Osananajimi ga Zettai ni Makenai Love Comedy (NL)

Volumen 1

Capítulo 4: La Venganza De Nuestro Primer Amor Se Completa

Parte 5

 

 

Fue allí donde apareció Abe.

―¡Kya—! ¡Abe-senpai—!‖




―¡Nuuuu! ¡Confiésate a mííííííí!‖

Entre los alaridos mezclados con ánimos, la energía del lugar inmediatamente subió un escalón.

Abe rebozaba tranquilidad y compostura. Mostró su usual sonrisa principesca, saludando en respuesta a los vitoreos. Una reacción acorde a una celebridad.

―Gracias a todos. Soy Abe.‖

Abe habló con el micrófono, provocando otra ronda de gritos y vitoreos.




Esperó pacientemente al silencio, y habló otra vez sólo cuando el ruido había disminuido hasta los murmullos.

―No soy un gran hablador, por lo que tal vez no pueda expresar apropiadamente cómo me siento… así que voy a hacer eso cantando y bailando.‖

Hubo una  oleada  de actividades detrás de  escena cuando  Abe levantó su  mano.  Un guitarristas, un bajista, y un baterista aparecieron cargando sus instrumentos, preparándose en un destello.

―Una brillante muestra de habilidad del enemigo.‖

En una ubicación detrás de la parte trasera del escenario: dos personas susurraban en un lugar al que no llegaban las luces.

―Voy a hacer que nos muestre más de lo que tiene desde aquí en más, Tetsuhiko.‖

―Bueno, supongo que tienes razón, Sueharu.‖

Era bien conocido que Abe participaba en una banda. Pero probablemente no has asistido a alguna de sus anteriores presentaciones en vivo a menos que fueras un fan hasta cierto grado. Esa podría ser la razón por la que el entusiasmo en el lugar se incrementó todavía más, soltando gritos agudos de apoyo.

Abe y su grupo se comunicaron con miradas, y él asintió habiendo recibido el ―ok‖.

―Gracias por esperar. Parece que terminamos los preparativos, así que me gustaría que escuchen esta canción que estoy a punto de interpretar.‖

Abe dirigió su mirada al resto de la arena, centrándose luego en una chica sentada en la primera fila.

―—Kachi,  Shirokusa-chan.‖

―¡Kyaaaaaaaaaaaaaaaa!‖

Gritos delirantes hicieron eco en el gimnasio.

―Esta canción es para ti. La canción que voy a interpretar es… ‗Child Star‘ de Acid Snake.‖

En la actualidad Acid Snake era reconocida como la banda número uno de rock. Su corte difusión que había sido lanzado hace siete años era la mencionada ―Child Star‖.

―Child Star‖ originalmente había sido el nombre de una serie drama, con esta canción como su ending. Había sido el ―niño actor prodigio‖ Maru Sueharu quien cautivó a los espectadores al bailar la canción, transformando a ―Child Star‖ en una serie enorme con una audiencia de alrededor del treinta por ciento.

Con idols, hip hop y anisong vendiéndose con fácilidad en su momento, era refrescante ver un número de baile vendiendo con la ―genialidad del rock‖. Era una canción famosa que ya había sido interpretada dos veces en ―Festivales de la Confesión‖ pasados, y aunque no era una canción de amor per se, transmitía las emociones de un chico esforzándose por lograr sus sueños, lo cual se asemejaba a conseguir a la chica que le gustaba.

“Los garabatos en el cuaderno Permanecen allí todavía Aún sigue impresa en mi memoria La promesa que hicimos ese día”

 ―Wow…‖

Todos lo notaron al instante. Que la voz de Abe encajaba confortablemente dentro del reino de las ―buenas voces‖.

―¡¡Abe-senpaaaaai!!‖

Las pupilas de las chicas que se habían enamorado de Abe ya habían adoptado forma de corazones. En sus ojos y contrario a la anterior declaración, el avasallante encanto de Abe parecía haber transformado la canción de una para Kachi Shirokusa en una para ellas en cambio.

Las chicas que sentían eso no podían ser culpadas. Ya que bañado en las luces del escenario se encontraba el ya apuesto Abe quien parecía brillar tres veces más de lo usual.

―Mierda, también es bueno bailando…‖

Los estudiantes que observaban con celos no tenían más opción que admitirlo. La melodía de ―Child Star‖ era intensa, y todavía más con su baile. Éste implicaba que saltes y brinques, pares y gires. Todas esas cosas habían sido realizadas ágilmente sin abandonar los alrededores del micrófono. Naturalmente había momentos en que tenías que recuperar el aliento, pero tenías que seguir cantando.

La carga de trabajo estaba pensada originalmente para que se divida, con la banda de rock a cargo de la canción y un niño actor prodigio haciendo el baile. Debido al simple hecho de que nadie había supuesto siquiera que ambas podían hacerse simultáneamente, bailar y cantar al mismo tiempo podía considerarse como jugar en dificultad Oni*.

