Re:Zero Kara Hajimeru Isekai Seikatsu

Volumen 8

Capítulo 2: Pelea

Parte 3

 

 

— … Subaru, los comerciantes ambulantes que preparaste se han reunido con el campamento exterior.

Julius informó justo después de que la fuerza de expedición había aniquilado al cuarto dedo.

Después del campamento en la arboleada, destruyeron dos campamentos más, uno en una orilla del río, otro en un pantano, y habían determinado dos cosas del Culto de la Bruja: los grupos llamados dedos estaban organizados diez en cada campamento, y sin un Arzobispo de los Siete Pecados Capitales, los grupos eran más frágiles que lo que habían esperado.

Esta vez, los Cultistas quienes habían planeado el asalto a la mansión y al pueblo, tenían muy poca habilidad para responder a las inesperadas circunstancias. Con el aroma de la Bruja flotando a su alrededor, prácticamente hacían lo que Subaru les decía a primera vista. La efectividad de la operación señuelo de Subaru no era una maravilla única, sino más bien, un tema recurrente.

— ¡Ohh! ¡Realmente vinieron!

Secretamente eufórico como estaba que las cosas fueran tan bien, la voz de Subaru saltó al reporte.

Fue él quien preparó los dragones carruajes, pero en realidad no sabía cuántos habían aceptado la oferta. Escuchando que se habían reunido realmente alivió sus sentimientos de preocupación.




— Aunque parece que juntarlos a todos podría ser un esfuerzo inútil.

¿Pero el hecho de que hayan llegado aquí a salvo significa que las llanuras están completamente abiertas entonces?

— No parece haber error acerca de eso. El enemigo no se ha dado cuenta que la niebla terminó fallando. En consecuencia, justo como imaginamos, dejaron la carretera sin defensa, seguramente pensando que estaba sellada.




— Supongo que realmente no tenía ninguna razón para mentirme. Petelgeuse es el último tipo que quería tomar al pie de la letra, pero esas son buenas noticias.

El loco había dicho la verdad. Ahora que esto estaba aclarado, no estaba seguro que decir.

De cualquier forma, Subaru quería encontrarse con los mercaderes ambulantes que se habían reunido por su petición. Necesitaba hablarles acerca de la situación especial en que se habían metido también.

— Así que volvemos al campamento, pero…

Habiendo roto la operación señuelo, Subaru volvió a las afueras del bosque, rascando su cara con una mirada conflictiva. La tropa comerciante




reunida era la causa de esa mirada. El número de carruajes era espectacular más allá de sus expectativas, hasta unos quince. Aparentemente, las palabras Di tu precio tenían mucho impacto. No es que haya tomado un recuento exacto, pero los residentes de la Villa Earlham eran menos de cien, los carruajes eran más que suficientes para evacuarlos.

— Pero están acurrucados terriblemente juntos.

— Están intimidados por la atmósfera turbulenta. No puedes culparlos.

El grupo juntado en una esquina del campamento, se encogió por la vista de caballeros manteniendo su guardia. Viendo esto, Subaru estuvo de acuerdo con la explicación de Julius, doblando su cuello mientras intentaba descubrir cómo explicar todo.

Estaba agradecido de que hubieran venido. Pero si sus almas de mercantes estaban ahí era un asunto diferente.

— Si es así como son de amistosos, ¿no correrán a las colinas si saben que esto involucra al Culto de la Bruja?

— Cada individuo tiene su propia cantidad neta de coraje. Pero probablemente tengas razón en preocuparte.

Cuando Julius estuvo de acuerdo con las preocupaciones de Subaru, los hombros del dúo se hundieron juntos. Por derecho, aquí era donde Subaru aclararía la situación, pidiéndoles su cooperación. Pero mirándolos ahora, no podía decir cuántos tenían el coraje para no retroceder al involucrarse con el Culto de la Bruja.

— Bueno, hacer que se escapen es malo. Perderíamos la capacidad de transporte, pero lo que es más importante, no quiero que los restantes se enteren de que algo está pasando.
Fue insensible, pero ya estaban involucrados en una situación insensible. Si la ignorancia les ayudaba a obtener cooperación en términos más felices, sin duda era lo mejor para ambas partes.

— No te gusta lo que estoy pensando, ¿no es así?

— No lo llamaría elegante. Pero no soy tan tonto para pensar en eso en una emergencia. Todo tiene un tiempo y lugar. Y en este caso, creo que las condiciones de tiempo y lugar han sido cumplidas.

