Re:Zero Kara Hajimeru Isekai Seikatsu

Volumen 9

Capítulo 3: El Autoproclamado Cababallero y el “Más Amable de los Caballeros”

Parte 1

 

 

— Que la gracia de los espíritus esté contigo.

Subiendo al carruaje dragón para la evacuación, aquellas fueron las palabras de plegaria que Emilia dejó a la fuerza de expedición en su salida de la Villa Earlham. Para Subaru, esa gracia era tan poderosa como cualquier bendición.




Con solo las mejores intenciones, Emilia fue engañada a través de una actuación exagerada por su propio bien y fue envida lejos de la Villa Earlham junto con los aldeanos mismos. El tiempo continuó.

Fue también después de que Subaru usara al completo el uso de Retorno por Muerte para capturar a Kety, el dedo del Culto de la Bruja acechando entre los comerciantes ambulantes.

Subaru miró la horda de carruajes dragón salir mientras sus ojos cambiaron a la formación de los caballeros que los acompañaban. Diez caballeros habían sido seleccionados entre la fuerza de expedición para escoltar a los carruajes de evacuación. La probabilidad de que el Culto de la Bruja detectara la evacuación era baja, pero ellos enviaron un destacamento solo por si acaso.

Los carruajes dragón tenían dos destinos: la capital real y el Santuario. Subaru no sabía nada del último excepto por el nombre, pero el hecho de que Ram haya dado su sello de aprobación era prueba suficiente de que era seguro. Su seguridad estaba sin duda mucho más asegurada que la de Subaru y los otros enfrentándose a la batalla decisiva con el Culto de la Bruja.

Después de todo, el mayor poder de combate de la fuerza de expedición estaba escoltando a Emilia y a los otros.




— Señor Subaru, ruego por su fortuna en la batalla.

— Cuídate, Wilhelm —dijo Subaru después de que Wilhelm saliera por la parte trasera del destacamento desde lo alto de su dragón terrestre. Enfrentarse a la batalla por venir sin Wilhelm era parecido a lanzar un dado. Sin embargo, en lo que respecta a la inminente batalla decisiva con Petelgeuse, la presencia del Demonio de la Espada no era un elemento indispensable para derrotar al loco. Por esa razón, completamente consciente de la arriesgada petición, Subaru había insistido en confiar la defensa de Emilia y los otros evacuados a Wilhem, el cual había estado de acuerdo.

— Bueno, Petra y los otros saltaron ante la oportunidad de cuidar de Emilia…

Los niños habían aceptado alegremente que Emilia abordara su carruaje, justo como Subaru pidió. Los niños habían llevado a Emilia de la mano, aliviándola de que ellos no la rechazaran. Recordando esa escena, profundos sentimientos de calidez se prendieron en el pecho de Subaru, y al mismo tiempo, punzadas de culpa.

— Usando sentimientos para engañar a Emilia para que vaya con la situación y escape… Me vuelvo en un buen villano, jugando con el corazón de las personas de esa manera. Esas cosas acerca de mí de no leer atmósferas o corazones humanos parecen una mentira ahora.

Haciendo una mueca de auto burla, Subaru se rascó fuertemente su cabeza.

Era demasiado fácil descartar que la engañara porque quería su seguridad. Incluso así, era un hecho que la había tranquilizado. Además, pedirle que maneje con los niños había sido una calculación por sí mismo.

— Incluso si una mentira es expuesta, siempre que alguien detenga a Emilia…

La amable Emilia probablemente no podría sacudir sus manos de las personas preocupadas por ella desde el fondo de sus corazones. Por ello, Subaru había creado intencionalmente una situación donde los niños crearían un vínculo con Emilia.

— Ella me mirará mal si esa parte alguna vez sale a la luz, así que lo mantendré como un secreto de por vida…

Puck también había aceptado que era mejor de esa manera. El espíritu, su compañero actor cooperando con la actuación, o más bien dicho, conspirador, no dejaría el lado de Emilia.

La seguridad de Emilia estaba asegurada como nunca antes, al menos, él quería creer eso.

— Parece que los tipos de la villa y la chica medio-demonio ya se fueron. Parece que lo hiciste muy bien, ¿huh?

