Hataraku Maou-sama! (NL)

Volumen 0

Capítulo 1: ¡Hataraku, Rey Demonio y Compañia! Hace Mucho Tiempo

Parte 2

 

 

En la frontera norte del Mundo Demoniaco, el cual estaba rodeado por un cielo color carmesí, nubes negras y una tierra carmesí, dos gritos airados resonaron.

Aunque todas las montañas de esta región estaban degradadas y erosionadas, este enorme erial estaba distribuido con numerosas y enormes piedras redondeadas. En la esquina de este desierto, el cual era comúnmente conocido como «Eriales Canto Rodado», había un lugar que apenas podía ser llamado asentamiento, una pequeña aldea donde las cabañas eran construidas de esos guijarros.




En una pequeña casa donde no se podía decir si era un edificio o una pila de escombros, el sonido continuo de un anciano y un niño discutiendo podía oírse.

— ¡Por eso digo que estás siendo demasiado descuidado!

— ¡Tonterías! ¡¿Cómo podrías saberlo si no lo intentamos?!

— ¡Este tipo de cosas no es necesario probarlas para que sepamos el resultado!,¡Si un mocoso como tú va, probablemente mueras a tiros desde una distancia en la que ni siquiera tengas la oportunidad de ver sus alas!

— ¿Quién sabe? ¡Inesperadamente él podría ser alguien con quien sea fácil de hablar!

— ¡Si tengo que decir cuán brutal es él, ni siquiera pude encargarme de él en mi juventud! ¡Y ahora tú crees que puedes hablar con él!

— ¡¿A quién le importa lo que fuiste durante tu juventud?! ¡¿Entonces qué diablos sugieres?!

— ¡Es por eso que te estoy diciendo que tenemos que pensar en lo que se va a hacer a continuación! ¡Tú no entiendes lo que te digo, maldito mocoso!

Entre el ruidoso vendaval que estaba lleno del hedor de la sangre y el odio, la voces en disputa de un anciano y un joven podían oírse.




— ¡No llames a la gente maldito mocoso, maldito viejo!

— ¡Mocoso, ¿te atreves a llamarme maldito viejo, A MI?!

— ¡Ah, ay, ay, ay, ay, eso duele, duele!

El maldito viejo, quien estaba agitado por las crueles palabras del estúpido mocoso, apretó la delgada garganta el maldito mocoso.

— ¡Me equivoqué! ¡Es mi culpa, ya suéltame!

— ¡Hmph! ¡Soy completamente incapaz de ver que tienes intención alguna de reflexionar o respectar a tus mayores! ¡¿Por qué no solo te aplasto hasta que mueras aquí mismo?!

— ¡Lo siento! ¡Ya dije lo siento! ¡Es mi culpa! ¡Escucharé todo lo que tengas que decir! ¡Uwah!

Comprendiendo quizá, que el viejo apestoso estaba hablando en serio, el mocoso comenzó a disculparse con sinceridad. El viejo lanzó al mocoso contra el piso como si este se tratase de un trozo de basura.

— Cof… cof… no aprietes en serio la garganta de las otras personas… Camio.

En la pequeña casa tenuemente iluminada estaba un joven demonio, cuya espalda estaba sucia por el polvo, mirando con sollozos al demonio que le había agarrado su  garganta.

El viejo demonio fue llamado Camio, y tenía extremidades que eran de humanos, la cabeza de un ave, alas que crecían de su espalda y todo su cuerpo cubierto por plumas negras. Aunque era viejo, sus ojos aún seguían siendo agudos, y reprendía con su pico igualmente afilado.

— ¡Ni siquiera puedes ver la diferencia entre tus propias habilidades y las del enemigo, y aun así te atreves a decirme cosas insanas, eres quinientos años muy joven! ¡Escucha bien, Satán!

Camio aclaró su garganta y seriamente bajó la vista hacia el joven demonio que estaba levantándose del suelo.

Sin embargo, el joven demonio llamado Satán, quien tenía dos cuernos, pequeñas alas, pequeña contextura, y una mitad inferior que se asemejaba a la de una cabra, a pesar de estar llorando por la magia y audacia de Camio, miró a este sin miedo.

— ¡Contra ese demonio vagabundo que ni siquiera yo pude derrotar, eres dos mil años demasiado joven!

— ¡Ugh!

Satán tosió un par de veces para ajustar su respiración y luego se volvió hacia Camio y, con el mismo tono agitado de antes de ser estrangulado, replicó:

— ¡Camio, eres el único que debería escucharme con cuidado! ¡¿Quién dijo que yo quería derrotar a ese tipo?! ¡Dije que quería ponerlo de nuestro lado!

