Hataraku Maou-sama! (NL)

Volumen 0

Capítulo 3: ¡El Rey Demonio, la Héroe y la Chica De Preparatoria! Un Feliz Año Nuevo

Parte 3

 

 

El sistema de comunicación de este país era mucho más completo que el de su hogar natal, mientras no fuesen islas remotas, las cartas o paquetes podían ser enviados a cualquier parte de Japón en solo dos días.

Por eso, Emi, quien había planeado el reto de enviar las cartas de Felicitación de Año Nuevo cerca del día 30, quedó sorprendida al escuchar las palabras de Rika.




— ¿No se dice en la oficina de correos? ¡Si quieres que lleguen exactamente el primero de enero, ellas tienen que ser enviadas antes del día 25!

— Y-ya veo…

— ¿Eh? ¿Eres del tipo que nunca se preocupó por ese tipo de cosas?

—…más viene s como que no se mucho de ello. Enviarlas hoy será demasiado tarde. Había querido enviarte una.

— Es inútil si me lo dices. Si quieres enviar una sin importar qué, entonces entrégamela directamente después de Año Nuevo.




Luego que ambas dejaran la cafetería, se estremecieron debido al frio de la noche.

— Aunque realmente quiero decir la razón por la que no iremos juntas a cenar… lo siento, aún tengo un pastel de Navidad esperándome en casa.

Rika dijo lamentándose, Emi también asintió en respuesta.

— Yo también. Realmente no hay sentimiento, en lo absoluto.

— ¡Oh, cielos, estas menospreciándome demasiado, en realidad pensar que solo un pastel esta esperándome!

Rika sonrió con orgullo.




— ¡Aun tengo medio pollo rostizado en casa!

Emi, quien ya había esperado ese tipo de respuesta, no reaccionó de ninguna forma.

— ¿Serás capaz de terminarlo antes de volver a tu hogar natal?

— ¡No te preocupes! ¡Además de esas cosas, solo tengo salsa de soya y pasta de wasabi en casa, esas cosas no se dañaran incluso si las dejo para después de Año Nuevo!

Ambas conversaron sobre temas que no absolutamente no tenían valor sentimental y llegaron a la estación Shinjuku poco después.

Luego de esto, Emi estaría tomando la línea Keio. Rika tomaría la línea Yamanote para ir a casa.

— ¡Bueno, nos vemos el año que viene! ¡Feliz Año Nuevo! Diciembre llegaría a su fin, la multitud se movía rápidamente.

Rika, involucrada en el flujo de fin de año, dijo eso rápidamente y Emi respondió tras un breve momento:

— ¡Ah, sí, por favor, cuida de mí el próximo año también! ¡Cuídate en tu hogar natal!

— ¡Entendido!

Aunque la voz de Emi apenas fue transmitida, la figura de Rika inmediatamente fue tragada por la multitud.

Emi bajó la mano que había levantado ligeramente, y mientras era cuidadosa de no ser empujada por la multitud, murmuró suavemente.

— Feliz Año Nuevo, ¿eh…? Comparado a los días donde la vida de peligro amenazante pudiese ocurrir en cualquier momento, esto se siente como una broma.

Cuando luchó con el Ejército Demoniaco liderado por el Rey Demonio Satán, tuvo la posibilidad de morir en cualquier momento. En realidad, ella había recibido heridas graves que la llevaron al borde de la muerte.

Como ella no podía creer que su yo pasado, el cual vivió esos días, y su yo actual fuesen la misma persona, en ocasiones, Emi se sentía incomoda.

¿En realidad estaba bien ser así ahora?

Emi, no, la Héroe Emilia Justina del Sagrado Continente Cruzado, en la batalla final dentro de la Fortaleza Demoniaca, fue arrastrada a este país con el fin de perseguir al Rey Demonio en su escape.

Su meta diaria era luchar con el Rey Demonio que terminó arrastrado en este mundo foráneo llamado Japón, un lugar sin ningún compañero o gente de su hogar natal.

El Rey Demonio y ella parecieron haber sido transportados usando el «portal» al mismo tiempo. Aunque ese «portal» no fue controlado por el poder de Emi, ella sintió que, exitosamente, había seguido los rastros del Rey Demonio, y debido a que llegó a Tokio, quería decir que el Rey Demonio estaba cerca.

