Osananajimi ga Zettai ni Makenai Love Comedy (NL)

Volumen 2

Capítulo 3: En Hardy Pro

Parte 4

 

 

Pero entonces… ¿qué hay de mí?

——Frente a Kuro, a los padres de Kuro… personas queridas para mí siendo ridiculizadas, ¿qué haría yo…?




“Sé humilde con aquellos que te apoyan.” 

“Sé más humilde con los patrocinadores y los directivos de la agencia.” 

Pero la lección de mi madre——había tenido una segunda parte.

“Pero no es necesario hacer una reverencia por las personas que estimas. Por ellos debes pelear——” 

——Así es. Lo más importante que me enseñó fue tener un corazón que no titubee en luchar para proteger a las personas que son importantes para mí.




Kuroha echaba chispas severamente. Los ojos del Presidente Shun se entrecerraron, como considerándola una chica impenitente.

Sobre la cabeza de ese estúpido presidente——volqué el vino que se encontraba sobre la mesa.

“——No te burles de mi amiga de la infancia.”

El vino rojo caía por la mejilla del presidente y goteaba sobre la alfombra.

El tiempo se detuvo en la oficina del presidente. El impacto fue tal que nadie respiraba y todos los ojos estaban abiertos de par en par.

Ante la audacia de mi acción el Presidente Shun quedó perplejo.

Dentro de pocos segundos, sin embargo, entendió la situación, y observé cómo su rostro se transformaba por el odio.

Por el contrario, yo había estado bastante sereno.

Mis acciones habían sido realizadas involuntariamente por la ira——pero al mismo tiempo no podría haber habido un peor objetivo para las mismas.

―O-Oh, esto es… ustedes saben… ¡sí, eso es, un descargo accidental! ¡Quiero decir, todos saben que el primer disparo no cuenta cuando se trata de descargos accidentales, ¿cierto?!

¡Esto es lo mismo! Todo esto sólo es el resultado de varios errores——‖

―Suu-chan, ese razonamiento la verdad que no…‖

―Tratas de apaciguar las cosas a estas alturas… Sueharu, ¿cuán desvergonzado puedes ser?‖

―¡Cállate! ¡Déjame en paz!‖

Mientras yo forzaba una sonrisa, el Presidente Shun sacó un pañuelo decorado con mal gusto, y limpió el vino que había manchado su rostro.

Aquel ligero tono de antes también había desaparecido. El desdén en sus ojos era total conforme me observaba serio.

―Tsk, tuve un mal presentimiento cuando apareciste con escorias. ¡Entonces tú también eres basura, huh!‖

…Hm, ¿a qué se refería con lo que acababa de decir?

La segunda parte de ―entonces tú también eres basura‖ sin dudas había estado dirigido a mí. Bueno, como sea. Yo había hecho todo eso, después de todo.

Pero entonces la parte donde dijo que yo había ―aparecido con escorias‖… ¿podrá referirse eso a Tetsuhiko? Ahora que lo pienso, cuando dijo antes ―dejando de lado ese pedazo de escoria‖, ¿también había estado dirigido a él?

…Espera, ¿el Presidente Shun conocía a Tetsuhiko? ¿Pero cómo?

―Oye… bastardo, ¿qué acabas de decir?‖

Tetsuhiko de pronto estalló. Había arremetido antes de que cualquier pudiera reaccionar, y cuando nos dimos cuenta él ya había sujetado y presionado el cuello del Presidente Shun.




―¡Espe——¿Tetsuhiko-kun?! Llegar a este extremo no concuerda con nuestro plan——‖

¿…Plan?

Tenía curiosidad sobre lo que Kuroha había intentado decir, pero ahora mismo claramente no tenía lujo de preguntar.

―¡Tetsuhiko, detente!‖

Yo también me había enfadado con el presidente, pero Tetsuhiko había llegado demasiado lejos.

Sujeté a Tetsuhiko con una toma Nelson, separándolo forzosamente.

