Re:Zero Kara Hajimeru Isekai Seikatsu

Volumen 8

Capítulo 3: El Significado De Haber Vuelto

Parte 1

 

 

El retorno de Subaru y compañía con los cuerpos de sus compañeros fue un gran impacto para aquellos que se habían quedado en el campamento.

Afortunadamente, nada le había pasado al campamento, pero los reportes del combate y pérdidas en el bosque extendió tristeza entre los rostros de los que esperaban en reserva.




Todos compartían la decepción de no haber podido participar en la batalla. Al igual que los demás, ellos también renovaron sus votos de apoyo hacia Subaru.

Y, habiéndose reunido con aliados adicionales, empezaron a discutir el siguiente plan de acción.
Sin embargo, los nuevos problemas y obstáculos que habían salido a la superficie eran todos difíciles de traspasar. La existencia del Arzobispo de la Pereza continuaba parándose delante de la fuerza de expedición como un pared alta impidiendo su progreso.

— Primero, mi reporte después de examinar los cuerpos de la segunda Pereza: Como pueden ver, el cuerpo es algo diferente al de los otros Cultistas de la Bruja. Hay rastros de un extraño ritual.

El primero en ofrecer información fue Ferris, una vez que su examinación del cuerpo de la loca fue completada. La palabra ritual hizo que Subaru hiciera una mueca.

— ¿Quieres decir que hay alguien más además de los Cultistas de la Bruja incrustando cristales mágicos en sí mismos para suicidarse?

— Exactamente. La fusión fue difícil de ver, pero cuando comparé una corazonada, se volvió tan claro como el día… Creo que los cultistas que se parecen a Pereza tienen la misma preparación.

— ¿Así que esta preparación es un activador para eso de la autoridad?

— No se tanto. Pero cuando pienso en algunos cultistas teniendo un tratamiento especial, me hace sospechar que tiene que ver con el extraño poder que los Arzobispos de los Siete Pecados controlan.

La información que está sugiriendo que había múltiples perezas ya había sido compartido con la fuerza de expedición. Dada la examinación de Ferris hasta la fecha, la posibilidad era aún mayor.

— Si es así, el problema es ¿cuántas Perezas, además de estos dos, hay, huh?

— Ha habido dos hasta la fecha, pero considerando lo que tomó para acabar con ellos, la situación es extremadamente peligrosa. En el peor de los casos, debemos asumir de antemano que es posible que todos los individuos conocidos como dedos son Perezas.

— … Ese salto es demasiado, ¿no? Si todos ellos pudieran usar la autoridad, ellos la usarían para devolvernos el golpe, ¿verdad? Pero ninguno ha hecho eso.

— Sería así si los individuos conocidos como dedos fueran como un grupo bajo el mando del arzobispo.

La respuesta de Julius realmente no respondió la pregunta de Subaru.

Pero Ferris y Ricardo registraron un acuerdo en sus rostros.

— Ya veo, ya veo. En otras palabras, creo que Julius quiere decir que los dedos son como la mano derecha y la mano izquierda del arzobispo.

— ¿…? ¿No son las manos derecha e izquierda ambas partes del mismo cuerpo?

— Eso no, más en un sentido de tu confidente o el hombre que es tu mano derecha. ¿No fuiste tú el que supuso que los dedos pertenecían al Culto de la Bruja para empezar, Subaru?

— ¡Ah…!

Después de todo eso, Subaru finalmente entendió lo que los tres estaban diciendo. Subaru había visto varias situaciones donde Petelgeuse se había referido a sus subordinados como dedos, pero tenía que suponer mucho sobre los detalles. De hecho, Subaru había pensado que el término dedos era lo que Petelgeuse usaba para referirse a los grupos bajo su comando.

Pero y sí, en lugar de eso, ¿dedos era el nombre usado por varios cultistas, y la misma autoridad de Petelgeuse residía en cada uno de ellos?

— Entonces, ¿eso quiere decir que Petelgeuse es solo una Pereza constituida por el número de dedos?




— Si hay un máximo de diez, y en cada base hay solo una Pereza asignada a ella, eso explicaría por qué hemos sido tan afortunados en no darles una oportunidad de golpear de vuelta. Sin embargo, eso es ser optimista.

— Eso significa que quedan tres bases restantes, y tres dedos también… así que debemos asumir que hay 3 más de ellos.