El canto y baile de Abe eran fáciles de apreciar. Uno podía sentir el entrenamiento que había dedicado en la fluidez de sus movimientos.

Kachi Shirokusa, a quien le había dedicado esa canción y baile—simplemente permanecía inmóvil ante Abe.

Sus rasgos estaban un poco tiesos, sin un ápice de júbilo. Su rostro parecía haberse puesto un poco rojo, pero con la cantidad de luz uno no podía asegurarlo. Había miradas de envidia de parte de las chicas a su alrededor, pero a ella no parecía importarle en lo más mínimo.

(Nota: Criaturas del folclore japonés que comparten muchas similitudes con los demonios y ogros occidentales.)

La canción envolvió todo el lugar conforme la primera estrofa culminaba.

―Ese falso senpai es bastante bueno, ¿huh?‖

Detrás de escena: mientras el buscador de entretenimiento de cabello color té—la mitad despreciable del dúo tontociable, Kai Tetsuhiko—susurró, la mitad tonta del dúo tontociable, Maru Sueharu, respondió suavemente.

―…Lo es.‖

―Un enemigo fuerte. ¿Crees que puedes ganar?‖

Ante las palabras de Tetsuhiko, Sueharu bufó por la nariz y rió, para luego darse la vuelta y mostrar pulgares arriba.

―—Fácilmente.‖

Sueharu susurró antes de salir a correr hacia donde se enfocaban los reflectores en el centro del escenario.

Por un momento Tetsuhiko captó un vistazo a una sonrisa intensa con confianza—y a sus ojos llenos de espíritu que sólo miraban hacia adelante.

Se limpió el sudor que se formó en su ceño.

―Mierda… Tienes que estar bromeando… Que él se vea genial… Es imposible…‖

La transformación estuvo completa. 

Ya había sido de esta forma durante la práctica. Cuando Sueharu se transformaba todo cambiaba.

El aire que emitía era diferente. Sus movimientos eran diferentes. La forma en que lucía era diferente.

Pero quizás esto era auténtico, su presencia era una… no, dos veces más grandes que la de antes.




En este momento, ese tipo no era Sueharu. Se había transformado en algo más heroico. Era imposible no pensar de esa manera.

“Que me emocione por sólo verlo… ¡Algo sospechoso va a pasar definitivamente!” 

Tenía una cantidad casi injusta de talento y carisma. Mientras Tetsuhiko chasqueaba la lengua frente a eso, no pudo evitar que su mandíbula se afloje.




―¿Hm…?‖

―¿Qué está haciendo ese tipo…? ¿Una intromisión…?‖

―¡¿No es ese Maru del 2-B? ¿Se va a unir…?‖

El sitio fue tomado desprevenido en el instante que Sueharu apareció.

Había muchos que sospechaban que había ocurrido algo malo, pero era imposible que alguien pueda detenerlo mientras la presentación seguía en curso. Los miembros de la banda también entraron en pánico preguntándose qué estaba sucediendo, pero lo aceptaron como una acción planeaba luego de que su líder Abe les diera el pie para continuar.

El interludio terminó y la canción entró en su segunda estrofa.

En  respuesta,  Abe  y  Sueharu  proyectaron  sus  voces  simultáneamente  a  través  del micrófono.

“Esa voz de llanto desde el otro lado Aun hace eco en el presente Tus sagradas palabras de regalo Siguen grabadas en mi mente”

  La atmósfera se reformuló—

―¿Huh?‖

―¿Eh…?‖

―¿De quién era esa voz de recién?‖

El gimnasio quedó envuelto en shock y asombro.

El canto de Abe fue grandioso. Probablemente de primera categoría en toda la escuela. Pero en apenas un instante todos lo supieron.

—Que este era el auténtico. Abe era bueno, pero era una farsa.

La manera de cantar de Sueharu imitaba la del artista original, Acid Snake.

Pero en ese aspecto Abe era igual. Podía decirse que Abe era mejor para extender su rango vocal a tonos más altos y reverberar su voz en los tonos más bajos del espectro.

Y aun así había una diferencia. No era sobre quién cantaba mejor o peor. La diferencia yacía en si llegaba al corazón.

 Sueharu, quien se había distinguido después de apenas una sola parte de la canción—le dio la espalda a la audiencia.

El final del drama comenzaba con esta pose. Desde esa posición, daría media vuelta en un instante, monopolizando la atención de la audiencia.

Esa forma y presencia avasalladora—iba ahora, después de siete años desde que había desaparecido, a recrear el legendario baile frente a sus ojos.

