Hataraku Maou-sama! (NL)

Volumen 11

Capítulo 2: El Rey Demonio Y La Héroe Se Apegan Fuertemente A Sus Puntos De Vista

Parte 5

 

 

— No estoy tratando de pelear contigo, solo expreso interés.

— ¡Ambos son de mala naturaleza sin importar cuál de las dos sean!




— Ya ella lo está mostrando todo de forma tan obvia, ¿en serio no has considerado salir con ella? Chi-chan es una buena chica. Maa-kun, no te gusta, ¿cierto?

Naturalmente, sin que Kawada dijera eso, Maou lo sabía bastante bien.

Aunque solo era conocido por la gente presente en ese momento, Chiho antes se le había confesado a Maou.

Maou en sí también vió que Chiho era la única humana en la que podía confiar desde el fondo de su corazón.

Suzuno, quien presenció la confesión, también le propuso a Maou que era tiempo de darle una respuesta, Maou también sabía que esta situación, donde era mejor darle una respuesta absoluta a reservársela, no era ser honesto con Chiho, para nada.

Aun así, incluso si era de esa forma, Maou era incapaz de llegar a una conclusión dentro de él.

Responder a la confesión de Chiho, ¿Qué significado implicaría?

Una vez que pensara en los cambios que pudiesen producirse por eso, y en cómo afectaría las cosas entre él y Chiho en el futuro, él terminaba siendo más y más incapaz de responder.

— Yo…

Maou miró la libreta en sus manos, y repetidamente pensó en la conversación con Kawada.

— Mi situación podría ser opuesta a la tuya, Kawa-cchi.

— ¿Opuesta?

— Incluso si coloco el asunto de Chi-chan de lado, hay algo que quiero alcanzar primero, pero espero ser capaz de evitar involucrar a más gente en este asunto, tanto como me sea posible.

— ¿Involucrar más gente? Maa-kun, ¿no dijiste que deseabas convertirte en un empleado permanente mediante la política de transferencia?

— Sí, pero es algo que va después de eso.

— Oh, parece que tienes tus propias ideas. Algo que puede hacerse luego de transferirte a un empleado permanente, ¿quieres ser el gerente de una franquicia?

— No, para eso, sería algo difícil si tus fondos no son suficientes, ¿no? Soy distinto a ti, no sé nada sobre manejar un negocio, y solo 350.000 yenes son suficientes como para asustarme hasta morir.

— ¿Qué quieres decir con 350.000 yenes?

— No, es mi propio problema. Huh, en fin, tengo mis ambiciones, y espero poder ser capaz de evitar involucrar gente como Chi-chan, quien vive una vida normal.

— ¿Oh? Realmente no lo comprendo.

Aunque Kawada parecía que no podía aceptarlo, no siguió haciendo preguntas. Aunque él no encontró todas las respuestas, de la conversación con Kawada,

Maou organizó los trozos desordenados en su corazón.

Él no quería involucrar a Chiho en su propio estilo de vida.

En cierto sentido, esos eran los verdaderos pensamientos de Maou.

Él es el Rey Demonio del Mundo Demoniaco. Después que Chiho conociera las identidades de Maou y compañía, este estaba dispuesto a prestar el poder de su enemiga Emi para así prevenir que Chiho estuviese en peligro pero incluso así, Chiho, en varias ocasiones enfrentó peligros que amenazaban su vida.

Para Chiho, quien estuvo dispuesta a gustarle a pesar de conocerlo todo, Maou era incapaz de acercarla un poco.

Además, entre Maou y Chiho, había un muro conocido como mundo y raza.

Mientras ellos intentaran encontrar fuertemente las razones, y se pusiera más esfuerzo en ello, sería posible superar el muro de mundo, pero en cuanto al muro de la raza, existía un obstáculo que no se podía superar.

Maou era incapaz de envejecer junto a Chiho.

La diferencia en el tiempo de vida entre las razas, la cual no se podía superar, se convertiría en un abismo fatal y haría que Chiho sufriera, era fácil imaginarlo.

Sin importar cuanto Maou pensara en ello, él era incapaz de responder a los sentimientos de Chiho.

— ¿….Hm?

Sin embargo, cuando pensaba en ese punto, Maou notó una ligera discrepancia en sus ideas.

Parecía que había olvidado algo. Existía algo ilógico en sus pensamientos. Pero antes de poder pensar en que era…

— Ah, ya es hora.

Sin notarlo, la hora de descanso había terminado mientras conversaba con Kawada.

