Osananajimi ga Zettai ni Makenai Love Comedy (NL)

Volumen 1

Capítulo 4: La Venganza De Nuestro Primer Amor Se Completa

Parte 4

 

 

 

Al mismo tiempo también me sentía así.

Dijo que estaba saliendo con Abe, pero considerando lo mucho que se esforzó por mí, ¿no podría haber sido algo que hizo porque yo no me di cuenta que ella había sido Shirou?

Esa era otra conjetura posible, pero… no, siento que Tetsuhiko hubiera dicho algo más.

“Mira, sé que hicieron una promesa en el pasado, ¿pero por qué eso debería tener algo que ver con el amor?

¿No son dos cosas claramente distintas?” 

¡Argh~,  me  lo  podía  imaginar  totalmente  diciendo  eso!  Y  en  general  esas  duras declaraciones solían reflejar la verdad.

Quiero decir, puede que haya tenido algo de gloria en el pasado, pero ahora sólo era un estudiante de preparatoria común. Abe era un actor apuesto y rico.

¿Acaso iba a ganar al ajustarle sus recuerdos? ¿No era eso un poco injusto?

Mientras consideraba esas cosas empecé a pensar que todo ciertamente tenía la posibilidad de ser el plan de Abe.

Aún no podía descartar la posibilidad de que una trampa nefasta estaba esperándome—en el caso que, como Kuroha había temido, si yo emergía victorioso en el Festival de la Confesión después de competir con Abe y me confesaba a Shirokusa, ella diga algo como “Me gusta Abe-senpai. Espero que desaparezcas, estúpido,” y me rechace rotundamente en frente de toda la escuela.

Si eso me sucede, quedaré traumado por toda la vida. Siento que perderé la confianza para seguir viviendo.

“Aun así, tengo que tomar una decisión de una forma u otra.”

Si quería doblegar a Abe tenía que asumir los riesgos y pasar a la ofensiva. Además, ¿qué era lo que yo buscaba? ¿Venganza? O quizás—

Con mis pensamientos aún dispersos bajé las escaleras con la cabeza enardecida.

Al llegar al tercer piso encontré a Kuroha apoyada contra la pared comiendo takoyaki.

―Yoohoo, Haru. Estás libre, ¿no? ¿Quieres dar un paseo juntos por el festival cultural?‖ Hasta yo podía darme cuenta de que nos había estado siguiendo todo el tiempo.

―¿Oíste todo?‖

―¿Oír qué?‖

―Sobre Shiro.‖

Kuroha frunció los labios, llevándose el último bocado de takoyaki a la boca.

―Por Shiro te refieres a Kachi-san, ¿no? Parece que se han vuelto bastante cercanos~.‖

―No es tanto que nos volvimos cercanos, sino que ya lo éramos para empezar. Sólo no me di cuenta.‖

―Hmmm, pero la llamas Shiro a pesar de no haber sido cercano a ella durante tanto tiempo. Yo soy Kuro, y Kachi-san es Shiro. Parece que yo soy la malvada aquí, ¿no?‖10

―No, en absoluto.‖

―Sí.‖

Era extraño que Kuroha se enfurruñe de tal forma. Podrá ser que…

―¿Qué, estás celosa?‖

―¡¿¡¿¡¿¡¿¡¿¡¿?!?!?!?!?!?!‖

El rostro de Kuroha explotó con un tono rojo y comenzó a avanzar hacia mí mientras me daba toques con la punta de su palillo.

―¡¿P-Por qué tendría que estar celosa?! ¡S-Sabes, se supone que estoy saliendo contigo, Haru! ¡Yo no me comparo con esa perdedora!‖

―En serio odias tanto a Shiro, huh…‖

―¡Ooh, la llamaste Shiro otra vez! Por alguna razón no me agrada cómo suena eso. Lo odio mucho.‖




Era raro ver a la amistosa Kuroha detestar algo con tanta contundencia. Comúnmente se expresaría con más rodeos.

De eso se podía decir que en este momento Kuroha estaba siendo más honesta de lo usual.

―Jaja, ya veo.‖

Me di cuenta de algo y reí.

―¿Qué?‖

Kuroha me miró fijo con evidente disgusto.

