Hataraku Maou-sama! (NL)

Volumen 0

Capítulo 2: ¡Hataraku, Rey Demonio y Compañia! Hace Mucho Tiempo

Parte 2

 

 

— Parece que~~… no hay nada~~… absolutamente extraño~~~~….

Emeralda se arrastró fuera de tono, el cual parecía ser tres veces más largo de lo usual debido al calor y la fatiga, graznó mientras caía sobre la espalda del camello.




— En serio~~… han pasado cinco días~~… desde que dejamos Tharja~~… ya sean los demonios~~ o dragones~~ nada se ha aparecido~~~~

— Em, no hables. Agotarás energías.

— Todos los días~~ todos los días~~ solo vemos arena y cielo~~~~ creo que pronto voy a enloquecer~~~~

— Toléralo un poco más. El viaje ha sido más calmado de lo esperado.

Olba, montando su camello al frente, apuntó a las dunas delante de ellos.




— Descansemos un poco luego de llegar a la sombra de esa duna. ¡Emilia! ¡¿Puedes oírme?!

—…estoy bien.

Emilia, montando el último camello, parecía estar siendo atormentada de forma severa por este nivel de calor.

Aunque la duna que Olba apuntaba era comparativamente más serena, luego que pasaran tanto esfuerzo por hacer que los camellos se sentaran, ellos terminaron cubiertos de sudor.

— Realmente no quiero encontrar demonios… en este estado.

Treinta minutos después de entrar en la sombra, con su respiración finalmente de vuelta al ritmo normal, Emilia miró el cielo.

— Si luchamos en este tipo de clima caliente, me pregunto si la magia sagrada se verá alterada por el calor.

— Como se trata de la Evolutiva Plata del Cielo, no creo que ese tipo de cosas suceda.

Olba dijo con una risa, pero el clima era tan caliente que esto no pareció una broma.

— Oye… no te mueras, ¿bien?

— Uuushhuu~~…….

Emeralda, quien terminó colapsando en la arena, había estado graznando hasta ahora.

— ¿Por qué~~ no podemos viajar durante las noches refrescantes~~~~?

— Viajar en la noche consume más energía que viajar de día, e incluso si descansamos en el día, la eficiencia de la energía recuperada no se igualará a lo hecho de noche, ¿no fuiste tú misma quien lo dijo, Em?

— Odio cuando otras personas tratan de razonar conmigo~~~~

Aunque las palabras dichas estaban distorsionadas, ellos simplemente odiaban el clima caliente. Cruzar el desierto era como un extenso viaje por el océano, era fácil que los accidentes se produjeran cuando se aislaba de la ayuda externa, por lo que era necesario racionar el agua y la comida, y para Emeralda, quien tenía un apetito voraz a pesar de su pequeña estatura, esto era como un viajecito al Infierno.

—….Oye, Alber~~ ¿podría NO emitir ruidos extraños~~~~?

En ese momento, Emeralda le dijo eso con desagrado a Alberto, quien estaba ventilándola con el paño de bloquear el sol.

— ¿Huh? No dije nada.

— ¿Eh~~? ¿Podría ser el sonido de mi estómago~~? Pues lo que sonó fue como~~ un rugido~~

— ¿Huh?

— ¿Rugido?

Alberto preguntó, sintiéndose confundido mientras Olba mostró una expresión dudosa, en cuanto a Emilia, ella se levantó rápidamente.

— Bueno, iré yo primero a investigar los alrededores.

Con el fin de evitar tropezar con la arena, Emilia cuidadosamente escaló la duna. Emilia, quien comenzó a fruncir el ceño debido a la fuerte luz solar luego de dejar la sombra, entrecerró sus ojos cuando descubrió que había un vago objeto en la distancia.

— ¿Q-qué es eso…?

Un enorme objeto negro estaba arrastrándose en la superficie desértica. Aunque aún estaba a cierta distancia, la gran cosa negra que levantaba la arena parecía estar acercándose a ese lugar.

— ¡Olba! ¡Algo se acerca!

Emilia rápidamente bajó corriendo de la duna, tiró de Emeralda para levantarla y les pidió a todos que se incorporaran.

— ¡Algo grande se está acercando! ¡Podría ser peligroso seguir quedándose aquí!

— ¿Algo grande?

— ¡Lo sabrás cuando lo veas! ¡De todas maneras, primero tomemos los camellos y preparémonos para escapar en cualquier momento!