— Dices mucho, pero es un sí, ¿huh?

Aceptando el consentimiento indirecto de Julius, Subaru vio a los ojos de los otros miembros de la fuerza de expedición para ver que pensaban del asunto. Afortunadamente, Wilhelm y Ferris no levantaron opiniones contrarias; por ello, la propuesta de explicar la situación mientras evitaba las partes importantes pasó con consenso general.

— Para empezar, es posible que también tenga que mentir a los del pueblo para que evacúen, así que debería pensar de esto como un ensayo.

Ocultar la participación del Culto de la Bruja era una medida necesaria para evitar pánico innecesario. Subaru se lo dijo a sí mismo por su propio beneficio mientras daba un paso hacia la dirección de los nerviosos mercaderes.

— Er, muchas gracias por venir. Dado que soy el que los llamó, explicaré las circunstancias.

— ¿… Tú lo hiciste?

Viendo a Subaru dar un paso adelante como representante, los mercaderes ambulantes se miraron unos a otros con caras sorprendidas. Sus reacciones hicieron que Subaru pusiera una sonrisa tensa mientras recordaba a las principales figuras de la fuerza de expedición. Con el viejo Wilhelm y el caballeroso Julius presente, nadie esperaba que Subaru los representara.

Aceptando eso como una reacción natural, Subaru se preparó mentalmente. Cuando lo hizo, se dio cuenta que la alineación de mercaderes contenía caras familiares, particularmente uno en medio de ellos.

— Si es… verdad, no recuerdo tu nombre, pero me presentaste a Otto la primera vez. Y muchos otros estaban ayudándome cuando me encontré con la Ballena Blanca la primera vez.

— ¿Primera vez? ¿Ballena Blanca? ¿De qué estás hablando?

— Disculpa, estaba hablando conmigo mismo. Así que lo que va a estar pasando de ahora en adelante…

Sus palabras profundamente movidas confundieron al hombre, pero Subaru pasó sobre ello con una sonrisa. Por si acaso, buscó para ver si Otto estaba entre los mercaderes ambulantes, pero aparentemente, no estaba. Aparentemente, la conexión entre su destino y el de ese joven cargando una gran cantidad de aceite había sido cortada. Subaru se sintió muy decepcionado.

— De cualquier forma, esta es una discusión de negocios importante para todos ustedes, ¿verdad? De todos modos, la oferta era nombrar el precio por lo que están cargando, ¿así que asumo que aceptan esos términos?

— S-sí, no estás equivocado. Y en esos términos, ¿tu lado dijo la verdad?

— Por supuesto. Pero los términos eran tomar prestado los carruajes dragones de todos. Estoy seguro que ya se los han dicho, pero necesito su cooperación para evacuar a los pueblerinos cercanos durante la caza de la montaña.

— ¿Caza de la montaña…?

Surgieron voces escépticas, y todos los mercaderes ambulantes ladearon la cabeza ante el tono discordante de las palabras.

Era verdad que, al momento, estaban ocupados en una caza de la montaña, para acabar con el Culto de la Bruja, Pero no podía simplemente decirles eso, alimentando las llamas de la cobardía. Así que este era el plan B.

— Bestias demoníacas llamadas Urugarum han construido un nido en el bosque. Como pueden ver, hemos reunido una muy larga fuerza de expedición. Me gustaría que nos ayudaran a poner a salvo a los pueblerinos durante la caza.

Una descarada y desvergonzada exageración de la situación, unos dos meses tarde.

— Armaste una historia bastante realista. ¿Quizás tienes un talento para escritor?

— Eso no es un cumplido, ¿verdad?

Así es como Julius juzgó a Subaru, quien había elocuentemente persuadido al Equipo Mercader y asegurado su cooperación. Los detalles parecían resultar en una pelea, causando que una vena se hinchara en la frente de Subaru.

— Detente, Subaru. Es solo Julius siendo él mismo. Además, para ser sincero, Ferris también piensa que es una historia bien hecha.

— Fezz, ambos… En primer lugar, no tuve que hacer mucho. Es una historia real de hace dos meses.

Cuando Subaru recibió la triste evaluación de Ferris, quizás en un intento de suavizar las cosas (o quizás no), dejó que el comentario se deslizara con una mirada de resignación. Mientras lo hacía, los dos caballeros intercambiaron miradas ante ese detalle particular.

