Hataraku Maou-sama! (NL)

Volumen 0

Capítulo 1: ¡Hataraku, Rey Demonio y Compañia! Hace Mucho Tiempo

Parte 7

 

 

Claro, en el Mundo Demoniaco, donde la aniquilación del enemigo era la única forma de sobrevivir, conquistar todo el mundo sería equivalente a acabar completamente con los demás clanes, y en realidad, este tipo de cosas no era posible hacerlas.

Por eso los Escorpiones de Hierro se burlaron. Burlándose ante ese extraño demonio que apareció desde el cielo y montaba una bestia. Pero esa ola de conmoción y burlas de repente se aquietó justo después de llegar a cierto lugar.

Solo un hombre no se reía.

El Líder del Clan, Alsiel, él solo abrió sus ojos de par en par como si hubiese quedado sorprendido por las palabras de Satán y miró a este último en el cielo.
Tras ver el comportamiento de su líder, los Escorpiones de Hierro cerraron sus bocas uno por uno.

El líder no reprimió a aquellos que reían. Pero incluso si todos se burlaban de las desilusiones de ese demonio en el cielo, él era el único que no lo hacía.
¿Qué estaba pensando el Líder?

— Conquistar, el Mundo Demoniaco… Alsiel repitió las palabras de Satán.

Ya que Satán comprendió que solo Alsiel pensaba en el verdadero significado de sus palabras, él eligió esperar.

Luego, Alsiel pareció haber descubierto algo.

— Ya veo… tu eres el sucesor del General Ave Demonio. ¿Eres el que está controlando a los Cuernos Cenicientos desde detrás?

— ¿Me conoces? Es un honor. No creo haber hecho algo que pudiese alcanzar los oídos de Lord Alsiel, el líder de un clan noble.

Satán raramente se mostró así mismo esos veinte años.

Incluso de la batalla de hacía años, Adramelech y los veteranos del clan Cuerno Ceniciento estuvieron luchando, lógicamente nada que hubiese hecho que Alsiel escuchara el nombre de Satán debió haber ocurrido.

Pero, Alsiel lo sabía. No, era más bien como si lo había deducido.

— Los Cuernos Cenicientos no son tan inteligentes como para llevar a cabo una estrategia de retirada. Y el demonio vagabundo que lógicamente no debía interactuar con nadie, ayer también trajo tu nombre. Con esto, ¿se necesitan otras razones?

Satán sonrió, satisfecho. Debería ser así.

Después de todo, el líder de los Escorpiones de Hierro no era un demonio normal.

Alsiel tenía una cantidad de habilidad considerable en comparación a Adramelech y Lucifer, una capacidad de mando que excedía con creces a la de Camio, y tenía un nivel de pensamiento que podía estar a la par con Satán, cuyo conocimiento superaba al de los demonios normales.

No puedo permitir que este hombre sea asesinado por los Cuernos Cenicientos.

Con el fin completar las ambiciones de Satán, él definitivamente necesitaba a este hombre.

Pero la situación actual con Alsiel era diferente de cuando Satán invitó a Camio, Lucifer y Adramelech a trabajar junto a él.

Alsiel y los Escorpiones de Hierro eran el clan noble más grande en el área norte del Mundo Demoniaco. Tras ganarle una vez a los Cuernos Cenicientos, ellos actualmente no tenían ninguna crisis que los presionara y no requerían la ayuda de nadie, y más allá de ello, no se sentían insatisfecho con su situación actual.

Satán tenía que resistirse en no decir nada sobre reclutar a Alsiel.

Sin importar lo que él le dijese ahora a Alsiel, solo haría que su actitud se volviera inflexible. Claro, eso también enojaría a los Escorpiones de Hierro cercanos. Pero,
¿Cuándo fue la última vez que él tuvo ese tipo de pensamientos?

Probablemente fue la primera vez que conoció a Camio. Viendo claramente la luz que lideraría el camino del futuro.

— Tal como lo piensas, soy el demonio detrás de ellos. Soy del clan Oveja Negra.

— Clan Oveja Negra… no tengo impresión alguna sobre ellos. Igual no vale la pena recordarlos.

Alsiel solo había escuchado el nombre de ese clan, como era de los más débiles, cuyo número era igual al de los demonios vagabundos, él solo recordaba que habían perecido a temprana edad.

