Hataraku Maou-sama! (NL)

Volumen 10

Capítulo 3: El Rey Demonio Y La Héroe Presencian La Revolución De Ente Isla

Parte 4

 

 

Olba, Barbariccia, Farfarello y la Milicia en el suelo solo podían observar la batalla completamente aturdidos.

La situación que se desarrollaba sobre ellos ya había excedido los niveles de comprensión.




— N-nunca pensé que esos arcángeles, podrían en realidad ser… El que más temblaba en esta situación era Olba.

Él originalmente había creído fuertemente que si algo salía mal, los arcángeles podrían ser capaz de limpiar el desastre usando sus poderes abrumadores.

En realidad, ellos tuvieron ese tipo de poder, desde lo que Olba sabía, incluso el poder que el Rey Demonio Satán tuvo cuando estaba a su máximo nivel solo podía luchar vagamente en términos iguales con Emilia.

—…bueno, es hora.

La única que estaba calmada, era por supuesto, la ‘camarada’ de Maou, Crestia Bell.




— B-Bell, ¿Qué quieres decir? Ellos son ángeles reales, ¿realmente planeas luchar al lado del Rey Demonio Satán y traicionar al Cielo y toda Ente Isla al igual que Emilia?

Incluso si Olba la regañaba fuertemente, Bell seguía mirando sin perturbarse, ella ya se había separado del nivel de creencias que Olba mencionaba.

— Nunca pensé que podía escuchar tales palabras de su boca, Olba-dono.

Con una sonrisa irónica, Bell caminó lejos de Olba y se acercó lentamente a la Milicia.

— En este mundo, no hay tal cosa como los ‘ángeles reales’, ¿Cierto?

— ¿…Qu…ué…?

Incluso Olba, quien traicionó a la Iglesia sin dudarlo, se quedó completamente atónito con esa frase, la cual posiblemente no podía haber sido dicha por una Inquisidora de la Iglesia.

¿Qué está diciendo está mujer? ¿Acaso no ve esas existencias frente a ella? Olba movió su línea de visión hacia los tres ángeles luchando en el cielo, pero Bell ligeramente sacudió su cabeza y respondió:

— Ellos simplemente son ‘humanos que se llaman a sí mismos Gabriel, Kamael y Raguel’.

Luego ella declaró.

— Si el tener alas y enormes poderes significa que ellos pueden llamarse a sí mismos ángeles, entonces puedo ir a Tokyo Hands para comprar alas propias y usarlas, luego yo misma me llamaría un ángel para que lo pueda ver. Una persona como usted, Olba-dono, ¿no me diga que usted realmente pensaba que esas personas son los ‘ángeles’ que la biblia menciona?

Cuando Bell aconsejó a Olba, ella no tenía signos de ridiculez o disgusto en su rostro.

Ella estaba usando la expresión de una inquisidora para cuestionar la fe de un anciano para hacerle ver que lo que él creía había sido negado.

— Los ángeles en los que las personas depositaban su fe, deberían ser los símbolos de la bondad y un comportamiento modelo, existencias que los humanos usan para inculcar las enseñanzas de la Iglesia y la biblia dentro de sus corazones, y no esos humanos que venían de lugares lejos y tenían enormes poderes. Aunque no sé cuándo comenzó a fallar, una vez que pienso que el Olba-dono que yo respetaba en realidad es incapaz de comprender tal cosa, me entristezco.

Bell miró a Olba con tristeza, luego inmediatamente volvió a su expresión calmada…

— ¡….los Caballeros Hakin reunidos bajo la bandera de la Milicia, por favor escúchenme!

Ella le gritó a los caballeros que estaban mirando la batalla en el cielo de forma preocupante.

— Sé que todos están confundidos. Pero, la escena que todos están viendo ahora es real. ¡En este momento, dos ‘Héroes’ están cargando la espada sagrada, y castigan a los ‘demonios’ que están haciendo que en el gran amado Imperio Afsahan descienda el terror!

— ¿Q-qué?