Uno debería hipotetizar el peor de los casos en cualquier situación. Descartar casualmente la amenaza planteada por el enemigo tuvo un precio muy alto. Subaru había pagado la tarifa de matrícula pesada para esa lección muchas veces.

Y dada la posibilidad del peor de los casos, podrían formular una hipótesis en la actualidad.

— … Lo antes posible, quiero comenzar a evacuar la mansión y la gente de la aldea.

— … Para ser sincero, estaba pensando que, si no lo proponías, lo haría yo mismo. —Acordó Julius, cerrando un ojo.

— Ahora que no estamos seguros de haber eliminado la amenaza de Pereza, nuestra mayor preocupación debería ser su futuro objetivo: hacer daño a Lady Emilia y a los aldeanos, imagino.

— Quedan menos de la mitad de ellos ahora, por lo que deberíamos asumir que saben que estamos tras ellos. Siendo ese el caso, es posible que intenten llevarse a personas con ellos a la tumba.

Con Julius y Ricardo de acuerdo, Subaru asintió también, su preocupación evidente en las arrugas de su frente. No había duda de que el Culto de la Bruja estaba al tanto de la fuerza de expedición. La incursión anterior lo había establecido lo suficientemente bien.

— La segunda Pereza nos estaba esperando. Nos notaron en algún momento. Está bien que estemos expuestos en este punto, pero es malo si nuestro objetivo está expuesto.

A nivel de combate, dolía perder cualquier ventaja, pero el mayor problema de la fuerza de expedición era lograr su objetivo de rescatar a Emilia y a los demás. El Culto de la Bruja no debería haber sabido todavía por qué Subaru y compañía habían entrado en el territorio Mathers.

Si el Culto sabía que ambos bandos buscaban la mansión y la aldea, seguramente ambos se convertirían en campos de batalla.

— En este momento, el Culto de la Bruja no se ha dado cuenta de que la llanura todavía está abierta. Si podemos conseguir que Emilia y todos los demás estén en carruajes de dragones, deberían poder hacer un escape limpio.

— Si Lady Emilia y los demás escapan, podemos concentrarnos en subyugar al Culto de la Bruja sin preocuparnos por el futuro. Es realmente difícil luchar con un punto débil como ese en tus hombros, meow. Especialmente para Ferris y Subaru.

— Duele escuchar eso… pero es así.

Habiendo recibido la seca aprobación de Ferris, Subaru preguntó por cualquier objeción a su plan. Afortunadamente, con el tiempo siendo tan preciado, ninguna objeción fue levantada, así que Subaru golpeó su rodilla e hizo su llamado.

— Gracias, son de mucha ayuda. Llevaremos a los comerciantes ambulantes con nosotros e iremos al pueblo. Sin dejarme atrás, ¿está bien?

— Desde ahora, no tenemos forma de decir cuando las Perezas restantes puedan atacar. Tus ojos son irremplazables, ¿entiendes?

Con el asentimiento indirecto de Julius, se estableció el plan de la fuerza de expedición.

— Ohh. Entonces finalmente nos estás llamando. Es un alivio conseguir algo de trabajo.

Al final resultó que, los comerciantes ambulantes estaban inesperadamente ansiosos cuando finalmente recibieron la orden de moverse. Sentarse y esperar les parecía mal.

Todo sobre el Culto de la Bruja estaba, como siempre, envuelto en misterio. Pero con los contratiempos actuales, no había otra opción que confiar en su capacidad de acarreo para cumplir el objetivo retrasado de Subaru.

— Lamento haberte hecho esperar también, Patlash… Oye, no te enfades, cielos.

— …

Patlash, dejada atrás en el campamento mientras Subaru caminaba por el bosque sin ella, estaba bastante molesta con Subaru. El dragón terrestre negro volvió su cara aguda y refinada a un lado, completamente de mal humor cuando Subaru la llamó.




— Er, quiero decir, ¿era el medio de un bosque? Si tropezabas y te rompías una pierna, no volverías, ¿sabes?

— Esta raza de dragón terrestre, conocida como la raza Diana, es la raza más alta de todos los dragones terrestres. Hay dragones específicos para climas desérticos o árticos, pero la excelente raza Diana puede manejar cualquier terreno.

— ¿Eh? ¿Cualquier terreno, qué, te refieres a bosques, también?




— Bosques, desiertos, riberas o glaciares.

