Hataraku Maou-sama! (NL)

Volumen 10

Capítulo 3: El Rey Demonio Y La Héroe Presencian La Revolución De Ente Isla

Parte 6

 

 

Emilia sinceramente esperaba que ella pudiese ser capaz de pagarle esa amistad a futuro.

Lumark miró el cariñoso abrazo entre las dos chicas, cambió su expresión seria, y se volvió hacia el joven que ocultaba su abrumadora magia demoniaca dentro de su cuerpo humano.




— No creo que seas el Rey Demonio que invadió Ente Isla antes, esto es realmente sorprendente. De hecho, para nosotros, el ser capaz de hablar tranquilamente es algo extraño.

— Lo es mejor que nadie.

— Sin embargo… extrañamente, sus existencias ya son bastante importantes para los actuales Emeralda, Alberto y Emilia. Además, si no fuese por tu poder y el de la Inquisidora Bell, hubiésemos sido incapaz de salvar a Emeralda, exponer los pecados de Olba, o hacer que el Continente Oriental levantara las negociaciones con los cinco continentes. Aunque no podemos lanzar todo hacia el viento, e intentar pagarles de vuelta por sus pecados a ustedes los demonios… incluso así, solo por ahora, estoy muy agradecida con todos ustedes.

Lumark dio un saludo con sus ojos, Alsiel mostró una expresión compleja, Bell asintió y solo Maou estaba sonriendo.

— Olvídalo. No importa cuán miserable me he vuelto, aun soy el Rey Demonio, y esos tipos son demonios. Aunque fallamos antes, esto no significa que nos hemos rendido de conquistar Ente Isla. Si sigues diciendo esas cosas ingenuas, algún día lo lamentaras.




— Rezaré para que ese día nunca llegue… bueno…

Lumark superó el reto de Maou con una sonrisa sin miedo, y luego se volvió a ver a Barbariccia, Farfarello y Libicocco, quienes estaban esperando ordenes de tras de Maou.

— Ignorando el incidente esta vez, si les permitimos regresar a ese lugar llamado Japón, estaremos muy preocupados. Si son incapaces de hacer algo con esos Malebranches, tendremos que luchar inmediatamente con ellos.

— Lo sé. Ya se los he dicho varias veces, que les pidan a esos tipos volver al Mundo Demoniaco.

Maou frunció el ceño…

— ¡Hah!

Y entonces, sin cambiar su expresión como si estuviese abriendo una ventana en una puerta, fácilmente abrió un ‘portal’ junto a Lumark.

— Barbariccia.

—…Sí.

Él gritó detrás de él, el Capitán de los Malebranches respondió de inmediato.

— Ciriatto debió haber regresado primero. Si aprendiste tu lección esta vez, entonces a partir de ahora se obediente.

—…entendido…

— Lord Satán.

— Oh.

Siguiendo los respetos de Barbariccia, Farfarello también se arrodilló junto a Maou.

— Todo es como usted lo dijo, Lord Satán… y espero que pueda perdonar nuestra estupidez.

— ¿Me han respetado un poco? Recuerden que deben llevar de vuelta a cada Malebranche, ¿bien?

— Si…

—…Oye.

Por otro lado, Libicocco se volvió y le dijo a Bell.

— No sé qué piensas hacer después… pero es mejor que no mueras.

— Nunca pensé que llegaría el día en el que un Malebranches se preocupara por mí.

Aunque Bell sonrió irónicamente, no parecía que estuviese descontenta por eso. Ella movió su mano hacia el brazo perdido de Libicocco.

— Espero que la próxima vez que nos veamos, nuestra relación pueda desarrollarse de tal forma que no necesitemos comunicarnos con espadas, sino con palabras.

— Como digas. En serio, ¿Por qué los humanos son tan extraños?

— Es lo mismo para mi también, recientemente comprendo mucho menos a los demonios.

Esta era una escena que no hubiese ocurrido hace dos años. Esta escena que lógicamente existía en la habitación 201 del Villa Rosa Sasazuka, había aparecido en el mundo de Ente Isla.

La conversación entre humanos y demonios.

Viendo esta realidad que los humanos y demonios no creerían que sucedería, Emilia inconscientemente se mordió el labio.

Barbariccia y Farfarello le ordenaron a los Malebranches que estaban en el Azure Sky Canopy que se reunieran, y luego el Ejercito Demoniaco, bajo la observación de la nerviosa Lumark, quien no estaba acostumbrada a ver tantos demonios, regresaron al Mundo Demoniaco a través del ‘portal’ que había sido abierto por el auténtico Rey Demonio.