— ¡Idiota! ¿Es que aún no lo entiendes? Huh, creer que en realidad yo pensaba que este estúpido mocoso tenía algo de capacidad, ¿me estoy volviendo senil?

— ¿A quién le importa si te estas volviendo senil? ¡Solo escúchame! ¡Y no me llames mocoso estúpido, cerebro de pájaro!

Una vez más, Satán lanzó una frase franca hacia Camio, quien comenzó a suspirar.

— ¡Imperdonable, maldito mocoso!

— ¡Ay, si eres ruidoso! ¡Qué General Ave-Demonio, cerebro de pájaro, cabeza de piedra, viejo apestoso!

Luego, Satán comenzó una intensa lucha con el una vez más agitado Camio.
— ¡Maldita sea! ¡Suéltame, viejo apestoso! ¡No me agarres la cola!
— ¡No, solo esta vez, no puedo escucharte! ¡Escucha bien, Satán!
Camio dejó escapar otro suspiro y miró directamente el rostro del joven demonio que él había levantado del piso.
— ¡No incluyas a ese Lucifer junto a los otros demonios vagabundos! ¡Él es tan poderoso que fue capaz de aniquilar a todo el grupo de Ciclopes1 que exterminaron todo tu clan, y él salió completamente ileso.
— ¡Ya estoy cansado de escuchar eso!
— ¡Entonces, ¿por qué no lo entiendes?! ¡Ese Lucifer pudo destruir a los demonios que fueron diez veces más poderosos que el clan Oveja Negra al que perteneciste! ¿Aun piensas que puedes tomar dicho oponente por tu cuenta?
— ¡Es por eso que lo estoy diciendo!
Satán, quien estaba siendo levantado del suelo por su cola, comenzó a sacudir sus extremidades de un lado a otro.

1 Los que recuerdan en el volumen cuatro los famosos Demonios Tatuados de Un Ojo, bueno, la versión de Yen Press los traduce como Cyclopeans. Las RAW tienen este término escrito en furigana.

— ¡Que no lo estoy buscando para un duelo!

— ¿Aún no lo entiendes? ¡Lo que quiero decir es que solo entrar en contacto con él, es algo peligroso!

La lucha y los argumentos de las dos personas, así como tal, volvieron al punto de partida.

Ese demonio una vez fue llamado el General Ave-Demonio

El líder del clan Pahalo Dainino tenía alas negras y un pico afilado, así como también un cuerpo cubierto con plumas del mismo color de sus alas. Era habilidoso en varios tipos de magia y era capaz de usar el Idea Link para entender todos los lenguajes de Demonios. Y además parecía ser un espadachín famoso.

En cuando al porque fue usada la frase «parece ser», es porque el que le dijo a Satán esas cosas fue el mismísimo Camio, por lo que él era incapaz de verificar que esos hechos fuesen ciertos.

Esencialmente, con respecto al poder del clan Pahalo Dainino, una vez que remueves la habilidad de volar, realmente no queda nada sobresaliente sobre ellos. Más allá de ello, una vez que ellos pierden una gran cantidad de magia demoniaca, tienen la característica especial de que sus cuerpos se encogen.

Claro, existe una habilidad especial para este poder de encogimiento. Una vez que sus cuerpos lo experimentan, ya sea para escapar del enemigo o seguir algo, era una cosa beneficiosa.

Aunque era una habilidad que poseían por naturaleza, sin duda, en términos de estrategia de batalla para sobrevivir a los diversos terrores en el Mundo Demoniaco, esta capacidad podía ser considerara pobre.

Cuando Camio conoció por primera vez a Satán, este ya era bastante viejo.

El clan Pahalo Dainino puede considerarse por tener cuerpos débiles, esto también está reflejado directamente por la débil posición de este clan, donde solo existía un conteo de aproximadamente dos mil.

Y aquellos con la capacidad suficiente para ser clasificados como guerreros, solo consistía en un cuarto del grupo, es decir, unos quinientos de ellos.
Como el más fuerte del grupo era el viejo Camio, se podía predecir cuál sería el destino del clan Pahalo Dainino.
Incluso así, Camio fue el «primer demonio que podía comunicarse» que Satán conoció cuando deambulaba solo por el Mundo Demoniaco.

Satán escuchó muchas cosas sobre Camio, la mayoría de estas eran las mismas que «esa mujer» le dijo. Incluso, «esa mujer» en ocasiones mencionaba el nombre de Camio.

