Slime Taoshite 300-nen, Shiranai Uchi ni Level Max ni Nattemashita (NL)

Volumen 1

Capítulo 7: Fuimos a una Boda Dragón

Parte 1

 

 

«*Bostezando* Buenos días, Laika.»

Cuando entré al comedor, todas las demás ya estaban ahí. Laika estaba en la cocina preparando el desayuno.




«Buenos días, Maestra-sama. Es raro que se levante tan tarde.» Esa fue Halkara, ella ya se había levantado.

Tenía razón, casi nunca me levantaba más tarde que ella.

«Buenos días, Halkara. Bueno, también tengo días como este.»

«No me diga que pasó una noche sin dormir junto a Laika…»

«¿Tú tienes algunas suposiciones bastante incrustadas en ti, verdad? Compré un grimorio nuevo y estaba tan absorta en él que me quedé hasta tarde leyendo. Mis hijas también están aquí, así que ten un poco más de cuidado con lo que digas.»

«Sí, Maestra-sama. Lo siento.»

Ella parecía genuinamente arrepentida. Bien.

«Es solo que, ya sabe, todavía soy joven así que no estoy segura de cómo poner esto… deseo algo parecido a una historia de amor. No tiene siquiera que ser mi propio romance. ¡Quiero que alguien a mi alrededor se enamore!»

El pedido de Halkara sonaba ferviente.

«A propósito, dijiste joven. ¿Cuántos años tienes?»

«Die-diecisiete…y dos mil quinientos meses, más o menos.»

«Eso es muy por encima de doscientos años de edad.»

Aunque, con trescientos años de edad, no tengo derecho de hablar.

«¡Pero verá, con los elfos, uno prácticamente sigue teniendo la grasa de un bebé a esa edad! Pero olvide mi edad— ¡¿No hay ninguna clase de romance por el sector?!»

«Francamente, no.»

A través de estos trescientos años, no había tenido ninguna experiencia que uno pudiera llamar romántica. Ninguna.




«En ese caso, ¿qué tal ustedes, Falfa y Shalsha? ¿Están enamoradas?» Esta vez, Halkara se dirigió a mis hijas.

Ellas dos habían estado vivas por cincuenta años, pero ninguna de las dos me había dicho que hubiera un chico que les gustara, habría sido un poquito impactante.

«¡Yo amo a mi mami!»

«E-Eso es lo que iba a decir también…»

Ese momento cuando tus hijas dicen que te aman no tiene precio. Realmente me hace agradecer estar viva.

 «Umm, no, no es eso lo que me refiero. ¿Nunca se han enamorado de un hombre? O, quiero decir, una mujer también estaría bien.»

«Escucha… ¿Podrías por favor no enseñarle a mis hijas cosas raras?»

«¡Pero, Maestra-sama, eso tiene el efecto contrario! El saber muy poco sobre romance podría terminar hiriendo a sus hijas. Además, desde una perspectiva humana, no sería extraño que ellas ya tuvieran nietos a esta edad.»

«Erg…ese es un muy buen punto…»

Cierto, no tenía base alguna para asumir que mis hijas nunca se enamorarían.

De todas formas, ellas se veían como si tuvieran cerca de diez años… en vista de eso, ¿no sería mejor no enseñarles nada inapropiado?

«Mamá, ¿de qué estás preocupada?»

Cuando estoy preocupada, Shalsha siempre responde de inmediato.

«Me estoy preguntando acerca de cómo debería explicarles lo que es el amor.»

«El amor es regalo más magnifico que los dioses le otorgaron a la humanidad, de acuerdo a la teología.»

«Umm, hmm, eso puede que sea correcto en teoría, pero no se siente del todo bien.»

«Adicionalmente, cuando el amor nace, sentimientos superficiales de placer se manifiestan. Este placer, sin embargo, no es amor. Por el contrario, es más como una niebla que oscurece el amor y uno debe cuidarse de no desviarse de él. Esa es la interpretación teológica.»

¿Hmm? Parece que yo soy quien está aprendiendo sobre el amor ahora.