— Jaja, no se puede evitar. Después de todo somos un clan muy débil. Solo el simple hecho de que usted, Lord Alsiel de un clan noble sea capaz de recordar que ese clan no vale la pena recordarlo es considerado bastante bueno.

—….ugh.

Incluso si su clan de nacimiento era ridiculizado, Satán no se preocupó, e incluso respondió vagamente, y con sarcasmo.

— Pero definitivamente perderás ante el demonio cuyo clan de nacimiento no vale la pena recordar. En ese tiempo lo recordará claramente. El Clan Oveja Negra, así como también, el nombre Satán Jacob.

En ese instante, toda la sierra montañosa se vio envuelta por un aura asesina. Además de Alsiel, todos los demás dieron pie a la provocación superficial.
La otra parte había estado mostrando una actitud completamente poderosa, y en realidad estaba insultando directamente al líder del clan, sería extraño si ellos no se enojaran.

Solo Alsiel mantuvo la compostura.

— Este nombre tan común, Satán, ni siquiera vale la pena recordarlo. Pero, ahora recuerdo tu rostro.

— ¿Oh?

— Tarde o temprano nos retaras a continuar la batalla de hace diez años, ¿no? En ese momento, no los perdonaré, a ninguno, ni siquiera tendrán la oportunidad de lamentarse de haberme insultado a mí, y al clan Escorpión de Hierro.

— Si hablas demasiado, luego te lamentarás de no haberlo logrado. El silencio es oro.

— Cesa esas extrañas palabras que dices.

Alsiel murmuró, luego levantó su brazo delante de él.

— Siempre y cuando haga descender esta mano, los guerreros aquí lanzará ataques hacia ti de forma simultánea. Lárgate antes de que suceda. Demonio estúpido. La próxima vez que nos veamos será en el campo de batalla.

— Gracias. Entonces, trato hecho. Satán juzgo que era tiempo de regresar.

Ya que comprendía el comportamiento de Alsiel, Satán solo hizo dar vuelta al wyvern.

— Discúlpeme, adiós.

Luego saludó ligeramente a Alsiel y voló hacia el cielo en dirección noroeste.

Aunque algunos Escorpiones de Hierro ignoraron la contención de Alsiel y esporádicamente lanzaron ataque hacia Satán, ya fuesen los proyectiles rocosos usando magia de telequinesis o los ataques de orbes de magia demoniaca, ellos no pudieron alcanzar la velocidad o altura del wyvern. Cuando Alsiel vio eso…




—…parece que hay un oponente que necesita ser tratado de forma bastante cuidadosa.

Tras decir eso, Alsiel apretó sus labios, se volvió y regresó a su trono.

— Parece que no se puede manejar usando métodos normales. ¡Hacer una presentación de fuerza vacía como con Adramelech en aquella ocasión definitivamente no funcionará!

Satán, montando su wyvern y viajando a toda velocidad por el cielo, era incapaz de suprimir la sonrisa en su rostro.

— Pero, Alsiel… y los Escorpiones de Hierro, ¡prepárense! ¡Definitivamente los convertiré en mis subordinados! ¡Luego…!

En el cielo, Satán volvió su vista ligeramente hacia el sur.

— Todos se dirigirán hacia el sur. En ese momento…




La frase a continuación ni siquiera llegó a los oídos del wyvern que Satán montaba.

Solo el viento, el cielo y el mismísimo Satán, y la pequeña joya púrpura que Satán llevaba en su pecho y que nunca se quitaba, pudieron escuchar eso.

— Me convertiré en el «Rey Demonio».

— Es así, le declaré la guerra a Alsiel.

— ¡Idiota!

— ¿Acaso eres idiota?

— Debería decirlo de todas maneras. ¡Mocoso estúpido!

Cuando Satán volvió, él fue visto como un idiota desde los diferentes puntos de vista de los tres demonios.

— ¡Antes dijiste que «declarar la guerra» eran palabras que declaraban que una guerra había comenzado, ¿no?! ¡¿Por qué lo hiciste?!

El que quedó más sorprendido fue Adramelech.

— ¡Siempre y cuando lancemos una emboscada, podemos crear muchas situaciones donde tengamos una mano superior, ¿por qué tuviste que incrementar la guardia de la otra parte?!

