Kumo Desu Ga Nani Ka?

Volumen 10

Interludio 2: Hermanos

 

 

Arrastrando a Bloe por detrás del cuello, rápidamente camino hacia mi habitación privada en el castillo del Señor Demonio, donde a menudo paso mis noches.

Como cabeza de un ducado, estoy razonablemente bien entrenado, pero mis estadísticas no se pueden comparar con las de Bloe, ya que él ha llevado ejércitos a batallas reales.




Lo cual significa que sería tarea fácil para él escapar de mi alcance si así lo deseara, por lo que el hecho de que no haga esfuerzos de resistirse significa que debe haber reconocido su propio error.

Preferiblemente, me hubiera gustado que se arrepintiera de sus acciones y que hubiera hecho una sincera declaración de lealtad al Señor Demonio, pero lo conozco suficiente como para ser dolorosamente consciente de que no hará tal cosa.

Cuando llegamos a mi habitación, abro la puerta y empujo a Bloe hacia adentro.

Luego lo sigo y cierro de golpe detrás de mí.

Si alguien más estuviera aquí, sin duda se habría sorprendido de ver un lado tan diferente de mí.




Me aseguro de interactuar con todos, excepto con mis amigos y familia, de la manera más educada posible.

Normalmente, nunca levantaría la voz, y mucho menos me movería con tanta violencia.

Afortunadamente, como llegamos aquí sin encontrarnos con nadie más, mi imagen sigue intacta. Con suerte.

Tomé la ruta más larga posible desde la sala de reuniones hasta este lugar para poder evitar las zonas más concurridas, pero aun así fue un golpe de suerte que no nos encontráramos a nadie en absoluto.

Si alguien me viera como ahora, estoy seguro de que mañana ya se habría corrido la voz por todo el castillo.

Y es todavía más imperativo que nadie escuche la conversación que vamos a tener.

Tanto es así que cualquier rumor sobre mí sería insignificante en comparación.

Pero en mi habitación privada, sin nadie más alrededor, deberíamos ser capaces de hablar libremente.

“Hermano…”

Bloe se da la vuelta para mirarme con una expresión miserable.

Rápidamente lo golpeo en la cara con todas mis fuerzas.

“¡OOF!”

Bloe retrocede un paso, pero no se cae.

Después de todo, él es fuerte. Yo paso mucho más tiempo en el escritorio que en el campo de batalla, por lo que ni siquiera mi puñetazo más fuerte le causa mucho daño, debido a la diferencia entre nuestras estadísticas.

En todo caso, es mi mano la que duele al golpearlo.

Pero esa es la menor de mis preocupaciones en este momento.

“¡Eres un absoluto imbécil!”




Agarro el cuello de Bloe con mi mano todavía palpitante.

“¡¿Tienes idea de en qué posición te has puesto?!”

“Ehhh, yo…”

“¡¿No lo sabes, no?! ¡No te atrevas a decirme que no! ¡Prácticamente te has envuelto en los colores de un traidor! Si haces algún movimiento en falso, ¡será tu cabeza la que cortarán!”

“Hermano, yo—”

“No fue tu intención. ¡¿Es eso lo que vas a decir?! ¡Eres un idiota! ¡Tus sentimientos no importan ahora mismo! ¡Ya estabas a un punto de ser un icono del sentimiento anti señor demonio gracias a la forma en la que has estado actuando todo este tiempo! Nadie más sabe lo que has podido pensar o sentir en tu interior, ¿sabes? ¡Es por eso por lo que no he parado de decirte que cambiaras de actitud!”

Una y otra vez, cada vez que lo veía, le daba la misma advertencia.

Se negó a escuchar, guardando tercamente rencor hacia el Señor Demonio, y ahora está cosechando su recompensa.

Solté su cuello con brusquedad, y me derrumbé en una silla.

Bloe permanece inmóvil, como si estuviera totalmente perdido.

“¿Por qué no ejecutaste a Warkis como ella te pidió?”

Sé muy bien que Bloe no podría haber hecho tal cosa, pero la pregunta se me escapa de todos modos.

Sí, lo entiendo.

Que Bloe simpatizaba con las declaraciones de Warkis y lo veía como un camarada.

Que pasaron muchos años uno al lado del otro, liderando sus respectivos ejércitos juntos.

Eran más que camaradas. Eran amigos. Es más que natural que vacilara cuando de repente se le ordenó ejecutarlo.




Y aun así, si tan solo hubiera actuado como se le pidió, las cosas no nunca se habrían deteriorado tanto.

“Hermano, yo… yo no podía hacerlo.”

“Entiendo. Me lo imaginé.”

El Señor Demonio sabía de sobra esto cuando le dio esta orden.

Quería hacer de Bloe su siguiente sacrificio.

No importa cuales fueran las políticas del Señor Demonio, la mayoría nunca la aceptarían.

Así que tarde o temprano, alguien estaba obligado a alzar la bandera de la rebelión contra ella.

Warkis solo fue el primero en entrar en la galería de tiro.

