Hataraku Maou-sama! (NL)

Volumen 12

Capítulo 1: El Rey Demonio Se Queda Estancado En Una Vida Normal

Parte 3

 

 

12:30 de la noche, Maou, quien completó sus tareas por el cierre del día, cerró la puerta automática apagada desde afuera.

Maou, quien normalmente estiraría su espalda en frente de Dullahan II cuando llegaba al aparcamiento, no tuvo sensación de logros o liberación de la finalización del trabajo de hoy.

— Maldición, esa Emi…

Aun siendo acosado por Emi acerca de la licencia de conducir hasta el final, Maou dijo eso con lágrimas en los ojos.

— ¿La foto de la licencia de conducir realmente te hace sentirte tan insatisfecho?

Kawada, quien se quedó hasta tarde con Maou, preguntó eso mientras se montaba en la motocicleta que usaba para trasladarse, y Maou respondió con depresión:

— Incluso Kisaki-san se rió un poco.




— E-eso es bastante mal. Hablando así, hace que hasta yo sienta ganas de verla. Kawada dijo mientras se colocaba el casco.

— ¡Definitivamente, no! ¡En serio, desde que Emi llegó, nada bueno pasa!




— Hablando de eso, Yusa-san parece bastante apática últimamente, trátalo como usar una foto interesante para levantar la moral de los empleados.

— ¿Eh?

Maou quedó sorprendido por lo que Kawada dijo.

— ¿Quién dijiste que estaba apático?

— Yusa-san, claro.

— ¿Qué parte de ella parece apática?

— No lo sé, solo que así me parecía.

Kawada levantó la mirada como si recordara algo mientras confirmaba el estado de su casco.

— Fue poco después que contrataran a Yusa-san, supongo. ¿No notaste que hubo un día en el que ella estaba bastante deprimida y parecía bastante abatido? Kisaki-san no estaba cerca ese día, por lo que tú debiste haber estado en la tienda, Maa-kun.

— Si.

Con respecto a ese ‘un día’ que Kawada mencionó: aunque Maou no recordaba el estado de Emi cuando estaba trabajando, él claramente conocía el motivo de la ‘expresión’ de Emi.

— Luego, le vez siguiente que trabajé en el mismo turno que ella fue tres días después de ese, ella ya se había recuperado para igualar la primera impresión que yo tenía de ella, pero se sentía como si, de alguna forma, estaba un poco nerviosa…

— Kawacchi, realmente estás observando a Emi muy de cerca, ¿eh?

— No malinterpretes nada.

Las palabras de Maou hicieron que Kawada sacudiera su mano con frenesí para negarlo.

— Eso es porque ya que Yusa-san destaca en varias formas, Kisaki-san tiene altas expectativas en ella desde que comenzó, y ya que ella está algo familiarizada contigo y Chi-chan, naturalmente le presto atención, ¿bien? Mi mirada inconscientemente se desvía hacia ella.

— Es mejor que desistas de ella. Es bastante difícil de manejar.

— ¡Ya te dije que no tengo ese tipo de intenciones!

Aunque era bastante tarde en la noche, podría verse que la expresión de Kawada era especialmente frenética.

— E-en fin, Maa-kun, ya que eres la persona a cargo del entrenamiento de Yusa- san, deberías estar más preocupado por esas cosas, ¿bien? Aunque su apariencia parece fuerte, su estado mental podría ser inesperadamente débil.

Maou quedó tan sorprendido que quedó momentáneamente sin habla.

—…Kawacchi, realmente eres un buen observador.

El tiempo que Kawada y Emi pasaron juntos, debieron ser esos días en los que Emi estaba recién contratada, pero en tan corto tiempo, él ya había visto a través de las características personales de Emi.

— ¡Oye!

— No, estoy bastante impresionado. Kawacchi, incluso si comienzas ahora, ¿no podrías considerar llegar a ser un consultor terapéutico?

Incluso si la actitud de Maou era bastante seria, Kawada sacudió su cabeza tras encender el motor de la motocicleta.

— No quiero. No deseo ser responsable de la vida de los demás. Por lo que nunca he intentado tomar esa ruta.

—…eso también suena razonable.