Por supuesto, Satán sabía que ese tipo de opinión surgiría.

— ¡Huh! Normalmente yo también pensaría de esa forma.

— Aunque probablemente tu tengas tus razones, deberías cambiar el hábito donde se te ocurre hacer algo sin siquiera contárnoslo.

— Pero incluso si se los dijese, era obvio que ustedes objetarían.

— Por supuesto.

Camio refutó honestamente a Satán, quien estaba actuando con dificultad.

— Pero darle a aquellos además de ti una oportunidad de «objetar» es algo importante. Está bien si se trata de nosotros, pero en el futuro podrías tener que comandar demonios personalmente además de nosotros. En esa situación, quien sabe quién objetaría, y la realidad de que «una discusión fue llevada a cabo» necesita ser creada, incluso si hubo «un resultado exitoso» después de que lo dijeras, la insatisfacción seguiría acumulándose. Eso terminaría en lo que llamas «mala victoria». ¿Quién puede garantizar que las partes que podrías comandar en el futuro lleguen a ser tan tolerantes contigo como lo somos nosotros?

— Ehh… lo siento.

La refutación clara de Camio hizo que Satán mostrara un raro momento de estar sin habla.

— Cuando el grupo crezca, los problemas aumentarán. Eso es lo que dijiste antes.

¿No estás consciente de ello?

— Si, lo siento.

Esta vez, innegablemente, Camio estaba en lo correcto, él había actuado erradamente. Por eso, Satán honestamente bajó su cabeza y reflexionó.

— Bueno, ¿puedo pedirte que expliques la razón por la que hiciste esa estupidez? Eso incluye tus verdaderas intenciones.
— ¿Mis verdaderas intenciones?
— Si.
Camio miró a Adramelech y a Lucifer, quienes estaban emitiendo atmosferas peligrosas.
— Lucifer, Lord Adramelech y yo, originalmente no seriamos capaces de reunirlos a todos pacíficamente. Pero ya que hiciste tal cosa, es obvio…
— ¿Eh?
— ¿Podría ser qué?
Cuando Camio dijo eso, los dos demonios restantes parecieron haberlo comprendido.
— Tu también estás planeando reclutar también a Alsiel, ¿cierto? Más que declararle la guerra, es más como si quisieras reunirte con él, ¿no? Estúpido mocoso.
— ¡Ah!
— ¿Cómo es posible eso…?

Si se basaba en conocimiento antiguo, las reacciones de Lucifer y Adramelech podían decirse que eran correctas.

Pero esos dos habían experimentado personalmente lo que Camio estaba diciendo.

Por lo que ellos fueron incapaces de decidir directamente que los pensamientos de Satán eran estúpidos.

Después de todo, ellos ya estaban al tanto de que lo que estaban haciendo no se comparaba al sentido común de los demonios normales.

— Huh~ si, así es.

Satán confirmó honestamente las palabras de Camio, pero el interrogatorio de este último no terminó.

— Es momento que le digas a este viejo. ¿Qué quieres hacer reuniendo a esos demonios?

— ¿Que qué quiero hacer, eh…?

— Si, yo también estoy preocupado por ello. Adramelech añadió al estar de acuerdo.

— Satán, cuando luchaste conmigo, preguntaste qué pensaba yo del futuro. Lo que estás haciendo ahora, aunque estés usando métodos que no se comparan al sentido común del Mundo Demoniaco, parece que estas incrementando los camaradas de otros clanes. Sin embargo, hacer solo eso, en términos largos no parece distinto de lo que yo hacía antes. Tú, quien incluso quiere atraer a Alsiel y a los Escorpiones de Hierro, ¿cuál es tu verdadero propósito?

—….es cierto. Como recientemente he estado haciendo cosas similares, he comenzado a sentirme un poco cansado de este «juego».

La frase que dijo Lucifer fue muy importante.

La relación entre Satán y Camio, Lucifer y Adramelech, aunque Satán era el punto central, ellos no tenían una relación obviamente ordenada entre ellos.

Para mencionar forzadamente uno, solo Camio se reconocía a sí mismo como tutor de Satán.

Incluso si Satán usaba su conocimiento para liderar a la gente a su alrededor, para los demás, el no saber lo que Satán estaba pensando en realidad era algo incómodo. Para ponerlo de una forma más sencilla, habían estado siendo liderados, pero podía decirse que al mismo tiempo estaban siendo controlados.