— Oye… Rey Demonio.

— ¿Hm?

Emilia – Yusa Emi, quien no tenía la Evolutiva Espada Sagrada, Better Half o la Armadura Repelente del Mal, le habló a la espalda de Maou mientras veía irse a los Malebranches.

— Tengo algo de lo que necesito disculparme contigo, tal como lo dije antes… etto…

— ¿Te refieres a eso acerca de los Malebranches?

—…sí, yo…

Emi explicó lo que había sucedido hasta ahora con tartamudeos.

Lo que sucedió cuando ella regresó a Ente Isla, el hecho de que los campos de trigo de su papá aún estaban creciendo, y dejar que los Capitanes Malebranches fuesen asesinados por la Milicia simplemente por esos campos.

Ella honestamente explicó todo en detalle.

Maou no la interrumpió en ningún momento, y solo escuchaba tranquilamente su confesión.

— Por eso… ya no tengo derecho a culparte…

— En realidad preocuparte por ese tipo de cosas. ¿Eres tonta?




— ¿Eh?

— Aunque decir esto es un poco frio, pero honestamente, no me preocupé por eso.

— ¿Qué quieres decir con que no te preocupaste… acaso los Malebranches no son demonios que también están bajo tu mando?

— Es cierto, pero cuando Farfarello fue a Japón, ya le había dicho muchas veces que se retiraran de Ente Isla. Ya fuese Barbariccia o los demás Capitanes, ello son escucharon mis órdenes, por lo que esas personas sin suertes que juzgaron mal la situación tuvieron que morir. Eso es todo.

—…P-pero…

— Entonces, ¿Qué pasa si te incomoda este tipo de cosas? Si eres asesinada por los demonios por tu propio bien, ¿entonces no es lo mismo de antes?

— ¡…Ugh! Era cierto.

Sin embargo, incluso si era así, mientras el estado mental perdiera su estabilidad, no sería fácil recuperar el balance.

Quizá notando la inseguridad de Emi, Maou suspiró con más fuerza, intencionalmente sacudió su cabeza y dijo:

— El único que te forzó a convertirse en una Héroe, fui yo, el Rey Demonio. No hay necesidad de que estés esforzándote a encontrar una razón para cambiar ese hecho. Para hacerlo más extremo, la relación entre tu y yo nunca ha cambiado desde el comienzo.

En ese momento, Maou volvió su cabeza hacia Emi por primera vez.

Emi, por razones desconocidas no podía siquiera ver el rostro de Maou esa vez, y frenéticamente bajó la mirada para evitar verlo.

Maou, quien por supuesto no se preocupaba por eso, dijo claramente.

— Si algo realmente ha cambiado, es probablemente el hacer mis propias decisiones y nombrarte una ‘General’.

— Qu…

Emi levantó la mirada rápidamente.

Siendo nombrada como General Demonio frente a los demás, ¿no causaría problemas?

Cuando el incidente de ese día en el que fue llamada General Demonio apareció en su mente, Emi no pudo evitar sonrojarse.

— ¡E-eso fue algo que dijiste por tu propia cuenta! ¡N-nunca acepté eso del todo…!

— Por eso fue que dije que hice mi propia decisión… por otro lado, Emi, ¿no me digas que olvidaste que hay otras personas que necesitan ser disculpadas además de mí?

Maou ignoró los sentimientos incomodos de Emi y frunció el ceño.

— Sobre Chi-chan y Suzuki Rika, eso podría no resolverse aunque te arrodillaras.

—…Ah.

Esa frase inesperada hizo que Emi quedara momentáneamente sin habla.

— Chi-chan lloró todos los días preocupada porque no habías regresado, y Suzuki Rika, debido a ese frívolo Idea Link, vio el proceso en el que Gabriel secuestró a Ashiya.

— Ah… eso…

— Ah, por cierto, ya compré el regalo de cumpleaños de Chi-chan. Definitivamente no preparaste nada, ¿cierto? ¡Ah! Ah, aunque ya has deprimido bastante a Chi-chan.

—…….Auch.

Emi tuvo un gran shock debido a los hechos que Maou le presentó sobre el impacto que ella causó por la forma trivial en la que trató a sus amigos, y dejó escapar un graznido y se calmó.

— Huh~~ en serio, ¿Qué te sucedió? Pareces que comiste algo realmente malo.

Maou miró como si no pudiese tolerar a Emi agarrarse las manos con nervios y vergüenza, y ligeramente le palmeó el hombro como si la estuviese consolando.

— Huh, eso significa que tu experiencia fue difícil. Cuando vuelvas a Japón, solo discúlpate apropiadamente y di lo que puedas lentamente y desde el principio. Ya que son amigas, ella definitivamente lo entenderá.

