Nejimaki Seirei Senki (NL)

Volumen 1

Capitulo 4: La Ciencia De La Pereza De Ikta Solork

Parte 5

 

 

Al final, era doloroso para ella decir algo más. Al escuchar esto, el rostro de Ikta se contrajo con furia, incrementando el remordimiento de la Princesa.

―Si eso es todo, entonces entiendo muy bien. No tengo ningún deseo de cuestionarlo o criticarlo. Creo que también entiendo sus sentimientos. Si hubiera sido posible, me habría gustado que me invitaran como uno de sus aliados.‖

―¡Hey, Ikta, ¿pero qué…?!‖

Matthew, que había gritado sin pensarlo, podía bien haber alabado su buen juicio. Ikta había cometido justo ahora dos acciones irreflexivas: la de decir eso en presencia de la realeza, y la de decirlo frente a la Princesa Chamille.

―Pero aunque diga eso, por desgracia su plan termina aquí. Que un hombre como usted pudiera cometer una acción tan extrema, significa definitivamente que tenían un magnífico y detallado plan junto a varios aliados. Su objetivo final sería ya sea amenazar o derribar al gobierno. Es decepcionante. No sé qué tan lejos habrían podido llegar con su juego, pero si lo hubieran logrado, eso es algo que me hubiera gustado ver.‖

Ikta siguió hablando enfebrecido, e Ison mostró un rostro de sorpresa.

―¿…Puedo preguntarle algo… Suboficial Solork?‖

Publicidad G-M1




―Haga dos o tres preguntas, tantas como quiera. No hay límites a la simpatía que siento por usted ahora.‖

―¿…Cómo fue… que nos atraparon… aquí?‖

Ikta mordió su labio. Era una pregunta muy humilde para alguien al borde de la muerte.

¿Por qué no se mostraba más egoísta? Este hombre tenía la autoridad para derribar dioses.

Publicidad Y-M2

―Si eso es lo que desea, entonces se lo diré… Primero, trataron de raptar a la Princesa desde las cercanías de la entrada norte de estos bosques. Sucede que Torway pudo verlos, pero… el momento que eligieron no estuvo nada mal, ya que, como habían predicho, nuestra concentración estaba en la batalla simulada.‖

―Si están huyendo con alguien desde la entrada norte, entonces lo más rápido sería utilizar el camino principal al oeste de los bosques. La entrada norte está fuera de cuestión porque el grupo de Ikta se estaría ocultando ahí, mientras que es difícil cruzar por la entrada sur; y si tratan de ir al este, además de ser una desviación, siempre hay el peligro de encontrarse con alguien.‖

―Por tanto, su escape tenía que ser al oeste. Aunque eso tiene una condición: si recuerda el mapa topográfico de la zona, entonces su ruta se restringe aún más. El lado noroeste de los bosques de Urt llega hasta la cadena montañosa Tahbi. Claro que hay un paso de montaña que la cruza, pero no hay forma de que gente que quiere llegar al camino principal lo más rápido posible haga algo tan loco como subir a la montaña. Entonces, seguirían la base de la montaña lo más cerca que pudieran, y tomar el primer camino que encontraran hasta llegar al principal, ¿cierto? ¿Me sigue hasta aquí?‖

―…Puedo reconocer eso…Sin  embargo, ¿cómo fue la Suboficial Igsem  la que  nos cortó el paso?‖

Esa era la parte que Ison deseaba saber sobre todo lo demás, ya que ellos habían elegido lo más álgido de la batalla simulada para ejecutar el rapto, para evitar ser perseguidos por su crimen.

―Cuando me di cuenta de la posibilidad de que la Princesa hubiera sido raptada, las fuerzas de nosotros cuatro, las de Matthew, Torway, Haro y la mía, estábamos en la entrada norte de los bosques. Había una alta posibilidad de que no lográramos llegar a tiempo desde ahí. Entonces pensé en enviar una señal sonora a las otras tropas, que estaban más cerca de ustedes que nosotros, y hacerlos ir rápido hacia el oeste.‖