—…no tienen permitido reírse, ¿bien?

Satán también debió haber pensado eso, por lo que planeó ser honesto sobre su verdadero propósito.

— Y, quiero confirmar algo antes de decirlo. Actualmente nosotros, ¿qué tipo de grupo somos?

— ¿Hm?

La pregunta de Satán hizo que el trio se mirara el uno al otro.

— Camio tiene razón, quiero tener a Alsiel junto a nosotros. Asi como también a los Escorpiones de Hierro que él lidera. Y yo realmente tengo planes de victoria. Luego, asumiendo que ese tipo se nos una, ¿qué grupo seremos en ese entonces?

— ¿Qué grupo?

Asumiendo que los Escorpiones de Hierro se unan también, estos, junto a los clanes Cuernos Cenicientos y Pahalo Dainino, la población de los tres debería tener un numero increíble, y añadiendo a los demonios vagabundos como Lucifer y los números de los clanes pequeños que ellos reclutaron en esos veinte años, terminaría excediendo gradualmente el número de los Cuernos Cenicientos no combatientes.

— Pongámoslo simple. Asumiendo que los Escorpiones de Hierro lanzan un enorme ataque en este momento, nosotros también nos agrupamos para resistir al enemigo, en ese momento, ¿qué clan nos consideraríamos?

— Aunque… realmente quiero decir clan Cuerno Ceniciento…

Los Cuernos Cenicientos conformaban el núcleo del grupo guerrero de esta agrupación, pero en la batalla de hace diez años, Adramelech sabía muy bien que la fuerza individual no se igualaba simplemente a la fuerza en el campo de batalla.

Los demonios vagabundos y los pertenecientes a clanes pequeños, desde su lenguaje hasta su apariencia, estatura y habilidades, todos ellos eran inconsistentes, y eso realmente hacía difícil encontrar puntos en común.

De hecho, incluso los cuatro que estaban discutiendo allí eran diferentes en términos de apariencia, habilidades y otras áreas.

Solo Satán obtuvo un nivel de habilidad igual al del trio tras ser entrenado por ellos, pero sin importar qué, ellos aún no podían usar a los Cuernos Cenicientos donde Adramelech era el líder, o a los Pahalo Dainino donde Camio lideraba, este tipo de concepto superficial para agruparlos a todos.

— Conozco un término que puede describir a este grupo. Una vez que lo diga, creo que todos sabrán que quiero lograr que Alsiel se nos una usando un método tan descuidado. Pero…

Satán de repente se volvió ambiguo, y miró al trio de forma insegura.

— El instante en que diga el término, todos podrían volverse mis enemigos. Lo cual lo vuelve la razón por la que hasta ahora lo he mantenido en secreto de todos ustedes. Después de todo aún sigo siendo un demonio débil.

Aunque dentro del perecido Clan Oveja Negra, Satán podría ser considerado el más fuerte de la historia, eso era porque él conoció a Camio, Lucifer y Adramelech, y aceptó su ayuda y entrenamiento, esa fue la forma como lo hizo hasta hoy.

Satán tenía muy claro eso.

El momento en el que él dijese el término, la relación entre él y los demás cambiaría de forma definitiva. Por lo que, si la situación lo permitía, esperaba explicarlo luego que Alsiel se uniera, pero parecía que nada iría de acuerdo al plan.

Luego que Satán habló…

— Hm.

— Hmph.

—….huh.

Adramelech, Lucifer y Camio se miraron entre sí luego de una breve pausa.

— En eso…

— Estaría bien así.

—….solo es eso.

— ¿Q-qué?

El trio miró a Satán por turnos como si se sintieran un poco decepcionados, luego dijeron al mismo tiempo.




— «Ejercito del Rey Demonio»

— ¡….Oigan!

El término que el trio dijo de forma tan directa, hizo que Satán se pusiera nervioso. Pues eso era lo que Satán estaba ocultando en lo más profundo de su corazón,
y podía decirse que era un término altamente secreto.

— ¿Qué, en realidad trataste eso de forma tan importante, e incluso te preocupó que pudiésemos traicionarte y dejarte?

— Es bueno ser joven.

— Huh, no se puede evitar. Después de todo, este tipo se desvía del sentido común en muchas maneras.