— Aunque las demás personas terminan discutiendo asuntos conmigo, y el hecho que les de mis opiniones personales a mis amigos y conocidos, nadie puede garantizar que lo que yo digo es correcto, ¿no? Es mejor que no le digas a Yusa- san que yo he dicho esto.

— No diré nada. En fin, prestaré algo de atención.

— Te lo encargo. Bueno, me voy.

Aunque miró a Maou con algo de dudas, Kawada no dijo nada más, encendió las luces traseras de la motocicleta y se fue. Luego que Maou viera a Kawada irse en su moto, él torció los labios.

— No quiere tomar la responsabilidad de la vida de los demás, ¿eh?

Lo que Kawada dijo por casualidad, inesperadamente se quedó grabado profundamente en la mente de Maou.

— Eso es cierto.

Maou quitó el seguro a Dullahan II, la cual estaba aparcada en el estacionamiento, y se dijo a sí mismo.

***

 

 

— F-for favor… esfuchenme…

Ese día, Lailah, tendida en el suelo, dijo eso con sus mejillas hinchadas.

— No tengo nada que decirte –Emi miró su palma ligeramente roja y respondió con frialdad.

— Siéntate apropiadamente. Voy a ayudarte a cortarte la cabeza.

— ¡Espera~~ cálmate un poco~~!

— Oye, Emi, cálmate, ¿quieres? ¡Eso es mucho peor que partirme a la mitad!

Incluso si Emeralda estaba tirando de su mano, y Maou estaba frente a ella, Emi parecía que no pensaba retroceder.

— Apártate.

Incluso Emeralda, la camarada de Emi que había pasado por la vida y la muerte junto a ella, y el enemigo de Emi, Maou, quien había luchado con ella arriesgando sus vidas, nunca habían visto esa mirada tan fría.

— Apártense, en este momento estoy muy enojada.

— E-eso ya lo sé~~

Emi habló con un tono frío que hacía que la gente se preguntara si el aire se había congelado.

Ella definitivamente no había perdido su calma por su ira hacia Lailah. Sino que ella quería castigarla seriamente.

— Em, Rey Demonio, y papá.

Emi miró a Lailah y a Nord, quienes estaban siendo protegidos detrás de las espaldas de Emeralda y Maou.

— Siempre hemos estado dando vueltas por esa mujer bajo circunstancias extrañas. Hemos encontrado situaciones que amenazan nuestras vidas, o casi perdemos algo importante para nosotros, y no fueron una o dos veces. ¿No sienten que no podemos perdonar lo que esa mujer ha hecho a nuestro alrededor, sin importar cuales sean las razones?

— P-pero~~

— ¿No es una mujer inescrupulosa que incluso te causó muchos problemas, Em? Te viste forzada a pagar por sus gastos alimenticios durante mucho tiempo, ¿no?

— E-ehh~~ aunque eso sucedió~~

Emeralda recordó cuando fue a Japón por primera vez, ella se había quejado con Emi una vez, a manera de burla, que su habitación personal en el Instituto de Administración Hechicera del Saint Aire había sido ocupada por Lailah durante un tiempo, y eso hizo que ella palideciera momentáneamente.

— Pero, aun así~~ no es tan malo como para que necesites hacer cosas tan extremas~~

— ¿A qué te refieres con extremas? No me digas que porque esa mujer resultó ser mi madre, quieras protegerla, ¿ah?

— N-no es solo por eso~~ pero si esto sigue…

— Si, definitivamente la mataré.




— Emilia~~

Emeralda gritó de forma dolorosa, pero ella seguía sin poder pensar en algún método o palabra que pudiese detener a Emi.

— ¡Emi! ¡Puedo comprender tus sentimientos, pero, primero, cálmate! Incluso si quieres liberar en ella lo que sientes, no tiene que ser ahora, ¿o sí´?

Maou tampoco podía decir con certeza cuán seria estaba Emi con respecto a ese asunto, pero si sabía que si él decía o hacia algo malo, la actual Emi podría convertir a Alas=Ramus en la espada sagrada y atacar a Lailah.