Mientras Subaru recolectaba sus pensamientos, escuchó mucho dialecto Kararagi ser lanzado a él desde atrás. Cuando miró detrás, vio a Ricardo acercándose, cargando una gran hacha con él. Subaru miró a la cara de perro del hombre-perro y habló.

— ¡Para de llamar a mi linda Emilia un medio-demonio, tú medio chucho!

— ¡Ohh! ¡Ser llamado medio chucho es sorprendentemente humillante! ¡Tendré que recordar eso!

Soltó una carcajada sarcástica y cordial, y su tolerancia drenó la amargura de la sonrisa forzada de Subaru. Sin embargo, las mejillas de Subaru pronto se tensaron nuevamente cuando caminó junto a Ricardo y se volvió hacia el bosque.

— Entonces, ¿cómo te fue? ¿Has hecho el trabajo como te pedí?

— Oye, nos separamos para golpearlos por sorpresa en lugares donde nunca esperaban ser atacados, ¿verdad? Si lo arruinara, abandonaría mi reputación. Hasta la última parte fue genial. ¡Les pateamos el culo por todo el mapa!

Ricardo le mostró amablemente que la sangre todavía estaba pegada a su gran hacha, acariciando el mapa de su cadera con la palma de su mano.

— Lo que significa que teníamos razón, los lugares marcados en ese mapa eran donde estaban sus escondites.

— Eso es lo que consiguen por ser tan metódicos con su planeamiento. Hiciste bien, bro.

Ricardo mostró sus colmillos. El propietario original del mapa en su cadera era, de hecho, Kety, el Cultista de la Bruja. Gracias a su captura según el esquema de Subaru, obtuvieron tanto su espejo de conversación como su mapa. El mapa contenía un diseño muy detallado del dominio Mathers, y diez lugares habían sido marcados en él.

Los marcadores probablemente eran para los escondites del Culto de la Bruja, y para asegurarse, Subaru había enviado a Ricardo y compañía al marcador más cercano en el mapa. Los resultados aparentemente habían sido los esperados.

Como para probar que la información era correcta, los miembros de los Colmillos de Hierro saltaron del bosque en sus ligers, galopando alegremente alrededor de la plaza del pueblo y, aparentemente, ilesos.

— ¡Yahoo! ¡Los matamos a todos!

— ¡Onee-chan, no digas cosas tan malvadas! ¡Tomamos cautivos adecuadamente!

Las bromas sonrientes entre los hermanos, que olían a sangre, hicieron que Subaru se palmeara el pecho con alivio. Estaba contento con la victoria, pero también con que nadie se había perdido en el proceso. No importa cuán altas sean las probabilidades de victoria, el que enviaba gente a la batalla siempre tenía motivos para preocuparse. Probablemente esas razones se habían minimizado en gran medida debido a ese mapa.

— Y además de eso… la suerte realmente está cayendo en tu lado, bro.

— ¿…? ¿Qué quieres decir con…?

— El escondite que elegiste para golpear tenía esto.

Cuando Subaru ladeó la cabeza, Ricardo sacó algo de la tela atada a su cintura y lo arrojó hacia Subaru. Subaru lo atrapó de inmediato, y sus ojos se abrieron ante la sensación de luz en su palma.

Esto era un espejo, de hecho, la viva imagen de uno que había visto muy recientemente.




— Un espejo de conversación… ¡y esto tiene que estar en el otro extremo del que tenía Kety!

— De acuerdo a nuestra información, el Cultista de la Bruja que capturamos estaba comunicándose por un espejo. Ahora que conseguimos esto de aquellos que acabamos de exterminar, ellos no le dirán nada a los otros Cultistas de la Bruja… Muy conveniente, destruir su red de comunicación de esa forma. ¡No puedes pedir más de un comienzo prometedor!

Cuando los ojos de Subaru se abrieron de par en par ante los resultados más allá de sus esperanzas más salvajes, Ricardo abrió las fauces con una gran risa.

Si su deducción era un hecho, ciertamente habían ganado aún más ventaja sobre el Culto de la Bruja. Pero después de que la sensación de que todo iba bien había sido seguido por su sabor a amargura la última vez…

— …

— Hey bro. No te ves muy feliz.

— ¿… Nadie escapó del escondite que atacaron? Si incluso uno escapó, todo es por nada.