Aun así, los tres demonios estaban burlándose de ese término oculto en el corazón de Satán como si conversaran vagamente.

— U-ustedes…

— Todos nosotros hemos vivido durante un periodo de tiempo que es muchas veces superior al tuyo, ¿crees que no conocemos este término?

— Y este tipo que es tratado como una existencia legendaria en el Mundo Demoniaco tiene el mismo nombre que tú.

— «El Gran Rey Demonio Satán». El nombre del gobernante todopoderoso que unificó a todos los demonios del Mundo Demoniaco por su propia cuenta.
Satán estaba tan sorprendido que quedó sin habla.

El Antiguo Rey Demonio Satán.

Ese nombre, era un nombre que escuchó de «esa mujer» mucho tiempo antes de conocer a Camio.
Pero se decía que en el actual Mundo Demoniaco, ya no había más demonios que esparcieran el nombre y legado de este Rey Demonio.
Sin embargo, parecía que solamente porque esos «propagadores» no dejaban simplemente que otras personas lo supiesen, había antiguos seños que claramente heredaron esos recuerdos.

Aunque Satán no estaba al tanto, fue él quien reunió a esos demonios y los puso de su lado.

— Si, ya veo. Ahora conozco el propósito de este mocoso. Quizá también sé lo que le daba miedo.

— Él realmente piensa en algunas cosas anormales.

— Pero, yo también deseo presenciar eso.




— Satán.

El trio abandonó al importante Satán y comenzó a conversar por su cuenta, pero Adramelech de repente se volvió hacia el joven y dijo:

— ¿No es bueno? Te has convertido en «Rey».

— ¿Eh?

— Es cierto, también siento que es bueno.




Adramelech y Lucifer eligieron que Satán fuese el «rey» de su grupo, por el contrario, fue Satán quien habló con nerviosismo.

— P-pero… ¿están bien con eso?

Hablando sobre habilidad, no había diferencia obvia entre Satán, Lucifer y Adramelech.

Si el poder del clan Pahalo Dainino se combinara, Camio tampoco perdería ante ellos.

— Esto no es nada distinto de como lo ha sido hasta ahora. Solo le hemos dado un nombre a tu lugar en el grupo.

Pero Adramelech dijo despreocupadamente.

— Tú danos órdenes, nosotros actuamos. Pero en lo que nos sintamos insatisfechos, o sintamos que los riesgos son inconsistentes, te dejaremos. Es lo que aceptamos al principio, ¿no? Que tú te llames «rey» o no, no hace mucha diferencia.

— Después de todo, esos demonios vagabundo siguen queriendo un «líder» claro. Pero como ellos difieren mucho en lo que a términos de apariencia y poder se refiere,
¿tener un «rey» no facilitaría las cosas?

Lucifer, como siempre, habló de una forma relajada.

— El «Rey» que Lord Adramelech mencionó, no es un hechizo de magia que hará que alguien conocido como el gobernante se vuelva bueno en todo. El término «rey» es usado para describir un «mecanismo» que debería ser usado dentro de un grupo. Satán, puedes convertirte en un «rey» que pueda superar el nivel de este
«mecanismo»….

Al final, el anciano General Ave Demonio, desde una posición de una cabeza mayor que el que se convertiría en «rey», dijo de forma dominante.
Tal como lo que hizo cuando en el pasado conoció a ese joven demonio.




— A partir de ahora, tenemos que depender de tu rendimiento personal.

Cuando ellos supieron que la enorme tropa de los Escorpiones de Hierro se estaba acercando a la tierra montañosa junto al lago donde Satán y los otros estaban ubicados, ya habían transcurrido diez días de haber tenido esa conversación. Considerando la distancia entre la montaña donde los Escorpiones de Hierro se alojaban y allí, Alsiel debió haber desplegado su tropas el mismo día que Satán fue a declararle la guerra.
De acuerdo a los reportes de los exploradores, el número total de los Escorpiones de Hierro era de cincuenta mil. Los numero de este enorme ejercito excedía grandemente la cantidad total de Escorpiones de Hierro estimada en la batalla de hace diez años.
— En realidad desplegó cincuenta mil de ellos de forma tan directa, esto significa que aún debe haber unos cuantos miles como ejercito de apoyo. Esos serían los chicos ocupando la ciudad de los Cuernos Cenicientos.