Era un hombre sencillo, demasiado simple.

Es por eso por lo que fue manipulado y usado como testaferro del ejército rebelde.

Y Bloe será el siguiente.

“Bloe, estás en el primer puesto de la lista de disidentes del Señor Demonio ahora mismo. Como te sientas ya no es relevante. Incluso si esa no era tu intención, los rebeldes empezarán a reunirse a tu alrededor. ¿Entiendes lo que te estoy diciendo?”

“… Sí.”

Es demasiado tarde como para parar esto ahora.

Ha sido puesto a cargo del Séptimo Ejército—el antigua ejército rebelde—y ya les ha dejado claro a todos que tampoco le gusta el Señor Demonio.

Ese encuentro selló su destino.

Gracias a las acciones de Warkis, pudimos evitar el peor de los casos, pero sigue siendo evidente que Bloe intentó desobedecer la orden del Señor Demonio de ejecutarlo.

Este fallo colosal no es simplemente una negativa a seguir sus órdenes; también equivale a una declaración de que está con el bando del ejército rebelde.

Estoy seguro de que los otros comandantes lo vieron de ese modo, y el Señor Demonio parecía que solo alentaba esa interpretación.

Sí, eso es cierto.

Esa reunión fue una trampa.

Todo fue para establecer a Bloe como el próximo líder rebelde anti Señor Demonio.

Había al menos otro comandante que realmente estaba trabajando con Warkis.

Un traidor que puso a Warkis al frente de la rebelión, lo apoyó entre bastidores, y tuvo cuidado de no dejar ninguna prueba concreta.

El propósito real de la reunión para el Señor Demonio era indicar a ese comandante o comandantes, que Bloe es el sucesor de Warkis.

Ya sea que Bloe tuviera intención de rebelarse o no, otras fuerzas rebeldes comenzarán a acudir en masa ante su estandarte.

El Señor Demonio lo preparó de esa manera.

Porque así eso le facilitaría las cosas.

“Escucha atentamente. Ahora solo tienes una opción. Encuentra la manera de tomar el control en esas fuerzas rebeldes y asegúrate de que no se rebelen. En cuanto no puedas mantenerlos a raya, estás muerto. Y no solo tú. Esta vez, seguro que habrá una gran purga.”

Bloe traga saliva, como si finalmente entendiera la posición en la que está, así como el inmenso peso de su fracaso.

“¿Por qué…? ¿Cómo se ha llegado a esto?”




Eso es lo que me gustaría saber.

Pero realmente no había forma de evitar este resultado.

Bloe era una cabeza de turco demasiado conveniente para el Señor Demonio.

Ya que no hizo ningún esfuerzo en ocultar su animadversión hacia el Señor Demonio, fue muy fácil el hacer que él se pusiera al frente de una rebelión contra ella.

Incluso aunque ni siquiera se rebelara contra ella. A pesar de que siguió sus órdenes, aunque fuera a regañadientes.

Es la persona perfecta para servir como nuevo cabecilla de la rebelión. También es el mejor candidato cuando se trata de obligar a alguien a mantenerlos a raya.

Pero el tema clave aquí es que el Señor Demonio realmente no espera que eso tenga éxito por mucho tiempo.

Si él pudiera, sería genial para ella, pero tampoco le importaría demasiado si él fracasara.

Luego podría simplemente acabar con las fuerzas rebeldes de una sola vez.

De cualquier forma, el Señor Demonio sale ganando.

Si Bloe tuviera éxito, no tendría que purgar valiosos soldados, y si fracasa, se puede deshacer de todos los disidentes de un solo golpe.




Mientras que Bloe está atrapado entre la espada y la pared, intentando mantener a los rebeldes a raya mientras a la vez obedece al Señor Demonio.

Si da un paso en falso, caerá en picado de la cuerda floja al abismo. Pero tendrá que cruzar todo este camino luchando contra viento y marea para poder sobrevivir.

Sé que se lo buscó él solito con su actitud constante, pero aun así—¡¿por qué tenía que llegar a esto?!

“Ey, Hermano. ¿Es ese realmente el único modo?”

“Bloe. No digas una palabra más. Ni siquiera la pienses.”

Sé exactamente a qué se refiere.

Sin duda se está preguntando si simplemente no podría convertirse en el líder rebelde de verdad y derrocar al Señor Demonio.

Pero si fuera tan fácil, no estaríamos en una situación tan desesperada.

“Te lo he dicho innumerables veces. Y continuaré haciéndolo hasta que finalmente lo entiendas. No tienes ninguna oportunidad de derrotar al Señor Demonio. Si puedo serte franco, el simple hecho de intentar pelear contra ella no sería más que un suicidio.”

El rostro de Bloe se amarga, como si no pudiera aceptar la finalidad de mi declaración.

Pero la acepte o no, es la absoluta verdad.

Seguramente, Bloe debe al menos darse cuenta de que el Señor Demonio no es una persona común.

Estoy seguro de que todavía es difícil de creer.

