Hataraku Maou-sama! (NL)

Volumen 12

Capítulo 4: El Rey Demonio Y La Héroe Se Enfrentan A Un Negocio

Parte 5

 

 

Mientras pensaba en esas cosas, Maou también miró para ver si al otro lado de la puerta había otra persona además de Nord. La habitación 101 estaba muy oscura y era difícil determinar la situación interna.

— ¿…podría saber si hay algún problema con su orden?




— No la hay, gracias.

— Es muy amable. Bueno, son 4.530 yenes.

No había nada sospechoso sobre los 5.000 yenes que Nord sacó. Maou sacó el cambio de su pequeño bolsito, y se lo entregó a Nord junto con la factura y la orden.

— Gracias por su compra. Esperamos oírlo nuevamente.

— Si.

Hasta el final, lo que sucedió no fue muy distinto a lo de las demás ubicaciones de entrega, por lo que Maou se preparó para terminar la conversación.

— Ah, sí.

Justo cuando Maou mantuvo su bolsa aislante y se preparaba para irse.

— Maou-san.

— ¿…sí?

Maou solo volvió su cabeza y respondió.

La expresión de Nord seguía calmada como siempre.

— Quiero preguntar algo sobre este volante.

—…si, adelante.

Aunque podía verse por el rabillo del ojo que Ashiya seguía mirando nerviosamente, luego que Maou se volviera hacia Nord, él recibió una pregunta inesperada.

— Dice que ellos están contratando empleados, ¿siguen carentes de personal?




— ¿…..?

Maou frunció el ceño, ¿qué planeaba Nord? ¿Podrá ser que él planeaba solicitar trabajo en el MgRonald frente a la estación Hatagaya?

— He estado repartiendo periódicos durante un buen tiempo, por lo que tengo confianza sobre las condiciones de calle. Además, sería capaz de obtener una licencia de motocicletas rápidamente. ¿Qué crees?

Pensando en ello, la primera vez que Maou se encontró con Nord, fue en el autobús que se dirigía hacia el Centro de Conducción, cuando él pensaba en esas cosas, Maou respondió mientras elegía sus palabras cuidadosamente.

— Aun deberíamos estar contratando personal, por favor, pregunte primero en la tienda, luego busque a la Gerente Kisaki para confirmarlo.

— Ya veo, lo entiendo, lamento detenerte.

— Bien, me iré. Gracias por su compra.

Esta vez, Nord realmente terminó la conversación y cerró la puerta tras una ligera reverencia.

Aunque él no disminuía su cautela hacia sus alrededores incluso cuando estaba ‘trabajando’, olvidándose de Lailah o Gabriel, Maou ni siquiera sintió la presencia de Shiba o Amane.

— M-Maō-sama.

Inmediatamente después, Ashiya salió corriendo.

— Esta situación se llama ser tentado por un zorro, ¿no? Al final, nada sucedió.

— Pero al final, él parece haber mencionado el reclutamiento de empleados.

— Si él realmente llega a solicitar, las cosas seguramente se volverían problemáticas… honestamente, solo podemos dejar que Kisaki-san juzgue esto, no es algo en lo que yo deba interferir… no, él probablemente sabía que yo no podía decirle mentiras cuando trabajaba, pero ¿qué puede hacer incluso si me pregunta cosas relacionadas al trabajo?

Si Nord también pensaba solicitar el trabajo para ser un empleado del MgRonald frente a la estación Hatagaya, entonces su relación con Emi sería una preocupación. Ignorando momentáneamente lo relacionado a Lailah, Emi seguía admirando a Nord como su padre, por lo que esto podría convertirse en una oportunidad para que ellos hablaran. Pero independientemente de eso, lesas cosas no tenían nada que ver con Maou. Si Nord actualmente no tenía una licencia, incluso solicitara el trabajo inmediatamente, existía una gran posibilidad de que no sea contratado.

— Huh, olvídalo. Después de todo, sigo en el trabajo.

— Maō-sama, ¿qué hay de interrogarlo…?

— Ya deja eso. Si los conflictos entre los residentes ocurren, la Casera llegaría de inmediato.