Publicidad M-M5

―…Nosotros no pudimos entender nada, pero… ese sonido en verdad era una señal…‖

―Bueno, si hubiera usado señales imperiales, entonces ustedes también la habrían recibido. Esas eran señales de luz estilo Kioka traducidas a sonido. Es algo que solía usar con Yatori desde hace mucho tiempo, cuando hacíamos travesuras durante las lecciones; y estaba seguro de que con ellas podría transmitir algo en completa secrecía. Después de eso, fue un volado el ver si la velocidad de su marcha podía compensar el tiempo perdido… Con eso, ya le he revelado cómo fue que pudimos cortar su marcha, pero por su parte no pudieron moverse a toda velocidad, ¿no es así?‖

Ison asintió levemente. La resistencia desesperada de los miembros que no habían traicionado a Su Alteza, la Princesa, retrasó el momento de la transición de rapto a huida. Adicionalmente, el sentimiento de culpabilidad que tenían ante el acto del secuestro a un miembro de la realeza hizo lento el caminar de sus subordinados mucho más de lo que había imaginado.

―…Comprendo  la  mayoría…  Ahora,  mi  última  pregunta…  Que  el  pelotón   de  la Suboficial Yatorishino estaba más cerca de nosotros, ¿lo sabía cuando envió la señal, o fue simplemente cosa de suerte?‖

―Fue pura suerte… No intento decepcionarlo diciendo eso. Lo sabía.‖

―…¿Por  qué?  El  pelotón  de  la  Suboficial  Yatorishino  tendría  que  estar  aliado  a  su enemigo en esta batalla…‖

―Cuando envié la señal, acabábamos de terminar la batalla decisiva en la entrada norte, y las tropas enemigas habían sido dispersadas mientras se retiraban. En ese momento,  tenía  la  teoría  de  que  se  dirigirían  a  un  ‗destino  universal‘  que  habían establecido previamente entre los aliados para reorganizar sus fuerzas… Y yo tenía una idea de dónde estaría ese ‗destino universal‘, incluso antes de que comenzara la batalla.‖

―En los bosques sureños de Urt, no hay muchos sitios donde tres pelotones, que implican 120 personas, puedan reunirse. Lo mejor sería usar el área abierta al norte, pero ese era el sitio donde se esperaba que ocurriera el choque de los ejércitos, así que sería una invitación al enemigo para que los persiguieran. Si quiere otro sitio con espacio suficiente como para reunirse, pero oculto para hacer difícil que el enemigo los encuentre… en ese caso, la mayoría de los prospectos están cargados hacia el oeste o el noroeste de los bosques.‖

―No podía definir con precisión dónde estaban, pero era suficiente en ese momento, ya que al estar al oeste o al noroeste de los bosques, el pelotón de Yatori estaría mucho más cerca de ustedes que el nuestro que estaba al norte. Eso es todo, no hay más secretos que descubrir; aunque no es un suvenir muy grato para llevarse al otro mundo.‖

Ikta terminó de hablar sin ningún sentimiento de realización. Los labios del Capitán Ison se curvaron lentamente.

―…Suboficial Solork… en el mapa de su mente, de seguro que la totalidad de nuestras tropas, y las del enemigo, seguían moviéndose en tiempo real, basados en las reglas de ‗posibilidades‘, ¿cierto?‖

―Eso es lo que me gustaría pensar.‖

―Ya veo… En tal caso, acepto mi derrota… Parece que su forma de pensar, además de sus tácticas, fundamentalmente son las mismas que las del Teniente General Rikan… ¿En verdad es mera coincidencia?‖

―Eso…‖

No es una coincidencia… Ikta no pudo decirlo. No podía decir que era porque Hazaaf Rikan era el gran comandante que había tomado el papel de Bada Sankrei. Que aunque sus épocas eran distintas, ellos eran camaradas que llevaban en su pecho una ideología de una misma fuente… Sin importar qué pasara, no podía decir eso aquí.

El joven que se supone siempre decía lo que quería decir cuando quería decirlo, se quedó sin palabras mientras evaluaba la brecha entre lo que quería expresar con su boca y lo que debía mantener en secreto.

―…Aaah…‖

Ikta, buscando las palabras correctas, permaneció callado por un rato. Cuando se dio cuenta, el Capitán Ison ya no respiraba. El joven rechinó los dientes… a pesar de que había dicho que no había límites para su compasión, a fin de cuentas no pudo ofrecerle las palabras adecuadas en su momento final.

