Re:Zero Kara Hajimeru Isekai Seikatsu

Volumen 8

Capítulo 1: Un Destello De Pereza

Parte 4

 

 

Cuando, con una profunda reverencia y lujosa risa, el loco lo saludó, Subaru se puso una mano en el pecho. Parado ante Petelgeuse, su enemigo mortal, se dio cuenta de que estaba excesivamente calmado.

— Es raro…

Este era el enemigo que había odiado muchísimo, lo había maldecido con el deseo de matarlo, el enemigo despreciable que era la causa de todas sus desgracias.

(Nota: Hábito: no de algo que se hace usualmente, sino de una túnica que ocupa este hombre.)

Se había enfurecido con romperle el cuello al hombre, ¿no es así? Y aún, con el demonio demoníaco delante suyo en ese preciso instante, Subaru estaba muy relajado.

— ¡Te doy la bienvenida, chico amado, recipiente de ‘Su amor’!¡Espléeeendido… ahhh, Espléeeendido! ¡Qué profundidad de amor se ha entrelazado contigo! ¡Qué alturas de amor se han envuelto contigo! ¡Con que ardor el amor de la bruja te envuelve! ¡Estoy agradecido! ¡¡Estoy VERDADERAMENTE, sinceramente agradecido!!

En frente de Subaru, sentimientos profundos se agitaban en él, Petelgeuse rápidamente rompió en locura. Se arrancó el cabello y rasguñó el dorso de su mano de la cual comenzó a salir sangre; el loco estaba abrumado, incapaz de mantener sus fuertes emociones para sí.

La primera vez, Subaru había visto su locura con mucho miedo; la segunda, en enemistad con él. Subaru ahora lo estaba viendo por tercera vez. Finalmente, lo que él sentía no era realmente disgusto; más bien, así era como era el loco.

Al mismo tiempo, estaba seguro que las formas de Petelgeuse nunca serían compatibles con las de la gente normal.

— …

Sin pensarlo, Subaru le dio un tirón a su cachete, luego, respiró hondo. Después de calmarse, saludó vagamente a Petelgeuse, mostrándole la sonrisa más amistosa que él podía hacer.

— Hey. No estaba esperando una gran bienvenida. Debo decir que todo esto no parece real…

— ¡Eso eeeees de esperar! Para muchos, el comienzo es una sorpresa.

¡Cualquiera podría darse cuenta en un día particular, que ‘son amados’, y una vez que se dan cuenta la primeeeera vez, no puedes dejar ir ese amor… sí, porque el amor lo es todo!!

Cuando Subaru buscó un lugar para comenzar, Petelgeuse ansiosamente comenzó una conversación. Extendiendo sus brazos manchados de sangre, él resaltó su visión particularmente loca de amor muy retorcida, pero directa.

— ¡¡Por amor!! ¡Por el amor garantizado hacia nosotros! ¡Yo, nosotros no podemos fallar a responder con diligencia! En consecuencia, ¡nosotros administramos la prueba, la Prueba! ¡Para darle significado a la aprobación que la Bruja le ha dado al mundo, a esta era, a mí! ¡Por amor, por amor, por amor, por amor, por amooooor!!

— Entonces, no puedes ser perezoso al respecto. Tienes que ser diligente para fielmente pagar ese amor.

— ¡¡SI, precisamente!!

Cuando Subaru recuperó la razón y pretendió entender, Petelgeuse rio maniáticamente, profundamente impresionado.

El entendimiento y acuerdo estaban estrictamente en la superficie. Con Subaru manteniendo el ritmo en la superficie, y Petelgeuse incapaz de mirar en su alma, las palabras no eran nada más que el dulce y vacío nada. Verdaderamente, Subaru deseaba poder terminar la conversación ahí y en ese momento…

— Ah, er, entonces, ¿qué debería hacer ahora? ¿Puedo unirme a ustedes? ¿Qué más es necesario? ¿Una carta escrita a mano, un documento formal con sello? No tengo un sello actualmente, ¿entonces te servirá mi huella?

Pero Subaru reprimió su disgusto y se giró para encarar a Petelgeuse. Cuanto más tiempo mantuviera él la conversación, era más probable que pudiera sacar información importante del loco.




