Hige wo Soru. Soshite Joshi Kōsei wo Hirou (NL)

Volumen 1

Capítulo 14: Destino

 

 

< El encuentro predestinado con alguien se comprenderá más adelante > dijo el profesor mientras le entregaba un pañuelo a la protagonista, quien derramaba grandes lágrimas. < Si hay una forma de cambiar el encuentro que cambiará tu destino, no hay forma de saberlo. Después de que todo haya cambiado, después de que todo haya terminado, te habrás dado cuenta. >

< Si es así, entonces… ¿qué estaría bien hacer con este sentimiento? >




La protagonista, una chica que conoció a su pareja en la universidad, un joven de la misma edad, estaba hablando de sus sentimientos por querer “cambiar el destino”. Al enterarse de que el joven se iría a estudiar al extranjero “¿terminará aquí su relación por un cambio del destino?” se preguntaba llorando, y el profesor le daba un discurso mientras platicaban.

< Aparte, un cambio del destino, ¿no es algo bueno? >

< ¿Eh? >

El profesor inclinó su taza de café, le dio un trago, esperó una buena cantidad de tiempo y dijo:

< Sea el destino o no, tus sentimientos son reales. Solo por eso no es algo inútil, ¿no es verdad? > Ante las palabras del profesor, la protagonista abrió mucho los ojos.




< ¿Debería ir caminando a su casa y decirle lo que le debería decir? De cualquier forma, creo que no soy capaz de hacer eso. >

Ante lo que dijo, el profesor puso una sonrisa en su rostro. Mientras la protagonista todavía derramaba grandes lágrimas, asintió varias veces y se puso de pie vigorosamente.

< Me retiro. >

Después de decir esto, la protagonista se apresuró a salir del laboratorio y el profesor tenía un brillo deslumbrante en sus ojos. Cuando volteé brevemente a mi lado para ver cómo se encontraba Mishima, me encontré con que ella, en ese momento, estaba viendo la pantalla con una expresión en su rostro que nunca había visto.




Me pareció que tenía una cara como si estuviera a punto de llorar, pero también como si estuviera enojada. Sin embargo, la expresión en su cara parecía más seria que cualquier expresión que hubiera visto antes en su rostro. Estaba un poco impresionado por lo serio de la expresión en el rostro de Mishima al ver la película y pensé que debía poner ese mismo rostro serio en el trabajo.

Gracias a otra persona estaba viendo esta película. Cuando volteé al asiento de al lado pensé que me iba a encontrar con la mirada de Mishima, pero ella estaba bastante concentrada mirando la pantalla. Tal vez no soy del tipo de persona que disfruta verdaderamente las películas para empezar.




Porque, aunque sean personas de carne y hueso las que están proyectadas en la pantalla, no puedo aceptar que lo que está pasando en la película pueda suceder en el mismo mundo en el que vivimos, ya que no puedo encontrarle el significado a las emociones que están tratando de transmitir.

Aunque el discurso del profesor hizo vibrar solo un poco mi pecho. “El encuentro predestinado con alguien se comprenderá más adelante”. Era un discurso extrañamente apropiado. En otras palabras, después de que suceda ese encuentro que cambia tu vida en el momento menos esperado, se aceptará como algo natural.

Sin embargo, después de pensarlo, creo que mis encuentros eran muchos y demasiado grandes. Por ejemplo, está mi encuentro con Gotou-san. A Ella la conocí en una sesión informativa para estudiantes que buscaban empleo, organizada por varias empresas.

Recibí la explicación de uno de los representantes de una de las empresas, quien tuvo problemas al hacerlo así que decidí escuchar a otro representante de otra empresa participante y quien me dio la explicación no era otra que Gotou- san.

Me dijo “De verdad tienes una cara seria” y sonreí, incluso ahora lo recuerdo.

Si no me hubiera encontrado con ella en ese lugar, probablemente no estaría ahora en esta empresa. Ni tampoco hubiera tenido la fortuna de encontrar una empresa y un trabajo compatibles conmigo ni tampoco hubiera desarrollado mi carácter.

Mejor dicho, me debí de haber dado cuenta inmediatamente, de que a partir de ahí pudiera decir que se trataba de un encuentro predestinado… mientras pensaba en esto, la cara de una persona vino a mi mente. Una persona con una sonrisa insípida en la cara. Ahora que lo pensaba, mi vida había cambiado completamente desde que llegó Sayu.