— Por historia real, ¿te estabas refiriendo a este bosque siendo colonizado por bestias demoníacas?

— No estoy seguro si usaría la palabra colonizado, pero estuvieron aquí, sí. Pero las barreras en el bosque separan el hábitat de las bestias demoníacas de las personas. Esto de aquí es un área de seres humanos, sin ningún problema.

Al ver la cautela en los ojos del par, Subaru rápidamente explicó porque el área a su alrededor era segura. La explicación deja a Julius tranquilo, pero Ferris habló en lugar de Julius.
— Subaru, no estás dirigiendo a Ferris y a los otros felizmente a su muerte, ¿verdad, meow? ¿Podemos confiar en ti?

— ¡Eso es demasiado duro! ¡¿No dijiste que Crusch decidió confiar en mí, por lo que no dudarías de mí tampoco?!

— Con todo esto viniendo después del hecho, me hace querer empezar a dudar, meow… Aunque por las bestias demoníacas, creo que el Marqués Mathers tiene un tornillo suelto por construir su mansión cerca de un hábitat de bestias demoníacas.

Subaru hizo una mueca ante la mirada de Ferris viendo hacia la mansión y hablando así. Para ser sincero, para Subaru, la vida en Roswaal Manor se sintió como el sentido común de este mundo. Por ello, había asumido que era normal tener una residencia protegida de bestias demoníacas cercanas con una barrera, pero…

— No hay forma que eso sea verdad, meow.

— Sin excepción, las bestias demoníacas instintivamente buscan atacar a los seres vivos. Son simplemente criaturas peligrosas, inadecuados para domesticación o sustento.

Barreras o no, poner residencias a su lado es impensable.




Las negaciones instantáneas del par dejaron en claro que tan sin sentido era haber puesto la mansión y el pueblo ahí. Aparentemente, la excentricidad de Roswaal iba más allá de su apariencia y personalidad.

— Además de que él no está cerca en este momento, tengo demasiadas cosas que decirle a ese bastardo…

Sintiéndose harto, Subaru empujó la creciente sensación de cansancio a un lado. Lo hizo porque sin importar que Roswaal estuviera cuerdo o loco, Subaru había experimentado a primera mano que él siempre tenía una excusa convincente. Aunque Subaru tenía sus dudas sobre si tales excusas eran siquiera necesarias, pero no era momento para pensar en ello.

— De cualquier forma, el Equipo Mercader está felizmente prestándonos sus recursos. Dicho eso, no podemos llevarlos a la caza de la montaña. Así que esperarán en el campamento, preparados para moverse en cualquier momento en que los necesitemos.

— Entonces, no deberíamos exigir una evacuación, ninguna recompensa como parte de…
— ¡Como si pudiéramos hacer algo tan malo! Verbal o no, un trato es un trato. Mantendremos nuestra promesa… Es verdad, ¡es importante mantener nuestras promesas! ¿Entendido?!

— E-entiendo, meow, ¿pero por qué estás tan emocionado acerca de eso…?

Ferris se encogió, asustado por la dramática acción de Subaru a la cuestión del trato.




De pie a un lado de ese intercambio, Julius tocó sus propios mechones mientras miraba hacia los mercaderes.

— Pero sería descuidado dejarlos aquí por sí mismos. Incrementar el número de personas para protegerlos a todos significaría que necesitamos poner a más personas a defender el campamento…

— Sí, creo que deberíamos dejar cerca de la mitad en el campamento, Ahora mismo, la pesca está yendo súper bien, y si encontramos un campamento de los dedos, quiero tener la opción de pelear o correr… Hmm, pero…

Julius cerró sus ojos y sacudió su cabeza ante la falta de confianza de Subaru. Justo cuando Subaru pensó que esa reacción significaba rechazo, Julius continuó—: Está bien, respetaremos tus deseos. Creo que poner la mitad de nuestros números a la defensa es una decisión apropiada. Si los dedos son todos grupos de diez, el doble de sus números es más que suficiente para acabar con ellos.

— La manera en que actúas hace que sea súper difícil saber si estás de acuerdo o no.

— Me suelen decir que es atractivo.

— Es misterioso, al menos. Pero con esa cara bonita… Sí, creo que puedo verlo.

Aunque estaba obligado a aceptar, esto molestó a Subaru. En consecuencia, le sacó la lengua a Julius.

— Los Colmillos de Hierro están hechos para cazas de montaña, así que haremos que los caballeros defiendan el lugar.