— ¿Dijiste demonio?

— ¿H-Héroe de la espada sagrada?

— Lady Emilia, pero…

— Aunque la apariencia es de la espada sagrada, ese poder…

— El demonio debería ser ese Alsiel, ¿no?

Entre los caballero que escuchaban la explicación de Bell, la mayoría de ellos naturalmente sospechaban de esa nueva información, esos caballeros se reunieron por las puras emociones de derrotar a Alsiel, por eso era obvio que eran incapaces de creer honestamente esas palabras.

— Bell, ¿Qué estas…?

El dialogo absurdo e increíble de Bell, el cual apuntaba forzosamente el cambio del punto de discusión, hizo que Olba mostrara una expresión conmocionada.

Aunque él no sabía lo que ella planeaba hacer, para que solo una persona gritase ese tipo de tema, ¿Quién lo creería?

— ¡El que está allí es Alsiel! ¡Pero quien ha traído desastre a Afsahan esta vez no es Alsiel, y tampoco los Malebranches! ¡Voy a comprobarles esto a todos, de una vez por todas! ¡Déjeme invitar a los camaradas de la Héroe Emilia, Lord Olba Meyer…!

— ¿Q-qué?

Frente al repentino llamado, Olba momentáneamente se tornó nervioso, pero Bell no había terminado de hablar:

— Lord Alberto Ente, y el Capitán Malebranche, Libicocco.

— ¡¿Qué?!

En la dirección que Bell apuntó, un par de figuras fueron vistas.

Allí, Olba vio a su antiguo camarada Alberto, así como también a uno de los acorazados Malebranches, y tuvo un shock mayor, sin embargo, la tercera sorpresa estaba a un lado de Alberto dentro de la protección de una barrera de hechizo.

La estatura de esa persona era incluso menor que Bell, y ya que se había detenido, su corta estatura original parecía incluso menor.

Incluso si estaba usando ropa lujosa, ese anciano y frágil cuerpo aun lo hacía ver miserable y desgastado, y él no parecía en lo absoluto una magnificencia.

Sin embargo, incluso así…

— así como también al maestro del gran Imperio, el Unificante Emperador Azure para que lo testifique.

Bell anunció eso calmadamente, pero eso aun así sacudió a todos los presentes.

— ¿S-su alteza…?

Alguien dijo eso con voz temblorosa, el cual estaba incluso más asustado que la vez que vio a Alsiel aparecer, y luego de eso, cuando el sol matutino que iluminaba el cielo brillo claramente en esa figura…

— ¡Majestad Imperial…!

— ¡Emperador Azure…!

— ¡Es su Majestad Imperial…!

— ¡Emperador!

— ¡Su alteza!

— ¡Arrodíllense, rápido, arrodíllense!

Una vez que la persona anciana, que no se podía mantener siquiera de pie por cuenta propia, apareciera, eso rápidamente destruyó la moral de la Milicia.

Los soldados lanzaron sus armas, colocaron sus puños contra sus palmas frente a sus pechos y se inclinaron, luego consecutivamente inclinaron sus cabezas y se arrodillaron ante el anciano.

Desde las ordenes de Alsiel, él había sido protegido por Libicocco antes de que Maou apareciera, de acuerdo a las órdenes de Maou, él fue llevado allí por Libicocco, y ahora, la persona dentro de la barrera de Alberto y que estaba siendo protegida, era un pequeño ansiando que podía ser tumbado por el viendo en cualquier momento.

Él era el único gobernante del gran imperio del Continente Oriental, el Emperador de todo Afsahan, el Unificante Emperador Azure.

Su rostro estaba cubierto de arrugas, y usó sus ojos enterrados en la piel seca que carecía de vida para mirar al cielo de la antigua capital real, luego suspiró con voz ahogada.

—…alguien.

El anciano habló con un tono que parecía un graznido.

La persona que levantó la vista al oír eso fue un General Seisuikin, quien mantenía una posición mucho mayor entre los caballeros Hakin y la Milicia.