— No quiero escuchar que dices que comprendes como me siento. Tú también sabes que esta mujer siempre es evasiva, ¿no? Si la dejas escapar esta vez, quien sabe cuándo volverá a aparecer ante nosotros, ¿o me equivoco? Podrían ser cien, o quizá mil años después. En ese entonces, ¿estarías dispuesto a matarla en mi lugar?

— Oye, Emi.

—……………………

— Emi y Maou se miraron entre sí




.Todos en la habitación observaron esta extraña escena de un Rey Demonio protegiendo a un ángel y a un humano, mientras que la Héroe estaba preparándose para herirlos a ambos…

— Claro, solo bromeaba.

Emi fue la primera en desviar su mirada.

— Soy yo quien va a derrotarte. ¿Cómo podría pedirte que me ayudaras a hacer las cosas?

— Si… aunque se siente un poco extraño, siempre y cuando estés dispuesto a desechar la idea…

— Emilia…

Esta era una imagen completamente seria.

Una ráfaga de viento pasó entre Maou y Emeralda.

Maou y Emeralda solo pudieron ver vagamente la larga cabellera de Emi pasar a través de su línea de visión.

Las visiones de todos los presentes no pudieron seguir el movimiento de súper velocidad de Emi, y la única evidencia dejada fue la gran abolladura dejada en el piso linóleo de la habitación.

Emi levantó su puño, y concentró una gran densidad de magia sagrada que solo ella podría usar.

Maou solo comprendió la situación con sus pensamientos – Emi iba en serio.

— Huh, cálmate un poco.

Sin embargo, ese destello, lleno con una ira que iba en incremento y que ni siquiera el Rey Demonio o la Gran Hechicera podían detener, fue detenido rápidamente por un viento negro.

— Realmente no eres un humano normal.

— Lo haces sonar como si tú lo fueses.

Incluso si ella no usó la espada sagrada, ese puñetazo contenía el poder suficiente como para romper todos los huesos de ‘un humano normal’, pero Ooguro Amane en realidad recibió el ataque con una expresión compuesta en su rostro.

Amane no parecía que hubiese usado fuerza alguna, sino que tomó el puño de Emi con una mano y de forma muy calmada como si hubiese atrapado una pelota de béisbol.

Maou y Emeralda, quienes se volvieron un paso atrapado debido a las acciones inesperadas de Emi, contuvieron sus alientos cuando vieron la situación entre Amane y Emi.

— E-Emilia…

— Emi… tu…

— Algunos de ustedes son muy descuidados. Si solo Yusa-san fuese más seria con respecto a ello.

Amane usó su barbilla para gesticular detrás de ella.

— Ese tío de allí podría desaparecer de este mundo.

— ¡……………!

Detrás de Amane estaba Nord, quien estaba protegiendo a Lailah con su cuerpo tembloroso, y cuya línea de visión nunca dejó a Emi de principio a fin.

Emi miró a Nord. Ella sabía que su padre no le evitaría la mirada.

Ella también sabía que su padre no abandonaría a Lailah. Por lo que incluso si ella tuvo éxito en quitarse de encima a Maou y Emeralda, ella no creía que pudiese ser capaz de hacerle algo a Lailah.

Para Lailah, ella no podría mostrar piedad, pero contra su padre, ella no podía hacer lo mismo.

Esa acción de Emi fue una simple prueba.

— Me largo.




Emi se alejó de Amane, y ni siquiera miró a los asombrados Maou y Emeralda…




— E-Emi….

— Mamá……y arrebató a Alas=Ramus de los brazos de Acies como si se la robara, dejando así, la habitación de Urushihara.

Hasta que la puerta se cerró, nadie pudo decir nada. Excepto por una persona.

— Aunque no estoy segura de esto. Era Chiho.

— Pero esta debe ser la primera vez que tú y yo nos conocemos, Lailah-san.

— ¿T-tu eres…?

Lailah seguía helada detrás de la espalda de Nord. Por eso, Chiho se arrodilló ante Lailah.

— Aunque no sé lo que ha pasado… en este momento, al igual que en el pasado, usaste mi cuerpo… ¿me equivoco?

Dentro de la habitación, la cual se sintió sacudida debido a las acciones violentas de Emi, solo la apariencia de Chiho parecía la misma de siempre.