— Movilizar a todo el ejército, ¿eh? Algo fácil de entender. Bueno, ¿qué hacemos? ¿Esperamos en el fuerte?

Adramelech asintió ante el análisis de Satán mientras formulaba una pregunta, Satán sacudió su cabeza y dijo:

— No ganaremos si esperamos en el fuerte. La otra parte tiene más personal. Si nos ocultamos en el escudo, no solo atacaran sin importar lo que quieran, las formas en las que podemos dar respuesta a la lucha también se verían limitadas.

Cuando Satán llevó a cabo la reunión, él usó de forma natural «las palabras», mostró la situación del campo de batalla usando luz demoniaca en la enorme mesa de piedra, y añadió la información de forma constante.

— Cuando Alsiel esté atacando, él hará «formaciones». Esta es una forma de organizarse para usar a las tropas en el campo de batalla de una manera efectiva. Por ejemplo, este preparará un cuadrado que es llamado «formación cuadrada», las cuadrillas en el exterior sujetaran lanzas o cualquier otra arma de rango medio. El centro se conformará por los grupos de ataque a distancia. Siempre y cuando los de corto alcance se organicen entre las dos tropas, no importa en qué dirección esté atacando el enemigo, dicha formación será capaz de manejarla. Comparado a tener ataques de soldados de forma dispersa, los números enemigos más notables podrán ser controlados así, y también se reducirán las pérdidas de nuestro lado.

— Ya veo. Incluso si le pedimos a los Cuernos Cenicientos que se encarguen ellos solos de esto, podrían ser incapaces de derrotarlos solo con la fuerza bruta.
— ¿Y qué me dices de los ataques aéreos? Mientras los Pahalo Dainino ataquen desde arriba, ¿no se derrotaría a los enemigos que solo pueden luchar en batallas de corto alcance?

Lucifer usó sus manos para mostrar una posición de vuelo, Satán siguió explicando.

— Incluso si atacamos desde el aire, eso solo sería un poco mejor que atacar de frente por tierra. La formación cuadrada es la fundación de todas las formaciones. Siempre y cuando cada soldado alterno en el área más externa o interna prepare un gran escudo que pueda cubrirle todo el cuerpo, aunque su poder de ataque disminuya, habrá un intercambio para la defensa más poderosa, y ellos serían capaces de llevar a sus tropas de corto alcance al frente del campo de batalla. Incluso si atacamos desde el cielo, si hay chicos en el área interna que sean hábiles con la magia, seremos contratacados.

Este era un método de ataque conocido como «formación tortuga» en el mundo al otro lado del cielo. Aunque la velocidad de movimiento y poder de ataque eran sacrificados, tenía un majestuoso poder de defensa que las otras formaciones no podían igualar.

— Los Escorpiones de Hierro son un clan donde la estatura entre cada uno de ellos difiere muy poco. Por lo que su físico es muy ajustable para realizar este tipo de formación. Para ejércitos mezclados como nosotros, eso sería algo que se nos haría difícil de lograr.

Era cierto, incluso si ellos dejaban que Adramelech y Lucifer sujetaran un escudo para completar una formación, eso crearía un montón de aberturas.
La debilidad más grande de la formación tortuga era obvia, no sería capaz de controlar ataques que atravesaran el escudo, pero en una batalla entre demonios, no solo se podía usar la magia demoniaca como fuente de ataque, también servía como defensa, por lo que era difícil preparara ataque efectivos que fuesen más fuertes que los escudos enemigos.

— Y aún están esos bombardeos continuos. La habilidad de los magos enemigos sigue siendo desconocida. No sabemos si la magia de telequinesis de los Escorpiones de Hierro solo puede lanzar bolas de cañón que han preparado de ante mano, o pueden derribar a los enemigos aéreos del cielo.

— Eh, entonces ¿qué hacemos?

— Hm. Camio, ¿cómo están los preparativos de los que te pedí que realizaras?

— Como la solicitud fue repentina, no puede ser distribuida a todos. Pero la mitad de ellos puede usarla.

— Bien, bien. Con esas podemos ejecutar la primera ola de ataques. Ahora para Lucifer. Está bien si no son muy fuertes, quiero que tomes unos cuantos pies ligeros de los demonios vagabundos.