—…ugh.

Ashiya apretó sus dientes, frustrado, pero Maou, quien lo había aconsejado, también sintió una sensación indescriptiblemente extraña.

— Se siente como si estoy cayendo lentamente en la trampa de alguien más.

— Pero Maō-sama, no importa lo que ellos hagan, solo tenemos que actuar como si no sabemos lo que han hecho hasta ahora, ¿cierto? Siempre y cuando no tomemos acciones que los beneficien, todo estará bien.

— Huh, tienes razón.

Maou asintió y regresó a Red Dullahan I para colocarse el casco.

— ¿Quieres tratar de ordenar también? Siempre y cuando uses mi número, seria tratado como una orden de entrega.

— Mil disculpas, pero ya he preparado los ingredientes del almuerzo de mañana.

— Si, comprendo. Pero, te lo digo, no permitas que Emi se infiltre en nuestra cocina como antes. Eso es malo para el corazón.

Cuando recordó lo que sucedió esa noche, Maou mostró una mirada vacía.

— Mis más sinceras disculpas. Nunca esperé que ella aprovecharía la oportunidad después que nos durmiéramos para cometer tal atrocidad. En realidad, permitir a Emilia tocar nuestro arroz, fue realmente el peor calculo que he cometido en mi vida…

— Atrocidad… no, aunque la forma no estaba bien, el sabor era normal. Además, no estaba envenenado.

— Por eso es que es extraño, Emilia en realidad hizo bolas de arroz para usted, Maō-sama, no puedo decir lo que ella está planeando.




— Algún fallo bastante serio seguramente ocurrió.

Maou no dijo más nada de lo que sucedió esa noche, y Emi probablemente tampoco habia dicho algo.

— Huh, no han ocurrido problemas desde ese día. De lo que sucedió hoy, tratémoslo como que Nord quería comer de repente cosas de MgRonald. Bueno, es hora de irme.

— Ah, bien, lo entiendo, mis disculpas por retenerlo. Por favor, tenga cuidado.

Ashiya despidió respetuosamente a Maou, y este dejó el Villa Rosa Sasazuka también.

De camino de vuelta a la tienda, Maou pensó en lo que sucedió la semana pasada.

De hecho, desde que Emi y Chiho fueron atacadas por alguien en el metro subterráneo, ningún incidente obvio se ha presentado.

Aunque el ‘fallo grave’ de Emi fue considerado un incidente serio desde el punto de vista de Maou, era una suerte que lo que sucedió esa noche no haya sido descubierto por Acies y Alas=Ramus.

Emeralda, quien se quedó junto a Emi en Eifuku tal como antes, y Shiba y Amane no habían hecho nada especial.

El incidente que sucedió en el día del fallo del tren pareció haberle dado un fuerte golpe a Lailah. Además de verla venir al apartamento una vez dos días después del ‘fallo serio’ de Emi, Maou no la había visto después de eso.

Durante ese tiempo, el color de su cabello seguía siendo purpura, pero Maou no quería saber la razón o donde ella estaba viviendo.

— Ser capaz de ir a salvo cada día es lo más importante.

Entre los ruidos molestos del motor, Maou murmuró eso suavemente.

Cuando Maou regresó a la tienda tras un rato, él notó que Emi y Chiho, quien acababa de reportarse en el trabajo, estaban esperándolo con expresiones de preocupación.

— Maou-san.

Chiho corrió y miró a Maou a la cara.

— ¿Estás bien? Escuché de Yusa-san que fuiste a entregar algo a la habitación 101.

— ¿Qué negocios tenía mi padre contigo?

Emi también preguntó eso de forma imponente.

— Eh, sobre eso…

Maou vagamente resumió lo que había sucedido en el Villa Rosa Sasazuka.

— Para ponerlo simple, además de que Nord me preguntara por el trabajo, no hubo nada particularmente extraño. Estaba preparado para ser rodeado por Lailah y Gabriel y no ser capaz de regresar. Emi, ¿la llamada que recibiste fue de Nord?

—…si.

— Pero tu expresión fue realmente imponente. Me volví cauteloso debido a que tu expresión fue muy exagerada.