―¡Este no eres tú, hombre! ¡¿Qué está pasando?!‖

―¡Cállate, Tontoharu! ¡Suéltame! ¡No me importa lo que diga sobre mí! ¡Pero este pedazo de basura está burlándose de mi camarada——no puedo quedarme callado, ¿o sí?!‖

―Tetsuhiko…‖

Tetsuhiko, estúpido. Si dices algo así, ¿cómo se supone que mi pecho no se infle?

Pero la forma en que había explotado había sido extraordinaria. ¿Podrá ser que… había alguna clase de destino compartido entre el Presidente Shun y Tetsuhiko? Y a propósito, ¿podrá estar eso relacionado con el ―algo‖ que Tetsuhiko mencionó que ―quería ver‖? Quería preguntarle, pero… no creo que el Presidente Shun o Tetsuhiko sean lo suficientemente amables para responder bajo ninguna circunstancia.

―Ustedes pedazos de basura…‖

El Presidente Shun ajustó su corbata antes de levantar el teléfono del escritorio.

―Oye, llama a la policía. Unos rufianes se han escabullido en mi oficina. ¿……Hm? ¿Qué es eso?‖

Aparentemente había llamado a alguien de la agencia, pero algo era extraño.

―…Oh, no, eso no es lo que… dame un momento.‖




¿Algo había sucedido? El color de la cara del Presidente Shun cambió, y con un ―¡Será mejor que todos se queden aquí!‖ fue como nos amenazó, antes de irse de su oficina por alguna razón.

Nos quedamos rígidos en silencio.

―……‖

―……‖

―……‖

―……‖

―¿……Qué vamos a haceeer?‖ Mi corazón gritó.

―Oye, ¿qué vamos a hacer, Tetsuhiko? ¿No tienes un buen plan o algo?‖ Le di un pequeño empujón a Tetsuhiko con mi codo.

―No lo lastimamos y sólo estábamos nosotros aquí. Todo lo que tenemos que hacer es testificar que nada sucedió.‖

―¿Qué hay de mi acto del vino entonces? Podrán distinguirlo por el olor, ¿cierto?‖

―¿No estaríamos bien si sólo decimos que ese imbécil tropezó y lo chocó con su cabeza o algo?‖

―Ya veo… esta debe ser la primera vez que me resultas tan confiable…‖

Increíble, como se esperaba de Tetsuhiko. Tenía una forma de pensar muy retorcida. Era perfecto para un excusa inventada sobre la marcha.

―Así es como testificaré. Porque ese hombre… es demasiado. No puedo perdonarle.‖ Shirokusa expresó su respaldo.

―Yo también, si es necesario.‖ Maria también estuvo de acuerdo al instante.

―——Haru.‖

Una voz frígida sonó.

Kuroha se paró frente a mí, mirando directamente hacia arriba. Su expresión… era la que usaba cuando entraba en modo sermón.

―Sabes, para Onee-chan, sea sobre el vino volcado o que todos nosotros planeemos mentir juntos, tengo que decir que hemos ido demasiado lejos.‖

―…Bueno, lo hicimos.‖




Como se esperaba de una estudiante de honor. Era como ella dijo. Si lo pensábamos racionalmente, Kuroha tenía razón por completo.

―¿Qué planeas hacer, Haru? Incluso si logras zafarte de todo con algún truco barato, al final del día sólo será una medida temporal, ¿cierto? Habiendo hecho algo así al presidente de una agencia, ¿esto no pondrá en peligro tu regreso al mundo del espectáculo…?‖

―Supongo… Puedo ver a ese pedazo de mierda de presidente divulgando sobre lo que sucedió con algunos pequeños detallos mezclados, por lo que otras agencias probablemente no me acepten tampoco…‖

―Ooh… ¡Haru, idiota!‖

Kuroha empezó a golpear mi pecho.




