Goblin Slayer

Volumen 10

Capítulo 3: Como un Ladrón

Parte 4

 

 

“Lo siento…… esto es demasiado repentino.”

── Como dijo que lo traicionaríamos pensé que iríamos a otro callejón, pero……




La Sacerdotisa, sorprendida por el giro inesperado de los eventos, estaba congelada debido a la incómoda atmosfera.

Fueron recibidos en una habitación limpia y muy bien mantenida. Estaban en una bonita mesa de comedor. Sentados en las sillas.

Saliendo de la ciudad fronteriza, tras caminar un poco por la carretera, había una gran extensión de pastizales rodeados por muros de piedra y cercas.

Esa era la granja donde se alojaba Goblin Slayer.

“¿Es así?”




“Um……”

Goblin Slayer, quien estaba sentado a su lado, continuó su discusión con el hombre de mediana edad frente a él, el Dueño de la Granja.

Por supuesto que ella lo conocía.

Habían conversado varias veces, y la había invitado a visitar la granja.

Aquella batalla a principios de la primavera cuando se volvió una aventurera ── seguía siendo un vívido recuerdo para ella.

Así que no era un completo extraño, pero nunca habían hablado cara a cara de esta manera.




──…… Uh.

Cuando su mirada vagó desconcertada de izquierda a derecha, se encontró con la de la Vaquera, sentada en la mesa.

Esta se había sorprendido al verlo regresar al mediodía, y también al ver que la Sacerdotisa estaba a su lado.

Y se sorprendió una tercera vez cuando él dijo que tenía algo que hablar con el Dueño de la Granja, luego de eso su amiga entró al edificio principal diciendo que prepararía un poco de té.

Y tal como había dicho, trajo el té, lo sirvió, y ahora estaba ante la Sacerdotisa.

Mientras el cálido vapor aún se elevaba, ella lo llevó hacia su boca, y exhaló tras beberlo.

De alguna manera, parecía extraño que el sabor fuera parecido al que la Chica del Gremio les ofrecía normalmente.

── ¿Tal vez usan las mismas hojas?

Como si se diera cuenta de los vagos pensamientos de la Sacerdotisa, una sonrisa se formó en los labios de la Vaquera.

── En serio, él no tiene remedio.

A pesar de ese pensamiento, ella relajó sus mejillas en un intento de tranquilizar a la Sacerdotisa.

“Dijiste que te propusieron…… ¿convertir el prado en un campo de cultivo?”

“Bueno, sí. Algo sobre remover las cercas y muros de piedra…… y poner unos nuevos.” El Dueño de la Granja respondió un poco molesto a la pregunta de Goblin Slayer.

No tenía una expresión de desconcierto, como preguntándose por qué quería saber eso.

Quizás…… ¿para el Dueño de la Granja era algo habitual? La Sacerdotisa no lo sabía.

“Ofrecían una buena suma. También estoy algo viejo. No podría mantener la granja sin ayuda de nadie.” Así que, de cualquier manera, sería necesario un cambio en la forma de trabajo. Sugiriendo eso, el Dueño de la Granja frunció el ceño. “Sin embargo, a esta edad, no estoy listo para cambiar a algo completamente diferente.”

“Ya veo.”

Goblin Slayer respondió educadamente, y dirigió su mirada hacia afuera por la ventana.

No, para ser más precisos, no pudo verse el movimiento de sus ojos debido a que su casco de hierro interfería, pero se sintió como que fue así.

Cuando la Sacerdotisa dirigió su mirada hacia el mismo lugar, vio a las vacas comer despreocupadamente en la extensa pradera.

Bueno, no es una granja muy grande ── pero tiene buenas tierras, pensó ella.

Como si Goblin Slayer opinara lo mismo, prosiguió en un tono cortés.

“Además, si estas tierras se volvieran campo de cultivo, necesitarían mano de obra.”