— Bueno, me voy primero.

— Yo volveré en un rato también.




Luego de guardar los apuntes de Chiho en su casillero, Maou se colocó su gorra de nuevo, y salió corriendo de la habitación de empleados tras notificarle a Kawada.

— Ah, Chi-chan. Tu libreta está en mi casillero. Recuerdo que ya puedes terminar tu trabajo, ¿no?

Maou le habló a Chiho, quien parecía estar en el mostrador.

— No me importa, si a ti no te importa, llévatelo a casa hoy. Puedes devolvérmelo otro día.

— ¿Sí? Discúlpame por eso. Entonces así lo haré.

Cuando Maou dio su agradecimiento y subió las escaleras, se encontró con la mirada de Kisaki por casualidad.

— Que lento. Casi te pasas el reloj de marcaje.

— Lo siento, conversé un rato con Kawa-cchi.

Con el recordatorio de Kisaki, Maou pasó su tarjeta para constatar el cierre del descanso, agitado.

—…escuché que Kota va a irse.

— Oh, eso.

La pregunta de Maou hizo que una sombra apareciera sobre la expresión de Kisaki.

— No se puede evitar. No podemos permitir que un trabajo de medio tiempo restrinja su vida. Y por eso…

Ya eran las cinco de la tarde. Kisaki miró el reloj mostrado en el cajero, y como si aumentara su espíritu, colocó su mano en la cintura y tomó un profundo respiro.

— Tenemos que encontrar una nueva persona que no pierda ante Kota. La próxima entrevista es a las 5:30 pm. Tengo que motivarme.

Kisaki exhaló corta pero poderosamente.

— Así, nos pone a nosotros, quienes estamos a cargo de las entrevistas, algo nerviosos también.

Kisaki también parecía sentirse nerviosa por la situación actual, pero a su propio estilo.

Con respecto a las dos entrevistas que ya habían terminado, Kisaki no había dicho especialmente nada, Maou y los demás empleados tampoco escucharon noticias.

Aunque ellos sabrían los resultados en los próximos días, Maou y los demás solo podía rezas para que las noticias fuesen buenas, y se apuntaran nuevos empleados.

— Bueno, a movernos. Después de esto, Maa-kun, estarás a cargo del segundo piso, te dejo esto a ti.

— Haré lo mejor.

Maou colocó su mano en el borde de su gorra y asintió, viendo a Kisaki irse.

Ahora casi era la hora de cenar, y cuando Maou planeaba, nuevamente, verificar los ingredientes de comida necesarios para los cambios nocturnos…

Como si reemplazara a Kisaki, Chiho ahora se encontraba corriendo hacia el segundo piso.

Quizá porque ya había salido del trabajo, Chiho estaba vistiendo su ropa casual en lugar de su uniforme, y extrañamente corría al mostrador del café, nerviosa.

— ¡Ma, Ma, Ma, Ma, Ma, Ma!

¿Q-que sucede, Chi-chan?

Chiho mantuvo su postura mientras chocaba en el mostrador, inclinó su cuerpo hacia adelante, y mientras gritaba «Ma», apuntó hacia las escaleras.

— Ma-Ma, Maou-san, ¿me llamaste durante la hora de descanso?

— Eh, no lo hice. Solo comí y leí tus apuntes, y en la segunda mitad, estuve conversando con Kawa-cchi.

Maou, que no entendía por qué Chiho estaba agitada, intentó recordar lo que hizo durante su descanso mientras se sentía sorprendido, Chiho mostró una expresión preocupada como si no lo pudiese aceptar.

— ¿Eh? Pero, justo ahora eso era… ¿eh? ¿Por qué? ¿Por qué es así? Chiho entró en pánico extremo de una forma muy anormal.

Olvidándose de enfrentar al Rey Demonio, lo que le sucedía exactamente a Chiho, quien mantuvo su actitud resoluta aun cuando enfrentó al ángel guardián del Árbol de la Vida o al Capitán Malebranche, se despedazaba como si nada.

— ¿No me digas que Sariel hizo algo estúpido?

Kisaki había bajado las escaleras por unos minutos debido a la entrevista, y Chiho había subido completamente nerviosa, la única posibilidad en la que Maou podía pensar era que la competencia de negocios opuesta, el arcángel Sariel, quien estaba en Sentucky como gerente, le hubiese hecho algo cruel a Kisaki.

— ¡No, no, no, no, no es eso!