— Hmm, hmm… ese espíritu, ese entusiasmo, esa visión futura, es para ser valoraaaada… Sin embargo…

Mientras el calculador Subaru se acercaba, Petelgeuse oleó el aire, como confirmando que el olor de la Bruja estaba presente. Luego, mientras una sonrisa extática apareció en él, el loco extendió ambas manos, mostrándole a Subaru sus diez intactamente perfectos dedos. Los delgados nudillos, que parecían ramas, temblaron.

— … El favor que te han dado es muchísimo como para que te haga uno de mis dedos en estaaaa coyuntura… me pregunto, ¿cuán rico es el amor de la Bruja que veo ante mí? Incluso Ira estaría envidiosa de este… ¿Podría ser que tú eres Soberbia?!

— ¿Soberbia…?

— De los seis Arzobispos de los Siete Pecados Capitales, ¡sólo el asieeeeento de Soberbia es el que está desocupado! Nadie de esta generación digno del pecado ha aparecido en esta era… pero el Factor de la Bruja ha alcanzado a la Soberbia de la siguiente generación, has recibido tu Evangelio, ¿no?




Dando un paso, Petelgeuse disminuyó la distancia que había entre ellos.

La pregunta de Petelgeuse, hecha con la cabeza inclinada noventa grados, no podía fallar para descubrir quién era Subaru.

Aceptó a primera vista la buena noticia de que la vacante de Soberbia, entre los Arzobispos de los Siete Pecados Capitales, estaba libre. Pero Petelgeuse sospechaba que Subaru podría ser el que llenara esa vacante. Era fácil para él decir que podía, pero mostrar que lo hacía, y ¿cómo Petelgeuse reaccionaría si lo demostraba? Era un obstáculo que él no había anticipado.

Y no tenía ninguna pista sobre el Evangelio que este tipo pedía. ¿Acaso era alguna especie de palabra-código usada entre los miembros del Culto de la Bruja, o una trampa para los imprudentes? Si esto era una novatada al novato Cultista; si más tarde, el loco estaba involucrado en una guerra psicológica.

— Errr, bueno, verás…

Él no quería decir algo imprudente, pero el silencio lo haría ver mucho más sospechoso. En medio de todo ese estrés, Subaru cerró sus ojos fuertemente una vez.

Delante de sus cerrados párpados, caras comenzaron a aparecer, caras de la gente que Subaru tenía que proteger.

Eso era todo lo que necesitaba para endurecer su propósito.




— Dejando el Evangelio de lado, sobre Soberbia… si se califica tener una personalidad horrible, podría ser al que estás buscando. Estoy interesado, pero me gustaría escuchar unos detalles primero… sobre los Arzobispos de los Siete Pecados Capitales, y esta prueba que mencionaste.

Con pocas opciones que seguir, Subaru dejó de lado el problema del Evangelio y persiguió las declaraciones del loco, sobre los Arzobispos de los Siete Pecados Capitales, de lo cual mucho no estaba resuelto, y sobre la prueba que Petelgeuse mencionó varias veces.

Dada la situación, era probable el plan de ataque. Si pudiese averiguar los detalles, quizás incluso dónde se escondían los dedos, sería la información perfecta para recolectar.

Naturalmente, la pregunta entrometida podría enviar a Petelgeuse a estallar en cólera, pero Subaru ya estaba en guardia por si pasaba eso.

Detrás de su tono de voz alegre, Subaru ya estaba preparado para comenzar hostilidades cuando hiciera su pregunta. Por su parte, el loco lentamente puso el pulgar de su mano derecha dentro de su propia boca.

— Mi cerebro… está… temblando.

Con un sonido sordo, se masticó su pulgar con la parte trasera de sus dientes, haciendo que sangre fresca gotee en la esquina de su boca. Había un temblor ligero en su murmullo vacilante, pero el loco placer de hace un momento se había desvanecido por completo. Su mirada hueca le enviaba un estremecimiento a Subaru, acelerando su pulso. Su corazón latía a un ritmo tan rápido que dolía, sintiendo como si estuviera golpeando sus costillas desde adentro, y justo delante de los ojos de Subaru, Petelgeuse sacó su pulgar de su boca y dijo:

— La prueba… Eso estáaaaaaa bien. No me importa en absoluto.

— …

— Debería pasar algún tiempo hasta que la palabra llegue a todas las regiones en que la carretera está sellada. Del mismo modo, la prueba todavía no comenzará, el tiempo es algo que todavía poseemosssss.