«La tendencia actual en la teología sugiere que el amor está dividido en cuatro tipos—Agape, el amor absoluto de Dios; Storge, el amor de la familia; Philia, el amor de los amigos; y Eros, el amor romántico—pero eso tomaría un tiempo explicar, así que regresaré a ello más tarde.»

«Está bien…gracias…»

El amor es realmente complicado ¿verdad? No solo eso, pero el tema del amor romántico se transformó en una variedad más amplia durante nuestra conversación. Recuerdo haber escuchado algo sobre que el amor y el romance eran conceptos separados…Me estoy confundiendo.

 Mientras estaba sentada ahí viéndome agonizante, Laika trajo los platos de comida.

«Aquí tienen: sándwiches de huevo revuelto. Tengan cuidado de no quemarse, por favor.»

Por supuesto. Quizás debería preguntarle a Laika sobre una experiencia romántica.

 «Dime, Laika ¿Has estado alguna vez enamo—?»

«Oh, Azusa-sama, hay algo que necesitaba decirle.»

Laika, quien había puesto los platos en la mesa, juntó sus manos con determinación.

«Me voy a casa donde mi familia.»

Por un momento, la miré boquiabierta, atónita.

«¡¿Qué-qué-qué-qué-qué-qué?! ¡¿Qué pasó?! ¡¿Acaso eres tan infeliz con tu vida aquí?! Si tienes alguna queja o preocupación, dime— ¡No te contengas! ¡Lo arreglaré!»

Acababa de recordar cuando uno de mis compañeros de trabajo de menor antigüedad renunció a la compañía.

Como una de sus superiores, les había aconsejado que resistieran al menos hasta que encontraran su siguiente trabajo.

Aunque yo en realidad morí por exceso de trabajo, así que de cierta forma, la decisión de ese chico fue prudente.

Después de todo, si simplemente te vas a matar a causa del esfuerzo, el desempleo es una mejor opción…




Esto no es bueno. Mis recuerdos me están convenciendo que renunciar es una buena idea. 

«Laika, ¿hay algún problema conmigo como bruja? ¿Acaso mis métodos de enseñanza están equivocados? ¡Por favor, dime!»

«¡¿Um?! ¡¿Azusa-sama?! ¿Qué sucede?»

«¡¿Qué más podría ser?! ¡Pienso en mis aprendices como familia! ¡Si me dices que te vas a ir, me voy a molestar!»




Realmente estaba en deuda con Laika. Nuestro primer encuentro había sido arriesgado, pero todo ahora—incluso eso—eran recuerdos agradables.

«¡Azusa-sama, cálmese, por favor!»

«B-bueno, no puedo, no con algo como esto… ¡No renuncies a ser mi aprendiz, Laika!»

«¡No estoy renunciando! ¡Mi hermana mayor se va a casar y simplemente iré a casa para la boda, eso es todo!»




«¿Huh? ¿Una boda…?»

Ahora que lo pienso, cuando Shalsha atacó, Laika mencionó eso, ¿verdad…?

«Correcto. Habrá una ceremonia en el Monte Rokko, el volcán en donde vive la tribu dragón. Mi hermana se va a casar con su amigo de la infancia. Oh y los dos son dragones.»

Falfa estaba terriblemente feliz y exclamó: «¡Yaaaaay! ¡Felicitaciones!» Ciertamente correspondían las felicitaciones.

«¿Así que esta es la forma del amor?» Shalsha murmuró, sonando iluminada.

Sí, supongo que podría decirse que el matrimonio es una de las formas para completar un romance.

 «Ya veo. Sí, definitivamente haz eso. Estoy segura que tu hermana estará encantada.»

«Sí, me gustaría celebrar el inicio de su nuevo viaje—Oh, es cierto.» Laika parecía haber tenido una idea.

«¿Les gustaría asistir a la boda conmigo? No es necesario pensar acerca de ceremonias ni nada conservador como eso. Las bodas dragón son bastante informales, así que simplemente considérenlo algo parecido a un festival o un viaje.»

«¡Yo voy! ¡Quiero ver a la novia!»

Mi hija Falfa expresó su interés antes que yo.

Cierto, si era la boda de la hermana mayor de mi aprendiz, estaría bien que yo asistiera.