Sin embargo, Chiho sacudió su cabeza con tanta fuerza que pareciera que se le saldría el cerebro, y rápidamente estudió el área de clientes desde el interior del mostrador.

— Ma, Ma, Ma, Maou-san, ¿tienes algún trabajo que estés h-haciendo en este momento? ¿Ninguno, verdad? ¡Los clientes parecen estar bien también! ¡V-ven conmigo, al p-primer piso, un momento!

Era imposible para el encargado estar patrullando el primer piso, aun Chiho, sin razón alguna, tiró del brazo de Maou con frenesí, como si lo fuese a sacar del mostrador.

— ¡Auch, eso duelo, espera, Chi-chan! ¡Entiendo, vayamos! ¡Ya voy, ¿bien?!

Maou aplacó a Chiho, quien parecía que lo iba a arrastrar sobre el mostrador y llevarlo hasta el primer piso, y luego de confirmar que no llegaban clientes para pedir más órdenes, siguió a Chiho escaleras abajo.

— ¡P-por favor, ven rápido!

— Chi-chan, mira al frente, no te vayas a caer de las escaleras… ¿Qué sucede?

Aunque bajaban las escaleras, nada extraño podía sentirse del área de asientos, además, olvidándose de ver a Sariel provocando una conmoción, él no había venido a la tienda, y nada extraño podía notarse del mostrador o la cocina.

— Ma-Ma, Maou-san, allí, ¡allí!

— ¿Qué? ¿Qué es…?

Cuando Chiho descubrió que Maou estaba viendo en la dirección equivocada, ella tiró de su brazo y apuntó a la entrada.

Una vez que Maou vio la entrada mientras estaba confundido, descubrió a Kisaki hablando con alguien.

Kisaki estaba sujetando su gorra usada por los empleados y estaba indicándole el camino a alguien. Quizá la otra persona era la última para la entrevista de trabajos del día de hoy.

Por el momento, era probable que Kawada aun estuviese en la habitación de empleados, por lo que la entrevista podría llevarse a cabo en la oficina del gerente, la cual no estaba ubicada dentro de la tienda.

— ¿Hm?

— Maou-san… esa persona…

Maou de repente descubrió que algo estaba un poco fuera de lugar.

Él tuvo una impresión de esa figura que estaba inclinándose ante Kisaki.

— Maou-san, no he cometido un error, ¿bien? Esto, porque, pero, ¿por qué? No solo tenía una impresión.

¿Esa no era la figura con la que Maou y Chiho estaban bastante familiarizados?

Si ellos simplemente vieran a la figura dentro de la tienda, eso no sería extraño.

Después de todo, la otra parte había ido allí un par de veces como un cliente.

Sin embargo, por razones desconocidas, esa persona estaba hablando con Kisaki muy cordialmente, y esta última planeaba llevar a esa persona a la oficina del gerente, ¿no?

¿Podría ser que no iba como cliente? ¿Realmente no la llevaría al mostrador o a los asientos?

— ¡………..!

A diferencia de Chiho, Maou estaba estupefacto.

Él no sabía que decir, se sentía como si su mente estuviese en blanco mientras dejaba a Chiho sacudir su cabeza.

La chica que estaba lista por irse de la tienda con Kisaki, de repente se volvió y miró en esa dirección.

Luego de notar que los dos empleados allí estaban atónitos en medio de la tienda, ella sonrió de una forma algo embarazosa, solo saludó ligeramente a Chiho, y salió de la tienda detrás de Kisaki.

— E… Emi…

— ¡Sí! Esa persona era Yusa-san, ¿cierto?

La ultima candidata que había venido por la entrevista el día de hoy – Yusa Emi– frente a Maou y Chiho, desapareció de su campo visual junto a Kisaki.

***

 

 

— ¡EEEEEEEMI! ¡Tú!

— ¿Por qué estás gritando si acabas de llegar?

Maou, quien regresó a la habitación 201 del Villa Rosa Sasazuka una vez que terminó de trabajar, apuntó sin reservas a Emi en el centro de la habitación mientras esperaba junto a Ashiya, Suzuno y Chiho que él regresara, como si fuese algo normal que hacer.

— ¡Tuuuu…!

Mientras hablaba a medio camino, Maou se congeló completamente en el porche.

— Maō-sama, bienvenido de nuevo. Gracias por el duro trabajo de hoy.

Continuemos luego que entre.

Ashiya le propuso a Maou como si lo consolara, los labios de este último temblaron y él no pudo moverse más.

