Slime Taoshite 300-nen, Shiranai Uchi ni Level Max ni Nattemashita (NL)

Volumen 1

Capítulo 8: La Gran Batalla Dragón

Parte 1

 

 

La batalla dragón se había calentado dramáticamente.

Los combatientes habían lanzado ataques de aliento entre sí y se habían infringido heridas físicas al golpearse con las garras y colas. Dado que ambas partes tenían inmensos cuerpos, la lucha fue ligeramente desagradable y confusa pero el daño potencial que podían hacer era terrorífico.




Lentamente, mientras agarraba las manos de mis hijas, intenté alejarme del centro del campo de batalla. Si hubiera estado sola, no me habría importado unirme al combate, pero si lanzaban directamente una ráfaga de aliento helado como el anterior, las vidas de mis hijas y Halkara estarían en peligro.

De vez en cuando, las ráfagas que se habían desviado casi nos golpeaban, por lo que las bloqueaba con fuego.

«Suena como si esto fuera un simple hostigamiento y nadie está intentando seriamente matar a alguien, pero todos son dragones y la escala de esto es enorme. Si humanos normales se vieran involucrados, estos simplemente morirían.»

«Aaaaaah…ya no puedo seguir haciendo esto…mis piernas están temblando y creo que están a punto de congelarse…»

«Si dejas de moverte, morirás. Camina, incluso si tienes que forzarte a hacerlo.»




«E-Está bien…»

Halkara estaba al borde de las lágrimas, pero necesitaba que fuera firme. No había otra forma.

Ahora bien, la pregunta era, ¿dónde en verdad estaríamos a salvo? A este ritmo, retroceder sería mejor que ir hacia adelante.

Habiendo dicho eso, los dragones azules se lanzaron hacia la parte posterior del lugar por aquí y por allá también. Dado que nuestros oponentes podían volar, ellos naturalmente habían sido capaces de rodearnos por detrás.

Los platos de la fiesta estaban siendo dados vuelta y pisados. Hmm…Esto era bastante exasperante.

Podía entender la simple envidia por la felicidad de alguien más. A menos que fueras un santo, todos sentían algo así a veces.

Pero en verdad, el romper las cosas era imperdonable.

Uno no debería matar realmente a los normies con fuego y ni destruir las fiestas.




Quería gritarles para que dejaran de perder el tiempo de esta forma. En realidad, yo quería unirme a la pelea.

Habiendo dicho eso, proteger a los no combatientes por el momento venía primero. Este no era el momento de saltar a una violenta y sangrienta pelea.

Lenta, lentamente nos retiramos.




Laika estaba escupiendo llamas y peleando junto a los novios.

Como había esperado de alguien que me había retado a una pelea, ella podía mantenerse por su cuenta, probablemente era la más fuerte de los dragones rojos.

Ella era tan buena en esto (a pesar que las dragonas eran significativamente más pequeñas que sus contrapartes masculinas) que estaba logrando encargarse de dos machos al mismo tiempo.

«Peleas bien, mi aprendiz.»

Nos movimos hacia un bosquecillo que todavía seguía casi sin daños.

«Falfa, Shalsha, ustedes deberían estar bien aquí, así que esperen un poco más. Las salvaré, lo prometo.»

«Uh-huh, seré paciente…»

«Eres una buena chica, Falfa.»

Falfa luchaba desesperadamente por contener sus lágrimas.

«Mamá, perdónanos por preocuparte.»

«Eso no es nada por lo que tengas que disculparte, Shalsha. No han hecho nada malo, ¿verdad? No sientas que debes disculparte cuando no es necesario.»

Shalsha tenía la tendencia de ser un poco demasiado seria. De todas formas, en este instante, salvarlas era lo más importante.

Halkara estaba murmurando, cantando algo que sonaba como un extraño mantra Budista.




«Halkara, ¿qué es eso?»

«Es un encantamiento pasado a través de generaciones de elfos, te permite llegar a salvo a tu destino sin ser atacado por los animales en el bosque y nunca falla. Mi abuelo dijo que nadie que haya entonado esto se ha encontrado con bestias peligrosas en el bosque.»

Me pregunto si esto es la versión de este mundo de volverse súbitamente religioso en tiempos de crisis…

 Un dragón azul aterrizó justo en frente de nosotras.

No solo eso, pero era increíblemente grande. Su mirada parecía algo astuta y fría.

«¿Ustedes son amigas de los dragones del Monte Rokko, verdad?»

«¿Y qué si lo somos?»

«Voy a arrancarte una de tus piernas aquí. Si eres herida, ciertamente arruinará por completo la boda de los dragones rojos.»

Algo dentro de mí se rompió.