Sin embargo, no siento que mi vida futura haya cambiado por mi encuentro con ella. Sayu apareció inesperadamente frente a mí y quería una casa donde vivir. Yo se la proporcioné a cambio de que se encargara de las tareas domésticas, lo cual estoy disfrutando. Y eso es todo.

< ¡Probablemente no lo sepas! >

La protagonista, al gritar fuertemente lo anterior, me sorprendió; el fuerte grito me trajo de vuelta a mis sentidos. Durante el tiempo que estuve concentrado en mis pensamientos, de la escena en que el joven del que estaba enamorada la protagonista se alejaba cambió a una escena en la que ambos estaban frente a frente.

< Desde el primer momento en que te conocí, ¡yo te ayudé! > gritó con voz temblorosa la protagonista, con algunas lágrimas grandes en sus ojos mientras desesperadamente trataba de articular las palabras. El joven la estaba escuchando con cara desconcertada.

< Entiendo que me diste la mano sin pedir nada a cambio, pero, sin embargo… aun así, de verdad no puedo creerlo, ¡¡¡me salvaste!!! >

Recordé que era una reminiscencia de la primera escena de la historia. La protagonista acababa de llegar a la ciudad para entrar en la universidad y, aunque había una multitud de personas en el campus y estaba rodeada de mucha gente, inesperadamente tenía un poco la sensación de que estaba aislada y luego se detuvo la escena. En ese momento, un joven que caminaba distraído la golpeó en medio del campus ocasionando que cayera de espaldas. El joven apenado se disculpó varias veces, le preguntó “¿estás bien?”, y le extendió una mano a la avergonzada protagonista. Y así comenzó el romance del personaje principal.

< Incluso alguien como yo, fue capaz de encontrar a otra persona… ¡me sentí tan aliviada!> La protagonista confesó esto mientras lloraba.

< Desde ese momento, ¡¡¡he pensado solo en ti!!! >

La frase “encontrarme a alguien” estaba extrañamente pegada a mis oídos. En mi cerebro, tuve un flashback de esa escena. Ser rechazado por Gotou-san, emborracharme y, en el camino de regreso a casa, encontrarme a Sayu sentada en el suelo, tocándose las rodillas debajo de un farol y de alguna manera se sentía envuelta en un aura de vacío emocional.

En ese momento, ¿qué clase de cosas habrá pensado Sayu?

 ¿Qué clase de persona hubiera querido encontrar? … Y luego me encontró a mí…

 < Sé que el hecho de que me hayas golpeado en aquel momento y en aquel lugar solo fue una coincidencia, pero, aun así… >

¿Yo también podría decir que a ella me la había encontrado?

 < Yo… estaba feliz. >

Mientras la protagonista decía esto estaba derramando lágrimas y viendo a la cámara y yo estaba pensando en la cara sonriente de Sayu.

***

 

 

—¡Hm!

Mishima no quería irse del cine y se estiró larga y ruidosamente. La blusa debajo de su saco estaba muy ajustada, dejando ver claramente las curvas de su cuerpo. Cómo decirlo… estaba muy saludable. No quiero decir que sea pequeña. Sé que el tamaño de Gotou-san no es un tamaño estándar, pero sé que usualmente eso les da cierta sensación de seguridad a las mujeres. De verdad no lo hice con mala intención.

—De alguna manera… —Una vez que Mishima terminó de estirarse murmuró eso—. Había muchas más cosas que comprender de lo que pensaba.

—¿Comprender?

—Sí. Vine para ver cómo reaccionaba el despreocupado Yoshida-senpai al ver una historia de amor.

—¿Y eso para qué?

—Fue mucho mejor de lo que pensaba…

Mishima dijo esto como si estuviera tarareando una canción y sonriendo.

—Yoshida-senpai, ¿qué tal?

—¿Qué tal qué?

—La película, ¿qué tal estuvo? ¿Qué te pareció?

—Me preguntas qué tal estuvo…

Desde la mitad de la película solo había estado pensando en otra cosa, pero honestamente me dio pena decir eso. Sin embargo, Mishima parecía haber disfrutado mucho la película, por lo que debía dar una opinión apropiada. Tenía que dar una opinión honesta sobre algo, ¿pero sobre qué? Después de pensarlo un poco, rápidamente las palabras del profesor cruzaron por mi mente.