— Parece que ha recibido una gran sorpresa.

— Eso es de esperarse. Yo también me sorprendí bastante. Suzuno y Chiho también se miraron entre sí y asintieron.

— Chi, Chi-chan, ehh, digo.

— Si. Ah, ya tuve el permiso de mis padres. Me quedaré en la habitación de Suzuno-san hoy.

Luego que Chiho dijera eso, esta apuntó en dirección a la habitación de Suzuno.

— N-no, aunque esto también es importante, ese no es el punto principal ahora, tu, tu, el último tren…

El reloj en la pared mostraba que ya eran las 12:30 de la noche.

Maou solo salió del trabajo cerca de las 12am, por lo que tuvo que correr todo el camino de regreso, pero Emi y Chiho ya estaban esperando allí desde antes como si predijeran las acciones de Maou.

Sonrojándose, Maou solo pudo mirar el reloj y a Emi.

— Hoy también me quedaré en la habitación de papá. Emi apuntó al tatami de forma indiferente.

— Ah, Rey Demonio, una cosa más. Con respecto al valor de la semana de salario que te debía, ya se la entregué a Alsiel, puedes confirmarlo luego. Ahora solo queda la motocicleta, apresúrate y decídete.

Además, ya he pagado to lo que te debía, así que no me pidas que te pague intereses usando como excusa la motocicleta.

— O-oh… espera, ¿eh? ¿Ya has pagado todo?

Maou, quien se acercó para sentarse en el porche, apenas se pudo sostener con su mano contra el muro, y miró a Ashiya, este último, con una expresión sutil, sacó un sobre blanco y se lo entregó a Maou.
— C-con esto, ¿ya tus gastos domésticos este mes estarían bien?

Incluso si el costo de la motocicleta era deducido, la cantidad de dinero que Maou le pidió a Emi superaba los 200.000 yenes.

Emi le pagó todas sus deudas en muy poco tiempo, y eso en realidad hizo que Maou se preocupara sobra la situación financiera de ella, pero Emi asintió con su cabeza de forma desconcertada.

— No menosprecies un pago por hora de 1.700 yenes. Incluso si obvias ese punto, normalmente no compraría cosas de forma descuidada. Mientras no sea una de último modelo, incluso lo que respecta a la motocicleta, yo podría ser capaz de pagarla en efectivo.

— En realidad hablas como si tuvieses mucha libertad… como era de esperad de Emilia, sin importar cuan bajo y mal estés, aun sigues siendo la Héroe.

— Realmente no entiendo que tipos de estándares tienes de la Héroe.

Luego que Maou refutara a Ashiya con todas sus fuerzas, mientras este expresaba su asombro por la respuesta compuesta de Emi, él tomó un profundo aliento para calmarse, se quitó los zapatos y entró en la casa, y se sentó junto a Emilia con una expresión rígida en su rostro.

Al ver a Maou actuar así, Chiho y Suzuno no pudieron evitar mirarse entre sí, y sonreír.

— ¿Qué pasa?

— No, eso no es lo que se supone que digan. ¿Qué quieres decir con esto?

— Por eso es que te estoy preguntando que es.

— ¡Cielo!

Emi intencionalmente actuó ingenuamente y respondió con una pregunta. Maou golpeó el tatami, y preguntó en voz alta.

— ¡¿Por qué fuiste a una entrevista de trabajo en nuestra tienda?!

— Oye, es tarde, por favor, cálmate, sería muy ruidoso para alguien allá abajo.¿Qué harás si despiertas a Alas=Ramus?

— ¿Qué dijiste?

Emi mantuvo su actitud relajada, haciendo que Maou se sonrojara con agitación, incluso así, una vez que escuchó el nombre de Alas=Ramus, a regañadientes movió su mano del tatami.

— ¡Kisaki, ella!

— ¿Qué ocurre con la gerente-san?

— ¡Ella dijo que las tres personas que irían hoy por una entrevista habían sido contratadas! ¿Qué estas…?

— ¿Eh? ¿En serio? ¡Grandioso!

Comparado a Emi, quien fue a entrevistarse, Chiho parecía haberse sorprendido más por lo que Maou había dicho, levantándose alegremente.

— ¡Yusa-san! ¡Así, seremos capaces de trabajar juntos a partir de ahora! ¡Eso es grandioso!

Chiho no pudo evitar dirigirse hacia Emi, quien estaba sentada a su lado, y abrazarla.