«Lo siento, pero esto va a doler u—»

«Escucha, tú. ¿Realmente estás planeando asustar a niñas pequeñas (de cincuenta años) solo para molestar a alguien? Es una mala señal cuando tu cerebro funciona de esa forma a tu edad, ¿no lo crees? De cualquier forma, ¿qué clase de miserable e inútil vida has estado llevando? ¿Para qué has estado viviendo todo este tiempo? ¡¿Acaso vas a alardear a las personas diciendo ¡Asusté a unas niñas pequeñas! o algo por el estilo?!»

Por naturaleza, no era propensa a enfadarme, pero por primera vez en mucho tiempo, puede que haya perdido la paciencia.

«¿Huh? Bueno, quiero decir, es por eso que vinimos todo el camino a esta montaña para h—»

«¡Tú sabes que esa no es razón!»

Me acerqué rápidamente al dragón, levantando una pierna—sin importarme que estuviera usando un vestido—y lo pateé.

¡Thwok! 

La cara del dragón se contorsionó obviamente adolorido. Por supuesto, eso no fue suficiente.

Después de todo, este tipo realmente había declarado su intención de hacerles daño a mis hijas.

Como madre, no había forma de que pudiera perdonar eso. Esta vez, lo golpeé con mi mano derecha.

¡Krakk!

Fue un ataque combinado que no le dio oportunidad de contraatacar. Aunque no iba a permitir que se pusiera a la ofensiva.

«O-Ow… ¡¿Qu-qué eres, mujer…? ¿Qué clase de truco es este?»

¿Truco? No hay truco. 

Solo soy de nivel 99, eso es todo. 

Usando Levitación, me elevé hasta estar a la par con la cara del dragón y luego lo golpeé una y otra vez.

Terminé con un gancho dirigido al costado de su nariz.

Aparentemente, le había producido una contusión ya que el dragón cayó al piso.

Por ahora, había conseguido alejar del peligro a las civiles.

Este dragón ya estaba inconsciente y babeando por lo que probablemente no se levantaría a pelear en un rato.

«¡Mami, eres fuerte! ¡Wooow!»

«Realmente te respeto, Mamá…»

«Gracias a las dos. Si ustedes me apoyan, ¡Me meteré aún más en esto!» Justo en ese momento, una idea nació en mí.

No había ningún dragón enemigo en el piso más allá de nosotras.

En otras palabras, si abrumaba a todos los enemigos, absolutamente ningún daño les sucedería a mis hijas.

Está bien. Supongo que es hora para una pequeña devastación. 

Si todo lo que querían era molestar a la gente, aplastarlos no me molestaría en lo más mínimo.

Les infringiría heridas emocionales que no podrían olvidar en un siglo o dos. Ellos pagarían caro por haber enojado a la Bruja de las Tierras Altas.

«Halkara, toma a Falfa y Shalsha y vayan a esconderse a algún lugar.»

«¡E-Está bien! Espere, Maestra-sama, ¿va a ir allá?»

«Está bien, no dejaré que ni un solo enemigo dragón venga hacia acá.» Agarré la cola del dragón que había derrotado.

No era completamente imposible que despertara, así que pensé en llevármelo.

Arrastrando al dragón, corrí hacia el campo de batalla.

No mucho tiempo pasó pero el alboroto se había extendido.

Técnicamente, dado que era una batalla entre dragones, era simplemente natural. Con ese tamaño, era difícil de perder.




Dejando a un lado mi equipaje con forma de dragón azul en un lugar de apariencia apropiada, usé Levitación para acortar rápidamente la distancia.

«¡Voy a eliminar a todos estos tarados azules!»

Si apuntabas a sus rostros, los dragones eran fáciles de derrotar, recién había aprendido.

Lancé con gusto hechizos de Llamas a los rostros de los dragones.

«¡Waaaaugh!»

«¡Eeeeeeek!»

Gritaron. Si vas por la cara, incluso los humanos se encogerán de dolor. Lo siento no voy a mostrar piedad.

 En lugar de saludar, arrojé fuego.




Algunos de los dragones me lanzaron su aliento helado, pero fue una idea estúpida.

Después de todo, estaba lanzando llamas, así que obviamente era capaz de cancelarlos.

Si creen que los hechizos de fuego humanos no eran nada espectacular, están profundamente equivocados.

Para mis golpes finales, decidí confiar en los ataques físicos, habría considerado usar mis hechizos de ataque con Relámpagos, pero era increíblemente difícil ajustar el poder de eso. Pensé que el matar a alguien sería demasiado, así que quería dar los golpes de gracia un poco antes de que eso sucediera. Tuve cuidado en evitar matar sin sentido.