— ¡Es mejor que aclares lo que quieres decir con ‘expresión exagerada’! Luego que Emi se quejara de la frase de Maou, ella habló con preocupación.

— Solo pensé que él había ordenado demasiado para ser una persona, por lo que creí que Lailah estaba allí. Luego mi tono se tensó sin que lograse comprenderlo…

— Esa cantidad fue bastante exagerada.

Basándose en los gastos promedio de los clientes de MgRonald, 4.530 yenes era una cantidad elevada.

Incluso Sariel, quien venía cada día a comprar sus tres raciones para estar contento con Kisaki, solo gastaba unos 3.000 yenes cada vez que ordenaba.

— Y todos eran combos, probablemente unas siete porciones.

Como el precio de la entrega incluía la cuota de transporte, la cantidad que Nord gastó solo en la orden debía ser de unos 4.200 yenes.

— Él no está con Acies, ¿acaso puede comer tanto por su cuenta?

— Quizá planea comerlo junto a Acies-chan.

— Es difícil decirlo. Acies probablemente no quiera ir a esa habitación donde un ángel pueda ir, ¿cierto?

— Pero, ¿no se está quedando en casa de Shiba-san junto a Gabriel?

— Eso puede ser por la moral o habilidad de la Casera… ahora bien, Acies parece haber hecho que Suzuki Rika pagara por una cena muy costosa, ¿la escuchaste decir algo?

— ¿Qué sucedió? No escuché nada sobre eso.

Una vez que Emi escuchó el nombre de Rika, ella preguntó con una expresión de piedra.

— Ella ayudó a Acies a pagar 40 hamburguesas à la carte y 4 vasos de bebidas. El numero 40 dejó en shock a Emi y Chiho.

— Tengo que disculparme luego con ella… en primer lugar, no quería involucrar a Rika en los asuntos de Ente Isla.

— Es demasiado tarde para decir eso ahora, ¿no crees? Y esas 40 hamburguesas no son consideradas una pérdida del conflicto de Ente Isla, eso es debatible, ¿no?

— Jajaja. Pero como era de esperar de Acies-chan. No puedo imaginarme lo que son 40.

Una vez comenzaron a hablar de Acies, la atmosfera originalmente tensa comenzó a disiparse.

— Huh, al final, aunque estuve cauteloso, no pasó nada. Es momento de volver a trabajar.

— ¡Bien!

— Es cierto… ¡ah!

Sin siquiera terminar su frase, un tintineo fue escuchado desde el auricular de Emi, ella frenéticamente corrió hacia el computador usado para registrar los datos de las entregas.

— Gracias por la espera. Este es el MgRonald en frente de la estación… ¡wah!

Emi, quien estaba hablando todavía, se estremeció como si algo la hubiese asustado.

Luego, ella miró a Maou y a Chiho, molesta, luego, a regañadientes regresó su concentración a la voz dentro de los auriculares.

—…si, si, somos los encargados de su cuidado, si…

— ¿Su cuidado?

Chiho, quien no se imaginaba con quien hablaba Emi, intercambió mirada con Maou.

— Sí, es cierto. Pero, honestamente hablando, añadir la cuota de transporte incluso a esa distancia es algo que no vale la pena, sería mejor si viene directamente a la tienda… ah, está bien, usted lo dice… entiendo… ¿eh? ¿Elegir al personal de entrega? Ehh, nuestra tienda no lleva a cabo la práctica de elegir individuos, podríamos necesitar algo de tiempo para confirmarlo, ¿podría esperar un poco?, disculpe.

Emi puso la llamada en espera con una expresión extremadamente fatigada, y cambió sus auriculares a la comunicación radial dentro de la tienda.

— Kisaki-san, el Gerente Sarue del Sentucky al otro lado de la calle llamó.

— ¿Eh?

Maou y Chiho gritaron simultáneamente cuando escucharon la voz de Emi a través de los auriculares. Incluso cuando hablaba del diablo, debía existir un límite.

—…Sarue, ¿eh? ¿Qué quiere?

Kisaki, quien actualmente estaba en el MdCafé en el segundo piso porque Maou había salido a realizar una entrega, preguntó en confusión.

