Kumo Desu Ga Nani Ka?

Volumen 10

Capítulo 6: Presentemos una Queja

Parte 1

 

 

Profesora.

Para nosotras las reencarnaciones, esa palabra solo se podía referir a una persona.




Todos renacimos en este mundo tras una explosión en nuestra clase.

La clase en la que estábamos en aquel momento era la de literatura clásica.

Y la que nos estaba enseñando en aquel momento no era otra que la Srta. Kanami Okazaki.

Aparte de mí, ella es la única reencarnación que no era estudiante.

Y se encontró con el Sr. Oni.




Eso está bien en teoría. El problema son el lugar y las circunstancias por las que se encontraron, y lo más importante, la raza de nuestra profesora.

El Sr. Oni se la encontró apoyando al ejército rebelde.




Eso ya sería una tarjeta roja, pero además de eso, ¿tenía que ser una elfa de todas las razas?

Elfos—sí, la misma raza que Potimas.

Nai waaaaa.

El “nai waaaaa” más grande de todos los tiempos.

¡Esto no es bueno!

Si lo piensas, incluso si no lo piensas, ¡son malas noticias por completo!

Todo parece ridículo, pero tampoco es que podamos ignorarlo.

¡No es de extrañas que el Señor Demonio dijera que esta situación era “problemática”!

Me imaginé que cualquier situación que encontrara problemática estaría relacionada con los elfos o las reencarnaciones, ¡pero nunca imaginé que tendría las dos por el precio de una!

Según el Sr. Oni, se escapó de él.

Mientras estaban hablando, los monstruitos elfos cíborg le atacaron, y ella fue llevada y arrastrada por otro elfo.

Y nuestra profesora no apareció por ningún lugar entre los soldados rebeldes capturados.

De hecho, no había un solo elfo entre ellos, punto.




Todos debieron escapar o morir.

Parece extraño que no lográramos capturar ni a uno, por lo que sospechamos que los que se vieron en peligro de ser atrapados pudieron suicidarse.

¿Quizás les ordenaron que murieran antes de caer en manos enemigas?

Eso suena a algo que Potimas podría haber dicho, de acuerdo, pero todavía da más miedo que los elfos realmente le obedezcan.

Pero supongo que unos tipos muertos ya no importan ahora mismo.

Aparentemente, los elfos supervivientes se han reagrupado y están intentando escapar del territorio demonio.

Tiene sentido. Ellos llegaron al pueblo del norte usando una puerta de teletransporte, al fin y al cabo.

Ahora que el otro extremos ha hecho BUUUUUM gracias a mi Meteoro, no pueden volver del mismo modo que llegaron, lo que significa que no tienen más opción que escapar a pie.

Aunque incluso si estuviera intacta, tampoco tendrían ninguna forma de llegar a ella con todo el pueblo bajo el control del ejército del Señor Demonio.

Pero uno no sale simplemente del territorio demoníaco.

Primero de todo, no hay forma de que un grupo de elfos pueda viajar por aquí sin ser vistos. Tendrán que reabastecerse tarde o temprano, por lo que sería prácticamente imposible escapar sin interactuar con ningún demonio.

No sé hasta dónde se ha extendido la noticia de que los elfos estaba apoyando al ejército rebelde, pero si esa información llega a las calles, la gente estará alerta.

La cosa es que, dado que no hay Internet ni nada parecido en este mundo, la información viaja muy lentamente.




Lo que también explica por qué los elfos se mueven hacia el sur tan rápido: planean huir lo más lejos que puedan antes de que se corra la voz sobre ellos.




Pero sigue quedando una gran distancia entre el pueblo del norte y la frontera con el reino humano.

No hay forma en que puedan cruzar tal distancia sin la ayuda de ningún demonio.

E incluso si consiguieran alcanzar la frontera, las cosas solo se volverían más duras a partir de ahí.

Los demonios y los humanos han estado vigilándose los unos a los otros en la frontera durante años.

Su relación es tan mala que cualquier persona que intente atravesar la frontera podría ser asesinada, sin hacer preguntas.

Asumiendo que lograran atravesar la frontera, habría una gran posibilidad de que fueran asesinados por los humanos.

Hay ciertas partes de la frontera por donde es más fácil cruzar, pero todas están protegidas por grandes fortalezas construidas por los humanos.




No hay forma que puedan pasar por alto algo como eso.

Entonces, ¿por qué no simplemente evitan estas zonas?

Oh, si la vida fuera tan sencilla.

