Re:Zero Kara Hajimeru Isekai Seikatsu

Volumen 9

Capítulo 5: Una Historia de Eso, y Nada Más

Parte 5

 

 

Era lógico que estaba cansado. Estaba completamente sin resistencia, sin ser capaz de dar un paso.

Se preguntó si sería un pecado si le daba a su cuerpo un pequeño descanso.




— ¡…!

Cuando sintió la leve agitación del aire contra su piel, Subaru, de alguna manera, logró mover su cabeza.

No podía ver nada. No podía escuchar nada. Pero, por alguna razón, se sentía bien.

No podía escuchar nada. En ese instante…

— ¡… Subaru!




Ahh, vaya. Al parecer, puedo escuchar algo.

El suspiro de alivio fue lo último que Subaru hizo antes de que su mente cayera en un profundo, profundo sueño.

***

 

 

 

Cuando Subaru despertó, su mente había entrado al mundo de la oscuridad una vez más.

Habiendo perdido su cuerpo, Subaru Natsuki continuó flotando sobre ese vasto y vacío espacio como nada más que una conciencia.

Como siempre, el mundo no tenía ni un suelo ni un cielo discernible.

Nada más que oscuridad se extendía ante él en un sueño efímero, uno que olvidaría una vez que despertara.

 … Te amo.

Pero ese vacío y hueco mundo de nada, había un “alguien” encantador que no podía encontrar en ningún otro lugar.

Siempre le daba a Subaru un pulso suave y adormecedor, como si estuviera lleno de alegría por un doloroso abrazo.

 … Te amo.

La oscuridad se abrió, la sombra se formó, y el “alguien” cautivador apareció, acercándose a Subaru mientras susurraba su amor.

Él no podía ver la expresión en su cara. Sin embargo, ese “alguien” estaba probablemente diciéndole palabras de amor con una cara llena de angustia.

Quería ser tocado. Quería ser anhelado. Reflexivamente, el corazón de Subaru estaba atraído.

Quería responder a su amor, repagarlo. Nunca sería capaz de repagar el amor que se había dado con nada menos que su propio amor.

Y, aun así…

— … Subaru.

Lo escuchó. Una encantadora voz de otra persona además de “alguien” lo estaba llamando.

Sus pensamientos lo entendieron. Una encantadora voz que no era de “alguien” llenando el sueño con una sombra negra estaba llamándolo al mundo de la luz blanca.

Cuando entendió esto, una luz blanca, algo que debería existir en el mundo de las sombras, nació.

 … Te amo.




— … Subaru.

Simultáneamente, las voces le dijeron eso. Él quería responder al amor de la sombra. Absolutamente tenía que responder al amor de la luz.

Se dio cuenta que su mente estaba siendo alejada de la voz de “alguien” hacia ella, cuya voz lo alcanzó desde la tierra de la luz.

La voz de “alguien” sintió pena por el estado del corazón de Subaru, porque la estaban dejando atrás.

Dos brazos hechos de sombra se estiraron, pero no alcanzaron su cuerpo incompleto. Mientras Subaru se alejaba más, escuchó la voz temblar, tristemente llamándolo como si lo anhelara una y otra vez.

 … Te amo. Te amo, te amo, te amo, te amo.

— … Subaru, por favor.

Los susurros de amor se repitieron una y otra vez, mientras que el llamado de su nombre contenía una sola plegaria.

Recuerda quién eres.

Recuerda lo que tienes que hacer.

Recuerda las palabras que debes decir, en el mundo donde perteneces.

No podía quedarse aquí.

Así que…

— La próxima vez, vendré a verte.

Con labios inexistentes, seguramente incapaces de expresar sus sentimientos, dijo su adiós a el “alguien” desapareciendo en la distancia.

Esas eran las palabras de despedida, un juramento de que se encontrarían de nuevo. Ese “alguien” dejó salir un pequeño jadeo.

Entonces la mente de Subaru fue envuelta por la luz que borró el mundo de oscuridad mientras se derretía lentamente.

 Estaré esperando.

Ese eco fue lo único que quedó cuando Subaru Natsuki fue arrancado del sueño efímero…

***

 

 

 

Su mente flotaba a través del mar llamado sueño, saliendo a la superficie llamada abrir sus ojos.

Las lágrimas de sus ojos despiertos los picaron como veneno. Su visión borrosa vio un delgado y oscilante violeta.