―Oye, qué diablos… ¡¿Es muy fluido o qué?!‖

―Es muy bueno, amigo… Abe-senpai también es bueno, pero no puede seguirle el ritmo en absoluto…‖

―¿No es este el verdadero… espera, es Maru—Maru-chan?‖

―¡¿Huh?! ¡¿En serio?! ¡¿Ese idiota?!‖

―¡Quiero decir, este baile—es el auténtico sin importar cómo lo veas, ¿cierto?!‖

Los estudiantes que no podían aceptar la inmensa discrepancia entre esta forma y cómo usualmente era, tampoco podían rechazar lo que estaba sucediendo frente a sus ojos. Habiendo sido testigos del auténtico, no tenían más opción que creerlo.

―Jejeje, a eso me refiero. Esto es lo que solía ver.‖ Detrás de escena, Tetsuhiko rascó la nariz.

Rememoró los diez días de entrenamiento intensivo que habían pasado. Al comienzo Sueharu había vomitado y padecido desmayos múltiples veces. Tetsuhiko había preparado una cubeta  para  vómito, y un  trapo  húmedo para  abofetear a  Sueharu y obligarlo a despertar cuando colapsaba.

Pero Sueharu nunca se quejó.

Sus movimientos cambiaron gradualmente. Se volvieron más finos. Sus temblores pararon.

Pero cuando concluyó la práctica de ayer, claramente aún se quedaba corto comparado a lo que había logrado en aquel entonces.

Pero ahora había superado no sólo su rendimiento durante la práctica, sino incluso lo que había logrado en el pasado.

―¡Qué demonios… entonces sí puedes hacerlo después de todo! ¡Si puedes hacerlo entonces hazlo desde el principio, tonto! ¡¿No me veo como idiota ahora por haberme preocupado?!‖

Él era más fuerte porque era el auténtico. Brillaba más radiante porque estaba en el escenario. Entonces esta era la particularidad del hombre una vez llamado actor prodigio.

―¡Maldición, qué presumido—sabía que tu talento no se había acabado!‖ Abe, quien destellaba tan brillantemente—lucía sombrío al lado de Sueharu.

La forma en que lucían no había cambiado. Abe lucía apuesto, Sueharu ordinario.




Pero el esplendor y la presencia no eran cosas que estaban determinadas por la apariencia de uno.

―Suu… chan…‖

Lágrimas caían de los ojos de Shirokusa, quien estaba sentada en la primera fila observando el escenario.

Días de amor juvenil, y la decepción y tristeza que sobrevino después. Y a pesar de eso, los implacables días de duro trabajo que le siguieron.

Brotaron dentro de ella, convirtiendo todo eso en lágrimas.

―¿No se suponía—que ya no eras capaz de actuar?‖

Durante un descanso en la canción, Abe le habló a Sueharu mientras permanecían en el escenario.

―Se supone que experimentaste un trauma terrible. Cómo es que—‖

―Sabes, Senpai,‖

Sueharu se limpió el sudor de la frente y sonrió de manera invencible.

―—Cuando tratas de verte genial en frente de la chica que te gusta, ¿a quién le importan los traumas?‖

Abe contuvo el aliento, y entonces entendió. Cierto, muy cierto—

Abe susurró a nadie en particular mientras se retiraba en silencio del escenario. Le hizo señas a los miembros de la banda para que sigan tocando, para luego retirarse sin emitir un sonido.

Para ese momento, nadie miraba a Abe. Todos los ojos estaban sobre Sueharu.

―Tú eras el auténtico, Maru Sueharu-kun.‖

Abe miro hacia atrás una vez antes de desaparecer del escenario con una expresión alegre en su rostro.

La canción terminó y el gimnasio estalló en aplausos.

El entusiasmo y la felicidad de la audiencia lo expresaban claramente.

“…Regresé.”

 Cedí ante los latidos de mi corazón, experimentando un inmenso alivio y autosatisfacción.

―¡Esa perfecta interpretación fue traída a ustedes por la Sociedad de Apreciación del Entretenimiento! ¡Y realizada por Maru Sueharu, de la clase 2-B!‖

Tetsuhiko se apoderó del micrófono del maestro de ceremonias y otorgó una oportuna presentación en el momento preciso. Lo juro, nadie lo superaba cuando se trata de trabajos como este.

―¡…Por cierto, estoy seguro de que todos ustedes se dieron cuenta al verlo pero esta no fue una imitación, sino el auténtico, ¿huh?! ¡¿Vieron ese baile y esa canción hace siete largos años?! ¡Todo esto y todo eso fue sólo un preparativo para que lo se viene a continuación!

¡En otras palabras, las cosas apenas comienzan! ¡El Acto II de la presentación de la Sociedad de Apreciación del Entretenimiento empieza ahora! La razón por la que le hemos robado el escenario a Abe-senpai—aunque creo que todos ya lo saben, ¿cierto? ¡La confesión de Maru Sueharuuuuuu!‖

Ese tipo Tetsuhiko ya había avivado las llamas. Las cosas habían marchado de acuerdo al plan, pero el gimnasio había recuperado el silencio, expectante.