La alta valoración de Wilhelm dejó a Subaru asombrado. Había elegido el dragón terrestre basándose en su primera impresión, pero aparentemente, ella sobresalió más de lo que él había imaginado. Quizás eso debería haber sido obvio dada la inteligencia y habilidad de Patlash.

— Después de todo, se necesita una casa noble muy decente para comprar una chica como ella, meow.

— ¡Hey, detente! ¡No hables acerca del precio! ¡Se va a pegar en mi cabeza!

Ferris sonrió mientras Subaru levantaba su voz, sintiéndose casi asustado de subirse al dragón. Pero Subaru pensó que esa sonrisa era más triste de la del Ferris de siempre.

Subaru, en gran medida capaz de comprender la razón, se paró al lado del dragón terrestre y bajo su voz.

— Lo siento, haciéndote actuar consideradamente conmigo de esta manera.

— ¿Qué pasa tan de repente? ¿Comiste algo en mal estado? ¿Debería curarte?

— No lo pases de largo. Tú mismo lo dijiste. No soy el único que no quiere que nadie muera.

— …

Ferris se quedó en silencio con una mirada culpable. Subaru había aparentemente dado en el centro.

Subaru no era el único que se sentía profundamente responsable por la muerte de sus aliados. Tal vez la angustia mental era mucho más fuerte para alguien con los medios directos para salvar a otros tales como Ferris.

Aunque Subaru pensó que Ferris era fuerte por mantener eso dentro suyo y no dejarlo salir a la superficie.

— Tal vez que yo diga esto no tiene mucho valor, pero… tenerte aquí es una gran ayuda. En serio.

— Oh, detente. Sé mejor que nadie que tan inútil he sido. He dejado morir a once personas, y no pude detener a los enemigos de matarse a sí mismos… Soy pura habla.

— Pero salvaste a uno. Él no murió, gracias a ti.

Mientras Ferris se reprendía a sí mismo, Subaru señaló a la víctima que dormía en la parte trasera de un carruaje de dragones. Su resistencia se había agotado y no había recuperado la conciencia. Pero él estaba en una condición estable. Ese fue el logro de Ferris.

Subaru sabía lo difícil que era salvar incluso a una sola persona.

— Eres más importante de lo que crees. No, en serio, lo digo totalmente en serio.

— ¿… Qu…? ¿Estás intentando seducir al lindo Ferris? ¿Viniendo a mi lado de la valla?

— ¡No lo estoy, y tampoco te estoy seduciendo! ¡Estoy intentando ser serio aquí!

Subaru sabía muy bien que no era apto para el papel, pero el contraataque, más duro de lo que había esperado, lo dejó tambaleándose. Sin embargo, los labios de Ferris inmediatamente se relajaron mientras exhalaba profundamente.

— Si lo dijiste seriamente, lo tomaré seriamente. No te preocupes, no estoy cuestionando mi propósito en la vida. Crucé ese puente hace mucho, mucho tiempo, meow.— ¿E-En serio?

— Solo que, bueno, ¿puede que me haga sentir un poco mejor? Se sienten como palabras que he oído antes, así que me siento aliviado, solo un poquito…




Ferris miró de reojo a Subaru, mostrando burlonamente con sus dedos lo pequeño que era ese alivio. A partir de esa reacción, Subaru sintió que había contribuido una pequeña parte a animar a Ferris, lo que también lo dejó aliviado.

— Entonces, este es un buen momento, así que Ferris lo va a decir… Subaru, realmente deberías hacer las paces con Julius tan pronto como puedas.

Ferris cambió de tema tan abruptamente que los ojos de Subaru se abrieron de par en par.

— No es una cosa que sea pronto o no… Lo viste, ¿verdad? No es inventado pero nuestra pelea es agua bajo el puente.

— En la superficie, claro. En el fondo, todavía lo estás golpeando inconscientemente. Por eso, cuando surge algo, lo primero es dejar a Julius de la lista de opciones.

— …

— Puedes confiar en Julius. Aunque te garantizo que es difícil de tratar y difícil de entender, meow.

Agitando la palma para indicar el final de la conversación, Ferris se concentró en examinar los cristales mágicos del Culto de la Bruja. A diferencia de Ferris, esas últimas palabras habían perturbado la mente de Subaru.

¿Estoy alejándolo inconscientemente…?

Cuando lo pensó, no pudo decir de manera concluyente que no había estado. Por supuesto, no había juzgado en base a esos sentimientos personales hasta ese momento. Pero no confiaba en que también tenía su subconsciente bajo control.