— Ehh… quiere una entrega.

— ¿En serio?

Kisaki preguntó, sorprendida, y no solo Maou y Chiho, la misma pregunta estaba dentro del corazón de todos los empleados. Las demás tiendas de la misma industria que podían estar a menos de 10 segundos a pie, lógicamente podrían considerarse como clientes dentro del área de entrega.

— ¿Y qué? Si la otra parte está dispuesta a pagar la cuota de transporte por esa distancia, entonces no es mucho problema, pero como me estás preguntando especialmente por esto, ¿podría ser que él quiere que yo le haga la entrega?

—…sí.

—…..huuuuuuuuuuuh.

Todos los empleados escucharon nerviosamente el largo suspiro de Kisaki.

— No se puede evitar, solo lo tomaré como un saludo porque hemos implementado un nuevo servicio, como la otra calle también pertenece a la misma calle comercial, entonces sería considerada como clientes potenciales… aunque eso sería normalmente imposible.

Era natural que ella dijese eso.

— Dile a Sarue… no, dile al cliente que iré. Y ¿Maa-kun ya regresó?

— ¡Ah, sí!

Maou, quien fue nombrado de repente, no pudo evitar gritar directamente al segundo piso.

— Muy bien, entonces les dejaré el segundo piso a ti y a Chi-chan.

— Entendido.

Maou, Chiho y Emi dijeron al mismo tiempo.

— Gracias por la espera. Kisaki-san irá, déjeme confirmar la orden… e-ehhh, lo siento, por favor, ordene una cantidad que Kisaki-san pueda llevar sola.

Sariel debió haber brincado de felicidad al otro lado de la línea telefónica.

Emi entró la cantidad de la orden mientras asentía al teléfono, haciendo que la cantidad total incrementara.

— ¿Acaso ese tipo quiere que colapse bajo el peso de las hamburguesas y la cola?

Kisaki, quien bajó del segundo piso, bajó la cabeza al ver la orden.

Como resultado, la cantidad de la orden se acercó a los 10.000 yenes, y un estimado de 20 minutos se necesitaba para hacer la entrega en una distancia tan corta.

— Huh, ya hay alguien que pueda acabar con esa cantidad, eso ya no parece extraño.

— Espero que Sariel-san no engorde otra vez… ¿realmente piensa comerse todo eso él solo?

— Sin importar qué, él probablemente no irá tan lejos como para forzar a los empleados de Sentucky a comer alimentos de MgRonald. Ese tipo de acoso de poder sería demasiado inesperado.




Solo esta vez, las acciones usuales de Sariel abrieron una libertad en el corazón de Maou.

El primer día en que el MgRonald en frente de la estación Hatagaya inició con los servicios de entrega terminó en lo que podía considerarse una situación extremadamente estable. El número total de entregas fue de treinta. Incluyendo las porciones de Sariel y Nord, doce de ellas fueron hechas a través de llamadas, mostrando que la proposición de Kisaki fue correcta.

Un viaje de entrega aproximado requería unos veinte o treinta minutos, para la semana siguiente, ellos probablemente ubicarían la mano de obra basándose en los datos del primer día.

Las dificultades que ellos enfrentarían a futuro serian en mal clima, y lo que necesitaría hacerse en los días en que Maou, Kawada y Emi, quienes formaron el núcleo de trabajo durante el primer día, no tuviesen turnos programados.

— Ah… no sé cómo decir esto, pero hacer continuamente algo a lo que no estás acostumbrado es realmente agotador, ¿eh?

— Para mí, como no he tomado llamadas en un largo tiempo, mis hombros me duelen porque estaba demasiado tensa.

Maou y Emi, quienes habían completado sus labores de cierre, se estiraron juntos en el medio de la tranquila calle comercial.

— Ha pasado un largo tiempo desde que vi a muchas personas esta vez. Huh, pero una vez que no tengamos a Kouta, el personal probablemente se tensé mucho después de eso.

— Con Kouta te refieres a Nakayama-san, ¿no? ¿Renunciará?