En primer lugar, podemos descartar todas las zonas donde el terreno sea realmente molesto, el mayor ejemplo son las Montañas Místicas que cruzamos nosotros para llegar aquí.

Ninguna persona normal podría sobrevivir allí.

Luego están los lugares que no tienen carreteras adecuadas pero que, en teoría, siguen siendo opciones.

La cosa es que hay bandidos en esas áreas.

Más específico, son básicamente grupos de bandoleros humanos autorizados por el gobierno.

Ellos matan y roban como cualquier bandido, pero en realidad tienen el permiso del imperio humano para hacer este saqueo.

Pensarías que un gobierno no permitiría a los bandidos, pero estabas equivocado.

Estos tipos están contribuyendo a su defensa nacional, verás: Ellos están al acecho en estos remotos caminos que el gobierno no puede controlar totalmente y derrotan a los posibles intrusos del reino de los demonios.

Viven alrededor de estos puntos de control, crean asentamientos móviles que buscan presas, roban lo que quiera que pueden de los intrusos con los que se topan e incluso obtienen una compensación por el gobierno.

Por lo que aunque sean básicamente matones, se las arreglan para ayudar a asegurar la frontera contra incursiones del reino demoníaco.

En otras palabras, si los elfos tratan de escapar por cualquiera de estas rutas, serán sacudidos por estos ladrones respaldados por el gobierno.

Claro, los elfos podrían luchar contra ellos, pero estos tipos son sorprendentemente fuertes, ya que se ganan la vida matando a intrusos.

No sé si esos elfos exhaustos podrían tener alguna posibilidad de victoria tras atravesar las tierras demoníacas.

Si perdieran, serían asesinados, e incluso si ganaran, apuesto a que sufrirían algunas pérdidas importantes.

Por cierto, tampoco habría negociaciones ni nada.

Estos tipos son unos bandidos de corazón. Si se dan cuenta de que una presa está pasando, es seguro que atacarán.

Sería bastante difícil convencerlos de que consideraran un trato, e incluso si consiguieran llegar tan lejos, estoy segura de que cualquier tipo de conversación se desmoronaría rápidamente.

¿Por qué, preguntas? Porque todo el trabajo de estos tipos es matar a cualquiera que entre desde las tierras demoníacas.




Su país les paga para que lo hagan, y deben enorgullecerse de su trabajo.

Están protegiendo a la humanidad de las invasiones de los demonios, ¿sabes?

¡Incluso aunque lo que estén haciendo sea prácticamente indistinguible del bandolerismo básico!

Por lo que se fijarán como objetivo a cualquiera que venga del territorio demonio, elfo o no.

Además, los demonios y los humanos tampoco es que parezcan tan diferentes.

No importa quien venga del territorio demoníaco, ¡lo matarán!

¿Elfos?

Vienen del territorio demoníaco, por lo que deben ser aliados de los demonios, ¿verdad?

¡Mátalos!

Así es como se desarrollará.

Lo que estoy tratando de decir es que la Srta. Oka y los otros elfos tienen una probabilidad muuuyyy baja de salir con vida del reino de los demonios.

Tan baja que compararla con el promedio de bateo de un jugador profesional, ¡sería un insulto para el jugador!




No es que me importe lo que les pase a los otros elfos aparte de la Srta. Oka.

Pero desafortunadamente, necesitamos que salgan con vida también.

¿Qué si no sería más sencillo el poner a la Srta. Oka bajo vigilancia, preguntas?

Ya, yo también lo pensé.

Pero hay una razón por la que no podemos hacer eso.

Lo que significa que tenemos que ayudar a la Srta. Oka y compañía a salir del territorio demonio indirectamente.

Al menos, esa es la decisión rápida que tomé cuando escuché la información del Sr. Oni y usé una técnica estilo Detección para localizar a la Srta. Oka.

“Ese es el quid de la cuestión. ¿Qué deberíamos hacer?”

Una vez que el Sr, Oni termina su explicación, el Señor Demonio se gira hacia mí.

Tengo que decir que es bastante impresionante que para el momento en que ella me preguntó eso, yo ya haya encontrado a la Srta. Oka y haya ideado un plan.

“Yo me encargaré.”

No hay mejor momento que el ahora, por lo que pongo mi plan en acción de inmediato.

Primero, necesito ir a ver a la persona que he elegido para llevar a los elfos hasta la frontera. El mejor hombre posible para el trabajo.

Naturalmente, es el señor que está a cargo del lado demonio de la frontera entre humanos y demonios: el mismísimo Coronel.

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