— General de los Seisui… ¿Qué, lo que… la dama dijo… es cierto…?

— ¡Si!

— El que escuchó… la conversación difamatoria de esos que se hacen llamar ángeles, y los llamados demonios Malebranches, en el país, fui yo…

— ¡Sí!

El General Seisuikin estaba sudando nerviosamente y escuchó con cuidado para no perder ninguna palabra dicha por el Unificante Emperador Azure.

Ya fuesen las palabras buenas o malas, no había problema.

Lo que el Emperador dijo debía ser la verdad, y su experiencia y observación significaba que era la justicia de los Caballeros Hakin de Afsahan.

— Todo eso… es por… el bien de hacer Afsahan, más prospera, con el fin… de que todo el mundo sepa, que ustedes los ciudadanos, son esta fuerza…

— ¡Somos adulados!

— Sin embargo, esas personas… solo están… haciendo uso de cosas falsas, dentro de las leyendas que fueron dispersadas, por los barbaros en el oeste… ellos me forzaron a dejar el trono, e hicieron suyo el Azure Sky Canopy… e involucraron a mi gente, en una batalla entre demonios y humanos, planeando herirlos a todos ustedes…

Las palabras del Unificante Emperador Azure fueron rotas y se mezclaron con una respiración débil, pero incluso si era un anciano y era débil, sus palabras estaban llenas de la disipada ambición, ira y codicia de un Emperador.

La razón por la que… Alsiel… me ubicó, dentro del Palacio Nube Separada para protegerme, fue en realidad… porqué él estaba preocupado de que los Caballeros Hakin, fieles a mí, se asesinasen unos con otros, e hizo este arreglo. Para ser más precisos, él es uno de los que salvó a los ciudadanos de mi nación, y fue el estratega que organizo el encuentro con esos guerreros razonables… del oeste.

Incluso los Hakin fueron sacudidos por esa frase. Pero en Afsahan, lo que el Unificante Emperador Azure decía era la verdad absoluta.

Y él en realidad dijo que Alsiel había protegido la nación de Afsahan y sus ciudadanos.

—…si al principio, el demonio que vinieron a encontrarme, fuese sido Alsiel… mi poder… podría haberse… expandido por los cuatro mares y las cuatro islas.

Lo más temible era, que de lo que el Unificante Emperador Azure decía, si el líder de los ángeles que le llevó no fuese Barbariccia sino Alsiel, y Afsahan hubiese declarado la guerra a los demás continentes mientras confiaba en su capacidad, él podría haber conquistado realmente el mundo.

— Mis… leales y valientes… guerreros… Hakin. No confundan a sus enemigos… reúnanse bajo, la espada sagrada… y muestren, al Cielo, la gloria de Afsahan.

Era imposible que todos los soldados escucharan esa voz ahogada.

Sin embargo, incluso así, toda la Milicia enderezó su postura y pagó sus respetos al Unificante Emperador Azure.

—…la Mayor Inquisidora del Consejo de Corrección Doctrinal de la Iglesia, Crestia Bell, y el Arzobispo Olba, cumplieron con el veredicto real el Unificante Emperador Azure.

— ¿O-oye, Bell, tú…?

— Yosh~ Olba, te ves bien, tiempo sin verte.

Aunque Olba se había puesto muy nervioso ya que su título había sido usado sin su permiso, Alberto, quien entregó al Emperador al General Seisuikin, ya había puesto su fuerte brazo alrededor de Olba como si fuese un buen amigo.

— Como camaradas de la Héroe, hagan lo mejor, ¿de acuerdo?

Aunque una sonrisa extremadamente alegre se vio en el rostro de Alberto, él se inclinó al oído de Olba y le susurró con un tono que nadie podía oír:

— No sé cuáles son tus ambiciones, pero todo termina aquí. Al menos termina de morir como un humano.

— A-Alberto…

— ¡Bueno, Inquisidora Bell! ¿Puede explicar, quienes son las personas que hay que derrotar… los verdaderos enemigos que han sido una amenaza para Ente Isla?