Aunque ellos sabían que la estudiante de secundaria Chiho había salido de trabajar a las 10 de la noche, como era su primera vez con el servicios de entrega, los turnos de Kisaki y Maou, Kawada, Akiko, Emi y Nakayama Koutaro, quien recientemente había dejado la tienda por una búsqueda de empleo, fueron programadas para terminar 30 minutos antes de la hora de cierre cuando no se tomarían ordenes, lo que sería a las 11:30

— Él va a buscar un empleo permanente. No podemos pedirle a la gente joven que tiene un futuro y no tiene empleo que se queden como trabajadores de tiempo parcial por siempre, ¿no? Incluso así, él es alguien que ha trabajado junto a mi desde que me uní. Él realmente es de confianza durante los turnos, por lo que todos probablemente sienten que no tener a Kouta es una gran pérdida.

— ¿Qué hay de Kawada-san? Recuerdo que ambos tienen la misma edad.

— Kawa-cchi va a encargarse de su negocio familia, por lo que él no renunciará durante el año académico. Siento que puede andar por otras sendas… bueno, ten cuidado cuando regreses… ¿oye?

Justo cuando Maou planeaba empujar a Dullahan II fuera del aparcamiento…

— ¿Qué estás haciendo?

Emi le agarró el borde de su bolso, haciendo que Maou se detuviera con una expresión pétrea.

— Voy a la habitación de Bell para buscar a Alas=Ramus, así que vayamos juntos a casa.

— ¿…qué, otra vez estás con ese fallo tuyo?

Incluso si Maou mostraba una expresión descontenta con todas sus fuerzas, Emi parecía no verse afectada.

— Al ver que ambos volvemos juntos, Alas=Ramus estaría feliz, ¿no? ¿Qué le pasa a Emi últimamente?

Esto ya no era tan simple como una actitud más suave.

Desde esa noche tan terrible, Emi parecía haber cambiado y comenzado a mostrar diversas expresiones en frente de Maou. Esos últimos días, Maou no había visto a Emi mostrar una actitud todopoderosa ante él.

Incluso cuando ella llegó al apartamento en la mañana para entregar a Alas=Ramus al cuido de Suzuno, ella había mostrado una expresión y actitud alegres, haciendo que los miembros del Ejercito Demoniaco se sintieran muy confundidos.

Él no sabía si Chiho había sentido el cambio en Emi.

Chiho, quien siempre había esperado que Emi y Maou se llevaran bien, probablemente estaba ansiosa por ver a Emi haber alcanzado su propio consenso.

Pero Maou, como él no sabía la razón de Emi, o el punto de cambio por llegar a eso por su cuenta, él realmente no podía comprometerse activamente con Emi y recortar su distancia como había sucedido con Suzuno en Ente Isla.

Básicamente, ignorando las razones varías, la Emi que quiera ir a casa con Maou, no era Emi.

— Ella ya debe estar profundamente dormida ahora… ¿hm?




Maou miró su celular con depresión, notó que la pantalla en la parte posterior mostraba que había recibido un mensaje nuevo.

— E-es Chi-chan… ¿quién? ¿Quién envió esto?

Ese mensaje llegó de una dirección que Maou nunca había visto antes. El contenido era solo una frase.




— Por favor, ven a casa inmediatamente después que termines de trabajar.

Era esa frase.

— Oye, Emi, este mensaje parece que también te fue enviado al mismo tiempo.

— Lo sé, lo acabo de ver.

Emi asintió con una expresión pétrea.

— ¿Tienes alguna idea?

— No, aunque no lo sé…

Maou seguía manteniendo una sensación de parecer haber visto esa dirección no registrada en alguna parte.

Aunque era algo que pareció haber sucedido hace mucho tiempo, él tambien recibió ese mensaje junto a un mensaje de Chiho al mismo tiempo.

— Huh, no debería haber mucha personas que puedan enviarnos este mensaje a ambos.

— Es cierto.

— ¿…estás bien?

Maou miró a Emi, quien guardó su celular en su bolso con una expresión pétrea, y preguntó eso.

Él estaba preocupado de que si Emi tenía suficiente margen para enfrentar al remitente, quien probablemente estaba esperando en el apartamento.