Camio también tenía alta estima por el tipo de conocimiento y sabiduría que no se igualaba a la de un joven demonio de un clan débil, por esa razón, los dos estuvieron conociéndose mutuamente durante una década.

— Hu… hu… escucha, mocoso apestoso…

— Hu… hu… ¿q-que pasa, viejo apestoso…?

Los dos, quienes estaban completamente exhaustos, colapsaron en el suelo se miraron el uno al otro mientras trataban de respirar.

— Puedo comprender tus ideas de querer cambiar el Mundo Demoniaco. Pero en este momento no tienes la habilidad para ello. Cada travesía comienza con un primer paso. ¿Puedes escuchar obedientemente mi consejo y centrarte en expandir tu influencia y reunir experiencia?

— ¡Incluso si dices esas cosas! Satán escupió algo de sangre y dijo:

— La mayoría de los demonios vagabundos cerca de aquí fueron derrotados por nosotros, ¿no? Y todas las habilidades de esos chicos son casi las mismas que las de los jóvenes guerreros de Pahalo. ¿Entonces adónde más quieres que vaya?

¿Existen otros oponentes que podamos derrotar?

—…..

Camio fue incapaz de responder inmediatamente la pregunta de Satán.

Sin que Satán se lo recordara, Camio también sabía que una de las razones detrás del declive del clan Pahalo Dainino era debido al crecimiento de los ricos clanes vecinos.
Cuando Camio nació, él era fuerte hasta el punto que fue llamado para ser un demonio que revolucionaría al clan Pahalo Dainino.

En el pasado, Camio tuvo el poder de hacer retroceder a todos los clanes atacante por su cuenta. Pero en los años recientes, los clanes vecinos también producían demonios tan fuertes como Camio.

Al mismo tiempo, cuando el poder de Camio comenzaba a declinar, los clanes formidables cerca de ellos comenzaron a invadir, causando un declive agudo en los números del clan Pahalo Dainino.

De lo que Satán escuchó, en los últimos años, el clan Pahalo Dainino ha estado retando intencionalmente a esos que se eran considerados «demonio vagabundos», demonios que no pertenecían a ningún clan y se funcionaban por su cuenta, obteniendo la victoria en repetidas ocasiones sin segar sus vidas, pera así dejar que se unieron al grupo y funcionaran como guardias.

Gracias a eso, el poder de ataque de todo el asentamiento tuvo una tendencia de incremento. Pero aun así, aún no había un demonio cuyo poder excediera el de Camio.

Por supuesto, una vez que tal demonio apareciera, se invocaría el fin del reinado de Camio y en el peor de los casos, eso podría amenazar su vida. Pero en cuanto a aquellos que ahora estaban reunidos bajo su poder, la mayoría eran incapaz de defenderse contra las amenazas de los demonios vecinos que no tenían su apoyo.

Y Satán era uno de esos demonios que pudo sobrevivir debido a la protección de Camio.

— Si fuéramos demasiado lejos para cazar demonios vagabundos, entonces definitivamente seriamos descubiertos y aniquilados por esos clanes ricos. Sin embargo, no podemos encontrar más oponentes en nuestra zona segura, ¿cierto?

Luego que Satán dijera eso, él volvió su cabeza en cierta dirección.

— Los «Eriales Canto Rodado», en donde nos encontramos, está ubicado en los límites influenciados por el clan Cuerno Ceniciento del lado Oeste y el clan Escorpión de Hierro del lado Este, siendo considerado un espacio vacío. Y la razón por la que este lugar terminó de esa forma es porque todos tienen miedo de ese Lucifer, a quien eres incapaz de derrotar, siendo ese el por qué nadie se atreve a acercarse, ¿cierto?

Satán usó su dedo para dibujar en el suelo sucio, una versión simplificada de las influencias del área a su alrededor.

Camio usó sus ojos para seguir los movimientos del dedo de Satán, al mismo tiempo, dejó escapar un graznido que no fue oído por el pequeño demonio.

Aunque Camio solía condenar a Satán por no tomar las cosas con completa consideración, este joven demonio era capaz de usar naturalmente la cultura que fue preservada por una minoría de clanes -«las palabras»-, y esto era algo muy inusual.

— Sabemos mejor que nadie por qué este lugar se ha convertido en un espacio vacío, y no es porque Cuernos Cenicientos o Escorpiones de Hierro nos están asustando. Si Lucifer deja el norte del Erial Canto Rodado… deja las Dunas y se va a otro sitio, entonces estaremos en peligro, ¿no?