— También estoy feliz de tener una senpai como tú, Chiho-chan. Tendrás que guiarme muy bien, ¿de acuerdo?

— Emilia, felicidades por encontrar un trabajo tan rápido. Así me siento más calmada.

— Lamento haberte preocupado. Tengo que comunicarle a Rika y a Em de esto también.

— ¡O-oigan, ustedes, esperen un momento!

Incluso si Maou retrocedió un poco debido al aura de Chiho, él aún estaba indispuesto a ceder.

— ¡Esperen! ¡Déjenme terminar de hablar!

— ¿Ahora qué? Las cosas ya casi han terminado. Ya le expliqué todo a Bell, Alsiel y Chiho-chan, puedes decirle a uno de ellos que te lo digan luego. Después que oficialmente reciba la llamada de confirmación de puesto de parte de la Gerente-san, voy a comenzar a trabajar en la tienda, así que por favor no estorbes.

— ¡Eso es lo que se suponía que yo debía decir!

Maou dijo eso agitadamente, pero como Chiho, quien abrazaba a Emi, le dio una mirada fuerte, su voz carecía de poder.

— O-oye, Emi, por favor dime. ¿Por qué solicitaste trabajo en nuestra tienda? Déjame decirte que el pago por hora de los empleados bajo entrenamiento es solo de 850 yenes, ¿sabes? Es solo la mitad de tu salario antiguo, ¿no? ¿Estás bien con ello?

Aunque el desarrollo no fue tan calmado, tal como él le había dicho a Chiho, Maou realmente pensaba presentarle el trabajo de MgRonald a Emi si se le presentaba la oportunidad.

Pero él no pensó que Emi pudiese solicitar el trabajo antes que él hablara de ello.

— Huh…

Emi suspiró, liberándose lentamente de los brazos de Chiho que la abrazaba, y mostró una sonrisa torcida mientras miraba a Chiho y Suzuno.

Maou miró las acciones de las tres chicas desde el rabillo del ojo, y luego comprendió que Ashiya también estaba mostrando una sonrisa torcida muy similar a la de Emi, algo sin razón alguna.

— Rey Demonio. Te lo diré de nuevo, realmente te estoy muy agradecida con respecto al incidente de antes.

— ¿….Hah?

Las palabras completamente abruptas de Emi hicieron que Maou abriese sus ojos de par en par.

— También le he agradecido a Chiho-chan y a Rika en varias oportunidades.

También se lo dije claramente a Em y Alberto. Yo…

Emi levantó su cabeza ligeramente, estudió toda la habitación, y luego con una mirada calmada, miró alrededor de la habitación 201 del Villa Rosa, la Fortaleza Demoniaca.

— Tal como las veces que comí junto a todos ustedes en esta habitación.

— Aunque no sé si tienes esas intenciones, debido a los resultados, Alas=Ramus, mi padre y yo, fuimos liberados de diversas ataduras en Ente Isla. Aunque he pasado por muchos procesos difíciles, ya hayan sido humanos o demonios, ellos fueron capaces de quedar a salvo de la desesperación. Todo gracias a ti.

— O-oh…eh, bueno… sí.

Maou torpemente se alejó de Emi mientras aún estaba sentado.

¿Emi le había hablado antes a Maou con tales sentimientos calmados?

Maou no podía evitar mirar hacia la esquina del porche, incluso cuando ella le entregó «eso» a él, Emi no mostró una apariencia tan sincera.




Justo cuando Maou pensaba en eso…

— Pero.

El tono de Emi repentinamente se tornó fuerte.

Maou inconscientemente desvió su rostro hacia adelante y descubrió que Emi lo estaba mirando con una expresión seria, luego Maou, tras encontrarse con su mirada, no pudo evitar contener la respiración.

— Debido a eso, no puedo depender de tu amabilidad. Porque, aun soy incapaz de perdonar el hecho de que destruiste la vida de mi padre y la mía. Porque tu… después de todo sigues siendo mi enemigo.

— S-sí, tienes razón, sí.

Maou también asintió con una expresión sutil, y él, quien no sabía lo que Emi quería decir a continuación, notó a Suzuno en la esquina de su campo visual.

Aunque él pensó que era bastante improbable, ¿podría habérsele escapado a Suzuno el contenido de la «confesión» de Maou?

Pero sin saber si Suzuno notaba la mirada de Maou, o si ella lo había notado pero ignorado intencionalmente, ella solo escuchaba silenciosamente a Emi hablar.