— S-sí, entendido.

Olba, quien recibió un susto por las acciones asertivas de Emilia, escaló rápidamente la duna para levantar a los camellos.

— ¿Q-que es esa cosa?

Cuando Olba estaba sobre la duna y miró la cosa, ese misterioso objeto negro ya estaba más cerca. Era como si solamente ese lugar estuviese hecho de un líquido negro mientras se retorcía, había una pila de enormes cosas negras y sin forma que se amontonaban en el desierto y que gradualmente se acercaban a ese lugar.

— ¿…eso es algún tipo de cosa viviente?

Olba, en comparación de Emilia, examinó el objeto deformado con detenimiento. Parecía como un grupo de cierta cosa viviente. Ciertos animales negros arrastrándose en el suelo comenzaban a abultarse y a moverse como uno.

Olba echó un buen vistazo y recibió una sorpresa al descubrir que era un tipo de animal.

— ¿U-un lagarto?

Esas cosas que se estaban agrupando parecían ser un grupo de lagartos de tamaño medio.

El tamaño era superior al de un gato, pero mucho más pequeño que un perro. Luego que los lagartos de ese tamaño se reunían en miles, parecía un enorme objeto.

Aunque ellos no eran enemigos malignos, una vez que fuesen arrastrados a esto, las patas de los camellos resultarían gravemente heridas.

Olba se volvió y regresó a la sombra, y luego de pedirle ayuda a todos, ellos comenzaron a alejar a los camellos de la dirección a la que se estaban dirigiendo los lagartos.
Una hora pasó después de eso. Afortunadamente, las cuatro personas y los camellos no resultaron heridos, y el enorme grupo de lagartos los pasó rozando en el desierto.

— Que numero tan descomunal. ¿Qué está pasando?

Volando en el cielo para observar la situación con los lagartos, los ojos de Alberto estaban brillando porque sentía curiosidad acerca de esa ocurrencia misteriosa y extraña.

— ¿A quién le importan los lagartos~~? Vamos a descansar un poco más~~

Emeralda estaba anormalmente desmotivada.Emilia observó la arena siendo pateada por los lagartos que se alejaban en la distancia, luego descubrió algo.

— ¿Podrá ser… ese dragón al que se referían…?

***

 

Descubriendo desde cierta distancia que los muros de la Ciudad Wathewlama estaban hecho pedazos, y parecía que fuesen a colapsar en cualquier momento, Emilia y los demás comenzaron a preocuparse sobre si esta había sido atacada por el Ejército Demoniaco.

Pero a medida que se acercaron a la ciudad, notaron lentamente que se trataba del fallo de algo que era, en algún sentido, más extraño que el Ejército Demoniaco.

— ¿E-esos son lagartos?

— ¿Eh? ¿Qué son esas cosas?

Emeralda y Alberto descubrieron incontables sombras negras retorciéndose alrededor de la ciudad desértica Wathewlama y no pudieron evitar gritar.

Aunque la cantidad no era tan numerosa como la que acababan de ver, esos lagartos, que obviamente se habían desviado de los otros, estaban rodeando el desierto ocupado por Wathewlama y casualmente merodeaban por allí.

Probablemente había más de diez mil de ellos cerca de las murallas de la ciudad. Pera los humanos que odiaban los reptiles, esta era como una escena del Infierno.

— ¡Esto apesta~~! ¡¿Qué está pasando~~?!

— Em, ¿te dan miedo los lagartos?




— No me asustan~~ es solo que hay demasiados aquí y eso es exagerado~~~~

Emilia miró a Emeralda, quien había estado sobreactuado por la sorpresa, luego notó que dos guerreros de Wathewlama sujetando lanzas se acercaban a ellos en camellos cerca de las puertas de la Ciudad de Wathewlama.

— ¡Alto! ¿Puedo saber quiénes son ustedes?

Esos hombres, capaces y rudos, estaban vistiendo atuendos hermosos con atributos de filtros solares que encajaban con el estilo de nativos del desierto, durante la batalla de liberación de la Nación Harlun, Emilia y los demás habían luchado lado a lado con muchos de esos guerrero que vestían de esa forma.

Mientras Emilia expresaba que no tenía intenciones de hacer daño y detuvo los camellos para evitar pisar a los lagartos, ella mostró a los dos guerreros la carta escrita personalmente por el Rey Erzamuha.