— Ugh.

Camio asintió con una expresión amarga.

Comenzando por la tierra reclamada por el clan Pahalo Dainino y extendiéndose todo el camino hasta el lado Occidental, estaba la base del clan Cuerno Ceniciento. Sus rasgos principales eran sus cuerpos enormes y altamente musculosos, una barba gris profundo y la cabeza de un toro. Ellos era un clan muy poderoso donde su orgullo era la fuerza.

La población del clan Cuerno Ceniciento era, al menos, el doble del clan Pahalo Dainino. Pero más allá de ello, al contrario de sus rudas apariencias, ellos también eran una tribu de guerreros habilidoso en la magia de precisión.

Por otro lado, el clan Escorpión de Hierro podría no tener el mismo tipo de fuerza que el clan Cuerno Ceniciento. Pero como su nombre lo implicaba, tenían una fuerte defensa debido a la armadura que cubría todo su cuerpo. Su cola con punta dividida también potenciaba su habilidad de ataque de forma que pudiese ser subestimada.

Además, su número de guerreros era tan grande que superaba con creces la comprensión más allá del clan Pahalo Dainino. Indiscutiblemente, ellos eran el clan más formidable en el lado norte del Mundo Demoniaco.

Y visto en el centro de esas dos influencias y manteniéndose vivos furtivamente, están los demonios cuyos números no eran suficiente para formar una fuerza decente como esos de clanes débiles como el clan Pahalo Dainino o el clan Oveja Negra, en el que nació Satán, o esos «demonios vagabundos» anteriormente nombrados.

Bajo circunstancias normales, los clanes débiles y los demonios vagabundos evitarían agitar a los clanes formidables como Cuernos Cenicientos o Escorpiones de Hierro, y apenas vivían sus días.

Sin embargo, el tema principal del argumento de antes entre Satán y Camio –el demonio vagabundo Lucifer–, tenía una fuerza que estaba a un nivel distinto de los usuales demonios de esa clase.

Sea que se tratase del territorio del clan Cuerno Ceniciento o del clan Escorpión de Hierro, o de la tierra donde residían los demonios vagabundos o clanes débiles, Lucifer vagaba entre ellos sin cuidado, y mientras por capricho asesinaba brutalmente a otros demonios, él era clasificado como algún tipo de desastre natural.
Y dado el hecho de que los dos clanes formidables en la región norte se tenían una profunda animosidad pero no hacían contraataques eficientes, podía verse que las habilidades de Lucifer estaban más allá del sentido común.

Sin embargo, Satán seguía queriendo acercarse a ese demonio vagabundo, quien por lógica, era menos amigable que el clan Cuerno Ceniciento o Escorpión de Hierro.

— Ya que es así, entonces también podríamos aprovechar esta ganga. Invitar a Lucifer a unírsenos antes de que se vaya, esa es nuestra única forma de sobrevivir, ¿no? La forma en la que discretamente estamos reuniendo demonios vagabundos, sin importar cuanto tiempo lleve, seremos incapaces de ir contra los Cuernos Cenicientos o Escorpiones de Hierro. Y además…

Satán explicó mientras usaba su dedo para apuntar las ubicaciones de Lucifer, Cuernos Cenicientos y Escorpiones de Hierro mientras escribía.

— Una vez que Cuernos Cenicientos, Escorpiones de Hierro o Lucifer sientan que estamos en el camino, inmediatamente seremos asesinados. O, ¿quizá estas esperando por algún tipo tan fuerte como solías serlo aparezca dentro del clan Pahalo, Camio? Si ese tipo es solo imbécil que quiere reemplazarte, entonces estaremos acabados.

—…..

Camio produjo un graznido obvio esta vez.

Las palabras de Satán eran completamente razonables, y no había motivos para argumentar.

Camio estaba bastante seguro que la habilidad de convencer a otros usando la lógica razonable era algo muy raro en este Mundo Demoniaco.
Y la mayoría de los residentes del Mundo Demoniaco no entendían esta rareza.

Camio conoció a Satán durante un periodo de caos.

El actual líder del clan Escorpión de Hierro no se preocupaba en ocultar su ambición de ganar territorio y avariciosamente invadir a los clanes vecinos. Este tipo de método para adueñarse de todo era algo parte integrante de la vida de los demonios en el Mundo Demoniaco.

Esta vez, los Escorpiones de Hierro apuntaron hacia el clan Pahalo y estaban a punto de enfrentar la aniquilación total.

