diversas áreas del campo de batalla.

Sin embargo, tras iniciar la lucha, la ruta de avance de los Escorpiones de Hierro había sido visualizada por el enemigo.

Especialmente las que avanzaban por el flanco izquierdo, como si sus códigos hubiesen sido percibidos, sus enemigos estaban pisándole los talones.

El secreto de las tropas de wyverns apareciendo de repente en el cielo no había sido resuelto, y Alsiel, quien debería tener una ventaja en termino de poder militar y habilidad, entendió claramente que los Escorpiones de Hierro estaban en problemas.

— No se puede evitar. Aunque no planee enviarlos tan pronto. Alsiel frunció el ceño, y entregó su orden al soldado mensajero.

— ¡Llama a las tres mil tropas guerreras estacionadas en la ciudad de piedra de los Cuernos Cenicientos! ¡Si no enviamos todo nuestro poder de batalla, seremos incapaces de derrotar al enemigo!

— ¡E-entendido!

Justo cuando el soldado mensajero corrió para entregar las instrucciones de Alsiel, uno nuevo lo empujó y entró.

— ¡Reporte urgente! ¡La ciudad de piedra ha sido atacada!

— ¡¿QUÉ?!

Alsiel y el guerrero que recibió las instrucciones gritaron con sorpresa.

— ¿Son las tropas de Camio?

Alsiel mencionó el nombre del gran demonio enemigo que no había aparecido, el mensajero sacudió su cabeza y respondió:

— ¡Aun no hemos descubierto señales de Camio! ¡Pero hemos sido atacados por las tropas demonio voladores con el clan Pahalo Dainino como su centro, no solo nos han atacado… la ciudad de piedra de los Cuernos Cenicientos parece haber sido recuperada por el enemigo!

Incluso si tenía miedo de enojar al líder del clan, el soldado mensajero siguió mencionando los reportes llenos de desesperación.

Alsiel quedó atónito.

Seria entendible si ellos fuesen derrotados por las tropas lideradas por el General Ave Demonio, pero ¿cómo tres mil tropas Escorpiones de Hierro perder ante una sola tropa de Pahalo Dainino?

— ¿Qué hay de los tres mil guerreros en la ciudad de piedra?

— Sobre eso… no hay información, temo que ya…

— ¡Ugh!

Alsiel apretó sus dientes con furia, y ascendió rápidamente al aire como si fuese un cohete.

Mirando desde el aire hacia abajo, al campo de batalla, los Escorpiones de Hierro estaban en una desventaja obvia. Las tropas de wyverns enemigas luchando en la distancia, tras descubrir la figura de Alsiel, comenzaron a lanzar orbes de magia demoniaca en esa dirección aunque era imposible alcanzarlo a esa distancia, eso demostraba cuan relajado estaba el enemigo.

Tras deshacerse con descontento de los orbes de magia demoniaca solo con su mirada, Alsiel mostró una expresión de piedra tras ver a las tropas de Adramelech y Lucifer.

— ¿Qué sucede… ya que Adramelech y Lucifer están allí, dónde está Camio…?

Incluso si se ejecutaban una o dos estrategias de batalla, no causaría efectos notables en la situación de batalla actual.

El líder enemigo Satán, usando algún tipo de magia desconocida, realmente vio a través de las estrategias de batalla cultivada durante años por los Escorpiones de Hierro.
Los métodos que Alsiel podía usar en este momento, eran pocos.

— ¿…deberíamos retirarnos?

Esta táctica también era una razón histórica del por qué los Escorpiones de Hierro fueron capaces de hacerse tan fuertes.

Alsiel tenía muy claro el significado de la acción de retirarse. Escapar de un poderoso enemigo no se consideraba derrota, sino una operación para obtener la victoria en el futuro.

Aunque muchos camaradas ya fueron asesinados por otros clanes antes de que este pensamiento se desarrollara, luego que los miembros del clan entendiesen poco a poco la importancia del escape, las fuerzas de los Escorpiones de Hierro rápidamente se hacía más fuerte.

Esta vez Alsiel actuó en respuesta al reto de Satán para aniquilar un enemigo futuro, pero parecía que ese juicio fue demasiado apresurado.




Claro, esta era una humillación. Pero con el fin de obtener una oportunidad para obtener venganza por ese insulto, él tenía que soportarlo por ahora.

Luego que Alsiel se hiciera la idea, se preparó para regresar al suelo y dar la orden de retirada a varios lugares.

Justo en ese momento.

— ¿Qué… es eso?

Alsiel miró detrás de él. No era el campo de batalla de Adramelech o Lucifer. Detrás del clan Escorpión de Hierro. La dirección de la que venían los
Escorpiones de Hierro.

Desde detrás de ellos, algo se acercaba a ese lugar.

No eran refuerzos. Además de los tres mil soldados en la ciudad de piedra, los guerreros Escorpión de Hierro habían reunido a todos en el campo de batalla.
Si era así, ¿qué clan era ese? Alsiel se concentró y miró.

— ¡Ese no es… un clan… ¿qué es… qué es eso exactamente…?! Alsiel gritó con sorpresa.




Él sabía que el ejército de Satán reunió muchos demonios vagabundos. En realidad, había demasiados clanes en el campo de batalla además de los Cuernos Cenicientos y Pahalo Dainino.

¿Pero qué era eso? Una cantidad nunca antes vista, un ejército de clanes mixtos que nunca se vio antes ahora se acercaban a ese lugar como si de repente fueran a atacar la retaguardia del ejercito Escorpión de Hierro.

La cantidad estaba cerca a los diez mil.

Y no importaba cuanto pensara en ello, ese misterioso y enorme ejercito enemigo no eran refuerzos de los Escorpiones de Hierro.

Como si confirmara sus pensamientos, Alsiel vio a un miembro del clan Pahalo Dainino liderando a ese ejército misterioso desde el aire.

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