— ¿Para qué crees que es esta nariz afilada mía? Por supuesto no. Sólo…

Ricardo golpeó fuertemente su pecho, pero de repente bajó torpemente el tono de su voz.

— Estoy seguro de que nadie se escapó, pero es un problema si hay otros espejos.

— ¡Lo sabía! ¿Qué? ¡¿Qué era?! Algún tipo de error fatal… Hay un problema que va a destruir toda la base de la operación, ¿no es así? ¡Mierda! ¡¡Sabía que las cosas iban demasiado bien!!

— Oye, oye, ¿qué pasa con las fantasías de daño? ¡No puedes ser un general y estar tan preocupado de esa forma! Además, no hay garantía de que algo malo haya sucedido, ¡así que deja de asumir!

Cuando un pálido Subaru se aferró a él, Ricardo replicó con una cara demasiado intimidante. Luego, el hombre-perro envolvió un brazo alrededor de la cabeza de Subaru, eligiendo sus palabras para rectificar la obstinada paranoia de este último.

— Mira ahí, ¿ves? No es que haya pasado nada malo. Solo que no podemos celebrar hasta que el Culto de la Bruja sea aplastado… Ahh, de todos modos, ver es más rápido que hablar. ¡Oye, trae a ese tipo de antes!

Mientras Subaru hacía una mueca, con su cabeza aún en el agarre de Ricardo, Ricardo indicó a sus hombres traer algo. Cuando Subaru vio lo que cargaban, su expresión cambió primero a preocupación, luego a incredulidad.

Encima de un liger, un solo hombre estaba siendo llevado, con su cuerpo completo amarrado con una cuerda.

— ¡¡~~!!

Cuando la persona notó a Subaru y a Ricardo, dejó salir un gemido ahogado. Quizás era una objeción sobre la impropiedad de su tratamiento, o quizás, una petición por salvar su vida.

— Lo encontramos en medio del grupo de Culto de la Bruja. Creo que fue capturado por ellos por mala suerte, pero… Hey, ¿qué pasa contigo?

A mitad de su explicación, Ricardo encontró extraño que los ojos de Subaru estuvieran clavados en la persona amarrada. Pero esta era sin duda la reacción natural a tener para él.

Después de todo, el hombre atado retorciéndose no era otro que…

— Pfft.

Incapaz de contenerse a sí mismo, Subaru dejó salir un pequeño sonido. Él señaló al joven amarrado de manos, pies, e incluso torso, y empezó a reírse.

— ¡Así que fuiste capturado! ¡Pensé que nunca vería tu cara por aquí, Otto!

Y así, Subaru gritó el apellido de la última persona del elenco de personajes, al cual el exceso de desgracia le había denegado hasta ahora el escenario.

***

 

 

 

Después de dejar salir unas cuantas risas frente a él, Subaru liberó a Otto de sus ataduras.

— Aunque no… estoy particularmente inclinado a simplemente decir “Muchas gracias por ayudarme…”

— Hey, ¿esa es la forma como le hablas al grupo qué salvó tu vida? No quieres que rumores malos se extiendan, ¿no es así?

— ¡¿Qué tipo de villano eres?! ¡Qué persona! ¡Oh, bien, muchísimas gracias! ¡Gracias a ti mi vida ha sido perdonada! ¡Aunque no es que vivir traiga gran comodidad, maldita sea todo!

A media desesperación, Otto dijo sus palabras de agradecimiento a Subaru, quien se estaba burlando de él con conocimiento completo de sus circunstancias. Otto había sido descubierto cuando Ricardo y compañía atacaron la fortaleza del Culto de la Bruja. Aparentemente había estado fijado en una cruz en una cueva en las montañas, y había sido rescatado al borde de convertirse en un sacrificio humano.

Re Zero Kara Hajimeru Isekai Volumen 9 Capítulo 3 Parte 1 Novela Ligera

 

— Bueno, no podemos descartar la posibilidad que él es un Cultista de la Bruja, así que deberíamos volver a atarlo por ahora…

— Lo estamos guardando, casi como, “mantengámoslo cerca solo en caso”. ¿Es bueno tener un sacrificio humano cuando necesitas uno?

— ¡¿Qué tipo de valoración es esa para alguien que acabas de conocer?! ¡No te he hecho nada, ¿sabes?!