―¡Idiota, idiota, idiota! ¡Pasaste por tantas cosas para poder pararte sobre el escenario otra vez, y dejas que esa oportunidad se te escurra de los dedos!‖

Los ojos de Kuroha se llenaron de lágrimas. Los golpes dirigidos a mi pecho no eran particularmente poderosos, pero mi garganta se cerraba como si me transmitieran  la angustia de Kuroha.

―No, entiendo eso muy bien, pero…‖

Al mismo tiempo, no me arrepentía. Insultar a Kuroha y a sus padres… eso sólo no podía dejarlo pasar. Si no podía entrar al mundo del espectáculo sin soportar eso, entonces yo seré el que se rehúse.

Kuroha tocó suavemente las esquinas de sus ojos con un pañuelo; luego me miró fervientemente mientras sus mejillas se sonrojaban.

―——Pero me alegra ser tu amiga de la infancia, Haru.‖

Palabras inesperadas llegaron de la santurrona de Kuroha. Parpadeé sin pensar.

―¿…Eh?‖




―No podría perdonarle por burlarse de Mamá y Papá. No quiero tener nada que ver con alguien así de nuevo, así que tenía que dar pelea. Pero como nunca hice algo como lastimar a alguien, dudé. Tú peleaste por mí antes de que yo pudiera, Haru. Pienso que lo que hiciste fue increíblemente estúpido, pero——me hizo muy feliz. Me recordó a la escuela primaria, cuando aparecías donde yo era retenida y comías en secreto las comidas de la escuela que yo no podía consumir.‖

Bueno, en aquel entonces yo también había sido atrapado con las comidas de la escuela, resultando en que la profesora me reproche por hacer algo estúpido, creo. Esta vez de nuevo había hecho algo por voluntad propia, por lo que no tenía derecho a que me agradezcan, pero… los ojos de Kuroha estaban brillando tanto que me sentí un poco avergonzado.

Sólo pude decirle que no lo mencione mientras me rascaba la mejilla.

―¡¿…Qué es todo esto acerca de un incidente policial?! ¡Maru-chan está aquí, ¿no?! ¡¿Qué está pasando?!‖

―Erm… esto es… lo explicaré…‖

―¡No hace falta! ¡Se lo preguntaré yo mismo!‖

Justo cuando pensaba que creía escuchar algunas voces viniendo desde el pasillo, las puertas de la oficina del presidente se abrieron de pronto.

Allí estaba un dandy de mediana edad.

―¡Ooh, es Maru-chan! ¡Tanto tiempo sin vernos! ¿Me recuerdas? ¡Soy Kachi Souichirou!‖

Ah, esto era nostálgico. Este hombre era el padre de Shirokusa, Kachi Souichirou——el CEO de una compañía farmacéutica, y en el pasado el sponsor líder de una serie drama. Fue desde aquel entonces que se interesó increíblemente en mí y comenzó a estar al tanto de mis asuntos.

Comparado con lo turbio del Presidente Shun, este hombre había logrado un refinado compromiso entre tranquilidad y consideración. Sumado a la frescura que emanaba, el énfasis sobre su bordado de un punto hacía gala de su inmaculado sentido de la moda. Habían pasado 6 años, ¿lo cual probablemente lo dejaba ahora con un poco más de 50 años? Podía sentir que proyectaba aún más estabilidad que antes; una imagen que no podía faltarle a un caballero.

Souichirou-san vino volando con sus brazos extendidos tan pronto como me vio.

―¡Wooow, has crecido mucho, huh! ¡Quería verte y me encontré a mí mismo viniendo aquí! ¿Me recuerdas? ¿Tal vez seá mejor si me presento como el padre de Shiro?‖

―No, lo recuerdo muy bien. Ha pasado mucho tiempo.‖

―P-Papa…‖

Generalmente me resultaba incómodo cuando una persona japonesa llama ―Papa‖* a su padre, pero quizás debido al abrumador dandysmo del padre de Shirokusa, pensé que era muy acorde en este caso.

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