— Algún tiempo atrás, aunque intencionalmente me pediste, frente a mi padre, que te devolviera dinero… en realidad no pensabas obtener mucho de mi, ¿cierto?

— ¿Eh? B-bueno… ¿Chi, Chi-chan?

— No he dicho nada.

Chiho sacudió su cabeza con una expresión calmada en su rostro, igual que Suzuno.

— Eso significa que tus inmaduros y superficiales pensamientos fueron vistos desde un principio.

Suzuno habló luego que Chiho lo hiciera.

— La razón por la que hiciste un drama tan pobre era por el bien de esperar que yo dijese «¿cómo puedo aceptar una solicitud tan ridícula?», ¿no? Y una vez que dijera eso, serias capaz de tener la oportunidad de pedirme que solicitara un trabajo en MgRonald, ¿estoy en lo correcto?

— Eh… e-eso es porque…

— ¡Maou-san!

Chiho, con un tono bastante duro, amonestó a Maou, quien aún intentaba encontrar una excusa para escapar a estas alturas de la situación.

— Ríndete.

Luego que Suzuno dijera eso, ella sacó una revista de trabajos bien usada que había estado doblada debajo del kotatsu, haciendo que Maou quedara en shock.

A diferencia de la que Chiho le mostró antes en la tienda, esa era otra revista de información gratis, luego de perder la oportunidad de entregársela a Emi por una reacción inesperada, Maou había pensado lanzarla a la basura.

— ¡E-eso es…! ¡Ashiya! ¡¿No te dije que la botaras?! Maou interrogó a Maou de forma muy agitada.

— Lo que pasa es que el día de recolectar las revistas viejas aún no ha llegado… Ashiya evitó la mirada de Maou, respondiendo con una excusa.

— ¡Entonces quémala! ¡¿Para qué está la magia demoniaca?! ¡Ahora es el momento de usar la magia demoniaca oscura para destruir toda evidencia!

Maou sacudió el hombro de Ashiya, nervioso, pero este último lo ignoró.

— Eso es porque desde un principio, claramente estuve en contra de decirle cosas innecesarias a Emilia, y le sugerí que en lugar de hacer eso, sería mejor que la dejara sola. Todo esto es el resultado de sus propias acciones, así que, por favor, responsabilícese de ello.

— ¿H-has, has dicho responsabilidad…?

Maou agarró el hombro de Ashiya, y nerviosamente se volvió hacia Emi.

— ¿Q-que estás haciendo?

Maou produjo algo similar a un grito, y retrocedió a la esquina de la habitación.

Maou, quien se había vuelto, vio la parte superior de la cabeza de Emilia. Emi se había inclinado ante Maou.

La Héroe Emilia, esa Yusa Emi que solo vea a Maou con disgusto, tal como las serpientes y escorpiones y no cedía ante nadie, ahora se encontraba inclinada ante Maou.

— Gracias por pensar en mí.

— Para, para, ¿Qué sucede contigo? ¿Realmente eres Emi? ¿No me digas que ahora eres alguien como Gabriel, disfrazada?

Maou temblaba como un conejo siendo observado por una bestia desconocida, Emi levantó su cabeza, lo miró con una sonrisa y dijo:

— En esa batalla en Afsahan… debido a tu ayuda, mi padre, la aldea y yo fuimos liberados de ese plan oscuro. Sobre eso, te estoy muy agradecida, desde el fondo de mi corazón. En cuanto al dinero y la motocicleta, por favor, acéptalo como un agradecimiento. Esto no tiene nada que ver con lo que dijiste al principio mientras escondías algunas intenciones. Pero tal como lo he dicho, no planeo aceptar más tus buenas intenciones. Solo por esto, espero que lo puedas entender.

—………

Luego que Emi dijera eso, ella se fue levantando lentamente.

Como si estuviese preocupado de ser comido, Maou reaccionó fuertemente y mostró una pose de preparado para la batalla para cada acción que Emi hiciera, esta miró a Chiho y Suzuno.

— Bueno, es tarde, regresaré a la habitación de papá. Chiho-chan, buenas noches. Bell, gracias por ayudar mucho a mi padre hoy.

— ¡Si, buenas noches!

— No es nada. Voy a hacer lo mejor que pueda para ayudar a Nord-dono, y que a partir de ahora pueda acostumbrarse a su nuevo ambiente.

— Gracias. Bueno, Alsiel, Rey Demonio, discúlpenme por entrometerme hasta tarde.

—….Uhm.

