Osananajimi ga Zettai ni Makenai Love Comedy (NL)

Volumen 1

Capítulo 3: El Cofre del Tesoro y la Caja de Herramientas

Parte 2

 

 

Era bastante extraño. Shirokusa siempre reaccionaba diferente de cómo esperaba… Su respuesta siempre era buena cuando pensaba que estaba de mal humor, y cuando pensaba que las cosas marcharán bien si me autodegradaba, como ahora, su temperamento de alguna forma empeoraba… Bueno, nunca entendí cómo interpretar el corazón de una doncella para empezar, por lo que era un completo incompetente cuando se trataba de Shirokusa.

―Por favor, deja eso.‖




―¿…Heh?‖

―Si eres capaz de hacer estas cosas, Maru-kun, creo que con más razón significa que debes estar bastante confiado sobre ti mismo. Incluso si significa que se burlen de ti o te miren con desdén, aún sientes que puedes hacerlo. Es así que puedes reírte de ti mismo y hacer todas estas cosas auto despreciándote, ¿cierto?‖

―Oh no~, no es algo tan idealista como eso. Soy un idiota, entonces lo mejor que puedo hacer es inventar cosas sobre la marcha…‖

―No quiero verte así, Maru-kun.‖

¿Mi patético estado era la razón de su mal humor? De ser así, Shirokusa tenía que—




―Entonces, Kachi, ya sabías que solía ser actor, ¿cierto? Lo oí de Abe-senpai.‖

―…Sí.‖

Con una sacudida, los hombros de Shirokusa empezaron a temblar.

¿Qué hizo que reaccione de esa forma? ¿Era su enfado, o quizás, tristeza?

No podía denotarlo—pero tenía una expresión increíblemente seria en su rostro. Supongo que su respuesta significaba que…

―Kachi, ¿puede ser que… solías ser mi fan?‖

Esa era la única conclusión que se me podía ocurrir.

—No quiero verte así, Maru-kun. 

Dijo esas palabras porque tenía que ser una fan en el pasado.

Me mostraba su sonrisa cuando estábamos a solas porque había sido una fan.

…Tuvo que serlo. Que Shirokusa ―sea mi fan‖ me resultaba una explicación fácil de aceptar para todo lo que había sucedido entre nosotros hasta ahora.




Shirokusa enruló su brillante cabello que caía sobre sus hombros múltiples veces alrededor de sus dedos.

―…Sí. No negaré que lo era.‖

Para mí parecía que algo estaba haciendo que Shirokusa mantenga los dientes apretados.

No estaba mintiendo, pero tampoco estaba contando toda la historia. Esa era mi impresión.

―Ya veo. En cualquier caso es cierto que eras una fan entonces.‖

―…Sí.‖

―Gracias. Por serlo… Pero mi pasado yo se fue hace mucho,‖ dije llanamente.

―Ese niño de la TV que podía llamar la atención del público y hacer que mucha gente ría y llore ha desaparecido, dejando atrás sólo a un estudiante de preparatoria. Lo siento, puedes esperar todo lo que quieras pero nada sucederá.‖

De hecho, he decaído al nivel de colapsar por hacer apenas una pequeña actuación. Ella era una antigua fan de mí, pero yo ni siquiera podría ser capaz hacerle un pequeño favor si lo pidiera.

―¿Y estás bien con eso…?‖

Me rasqué la mejilla ante la pregunta de Shirokusa.

―No es un asunto de si estoy bien con esto o no, pero, bueno, es cierto que ya no puedo hacer nada sustancial. Es por eso que, para ser completamente honesto, es como un gran problema para mí si la gente quiere husmear en mi pasado. Porque no seré capaz de hacer nada para cumplir con sus expectativas.‖

―¿Pero aún planeas actuar junto a Kai-kun?‖

―Bueno, sería mejor renunciar ahora que me he desmayado, pero pienso que tus sugerencias fueron muy interesantes, Kachi. Quiero hacer el intento.‖

―Ya… veo…‖

―He vuelto al principio. No, considerando que me desvanecí, podría encontrarme más atrás todavía. Aun así, parece muy tonto seguir deprimiéndome por algo que sé que fui capaz de hacer en el pasado, y aún recuerdo lo mucho que solía divertirme cuando actuaba. Así que ahora, sin importar lo vergonzoso que pueda ser, voy a intentarlo de nuevo con todo lo que tengo.‖

Sonreí ampliamente. Los ojos de Shirokusa se abrieron grandes pero no movió ningún músculo.

Creí ver sus mejillas rojas. Aunque podría haber sido solo el efecto del ocaso.

―Hay una razón… para todo esto, ¿cierto?‖

―¿Hm? ¿Una razón?‖




―Una razón por la que terminaste así. Una razón por la que lo dejaste.‖

―Oh… Preguntas sobre eso, ¿huh…?‖

―Si estás de acuerdo, me gustaría saberlo. Esa es—la recompensa que quiero.‖

Ya veo. Por supuesto. Para alguien que había sido mi fan, mi repentina desapareción de la pantalla televisiva debe haber sido difícil de aceptar incluso ahora.