En contraste a sus acciones inquietantes, las palabras de Petelgeuse al ansioso por aprender de Subaru eran, nada menos que amigables. Una sonrisa se apoderó de Subaru por reacción, se tensó para que su mejilla no se contrajera.

— Huh… ¿sellar la carretera? ¿Qué truco usaste para hacer eso?

— UNO muy simple. La niebla. ¿Es suficieeente explicación, creo yo?

— Sí, es suficiente.

Subaru asintió ante la respuesta de Petelgeuse.

La declaración, sugiriendo que la niebla y el sellado de la carretera estaban conectados, eran prueba positiva de que la Ballena Blanca y el Culto de la Bruja estaban conectados detrás de todo esto.

Además, en ese intercambio Subaru aprendió que la noticia de la subyugación de la ballena blanca todavía no había alcanzado los oídos de Petelgeuse. Los cultistas no se dieron cuenta de que Subaru había traído a la fuerza expedicionaria consigo.

— Entonces cerraste la carretera para que puedas hacer la prueba sin que nadie interfiera. Esa es una manera muy lista de operar, Señor Petelgeuse.

— ¡Sí, la prueba es sagrada, inviolable! ¡No superarla a toda costa, sin importaaaaaar la situación sería una falta hacia el amor! ¡El amor que se nos garantizó! ¡El amor vertido en nosotros! ¡Debemos RESPONDER a ese amor!!




— ¡Síiii!

Separado de sus declaraciones con respecto a la prueba, Petelgeuse quedó eloquecido por sus pensamientos sobre el amor. El loco se inclinó hacia atrás, con los ojos saltones, extendiendo su lengua mientras miraba atentamente los cielos, con espuma en la boca mientras buscaba algo intangible.

Ignorando la interpretación de Subaru por la reacción desquiciada, Petelgeuse no se detuvo.

— ¡Toooooodo debe ser sacrificado por amor! ¡El medio-demonio de cabello plateado, cuya existencia es insolente, debe responder por este profundo crimen con su vida! ¡Los que llevan pecados deben pasar por pruebas! ¡Sí, deben ser PROBADOS! ¡Para descubrir si son perezosos o diligentes! ¡Y es mi mano la que debe ser PRIMERA!!

— ¿Entonces las pruebas son… para cuestionar sus pecados, para probar si llevan pecados?




— Para ese propósito, ¡las pruebas! Para ese propósito, ¡los pecados! ¡Los Arzobispos de los Siete Pecados Capitales! En consecuencia, ¡DEBO juzgarla! Si ella no es juzgada para ver si verdaderamente posee el Factor de la Bruja, entonces si ella es un recipiente adecuado no puede ser…

Poseído por la locura, Petelgeuse deslizó un brazo en su hábito. Luego, después de hurgar un poco, sus dedos sacaron un pequeño libro encuadernado. Subaru supuso que era del tamaño de un diccionario de bolsillo, que eran comunes del mundo del cual él había venido. Hábilmente abriendo el libro con una mano, Petelgeuse ojeó con sus ojos sangrientos las páginas.

— Mi deber está grabado junto con el Evangelio, ¡y yo debo cumplirlo como prueba de mi amor! ¡Si tú eres Soberbia, debes entender mis nobles ideales! Después de todo, ¡han pasado siglos desde que la vacante entre NOSOTROS, el abandonado que lleva el título de los pecados ha sido encontrado!!

— ¡Espera un segundo! Necesito oír más acerca de Soberbia, y de este Factor de la Bruja…

— … Presenta tu Evangelio.

— ¡…!

Petelgeuse controló su ira una vez más, obligado a retener una repentina oleada de emociones. Subaru, incapaz de seguir la farsa, inconscientemente dio un paso atrás cuando Petelgeuse se le acercó más.

Viendo la reacción de Subaru, Petelgeuse, el enloquecido todavía ausente de sus ojos, inclinó su cabeza noventa grados.

— Presenta tu Evangelio. La prueba de tu favor.

Diciendo esto, el loco extendió su mano derecha manchada de sangre hacia Subaru, demandando la prueba de que él era un conspirador. Su mano izquierda intacta tocó el interior del amado libro. Por su comportamiento y acciones, Subaru entendió.

El libro era un Evangelio.

Y para confirmar su convicción, Petelgeuse le confió el texto de su Evangelio a Subaru.

— No estás mencionado dentro del texto de mi Evangelio. Por lo tanto, ¿quién ereeeeees tú, y por qué tú has aparecido fortuitamente en este lugar?!