Su impresionante belleza estaba tan cerca que prácticamente respiraban el mismo aire, verdaderamente lo suficientemente cerca para que el aire caliente de sus labios llegara a él, poniéndolo lo suficientemente nervioso como para morir en el acto.

— ¡¿Tu cara no está un poquito cerca?!

— ¡Wah! ¡Ah, Subaru! ¡Estás despierto! Me alegro, realmente.

El violeta tan cercano resultó ser los ojos de Emilia; la realización de que su cara había estado lo suficientemente cerca para respirar sobre él despertó su mente. Cuando Subaru entró en pánico, Emilia lo miró, poniendo una mano en su pecho con una mirada de puro alivio… el ángulo era extraño.

— Emilia-tan estaba super cerca mientras dormía. Así que este sentimiento celestial detrás de mi cabeza es…

— No necesitas decirlo en voz alta. Es una almohada de regazo. No es malo para… ¿un buen sueño?

— ¿Cómo podría quejarme? No hay almohada más lujosa que esta. Es una buena recompensa por trabajar tan duro.

Subaru le mostró una sonrisa provocadora y dejó que su cabeza descansara sobre ella sin ninguna queja. Mientras lo hacía, puso en sus labios una pequeña sonrisa, mirando silenciosamente por encima de la cara sonriente de Subaru.

El ambiente había cambiado. Había cambiado de cada uno asegurándose que el otro estuviera a salvo… a intercambiar los sentimientos más allá de eso.

— Err, ¿puedo preguntarte unas cuantas cosas? Por ejemplo… Cierto, ¿Patlash está bien? Recuerdo sentir como si hubiera lamido mi cara antes de desmayarme…

— Cielos, hay muchas cosas que yo quiero preguntar también… El dragón terrestre estuvo lamiéndote por un rato después que te desmayaras, Subaru. Ella realmente, realmente hizo un escándalo cuando la gente intentó alejarte, y si Otto no hubiera hablado con ella, puede que nunca haya dejado tu lado.

— Whoa, Patlash, ¿qué tan lejos vas a llegar con esto del dragón leal? Me estoy enamorando.

Se habían conocido el uno al otro por solo dos días, pero el número de experiencias que habían soportado juntos ya era incomparable. Si Crusch le iba a dar una recompensa por ayudar a acabar con la Ballena Blanca, ya no podía concebir una además de Patlash.

— Estaba muy quemada, pero su vida no parece estar en peligro. Llevé a cabo el tratamiento inicial, pero Sir Wilhelm está haciendo que Ferris la examine ahora, así que…

— ¿Eh? ¿Ferris también llegó?

Subaru estaba tanto sorprendido como aliviado de escuchar el nombre de Ferris de los labios de Emilia. Que el mejor sanador del reino se uniera a ellos eran buenas noticias. Y el hecho de que él estuviera aquí significaba que…

— ¿Eso significa que he estado durmiendo por un buen rato?

— ¿Dos o tres horas, tal vez? No te preocupes, gracias a los espejos de conversación, Ferris y ellos fueron capaces de unirse, así que todas las personas heridas están bien.

Emilia sonrió amablemente. Uno de los espejos de conversación, originalmente propiedad del Culto de la Bruja, descansaba en su mano. Era el que Subaru había guardado para comunicarse con la fuerza de expedición que quedaba en la aldea. Lo había usado para conversar con Ferris y los demás, lo que explicaba la suave reunión.

— Así que todos se han reunido aquí, ¿huh?

— Ferris aún está tratando a las personas… Julius también. Me sorprendí. Quiero decir, nunca me hubiera imaginado a ti y a Julius juntos, Subaru.

— Tuve una razón para eso, más azul que las montañas y más alto que el mar. Explicar las circunstancias de ese tema desde el inicio sería muy largo y desordenado, sabes…

La relación con Julius que había sorprendido a Emilia era difícil de explicar con palabras. O mejor, en ese momento, incluso Subaru no sabía cómo describirla.

Si tuviera que poner sus complejas emociones en unas pocas y cortas palabras que representaban su valoración del hombre…

— Odiaré a ese tipo por siempre.

— ¿Por qué dices eso tan repentinamente?

— Estaba haciendo mi mejor esfuerzo para expresar los sentimientos que tengo por él en palabras exactas… Así que, ¿dónde están todos ahora mismo?