— No te preocupes, no pienso tener que ver tu patética apariencia nunca más. Aunque se sintió un poco forzado, Emi asintió con determinación.

— SI un desarrollo ridículo nos aguarda, realmente no lo dejaré ir esta vez.

— No te sobre-esfuerces.

— Cielos, nunca creí que dirías ese tipo de palabras. ¿No le dices esas palabras a la gente débil?

— No te quejes de las palabras que elijo, solo tengo miedo de que no seas capaz de levantarte luego de caer y me des problemas.

Ante la respuesta determinada de Emi, Maou respondió con una risita.

— Aunque no sabemos quien es la otra parte, regresemos vagamente. Emi, voy a comprometerme esta vez. Regresemos caminando lentamente.

— Buena idea. ¿Deberíamos comprar algún Oden en alguna tienda de conveniencia que veamos de camino?

Teniendo una conversación que no sonaba como una que podría tenerse entre un Rey Demonio y una Héroe, no, no como una entre Maou y Emi, ambos caminaron en dirección al Villa Rosa Sasazuka.

Escuchando el roce de las cadenas de Dullahan II, Emi levantó la mirada y dijo:

— Bueno, ¿qué decía el mensaje de Chiho-chan? No lo recibí.

— Parecía ser el mismo contenido.

— ¿Eh?

Maou no se volvió ante la sorprendida Emi y dijo mientras miraba hacia adelante.

— Parece que nos está esperando en el apartamento.

— Oye, oye, esta es realmente una gran bienvenida.

La gente en el pasillo frontal del Villa Rosa Sasazuka que se encontró con Maou y Emi que regresaban, eran Chiho, Ashiya, Suzuno, Emeralda, Amane, Acies, Alas=Ramus (quien era cargada por Acies), Gabriel, Nord y Shiba.

Aunque solamente Urushihara fue quien escapó al rincón del apartamento porque tenía miedo de Shiba, la mayoría de la gente que estaba conectada al Villa Rosa Sasazuka estaba reunida allí.

— ¿Chi-chan, está bien que te quedes hasta tarde?

— Yo le pedí a Sasaki-san que viniera.

— ¿…usted, Casera-san? ¿Por qué Shiba pidió especialmente que Chiho fuera allí?

— No tienes que preocuparte de los asuntos de su familia, bajo las direcciones de Mi-chan, ya he organizado todo para que Sasaki Chiho no sea regañada.

— Si algo le sucede a los padres de Chi-chan, te mataré, Gabriel.

Acies, junto a Amane, miró a Gabriel, quien mostraba una actitud frívola.

— Casera-san, ¿usted envió el mensaje?

— Así es, también le envié un mensaje parecido a Yusa-san.

— No recuerdo haberle dicho mi dirección, y… Maou miró a Shiba con ojos entrecerrados.

— Hace tiempo, usted me envió un mensaje una vez, ¿no?

— Así es –Shiba respondió brevemente.

Cuando Urushihara no estaba en Sasazuka, y Chiho no sabía la verdad sobre Maou y los demás, Maou había recibido un mensaje misterioso de advertencia.

El contenido decía principalmente que otras conmociones seguirían ocurriendo después…

— Sasaki Chiho-san parece ser capaz de usar el Idea Link con su celular como un medio, solo hice algo parecido, aunque ya he establecido contacto con los demás Sefirot en ese tiempo, nadie más ha tenido la libertad de manejar esto y yo he monitoreado Japón por mi cuenta, por lo que no tuve más elección que usar este método.

— Esto está bajo la situación de que usted sabía que veníamos de Ente Isla, ¿no?

Maou suspiró ligeramente.

Esto significaba que Shiba había comenzado a perseguir la existencia detrás de Maou y Emi desde hace mucho tiempo.

— Bueno, ¿por qué nos están dando esta gran bienvenida?

— La situación ha cambiado. Amane fue quien respondió.

— Tía Mi-chan y yo ya no podremos ser capaces de mantenernos de tu lado de forma unilateral.

— ¿Qué sucede?




— Lo sabrás cuando entres.