—¡Ah! Cuando el profesor dijo: “Un encuentro predestinado solo se comprenderá en el futuro”, para mi creo que fue algo así como… “ahora entiendo”.

Cuando dije eso, fue evidente que los ojos de Mishima brillaron al comprenderlo.

—¡Es verdad! Yo también estoy de acuerdo con ese extraño discurso… ya veo, con que Yoshida- senpai también coincide conmigo…

Después de asentir con un poco de satisfacción, de pronto Mishima hizo una mueca de desagrado.

—¿Qué pasa?

—Nada.

Mishima se puso una mano a un lado de la boca y dijo en voz baja:

—Me pregunto si realmente estás de acuerdo.

—¿Mm? ¿Que si realmente estoy de acuerdo?

—No, bueno, sé que estás de acuerdo, pero pensé que sería bueno preguntarlo.

Aún sin poder comprender lo que Mishima quería decir, ella inclinó la cabeza y continuó hablando de una manera extraña.

—No, bueno… cómo decirlo… esto… ¿no te parece aburrido?

—¿Aburrido?

—Así es. Después de todo, yo misma ahora estoy esperando un encuentro maravilloso que cambie la dirección de mi vida en el futuro. Ahora mismo, estoy segura de que ese encuentro ocurrirá. Indudablemente habrá un antes y un después de este momento.




—Bueno, supongo que sí.

Mientras asentía, Mishima tenía la mirada en el suelo y exhalaba un poco.

—En ese momento… ¿no quieres darte cuenta? De que se trata de un encuentro predestinado.

Los ojos de Mishima estaban un poco húmedos al decir esto, y también fui capaz de ver que albergaban obstinadamente una luz brillante. Su aura despreocupada de siempre tenía algo diferente, ahora parecía haber desaparecido. Seguramente era un sentimiento genuino.

—En el momento que nos damos cuenta de que es un encuentro predestinado, no podemos hacer nada y también está fuera de nuestro alcance. El desarrollo de la historia me hizo llorar, lo siento — Mishima añadió eso y sonrió—. Para mí ahora está bien, ayer o mañana también estaría bien. Mientras que pueda vivirlo.

La sonrisa de Mishima la hizo adquirir un aura más madura de lo habitual. No sabía que también podía poner ese tipo de expresiones en su rostro.

—Entonces… —Yo estaba pensando en otra cosa cuando pregunté—: Mi encuentro con Mishima… ¿fue un encuentro predestinado?

Ante mis palabras, Mishima puso una expresión de perplejidad en su rostro y luego:

—Pfft. Se rio.

—¡Ah, jajaja! Con que así es como se siente Yoshida san. Es refrescante que lo hayas dicho hasta ahora.

—¿Eh? ¿Qué cosa?

—Mm, jijiji, está bien, está bien.

Mishima rio tanto que estaba llorando de la risa. Mientras limpiaba las lágrimas con sus dedos asentía.

—Sí lo es, es un encuentro predestinado.

Mishima dijo eso y luego me miró tranquilamente.

—Es por eso por lo que definitivamente no quería perderme este encuentro.

Me miró directamente a los ojos, haciéndome sentir la firme determinación de una chica. Quedé intimidado por esa extraña intensidad.

—Si es así, esforcémonos.

—Sí, ¡hagamos nuestro mejor esfuerzo!




Mishima hizo un poco natural saludo militar y rio alegremente. Al ver esa expresión, me sentí un poco aliviado. Era la Mishima de siempre. Aunque, recientemente, me había dado cuenta de que cuando veía que alguien que conocía hacía “una expresión facial desconocida” me sentía extrañamente incómodo.

Era lo mismo con Sayu y también con Gotou-san. Hasta ahora cada vez que lo había visto no había sabido que hacer.

Especialmente con Mishima, ya que pensaba que siempre estaba muy alegre y sonriente. Hasta ese punto mientras estaba inmerso en mis propios pensamientos de pronto recordé una sensación incómoda.

En el momento en el que a esta chica me la asignaron como mi subordinada “la cara sonriente” de Mishima no me irritaba para nada como lo hacía actualmente. Personalmente, pensaba que este aspecto de su personalidad le daba una sensación considerable de glamur. Mientras estaba inmerso en toda esta variedad de pensamientos, dejó escapar una sonrisa amarga.