“A mí tampoco me agrada la idea. Intentaron convencerme al ofrecer a un agricultor para que hiciera el trabajo.”

Recibir dinero y personal solo por labrar el campo tal como ellos digan.

Ya veo, ese podría ser un estilo de vida muy cómodo.

Ni siquiera tendría que trabajar el mismo ya que estarían contratando al personal.

Podría decirse que es una jubilación por vejez.




“── Pero, a pesar de mi apariencia soy un granjero independiente.” Declaró el Dueño de la Granja con un poco de orgullo en su tono de voz.

Esta era su tierra, la había protegido y cuidado con esmero.

Ya sea que se contrate personal, o se convierta en un campo de cultivo, debe ser la tierra que él decida.

“……” Debajo de su casco de hierro, Goblin Slayer inhaló, y exhaló. “Opino lo mismo.”

Una respuesta corta. Sin embargo, el Dueño de la Granja asintió suavemente, como si estuviera satisfecho al oírla.

Luego, su mueca se relajó hacia una sonrisa amarga, y finalmente se volvió un suspiro de cansancio.

“Además, incluso salieron con una propuesta de matrimonio para ti.”

“¿Eh?”

Nadie supo con certeza si fue la Sacerdotisa, o la Vaquera, quien soltó ese gesto junto con el ‘clank’ de su taza.

Pero la que se levantó de su silla fue, sin duda, la Vaquera.

Ella abrió enormemente los ojos, y perpleja, confundida, o quizás de mal humor, alzó su voz.

“¿Qué? Yo no había escuchado nada de eso.”

Goblin Slayer Volumen 10 Capítulo 3 Parte 4 Novela Ligera

 

“Por eso me negué.” Dijo el Dueño de la Granja, mientras sorbia de su taza el té negro con tranquilidad. “No soy un noble. Ni siquiera me he preocupado por cosas como las comodidades domésticas.”

¿Eso significa que habría sido diferente si la Vaquera así lo quisiera?

Mientras la Vaquera estaba agitando los brazos sonrojada y se quejaba, la Sacerdotisa comenzó a sentirse algo incomoda, y suavemente dirigió su vista hacia él, mientras mantenía la mirada baja.

En cuanto a él ── desconocía la expresión en su rostro, pero ── se preguntaba qué estaba pensando.

“……”

Tras bramar en voz baja, Goblin Slayer guardó silencio malhumorado.

No se había dado cuenta de en qué momento había tomado la taza frente a él, pero está ya se encontraba completamente vacía.

“…… ¿Goblin Slayer?”

“Um.”

Una breve respuesta. Desinteresada y fría, como cuando te estás concentrando en algo más.

De repente, él se levantó de su silla con un brusco sonido.

“Voy a aclarar mis ideas” le dijo a la Vaquera. “¿Puede ella esperar aquí?”

“Eh, ah……” dijo confundida la Vaquera, pero aun así asintió. “Sí, claro, no hay problema.”

“Si me disculpan.” Dijo Goblin Slayer, inclinándose ligeramente.

La Sacerdotisa trató de decir algo, pero sin poder expresar sus palabras, terminó guardando silencio.

Manteniendo esa postura, él giró su casco de hierro hacia el Dueño de la Granja.

“Gracias. Fuiste de mucha ayuda.”

“…… ¿Ah? Sí.” El Dueño de la Granja dio una respuesta ambigua que no expresaba ninguna emoción, y luego dejó su taza sobre la mesa. “Entonces…… me alegro.”




“Sí…… Me servirá de referencia. Bastante.” Diciendo eso, Goblin Slayer comenzó a caminar sin mirar atrás.

Luego, abrió descuidadamente la puerta del edificio principal, y la cerró de golpe.

“…………”

“…… Madre.”

La Sacerdotisa y la Vaquera se quedaron viendo la puerta cerrada, intercambiaron miradas, y se encogieron de hombros con rostros agotados.

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