Como regla, los golpeaba en sus caras, yendo por el nocaut.

Dado que eran seres inteligentes, un ataque sobre sus cabezas y el cerebro en su interior probablemente los petrificaría impidiéndoles moverse. Luego los golpearía con una ráfaga de golpes.

Tres dragones cayeron pesadamente, era un inicio prometedor.

Quizás usaré un hechizo de Viento esta vez. 

Me elevé por sobre las cabezas de los dragones, enviando un torbellino directamente sobre ellos.

Golpeados por este, dos dragones cayeron al piso.

«¡Azusa-sama! ¡Muchas gracias!»

Detrás de mí escuché la voz de Laika. Ella estaba volando a través del campo de batalla en el cielo.

«Estos idiotas me sacaron de quicio, así que decidí darles una ¡No estaré satisfecha hasta que los castigue!»

Incluso mientras hablaba, derribé a un nuevo dragón. Castigo a través de los puños.

Las personas dicen que cuando golpeas a alguien, también te duele, pero yo no sentí mucho dolor. Además, incluso si lo hubiera sentido, lo habría soportado. Esto era una guerra.

«Laika, necesitamos apresurarnos y terminar las cosas aquí para luego dirigirnos al volcán. ¡Suena como si también estuvieran atacando allí!»

«¡Está bien! ¡Gracias a sus esfuerzos, Azusa-sama, tenemos la ventaja aquí!,¡Si esto sigue así, ganaremos!»

Ahora que lo mencionaba, el número de dragones azules combatiendo había mermado. Creo que había eliminado a un tercio de ellos por mi cuenta. Bueno, seguro, si pudimos abatir a tantos, entonces las cosas puede que funcionen.

 Continuaremos con la limpieza y entonces—

«¿Qué diablos eres tú?» Una dragona azul preguntó con recelo mientras volaba.

Oh, esta es la líder del otro lado.

 «Tú eres, umm ¿Flutter-tail?”»

«¡Es Flatorte! ¿Qué clase de humana eres? ¿Cómo eres capaz de derrotar físicamente a un dragón?»

Dado que ella tenía curiosidad, le di una respuesta.

» Es como ese dicho Roma no se construyó en un día, supongo.»

«¡¿Qué es Roma?!»

Oh, por supuesto. Ella no podría saber de ninguna ciudad llamada Roma.

 «Hay una antigua ciudad que tiene ese nombre. Como sea, si trabajas en ello de forma constante, incluso tus ataques físicos mejorarán. Funciona de la misma forma con los videojuegos, ¿sabes?»

«¿Qué es un videojuego? ¡Sigues escupiendo tonterías!»

El luchar parecía estar fortaleciendo los recuerdos de mi vida pasada. Después de todo, en ese entonces, las únicas veces cuando batallé fue en los videosjuegos.

Está bien, suficiente parloteo.

 Dada la opción, quería derrotar a la jefa con estilo. Así que deliberadamente le di la espalda a Flatorte.

«¡No voy a dejar que escapes! ¡Nosotros elegimos esta pelea y vamos a ganarla!»

Como si fuera a huir.

Por el contrarioyo no voy a permitir que escapes. Moví la mano hacia mí misma y creé un viento.

Lo lancé hacia atrás, enviándolo sobre mi oponente.

Luego, usando el impulso de mi corriente de aire— ¡Lancé una patada giratoria sobre el puente de su nariz!

¡Thwock! ¡Un satisfactorio chasquido sonó mientras mi ataque daba en el blanco de forma magnifica! Aunque eso no fue suficiente para hacerla caer. Como se esperaría de un líder.

«¡Demonios! ¡Te congelaré!»

En serio, cuando todo lo que tienen es un martillo…es todo lo que estas personas pueden hacer. 

Con todo mi poder, lancé una ráfaga de fuego hacia el enemigo.

Mis llamas borraron el frio aliento y luego golpearon directamente en la cara de Flatorte.

«¡Caliente! ¡Calieeeeeente! ¡Me quemo!»

¡Es tu propia culpa, sabes! 

Me elevé hasta que quedé por sobre la cabeza de Flatorte, para luego descender rápidamente.

«¡Golpe de taco de Bruja!»

El taco alto que había usado para la ceremonia se clavó inmisericordemente sobre su cabeza.

Slime Taoshite 300-nen Vol 1 Capítulo 8 Parte 1 Novela Ligera

 

«Gah…hah…» Flatorte cayó al piso.

«Yo gané.»

La derrota de la líder cambió el curso de la situación y los aterrorizados dragones azules que quedaban huyeron.

«Bueno, me gustaría decir que es seguro asumir que los tenemos bajo control.»

Lentamente, descendí al piso.

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