Alberto, mientras usaba su fuerte brazo para sujetar al estresado Olba, al mismo tiempo le habló a Bell.

Bell asintió y usó su dedo para apuntar al cielo.

— Estoy haciendo mi juicio, como la mayor inquisidora del Consejo de Corrección Doctrina. Los que están yendo contra las personas que tienen la espada sagrada son los verdaderos enemigos de nosotros los humanos. ¡Siendo esos tres ‘traidores’ quienes se hacen llamar ángeles!

— Ugh… ja…jaja, jajajajaja.

Gabriel, quien tenía la parte frontal de su camiseta agarrada por Maou, comenzó a reírse amargamente mientras sus extremidades colgaban débilmente.

— Q-que cruel… t-te dije un montón de cosas de forma razonable, por eso pensé que podrías aguantar un poco…

— Deja de decir cosas que son beneficiarias para ti. Ya he aguantado suficiente. No solo este incidente, aun guardo el rencor de haber sido burlado por ti varias veces.

— Hm… ya veo, lo entiendo… jaja.

— De todas formas, no te mataré. Voy a llevarte de vuelta a Japón, y te haré decirnos todo lo que sabes.

— P-por favor, ten algo de piedad…

— Ah… ella parece que tiene una personalidad muy tenaz.

Maou y Gabriel centraron su vista en la misma persona, quien por supuesto era Emilia.

Aunque ella probablemente no escuchaba esa conversación desde donde estaba, quizá ella sentía que ambos estaban hablando cosas malas de ella, por lo que frunció el ceño y miró en su dirección.

— Ugh…

— Sa…tán…

En ese momento, Raguel y Kamael, quienes fueron agarrados por la nuca por la otra mano de Maou al mismo tiempo, graznaron.

Solo con ese resultado, las cosas habían terminado con la victoria de Maou.

De acuerdo a lo que Raguel y los demás habían planeado, Maou pensó que sería una batalla difícil.

Inesperadamente, en Ente Isla, donde ambas partes podían usar todo su poder, los ángeles guardianes del Árbol de la Vida en realidad tenían un poder estándar, que hasta incluso Maou se sentía un poco decepcionado.

— Justo ahora debería preguntar eso. Por lo que al final, ¿Qué tiene Kamael contra mí? No tengo ninguna idea de eso, pero honestamente, este estándar ya ha excedido lo que puede considerarse incivilizado.
—…Hm, es una larga historia. Y probablemente tenga algo que ver con las cosas principales que quieres que te diga.

— Entonces podemos hablar de ello cuando regresemos. Por otro lado, sin considerarte, ¿Qué puede hacérsele a estos dos? Si solo los hacemos incapaces de recuperar sus poderes… espera, eso es… oye, ¿Dónde está Iron? Recuerdo que Iron es ‘Geburah’, por lo que Kamael debería ser el responsable de él, ¿no?




—…Ah.

Gabriel asintió como si recordara eso que Maou mencionó.

— Tienes razón… ¿Qué está haciendo Kamael? Si Iron hizo su trabajo apropiadamente, probablemente no tengamos que perder tan severamente…

— ¿Eh?

Las palabras de Gabriel hicieron que Maou quedara completamente sorprendido.

— ¿N-no me digas que Kamael puede fusionarse con Iron tal como Emi lo hace con Alas=Ramus?

— No… esto es diferente a fusionarse… ¿por qué podría, Iron…?

— ¿Maou, acabas de mencionar a Iron?

En ese momento, la voz aguda de Acies fue escuchada en la mente de Maou.

— No grites de repente. S-sí, lo mencioné. ¿Así que conoces a Iron después de todo?

— ¡Claro! Pero no siento la presencia de Iron en ese tipo llamado Kamael.

Además, él es el tipo que no puede ser nuestro ‘Yadorigi’.

— ¿Qué dijiste?

Las palabras de Acies hicieron que Maou quedara aún más sorprendido.

Kamael no podía ser un ‘Yadorigi’. En otras palabras, ¿él no podía fusionarse con los niños del Sephira?