— Chico de pies ligeros, ¿eh? Entendido.

— Ahora, Adramelech. En esta batalla, quiero que estés a la vanguardia.

— Si. Justo lo que quería. Con el fin de saldar las cuentas de hace diez años, iba a decir que no podías permitirme ir primero a la batalla.

Aunque Adramelech parecía muy motivado, Satán de inmediato amortiguó la situación.

— Lamento interrumpirlos cuando están exaltándose, pero el periodo de batalla no debería ser extenso. Siempre y cuando ataques al oponente de acuerdo a mis instrucciones, y provoques un alboroto, tienes que retroceder lo más rápido posible, de acuerdo a lo que se ordene.

— ¿Qué?

— Al igual que lo dije antes, no sabemos que tácticas de batalla le ha enseñado Alsiel a los Escorpiones de Hierro. Por lo que no deseo una batalla a todo dar desde el principio, sino batallar mientras se analizan las habilidades de los oponentes. Con esto, los sacrificios innecesarios en ambos lados se minimizarían.

— Hm.

— Ah, hay algo que tengo que aclararles antes. Satán mostró una expresión fría y dijo:

— Recuerden entregarle este mensaje a todos, si alguno está demasiado ansioso por obtener el crédito, o muy sumergido en la batalla y destruye la operación, será abandonado directamente o asesinado en el acto. No lo olviden, el propósito de esta batalla NO es aniquilar a los Escorpiones de Hierro.
Luego de eso, con el fin de llevar a cabo las instrucciones de Satán, todos comenzaron a dirigirse a lugares distintos.
Al mismo tiempo, Alsiel también estaba dando instrucciones a varios lugares como su comandante general mientras observaba en la distancia el área montañosa junto al lago.

— Recuerden prestar atención a los movimientos de los wyverns del enemigo. No asuman que solo el líder es capaz de montar uno. ¡Equipo mágico, no bajen su guardia hacia el cielo!

Justo cuando los soldados Escorpiones de Hierro estaban corriendo ocupadamente de aquí para allá, Alsiel observó de cerca los eriales que se convertirían en un campo de batalla. Luego dijo;

— Bien… ¿cómo actuarás?

La batalla comenzó de repente.

— ¡En estos momentos nuestras tropas están enfrentándose a las tropas de vanguardia, líder del clan Cuerno Ceniciento, Adramelech!

— ¿Qué?

Lo que recibió al mismo tiempo del inicio de la batalla, fue ese sorprendente reporte.

De forma inesperada, uno de los guerreros más fuerte entre el enemigo era el que lideraba la carga al inicio.

— ¿…qué hay de los movimientos de las tropas de vanguardia?

— Las cuadrillas que entraron en contacto primero fueron derrotadas al instante. En este momento estamos rodeando a las tropas de Adramelech desde tres direcciones.

— ¿Qué hay de los soldados enemigos además de las tropas de Adramelech?

— Aunque descubrimos tropas voladoras con el clan Pahalo Dainino como su centro, no hemos visto señal alguna de los wyverns, y tampoco hemos detectado los movimientos de Camio ni Lucifer.

— Hm, ya veo.

Tras asentir en respuesta a esos reportes, Alsiel organizó rápidamente sus pensamientos y dio instrucciones.

— Las tropas de Adramelech son solo atracción. No los persigan tanto solo por una emoción de victoria. Atráiganlos mientras mantienen una distancia fija, pero no permitan que la otra parte penetre de forma tan profunda, si el enemigo parece que va a escapar, déjenlos ir.

— ¡Si!

El soldado reportero no preguntó la razón detrás de esa instrucción. Simplemente corrió como el viento para transmitir las instrucciones del líder del clan.

— Ese hombre no enviaría a Adramelech de primero sin razón alguna. Hay que tratarlo como recompensa por luchar contra extraños irresistibles. Les dejaré sean los primeros en dar dos pasos adelante.

Mientras Alsiel confirmaba los reportes de la situación de batalla que venían continuamente, él esperó por el próximo movimiento de la otra parte.
Lucifer y Camio, así como también el hombre llamado Satán, aun no aparecían.

De acuerdo a los reportes, además del vigoroso ataque repentino de Adramelech, en otras áreas también se dio inicio a batallas de forma esporádica, pero Alsiel ignoró esos reportes.

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