―Quiero decir, ¿sabes que siempre tratas de actuar como una hermana mayor y cuidas a los demás, Kuro?‖

―¿…Y?‖

10 En japonés “kuro” es negro, y “shiro” es blanco.

―Pensaba que probablemente yo sea la única persona con la que descargas tu disgusto tan abiertamente, y después me di cuenta que quizás esta es tu forma de actuar consentida.‖




―¡¿¡¿¡¿¡¿¡¿¡¿?!?!?!?!?!?!‖

―Ah.‖

Como si la hubieran sumergido en agua hirviendo, Kuroha se puso roja como una langosta en un instante y huyó.

Claramente no quería que le vean la cara. Tal vez por haber perdido la compostura, comenzó a subir las escaleras hacia la azotea donde Shirokusa y yo habían hablado antes, aunque debe saber que llevaba a un callejón sin salida.

―Oye, Kuro.‖

La seguí, sólo para que Kuroha grite ―¡No me sigas!‖ mientras seguía ocultando su rostro. No significa que podía dejar de perseguirla.

Llegamos al final del camino bastante rápido. La puerta a la azotea estaba cerrada. Como resultado Kuroha se acurrucó en un rincón donde las escaleras dejaban de ascender, hundiendo su cabeza y encogiéndose como una pelota. Lucía como un cangrejo ermitaño en su molusco.

―Oye, Kuro…‖

―¡No me toques!‖

No debería haber sido capaz de verme, pero aun así leyó mis movimientos a la perfección. Las amigas de la infancia eran de temer.

―¡Ve a otra parte!‖

―Dices eso pero… ¿qué pasa contigo? ¿No me has dicho ya cosas más vergonzosas? Por qué tú entonces…‖




Kuroha giró su cabeza ligeramente antes de encerrarse de nuevo en su molusco.

―No tienes permitido atacarme.‖

―¿Heh?‖

Kuroha se levantó impetuosamente y extendió sus 148 centímetros de cuerpo con el fin de golpearme en la cabeza.

―¡¿No te lo dije antes?! ¡Yo tengo permitido atacarte, porque estoy mentalmente preparada para eso, pero tú no tienes permitido atacarme, porque no estoy mentalmente preparada para eso!‖

―Ah~…‖

Ahora que lo pienso, dijo algo así. También me di cuenta que las ocasiones en que Kuroha se había sentido avergonzada parecían coincidir con las ocasiones en que yo había dado un paso adelante para imponer mi supremacía.

―Supongo que sólo finges actuar como una hermana mayor cuando tu verdadero carácter es algo más. No me parece que tengas la compostura ni la habilidad necesaria para actuar como una ahora mismo.‖

―¡Cállate, cállate, cállate!‖

Fui golpeteado repetidamente. Sintiendo un remordimiento especial, me disculpé  con franqueza.

―De acuerdo, lo siento. No diré nada que te altere.‖

―…En tanto lo entiendas.‖

Kuroha infló su bien proporcionado pecho, pero no logró causar una gran impresión debido a su corta estatura. Empeoraría las cosas si dijera eso sin embargo, así que me mantuve en silencio por el momento.

Kuroha agachó la vista, midiendo mi reacción mientras hablaba.

―Pero cuando estamos a solas no me molestaría si hablaras un poco más autoritario, ¿sabes…?‖

―¡¿Qué, entonces se supone que diga esas cosas o no?!‖

―¡¿No lo entiendes?! ¡Ambos!‖

Wow, Kuroha estaba actuando como una chica. No tenía idea de cómo debía lidiar con ella…

―Lo juro Haru, es por esto que tú…‖

Kuroha se encogió de hombros, regresando a su modo Onee-chan.

―Quiero que pienses mucho y seriamente sobre esto. Esa es la tarea que tu Onee-chan tiene para ti.‖

Levanté la mano de inmediato.

―Okey, Onee-chan. He resuelto la tarea.‖

―Me preocupa un poco que la hayas terminado tan rápido pero… bueno. Entonces, Haru, ¿cuál es la respuesta?‖

―Descubrí que no descubrí nada.‖

―¡Pensaste que descubrirlo sería un fastidio, ¿no?!‖

―Sí, bastante.‖

―…Me  aseguraré  de  enseñarte  cuidadosamente,  así  que  vendrás  conmigo  al  festival cultural.‖

Fui jalado de la oreja y terminé siendo arrastrado a varios lugares.

El almuerzo obviamente, una diversidad de exhibiciones y atracciones, el gimnasio para ver las presentaciones en marcha y el salón de música para las bandas.