—…………

Luego que Emi dijera eso, sin esperar respuesta de Maou, ella salió al porche, se colocó sus zapatos y se fue.

El sonido del cierre de la puerta del porche hizo eco ligeramente en la habitación, y como si fuese una señal, Chiho, Suzuno y Ashiya miraron a Maou al mismo tiempo.

Antes de pensar en el significado de esas tres miradas, el cuerpo de Maou se movió por reflejo.

Sin siquiera ponerse sus zapatos, él salió corriendo de la habitación para alcanzar a Emi.

Justo como Emi lo había dicho, ella se quedaría en el primer piso esa noche, por lo que no había necesidad que Maou corriera tras ella tan apresuradamente, pero sintió que necesitaba llamarla y detenerla antes de entrar a la habitación.

Al final, Maou descubrió que Emi estaba en el patio delantero del Villa Rosa Sasazuka.

Para ser más precisos, era como si Emi ya supiese que Maou saldría corriendo, ella estaba de pie al inicio de las escaleras públicas, viendo a Maou, quien acababa de salir de corredor público.

— ¡Ugh…!

Por otro lado, Maou no esperaba que Emi estuviese esperándolo, distorsionando sus pasos y perdiendo el equilibrio en las escaleras, frenéticamente se sujetó del pasamanos y se estabilizó.

— Oye, es mejor que no te caigas. No soy tan amable como para agarrarte.

— E, Emi…

La voz de Emi, la cual sonó muy alegre, se escuchó desde abajo, Maou también respondió débilmente.

Aunque él la llamó, como Maou no sabía lo que quería preguntar, solo pudo permanecer en silencio.

Sin saber si ella ya había visto a través de los pensamientos de Maou, la comisura de la boca de Emi se levantó ligeramente y preguntó:

— Rey Demonio. ¿Por qué quieres trabajar en esa tienda?

— ¿…huh?

Emi preguntó de repente.

Aunque no entendía el propósito de esa pregunta, comparado con la actitud y acciones que Emi había tenido hoy, ya eso era considerado una pregunta simple, por lo que Maou no pensó mucho en ello y respondió con honestidad.

— Porque eso no requiere experiencia alguna, y está cerca del apartamento, y si todo va bien, podria ser capaz de comer… además, hay una política de transferencia que antes te mencioné…

— Las razones por las que quieres trabajar allí, hay un montón de motivos además del dinero, ¿cierto? También estoy en lo mismo.

— ¿Eh?

Tras decir eso, Emi desvió su mirada de Maou, y miró una parte del edificio del Villa Rosa Sasazuka.

— Durante la entrevista de hoy, le pedí a papá y a Bell que cuidaran de Alas=Ramus. Si es a esa distancia, no estaríamos fusionadas incluso si estamos en dos sitios distintos. Aunque la tasa por hora de Docodemo es mejor, siempre he sentido que Alas=Ramus, quien es incapaz de salir, está muy triste. Si trabajo allá, Alas=Ramus será capaz de vivir más libremente. Basado en la situación que escuché de Bell, no podría ser capaz de llevar a Alas=Ramus a la tienda, ¿cierto?

Probable como ella había escuchado de la situación caótica en la tienda provocada por Alas=Ramus pegándose a Maou junto a Chiho, Emi mostró una sonrisa torcida y continuó:

— Cuando mi padre decidió mudarse de Mikata hasta este apartamento, ya yo lo había decidido. Trabajaría allí a partir de ahora. Tengo la confianza de ser contratada. Después de todo, escucho con frecuencia que te quejas de que están falta de personal, y luego del inicio de los servicios de entrega, las técnicas que he aprendido del servicio de atención al cliente, eso debería convertirse en una ventaja.

Luego Emi inhaló con fuerza y dijo directamente.

— Así que no fui influenciada por ti, y no estoy siguiendo el curso de las cosas. La razón por la que solicité el trabajo en la tienda frente a la estación Hatagaya fue por mi propia voluntad. Porque quiero trabajar en la tienda que encaja muy bien con mi actual yo, por eso acepté la entrevista.

Maou pareció ser incapaz de creerlo, pero incluso así, no pudo encontrar nada con que refutarla.

— Afortunadamente decidí quedarme hoy aquí. No solo aclaré los favores que te debía, incluso te agradecí apropiadamente por lo que sucedió antes.

— Emi… tú.

Una vez que el rostro de Emi fue iluminado por la luz de la luna, Maou…

— Así, a partir de mañana podré ser capaz de seguir avanzando. Vio una sonrisa honesta que no tenía malicia ni rencor.