—…Oye, el ‘Yesod’ en mi lado dijo que Iron no está cerca.

— Eh, ¿Cómo puede ser…? Porque antes llegamos aquí, él estaba con nosotros… Kamael, ¿no lograste controlar al ‘Geburah’…?

— ¿Controlar? ¡No digas cosas estúpidas! ¡No somos restringidos por nadie!¡Todos los Sephira actúan con el fin de completar el ‘conocimiento’, y serán liberados con la finalización de ese ‘conocimiento! ¡Los ‘Yadorigi’ son solo transiciones temporales! ¡Somos las joyas que hicieron el mundo! ¡No aceptamos el control de nadie!

— O-oye, espera, Acies, justamente acabas de decir algo importante…

— ¡Maou! ¡Ignora a estas personas, y busquemos rápido a Iron junto con Onee- san y su ‘Yadorigi’! ¡Luego vayamos al hogar de esos tipos y acabemos con todo!¡Rápido! ¡Apresúrate! ¡Más rápido! ¡Mientras más rápido, mejor!

— Shhhh, calmate un poco, tengo muchas cosas de las que encargarme, primero vamos a…

— ¡Rey Demonio! ¡Sobre ti!

— ¿…Evacuación, ahora?

Cuando la voz aguda de Emilia se escuchó, ese fenómeno ya había comenzado.

— ¡Uugh, e-esto es!

Gabriel, quien aún estaba siendo sujetado por la parte delantera de su camiseta por Maou, al ver ‘eso’, dejó escapar un graznido de miedo.

El espacio distorsionado y una grieta oscura aparecieron como si fuesen a rasgar el hermoso cielo azul iluminado por el sol.

Aunque una situación extraña era lo que se confirmaba, no se podía sentir algún poder que proviniese de eso, y ningún sonido se escuchaba, si no fuese por la advertencia de Emilia, nadie hubiese descubierto ese fenómeno, que era la parte más extraña de todo.

— Re-Rey Demonio, es mejor que corras. ¡Esto es realmente malo!

— ¿Ahmm?

Desde la impresión de Maou, Gabriel nunca había estado tan frenético como ahora.

Maou había sospechado que llevar eso a cabo y actuar, era igual a su comportamiento normal, pero por las emociones que aparecían en los ojos de Gabriel, no parecía encajar con el estilo del arcángel.
Gabriel definitivamente estaba sintiendo miedo.




— ¡E-este es un ‘portal’! ¡Pero no un ‘portal’ normal! ¡Sino algo que podía tragarse a todos los presentes….uwaahhh!

— ¿U-ugoh?

— ¡Yaahhh!

— ¿Q-que sucede?

Ese ‘portal’ que se abrió de repente en el aire, al igual que una aspiradora que limpia una habitación, comenzó a succionar todo bajo él.

— ¡Ugh, ¿q-qué está pasando?!

Bell, quien estaba en el suelo, intentó sujetarse hacia el suelo con todas sus fuerzas con el fin de no ser succionada, se sentía como si llegase a relajarse en cualquier momento, seria arrastrada por eso inmediatamente.

Con eso, Alberto y Olba estaban iguales, aunque los Caballeros Hakin se apoyaban unos con otros para formar una casa de nieve humana con el fin de proteger al Unificante Emperador Azure, parecía que mientras no fuesen cuidadosos, todas sus piernas dejarían el suelo.

— Ugh, ah, oh, oh no…

Sin embargo, desafortunadamente, Bell no tenía nada a su alrededor que ella pudiese sujetar, por lo que su ligero cuerpo rápidamente dejó el suelo.

Aunque ella intentó volar para resistirse, su cuerpo no podía llamar ningún poder.

— Ah…

Justo cuando Bell iba a ser succionada hacia arriba tal como una hoja de un árbol…

— ¿Por qué te estás quedando en blanco? Alguien la sujetó en el aire.

Luego de volverse y ver la gran existencia detrás de ella sujetando su cuerpo, Bell quedó en shock.