— ¡Ah, entonces ese libro es llamado un Evangelio! Ya veo, ya veo, ya entiendo, ya entiendo. ¡Bueno, deberías de haberlo dicho antes!

Al borde de una ruptura decisiva, Subaru hizo un gran show acariciándose el pecho y poniendo una mano en su bolsillo. Por supuesto que él no tenía una sola página adentro, y mucho menos el libro.

— …

Las pupilas de Petelgeuse se contrajeron un poco mientras miraban el espectáculo ridículo de Subaru. Sus ojos llenos de locura causaron una cuenta regresiva hacia la destrucción que comenzó a hacer tic-tac en la mente de Subaru. La cuenta regresiva estaba yendo a una velocidad inusual; fallar seguramente estaba al alcance de la mano.

Por lo tanto…

— Oh, mi error, lo siento tanto.




— ¿Sobre QUÉ?

— Se trata de mi Evangelio, verás… lo usé como posavasos y se ensució, entonces lo tiré.

Por consiguiente, este era el momento crucial.

Sabiendo que era imposible arrastrar la conversación mucho más, Subaru concluyó la charla.

Petelgeuse parecía desconcertado en el instante que la respuesta frívola de Subaru llegó a sus oídos. Pero cuando la declaración se transformó inmediatamente en un insulto dentro del cerebro del loco, su rostro se tornó diabólico.

— ¡¡Prueba de su amor!! ¡¡Autoridad de la Pereza!! ¡¡Manos OCULTAAAAAAS!!

El loco gritó con una mirada reptiliana mientras su sombra explotaba… no, la sombra se hinchó como si explotase, convirtiéndose en múltiples brazos negros que se estiraron hacia los cielos.

Estas eran manos malignas, imperceptibles para la gente normal, capaz de destruir un cuerpo humano con facilidad.




Las manos bailaban en lo alto como cabezas serpentinas, persiguiendo a Subaru. Las manos negras y sombrías caían como látigos, las puntas de sus dedos apuntaban hacia el suelo, con una velocidad vertiginosa.

Y un momento antes de que esos brazos negros lo agarraran, Subaru se estaba retirando apresuradamente de ese lugar donde iban a atacar las manos.

— ¡Ya te lo dije antes, si puedo verlas, no son tan difíciles de esquivar!

— ¿¡Qué es esto!?

Subaru lo había dicho la última vez, así que para Petelgeuse era una afirmación no fundamentada. Aunque, el loco no se tomó el tiempo para descartar la declaración de Subaru como una sin sentido.

Un total de siete manos totalmente oscuras se abalanzaron hacia Subaru para desgarrarlo parte por parte. En el mal terreno rocoso, él saltó sobre ellas con un trabajo de piernas que no podría llamarse encantador, incluso si uno fuese caritativo.

Con Petelgeuse al frente, Subaru se colocó detrás de él, poniendo la mayor distancia posible que podía entre ellos. Él hizo esto, tanto para escapar del rango del ataque y para salir del camino del contraataque.

— Justo ahora, TÚ has visto mis Manos Ocultas…

— Ahora mismo, no soy por quien te deberías de preocupar.

Luego de que su ataque más poderoso fuera contrarrestado, una espuma apareció en las esquinas de la boca de Petelgeuse mientras parecía prepararse para levantar su voz de nuevo, para prevenirlo, Subaru señaló detrás de la espalda del loco. Esa era la señal del contraataque.

— ¡Wa…! ¡Ha…!

Aullidos bestiales superpuestos formaron una onda de shock destructiva que retumbó a través del aire y rompió el suelo. El suelo rocoso estaba arrancado completamente, levantando un remolino de viento polvoriento. La onda causó grietas en el suelo, haciendo que estas se parecieran a una telaraña; un hoyo se había hecho en el acantilado, precipitando un deslizamiento de tierra.

— ¿Qu…?

Petelgeuse miró atrás, levantando su voz en shock, sus ojos sobresaltándose mientras los hermanos personas-bestias caían, desatando su ataque combinado.

Las mangas de sus túnicas blancas revolotearon mientras el hermano y hermana, TB y Mimi, rugían a los cuatro vientos.

Los dos habían aterrizado detrás de Petelgeuse, opuesto a Subaru, ignorando al loco mientras golpeó una ola rugiente en el acantilado recién cortado. La onda de choque feroz pulverizó el revestimiento de roca, las piezas arruinadas iban hacia abajo como una avalancha, sellando la entrada del escondite del Culto de la Bruja.