Y quien rescató al grupo de guerreros de Camio de ser derrotados completamente por los Escorpiones de Hierro fue Satán.

Camio, quien descubrió el plan de invasión de los Escorpiones de Hierro, lideró un grupo de guerreros para contratacar, pero el número de guerreros de la división guerrera de los Escorpiones de Hierra excedió por completo las expectativas de Camio.

Él nunca esperó que la otra parte enviase un ejército de cuatro mil soldados para derrotar a unos simples cientos de los guerreros de Pahalo Dainino. Camio entró en una ardua batalla y cuando muchos de los suyos fueron sacrificados, no tuvieron más opción que retroceder.

Sin embargo, los Escorpiones de Hierro no detuvieron su ataque. Si el grupo de Camio seguía corriendo, ellos podrían hacer que todo su clan cayese en la manos sedientas de sangre de los Escorpiones de Hierro.

Camio y sus tripas, quienes habían decidido dejar todo al destino, notaron que una gran tormenta de arena se dirigía hacia ellos desde la dirección que planeaban escapar.

Allí parecía haber un grupo hecho de un gran número de seres que se acercaba a los huyentes Camio y sus tropas.

Los Escorpiones de Hierro, quienes estaba a la ofensiva, lo notaron también, pero lo que sorprendió a Camio y a los guerreros del clan Escorpión de Hierro era que la tormenta de arena fue creado por los refuerzos del clan Pahalo Dainino.

Frente a la tormenta de arena que envolvía todo el cielo, los guerreros del Escorpión de Hierro se confundieron por una enorme tropa que se les estaba acercando. Aunque no huyeron, momentáneamente dejaron de atacar.

Camio aprovechó la oportunidad para incrementar la distancia entre él y los invasores, y escapar. En eso fue cuando descubrió que dentro de la tormenta de arena solo había unos escasos cien jóvenes miembros del clan Pahalo Denino. Ellos estaban volando cerca del suelo y batían fuertemente sus alas, más de lo necesario, para elevar la arena del piso.

Y el que los lideraba era un desconocido joven del clan Oveja Negra.

— ¿Eres Camio? Y pensar que realmente has descuidado la tierra de tu propio clan durante tanto. Llevo bastante tiempo buscándote.

Camio nunca olvidó la mirada en el rostro del joven Satán cuando dijo las siguientes palabras, con una expresión agradable.

— ¿Qué piensas? Parece un gran ejército, ¿eh?

Definitivamente, incluso Camio tuvo esa ilusión por un momento y se estaba preguntando que de donde habían surgido misteriosamente esa numerosa cantidad de compañero de clan.

Era aparente que incluso el mismísimo Camio se viese visto envuelto en la estrategia de batalla de Satán.

O no. Sería más preciso decir que él siempre había creído que un demonio que llegara con estrategias de batalla no existía.




— Es mejor que aprovechemos esta oportunidad para escapar. Si los Escorpiones de Hierro envían más tropas, seremos condenados.

— Pero luego de causar tanto alboroto, ¿realmente existe una forma de escapar…?

— ¿Qué está diciendo, viejo?

El joven demonio le habló con arrogancia al guerrero más fuerte del clan Pahalo Dainino.

— El clan Escorpión de Hierro está descubriendo un «gran Ejército Demoniaco que puede patear suficiente polvo para cubrir el cielo». ¿Por qué buscarían a un gran grupo hecho de unos cientos demonios débiles que «ni siquiera vale la pena mirar»?

Y así fue como Camio y los guerreros de Pahalo Dainino escaparon sanos y salvos de las garras de las tropas de elite de los Escorpiones de Hierro.

Después de eso, incluso si el clan Escorpión de Hierro atacaba ocasionalmente de nuevo, ellos siempre se las arreglaban para escapar con la ayuda del ingenio de Satán.

Hasta donde Camio sabía, en este Mundo Demoniaco, donde el único poder ofensivo era usado para derribar al oponente, solo un hombre pensaba en usar la sabiduría para completar su falta de fuerza y derrotar al enemigo.

Y en este joven demonio, cuya edad era solo una pequeña fracción de la edad de Camio, quien podía morir fácilmente si el viejo oscilaba su espada, él vio la sombra del hombre.

Justo cuando Camio cuestionaba a Satán sobre el motivo por el que llegó a la tierra que pertenecía a Pahalo Dainino, Satán respondió despreocupadamente:

— Pues escuché que tú eras alguien con quien podría comunicarme.