Torway se aproximó por su espalda, mientras él permanecía completamente quieto, y le palmeó el hombro. Por reflejo, Ikta asintió de repente. Parecía que, a pesar de lo mucho que deseaba volver a la odiada base militar, ahora su corazón estaba exhausto.

―¿Y si aseguramos a sus cómplices, que deben de estar en el camino principal?‖

―La localización precisa de nuestros oponentes… hay varias. Si no sabemos nada, entonces es difícil. No es algo que puedan hacer tropas en entrenamiento.‖

―Supongo que tienes razón. Apurémonos para volver, y quejarnos de que la comida no tiene ninguna variedad… Aah, estos dos días fueron agotadores. La vez que sobrevivimos en Kioka fue mucho mejor que esto.‖

Quejándose mientras se estiraba, Ikta volvió poco a poco a la realidad. Y entonces, finalmente, volteó a ver a cierta persona, sentada y salpicada en sangre. Aunque ella había entrado antes en su campo de visión, en realidad no había tomado conciencia de su persona.

―Ah…  hola,  Princesa.  Parece  que  reinventó  el  vestido  ostentoso…  Mm,  ¿O  acaso salpicó espléndidamente salsa de tomate sobre sí misma? Es algo difícil de decir, ¿sabe?‖

Publicidad M-M4

Ikta recobró su ironía habitual. Sin embargo, él no se había dado cuenta de lo mucho que había lastimado los sentimientos de la Princesa al ignorarla. Al no oír ninguna de las palabras que esperaba que él le dijera, y al recibir a cambio palabras que no deseaba que él le dijera, no cabía menos que preguntarse en qué estado mental estaría ella ahora.

―Y por cierto, no se lo diré a nadie más, pero le diré un secreto en privado… Princesa, justo ahora, está toda roja.‖

Publicidad M-M4

¿Qué voy a hacer si esto falla? El no preocuparse en absoluto antes de abrir la boca era uno de los puntos sorprendentes de Ikta. Y asombrosamente, las bromas que decía en situaciones extremas solían tener el extraño efecto de calmar los corazones de las personas. Bueno, eso es lo que se decía…

―¡Wa….. WaaaaaAAAAAAHHH!‖

―¡¿Huh?! ¡¿P-Por qué?!‖

―¡WaaaAAAAAH! ¡¡Solork, eres maloooo!! ¡¡Maloooo!! ¡WaaaAAAAHH!‖

Había límites para su magia, dependiendo de la situación. El joven aprendió esto aquí y a tenerlo en gran consideración. Ya fuera un genio o un héroe, por lo menos no era omnisciente.

Concerniente al desastroso espectáculo que siguió a la explosión de Su Ateza, la Princesa, nada quedó registrado en las  incontables  tragicomedias que  se supone sucedieron en esos tiempos. Sólo en un corto párrafo – ‗cinco horas hasta que dejó de llorar y cayó dormida‘ – en el diario de una sola persona, Haroma Bekkel, pero eso sería darle mucho menos importancia a la fiereza de la batalla final.

De cualquier modo, entre las interminables y tumultuosas aguas, la cortina se cerró para la primera práctica. Después de recibir el reporte de Ikta y los otros que habían regresado a la base central, muchos de los Oficiales Militares de Alto Rango que se vieron envueltos con la selección de los guardaespaldas fueron despedidos. Todos los perpetradores habían muerto, e incluso en la investigación posterior, los detalles del plan del Capitán Ison a final de cuentas nunca estuvieron claros.

Yatori Igesm, cuyo número de personas que había asesinado con sus manos había pasado de un factor de un dígito a dos en solo un día.

Después de dormir toda esa noche, se recuperó por completo de su condición previa, y regresó a la base comandando apropiadamente a sus tropas en el camino desde la zona de prácticas.

Considerando su pelea a muerte con el Capitán Ison como una cosa del pasado y no alardeando de ello, ella dividió claramente sus complejos sentimientos, por haber matado a sus compatriotas, entre su ética y responsabilidad como soldado, y no mostró arrepentimiento.

La fuerza de su espíritu sirvió para fortalecer aún más la fe que sus subordinados de su pelotón tenían en ella como su comandante.

