Re:Zero Kara Hajimeru Isekai Seikatsu

Volumen 9

Capítulo 6.1: Rem de Natsuki

Parte 2

 

 

Su hijo estaba jugando; su esposa sostenía suavemente a su pequeña hija. Subaru sintió ganas de quedarse dormido junto a las dos. Sentarse a su lado de alguna manera hizo que Subaru tuviera sueño.

— Er…




— Si deseas dormir, te prestaré mi hombro. Spica ha monopolizado mis brazos, después de todo.

Cuando abrió un ojo, descubrió que su cabeza se había posado sobre el hombro de Rem mientras estaban sentados uno al lado del otro. Con Rem tan cerca, podía oler su dulce aroma y sentir su calor. Las mejillas de Subaru se aflojaron mientras miraba a Spica.

Tenía el cabello negro de su padre y la adorable cara de su madre. Su vida era inocente, delicada y muy encantadora.

— Maldita seas, Spica. Más amada no puedes ser, eres una intrigante aterradora, tomando el control de mi tierra sagrada así.

— Mis pechos están ocupados hasta la noche, así que, por favor, espera.




— En este momento estamos en un parque a mitad del día, así que será mejor que cuidemos lo que decimos, ya sabes…

Cuando los ojos de Subaru se hincharon ante la audaz declaración, la mujer que lo había dicho se puso roja como la remolacha.

— Vaya, mi familia es superadorable.

— Porque nos das amor todos y cada uno de los días.

Mirarse el uno al otro lo hizo sentir divertido, por lo que Subaru aceptó la oferta de Rem, y apoyó la cabeza sobre su hombro. La sensación de su cabello azul rozándose contra él se sintió increíblemente bien, haciendo que Subaru restregara la cara sin pensarlo.




— Alguien quiere que le hagan cosquillas.

— Ah, lo siento, me sentí tan bien. Aprenderé de Spica y me comportaré. Rigel puede quedarse como el único que no sabe controlarse. ¡Wow, Rigel es un niño tan inmaduro!

— ¡Puedo escucharte, estúpido papá! ¡No me compares contigo!

— Rigel, tu hermana está durmiendo, así que, por favor, sé considerado.

— ¡No es justo!

El todavía congelado Rigel gritó ante lo absurdo, pero nadie en la familia lo respaldó. Además de sus problemas, nadie vino a rescatar a Rigel de su estado congelado. Estaba en una posición bastante aislada.

Aunque se parecía a Subaru en apariencia y comportamiento, los niños que lo rodeaban no se burlaban de eso, lo que Subaru pensó que era increíblemente amable de su parte, pero…

— ¡No te vuelvas así, Spica! Con solo tu hermano actuando así es suficiente. Bueno, heredaste el aspecto de mamá, entonces, tu futuro es brillante. Solo rezo para que no te atrape un hombre inútil como yo.

— No hay sustituto para ti. Mi amor es el más grande del mundo.

Subaru esbozó una sonrisa forzada ante el entusiasta sello de aprobación de Rem. El silencio cayó entre ellos por un tiempo, pero este no fue un silencio incómodo de ninguna manera. Con los rayos del sol detrás de ellos, miró con nostalgia a su hijo siendo molestado por sus amigos mientras se acurrucaba junto a su esposa, que sostenía a su hija en sus brazos, y descansó, era un momento dulce y feliz.

— … Subaru.

La abrupta llamada del nombre de Subaru lo hizo abrir los ojos. Cuando miró hacia arriba, los claros ojos azules de Rem estaban mirando a los suyos. Sus ojos húmedos aflojaron la lengua de Subaru.

— … Ha pasado un tiempo desde que me llamaste así. Ha sido “cariño” o “papá” durante años.

— …

Las palabras que Subaru habló al despertar hicieron que Rem apretara sus temblorosos labios.

Estaba mirando la cara que Rem había usado con frecuencia hace varios años, justo después de que se escaparan. Subaru lo notó incluso cuando Rem trató de ocultarlo. Después de todo, él siempre la había mirado.

Bañado por el viento, Subaru entrecerró los ojos. Había sido Rem quien lo había invitado a una excursión familiar ese día. Había adivinado que ella tenía una razón para eso. Después de todo…

— Hoy… han pasado ocho años desde ese día, ¿eh?

— … ¿Lo notaste?

— Bueno, para mí… No, para nosotros, ese fue el día en que todo cambió, ¿verdad? No es que lo haya notado o recordado, es que no puedo olvidarlo, no hay forma de que lo pueda olvidar.




Fue el día en que se sometió al destino, el día en que tiró todo por la borda y huyó con Rem.

Fue un día en que tenía la intención de renunciar a todo, pero hubo una cosa a la que no renunció.

Ese día había obtenido su amor, y el Subaru sentado allí existía gracias a eso.

— Subaru, ¿tú…?

Rem conscientemente había dejado de llamarlo por ese nombre familiar desde que habían huido a Kararagi. Sin duda, era un ritual por el cual había dejado atrás sus viejas vidas.

En todo ese tiempo, Subaru no le había pedido que divulgara la verdadera intención detrás de eso, ni Rem le había dicho a Subaru por su cuenta. En cuanto a lo que la llevó a apartarse del ritual que había seguido durante tanto tiempo, eso fue…

— … ¿Te arrepientes?