No queriendo seguir hablando de eso, cambió de tema—. Veamos —dijo Emilia, haciendo una pequeña sonrisa forzada ante el comportamiento de Subaru mientras hablaba—. Ferris les dijo a todos que tomaran un descanso hasta que terminara de sanar a las personas, pero ya debería estar terminando. Una vez que eso acabe, nos dirigiremos a la capital de nuevo. Hay un montón de cosas de las que tengo que hablar con Crusch, después de todo. Es todo gracias a tu trabajo duro, Subaru.

— Sí, fue totalmente duro. En serio, se sintió como un juego como el equipo visitante. Lo superé con engaños, fanfarronerías, y suponiendo bien sobre unas pequeñas cosas. ¡Solo con pensarlo me duele el estómago!

— Sí. En serio… gracias.

La sincera gratitud de Emilia hizo que Subaru, intentando esconder su rubor, no sea capaz de seguir escondiéndolo.

Pero crédito es crédito. No había punto en seguir escondiéndolo.

— Es verdad… Finalmente, he vuelto, ¿no?

Cuando miró a su alrededor, Subaru vio que él y Emilia estaban completamente solos dentro del carruaje dragón con dosel.

El área circundante no mostraba signos de personas; solo el sonido del viento rompió el silencio. Era como si fueran las únicas dos personas en todo el mundo, era como en aquel entonces.

Herido por todas partes, con la mente nublada, había despertado para encontrarlos a los dos solos.

— Siento que he estado viendo un largo sueño…

De hecho, los eventos desde su salida hasta ese momento, el bucle final, parecían irreales, casi como si hubiera estado soñando.

Eso era cuan extrema y prolongada la situación había sido. No había sido nada más que una verdadera pesadi…

— Un mal sueño… No, eso no.

— ¿Fue un buen sueño?

Emilia inclinó la cabeza un poco, y su pregunta animó a Subaru a continuar.

La pregunta hizo que Subaru cerrara sus ojos, recordando el tiempo que casi había declarado como una pesadilla.

Recordó las varias situaciones desesperadas que lo habían visitado, los lugares que quiso sacar muchas veces de su cabeza.

Su hilo de actos tontos. Su comportamiento egoísta. Su insoportable arrogancia. Cómo había cruelmente traicionado las expectativas. Como su espíritu había sido golpeado y roto por la pérdida y la desesperación. Cómo una vez fue llevado a la locura, lo suficiente para que cuando volvió a la claridad, deseó lanzar todo al viento, y cómo, al final de eso, alguien lo salvó.




No podía pretender que no había sucedido. Si no fuera por todas esas cosas, el Subaru de ese momento no existiría.

Por lo tanto, incluso si esos días habían sido como una pesadilla, infligiendo nada más que dificultades sobre él…

— … Fue uno bueno, realmente.

Ese largo, largo tiempo de pesadilla ya no existía en ningún lado, excepto dentro de Subaru.

Podía tratarlo como el pasado. Pero no podía permitirse tratarlo como un sueño.

Los trágicos resultados creados por sus propias acciones, y los horribles resultados que habían reunido, eran todos suyos.

Subaru era prisionero del poder sobrenatural del Retorno por Muerte. Tenía que usar este poder para abrir un nuevo futuro. Así que esta cruz era suya.

— … ¿Cuánto has escuchado?

— Casi nada. Julius dijo que debería escucharlo de ti.

— Ese entrometido bastardo de mierda.

¿Esta era su idea de ser considerado? Dentro de su cerebro, Subaru escupió injuria hacia el apuesto joven.

Luego Subaru suavemente se levantó del regazo de Emilia, encontrando su mirada con la suya…

… Como para continuar sus palabras donde las había dejado en ese entonces.

— Ese día, me preguntaste por qué. ¿Por qué vine a salvarte? ¿Por qué me esforzaba tanto por ti con esto y lo otro? Por qué, preguntaste.

— Sí, pregunté eso. Y también, por qué decías que te había salvado… Nunca hice algo como eso. No lo he hecho para nada. Solo has sido tú salvándome a mí… No te he dado nada. Y debido a eso, terminas herido por mi bien…

— Nah, en ese entonces, yo estaba más que equivocado…

Una parte de él no podía descartarse a sí mismo como simplemente más que equivocado.

No era que estuviera equivocado. En ese momento, pensando en sí mismo solo en términos de tontería y fragilidad, el ser humano llamado Subaru Natsuki había creído sinceramente esas palabras.