―…Hs…‖

Sin embargo, en una parte de ella que no mostraba a sus subordinados, había un aspecto en el que sí había cambiado. Mientras blandía sus dos espadas en una sala de entrenamiento bajo techo, y sin compañía de ninguna otra persona, Yatori trataba de  recordar  la  sensación  de  ‗ese  momento‘…  Eso,  lo  más  seguro,  fue  porque  ella pensó que estaba en un ‗predicamento‘.

El recuerdo de una pelea de espadas le llegaba teñido de rojo. Todo pensamiento inútil fue eliminado de su mente sedienta de oxígeno, y la existencia llamada Yatori fue purificada en las espadas que sostenía en sus manos.

Las hojas que habían volado por delante de sus pensamientos fueron impactantemente eficientes, y la mente humana posiblemente no puede evitar el pensar demasiado sobre algo como manipular herramientas simples, como una espada… Yatori estaba en el proceso de alcanzar un inusual punto de vista filosófico.

―Yo misma, en esencia, un caballero… Un caballero, en esencia, una espada… Una espada, en esencia, yo misma. ¿Así era? Aún hay una pequeña parte que no entiendo, Padre: la razón por la que la palabra ‗humano‘ no está incluida en todo esto.‖

Terminando su introspección usual, Yatori envainó sus dos espadas en las fundas en su cintura. El espíritu de fuego Shia, que había permanecido en el piso, observó su condición mirándola intensamente desde lejos, pero –algo extremadamente raro para su reticente compañero- él inesperadamente inició una conversación entre su ama y él mismo. 

―Yatori, ¿tú crees que Shia es una flama?‖

―¿Huh? ¿Qué sinsentido estás diciendo? Shia es Shia, ¿cierto? Mi primer y único compañero en este mundo.‖

Respondiendo sin la menor vacilación, Yatori caminó hacia su compañero de escena, y levantó su pequeño cuerpo. Hizo que la cabeza rojo profundo de Shia asintiera levemente.

―Entonces, Shia no piensa que Yatori sea una espada.‖

―Gracias… Por preocuparte por mí.‖

Para el compañero cuyo fuerte no era una fraseología compleja, ese era el mejor consejo que podía darle. Yatori estaba agradecida de todo corazón, y aceptaba sinceramente su consideración.

―Estoy bien, de verdad… Honestamente no sé si volveré o no a estar en ese predicamento otra vez, pero… Esta vez, ahí estaba el chico que me hizo bajar en un segundo de las alturas a las que mi espada me había hecho alcanzar finalmente.‖

Yatori sonrió débilmente… Después de destrozar a todos sus enemigos, la mayoría de la gente dudaba en hablarle o acercarse a ella. No obstante, no era el miedo que se le tiene a un asesino; más bien ¿no era el temor reverencial que uno tiene ante una espada desenvainada? Eso tenía un aire de respeto… pero no el que se siente por otro ser humano, sino el que se tiene ante una hoja bien afilada.

Publicidad M-M3

Yatori no se sentía mal por ser vista como una espada; al contrario, eso era exactamente lo que ella quería. Por tanto, ella no guardaba ningún rencor hacia las personas que no habían podido acercarse a ella en ese momento. No se basaba sólo en la razón, ella se sentía completamente de esa forma a nivel emocional. Esa era una parte refrescante de la persona llamada Yatori.

Sin embargo, cuando pensó en su compañero, que en ese momento había caminado hacia ella sin vacilar y había desconectado gentilmente las espadas que se habían fundido a las palmas de sus manos, las cosas en las que pensaba no eran precisamente pocas. Un cálido sentimiento se albergó dentro de su pecho.

―Mientras esté al lado de Ikta, no creo que sea capaz de convertirme por completo en una espada… Bueno, supongo que eso está bien; quiero decir, las espadas no pueden hablar, y vivir sin hacer el papel del Tsukkomi a sus tonterías simplemente resulta imposible para mí.‖

Yatori abandonó el sitio con palabras que parecían una broma, pero que eran sinceras.

Al mismo tiempo, un joven que, aunque no al grado de Yatori, pero que también había aumentado el número de personas que había matado con sus manos por una, alistó su rifle de aire en un campo de prácticas bajo techo.