—….sí.

Emi colocó su mano en el hombro que estaba siendo tocado y asintió ligeramente.

***

 

 

Esa comunicación llegó repentinamente.

Chiho, quien volvió a casa de la escuela, colocó su bolso en el escritorio de su habitación y se llevó una gran sorpresa porque su teléfono sonaba de repente.

— ¿Chiho? ¿Vas a salir?

Chiho, quien acaba de regresar a casa de la escuela, salió corriendo nuevamente como el viento, haciendo que su sorprendida madre preguntara eso, sin embargo, el corazón de Chiho estaba tan ansioso que ella no tuvo tiempo de responder.

Una vez que Chiho salió corriendo de la casa, ella fue hacia Sasazuka al anochecer con todas sus fuerzas.

La centésima calle comercial principal era difícil de cruzar porque estaba llena con personas que compraban y gente que regresaba de la escuela.

Incluso así, Chiho hábilmente pasó a través de la multitud y siguió corriendo.

— ¡Ahh, en serio!

Sin embargo, en ese momento, la luz de tráfico de la parada de autobuses cambió a roja.

Sin dudarlo, Chiho corrió hacia las escaleras del puente elevado bajo la autopista Shuto.

Aunque el tiempo que tomaba cruzar el puente y esperar que la luz del semáforo cambiara de color era el mismo, aun así Chiho corrió con todas sus fuerzas.

Con el sonido de la señal cambiando a verde, Chiho ya había pasado bajo el viaducto de la Línea Keio, Estación Sasazuka.

Había muchas bicicletas aparcadas allí, pero Chiho no tomó nota de todo eso.

Ella ligeramente cambió el pasó de la calle comercial a la calle Botatsu y se dirigió en línea recta a través de los canales, y luego de pasar un par de calles más, finalmente vio su destino.

Era un antiguo apartamento de madera de dos pisos. El lugar más importante de Chiho.

El lugar donde gente importante para Chiho se reunía.

— ¡Ah!

Cuando corrió, Chiho lo vio.

En el patio trasero cubierto por muros, había un brillo familiar. Chiho se secó el sudor que entró en sus ojos, se concentró en la entrada que estaba en el muro con el letrero ‘Villa Rosa Sasazuka’ colgado en él, y se dirigió hacia el patio.

— ¡Maou-san!

Chiho llamó a la persona cuyo nombre fue mostrado en su celular, sus pies pasaron a través del pasto y la tierra que estaba más que crecido que la última vez que limpiaron, y la persona se volvió cuando escuchó la voz de Chiho.

— ¡Oh, Chi-chan! Llegaste muy rápido.

— Ah.

— ¡Oohh!

— ¡¿Oh, cielos?!

— Ah, es Chiho.

— ¡Chi-nee-chan!

Muchas personas estaban reunidas allí.

Algunos calmados y estables, otros estaban muy cansados, otros aliviados, y algunos inconscientes y siendo cargados, las expresiones de todos eran un poco distinta.

Pero solo una persona ligeramente inclinó su cabeza y avergonzadamente pronunció el nombre de Chiho.

—….Chiho-chan…

— Yusa…san…

En ese instante, las lágrimas fluyeron de los ojos de Chiho como una cascada. Ella no podía controlarse.

Chiho siguió su propio impulso, pisó con fuerza y corrió hacia los brazos de esa persona.

— ¡Yusa————–san! ¡¡¡Gracias……………..a………..Dios!!!

— Chi…Chiho-chan….

— ¡E-estaba muy preocupada por tiiiiii! ¡Estuve muy, muy preocupada, ¿Qué haría, si yo no hubiese podido verte de nuevo, uu, uu, uu, uwaaaahhhhh?!

Emi nerviosamente sujetó los hombros de Chiho como si se inclinara hacia su abrazo.

— ¡Chi-nee-chan, he vuelto! ¿Wahpu?

— Alas=Ramus-chan…

Chiho descubrió que un par de manos estaban tirando de su camiseta, y contuvo el aliento a bajar la mirada y ver ese pequeño rostro. Pero inmediatamente se inclinó, levantó a la pequeña y la abrazó con fuerza.

— ¡Gracias a Dios… estás bien! ¡Esto, es realmente, realmente bueno…!

— ¡Ahum, Chi-nee-chan, no llores!

— ¡Uwaahhhh!

Alas=Ramus, quien de forma extraña comenzó a actuar como una hermana mayor desde que se reunió con Acies, acarició el cabello de Chiho.