Pero incluso si había una sonrisa en su rostro, ella exudaba una determinación que no permitía debate alguno.

— ¿Chi-Chi-chan?

— Maou-san, está bien, déjame hablar con ella un poco.

Chiho no se volvió a ver a Maou, quien había mostrado su preocupación, y miró fijamente a los ojos de Lailah.

— ¿Sabes lo que Yusa-san… lo que a Emilia le molestó más cuando entró en esta habitación?

— Eh…

Lailah miró a Chiho, parecía perdida.

Un ángel que ha vivido miles de años, quedó confundida por la pregunta de una chica de 17 años de edad.

— Antes, cuando fui recluida en este hospital, tú me prestaste tu poder. Hasta ahora, te sigo estado agradecida. Porque, en ese tiempo, finalmente fui capaz de ayudar a Maou-san y a Yusa-san.

— E-eso fue…

Cuando Raguel, el ángel del juicio llegó a Japón.

Cuando Raguel estaba buscando a Lailah, quien huyó del Cielo, él había usado el hechizo de búsqueda ‘Sonar’ mediante el uso de ondas electromagnéticas emitidas por los televisores.

Aunque Chiho, quien había sido fuertemente afectada por el sonar, cayó en coma debido a eso, cuando luchó contra Raguel y Gabriel, quien había trabajado activamente con el ángel del juicio, alguien dejó poder en el cuerpo de Chiho.

En ese entonces, Chiho había escuchado la voz de la existencia que le prestó su poder.

Esa voz era definitivamente la voz del ángel frente a ella, es decir, la voz de Lailah.

— Pero, en realidad, no fue tan bien.

— ¿Eh?

— Como no quisiste aparecer en persona, él porque no tuviste más opción que prestarme el poder.

— ¡!




Lailah levantó la vista con sorpresa, ella ni miró a Chiho, sino que se volvió para ver detrás de ella. La puerta del hospital por la que Emi había salido tenía un diseño especial, incluso si la puerta era abierta y cerrada casualmente, se abriría y cerraría todo el camino.

— Lailah-san, eres fuerte, ¿no? Al menos, más fuerte que ‘los humanos normales’… más fuerte que Nord-san.

— Ah…

— Emilia-san no es una persona irrazonable. Pero, deberías saber que es obvio que tenga algunos pensamientos complejos acerca de su madre. Aunque no sé porque nunca te presentaste… al menos no debiste haber actuado así hasta ahora, necesitas avanzar proactivamente.

Las serias palabras de Chiho, hicieron que Lailah quedará sin habla.

De lo que Chiho estaba hablando, era del momento en el que Amane bloqueó el puño de Emi.

Sin importar qué método fuese, Lailah tenía que soportar el puñetazo que contenía los sentimientos de Emi.

Sin embargo, en realidad, bajo la protección de Nord, Amane, Emeralda y Maou, Lailah solo gritaba, ‘escúchame’ desde un lugar a unas pocas capas de Emi.

Lailah siempre estaba actuando para interferir e molestar todo desde un lugar donde no pudiese ser vista, y sus acciones recientes parecían estar representando todas las acciones que, hasta ahora, habían causado tanta infelicidad a Emi.

Todos los presentes sabían que Lailah estaba actuando por un gran propósito.

Pero ya que ella iba a involucrar a todos los presentes debido a ese objetivo, cuando fue el momento de avanzar, ella debería hacerlo sola.

Por eso, este instante, Lailah había perdido su gran oportunidad.

La oportunidad de contarle su objetivo a su hija, la cual ahora se había convertido en la existencia humana más fuerte, Emilia Justina.

— Aunque sigo pidiéndole a Amane-san que me permita ser liberado del hospital, si todos continúan causando alborotos aquí, yo tendré bastantes problemas… ¡ugh!

Sin percatarse de la atmosfera, Urushihara comenzó a quejarse pero inmediatamente Shiba le lanzó una mirada de soslayo.

— Ah, y-yo…

Lailah, como si finalmente descubriera un hecho enorme, parecía querer decir algo, pero Chiho endureció su corazón y sacudió su cabeza.