―…Wooosh… Whooosh… Whoo!‖

El disparo cuidadosamente apuntado perforó los blancos lejanos de uno en uno. Si él siguiera siendo el Torway de antes, ahora hubiera sido el momento de los conflictos internos.  ‗¿No  lo  estaré  haciendo  mal?  ¿No  estaré  asustado  de  que  el  enemigo  se acerque?‘ La escala de valores implantada en su interior como una maldición por su hermano mayor Sariha lo hacía sentir eso.

Pero él había usado las balas normales, que siempre cargaba consigo como protección para su comandante, y disparándole al Capitán Ison en cuanto estuvo en el rango, había salvado la vida de Yatori; esta realidad lo abrumaba. La situación que seguía preocupándole hasta ahora, la realidad de que había tomado la vida de otra persona, ahora podía empujarla a un rincón de su corazón.

―De esta forma está bien… Sí, es mejor de esta manera.‖

Mientras observaba por la mira del rifle de aire, Torway llegó a un acuerdo consigo mismo.  Su  debilidad,  el  hecho  de  que  ‗su  puntería  bajaba  cuando  el  blanco  se acercaba‘, era muy visible cuando el blanco era un animal, y especialmente cuando era un humano. En realidad, ese era el resultado de su amable naturaleza.

No importaba el porqué, él no podía clasificar a un ser que estuviera lo suficientemente cerca como si fuera simplemente un ‗objetivo‘; y por eso su precisión flaqueaba. No es como si todos pudieran vivir la vida como Yatori, y ante la imposibilidad de cambiar, Torway cada vez más era la antítesis de Yatori.

Su gentileza, que hacía que el dedo que envolvía al gatillo se debilitara cuando estaba frente al enemigo, era sin duda un defecto para un soldado. Pero el Torway del presente había encontrado la posibilidad de compensarlo.

―Me pregunto por qué no me había dado cuenta… Hasta ahora, sólo habíamos pensado en la distancia como un obstáculo al disparar; pero si lo piensas bien, ¿no es mucho más conveniente que exista la mayor distancia entre tú y tu oponente?‖

Primero, se tiene la dificultad para que las balas del enemigo te alcancen. Segundo, es difícil que el enemigo pueda precisar tu posición. Y tercero, debido a la primera y segunda razón, ‗tú puedes disparar con paz mental‘. Torway pensó que cualquiera de ellas sería una ventaja demasiado preciosa como para dejarla; por el contrario, él incluso imaginaba que si seguía avanzando sobre esas bases, ‗¿no podría él terminar estableciendo una nueva rama en el ejército?‘.

―Esta forma de pensar… definitivamente añadirá una nueva página a la historia de las ‗tácticas  de  guerra‘.  Eso  es  algo  que  siempre  quise  hacer  como  parte  de  la  Familia Remeon. Por supuesto que no cambiará justo ahora, pero…‖

Cuando sus pensamientos alcanzaron ese punto, había algo en lo que Torway no podía simplemente dejar de pensar. Cuál era el objetivo de Ikta, como Comandante Supremo durante la batalla simulada, cuando desplegó a Torway en el cruce hacia arriba  del  río  Kuriri.  Oficialmente,  sus  órdenes  fueron:  ‗cuando  las  tropas  enemigas pasen por aquí, apunta al General y dispara desde las copas de los árboles‘. Pero pensándolo bien ahora, él no podía creer que Ikta no hubiera estimado como alta la posibilidad de que el líder del pelotón enemigo pasara por ahí.

‗La que seguramente se moverá para interceptar a mi pelotón será la unidad de Yatori- san‘… ―Tú habías leído eso desde un principio. En tal caso, ¿no habrás predicho también que Yatori dejaría su fuerza principal en un punto intermedio, y sólo enviaría a exploradores río arriba?‖

En ese sitio, la muerte de los tres exploradores por las fuerzas selectas de Torway, quizás no habían sido una gran contribución en el gran esquema de la guerra. Si ese era el caso, entonces él pensaba que habría sido mucho más efectivo quedarse en el campamento defensivo y guiar la carga de su pelotón. Y no tenía duda de que Ikta también se había percatado de ello.