No fue exactamente una orden, pero la declaración de Subaru reorganizó la fuerza de expedición en poco tiempo. Como fue señalado, veinte caballeros se quedaron en el campamento para proteger los quince carruajes dragón. Las preocupadas expresiones en los mercaderes ambulantes no disminuyeron, pero Subaru les dio un saludo especialmente alegre, para no asustarlos, antes de dirigirse al bosque.

Si las cosas iban mal, su cooperación sería indispensable. Pero el resultado ideal era que todas sus preparaciones anteriores con ellos fueran en vano.

Y en ese momento, Subaru estaba convencido que esto no era un simple sueño, sino una perspectiva realista.

***

 

 

 

— ¡Con eso, son cinco!

— Es cierto.

Limpiando sangre de su atesorada espada, Wilhelm, habiendo terminado su danza de la espada, reaccionó al grito de celebración de Subaru dibujándose.

El lugar era una parte baja de la parte occidental del bosque, y acababan de destruir el campamento de los dedos localizado ahí. Dividir la fuerza de expedición a la mitad no había tenido ningún efecto en el resultado; habían destruido a la mitad de los Cultistas con el ataque inicial. Eso no dejó tiempo al enemigo a reagruparse y recuperarse; cayeron rápidamente por las espadas del Demonio de la Espada y “El mejor”.

— Ferris, ¿qué hay acerca de eso?

— … lo siento. Aún no. Lo consiguieron de nuevo.

Pero como era ahora normal, el éxito en detenerlos de sellar sus propios labios seguía siendo imposible. Subaru y Julius vieron a Ferris bajar sus ojos

con horror; ninguno pudo encontrar las palabras para hablar con él. Si Ferris no podía, nadie podía, pero eso no era un consuelo para él.

— Hey, no te desvíes de la marcha, piensa en otra cosa. Dirijámonos al siguiente.

— ¡¿Meow?!

Ferris estaba aún consternado cuando Ricardo frotó su cabeza fuertemente, haciendo que su delgado cuerpo se pusiera de pie instantáneamente. Por un momento, Ferris estaba sorprendido por el insistente intento de consolar, pero inmediatamente golpeó sus mejillas y empezó a caminar de nuevo. Viendo a Ferris así hizo que Ricardo mostrara sus colmillos, sonriendo con satisfacción.

Viéndolo comportarse de esa manera, Subaru pudo apreciar que Ricardo había dirigido por mucho tiempo su organización.

— Mmm, las victorias son demasiado fáciles, necesito más ejercicio…¿Cómo te sientes, TB?

— Pienso que es bueno cuando los trabajos son simples. Si hago que mi querida hermana haga cosas peligrosas, nuestro hermano hará un escándalo, así que esto es preferible.

— ¡Nnn! ¡Ustedes son tan débiles!

A pesar del choque de personalidades, la hermana mayor despreocupada contra el hermano menor intelectual, los hermanos hicieron una gran combinación en combate. Mimi no dejó aperturas en ataque o defensa, y TB fue sorprendentemente agresivo en sus seguimientos.

Ricardo era el líder del grupo en poder y habilidad de mando, con los poderosos hermanos tenientes siguiendo sus pasos. Había sido tan difícil conseguir su cooperación como conseguir la de Wilhelm y Ferris.

Como aliados, eran increíblemente confiables, y así un pensamiento llegó a la mente de Subaru.

— Supongo que cuando todo esto acabe volveremos a ser rivales, ¿huh…?

— Parece que tienes tiempo para preocuparte sobre el futuro.

Cuando Subaru se dejó llevar por el sentimiento, Julius se paró a su lado, limpiando la sangre de su espada de caballero. Su apariencia atractiva nunca

parecía agitada en medio del combate. Rozó el borde de su manto blanco con un gesto elegante.

Subaru odiaba admitirlo, pero el punto de vista de Julius era sólido.

Desvió la mirada mientras se rascaba la mejilla.

— Mi error. Quizás estoy bajando mi guardia un poco porque las cosas han ido muy bien.

— No iría tan lejos para llamarlo error. De hecho, estamos funcionando tan bien, que ninguno de nosotros pensaría que nos reunimos apresuradamente. Puedo entender por qué consideras que las relaciones entre nosotros son tan… lamentables.

— … Hombre, no esperaba eso de ti.