— Incluso si lo escucho, yo no seré de mucha ayuda, ni siquiera podría ayudarte a transmitirle el mensaje a Emilia-san. Solo soy ‘un humano normal’, y además la amiga de Emilia-san. Soy incapaz de hacer cosas que puedan hacer que mis amigos me desprecien.

Luego que Chiho dijese eso, sin querer la respuesta de Lailah, se levantó y tomó la mano de Emeralda.

— E-ehh.

— Emeralda-san, vamos, alguien tiene que seguirla. Creo que tú eres la mejor opción.

— ¿A-ah, sí? A-además de mí, ¿no podrían la Srta. Bell o el Rey Demonio…?

— ¿P-por qué tendría que ser yo?

Sin considerar a Suzuno, Maou, quien fue nombrado, refutó frenéticamente, pero Chiho sacudió su cabeza y respondió:

— Definitivamente no puede ser él. Tras encontrarse con este tipo de cosas, Yusa-san definitivamente no llorará, en lugar de eso, estará muy enojada. Si Maou- san se muestra esta vez sin cuidado, solo empeorará la situación. Incluso si él ha dicho haber desistido de conquistar el mundo, de igual forma sería cortado. Por lo que, en este momento, solo podemos depender de mí, Emeralda-san o Suzuno-san, quienes no seriamos atacadas por Yusa-san.

Aunque era un análisis muy exagerado, por razones desconocidas, todos aceptaron las palabras de Chiho sin duda alguna.

— Emeralda-dono, deberías ir.

— ¿Srta. Bell~~?

Suzuno, entendiendo lo que Chiho quería decir, también animó a Emeralda.

— Chiho-dono, déjame a cargo de este lugar. Deberías llevar a Emeralda-dono a buscar a Emilia. Lo que ella necesita en este momento son personas que puedan aceptarla incondicionalmente. En ese sentido, Emeralda-dono debería ser la opción más perfecta entre todos los presentes.

Luego que Chiho y Emeralda dejaran la habitación del hospital, los únicos humanos que quedaron fueron Nord y Suzuno.

Pero sin importar que, Nord solo podía tomar acciones a favor de Lailah.

Con esto, incluso si Shiba y Amane estaban presente, aun no había nadie que pudiese entender toda la situación y ‘solamente se ubicaban del lado de Maou y los demás’.

Basándose en eso, en términos de balance entre poder e inteligencia, Suzuno era la mejor opción.

— ¡Entiendo! Vamos, Emeralda-san. Bien, Urushihara-san, ¡cuídate!

Chiho tiró de la mano de Emeralda, y salió corriendo rápidamente del hospital.

Maou y los demás que quedaron solo pudieron alternar la mirada entre la puerta y a Lailah, asombrados.

Lailah, tratando con un grave golpe mental, abrió sus ojos de par en par, y respiró pesadamente mientras se lanzaba al suelo con sus manos tocando el suelo.

Ese desarrollo tormentoso hizo que Maou se sintiese mareado.




Aunque no era como si él no estuviese bastante feliz por la reunión tras cientos de años, luego de los desarrollos inesperados que siguieron, ese tipo de emociones ya habían pasado al otro lado del universo.
— Lailah-san, ¿viniste a la Tierra hace 17 años, no? Shiba añadió como si continuara la persecución.

— ¿Hace 17 años? –Maou, Ashiya y Suzuno preguntaron al mismo tiempo.

Aunque de acuerdo a lo narrado por Nord podía deducirse que Lailah vino a la Tierra mucho antes que Maou y Emi, ellos no esperaban que hubiese sido hace tanto tiempo.

— Por favor, espere un momento, Shiba-dono, si es hace 17 años, quiere decir…

–la mirada de Suzuno se alternó entre Nord y la casera, varias veces.




— ¿No fue poco después que Emilia naciera?

Lailah asintió ligeramente para responder la pregunta de Nord

Cuando Lailah dio a luz a Emi y dejó su hogar, Nord había visto estrellas fugaces en el cielo persiguiendo a Lailah.

— Fue porque Emilia y tú estaban a punto de ser descubiertos… No era difícil deshacerse de la persecución del Cielo.

Pero ella no pudo hacerlo esa vez.

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