— Aunque fuiste muy determinada en Japón, no entres en pánico solo por esto.

El que salvó a Bell, era en realidad el Malebranche que lucho en una batalla a muerte con ella, Libicocco.

— T-tú…

— No voy a ser arrastrado.

— ¿Qué?

— Es lo mismo para Farfar y Barbariccia. Lord Alsiel, y Lord Satán también… parece que ese ‘portal’ solo atrae poderosa magia sagrada…

— ¿Q-qué?

Tras escuchar lo que Libicocco decía, Bell intentó estudiar los alrededores, Alberto y Olba estaban resistiéndose con todas sus fuerzas para evitar se arrastrados, pero los Soldados Hakin no parecían estar sometidos a tal fuerza.

Bell miró al cielo lejano, al mismo lugar que Libicocco…

— ¡Ugoooohhhhhh, ooooyeeeeee, maldición, ¿Qué está pasando?!

Y vio al ángel en los brazos de Maou siendo arrastrados con una inmensa fuerza, y el cuerpo de Maou casi era succionado junto a él.

— ¡Ughooohhhh, duele, duele, voy a morir, voy a moriiiir!




Parecía que incluso Gabriel era incapaz de resistirse a la fuerza de succión, y estaba pegado entre el ‘portal’ que quería llevarse su cuerpo, y Maou, quien estaba determinado a no dejarlo ir, tanto así que su pecho y cuello eran atraídos con fuerza.

— ¡Yaaahhhh!

— ¡E-Emi!

El cuerpo de Emilia también parecía ser afectado por ese ‘portal’.

— ¡Ugh, a-aguanta, Emilia! ¡¿Aun con esto puedes considerarte una Héroe?!

— ¡¡Esto no tiene nada que ver con ser o no Héroe!!

— ¡N-no te muevas! ¡Podría rasgaste con mis garras!

— ¡N-no te preocupes por mí, mi padre es más importante…!

— ¡Maldita sea! ¡¿Por qué tengo que ser yo quien proteja al padre de Emilia?! Aunque Emilia se las arregló para sostenerse con la ayuda de Alsiel y Farfarello, al igual que Bell y Gabriel, ella era incapaz de mover libremente su cuerpo.

Por otro lado, Nord, envuelto por la barrera de hechizo, aunque él no tenía un enorme poder, parecía se atraído por la barrera, por lo que Barbariccia ayudó a Emilia a sujetarlo.




— ¡Oye, Gabriel! ¡¿Qué es eso?! ¡¡¿Q-que está sucediendo… eh, ah?!!

En ese instante, la mano izquierda de Maou que sostenía el cuello de los dos ángeles, perdió debido al efecto del fuerte viento.

— ¡O-oye, espera! ¡Maldita sea!

Un momento de descuido, hizo que los inconscientes Raguel y Kamael fueran succionados en lo alto del horizonte, y gradualmente desaparecieran dentro del ‘portal’ que se abrió en el cielo.

— ¡Maldita sea… oye, Gabriel!

Maou se las arregló para sujetar la camiseta de Gabriel y atraerlo hacia él, y como juzgó que podía perder su agarre si eso continuaba, Maou pasó su propio brazo bajo uno de los brazos de Gabriel y lo aseguró al cuello de éste y lo atrajo con fuerza.

— ¡Augggghhh!

— ¡¿Qué está pasando?! ¡La gente con poderosa magia sagrada está siendo arrastrada una tras otra!

— Es… doloroso… mo-moriré…

— ¡Oye! ¡Gabri…!

— ¡Maou! ¡Eso!

En ese momento, Acies habló con una voz que era más urgente que la de antes, y estaba llena de odio.

Incluso si él estaba tratando de hacer que Gabriel se quedara con todas sus fuerzas, Maou como pudo miró hacia el misterioso portal debido a lo que sentía en esa voz, y luego él lo vio.

— Esto es…

Una figura muy pequeña fue vista dentro del ‘portal’. Y esa figura tena apariencia humana.