Luego de llorar por un rato, Chiho finalmente recuperó la calma y observó a los que habían regresado.

Ella entró en shock al descubrir que Gabriel estaba siendo cargado por Ashiya, y luego de notar el rostro desconocido del hombre que estaba siendo cargado por Maou, ella miró de nuevo a Emi.

— ¡Yusa-san! ¡¿Podrá ser que…?!

— Tienes razón. Luego que se despierte, te lo presentaré. Emi se sonrojó de pena y sonrió ligeramente.

— Es mi padre.

— ¡Yusa-san!

Chiho, conmovida hasta los extremos, soltó a Alas=Ramus y saltó directamente hacia Emi.




— ¡Oh! ¡Es una reunión conmovedora!

En ese momento, Amane abrió la ventana de la habitación 202 y miró hacia afuera.

— Bienvenido de nuevo, Ashiya-kun, es bueno ver que estás bien. Transmití apropiadamente tu mensaje.

— Muchas gracias.

Un humano, el cual no estaba vistiendo una armadura exagerada de General, sino un set perdido de camiseta y pantalones UNIxLO – Ashiya Shiro, miró el rostro de Amane con sonrisa irónica.

— Amane-dono, ¿sucedió algo extraño mientras estuvo de guardia aquí?

Cuando Suzuno, quien aun vestía su túnica de sacerdotisa, preguntó eso, Amane movió su mentó con una sonrisa irónica.

— Tía Mi-chan fue hacia su lado, eso debería ser algo anormal, ¿bien?

— Amane.

La casera Shiba, quien regresó con Maou y los demás, interrumpió a su sobrina con un tono serio.

— Bueno, creo que las habitaciones de Maou-san y Kamazuki-san no deben estar en condiciones para cuidar del padre de Yusa-san. Y en este estado, él no puede ser enviado al hospital o llevado en un taxi hacia la casa de Yusa-san, de todas maneras, déjenme abrir la puerta de la habitación 101 primero. Yusa-san, por favor, traslada a tu padre aquí, no te preocupes, ya fue limpiada de antemano.

— Ah, e-esta buen, gracias por su ayuda.

Emi, con Chiho todavía colgando de ella, agradeció a Shiba por su bondad.

— Ashiya-san, lo siento, pero, ¿podrías llevar a ese joven hacia mi casa? Voy a buscar las llaves de la habitación 101 ahora, por favor acompáñame.




— E-está bien…

Olvidándose de Ashiya, Maou también mostró una expresión pétrea debido a las palabras de Shiba. Después de eso, ¿Qué tipo de tragedia le esperaría a Gabriel, y aunque él finalmente había regresado a Japón, Ashiya podría ser capaz de regresar luego de entrar a la casa de Shiba? Tales pensamientos llenaron ambas mentes.

— Uh, etto, de todas formas, regresemos a las habitaciones, ¿bien? El equipaje será enviado luego, está vez es completamente agotador, quiero estar un rato en paz primero.

Maou vio el estado de Chiho y los demás, reajustó su agarre a Nord y dijo:

— ¿Dijo… equipaje?

Chiho, aun colgando de Emi, preguntó eso, Suzuno respondió irónicamente:

— Huh, muchas cosas sucedieron. Les provocamos muchos problemas a Emeralda-dono… es cierto.

En ese momento, Suzuno pareció haber comprendido algo y miró a Amane.

— Por cierto, Amane-dono, ¿Dónde está Lucifer?

Esta pregunta hizo que Amane desviara la vista de Suzuno con vergüenza por razones desconocidas.

— Uh, etto, Urushihara-kun… algo incómodo pasó, y él está ahora en el hospital.

— ¿Eh? ¿No ha sido dado de alta?

La persona que reaccionó antes a las palabras sorprendente de Amane no fue nadie mas que Chiho.

Como Chiho, quien estuvo en Japón todo el tiempo, dijo eso, luego que Urushihara fuese al hospital.




— Huh… creí que nada sucedería en este lado.

Aunque Maou quedó decepcionado con esa frase…

— Pero así, finalmente superamos un obstáculo.

Luego de decir eso, él se volvió hacia Chiho, aun colgando de Emi y llorando, y le dijo con una gran sonrisa:

— He vuelto, Chi-chan.




Chiho, con una sonrisa que no perdia ante la de él…

— Maou-san, Yusa-san, Alas=Ramus-chan, Ashiya-san, Suzuno-san, Acies- chan…

Ella respondió enérgicamente:

— ¡¡Bienvenidos de vuelta!!

Hataraku Maou-Sama Volumen 10 Capítulo 3 Parte 6 Novela Ligera

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