— ¿Arrepentido?

— Sí, de haberte escapado. De haberte dado por vencido. De haber tirado todo por la borda. De haberme…

— Si vas a decir ‘de haberme elegido’, voy a estar muy enojado. ¡Tomaré a Rigel y Spica y volveré a casa ahora mismo! Ah, no, dejaré a Rigel aquí.

Vio que Rigel lo estaba mirando mal, pero Subaru habló de todos modos: —Mamá y yo estamos teniendo una discusión importante —empujando las preocupaciones de su hijo a un pozo sin fondo—. Ahora mira aquí —dijo después, girándose hacia Rem mientras hablaba—. Eso es bastante pedir de repente después de ocho años, y no estoy seguro de cuántas docenas o cientos de veces decir esto va a ayudar, pero…

— Sí.

— Te amo más que todo en el mundo. Eres la única mujer para mí, y yo soy el único hombre para ti. No eres una mujer barata… un tipo como yo no podría menospreciarte considerándote un premio de consolación.

Mientras se miraban el uno al otro, la yema del dedo de Subaru le dio a la frente de Rem un golpecito. Luego se acercó a la cara de la chica sorprendida y habló.

— Es como juré ese día. Soy tuyo de principio a fin. Haré cualquier cosa por ti. Te daré cualquier cosa. Vivo solo para ti… Bueno, hoy en día tengo que agregar a nuestros hijos a eso.

Con los ojos de Rem cerrados, él arrugó la nariz y robó un beso de sus labios.

Una sonrisa apareció en Subaru solo por el toque de sus labios y por estar lo suficientemente cerca como para sentir su aliento. No importa cuántos años pasaron, su infantil picardía siempre se mantuvo igual.

— ¿No puedes dejar de preocuparte ahora?

— … Lo siento. Siempre me preocupo. Quiero decir, te amo más y más, Subaru. Aunque sigo pensando… que no podrá haber un momento más feliz que este… me vuelvo más y más feliz. Amo, me alegro y, también, me preocupo.




Las lágrimas aparecieron en los ojos de Rem. Ella sacudió la cabeza un poco, incluso mientras profesaba su propia felicidad. Después de sacudir la cabeza, tocó con su mejilla la de Subaru, permitiendo que el calor mutuo fluyera entre los dos mientras hablaba.

— Me preocupa que te vayas y ya no pueda tocarte así.

— Relájate. No me alejaré de tu lado y no me iré. Mientras me ames, nunca me alejaré de ti.

— Mi amor por ti nunca se acabará, Subaru…

— Entonces, estaremos juntos para siempre. Te amo, Rem.

Rem no sabía qué hacer con sus propios sentimientos cuando Subaru la besó de nuevo.

Congelada por la sorpresa, se hundió en su interior mientras sus lenguas ardientes se entrelazaban una vez más. Cuando sintió que su lengua se alejaba, saboreando la sensación de su saliva en sus dientes frontales, su aliento se entrecortó cuando Subaru continuó: — En primer lugar, no me hagas decir cosas estúpidas, insinuando que tal vez te acepté como premio de consolación. ¿Entonces, qué? En lugar de amar a Rigel y Spica, ¿debería tenerles lástima? Spica es la cristalización de nuestro amor, todo de acuerdo con el plan, y Rigel es el niño nacido de nuestra juventud y la locura de nuestro amor ardiente.




— … Qué tiempos aquellos cuando nació Rigel.

Cuando Subaru puso una mano sobre su cadera y le dio un sermón, Rem sonrió suavemente mientras lo miraba, recordándolo.

— Aunque necesitábamos encontrar una casa, un trabajo aquí en Kararagi y establecer una vida tranquila y estable…

— Bueno, em, oye, éramos jóvenes, así que no podíamos esperar.

— Y a pesar de que estabas cansado por el trabajo, te volviste muy enérgico por la noche, Subaru.

— Er, em, oye, cuando eres joven tienes energía de sobra, ¿verdad?




— Quedé embarazada casi al mismo tiempo que comencé a trabajar a tiempo completo, por lo que mi cabeza estaba bastante nublada en ese momento…

— A un hombre realmente no le gusta reconocer los llamados errores de su juventud…

Subaru sintió profundamente el vigoroso contraataque de Rem mientras miraba a lo lejos y murmuraba. En el otro extremo, Rigel hizo una mueca al ser tratado como el error de Subaru, pero aparentemente leyó el estado de ánimo y se abstuvo de entrometerse. No estuvo mal para un hijo suyo.

— Bueno, yo también fui feliz. Cuando me lo dijiste, al principio pensé que me estaba goteando sangre de la nariz, y, luego, cuando traté de comprobar si era un sueño o no, en realidad estaba sangrando después de que me golpeaste…

Rem también había perdido los estribos un poco, por lo que el golpe que él recibió lo hizo estrellarse contra la pared con la fuerza suficiente para que su residencia temporal se inclinara. Fue tan grave que se había resignado a experimentar una vez más el Regreso de la Muerte después de un largo paréntesis.

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