Amane apuntó a la habitación 101.

— Necesitamos que tu y Yusa-chan, que ambos, la escuchen.

— Y si nos rehusamos.

— Entonces Tía Mi-chan y yo intentaremos reunir a toda nuestra familia y perseguirlos sin piedad a todos ustedes, quienes podrían causar problemas a la Tierra, y devolverlos a Ente Isla.

El tono de Amane era serio.

— Por el contrario, siempre y cuando ustedes dos estén dispuestos a tolerar dormir después un poco, y entrar a la habitación 101 a oírla, no haremos nada. Huh, solo trátenlo como una fecha de renovación del contrato de arrendamiento.

— Ustedes son quienes están haciendo todo el dialogo.

Maou frunció el ceño y respondió con un encogimiento de hombros.

— ¿Solo tenemos que escucharla, cierto?

— Si. ¿Verdad, Tía?

— Si.

Shiba asintió ante la pregunta de Amane.

— Ella también está cargando el mundo en su espalda, ella sola, ella no debería cometer más errores esta vez.

— Ir por la senda equivocada aun cuando se lleva una carga pesada, no me atreveré a cantarle elogios.

Luego que Maou murmurara eso para sí mismo, él palmeó el hombro de Emi, quien estaba a su lado.

— Vamos.

—…si.

Aunque Emi tenía una expresión de piedra, el peligro que ella emitió en la habitación medica de Urushihara ya no podía sentirse.

— Maou-san, Yusa-san.

— Maō-sama, tenga cuidado.

— Trátalo como una petición de parte mía, no dejes que la situación se desarrolle al punto de que tenga que trabajar.

— Rey Demonio, Emilia, en caso de que algo vaya en contra de lo que hay en sus corazones, dejen de escuchar.

Chiho, Ashiya, Urushihara y Suzuno se dirigieron a ambos respectivamente.

— Papá…

Alas=Ramus, siendo cargada por Suzuno, dijo algo extraño al final.

— No puede… regañar a la gente, ¿bien?¿De que tenía miedo Alas=Ramus?

Aunque Alas=Ramus ya debería entender que Emi había mostrado una actitud ruda hacia Lailah, ella no parecía preocuparse por eso.

En fin, siempre y cuando ellos abrieran esa puerta, lo comprenderían todo. Maou tomó el pomo de la habitación 101, la cual acababa de ver en la mañana, y, luego de abrir la puerta, notó que las luces estaban encendidas.

Por otro lado…

— ¿Q-qu…?

— E-esto es…

La escena que apareció no fue una que Maou y Emi esperaban.

— Lamento haberlos hecho venir a esta hora, por favor, entren y siéntense.

Maou y Emi no escucharon las instrucciones de Lailah y solo se quedaron de pie en el porche de forma asombrada.

Ellos habían supuesto que Lailah estaba en la habitación 101, incluso si su cabello seguía siendo purpura, eso no era nada de qué preocuparse.

El problema era el jovencito que estaba durmiendo en el futón junto a Lailah.

Maou y Emi reconocieron al chico, quien tenía un mecho de cabello rojo entre su cabellera negra.

Pero la apariencia de ese chico era distinta de la que ellos recordaban. Su color de piel se había tornado marrón oscuro.

No tenía rastros de haber sido bronceada por el sol. Al igual que el metal que ha sido sumergido en agua durante un largo tiempo, una capa de lo que parecía oxido envolvía su cuerpo.

La única zona que tenía el mismo color de piel que ellos recordaban era el brazo derecho que no estaba cubierta por el futón.




— ¿Iron…?

Maou dijo el nombre del chico que estaba durmiendo en el futón? La personificación del Sefirá ‘Geburah’: Iron.

La primera vez que Maou lo vio fue cuando el Capitán Malebranches apareció junto con él, luego de eso, Ashiya también había visto a Raguel y Kamael comandarlo.

Pero cuando Maou estuvo luchando con los ángeles en Afsahan, él no vio rastros de Iron, y luego de derrotar a los ángeles, nadie supo de su paradero.

— Amane-san y Shiba-san lo encontraron esta tarde.

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