Y lo que Satán dijo a continuación fue el factor principal que conmovió a Camio.

— Sígueme, te haré ver el nuevo estado del Mundo Demoniaco. Camio fue incapaz de responder al instante.

Y la respuesta que pudo conformar fue…

—…es demasiado pronto para que digas tal cosa. Déjame entrenarte. Si no cumples mis expectativas, te decapitaré de inmediato.

Una frase de alguien que no aceptaba la derrota.

De hecho, aunque Satán mostró conocimiento y sabiduría que sorprendió a Camio, él aun tenia espacio para mejorarlo cuando se trataba de utilizar apropiadamente esa fuerza.

Tras aceptar el entrenamiento de Camio, la habilidad de batalla y habilidad mágica de Satán aumentó más de lo que Camio esperaba al principio.
Incluso así, su poder no se igualaba al de Camio, y mucho menos al de Lucifer.

Camio, quien tenía la profunda impresión en su yo débil, nunca pensó en grandes metas como cambiar el Mundo Demoniaco. Él solo esperaba que Satán fuera capaz de reemplazarlo y proteger al clan Pahalo Dainino.

Sin embargo, ahora Satán planeaba alterar drásticamente las influencias a su alrededor.

Para destruir el balance de animosidad entre Lucifer, los Cuernos Cenicientos y los Escorpiones de Hierro.

No había forma de que no supiese cuán descuidadas eran sus acciones.

Los pensamientos de Camio volaron temporalmente al momento en que conoció a Satán. Él comprendió que aun rozaba la impresión que tenia de los antiguos días de su juventud.

Satán bajó su cabeza para mirar el diagrama simplificado que dibujó, analizando los diferentes poderes en el área.
Este análisis, sin duda, se abrió paso en el corazón de Camio.

Los actuales Satán y Camio, así como también el clan Pahalo Dainino que había absorbido a muchos demonios vagabundos vecinos, ya habían sido forzados por los tres poderes imponentes hasta el punto de no tener ningún lugar al que huir.

Y en esta situación, el curso de acción con más probabilidades de romper este balance eran los planes de Satán de entrar en contacto con el demonio vagabundo más poderoso, Lucifer.

Fuesen los Escorpiones de Hierro o los Cuernos Cenicientos, ambos poseían grandes ejército que les imposibilitaban tomar acciones. Sin embargo, Lucifer era un demonio vagabundo que se movía por su propio capricho. Quizá dejaría ese lugar al día siguiente, o podría incluso decidir causar un caos innecesario.

Así, la batalla de poder en el área vecina cambiaria en un destello y esta tierra, donde Satán y Camio usaban como base, en un abrir y cerrar de ojos se convertiría en un campo de batalla por la colisión entre los Cuernos Cenicientos y los Escorpiones de Hierro.

Solo quedaban dos opciones cuando los clanes demoniacos poderosos luchaban.

Era un caso simple de matar o ser asesinado.

Hasta que la otra parte aniquilara completamente a la otra, la batalla no terminaría.

Cerca de terminar la batalla, la situación se volvería más y más intensa, y solo sería cuestión de tiempo para que una de las partes sea completamente acabada.




Los clanes que sean asesinados por esos guerreros rápidamente quedaran extintos, tal como sucedió con el clan Oveja Negra.

Los más excepcionales de esos clanes eran los Cuernos Cenicientos y los Escorpiones de Hierro, los cuales eran reconocidos por sus ataques agresivos a otros planes.

Una vez que ellos comenzaran la batalla, quizá esta continuaría hasta que todos los clanes en el área norte fuesen eliminados antes de que todo terminara.

En la batalla entre demonios, solo derrotar al enemigo ante ellos sería reconocido, no había una mentalidad como «retirada estratégica» o «sacrificios mínimos»

Solo se trataba de llevar a cabo toda la brutalidad que uno pudiese y acabar con el oponente.

Solo había que tomar la vida del otro y deshacerse de aquellos que parecían diferentes a ellos.

La victoria iba para el último que permaneciera de pie en el terreno.

Incluso para Camio, quien clamaba que él tenía un pensamiento estratégico, no vio las acciones anteriores de Satán como «retirada», solo creyó que era «escapar» para conservar la vida.

No había ideas de tácticas efectivas dentro de esa acción, solo era un tren de ideas de escapar de las garras enemigas.

— Puedo comprender lo que quieres decir, pero Satán. Camio dijo mientras bajaba su tono de voz.