La otra parte no era muy alta, y tenía casi la misma altura que Urushihara y Sariel.

Sin embargo, esa cabeza forma de orbe y ese cuerpo completamente inflado que parecía un peluche, le daba a los demás una impresión pequeña y gorda.

Maou recientemente había visto esa silueta en televisión.

Era algo que incluso los niños de Japón conocían. ¿Eso era lo conocido como atuendo?

Y debido a eso, en este tipo de lugar, en ese tipo de situación, ese atuendo no debía ser visto.

— ¿…espacio, traje?

La ‘persona’ dentro del ‘portal’ que Maou intermitentemente veía, estaba vistiendo algo que podía ser descrito como un traje espacial, el cual en la tierra solo era usado por las personas conocidas como astronautas.

Desde la posición de Maou, él no podía ver el ‘rostro’ debajo de esa tenía mascara esférica.

Sin embargo, por razones desconocidas, Maou sabía que la persona que vestía un traje espacial estaba diciendo algo.

En ese momento…

— ¡¡Aaaaaaahhhhhhhh!!

Acies, dentro del cuerpo de Maou, comenzó a gritar de dolor.

— ¡A-Acies, ¿Qué pasa?!

— ¡Ughh…ugh, aaaahh!!

Pero Acies no respondía a los llamados de Maou, y solo seguía gritando.

— ¡¿Qué pasa, Alas=Ramus?! ¡¿Estás bien?!

En ese momento, Maou escuchó lo que no quería oír, los gritos de Emilia.

Eso que a Maou le preocupó desde el momento que algo malo le pasaba a Acies, se hizo verdad.

Pero…

— ¡Emi! ¡¿Qué pasa?! ¡No me digas que Alas=Ramus también…!

— ¡N-no lo sé! ¡Ella de repente sintió un dolor intenso…!

— M-maldición… ¿Qué está pasando? ¡Oye, Acies! ¡Cálmate!

— ¡Ma… Maou… esto, esto du…ele… ahhhhhhhh!

— Acies=Ara… ¿ugh?

— ¡Alas=Ramus! ¡Alas=Ramus!

Algo extraño sucedía con el cuerpo de Emilia y Maou al mismo tiempo.

Orbes purpura fluyeron de ambos cuerpos y esos orbes de luz fueron tragados por el portal.

— ¡Mamá! ¡Eso duele! ¡Duele mucho!

— ¡Maou… cuerpo… mi cuerpo! ¡Uwaaaahhhh!

— ¡Alas=Ramus!

— ¡Acies! ¡Maldición, maldición! ¡Oye, Gabriel! ¡¿Qué está sucediendo?! ¿Quién es esa persona?

—…mí, mi cuello… está siendo estrangulado… no… es obvio… ¿De quién crees, que nosotros los ángeles… tomamos nuestras… ordenes…?

— ¿Qué ordenes…?¿Por qué el no había pensado en eso antes?

Las personas que aparecieron ante Maou y los demás y que se hacían llamar ángeles, además de las Tropas Celestiales, todos ellos habían interactuado como si tuviesen estatus iguales.

Sariel fue así, el ángel del juicio Raguel también, e incluso los ángeles guardianes de los Sephira, Gabriel y Kamael lo hicieron, aunque ellos tenían misiones desquiciadas, títulos y poder, ellos aún eran ángeles de posiciones igualadas.

Sin embargo, ¿Por qué no lo dijeron con frecuencia?

¿Ellos no mencionaron frecuentemente las órdenes del Cielo o sus propias misiones?

¿Quién era el que les daba las órdenes y les asignaba las misiones a esos ángeles?

Ese tipo de existencia, solo podría ser una.

— Ese tipo de cosa no debería ‘existir’ en ‘este mundo’.

Justo cuando Maou pensaba de esa forma, el ‘portal’ abierto en el cielo sobre el Azure Sky Canopy de repente perdió su poder de succión.

El poder que atraía a Emilia y Gabriel desapareció y el control de gravedad regresó de repente.