Roca y tierra colapsaron en una pila masiva, y, en un instante, la guarida de la caverna se convirtió en una tumba.

— ¡Increíble, ahora están enterrados vivos, ustedes ahora podrán sufrir y arrepentirse de todo lo que han hecho!

Era Subaru quien había levantado el dedo del medio, con los dientes descubiertos mientras ferozmente decía el insulto.

Mientras el polvo bailaba en el aire, y el impacto del deslizamiento de tierra era llevado por el terreno retumbante debajo de sus pies, se fueron sin decir que el destino de los Cultistas dentro de la aplastada entrada enterrada estaba sellado. Su difícil situación envió a Petelgeuse a mirar a través de los cielos.

— ¿Cómo… como puede ser ESTO…?

La garganta del loco tembló; él se arrancó los pelos de la cabeza, haciendo que gotas de sangre comiencen a fluir. Su gesto violento arrancó parte de su pelo, y mientras la piel de su cabeza sangraba, Petelgeuse pisó el suelo enojado.

– Mis dedos… cruelmente, sin piedad, sin orden, sin advertencia, sin provocación, sin significado, masacrados, asesinados… ¡Ahh, ahh! ¡Mi cerebro se estremeceeeeee!

– Woahoo, ese viejo seguro que le falta un tornillo.

– Hermana, creo que todos los Cultistas son así.

Viendo la pasión de Petelgeuse con disgusto infantil, los hermanos, Mimi y TB, intercambiaron miradas agrias y bromas alegres. Por supuesto, su intervención en esa coyuntura no era ninguna coincidencia o milagro. Ellos eran los refuerzos de Subaru, coordinando con él de acuerdo al plan.

Los dos habían excusado su presencia mientras acompañaban a Subaru y habían respondido a su señal para bloquear la entrada al escondite del Culto de la Bruja. Ahora el enemigo solo era Petelgeuse, poniendo a Subaru y compañía en una ventaja abrumadora.

– … Ah, sí, eso es correcto, está bien.

Aunque, las lágrimas de Petelgeuse estaban dejando de fluir mientras murmuraba calmadamente. El loco lentamente miró la cara de Subaru y los otros, uno por uno, y calmadamente rio. Y rio…

– ESTÁ bien. ¡ESTÁ bien, está bien! ¡Ahh, bien, BIEN! ¡¡Sí, sí, sí, sí, sí, sí, sí, sí, sí, sí, sí!!

– ¡Uhyaa!

La manera en la que el ánimo del loco aumentó a mitad de sus palabras, su voz se volvió estridente, hizo que los hombros de Mimi saltaran.

Habiendo expuesto su locura, recubierta por una fría capa de terror frío, Petelgeuse metió los dedos de ambas manos en su boca al mismo tiempo. Luego, una por una, trituró sus puntas de los dedos con sus dientes.

Con las diez puntas de los dedos trituradas, una cantidad considerable de sangre fluyó mientras Petelgeuse decíaꟷ: Está bien. ¡Ahora comprendooooo!

¡Ahora ES el tiempo de la lucha! ¡¡Por amor, sí, por amoooooor!!

Petelgeuse rasgó el suelo con sus uñas, ignorando a Mimi y a TB mientras él declaraba guerra solo contra Subaru. Pero Subaru se encogió de hombros hacia el loco, su cara seguía sin mostrar la misma militancia.

– … Perdón por decepcionarte cuando tú estás demasiado motivado, pero…

– ¿¡Qué es esto!? Debo asistir a este juicio con amor. ¡Este! ¡Mismo! ¡Momento!

Cuando Petelgeuse extendió un dedo ensangrentado, proclamando vehementemente, Subaru le dijo ꟷ: Tengo a alguien más que se encargará de ti.

La respuesta hizo que los ojos de Petelgeuse se ensanchen. Y, en el instante en el que él intentó levantar una voz escéptica…

– ¡¡Yaaaaaaa…!!

Petelgeuse levantó su cara en shock mientras el grito desgarrador se estrelló desde arriba.

Y luego, la espada del Espadachín Demoníaco cortó al loco por debajo del hombro, troceándolo en dos.

Re Zero Kara Hajimeru Isekai Volumen 8 Capítulo 1 Parte 4 Novela Ligera

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