— Ya sea tu relación conmigo o el hecho de que esos demonios vagabundos de rangos menores y el clan Pahalo Dainino están coexistiendo, son solo situaciones excepcionales. Sin mencionar, que todo eso es porque aun tengo poder. Si alguien que esté a la par conmigo aparece, entonces todo será como has dicho, no sería extraño que alguien quiera sacarnos de posición. Incluso si un milagro viene tras otro, y Lucifer es persuadido por ti, no podemos asegurar que en un futuro él nos traicione.

—……..

— No voy a hacerte daño. Ahora es el momento para descansar y recuperarse. Tu fuerza tiene mucho espacio para mejorar. Incluso si no estás al nivel de Lucifer, quizá seas capaz de entrenar un escenario donde seas capaz de luchar contra mí. Antes de eso, cualquier curiosidad innecesaria solo atraerá resultados desastrosos.

No se sabía si Satán estaba escuchando las palabras de Camio. Solo arrugó la frente y miró fijamente el mapa.

Por la mirada seria en su rostro, él debió haber comprendido el análisis lógico y calmado de Camio.

No, eso no podía ser así.

Camio ya había llevado la racionalidad de este demonio a sus límites, pero Satán, aunque no escuchó completamente el análisis de Camio, dijo:

— Oye, aunque te mantienes diciendo realmente fuerte, realmente fuerte, ¿cuán fuerte es Lucifer en realidad?




— ¡…maldito mocoso, no me estuviste escuchando en lo absoluto…!

— ¡Ya va, espera un minuto! ¡Solo quise preguntar! ¡Lo entiendo, no creo que ese tipo sea alguien con quien tratar directamente! ¡Es solo que aún tengo mis dudas de cuando dices que él es más fuerte que tú en tu juventud! ¿Entonces, que puede hacer, y hasta que nivel?

— ¿No lo entiendes realmente?

Camio miró a Satán con sospechas. Al mismo tiempo, él pensó de nuevo en toda la información que sabía sobre el demonio vagabundo Lucifer.

—…por mi impresión, él se especializa en usar rayos de calor mágicos altamente concentrados.

— ¿Rayos de calor?

— Si. Rayos de calor que se mueven a velocidades fantasmales y que son capaz de penetrar rocas y barreras mágicas. También, son capaces de perforar fácilmente los cuerpos de los guerreros del clan Escorpión de Hierro –los cuales se suponen que son indestructibles sea cual sea el método.

— Oh, quieres decir que esos bastardos son bastante duros.

— Lo he visto una vez y quedé sorprendido porque era capaz de volar tan rápido con ese tipo de alas.

— Asi que es alguien que puede volar en el aire con sus alas… ¿es muy rápido?

— Si. Su apariencia no parece acorde para el vuelo, pero sus habilidades de combate aéreas son incluso más espectaculares que las de alguien quien está hecho para volar, tal como yo. Cuando lucha en el aire, el poder de sus rayos de calor disminuye, por lo que parece que usa algún método que involucra el uso de magia para incrementar su propulsión.

— ¿Convertir la magia en fuerza de propulsión? ¿Eso que se supone que significa?

— Aunque no se los detalles, esa velocidad definitivamente no viene solo de sus alas. Ese tipo de cuerpo que puede ser afectado fácilmente por la resistencia del aire no puede tener la posibilidad de usar ese tipo de velocidad.

— Oh. Usar magia para volar… nunca lo había pensado.

Cuando dijo eso, Satán trató de batir las pequeñas alas que parecían estar fijas a su espalda.

Aunque el clan Oveja Negra tenía alas, solo unos cuantos miembros de ese clan tenía la habilidad de volar.

— Sus habilidades de combate mano a mano también son bastante fuertes. Tuve que usar mi espada con el fin de mantener una lucha decente. Si ambos no hubiésemos usado armas, probablemente yo habría perdido. Lo más sorprendente es, su contextura no es para nada parecía a la de los grandes demonios.

— Oh. Es realmente pequeño, ¿eh? Como hasta los clanes Cuerno Ceniciento y Escorpión de Hierro le tienen miedo, pensé que era realmente enorme.

— Él es de tu tamaño.

— Ya veo. ¿Entonces que apariencia tiene?

Camio estaba recitando sus respuestas a las preguntas de Satán, de repente dudó por un momento.

—…hm, sobre eso.

— ¿Hm?

—…solo conozco un demonio que tenía la misma apariencia que Lucifer.

— ¿Hm? ¿Qué se supone que significa eso?

— Significa que su apariencia es diferente de todos los demonios en el Mundo Demoniaco. Para ser más específicos, de lo que sé, solo existe una persona que tiene una apariencia similar a él, y esa persona falleció hacen muchísimo tiempo.