Incluso en caso de que no estuviese en Tokio, siempre y cuando el Rey Demonio actuara, se encontrase en Hokkaido o quizá en Okinawa, Emi tenía los ahorros y la energía suficientes para ir por su cuenta a esos lugares.

En fin, ella solo tenía que tolerarlo en estos momentos.

Emi tomó el tren Rapid que se detuvo en la segunda plataforma de la línea Keio, estación Shinjuku.

Aunque ella normalmente tomaría el tren Express Especial o el tren Express Semi-Especial para ir a casa, esta vez, sería más rápido irse en este tren.

Era la hora pico para ir a casa, por lo que el interior del tren estaba reducido. Emi nunca planeó encontrar asiento.




Luego de arreglárselas para encontrar un agarradero, y tolerar los empujones de la gente detrás de ella mientras esperaba que el tren partiera, el tren comenzó a moverse poco después.

La plataforma de la línea Keio en la estación Shinjuku estaba bajo tierra, tras moverse subterráneamente por dos minutos, se trasladó al nivel tierra cuando casi llegaba a la parada Sasazuka.

Emi miró por la ventana distraídamente, las luces dentro del túnel pasaron frente a sus ojos a velocidad constante.

— ¡Este tren hará una parada de emergencia! ¡Todos los clientes de pie, por favor…!

Una transmisión se escuchó de repente dentro del tren, y antes de que el anuncio terminara, el tren repentinamente activó sus frenos de emergencia.

El repentino freno de emergencia hizo que todos en el interior del tren fueran empujados en la dirección en la que el vehículo se dirigía, Emi también casi pierde el equilibrio.

De esa forma, el tren se detuvo dentro del túnel, desde el anuncio que aún no había sido apagado, varios equipos de sonido eran escuchados desde el asiento del conductor.

—…eh, atención a todos los pasajeros. Hace poco…

Lo que se dedujo que era la voz del capitán del tren, pausó tras decir «hace poco». Los sonidos de un intercomunicador fueron oídos detrás del capitán,
probablemente confirmando la razón del freno de emergencia.

— Uh, hace poco, recibimos una señal para una parada de emergencia. Ya que el tren en la estación Meidaimae se ha detenido, este tren se ha detenido con poca antelación…

El capitán del tren parecía escuchar el intercomunicador una vez más.

Cerca de Emi había unas personas jóvenes que se quitaban los auriculares, gente que de repente sacó sus celulares, y gente que no se inmutó y seguía leyendo el periódico en sus manos, hubo reacciones distintas.

Pero en los rostros de aquellos que reaccionaron, un tipo de emoción se pudo ver.

Tenía que ser a esta hora, que problema.

Si un incidente sucediera en la estación de trenes Express Especial cerca de Shinjuku durante la hora pico de regreso a casa, los trenes después de eso se verían afectados sin importar la dirección en la que se dirigieran.

Con esto, el tren Express podría ser cambiado al parar en cada estación, o hacer que los clientes desciendan del tren antes de llegar a su destino, en el peor de los casos, los clientes tendrán que quedarse temporalmente en el tren lleno.

El tren en el que Emi estaba, aun se encontraba dentro del túnel, y su celular no recibía señal alguna.

Aunque la gente de este país no podría entrar en pánico o quejarse porque el tren se detuvo, cuando el celular no podía ser usado para matar el tiempo, la sensación de satisfacción surgía rápidamente.

No solo el tren estaba abarrotado de gente, el calentador estaba configurado en su máximo nivel, por lo que sería algo caloroso unos minutos después que el tren se moviera.

Cinco minutos después que el tren se detuvo, el capitán repitió sus disculpas y la razón por la que el tren no se movía, a través del sistema de transmisiones.

En ese momento.

— Ehhhh….

Emi, quien escuchó una voz junto a ella, miró por reflejo en esa dirección. Ella había creído que alguien la llamaba, pero no parecía ser así.

Dos chicas con uniformes de secundaria estaban sentadas frente a Emi, y la que habló era una de ellas.

En cuanto a las dos chicas de preparatoria, una tenía un corte de cabello reducido, mientras que la otra tenía dos pequeñas coletas amarradas con una cinta, ellas estaban mirando a alguien junto a Emi.

La chica de preparatoria con las cintas se levantó ligeramente dentro del tren lleno.