―Me pregunto si estoy pensando de más… Pero sin importar cómo lo mire, no puedo más  que  pensar  que tu  intención  al  desplegarme  río  arriba  fue  para  ‗incrementar mi experiencia para disparar a enemigos lejanos‘. En el campamento defensivo del río, luego que hubiera iniciado la ofensiva general, no habría habido oportunidad para que pudiera dispararle al enemigo mientras mantenía mi distancia. Si la intervención de Yatori hubiera llegado un poco más tarde, no sería descabellado pensar que la batalla simulada podría haber sido decidida ahí mismo; por tanto…‖

Torway, que había dejado de disparar para voltear alrededor, miró a lo lejos, a las barracas donde se alojaban. Primero, murmuro su aprecio, y su asombro, que duplicaba al primero.

―Hey, Ik-kun… Mis debilidades, mis preocupaciones y las cosas que quiero hacer… Aún sin haberte dicho nada hasta ahora al respecto… Aun así, desde hace mucho tiempo, tú ya comprendías todo eso, ¿verdad?‖

Casi al mismo tiempo, en la sala de las barracas, Matthew Tetdrich y Haroma Bekkel estaban jugando shogi cara a cara. Sus habilidades estaban parejas entre uno y otro, y en este momento, Matthew estaba de alguna forma liderando con tres victorias y dos derrotas. Esta vez, estaban casi en un punto muerto, en una situación que no permitía que ninguno descuidara la guardia, pero…

―Aquí, es una jugada decisiva: ¡Batallón de Iluminación 5-8! ¡Con esto, será jaque mate en tres movimientos! ¡No tengo la menor duda!‖

―¡¿Te diste cuenta de eso?! Aah, umm… N-No puedo hacer nada, he perdido.‖

Ante la renuncia de Haro, el rostro redondo del joven dejó escapar un suspiro de alivio. Aunque ambos eran Suboficiales, que ella, siendo parte de los Médicos, se quedara atrás en cuestión de shogi, no ayudaba precisamente con la reputación de la Familia Tetdrich.

―Y pensar que yo era la mejor en la Escuela de Enfermería… Matthew-san, eres realmente bueno en esto, ¿sabes? Yo no he aprendido a lidiar apropiadamente con tácticas establecidas.‖

―Bueno, esto es todo lo bueno que soy… Es frustrante que no puedo alardear por ganar contra ti, Haro.‖

―¡¿Y ahora de repente pateas al perdedor mientras está en el suelo?! Umm, ¡si vas a decir eso, entonces por favor reta a los Tres Grandes! Ah, incluyendo a Su alteza, la Princesa, ¿ahora son los Cuatro Grandes? De todos modos, si puedes ganarle a cualquiera de ellos, ¡entonces sí podrás alardear cuanto quieras!

El término ‗Tres Grandes‘ o ‗Cuatro Grandes‘ era un rango de las habilidades de shogi entre la Orden de los Caballeros; o mejor dicho, era una subdivisión. Ikta, Yatori, Torway y Su Alteza Chamille; si ellos cuatro, dejando a un lado su porcentaje de victorias,  jugaban  uno  contra  otro,  el  encuentro  se  volvía  una  ‗verdadera  batalla‘. Cuando eran Matthew o Haro, aun jugando seriamente contra ellos, ‗la batalla era una farsa‘.

―Los Cuatro Grandes, ¿eh?… Bueno, incluso si la Princesa es un caso especial… el resto de ellos…‖

Haro enarcó las cejas ante el estado de Matthew, que murmuraba en voz baja mientras jugueteaba con una pieza de juego en su mano.

―¿Huh?… parece que estás entrando en un bajón relativamente severo.‖

Publicidad M-M3

―En realidad no. Esto no se limita sólo al shogi, ¿sabes? Podrías decir que es algo mucho más universal… Aún tú lo sientes, ¿no es así, Haro? Cómo expresarlo, es como si ellos…‖

―¿Umm?… ¡Ah, hablas de la diferencia en capacidades!‖

―Así es, ¡pero tú deberías prestar más atención a esos deslices de tu lengua! Me recuerdas a Ikta, pero él lo hace conscientemente, pero tú eres una cabeza hueca natural, así que lo dices sin ninguna mala intención. ¡Así no sé con quién enojarme!