— …

Giró su rostro todavía severo hacia adelante cuando, de repente, el dulce aroma de las flores saltó a su nariz.

Una pequeña flor encantadora con pétalos azules florecía en el borde del camino, meciéndose en el viento. Subaru la reconoció y su aroma, lo que provocó el recuerdo de un vívido jardín de flores, el jardín de flores donde él y Emilia habían pasado tiempo juntos.

— Realmente quería poner fin a todo eso y tener un retorno más triunfante, pero…

Emocionalmente, Subaru quería darse prisa y dudar en igual medida. Si continuaban por la carretera y entraban en la Villa Earlham, él comenzaría a instar a los aldeanos a evacuar. Naturalmente, eso también significaba la gente de la mansión; en otras palabras, una reunión con ella.

— Hubiera sido mucho mejor verla de nuevo después de ocuparse de todo…

Parcial. Parcial. Todo estaba a medio camino. La subyugación del Culto de la Bruja estaba a medio camino; así también, el deber que le fue confiado en la capital real. Más que cualquier otra cosa, el corazón de Subaru estaba a mitad de camino preparado para enfrentar el futuro, su mentalidad no había cambiado desde que había expresado sus sentimientos varias horas antes.

Subaru aún no había compensado todo lo que había hecho en la capital real. No podía hincharse el pecho mientras se reunía con Emilia en una situación como esa, y el conocimiento le provocó un fuerte latido en el pecho.

Por supuesto, la incomodidad de Subaru no era algo que pudiera sopesar contra su seguridad y la de los demás.

— … He cometido tres pecados, ¿así dijo Ferris?

Las palabras se le habían dicho justo antes de perecer en un mundo pintado de blanco. Las palabras lo habían condenado como un tonto que había roto su promesa con ella, pisoteado sus sentimientos, e incluso le había privado de su vida. Tal era la maldición dejada de cuando Puck lo había matado en la tercera vuelta.

— ¡Eii, para con eso! ¿Por qué debo sentirme así de todas formas? Estoy yendo a salvarla como un príncipe en un caballo blanco. Mi dragón terrestre es negro y no me parezco mucho a un príncipe, pero debería ser más directo sobre… er.

Pelea. ¿No le había dicho Wilhelm? Ese modo de pensar no era solo para el campo de batalla. Esa mentalidad era una preciada fuerza, apoyando a su espíritu contra cualquier aspecto de la vida intentando derribarlo.

— ¿Así que es así, huh, Wilhelm?

— ¿Hmm? Sí, es así.

Cuando se dirigió a Wilhelm, cabalgando un poco más adelante, para llegar a un acuerdo, el Demonio de la Espada dudó un breve momento antes de dar su consentimiento.
Julius, mirando de reojo en el momento justo para captar el intercambio, suspiró y dijo—: Eso no es algo por lo que debas molestar al Maestro Wilhelm. Es natural que pienses en ciertas cosas, pero ¿no sería mejor si conservaras un poco de compostura?

— … En primer lugar, las cosas en las que estoy pensando no tienen nada que ver contigo.

— Pensé que deberías admitir que estás equivocado en esto para limpiar el aire.

— ¡Bueno, la lógica es diferente del sentimiento! Sheesh, eso es correcto. Es la hora de la verdad, así es como debe ser

— ¿…?

Cuando Subaru se reprendió a sí mismo con una voz irregular, Julius inclinó la cabeza, mirando sin comprender.

En el medio del intercambio, Subaru se dio cuenta de que estaba molestando a Julius, tal como Ferris le había dicho. Incluso si lo aceptaba lógicamente, aceptarlo emocionalmente era un asunto diferente.

Pero como Ferris había señalado, dejar que comprometiera su juicio estaba mezclando sus prioridades.

— Ah, er, sí. Puede que haya algo que necesite… decirte antes de que sigamos.

Sin mirar a Julius mientras cabalgaba a su lado, Subaru rompió el hielo vacilante y cuidadosamente. Subaru se esforzó por elegir las palabras que eliminarían la semilla de la discordia entre ellos lo antes posible.

Más adelante, la carretera intercalada entre el bosque a izquierda y derecha se hacía cada vez más estrecha, pero aún pasaría mucho tiempo antes de que la Villa Earlham fuera visible, prácticamente a medida para darles tiempo para hablar.