— Por favor, siéntese aquí.

¿Sucedió algo?

Emi miró a su lado, había una anciana que era más pequeña que Emi y sujetaba el agarradero con la cabeza baja.

La anciana levantó la vista debido a la colegiala con las cintas. Con esto, Emi notó que incluso sin considerar la iluminación dentro del tren, la compleción de la anciana era anormalmente pálida.

Probablemente el ambiente caluroso dentro del tren hizo que la anciana se sintiera incomoda.




— Ah, pero…

Sin embargo, la anciana parecía planear rechazar la sugerencia de la colegiala.

Emi también había tenido experiencias similares, cuando entregaba su asiento a la gente mayor, la mitad de sus intentos eran rechazados.

Quizá era porque su destino estaba cerca, o planeaban, en primer lugar, mantenerse de pie, aunque la persona a quien se le ofrecía el asiento normalmente tenia reservaciones complejas o razones adicionales, en realidad, luego que la persona que deseaba dar su asiento era rechazada, se sentiría algo extraño volverse a sentar.

— Por favor, no te preocupes, me toca bajar en la próxima parada, la estación Sasazuka.

Pareciendo notar la preocupación de la anciana, la colegiala con las cintas añadió eso, pero incluso así, la anciana seguía dudando.

— Tampoco voy a tomar un largo recorrido…

La anciana murmuro algunas razones para rechazar y planeó no aceptar las buenas intenciones de la estudiante.

La chica, sintiéndose preocupada, intercambió miradas con su amiga junto a ella. En ese momento:

— Obaa-san, como lo ha dicho la persona joven, debería sentarse, no tiene buen aspecto.

Un hombre de mediana edad en el lado opuesto a Emi, con la anciana entre ambos, habló a forma de consejo.

Emi, quien sintió que la anciana aun dudada, también habló por reflejo:

— Parece que el tren no va a moverse todavía, si va a bajarse en un par de paradas, sería mejor que se siente.
—….
La anciana miró a Emi y al asalariado de mediana edad a su izquierda y derecha respectivamente.

—….disculpen.

Tras decir eso, ella lentamente se sentó en el puesto que la estudiante con las cintas en el pelo le había dado.

— Obaa-san, ¿se encuentra bien?

La estudiante de cabello corto, sujetó la mano de la anciana y la ayudó a sentarse.

— Gracias.

La anciana dijo con un tono de voz que todos pudieron oír, ella sacó un pañuelo de su bolsa para cubrirse la boca, y se inclinó ligeramente hacia adelante.

Parecía que realmente no se encontraba bien.

— Lo siento, gracias a todos.

La colegiala con las cintas le agradeció suavemente a Emi y al hombre asalariado, luego se colocó en el lugar donde estaba la anciana.

— Obaa-san, ¿está bien? ¿En qué parada se queda?

La otra estudiante en el asiento acarició la espalda de la anciana y preguntó.

—….Eifuku….

Los ojos de Emi se abrieron como platos, las dos colegialas se miraron entre sí, preocupadas.

La chica con las cintas parecía bajarse en la parada de Sasazuka, la otra probablemente era incapaz de acompañar a la anciana en la transferencia de trenes.
Para ir a Eifuku, se necesitaba transferirse a otras líneas en la estación Meidaimae.

— Yo voy a tomar el tren hacia Eifuku.

Ya que estuvo involucrada, en ese punto ya no podía quedarse allí y observar. Emi no pensó demasiado y dijo eso a la chica con las cintas de cabello.
— ¿…te molestaría si te lo pido?

— No hay problema, siempre y cuando esté en mis capacidades.

La otra parte no era alguien con una enfermedad grave, por lo que ella tampoco podía interferir demasiado.

Luego que Emi dijera eso con algunas reservaciones…

— Kao-chan, esta onee-san dijo…

— Ya veo, es grandioso.

Con el fin de evitar que la anciana se sintiese extremadamente preocupada por ello, luego que las dos lo discutieran suavemente, ellas miraron a Emi para expresar su agradecimiento.

Emi sacudió su cabeza ligeramente, y la conversación terminó allí.

— ¡Lamento haberlos hecho esperar tanto, el tren comenzará a moverse, todo por favor, sean cuidadosos!

Justo a tiempo, el tren comenzó a andar lentamente.