— No importa lo que le sucedió al tipo que murió. Te estoy preguntando como es la apariencia de Lucifer.

—…Satán.

— ¿Hah?

— ¿Conoces a la raza llama humanos?

Camio no perdió el momento en el que Satán inhaló agudamente como si hubiese sido atacado.

— ¿La conoces?

—…no del todo, ¿y eso qué?

Satán negó débilmente. Camio fue capaz de ver a través de ese tipo de mentira. Satán sabia acerca de los «Humanos».

Aunque Camio siempre se estaba preguntando acerca de cómo y dónde un pequeño demonio perteneciente a un clan tan débil reunió tanto conocimiento, incluso esta vez se sintió sorprendido.

—…sobre Lucifer.

— Uh, ¿huh?

— Tiene la apariencia de esa raza conocida como «Humanos», y alas como las mías.

—……oh.

En ese momento, un brillo de complicidad destelló en los ojos de Satán.

— Oye, Camio. Ese tipo llamado Lucifer es tan fuerte que incluso si lo enfrentaste en tu juventud, fuiste incapaz de ganarle, ¿cierto?

— ¿Eh? ¿No me la pasé repitiéndolo una y otra vez antes?

— Entonces, ¿por qué todavía estás vivo?

— ¿Qué… que se supone que significa eso?

Camio, quien intentó responder eso, de repente dejó de pensar.

— Basado en lo que dijiste, ese tipo es incluso más duro de manejar que los típicos Escorpiones de Hierro y Cuernos Cenicientos. Entonces ¿por qué aun sigues vivo a pesar de haber perdido?

— Erhm… debe ser porqué mi poder excedió sus expectativas.

— Pero perdiste.

— Gnghhh…

Aunque Camio trató evadir casualmente la situación, Satán seguía destrozando su orgullo despiadadamente.

— ¿Y por qué es que con tal poder, Lucifer hasta ahora sigue perdiendo el tiempo por todos lados?

— Perdiendo el tiempo…

— Él tiene la habilidad de aniquilar a los Ciclopes por su cuenta, entonces ¿por qué no reta a los Cuernos Cenicientos o Escorpiones de Hierro con seriedad? Aunque los demonios vagabundos que hay cerca parecen haber sido asesinados por él, él puede volar, lo que significa que su área de actividad debería ser relativamente amplia, ¿no?

Si él un demonio monstruoso como dices, entonces no hay forma de que esta área sea tan calmada, debería haber incluso más caos.

— Hrm, ehh… si, en eso tienes razón… pero solo el mismísimo Lucifer sabe la verdadera razón…

— Entonces podemos preguntarle.

—…si… ¿eh? ¡Espérate ahí, mocoso! ¿Por qué estás diciendo esas cosas otra vez…?

— ¡Y vienes otra vez que espere! ¿Estabas escuchando lo que estuve diciendo?

Por lo que puedo ver, Lucifer no es un demonio normal. Tengo una «idea».

— ¿Qué has dicho?

— Lucifer es distinto a los Cuernos Cenicientos, los Escorpiones de Hierro, e incluso nosotros mismos, él no se mueve basándose en su ambición de querer más territorio.

Lucifer se moviliza por otras razones. Siempre y cuando podamos usar eso…

Satán sonrió si miedo y dijo:

— Quizá incluso podría ser más fácil de controlar, mucho más fácil que los demonios vagabundos que hay por aquí cerca, ¿no?
¿En qué diablos estaba pensando al creer que Lucifer era fácil de controlar? Las palabras de Satán iban más allá de la comprensión de Camio.

Luego de eso, Camio pasó todo un día tratando de descartar los pensamientos de Satán acerca de querer entrar en contacto con Lucifer, sin embargo…

— ¡…este maldito imbécil! ¡Y creer que intenté persuadirlo hasta tal limite!

Al día siguiente, sin importar cuanto Camio tratara de buscar, fue incapaz de encontrar ni la cola ni el cabello de Satán deambulando por el asentamiento del clan Pahalo Dainino.

— ¡Oye! ¡¿Adónde fuese ese mocoso…?!

Camio agarró a joven del clan Pahalo Dainino que apareció cerca de allí, y le preguntó:

— ¿….qué?

Las palabras que salieron de la boca del joven estuvieron completamente fuera de las expectativas de Camio.

— Creo que ya casi llego.

Satán estudió sus alrededores desde la cima de una pequeña colina.

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