Lo que estaba a punto de hacer era difícil, pero tomé una decisión—así que tenía que hacerlo.

Acerqué mi boca al micrófono.

―—Kachi Shirokusa.‖

―¡S-Sí!‖

La voz de Shirokusa sonó fuerte por su extrema ansiedad. Era una rara ocurrencia para alguien que se mostraba siempre distante.

―Oh, cierto. Perdón, déjame decirlo de nuevo…Shiro.‖

―…Suu-chan.‖

Shirokusa abrió sus ojos y recuperó la compostura, asintiendo.

―Tú—‖

Pude ver a Shirokusa tragando saliva. Respiré hondo y hablé lentamente.

―—me gustabas.‖

―¿Eh…?‖

Había sentimientos que quería compartir con ella. Pero no tenía la confianza en absoluto de hacerlo sólo con palabras.

Es por eso que me había esforzado tan desesperadamente.

Para mostrar que podía resucitar como actor, y aplastar a Abe por completo, fue que llegué a este escenario.

Como escenario, a este lugar no le faltaba nada. Era aquí, con los ojos de todos sobre mí, que mis palabras contenían mayor peso y poder.

―Me gustabas, es por eso que quedé tan impactado cuando escuché los rumores que Abe- senpai y tú habían empezado a salir. Las razones por las que volví al escenario no fueron muy nobles. Lo hice para resistirme contra Abe-senpai, pero para ser más franco, lo hice por el deseo de vengarme de ustedes dos. Pero en el proceso descubrí algo. Algo mucho más importante para .‖

Aparté mi mirada hacia un lado. Hacia otra chica en la primera fila, unos diez lugares a la izquierda de Shirokusa.

―¡—Shida Kuroha!‖

Tomé tanto aire como permitieron mis pulmones, y lo solté todo tan fuerte como pude de una sola vez.

―¡Te amoooooooooooooooooo!‖

 La audiencia se tapó los oídos por la estática que produje.

¡Pero mis emociones estaban en la cima luego de dar mi confesión!

Ahora que había dicho esto ya no podía parar. Convertido en una tren expreso, solté todas mis emociones desbordantes de una sola vez.

―¡Finalmente me di cuenta de que tú has estado a mi lado todo este tiempo! ¡Me salvé porque tú estuviste allí para mí! ¡Perdón por todos los problemas que te he ocasionado!

¡Puede que siga causándote más problemas de ahora en más, pero tú eres la persona que necesito!‖

Toda la atención se desplazó hacia Kuroha.

Tetsuhiko le entregó el micrófono a Kuroha, quien había estado escuchando intensamente con las manos juntas en frente de su pecho.

Kuroha tomó el micrófono con ambas manos y alzó la vista hacia donde me encontraba yo en el escenario.

Sus lindos ojos como de gatos se abrieron grandes. No me había dado cuenta hasta hace poco lo linda que era Kuroha.

Pero las cosas eran distintas ahora. Había rechazado la confesión de Kuroha, y desde entonces había experimentado cómo se sentía la vida sin ella a mi lado. Había experimentado por mí mismo la felicidad de recibir su afecto sincero, libremente otorgado, y oírla decir que yo le gustaba.

Fue Kuroha quien me había dado el mejor consejo durante la batalla con mi trauma. También fue Kuroha quien me mostró mayor preocupación.

Me había obsesionado con Shirokusa. Pero ya no más. Ya no importaba la venganza. Era Kuroha—hacia quien me sentía atraído.

―¡—Kuro, te amo! ¡Por favor sal conmigo!‖

Kuroha esbozó la sonrisa más grande que jamás le había visto, y respondió claramente en el micrófono.

―—No.‖

 ―¿………………………………………………………………………………………………Qué?‖




Mi mirada nadó unos momentos en mi confusión—y entonces le pregunté a Kuroha otra vez.

―¿Tú… no vas a salir conmigo?‖

―—No.‖

―¿…En serio?‖

―En serio, en serio.‖

―…………………………‖

―…………………………‖

Le pregunté de una vez más haciendo gestos con las manos si es que no saldrá conmigo, a lo que Kuroha hizo una X con sus brazos.

Tratando de calmar mis sentimientos respiré hondo—y me sujeté la cabeza.




―¡¿Por quééééééééééééééééé?!‖

Osananajimi ga Zettai - Vol 1 Capítulo 4 Parte 5 Novela Ligera

 

—La venganza de nuestro primer amor se completó.

Por un breve instante Kuroha puso una cara diciendo “¡Te pillé!”, pero nadie aparte de ella lo supo.

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