―A-Aah, ¡lo siento! Tengo este mal hábito de que, para el momento en que me doy cuenta, mi boca ya se me ha adelantado, y…‖

―Lo sé por experiencia, ¿sabes?… ¿Pero cómo lo digo?, ya que ambos somos Suboficiales en los cursos de la Escuela Militar de Alto Rango, y nuestra competencia por subir de rango ha comenzado, necesitas ser menos inocente.‖

Matthew habló medio asombrado y medio impresionado. Haro ladeó la cabeza un poco, y luego sonrió amargamente.

―E-Eso… Si dices esa clase de cosas, parece que yo debería ofenderme, pero en realidad yo no quiero subir de rango o algo así… ya que con mi salario actual, puedo enviar algo de dinero a casa…‖

―¡Aah!, por la forma como lo dices, si lo hubiera escuchado antes del examen, me habría enojado y quizás te hubiera gritado: ‗¡con una vocación así, mejor búscate otro empleo!‘.‖

―A-ja-ja… Entonces, Matthew, ¿tú si quieres subir de rango, incluso desde ahora?

¿Quieres ser General del Ejército?‖ 

Sin duda Haro pensó que él respondería de inmediato, pero extrañamente, Matthew frunció el ceño y dudó para contestar.

―¿Eh?… ¿Matthew-san?‖

―…Sí  quiero,  ¿sabes?  Quiero  escalar  de  rango.  Es  frustrante  que  no  sienta  que  es algo realista, pero quiero llegar a General o Comandante Supremo del Ejército, puesto que fue por ello que tomé el examen para la Escuela Militar de Alto Rango.‖

Fue un poco tarde, pero la respuesta que esperaba salió al fin, y Haro se sintió aliviada. No obstante, por el momento Matthew estaba algo inquieto y había perdido su compostura, y pasados cinco minutos, se levantó de su asiento.

Publicidad M-M1

―¿Huh? ¿A dónde vas, Matthew-san? Aún falta mucho para la cena.‖

―¡¿Qué siempre que me muevo debe ser a causa de mi apetito?!‖

―Ah, este… ¿me equivoqué?‖

―Voy a ir a la Biblioteca de Historia Militar. Quiero investigar un poco los detalles sobre el despliegue defensivo en ríos.‖

―Ah, ¿vas a estudiar tácticas? En verdad eres aplicado, ¿no es así? ¡Por favor, esfuérzate!‖

Volviendo la espalda a esas bobas palabras de aliento, Matthew abandonó la sala. Su paso mientras avanzaba por el corredor era fuerte, incluso brusco; y en su rostro redondo, sus ojos brillaban con la luz de la determinación.

―Aún no me he rendido. Ya sea en shogi, en subir de rango o en estatus. Soy demasiado joven para estar pensando tonterías como ‗este es mi límite‘. Hay un dicho: ‗los  grandes  talentos  maduran  tarde‘.  Incluso  si  mañana  no  soy  lo  suficientemente bueno, después de un año, o de cinco años, o de 10… Cómo serán las cosas para entonces, nadie lo sabe.‖

Haciendo que los soldados junto a los que pasaba se hicieran a un lado por la intensidad de su andar, él se sintió exaltado contra un oponente que ni siquiera estaba ahí.

Publicidad M-AB

―Sólo mírenme, Ikta, Yatori, Torway. Yo ganaré la siguiente; y si no, la que sigue…

¡Cuenten con que algún día, les mostraré el verdadero poder de Matthew Tetdrich!‖

Al mismo tiempo que Matthew se cargaba de inspiración, Ikta estaba parado en el punto más al norte de la base central. Solo en la oscuridad de la noche, estaba parado muy quieto, con una expresión de total aburrimiento. Debía estar esperando a alguien, pero su compañera de escena apareció de inmediato en un carruaje.

―No me hagas esperar, Solork, ¡sube!‖

Haciendo que el cochero abriera la puerta, y esperándolo sentada dentro del carruaje, la Princesa lo estaba llamando.

0 0 votos
Calificación de este Capítulo
Mantente Enterado
Notificarme
guest
0 Comentarios
Respuestas en el Interior del Texto
Ver todos los comentarios