«Está bien, iremos entonces. A toda velocidad, creo que tomaría cerca de dos días llegar al Monte Rokko. Si tomamos en cuenta a Falfa y Shalsha, deberíamos probablemente moderar el ritmo y permitirnos ir las cuatro.»

«Me transformaré en dragón y las llevaré allí. También me encargaré de su alojamiento.»

Entonces el asunto estaba prácticamente decidido.

«¿Una boda dragón, hmm? Necesitaremos vestirnos…y dejé todos mis vestidos en casa…»

Halkara ya parecía estar pensando sobre lo que iba a vestir.

«En ese caso, haré un viaje de regreso a casa antes de tiempo para hacerles saber que van a asistir. Regresaré más tarde hoy.»

«Por supuesto, dales nuestros saludos.»

Y así fue decidido que toda la familia de las tierras altas iría a la boda.

Ese día, fuimos a Flatta a que nos hicieran unos vestidos.




Mis hijas ya estaban tremendamente emocionadas por poder usar vestidos. Sus reacciones verdaderamente infantiles fue un alivio para mí.

Shalsha se probó cada vestido en el que posó su mirada, sopesando constantemente cual sería el mejor.

«Hmm, no creo que este vaya bien con mi cabello…»

«Eso no es cierto. Te preocupas por eso demasiado, Shalsha.»

«Bueno, hermana, tú te ves bien con todos y cada uno de ellos, así que no sé…»

Yendo de aquí para allá era parte de la diversión cuando se trataba de esta clase de cosa, así que pensé que estaba bien que estuviera algo insegura.

Halkara ya había comenzado a probarse vestidos listos para usar.

«Disculpe, ¿Maestra-sama? ¿Podría venir y decirme si esto se ve raro?» Ella me llamó desde el probador, así que entré.

«¿Qué tal? ¿Encontraste uno bueno—? Oh, ese definitivamente no servirá.»

Halkara estaba usando un vestido con un escote bajo y en el momento que la vi, supe que no serviría.

«¿En serio? Me gusta el color…»

«Apenas esconde tu busto o tu trasero.»

«… ¡Oh! ¡No, eso no es bueno! ¡Me cambiaré!»

«Halkara, con tu figura, ninguno de los vestidos listos para usar te quedará bien y todos terminarán siendo provocativos. Haz que el tuyo sea hecho a la medida desde cero…honestamente, si estás planeando ir con un atuendo como ese, no te dejaré ir.»

Ella podría estar un poco más consciente de como su propia figura se veía. Al final, nos hicieron vestidos a la medida para las cuatro.

Dado que Laika había ido a informar a las personas en su casa que estaríamos participando, naturalmente, ella estaba ausente. Aunque ella había estado planeando todo este tiempo ir a la boda, así que probablemente ya estaba lista.

Laika regresó después de la cena. Aparentemente, nuestro intento de hacer una aparición encontró una aprobación unánime.

«Mi familia dijo que si la Bruja de las Tierras Altas iba a estar ahí, ellos estarían absolutamente encantados de verle.»

«Me gustaría que las personas no me trataran como una celebridad.»

«Usted definitivamente es famosa, Azusa-sama. Creo que el nombre de la Bruja de las Tierras Altas acarrea un peso en prácticamente cualquier lugar de Nanterre.»

Quería decirle que estaba exagerando, pero Halkara había llegado buscando mi ayuda a pesar de vivir en otra provincia, así que mi prestigio probablemente era real.

«Nosotras fuimos a que hicieran nuestros vestidos. Tú ya tienes uno, ¿verdad, Laika?» Le pregunté solo para estar segura.

Después de todo, si ella no tuviera, podría haberse visto como si la hubiéramos estado excluyendo.

«Sí, varios.»

«¿Varios? En verdad pareces una señorita rica…la ceremonia no será un problema entonces.»

«Correcto, estaré usando el vestido que mi hermana me regaló hace mucho tiempo.»

***

 

 

 

En seguida, el día llegó.

Nos vestimos de la mejor forma, Laika se transformó en dragón y nosotras nos subimos a su lomo.

Ahora que lo pienso, nunca había montado a Laika antes durante una distancia tan grande.