—Bueno, creo que estará bien si se trata de Mishima.

Ante lo que dije Mishima abrió mucho los ojos e inclinó la cabeza.

—¿Qué es lo que estará bien?

—Que sea un encuentro predestinado. Siempre será posible algo así.




Cuando dije eso, Mishima inclinó su cabeza con una expresión indescriptible.

—¿Eso qué significa?

Tenía que profundizar, me sentí un poco avergonzado al recordar las palabras y continué.

—No… una mujer como Mishima, que tiene un pensamiento rápido y tiene una sonrisa en su rostro, siempre es una mujer popular. Por eso siempre los hombres se enamoran de ti, eso es a lo que me refería.

Hasta ese momento hablé claramente, ocultaba mi vergüenza mientras me rascaba detrás del cuello. No estaba acostumbrado a elogiar a alguien. Aunque creo que no era la gran cosa, extrañamente me sentí apenado. Cuando me di cuenta de que Mishima no reaccionaba me volteé para verla y ella estaba viendo para todos lados como si me estuviera liberando del asunto. Mishima, quien siempre eludía esa clase de cosas con una risita tonta, parecía extrañamente que estaba temblando.

—No… no, eso es de esperarse.

Mishima finalmente abrió la boca, y puso una expresión cálida en su rostro. Así que, al verme en aprietos me reí.

—Esto es realmente complicado.

Esa cara sonriente tampoco la había visto. Esta cara sonriente parecía estar ocultando algo importante, a diferencia de la habitual “sonrisa falsa” que mostraba durante el trabajo. Creo que tal vez pisé una mina terrestre porque en ese momento repentinamente la expresión en el rostro de Mishima cambió.

—Bueno, recibir halagos… ¡me pone muy feliz! Después de todo, en el trabajo nunca tengo la oportunidad de que Yoshida-senpai me haga cumplidos.

—Aunque me gustaría que fuera posible poder hacerte cumplidos en el trabajo…

—Ah, jajaja… me esforzaré moderadamente.

Mishima se rio a carcajadas y en su rostro su habitual expresión traviesa apareció.

—Dejando eso de lado, Yoshida-senpai.

Recordaba esa expresión en su rostro. Sin ninguna duda era la cara que ponía cuando se burlaba de mí. Al sentir el peligro instintivamente me aleje algunos pasos antes de que intentara algo, pero Mishima se acercó a mi rápidamente.

—¿Qué…?

En el momento siguiente, Mishima me abrazó fuertemente. La estatura de Mishima es más baja que la mía por una cabeza, por lo que su cabeza llegaba justamente a la altura de mi pecho, esa fue la clase de abrazo que recibí.

—Oye… espera… que estás…

Pude oler ligeramente el dulce aroma de su champú y por ese descuido mi corazón dio un vuelco.

—Oye, hazte para allá…

Finalmente tomé de los hombros a Mishima y le empujé fuertemente, y ella repentinamente levantó la cara. Y luego, viéndome con los ojos hacia arriba, se carcajeó.

—¿Se te aceleró el pulso un poco?

—Mm, claro que no! Hazte para allá.

De repente, y con fuerza, empujé a Mishima para que me soltara, ella parecía divertirse mientras se carcajeaba y me miró fijamente a los ojos.

—Tú también puedes poner ese tipo de cara Yoshida-senpai.

—¿Ese tipo de cara… dices? ¿Cuál tipo de cara?

Cuando le hice repetidamente la pregunta Mishima sonrió de tal manera que se le veían los dientes poniendo una expresión de éxito total en su rostro.

—La cara cuando tu pulso se acelera.

—Esp–

Al parecer, no fui capaz de ocultar mi exaltación y me lo estaba demostrando con esa cara sonriente. Estaba enojado, pero no respondí nada y aparté mi mirada de Mishima.

—No deberías reírte de un hombre.

—No me estoy riendo —dijo Mishima distraídamente

— Sin embargo, me pregunto, ¿por qué te exaltaste?

—Creo que es porque no estoy acostumbrado a tener contacto con las mujeres.

—¡Ah! ¡Es decir que tienes un asunto con las mujeres! Jajaja…

Mishima se estaba carcajeando y exhaló todo el aire que había en sus pulmones. ¿Qué era lo que quería hacer esta chica? Asombrado, yo también respiré profundamente. De pronto me preocupé por el tiempo y miré el reloj en mi muñeca, y ya eran casi las 10 de la noche. Si no regresaba pronto, Sayu estará preocupada. Cuando levanté la mirada antes de que me diera cuenta, Mishima me estaba viendo por lo que nuestras miradas se encontraron.