Mientras hacíamos todo lo anterior la ceremonia de cierre del festival cultura se acercaba.

―Haru, ¿deberíamos separarnos aquí?‖

Nuestra clase, 2-B, tenía su salón en el segundo piso. El nuevo edificio escolar que alojaba a los salones de clases y el antiguo edificio que contenía la sala de profesores y la biblioteca, etc, estaban conectados por una pasarela en el segundo piso.

Era en la mitad de esa pasarela donde nos encontrábamos.

―Tienes algo que hacer ahora, ¿no, Haru?‖

―…Sí.‖

―No sé qué vas a hacer o por quién lo vas a hacer. Sigo oponiéndome a que vuelvas a actuar, Haru, y no pediste mi ayuda, por lo que decidí no decir nada.‖

―Kuro…‖

―Pero  quiero  que  sepas  esto.  Me  opongo  a  que  actúes  porque  sé  cuánto  dolor experimentaste, y cómo te sentías cuando tuviste que renunciar a ser actor.‖

Para ser honesto, no quería recordar lo que había sucedido entonces.

Luego de que mi madre murió, empecé a tener miedo de estar frente a una cámara. La realidad era que nadie había notado a mi madre muerta, y ella había sido abandonada mientras las cámaras seguían rodando. Quedé petrificado por eso. Tenía flashbacks aterradores incluso a pesar de que la posibilidad de que algo parecido ocurra de nuevo era casi cero, dejando mi cuerpo temblando e incapaz de actuar.

Sentía que mi hiatus había sido inevitable. Pero la verdad era que lo que sucedió después dolió todavía más.

La posición que había creado para mí mismo como actor había sido mi fuente de orgullo y confianza de niño. Había sido mi identidad.

Habiendo tenido que desechar eso, perdí algo de lo que yo dependía.

Perdí la comodidad por la cual la gente me elogiaba. Perdí todo lo que había conseguido.

Probablemente era similar a cuando una persona que formaba su autoestima a través del estudio, era privada del conocimiento; o alguien que recibía elogios por sus habilidades motoras, sufría una lesión y quedaba incapacitado para seguir jugando deportes.

Me gustaba actuar. La ansiedad de estar en frente de una cámara, la satisfacción de atraer a la gente, y la sensación de logro que sentía al conmoverlos—cada uno de esos sentimientos eran únicos.

Así—mis arrepentimientos permanecieron.

¿Era capaz de hacerlo otra vez? ¿Por qué no?

Pensamientos como ese daban vueltas y se arremolinaban dentro de mi corazón. Kuroha vio todo eso.

—Cómo había permanecido aturdido por un año después de la muerte de mi madre.

—Cómo me había recuperado pero sufrido por la agonía de no poder actuar más.

—Cómo me había rendido y sucumbido ante la desesperación por todo.

—Cómo desde allí en más había vivido mis días aceptando el estatus quo, tratando de redescubrir la felicidad.

―Eso es cierto. Tú lo ves todo, Kuro.‖

―Sólo no quiero que sufras otra vez, Haru. Pero si has encontrado tu motivación y optimismo—entonces quiero apoyarte. Quiero que no te preocupes por nada y seas libre. Así que—‖

―¿Kuro…?‖

Kuroha estaba temblando severamente. Echó un vistazo furtivo, consciente de nuestros alrededores.

No sabía que estaba a punto de hacer. Sólo sus nervios me alcanzaron.

―—Haru.‖

Kuroha se decidió y alzó la vista, para luego sostener su brazo en alto y darme una bofetada en la mejilla.

El sonido resultante fue nítido. La repentina conmoción hizo que los estudiantes que pasaban por ahí se detengan en seco.




Mientras presionaba mi mano contra mi mejilla ahora caliente, Kuroha sonrió.

―De acuerdo, a partir de ahora nuestra relación volverá a como solía ser. Lo que sea que hagas no tiene nada que ver conmigo, Haru.‖

Uno podía inferir el significado detrás de las palabras de Kuroha por el murmullo que nos rodeaba.

―Espera, ¿Maru-kun y Shida-san están teniendo una pelea de amantes?‖

―¿Maru hizo algo estúpido de nuevo?‖

―¡¿En serio?! ¡¿Shida-san está soltera otra vez?!‖

…Ya veo. Kuroha había escuchado a Shirokusa confesar que era Shirou. Preguntándose si yo no había perdido mi deseo de venganza como resultado, ella me había dado así un pretexto para interrumpir el ―Festival de la Confesión‖ y confesarme a Shirokusa.