Subaru había anticipado el sarcasmo, pero la muestra de simpatía de Julius lo hizo abrir mucho los ojos. Por su parte, los hombros de Julius se hundieron, la reacción de Subaru fue inesperada.

— La selección real ha comenzado, y nos encontramos en bandos rivales. Pero donde sea que estemos en la disputa, podemos aceptar la ayuda de otros en una causa común. ¿Quizás deberíamos considerar este encuentro como nuestra buena fortuna después del inicio del proceso de selección?

— … Realmente no puedo pensar la persecución del Culto de la Bruja hacia Emilia como “buena fortuna”.

— Supongo que no. Lo siento, eso fue desconsiderado de mi parte.

Julius inmediatamente se disculpó por su paso en falso, tocando sus propios mechones mientras suspiraba. Subaru se sintió pequeño por su indignación reflexiva en contraste con el comentario directo de Julius.

En lo profundo, Subaru y Julius se sentían de la misma manera.

Por supuesto, no podían ignorar la amenaza acercándose a Emilia y a los del pueblo. Con ese trágico espectáculo en mente, Subaru no podía llamarlo “buena fortuna” para salvar su vida. Pero si dejabas esa circunstancia detrás, las relaciones entre las personas reunidas no eran para nada pobre.

Lo suficiente para hacerte pensar que sería un desperdicio que volvieran a ser enemigos después de alejar al Culto de la Bruja.

— Aunque realmente es despreocupado de mi parte preocuparme acerca de eso. Estoy siendo un idiota.

Sin importar qué tan bien iban las cosas, todavía estaban a medio camino para resolver el problema. No es que se estuviera poniendo una corona de laurel en la cabeza, pero el enemigo ni siquiera estaba en jaque mate; era demasiado temprano para tratar la victoria como asegurada.

En los tiempos antiguos o modernos, occidentales u orientales, una regla era cierta: el peligro siempre era mayor cuando pensabas que todo estaba de tu parte.

— … Lo siento por distraerte así. Volveré a pescar, así que cuento con todos ustedes.




Presionando un puño en su propia mejilla, Subaru usó el dolor sordo para ponerse en marcha nuevamente.

“Pescar” significaba poner a Subaru como carnada para el Culto de la Bruja, eso significaba que Subaru entrara en contacto con los Cultistas sin la intervención de nadie más. Por ello, durante el tiempo que habían caminado por el bosque buscando, Subaru había actuado solo, o al menos, con sus aliados sin verse por ningún lado a su alrededor.

La fuerza de expedición estaba siguiendo a Subaru a una distancia mediana a larga detrás. Sus aliados necesitaban no dejar ningún rastro, lo mejor para atraer a los Cultistas a Subaru como polillas a la luz.

Y la siguiente vez no fue la excepción.

— Oh…

Cuando terminaron de buscar en lo profundo de la parte occidental del bosque, inmediatamente decidió que debían cambiarse a la orilla del río. Subaru estaba tranquilamente sintiendo el aire fresco a su alrededor cuando vio sombras deslizándose frente a él.

— …

Aparecieron cuatro Cultistas de la Bruja, el mayor número con el que se había topado. Este desarrollo, que difiere de los eventos en los tres campamentos ya aplastados desde el comienzo de la “pesca”, hizo que el corazón de Subaru saltara con fuerza.

— ¡…!

Aplaudir era la señal de que algo imprevisto había sucedido. Pero si la “pesca” fallaba una vez, los otros dedos empezarían a sospechar, y el combate directo con el Culto de la Bruja sería inevitable. Por lo tanto-

— … Hey. ¿Les importa si doy un vistazo?

Subaru forzó a su corazón a tranquilizarse, de alguna manera logrando hacer una sonrisa hacia ellos. El Culto de la Bruja miró con tranquilidad su cara sonriente, la cual habrían juzgado duramente en tiempos normales. Como era típico, los Cultistas estaban en silencio, incluso con mayores números, no demostraron enemistad por Subaru.

— Bien pensado, moverse en grupos más grandes, pero no hay problema por aquí. No hay problema, pueden volver a su lugar. Mmm, sí, hagan eso, por favor.




— …

— Tengo más rango que ustedes aquí, ¿verdad? Es mejor aceitar las ruedas y hacer lo que les dicen, ¿creo?

— …

El silencio después que diera la orden era malo para su corazón. De hecho, el estrés y la inquietud hicieron que su sonido y ritmo se disparará mientras el sudor frío empezó a formarse en la parte posterior de su cuello.