Finalmente transitando en la superficie, el capitán del tren comenzó a explicar el método de transferencia de trenes, y ajustes del horario de los mismos, y…

— Esto se debe a que algunos pasajeros entran en conflicto dentro del tren. Esa fue la razón de una para de emergencia que hizo que alguien se sintiese «¡que estuvo causando problemas a otros!»




— Sasa, tu bolsa.

Cuando se acercaron a la estación Sasazuka, las dos colegialas se prepararon para salir del tren. Cuando la chica con las cintas cedió su asiento, la que tenía el cabello corto la ayudó a sostenerle la bolsa.

Luego que la chica de cabello corto regresara las cosas a su propietaria, ella intercambió miradas con Emi.

Luego que Emi asintiera, cambió lugares con ella y tomó asiento.

Luego que ambas hicieran una ligera reverencia a Emi, desaparecieron en la ola de pasajeros que bajaban en la estación Sasazuka.

Emi se volvió y miró al exterior a través de las ventanas detrás de los asientos, y descubrió que la chica con el cabello corto estaba al otro lado de la plataforma

Preparándose para abordar el tren estacionado allí, en cuanto a la chica de las cintas, esta estaba caminando hacia las escaleras mientras miraba en esa dirección.

Luego que el tren tardara el doble del tiempo normal para llegar a Meidaimae, Emi acompaño a la anciana a bajar del tren.

Emi miró a su alrededor y dentro del tren, y notó que el asalariado naturalmente tomaba el asiento en el que Emi y las demás estuvieron.

La anciana parecía haber recuperado su espíritu tras respirar aire fresco, agradeció varias veces a Emi, luego ambas se despidieron en la estación Eifuku.

— Parece que al menos…

Tras decir adiós a la anciana, de camino a casa, Emi comenzó a recordar lo que había pasado entre los últimos veinte a treinta minutos.

Las dos estudiantes de preparatoria y el asalariado habían estado preocupados por la anciana, quien era una extraña, fue un momento que le trajo algo de calidez a su corazón.

—…la influencia del Rey Demonio… no ha afectado a Tokio.

Como ella experimentó la calidez de los humanos en una pequeña conmoción ocurrida a final de año, Emi caminó la ruta hacia su casa en invierno con emociones ligeramente elevadas.

***

 

 




Saliendo del torniquete de la estación Sasazuka, y cruzando la calle principal debajo del puente, un mensaje fue recibido en el celular de la chica.

— Me quedé viendo hasta que el tren se fue, esa onee-san realmente parece estar acompañando a la obaa-san al cambio de trenes.

Viendo el mensaje enviado por su amiga Tokarin Kaori, la colegiala con las cintas de cabello –Sasaki Chiho–, sonrió alegremente.

Al principio, ella estaba preocupada de que estuviese interfiriendo, pero gracias al asalariado y a la onee-san, ella finalmente cedió el puesto a la abuela.
Aunque podría tratarse de autosatisfacción, Chiho creía que fue la decisión correcta.

— Ya veo, es grandioso.

Chiho dejó de caminar y se apoyó contra la pared, respondieron con un corto mensaje.

Luego Kaori respondió de inmediato.

— Gracias por acompañarme a comprar cosas hoy. Es grandioso, Sasa, ¿tendrás tiempo después de Año Nuevo? ¿Quieres que vayamos juntas a visitar el santuario de Año Nuevo?

— ¿Una visita al santuario de Año Nuevo, eh?




Aunque era un poco anticipado pensar en ello cuando la Navidad apenas acababa de pasar, por otro lado, el año nuevo se acercaba.

Casi había pasado un año desde que ella entró a estudiar en la Secundaria Sasahata.

Aunque ella había pensado que no existía la necesidad de pensar en el futuro por el tiempo que estaba en la secundaria, parecía que los días de estar preocupada por los exámenes universitarios llegarían pronto.

— Aun no tengo planes. Deberíamos ir a algún lado.

Chiho manipuló el celular para responder con movimientos prácticos mientras se dirigía al supermercado frente a la estación para encargarse de las cosas que su madre le pidió que comprara cuando volviera.

0 0 votos
Calificación de este Capítulo
Mantente Enterado
Notificarme
guest
0 Comentarios
Respuestas en el Interior del Texto
Ver todos los comentarios