— Soy la representante de este grupo, Emilia Justina. ¿Podrían permitirnos reunirnos con el Líder Guerrero Lagides?

— El sello del Rey Erzamuha de Tharja… ya veo. Discúlpenos por nuestra rudeza.

Luego de explicar sus identidades, incluso si ellos montaban camellos, con movimientos prácticos, los guerreros les dieron una reverencia respetuosa.

— Pero como pueden ver, en este momento estamos enfrentando un problema… aunque tenemos que mostrarles el camino, tomaría algo de tiempo antes de que puedan reunirse con el Líder Guerrero, ¿está bien?

— Ah, no hay problema, ehh…

Emilia bajó la vista hacia el grupo de lagartos, preocupada.

Esos eran lagartos planos y redondos de unos cincuenta centímetros de longitud. Parecían tener temperamentos insignificantes, incluso si estaban reunidos a los pies de todos, estos no mordían las piernas de los camellos ni de los humanos.

Sus rasgos podían considerarse lindos, y sus movimientos eran los suficientemente lentos para que la gente no los considerara peligrosos, pero esos números hacían que los otros tuviesen una extraña sensación de peligro.

— Bueno, les mostraremos el camino. ¿El Rey Erzamuha lo ha estado haciendo bien estos días?

Los guerreros anduvieron al frente, comenzando a mostrar el camino a Emilia y los demás.




Inesperadamente, los guerreros no estaban sujetando espadas, sino escobas con extensos agarres. Usaban eso para echar a los lagartos que obstruían el paso a los camellos.

Los lagartos que eran golpeados por las escobas en la cara, mostraban una expresión irritada, pero aun así, obedientemente se alejaban del camino.




Emilia y los demás respiraron aliviados porque no tenían que preocuparse por pisar a los lagartos, incluso si ellos carecían de conocimiento del país desértico, sabían muy bien que esto era una situación anormal.

— Ehh, sobre esos lagartos…




Representando a sus camaradas, Emilia preguntó eso a los guerreros que dirigían el camino, estos últimos mostraron una sonrisa torcida bajo sus túnicas resistentes al sol y dijeron:

— Este es un tipo de lagarto conocido como Dragonicks. Un tipo de especies nativas del Continente del Sur, las cuales viven en todo el Gran Desierto Otulima. Aunque ellas migrarían en grupos desde la costa en el lado occidental del desierto hasta la costa en el este, debido a que sus apariencias parecen a los dragones ancestrales,  Wathewlama has estado llamándolos «dragones» desde hace mucho tiempo.

— Oh, entonces eso es a lo que antes se referían con la palabra «dragón».

— Pero… el número de lagartos que se reunió este año es anormalmente alto.

El guerrero habló mientras ocupadamente usaba su escoba para alejar a los lagartos.

— Parece que los lagartos que viven en el lado norte del desierto comenzaron a moverse hacia el sur debido a la influencia del Ejército Demoniaco. Ya que prácticamente todos los lagartos en el desiertos se están moviendo por la misma ruta, todas las dunas en los lugares que han transitados han desaparecido. Wathewlama fue atacada por los grupos de lagartos una y otra vez.

— ¿E-en serio?

— E-eso es realmente malo…

Mirando en las direcciones que los guerreros apuntaban con sus escobas, Alberto y Olba quedaron sorprendidos.

Las puertas de la ciudad, de diez pies de ancho y diez centímetros de ancho, estaban rotas. Incluso si se decía que las puertas de la Nación Guerrera Wathewlama, la cual había sobrevivido al Ejercito Demoniaco y a las guerras antiguas, habían sido quebradas por los lagartos a sus pies, los cuales se movían lentamente y tenían miradas estúpidas en sus rostros, nadie lo creería.

— Exitosamente liberamos a la Nación Harlun tras mucho esfuerzo, y al final, la importante Wathewlama se convirtió en esto, con el fin de evitar que el Ejército de Malacoda descubra esta abertura… tenemos que estar estrictamente atentos de nuestros alrededores.

Un tono oscuro fue oído en la voz del guerrero.

Luego de cruzar los muros de la ciudad, en las calles había lagartos por doquier.




Aunque estos no atacaban, todas las carreteras y suelos estaban llenas de lagartos, no importaba a donde miraras.