De hecho, ya que mis hijas habían sido evacuadas durante el incidente de Beelzebub, ellas estaban más acostumbradas a ello que yo.

Mientras tanto, Halkara se veía blanca.

«¿Le temes a las alturas?»

«No, son nauseas producto del movimiento…»

«No creo que nos estemos balanceando tanto como para causar eso.»

«Es como soy. No hay forma de evitarlo…no tengo remedio a menos que esté caminando en mis dos piernas. Durante mi escape, monté una barcaza y me mareé horriblemente.»

Esta chica tiene toda clase de problemas—bueno, debilidades.

«Mire, tomaré algunos hongos secos que previenen las náuseas.» Los hongos pueden hacer toda clase de cosas, ¿verdad…?

*Halkara terminó mareada de todas formas, así que hice que Laika aterrizara en un bosque temporalmente.

Masajeé la espalda de mi aprendiz. Ella realmente estaba sufriendo y creo que era una parte genuina del trabajo.

«Eso es; que salga todo. Dejará de doler entonces.»

«¡Beargh! ¡Bleeeeeh! Aah, me siento mejor. Lo siento, mi cuerpo realmente se está desmoronando…»

«No tienes que culparte por eso. Por ahora, concéntrate simplemente en calmarte…»

Mis hijas parecían estar disfrutando el desconocido paisaje, así que sentí que este era el momento perfecto para un descanso.

«¡Es un bosque! Shalsha, ¿dónde estamos?»

«Este es el Bosque de Mireille. Su altura es relativamente mayor para la Provincia de Nanterre, así que es especialmente denso.»

Esta chica realmente sabe lo suyo cuando se trata de geografía.

 «Es el hogar de unos monstruos bastante grandes llamados jabalíes de lanza larga, así que las personas no suelen venir a menudo.»

«¿Será eso lo que es el animal grande que está por allá?»

Ante eso, me encogí de miedo y me di vuelta. En efecto, un jabalí con un cuerno increíblemente largo en su cabeza venía en nuestra dirección.

Mientras contemplaba a ese largo cuerno y me preguntaba si le hacia la vida complicada a la criatura, el cuerno se extendió aún más.

Aparentemente, eran capaces de extenderlo cuando el jabalí encontraba a su presa.

Me di cuenta de inmediato que estaba apuntando hacia mis hijas. «Hermana, puede que no sea capaz de derrotar a ese…»

«Yo tampoco creo poder…» De inmediato corrí hacia ellas.

«¡No toques a mis niñas, cerebro de pájaro! Oh, pero eres un jabalí así que supongo que cerebro de pájaro no es enteramente correcto… ¡Como sea, piérdete!»

Agarré su cuerno y lo lancé directamente hacia atrás.

El movimiento se vio un poco como si fuera un suplex invertido. Sintiendo peligro, el jabalí derrotado huyó.

«¡Uf! ¿Creen que eso lo logró?»

Sin embargo, varios otros jabalíes de la misma especie nos persiguieron. Parecía que estábamos rodeadas. Podríamos haber montado a Laika y hecho nuestro escape, pero…

«Dime ¿Halkara? ¿Te sientes mejor ahora?»

«Creo—creo que me gustaría un poco más de aire del bosque.»

«Está bien. Laika, ¿podrías proteger a Halkara y a las chicas?»

«Por supuesto, Azusa-sama. ¿Estará bien por su cue—? Por supuesto que lo estará.»

Laika se estaba riendo, pero bueno, así es como era. No era necesario preocuparse.

Maté a cinco jabalíes de lanza larga.

Digo maté pero como nuestra parada en el bosque había sido improvisada, no tenía mi cuchillo conmigo.

Simplemente los golpeé.




Esto resultó en varias piedras mágicas, lo que significó que estos realmente eran monstruos y no animales salvajes.

«Me ha vuelto a salvar, Maestra-sama. Usted es tan fuerte…»

Halkara, quien ahora estaba libre de sus nauseas, habló con una expresión eufórica.

«Si me besara, Maestra-sama, no creo que me molestaría…*Sonrojándose*»

«Tú te acuerdas que acabas de vomitar, ¿cierto…?» No hace falta decir pero, no hubo besos.

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