Había estado empujando sus engreídas emociones en ella, y quería que ella solo las aceptara.

Subaru sabía de un hombre que había afirmado en voz alta tal amor egoísta en sus últimos momentos, ya que fue el propio Subaru quien lo había visto mientras conducía al hombre a su desaparición.

Hablando apropiadamente, la vista del Demonio de la Espada ofreciendo prueba de su amor había sido quemada en fuego en sus ojos.




— En ese momento, solo estaba pensando sobre mí. Acepto eso. Decía que era por tu bien, pero solo estaba borracho con la idea de “estoy haciendo esto por ti.” Puse en mi propia cabeza que, si actuaba solo con eso en mente, me aceptarías.

— Subaru…

— Lo siento. Te estaba utilizando, y ahogándome en mi propia felicidad. Todo lo que dijiste en ese entonces era verdad. Estaba equivocado… pero no estaba equivocado en todo.

Reconoció que había usado a Emilia para su propio beneficio. Pero había una cosa que no admitiría.

— Quiero ayudarte. Quiero estar ahí para ti. Eso es en serio, eso es verdad, no una mentira.

— … Sí, lo sé.

Emilia asintió ante las palabras de Subaru. Luego sus ojos violetas vacilaron mucho, y parpadeando una vez, miró directamente a Subaru.

Y entonces…

— … Subaru, ¿por qué me ayudas?

Esas eran las palabras que había dicho antes. Era una pregunta que había hecho hace varias horas.




Entonces, como antes, las palabras fueron hechas en busca de una respuesta. Subaru solo tenía una sola que dar.

— Quiero estar ahí para ti, porque te amo, Emilia.

Subaru miró a Emilia directamente a los ojos y declaró eso claramente.

Al final, el resumen de la base de las acciones de Subaru era excesivamente simple.

Querer estar ahí para ella, pararse a su lado, darle su ayuda, ver su sonrisa, caminar a su lado, vivir con ella de ahora en adelante.

Hasta la última parte era porque amaba a Emilia con todo su cuerpo y alma, desde la coronilla hasta las puntas de las uñas de los pies.

Por eso, incluso a riesgo de muerte, y de hecho numerosas muertes, sin importar cuán herido u odiado o angustiado pudiera estar, incluso si tuviera que arrastrarse para hacerlo, volvería.

¿Cuántas oportunidades había perdido, solo con una respuesta tardía?

Estaba verdaderamente sorprendido del alcance de su propia estupidez.

— …

Escuchando la respuesta de Subaru, Emilia optó por cerrar sus labios y quedarse en silencio.

Pero ese silencio no duró mucho. Su compostura abruptamente se desmoronó; ella mordió sus labios cerrados, y sus abiertos ojos violetas empezaron a humedecerse.

Era la mirada de una chica que está a punto de empezar a llorar en cualquier momento, una chica que no sabía cómo llorar.

— Soy… soy… una medio-elfo…

— Lo sé.

Emilia negó seriamente con la cabeza, respondiendo con voz temblorosa y vacilante.

— Soy una medio-elfo, con cabello plateado… Soy odiada por todo tipo de persona porque me parezco a la Bruja, me odian. Realmente, realmente me odian.

— Me he dado cuenta. Lo sé. Y esos tipos están ciegos.

Juzgar solo por las apariencias, y encima de eso, basar todo en el parecido con un archi criminal del pasado distante era ridículo. ¿Cómo alguien que no sabía nada sobre la verdadera naturaleza de Emilia tenía derecho a odiarla?

— Casi no tengo experiencia interactuando con las personas, y no tengo amigos. No tengo sentido común, y soy ignorante de cómo el mundo funciona. Es por eso que digo cosas raras de vez en cuando… y debido a mi pacto con Puck, mi peinado prácticamente cambia todos los días, y mi razón para querer ser la reina es… realmente, realmente egoísta…

Ella alineó sus deficiencias una tras otra, incluso incluyendo cosas que no necesitaba mencionar, ofreciendo un vistazo a sus vulnerabilidades más profundas. Sin embargo, esa timidez, esa fragilidad, esa falta de confianza, en ese momento, Subaru pensó que todo era encantador.




Por lo tanto, Subaru suavemente movió su cabeza de lado a lado.

— Emilia, lo que sea que te digan, lo que sea que pienses de ti mismo, te amo. Realmente te quiero. Te super amo. Quiero estar contigo siempre. Quiero tomar tu mano, para siempre.