— Como no sabemos hacia donde se moverá el grupo de lagartos, no podemos dejar el desierto descuidadamente. Aunque solo uno o dos lagartos se mueven de forma muy lentas, pero cuando los Dragonicks se mueven en grupos, estos son más fuertes que los dragones antiguos. Incluso la entrada y los muros de la ciudad fueron dañados porque no pudieron resistir el poderoso impacto. Si los humanos fueren arrastrados a ello, estos solo tendrían las opciones de ser lanzados muy lejos o convertirse en carne picada.

Con esto, Emilia y los otros finalmente comprendieron por qué este lugar perdió contacto con la Nación Harlun.

— H-habiendo tantos lagartos corriendo, es sorprendente que las calles dentro de la ciudad estén bien.

El guerrero respondió la pregunta de Emilia con voz triste.

— Esto es gracias a los esfuerzos puesto por esa puerta que nos ha defendido contra los enemigos externos durante cientos de años.
Tras decir eso, el guerrero apuntó hacia la puerta de la ciudad que había sido severamente dañada.

— La conmoción de la destrucción de la puerta de la ciudad hizo que ellos perdieran su estructura, y luego que el último grupo de lagartos atacara Wathewlama, terminaron quedándose en este trozo de tierra.

— Ah…

Los ciudadanos de Wathewlama que habían heredado este pedazo de tierra por parte de sus antecesores debían estar muy orgullosos de sus vidas en ese lugar.
La ciudad y sus puertas, con reforzamientos graduales con el paso de los años, talló la historia junto a sus ciudadanos.

Una vez que se pensaba en como esta historia podía ser destruida por el repentino ataque de los lagartos, era imposible que ellos no se sintieran tristes por eso.

— Nosotros también hemos estado en muchos peligros~~~~

Emeralda pareció recordar cuando se encontraron con un grupo de Dragonicks hacia unos días atrás. El número de lagartos en ese grupo esa vez fácilmente superaba las diez mil unidades.

— Como pueden ver, si otro grupo de lagartos a gran escala vuelve a pasar, los muros de la ciudad de Wathewlama terminaran completamente destruidos. Este año también sería la primera vez que tenemos tal enorme grupo de lagartos, pero por la formo en cómo hemos sido atacado un par de veces, me temo que los lagartos ya han considerado el área de Wathewlama como senda migratoria.

— ¿Eh?

Las cuatro personas exclamaron simultáneamente, sorprendidos.

— Además, los lagartos que han completado sus actividades de reproducción en la costa oriental seguirán su senda original con el fin de regresar a sus caminos originales. Más allá de eso, los lagartos que nacieron en la costa oriental, una vez más irán a través de la gran migración para así regresar a la tierra de sus parientes.
— Ah.

Todos estaban mirando, sintiéndose aturdidos.

— E-entonces, si el grupo de lagartos que dañó ese grupo y esa puerta, pasaran de nuevo por aquí cuando regresen…

— Es cierto. Esta vez podría ser la puerta opuesta que termine siendo atravesada, y el interior de la ciudad será arrasado por el dragón. No sé cuántos pueden tomar los muros de la ciudad, si el poder del dragón no se disipa después de entrar aquí, esta nación y sus ciudadanos toleraran un daño grave. Todos lo que pueden moverse ahora están reparando la puerta y los muros de la ciudad, o han salido con el fin de comprender los movimientos de los grupos de lagartos, todos están trabajando duro.

—…se siente como si estuviésemos molestando cuando todos están ocupados…

— No, es momento de tener contacto con la Nación Harlun…

La conversación entre Emilia y los guerreros que dirigían el camino comenzó a tornarse un poco extraña.

— Aunque es un poco rudo estar confirmándolo ahora, pero el nombre de Emilia Justina, ¿se refiere a la Héroe Emilia que lideró al equipo de asalto al ataque durante la batalla de la liberación de la nación principal…?

—…ah, sí.

Emilia tenía un mal presentimiento. Y como si lo estuviese verificando, los dos guerreros guiando el camino comenzaron a discutir algo en voz baja, luego dijeron amargamente.

— Aunque sabemos que es muy rudo que nosotros los ciudadanos digamos esto cuando todos están en aprietos…




—…t-también tenemos cosas que podemos y no podemos hacer…

— ¡…pero podemos pedirle su ayuda para resolver esta crisis!

—…también… cosas que no podemos hacer…

Con una expresión vacía, Emilia aceptó la sollozante solicitud de los guerreros más poderosos en el desierto.

Un lagarto junto a sus pies chocó su lengua como si se burlara de Emilia.

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