—Pusiste la expresión en tu rostro de “parece que ya es hora de regresar”, ¿verdad?

—Bueno… es un buen momento.

—Cierto. Ya va a ser hora de despedirnos —Mishima dijo esto con mucha energía e inclinó la cabeza

— Bueno, gracias por lo de hoy.

—Ah, igualmen… ¿eh?

Creo que no había nada por lo que debería estar agradecido. Además, sinceramente, ella era extraña. Me di la vuelta para regresar a casa y Mishima caminó en dirección a la estación del tren. Mientras veía su espalda al partir, ella de pronto volteó.

—¡Si es mi compañero predestinado! —dijo Mishima levantando un poco la voz

— Si resulta ser Yoshida-senpai, ¡¿entonces qué hará?!

—¡Ni siquiera lo digas, tonta! ¡Ya regresa, rápido!

Cuando le respondí, Mishima una vez más volvió a reír y dijo adiós con su mano para despedirse.

Y esta vez no le devolví el mismo gesto de despedida y entró a la estación del tren.

—Voy a casa.

Tosí una vez y caminé en dirección opuesta a la estación del tren. Compañero predestinado… Cada vez que repetía esa palabra, todo lo que cruzaba por mi mente, por alguna razón, era la cara de Sayu. Miré una vez más el reloj y ya eran las 10 de la noche.

¿Estará Sayu esperando a que regrese? ¿O se cansó tanto que ahora está durmiendo?

 De cualquier manera, creo que hice algo un poco malo.

Aunque intenté contactarla antes, creo que seguramente para ese momento ya había preparado la comida. Mañana por la mañana me comeré la comida que me preparó. Mientras pensaba en esto apuré el paso y en un abrir y cerrar de ojos llegué a la casa. Después de todo, se siente que el tiempo pasa más rápido cuando caminas pensando en algo que cuando caminas sin hacerlo. Cuando giré la llave en la puerta no hizo ningún sonido.

—¿Eh? ¿No estaba cerrado con llave? Incliné la cabeza y abrí la puerta.

—Lo siento, se me hizo tarde. Sayu, parece que no le pusiste llave a la puerta.

Entré a la casa mientras decía esto y rápidamente tuve una sensación incómoda. Sin embargo, no sabía cuál era el origen de esta sensación incómoda. Siempre aparecía y me respondía rápidamente, pero hoy Sayu no respondió.

—Ya… ¿estás dormida?

Me quité los zapatos y entré en la sala, pero Sayu no estaba. Era inusual que Sayu no estuviera en la sala. ¿Estará en el baño? Intenté tocando la puerta del baño, pero no hubo respuesta.

—Oye, ¿Sayu?

Intenté tocando la puerta del vestidor integrado con el baño y abrí la puerta. Pero la luz no estaba prendida. Gradualmente, comencé a sudar frío. Abrí la puerta para confirmar, pero Sayu no estaba ahí.

—¿Habrá ido a la tienda de conveniencia?

En ese caso no había nada de qué preocuparse, pero era difícil pensar en esa posibilidad porque a esa chica no le gustaba salir a comprar cosas innecesarias. Saqué el Smartphone y ejecuté la aplicación para mensajería.




—Oye, ¿dónde estás ahora?

Cuando terminé de escribirlo y lo envié, inmediatamente después en la sala se escuchó un sonido electrónico y brillo una luz.

—Oye, oye.

Entré desconcertado a la sala y el celular que le había comprado a Sayu como regalo permanecía ahí. El sudor frío no dejó de fluir. Cuando uno sale de casa, ¿deja ahí su celular? Bueno, no sabía si pensaba así porque yo era del tipo de persona que nunca suelta su celular, siempre lo tengo conmigo, pero tal vez estaba pensando demasiado… no podía calmar mi ansiedad.

Suponiendo… ¿y si alguien entró y secuestró a Sayu? En el momento en que este pensamiento cruzó por mi mente, salté como un resorte. Atónito, me puse los zapatos y me dirigí a la puerta. Sentí la noche cotidiana de una zona residencial, sentí la terrible oscuridad de las calles.

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