Kuroha y yo habíamos empezado a salir. Yo hubiera quedado como un infiel reprobable si me hubiera confesado a Shirokusa. Pero ahora la noticia de que recibí una bofetada y que nos separamos seguramente se expandirá como el fuego. Que yo me confiese a Shirokusa ya no sería nada fuera de lo ordinario.

―Kuro…‖

Kuroha habló con una expresión aliviada.

―En serio, no me hagas hacer todo por aquí, ¿de acuerdo? Sé que tal vez me veo como una onee-chan pero—‖

Su rostro gradualmente se nubló y su discurso se detuvo allí temporalmente.

―Tal vez me veo como una onee-chan pero—‖ Conforme repitió la misma oración, cayó una lágrima.

―…………Lo siento.‖

Kuroha giró sin molestarse en limpiar sus lágrimas. Momentáneamente pensé en perseguirla pero me detuve.

—No me sigas. 

Eso fue lo que Kuroha había dicho. Al igual que también había dicho,

—Estaré mirando. 

Y pensé que eso funcionará.

Le mostraré mi respuesta en el ―Festival de la Confesión‖. Eso era mucho mejor que tratar de seguirla y hablarle ahora mismo.

Cerré mi mano observando la espalda de Kuroha conforme se iba… golpeándome en la cabeza.

Hubo un ruido sordo mientras el dolor invadía mi cabeza y mi puño. Susurré por lo bajo.

―—Lo siento, Kuro.‖

Fortalecí mi determinación y saqué mi teléfono, para llamar a Tetsuhiko.

***

 

 




El ―Festival de la Confesión‖ en aquel día estaba envuelto en una atmósfera única.

―De la clase 3-A… ¡Takenaka Kanae-san! ¡Me has gustado desde que nos convertirmos en miembros del comité ejecutivo para el festival de deportes como alumnos de primer año!

¡Por favor sal conmigo!‖

―¡OOOooooh!‖

Como en años anteriores, los chicos atravesando la fina línea entre la valentía y la imprudencia iban tomando sus turnos para hacer su aparición. Estaban acompañados de un apropiado nivel de entusiasmo.

Pero conocían el evento principal que los esperaba al final.

—Abe Mitsuru.

El hijo de un famoso actor y él mismo era un actor prometedor, que había tenido su debut en un drama de televisión. Si la Preparatoria Hozumino alguna vez hacía una encuesta de popularidad él ocuparía claramente el primer puesto entre los chicos. Porque todos sabían que iba a participar en el ―Festival de la Confesión‖.

Si  el  resto  de  los  participantes  hacían  sus  confesiones  luego  de  la  suya,  quedarán eclipsados… o eso consideraba el consejo estudiantil y por eso los dejaron a él para el final.

Era sabido a quién se iba a confesar.

—Kachi Shirokusa.

La belleza de esta chica de preparatoria y autora ganadora del premio Akutami que también apareció en televisión era bien conocida por todos.

Había rumores de que ambos ya estaban saliendo. Pero Abe se había negado a comentar.

“Abe no ha dicho una palabra, ¿por qué ba a aparecer de repente en el „Festival de la Confesión‟?”

 “Aparentemente no podía decir nada por algo relacionado a su agencia. Pero no podrán hacer nada al respecto si lo revela en el „Festival de la Confesión‟. Parece que planea exponer todo de una sola vez, obligándolos a aceptarlo porque no podrán retractarse.”




 “Si vas a revelarlo todo, que sea de un bombazo, ¿huh? Eso es bastante difícil, amigo. Ese es un hombre de verdad. Qué locura.”

 Esa historia se había expandido.

Tal y como las parejas que se juntaban daban la noticia como si fueran celebridades, la emoción era naturalmente más grande para un par de personalidades famosas. Por consiguiente en el transcurso del evento, la anticipación se había inflado e intensificado, con todos entusiasmados unánimemente y especulando cómo es que Abe iba a llevar a cabo su confesión.

―Y ahora, por último y no por eso menos importante—el número 11, de la clase 3-A, la confesión de Abe Mitsuru.‖

Había un micrófono ubicado justo en el centro del escenario en el gimnasio. Las luces del lugar proyectaban iluminación desde arriba, con reflectores centrados en donde se encontraba el micrófono como enfatizando la primacía de la persona haciendo su confesión.

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