Pero la atmósfera sofocante no fue tan larga como lo fue para Subaru. Después de decenas de segundos, o quizás solo diez, los Cultistas se inclinaron respetuosamente e hicieron como Subaru había ordenado.

— … Phew.

Aliviado de la tensión haciendo que incluso sus pulmones se endurecieran, Subaru se limpió su sudor frío. Con los Cultistas moviéndose, hizo la señal con la mano del éxito y rápidamente empezó a seguirlos.

Normalmente, los dedos solo se movían en un rango limitado del campamento más cercano. Lo más probable era que no estaban patrullando, sino habían sentido la presencia de Subaru y habían sido atraídos por ella. Cuando Subaru le dijo que volvieran a su guarida, volvieron al campamento sin la más mínima sospecha.

Gracias a eso, les había tomado menos de cinco minutos seguirlos al campamento. Aunque el número con el que se encontró había sido más alto esta vez, su total debería ser el mismo de…

— ¡¿…?! ¿Se separaron?

Subaru miró asombrado mientras el grupo de cuatro personas que estaba siguiendo se comportó contrario a sus expectativas, una primera vez. Repentinamente, el grupo de cuatro se dividió en dos, con tres en un lado y uno en el otro. Empezaron a caminar en diferentes direcciones sin la menor duda en sus pasos.

— …

Con uno actuando solo y los otros en un grupo de tres, el riesgo de perder al solitario era mucho mayor. Después de un segundo de pensamiento, Subaru inmediatamente llamó a sus aliados con un signo de la mano. Pocos segundos después, miembros de los Colmillos de Hierro se alinearon a su lado.

— Se separaron. Iré por el que está solo. Los otros tres…

— Ahora mismo. Nosotros nos encargamos de ellos.

El hombre-zorro, literalmente un hombre joven con una cabeza de zorro, aceptó las instrucciones de Subaru, dirigiéndose hacia donde el grupo de tres había desaparecido de la vista de Subaru; él advirtió:

— No les pongas una mano. Si descubres su campamento, reúnete con los otros.

— Entendido.

Tocando su delgado bigote, el hombre-zorro saltó hacia el bosque a la derecha de Subaru sin hacer ningún sonido. Subaru lo vio irse, pero no tenía tiempo para descansar en sus laureles. Urgentemente retomó su persecución del Cultista que iba solo.

Afortunadamente, inmediatamente alcanzó al solitario Cultista. Suave y cuidadosamente, siguió a la figura a lo más profundo del bosque. Manteniendo su cabeza abajo, Subaru fuertemente se secó el sudor que amenazaba meterse en sus ojos.

De hecho, no tenía sentido para Subaru mantener su aliento bajo y seguir al Cultista en secreto. Subaru no poseía ninguna habilidad para ocultar su presencia, y el Cultista caminando frente a él había estado probablemente consciente de la persecución de Subaru todo el tiempo.

No dijo nada debido a que estaba obedeciendo la orden de Subaru, quien lo “superaba”. Había juzgado que las acciones inexplicables de Subaru eran por el beneficio del Culto de la Bruja. No es como si pudiera leer sus mentes, pero podía deducir que estaba probablemente entre eso.

Pero si era así, Subaru se preguntó incluso más porque el grupo de cuatro hombres se separaría.

No era su intención, pero Subaru tenía una autoridad de mando que rivalizaba con la de un Arzobispo de los Siete Pecados Capitales. Él no sabía que haría que alguien haga algo como desafiar sus órdenes e ir por sí mismo. El corazón de Subaru empezó a latir un poco más rápido mientras se preguntaba si esto estaba conectado con algún tipo de error fatal de su parte.

— …

Entornó los ojos, concentrándose en los movimientos del Cultista delante de él. El escenario rodeándolo lo estaba molestando, quizás porque estaba abusando de su vista. Todo el bosque se veía igual para él, como si estuviera atrapado en un lugar dándole una sensación de déjà vu. Sintió como si estuviera entrando a un territorio conocido.

¿Es realmente solo un sentimiento?

Mientras bajaba por un sendero indigno de ser llamado un camino, paso por encima de grandes raíces de árboles, salto sobre un barrando a sus pies, y camino junto a unos hongos que se veían venenosos, la inquietud dentro de Subaru cambio a certeza.

¡No puede ser!