Con la cara roja y amarrado, Otto movió sus extremidades alrededor y gimió ante las extremadamente duras palabras de Subaru.

— Bueno, dejando eso de lado —dijo Subaru, dejando de lado la frustración de Otto—. Entonces, ¿cómo es qué terminaste capturado? Si hay algo detrás de eso, adelante, cuéntanos.




— Eso es, ah… algo que verdaderamente no deseo divulgar por razones de conveniencia personal.

— Si no quieres decirlo, está bien. Por cierto, cambiando de tema, gran parte de los mercaderes ambulantes reunidos en este territorio ahora mismo se están dirigiendo hacia la mansión del Marques Mathers por un poco de dinero.

— ¡Aunque eso no es cambiar de tema! ¡Escuché eso así que lo sé, ¿sabes?! ¡Ahh, es cierto! ¡Soy el tonto que saltó a la charla fortuita de ganancias, primero en la línea cargando por este camino traicionero y capturado a través de su propia mala suerte! ¡Adelante, ríete!

— Es así… Me alegro de que estés bien, entonces. Tch, me estás haciendo llorar…

— ¡¿Qué pasa con esas lágrimas vacías?! ¡¡¿No es suficiente para ti entender una explicación de historia sospechosa?!!

Subaru se compadeció de Otto y su melancólica y enérgica confesión, calurosamente al verlo lamentándose de la inhumanidad de todo. Aparentemente, su naturaleza mercantil lo había estimulado a realizar acciones bastante impulsivas. Subaru se sintió aliviado de que la impresión que había recibido de sus encuentros anteriores no hubiera cambiado en absoluto.




El comportamiento travieso de Subaru llevó a Otto a soltar un suspiro de abatimiento desenfrenado.

— Dios… qué persona, después de agradecerle por salvarme la vida y todo…

— ¿Qu…? Te salvé la vida, ¿simplemente no quieres que te lo frote en la cara? ¡Me debes una!




— Para ser sincero, siento que esta “una” es una deuda particularmente grande, ¡así que siento pocas ganas de reconocerla!

La cara de Otto frunció el ceño cuando Subaru levantó el dedo índice y declaró que estaba en deuda. Después, Subaru sonrió cuando Otto siguió repitiendo: “Deuda, deuda…” mientras lo asimilaba con una mirada más agria.

Sin embargo, al mismo tiempo, sus acciones establecieron a Subaru que no había nada sospechoso en él, aliviando la necesidad de una prudencia adicional.




— …

Fue igual para Ricardo, en guardia mientras observaba a los dos conversando desde un lado.

El mero hecho de haber sido traído de una fortaleza enemiga hizo que la posición de Otto fuera delicada al extremo. Teniendo en cuenta que Kety, posicionado como líder de los comerciantes ambulantes, era un espía, Subaru no pudo evitar darle a Otto, que se había llevado bien con Kety durante las visitas anteriores, el más estricto escrutinio.

Después de todo, confiar descuidadamente en él solo para ser traicionado haría que los esfuerzos de Subaru para salir con todos fuera por nada…

— … Cielos, me he convertido en un tipo bastante desagradable.

— ¿Qué estás diciendo?

— Estoy diciendo que me alegro de que estés bien. Hey, Mimi, eso es genial, ¿huh?

— ¿Mm? ¡Ah, okay! ¡Estoy feliz y súper emocionada de que estés bien, señor a punto de llorar!




Cuando Subaru llevó la conversación a Mimi, ella divulgó las circunstancias del rescate de Otto. Después de que Mimi expresó la verdad, ladeó la cabeza y dijo—: ¿No es así? —Mientras Otto colapsaba en ese mismo momento.

— Ahh, por supuesto que estarías a punto de llorar. No te preocupes, no le diré a nadie. Esto es entre tú, yo, Mimi, Ricardo, y después de eso, los Colmillos de Hierro y todos en la fuerza de expedición…

— ¿Eso no lo convierte en un secreto abierto…?

— De todas formas, no hay que preocuparse de que el Culto de la Bruja ataque la villa, así que puedes descansar aquí. También, mis condolencias sobre que casi lloras, y mis condolencias acerca de la charla del dinero también.

— ¿Tus condolencias…? ¡Espera, ¿no te estás refiriendo a…?!

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