— Ugh…

Maou tuvo una impresión de esa sonrisa.

¿Dónde la había visto antes?

Aunque fue solo una vez, Maou debió haber visto a Emi mostrar una sonrisa genuina, mucho antes.

Sin embargo, Maou no pudo recordar cuando fue.

— Ah, por otro lado. Porque…

— Aunque sería natural para la gerente Kisaki, ella me hizo un recordatorio. Durante la entrevista, hablamos mucho de ti y de Chiho-chan, se siente que fue la mitad de la conversación.

Emi…

— Si realmente me contratan, en frente de la gerente Kisaki, en el futuro, no seré capaz de hablar como antes, sin pensarlo. Por eso…

De repente dijo algo increíble.

— A partir de ahora, por favor, enséñame bien. SADAO-SENPAI.

— ¿Uwoooaoaaaaaahhhhhhh?

En ese momento, incluso si Maou no se movía en lo absoluto, aún perdió un escalón, y se resbaló de las escaleras con un grito que pudo haber perturbado a los vecinos.

— ¿Maō-sama? ¿Qué sucedió?

— ¿Maou-san?

— ¿Qué pasó, Emilia se volvió a caer?

— ¡¿Qué?! ¿Qué sonido es ese?




—…fu…eeee…

Ese grito intenso hizo que Ashiya, Chiho y Suzuno salieran corriendo del segundo piso, Nord en el primero, salió con ojos soñolientos y con la profundamente dormida Alas=Ramus en sus brazos.




Lo que llegó a sus campos visuales, fue a Maou cubierto de polvo por haber caído de las escaleras, y Emi que había saltado a un lado.

— Oye, ¿estás bien? Ya te lo había dicho, no te salvaré, y por la forma como caíste, no hubiese sido capaz de salvarte si hubiese querido.

— Oh, ah, oh.

Maou graznó como si el aire dentro de sus pulmones hubiese sido exprimido, y además, en su mirada, mientras veía a Emi, había un terror extraño.

— ¿Q-qué estas…?

— ¿Qué pasa? ¿No te gustó mucho?

Emi estaba actuando tontamente sin importar cuando él lo pensara. Esa voz y expresión que parecía como si se fuese a reir era la prueba.

— Bueno, eso lo hará perfecto. Ya te lo he dicho, no te he perdonado del todo, déjame llamarte a partir de ahora así. Sa…

— ¡De ninguna maneraaa!

Una vez que Maou se levantó, subió las escaleras sobre sus manos y pies con una velocidad sorprendente, y pasó entre Ashiya y Chiho, quienes se apartaron al ver la situación, y se escondió dentro de la habitación.

— ¿Qué es, que pasó?

Suzuno miró todo eso, sorprendida, pero debido a algunos sonidos suaves que se escucharon luego que la puerta se cerró, ella rápidamente golpeó la puerta y comenzó a hacer preguntas.

— ¡Oye, Rey Demonio! ¡No le pases seguro a la puerta! ¡¿Qué rayos estás haciendo?!

— ¿Ma, Maou-san? ¡Abre la puerta, por favor! ¡Mi equipaje aún está dentro de la ha…!

— ¿Qué sucede exactamente? Maō-sama, voy a abrir la puerta.

— ¡Para, Ashiya, no la abraas!

Ignorado los gritos asustados del Rey de los Demonios, Ashiya naturalmente sacó la llave de su delantal y abrió la puerta del porche.

— ¡Jajajaja!

Viendo esta escena, Emi no pudo evitar reírse fuertemente.

— ¿Eh, hm? Emilia, ¿estás bien?

Nord preguntó mientras se frotaba los ojos, Emi sacudió su cabeza con una sonrisa.

— No, no es nada. Lo siento, hacer ese tipo de ruido a estas horas.

Así, Emi saludó a Chiho y Suzuno, quienes miraban en su dirección, sorprendidas porque no lograban comprender la situación, y entró en la habitación 101.

— Pero gracias a esto, todo ha terminado.

— ¿Hm?




Incluso si Nord no lo entendía, Emi dijo con una sonrisa fresca:

— A partir de mañana, todo será un mundo nuevo.

Emi anunció eso en la habitación que estaba iluminada por la luna, y mientras escuchaba la conmoción en el segundo piso que aún no se calmaba…

— Parece que podré ser capaz de dormir después de un largo tiempo.

Dijo con satisfacción.

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