— ¡Yah!
El cuello de Gabriel fue cuidadosamente estrangulado debido al impacto haciéndole finalmente perder la conciencia.

Sin embargo, Maou no tenía tiempo de preocuparse por eso.

— ¿A-Acies? ¿Estás bien?

— ¡Alas=Ramus! ¡Aguanta un poco!

Cuando el poder de succión desapareció, los cuerpos de Maou y Emilia dejaron de liberar los orbes de luz.

Al mismo tiempo, el dolor que torturaba a Acies también se disipó.

La situación de Alas=Ramus parecía ser la misma, Maou vió a Emi abrazar fuertemente su pecho y llamar a la pequeña.

Aunque él se relajó temporalmente, Maou levantó la mirada hacia el ‘portal’, luego él fue golpeado por una sensación de shock que era tan fuerte que la situación sorprendente de ahora fue expulsada hasta que no quedara rastro de ella.

— ¿Ughooooo waahhh?

— ¿Q-qué es estooooo?

— ¿Eeehhhhh?

Luego que Alsiel, Farfarello y Barbariccia vieran la misma cosa que Maou, dejaron escapar gritos que no sonaban como si proviniesen de ese mundo.

— ¿Q-q-que es esoooo?




— ¿Q-que pasa, Libicocco?

Incluso Libicocco en el suelo mostró una helada expresión de terror, haciendo que Bell, quien había sido ayudada por él, entrara en pánico.

Sin embargo, quien no podía creer lo que veía era probablemente Maou, y un urgente y fuerte grito surgió de su corazón.

Podría verse que tan imposible era la situación.

De alguna manera, una persona más misteriosa y terrible que la misteriosa existencia que vestía un traje espacial había aparecido en ese lugar.

Para los presentes, incluso el viento que había sido provocado por la succión del ‘portal’ hace poco, ahora solo se sentía como una brisa sobre los pastizales, la persona que llegó, vestía un sombrero de ala ancha teñido de un purpura fluorescente que dañaba la vista, con una pluma de pavo real de color dorado encajado en él.

Aunque el cabello ondulado como una noble que corría bajo ese sombrero era hermosamente elegante, comparado con el vestido de seda, que era del mismo color que el sombrero, este parecía mentalmente dañino.

En el brazo que sostenía una cartera hecha de joyas colgantes de color arcoíris, un brazalete de oro puro que subía en forma de espiral era usado, parecía como una pieza de carne de cerdo deshuesada; en cuanto a las uñas, estas estaban pulidamente pintadas de un color fluorescente que también parecían inducir nauseas.

Extendiéndose desde el cuerpo con forma de barril de pólvora, bajo los pies que pertenecían a las piernas con forma de cañones, había unos delgados tacones altos de color blanco, los cuales hacían difícil imaginar que fuesen capaces de soportar el peso de su propietaria.

Aunque incontables razones eran encontradas para que ella no estuviese allí, esa noble dama que vivía en un mundo extremadamente inteligente y podría hacer que el sol naciente quisiese regresarse al horizonte oriental, era la casera del apartamento de madera Villa Rosa Sasazuka de un mundo diferente muy lejano, Shiba Miki.

— ¿C-c-c-caaaaseeeraaaa?

Maou finalmente no pudo evitar gritar.

Luego de eso, Shiba, con una actitud vagamente normal, volvió su cuello que hacía que las personas se preguntaran si había articulaciones dentro y se inclinó elegantemente ante Maou.

— Tanto tiempo sin verte, Maou-san. Me disculpo por molestarte cuando estás ocupado.

— Eh, ah, no, es mucho decir que estoy ocupado, uh… etto.

— Ya he escuchado sobre la situación general por parte de Chiho Sasaki-san. Aunque tales problemas no suceden con normalidad, Amane parece habérsele ido un poco la lengua en muchas cosas…

Hataraku Maou-Sama Volumen 10 Capítulo 3 Parte 4 Novela Ligera

 

Cuando ella habló en ese punto, Shiba miró a Emilia.

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