— Ah…

— Si me dices diez cosas que odias sobre ti misma, te diré doce que amo sobre ti.

Cuando Emilia parecía tratar de retroceder en sí misma, Subaru no la dejaba escapar, manteniendo sus ojos pegados a ella mientras decía cómo se sentía realmente.




Emilia cerró sus pequeños labios, mirando a Subaru, y mientras seguía mirando, las lágrimas brotaron de sus ojos. Cuando crecieron hasta el punto de desbordarse, ella parpadeó, dejando caer las gotas, trazando caminos por sus mejillas blancas.

— Esa es la forma especial en la que quiero tratarte.

— … Esta es la primera vez desde que nací que he estado tan feliz de ser tratada especialmente.

Él estiró su mano, suavemente reprimiendo el flujo de lágrimas. Con la mano de Subaru tocando su mejilla, Emilia puso su mano sobre ella, y la calidez corporal intercambiada entre los dos se sintió intensamente caliente.

— ¿Por qué… doce?

— Porque cien por ciento no es suficiente para expresar cómo me siento.

Cuando Subaru se rio, con la cara llena de una amplia sonrisa, Emilia respondió con una sonrisa llorosa. Su rostro era deslumbrante, como si cada lágrima que cayera fuera un diamante. Subaru se sintió tan satisfecho al ver solo una sonrisa encantadora que tuvo que reírse de sí mismo, por lo fácil que estaba contento.

Y así, ellos sonrieron juntos, mientras Emilia sobaba su mejilla contra la mano de Subaru.

— Estoy muy feliz. Realmente feliz. Nunca pensé que llegaría el día en que alguien me dijera que me amaba.

En los días hasta ese punto, especial había significado algo completamente diferente para Emilia. Es por eso que ella estaba extremadamente asustada de recibir un tratamiento especial de cualquiera. Subaru sabía cómo se sentía acerca de eso, pero le había dado un tratamiento especial a pesar de todo.

Incluso si no fuera de nadie más, incluso si solo fuera Subaru en todo el mundo, la forma en que la trataba realmente era… especial.

— ¿Realmente está bien? Que yo… que alguien como yo sea tan feliz, que tenga sentimientos tan felices, se siente como si me consintieran…

— Está absolutamente bien. Consintámonos. Sin importar que feliz seas, no molesta a nadie más, y siempre puedes dar un poco del exceso a los demás.

Es por eso que…

— Puedes tomarte tu tiempo, Emilia. Lentamente, suavemente, tómate tu tiempo enamorándote de mí. Después de todo, estaré caminando justo a tu lado, haciendo mi mejor esfuerzo para debilitar tus rodillas.

— ¡…!

— Eep —dijo Emilia, haciendo un pequeño sonido con su garganta. Ella procedió a sonrojarse, bajando sus ojos. Luego, ella puso una mano en su pecho, mirando silenciosamente a Subaru mientras él le sonreía. Y entonces…

— Gracias, Subaru. Por ayudarme.

… Emilia sonrió amablemente mientras le decía esas palabras a Subaru. Esas eran las palabras que había dicho una vez.

Dándose cuenta de ese hecho, Subaru rio. Emilia, dándose cuenta de lo mismo, rio también. Se rio y rio, y de la nada, lágrimas empezaron a brotar de las esquinas de sus ojos. Subaru estiró su brazo hacia el largo y hermoso cabello plateado de Emilia, acariciándolo suavemente como si lo peinara. Se quedó al lado de la adorable chica mientras ella continuaba llorando suavemente.

Re Zero Kara Hajimeru Isekai Volumen 9 Capítulo 5 Parte 5 Novela Ligera

Bajo el cielo del anochecer que se acercaba, un chico de otro mundo y una medio-demonio de pelo plateado se acercaron el uno al otro, compartiendo sus sentimientos mutuos.

Hubo repetidas tribulaciones y desesperación durante un muy largo tiempo.




Habiendo superado estos, finalmente consiguieron un espacio quieto y tranquilo para ellos solos.

Esta es una historia sobre conseguir ese tiempo, y nada más.

Esta es una historia de oportunidades perdidas, continuar por caminos diferentes, quedarse perdido, y nada más.

Todo había sucedido para que un solo chico inseguro pudiera compartir sus sentimientos a una sola chica insegura.

Esta es una historia de esforzarse por hacer exactamente eso. … y nada más.

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