La mayor alarma en el cráneo de Subaru sonó. Apretó sus dientes y corrió hacia adelante. Cuando parecía que iba a tropezar, lo soportó, cayendo hacia adelante hasta que el bosque ante él se abrió de par en par. Entonces…

— ¡¿Qué demonios estás haciendo?!

Cuando el verde salió de su campo de visión, saltó a la escena gris ceniza ante sus ojos.

Muchas horas antes, el rocoso lugar que se había convertido en un campo de batalla había sido una caverna derrumbada y una tumba sin nombre. Pero los retorcidos Cultistas estaban profanando la tumba, aparentemente intentando desenterrar los restos del loco enterrado ahí.

Conti.

Porque este es el lugar del descanso final de Petelgeuse Romanée-

— …

Cuando Subaru espontáneamente levantó su voz, los ojos de los Cultistas se reunieron en él. Los Cultistas que profanaban la tumba eran nueve; el hombre solitario que había seguido hizo diez, un dedo.

Se habían dado cuenta de la muerte de Petelgeuse. Por lo menos, este dedo tuvo que ser aniquilado.

— …

El dedo se movió como uno casi al mismo tiempo que Subaru internamente llegó a esa conclusión. Los Cultistas, quienes sabían que Petelgeuse estaba muerto, instantáneamente se acercaron a Subaru.

Subaru no sabía si estaban intentando matarlo o acogerlo como un repuesto por su Arzobispo de los Siete Pecados Capitales. Él nunca lo sabría, porque los resultados fueron permanentemente borrados por el destello plateado que siguió.

Salpicaduras de sangre se dispersaron cuando el golpe diagonal cortó a un Cultista a la mitad. La figura vestida de negro escupió rojo oscuro mientras colapsaba. Su agonía silenciosa señaló el inicio de la batalla.

— Señor Subaru, póngase detrás de mí.

Wilhelm, tomando la primera muerte, levemente empujó a Subaru detrás de él. Mientras Subaru se tambaleaba, la enorme figura de Ricardo y el delgado físico de Julius pasaron a su lado, con sus diferentes formas de enemistad flotando.

La batalla estaba desigualada.

Debido al error de Subaru de saltar impulsivamente hacia adelante, la batalla empezó bajo condiciones injustas. Pero la fuerza de expedición no le prestó atención a esto, aplastando a los Cultistas con una abrumadora fuerza marcial. En unas pocas decenas de segundos, la batalla fue decidida, y el campo de batalla pronto solo contenía los cadáveres de los Cultistas.

— ¿Qué estaban tratando de hacer aquí igualmente?




Viendo el final de la batalla, Subaru levantó su voz en el lugar vacío que se había vuelto un campo de batalla una vez más.

Nadie respondió a su pregunta. Los Cultistas estaban en silencio, sin decir nada; el último se mató a sí mismo en los brazos de Ferris a pesar de sus últimos mejores esfuerzos. No tuvieron tiempo para exaltarse al aplastar un nuevo dedo.

— Es como si estuvieran cavando en la tierra, buscando algo…

— Lo que estaban excavando era la tumba del Arzobispo de los Siete Pecados Capitales. Bueno, lo llamo tumba, pero Mimi solo lo enterró con tierra, y fue Mimi quien lo explotó también.

Habiendo sido desenterrado de la tumba, el cadáver del loco estaba en la superficie, alineado con los otros. En primer lugar, los restos no eran más que un torso sin cabeza; como resultado de la explosión, incluso eso había sido cruelmente cambiado a fragmentos. Subaru siquiera podía suponer lo que los Cultistas habían estado buscando entre los fragmentos, un poco más que pedazos de carne. Pero…




— … Tengo un mal presentimiento sobre esto.

Los Cultistas de la Bruja habían desenterrado al Arzobispo de los Siete Pecados Capitales en busca de algo. Habían tenido una razón para persistir incansablemente en el trabajo, incluso tan lejos para desobedecer la orden de Subaru. Había cuatro dedos restantes.

— Reagrupémonos con los otros siguiendo al grupo de tres. Debemos apresurarnos.

La inquietante preocupación que se agitaba dentro de su pecho no disminuiría. Presionando un puño contra su pecho, Subaru se forzó a sí mismo a ignorar el dolor mientras se apresuraba a reunirse con el grupo del hombre- zorro. Volvieron al bosque, siguiendo a ese grupo a un lugar diferente.

Confiaba que esa inquietud desaparecería una vez los alcanzaran.

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