Era una verdad no revelada al público con el fin de preservar la transmisión del drama de mamá. No era algo que sentía que debía ocultar si Shirokusa lo mantiene en secreto, así que supongo que estaba bien contarle si servía como compensación.

―¿Es algo de lo que no puedes hablar?‖

Shirokusa preguntó con nervios pero determinada.

―No, puedo. Aunque sería malo si se llega a saber, así que—‖




―Está bien. No le contaré a nadie. Lo juro por el Dios de las Historias.‖

―¿Quién diablos es ese…?‖

¿El Dios de las Historias era alguien que todos los autores podían ver?

―Alguien de quien me contó un amigo. Un dios muy voluble y cruel. Pero le responde a la gente que trabaja duro y puede ser muy gentil.‖

―Ooh.‖

Me interesaba saber cuál amigo era ese, pero no pregunté.

―No le diré a nadie, así que cuéntame. La razón por la que te retiraste, Maru-kun.‖

―…De acuerdo.‖

Lo  conté  concisamente.  Odiaría  agregar  más  decoraciones  para  lograr  empatía  o representarme como alguna clase de héroe trágico, por lo que le conté la historia como era.

………………

………

……

―……Entonces así fue,‖ Shirokusa susurró brevemente después de escuchar todo.

―Por fin entiendo por qué nadie involucrado dice nada.‖

―¿Estuviste  averiguando…?‖

Como se esperaba de la hermosa chica de preparatoria y autora ganadora del premio Akutami, quien también apareció en televisión. Sus contactos eran absurdos.




―Supongo que… no podía evitarse tal vez…‖

―¿Huh? Qué es lo que acabas de…‖

Cerré mi boca antes de poder terminar de preguntar. De los ojos de Shirokusa cayeron grandes lágrimas.

“Sollozo—” 

Un chico estaba acabado si hacía llorar a una chica.

Obviamente tenía que disculparme si hubiera dicho algo malo, pero no lo hice, ¿o sí? ¡¿Qué se suponía que haga entonces?!

“En momento como este… ¡se supone que la abraces!” es lo que Tetsuhiko diría.

Ooh, sí, quizás era mi oportunidad para hacer eso. Yo también quería abrazarla.

“¿No es esto asombroso? ¿Qué puede ser más importante para un humano, que ser sincero con sus propios sentimientos? ¿Aún estás enamorado de Shirokusa! ¡Haz el amor, no la guerra! ¡El amor salvará al mundo! ¡Deja toda esta sucia venganza, date prisa y abrázala!” el ángel en mi hombro me susurró al oído.




Luego el demonio en mi otro hombro siseó.

“Los viste desde el escenario, ¿no? Abe y Shirokusa, juntos. Lo supiste en cuando los viste. Los dos están saliendo. ¿Qué crees que sucederá si intentas abrazarla ahora? Te mandará a volar, y desde mañana Shirokusa iniciará una misión para exterminarte. Eso también significa que todos descubrirán que trataste de abrazarla. Quién sabe, quizás Abe difunda la palabra también. ¿Tendrás las agallas para mostrarte en la escuela entonces?”

 ¡Yikes! ¡Los poderes de persuación de Demonio-san no eran para burlarse! Ángel-san fue completamente derrotado.

“Aun así…”

 Lo pensé otra vez. Argh, se me daba tan mal tratar con chicas así.

Chicas hermosas talentosas, trabajadoras, y dignas de mi respeto… esas eran mi tipo. No importaba si eran mayores o menores que yo. Comparado con las de tipo lindo que busca atención, era mucho más vulnerable a las mujeres fuertes que tenían confianza en sí mismas. Quiero decir, sólo verlas hacía que quiera ayudarlas y hacer sus sueños realidad, ¿sabes?




“Suspiro… Si tan solo hubiera sabido antes que ella había sido una fan…”

 Quizás hasta podría haber acortado la distancia entre nosotros más pronto.

No me hubiera gustado aferrarme a mi gloria pasada, ya que había renunciado siendo un niño. Pero si lo hubiera sabido entonces lo que sabía ahora, que había un claro fundamento de su afecto por mí, probablemente habría podido hablar con ella con más convicción. Como siempre tenía una actitud severa hacia los chicos, no había podido confiar en la amabilidad ocasional que me mostraba.

“¿Qué estaba pasando…? ¿Era esto lo que se siente cuando te reencuentras con una chica que te gustaba en una reunión futura de la clase, y la escuchas decir ‗Solías gustarme en aquel entonces‘…?” 

Habíamos cruzado senderos sin encontrarnos. No sincronizamos nuestros momentos. Si mi destino hubiera sido apenas un poquito diferente, tal vez la felicidad ya hubiera tocado a mi puerta.

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