A estas alturas debe estar cayendo en la cuenta de que aunque lograra unir a todos los demonio vivientes bajo una sola bandera, seguiría sin tener el poder de derrotarla.

Puede que yo tampoco lo hubiera creído, si no hubiera sido testigo de su poder con mis propios ojos.

No, de hecho, estoy seguro de que seguiría sin creerlo.

¿Cómo podría alguien aceptar una idea tan absurda?

“Bloe. ¿Cuál es el monstruo más fuerte que jamás hayas encontrado?”

Bloe parece perplejo por mi repentino cambio de tema, pero lo piensa por un momento y responde.

“En manada, definitivamente los anogratches, pero si hablamos de solo un monstruo, probablemente el obrock o el deloombeik.”

El anogratch es un monstruo que vive en las Montañas Místicas.

También conocidos como los “monos de la venganza”, se mueven en grandes grupos. Como su nombre implica, si un solo miembro de su grupo es asesinado, buscarán venganza.

Incluso si eso significa que todo el grupo será eliminado en el intento.

Matar ni siquiera un anogratch rápidamente puede convertirse en un desastre.

Si luchas contra la manada que te persigue, eso significa que te será necesario luchar contra aún más anogratches. Esto desencadena otra venganza, y continuará hasta que todos los anogratches en la manada estén muertos.

Como si eso no fuera lo suficientemente malo, los anogratches aumentan su número periódicamente y descienden de las Montañas Místicas arrasándolo todo.

Cada vez que hacen una estampida de ese estilo, tenemos que enviar ejércitos enteros a lidiar con ellos.

En ese sentido, son más peligrosos que ningún otro monstruo en el territorio demonio.

Los otros monstruos que ha mencionado, el obrock y el deloombeik, son un pájaro gigante y una bestia gigante respectivamente.

Ninguno de ellos tiene ninguna habilidad especial, pero se mueven sorprendentemente rápido para su enorme tamaño y pueden aplastar fácilmente a sus enemigos bajo ellos.




Son monstruos de simple y pura fuerza, pero como tales, es bastante fácil lidiar con ellos.

Sin duda son más fuertes que los anogratches individualmente, pero la verdadera amenaza de los anogratches reside en la manada.

En general, los anogratches son definitivamente la mayor amenaza.

“Serías capaz de derrotar un obrock o un deloombeik sin ayuda?”

“Eso depende. Si tuviera tiempo de prepararme y colocar trampas y todo eso, creo que podría hacerlo. Sin embargo seguiría siendo a vida o muerte.”

A pesar de esta aclaración, parece bastante confiado de que podría hacerlo.

“¿Y qué pasaría si estuvieras solo tú, sin tiempo a prepararte?”

“Bueno… probablemente no.”

Bloe duda por un momento pero admite su probable derrota.

Estoy seguro de que solo dudó porque se resistía a admitirlo.




“Entonces, ¿qué crees que pasaría si un grupo de obrocks o de deloombeiks atacaran en una manda del tamaño de las de los anogratches?”

“Sería una batalla dura.”

Cualquiera de esos monstruos es manejable por sí solo.

Bloe parecía confiado de que podría derrotar a uno por sí solo si pudiera montar trampas y esas cosas, y es posible cazarlos sin bajas si llevas contigo un grupo lo suficientemente grande.

¿Pero qué pasaría si aparecieran en una gran horda como los anogratches?

Los anogratches son mucho más débiles que estos otros monstruos individualmente, pero cuando se vuelven locos, siempre hay pérdidas considerables.

Si un monstruo todavía más fuerte que un anogratch apareciera y atacara del mismo modo, el número de muertos sería catastrófico.

Podría incluso ser el tipo de batalla que podría significar el fin de la raza demoníaca.

“¿Te lo imaginas ahora? Pero verás, el Señor Demonio podría acabar incluso con una manada de monstruos como esos sin sudar ni una gota.”

Bloe me mira con escepticismo.

Maldita sea. Fallé.

Todo lo que estoy diciendo es verdad, pero la escala de mi ejemplo fue tan grande que debe haberlo hecho parecer increíble.

“¿No me crees? Es la verdad.”

“Si tú lo dices, Hermano, entonces te creo.”

Pero a pesar de sus palabras, Bloe no parece convencido.

“En cualquier caso. Ni se te ocurra pensar en algo tan estúpido como rebelarte contra el Señor Demonio. La situación el la que te encuentras ahora puede ser horrible, pero todavía podría empeorar. Haré todo lo que pueda para ayudarte. Así que, por favor, aguanta.”

Es cierto.

La situación es mala, pero no del todo desesperada.

Todavía hay una forma de sobrevivir sin importar lo difícil que pueda ser.

“Te lo ruego. No quiero verte a ti… a mi familia… morir.”

“Hermano…”

Bloe pierde la voz por un momento cuando le descubro mis sentimientos más sinceros.

“… Lo siento. Está bien. Lo conseguiré.”

No tengo más remedio que creer en su decidida declaración.

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