— Cuando nos conectamos en la carretera, pensé que ya habíamos dejado las cosas como agua debajo del puente… pero, lo siento. Parece que todavía no he podido digerirlo.

— …

— No es que no confíe en ti. Es solo que, supongo que todavía no me agradas en mi mente, y es por eso que he estado dando malas órdenes aquí y allá… Bueno, eso es lo que me dijo Ferris.

— …

— No, esto no se debe a que Ferris me lo dijo, sino que estamos en una situación en la que todos necesitamos trabajar juntos, y estoy de acuerdo con él en que no puedes tener sentimientos de desconfianza entre personas como estos, así que…

— …

Con Julius en silencio, Subaru andaba por las ramas mientras continuaba la conversación. Estaba frustrado consigo mismo tanto como porque el oyente no indica que lo estaba siguiendo. Era más que absurdo si Subaru resultaba ser el único que se sentía incómodo.

— Hey, ¿me has estado escuchando? Solo soy yo hablando como si fuera el único…

Subaru, mirando hacia delante con una mirada de culpa, dejó volar saliva en ese punto cuando se volvió para mirar a Julius. El hecho mismo de que hizo el estallido, con el ceño fruncido cuando se volvió para mirar esa delgada cara, subrayó que había perdido de vista su objetivo original de una conversación para despejar el aire, pero…

— ¡¿…?!

En el instante que Subaru gritó, una repentina ráfaga de viento sopló, haciendo que inconscientemente cubriera su cara con sus brazos. La inesperada ráfaga, combinada con el aroma de flores, agitó sus mechones, y después de un momento de shock, preguntándose qué había pasado, se dio cuenta…

La larga fila de dragones terrestres se había desvanecido, y estaba solo.

***

 

 

 

— ¡¿Que dem…?!

Inmediatamente se dio cuenta que era una situación de emergencia.

Pero no sabía lo que había pasado.

Con los ojos muy abiertos, Subaru revisó el área, con las manos aún agarrando las riendas. El escenario frente a él difería poco del de antes; estaba en el centro de un camino rodeado por árboles. La diferencia era que no había vista de los aliados que habían estado cerca de él unos momentos antes, dejándolo solo.

— No, no estoy solo.

— …

Acercando las riendas, el cuerpo rígido de Subaru aún estaba montando a Patlash. La baja temperatura corporal transmitida a través de la silla estaba intacta; supuso que no se había separado de las cosas con las que estaba en contacto físico.

— Si es así, ¿entonces es algún tipo de distorsión espacial o teletransportación…?

Había sido separado de sus aliados en un parpadeo, así que supuso que el método tenía que estar entre esas posibilidades. El escenario que Subaru estaba viendo no había cambiado. Tal vez fueron todos menos Subaru quienes habían ido a otra parte.

Y naturalmente, solo el Culto de la Bruja se beneficiaba de aislar a Subaru de los otros.

— ¡Mierda! ¡Este no es momento de quedarse parados, Patlash!

Subaru jaló las riendas y envió al dragón de la tierra galopando mientras se reprendía por ser tan lento para comprender la situación. Patlash se bufó, y sus fuertes piernas las impulsaron en un instante. Subaru estaba tratando de usar la velocidad, lo suficiente como para enviar el viento a volar, para sacarlos de su situación aislada. Durante ese tiempo, Subaru entrecerró los ojos, cauteloso de los ataques desde cualquier dirección.

Si su suposición era correcta, las Manos Invisibles podrían venir volando desde otra Pereza.

— …

Pero a pesar de la cautela de Subaru, no hubo signos de Manos Invisibles viniendo. Las dudas surgieron, y simultáneamente, la incertidumbre se formó en los pasos de Patlash. La causa era la misma que estaba deteniendo a Subaru: a pesar de que habían corrido a máxima velocidad por diez segundos, el escenario no cambio para nada.

La simple teletransportación no podía explicar esta situación. Le hizo recordar de una experiencia similar.

— ¿Esto es como el corredor infinito de Beatrice…? ¡Pero no hay puertas aquí!

Solo una vez Subaru había experimentado un fenómeno similar: cuando Beatrice, una pequeña niña viviendo en la mansión de Roswaal, había usado magia para convertir un corredor en un bucle espacial. En ese momento, el agudo juicio de Subaru lo llevó a abrir la puerta correcta e inmediatamente puso fin al asunto.

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