Re:Zero Kara Hajimeru Isekai Seikatsu

Volumen 8

Capítulo 1: Un Destello De Pereza

Parte 2

 

 

— ¡Y-Yo no estaba llorando! Solo sentí que el sufrimiento por el que pasé finalmente estaba dando sus frutos, y cuando me empecé a distraer, un poco de agua imbuida de proteínas cayó sobre mis ojos. ¡Eso es todo! ¡No tengan una idea equivocada!

Subaru hizo su mejor esfuerzo para esconder sus lágrimas mientras, a su ritmo calmaba sus sentimientos conflictivos, levantando su mirada para centrarse en el tema principal.




— De todos modos, si todos me creen, eso acelera las cosas un montón. Mi principal ventaja es que el Culto de la Bruja y las bestias demoniacas reaccionan a mi esencia, lo que usaremos para atraer a los miembros del Culto.

— ¿Así que tenemos que eliminar a todos los que aparezcan? Puede ser solo una teoría impráctica, que suena como buen plan, pero solo en teoría.

¿Cuántas crees que son las chances de que funcione?

— ¿Chances?

— Las probabilidades de que te detecten y se muestren.




Julius, quien no había cuestionado el plan hasta ese momento, presentó su duda por primera vez.

Para ese punto, los miembros de la fuerza de expedición que participó en la batalla contra la Ballena Blanca no necesitaban una explicación para la razón de la habilidad particular de Subaru. Pero Julius y los refuerzos que se les unieron no habían visto eso por sí mismos. Naturalmente, deseaban confirmar el valor de Subaru como carnada, estaban apostando sus vidas.

— Dada la naturaleza de esta estrategia, no podemos dejar este asunto como algo vago. ¿Qué piensas?

— La probabilidad de que vengan es de 100%. Vendrán seguramente.

— Esa es una declaración audaz.

— Esos cultistas vendrán por mí, seguro. Es porque ellos son ellos y yo soy yo.

Julius recibió una explicación que realmente no explicaba nada. Cuando se trataba de confianza en sí mismo, Subaru no era segundo a nadie. Los hechos descubiertos tras volver de la muerte eran absolutos. Esa era ciertamente su única ventaja.

— Has mencionado antes… Que tienes una historia con el Culto de la Bruja, ¿no?

— Sí, son de los peores recuerdos que tengo. No les voy a permitir salirse con la suya nunca más.

Estrictamente hablando, su “historia” era algo que aún no había pasado, pero a menos que las acciones de Subaru y otros lo cambiaran, ese horrible futuro se realizaría. Este era el momento y lugar para destruir ese destino.

— … Ya veo. Muy bien. Vamos a usar tu presencia para atraerlos, ¿es eso verdad?

— Fuiste… más fácil de convencer de lo que pensaba.

— Nunca pensé en oponerme a tu plan. Simplemente quería confirmar que tuvieras la resolución para dirigir una operación tan peligrosa. Si te faltaba determinación, hubiera tenido que encontrar un substituto.

— Di lo que quieras, pero es demasiado tarde para retroceder ahora. Subaru resopló frente al comentario de intención hostil de Julius, mientras eliminaba sus preocupaciones personales. Si él actuara tímidamente ahora, habría caído directamente en manos de Julius. Subaru recordó pararse más rectamente.

— Voy a decir esto fuerte y claro. El Culto de la Bruja va a aparecer donde sea que yo esté. El arzobispo de los Siete Pecados Capitales no es excepción. Así que básicamente, cuando aparezcan, los vencemos. Es un plan simple.

— Eso realmente suena simple cuando lo pones así… tengo que decir, Subaru, entre esto y la Ballena Blanca; tú realmente disfrutas de ser carnada.

— Hey, no digas eso como si lo hiciera todo el tiempo. Es solo una coincidencia, no es como si yo siempre…




Pensándolo de nuevo, en la pelea contra Elsa, él fue una distracción; seguido por atraer a Urugarum en el bosque de las bestias demoniacas. Luego, fue la carnada para atraer a la Ballena Blanca. Incluso ahora, él estaba planeando una operación contra el Culto de la Bruja, centrado en ser la carnada…

— ¡¿Huh?! Espera- ¡Es realmente todo el tiempo!

— Empieza a parecer que tienes mucha experiencia y éxito bajo tu cinturón. Podemos confiar con tu actuación hoy también.

— ¡Puedes…! ¡Puedes, pero…!




Pese a que Subaru se quejó mientras escuchaba las palabras de Julius, no encontró forma de responder.

— Ahora que decidimos que actuaré como carnada, hay que centrarse en todo lo demás. Primero, el Culto de la Bruja se está escondiendo en el bosque, alrededor de la mansión. No hay mejor lugar para eso. Respecto a la posibilidad de que haya otros lugares donde estén… la niebla se encarga de eso. Ellos querían usar la niebla para invadir las tierras de Mathers. Eso significa que se están escondiendo en algún lugar de esta región. Cerrar todos los caminos también funciona contra ellos.

No había necesidad de persuadir a nadie más llegados a ese punto, la Ballena Blanca lo dejó claro. Su obediencia al Culto de la Bruja significaba que la aparición de esa bestia era necesaria para el plan de esos cultistas. Obviamente, la ballena no los ayudaría ahora, considerando que ya había sido asesinada…

— La Ballena Blanca fue derrotada apenas apareció. Llegaremos a los cultistas antes de que sepan que fue lo que pasó.

— Entonces esta será una batalla contra el tiempo. Si presionamos nuestras espadas contra los que se esconden en el bosque, pasará a ser una competición directa de fuerza. Con los refuerzos de Julius y los Colmillos de Hierro, junto a mi fuerza modesta, no creo que vayamos a perder.

— Bueno, así es como es.

Subaru coincidió con la frase de Wilhelm.

La habilidad de combate de los discípulos del Culto de la Bruja que seguían a Betelgeuse no podía ser subestimada. Sin embargo, muchas de las tropas, siguiendo las órdenes de Subaru, eran fieros guerreros quienes habían sobrevivido a la batalla contra la Ballena Blanca. Incluso teniendo en cuenta a Betelgeuse, ellos eran capaces de enfrentar a los cultistas.

Incluso Subaru podía darles pelea si el combate fuese mano a mano. Pero considerando las habilidades de Wilhelm, no sería raro ver cabezas volar tras cada ataque. En otras palabras, todo dependía de cuanto podían inclinar las circunstancias a su favor, con la victoria dependiendo de solo una gran batalla.

— Preparar una gran emboscada significa que tendremos una gran ventaja abrumadora…

En primer lugar, Betelgeuse no tenía idea de que había una fuerza de combate tras él.

El Culto de la Bruja siempre fue atacante. Su nombre era sinónimo de irracionalidad y contradicción. Sin una duda, ellos nunca considerarían que alguien los amenazaría.

Subaru destruiría esa convención en pedazos.

— Tal vez todo fue genial para ustedes bastardos hasta ahora… pero no vamos a dejar que eso pase esta vez.

— …

Todos los que escucharon la convicción en la voz de Subaru portaban una expresión tensa.

Ellos lo sabían. La batalla que los esperaba era una oportunidad para dar un golpe contra la vil existencia conocida como el Culto de la Bruja, lo que no había sido posible hasta ese momento.




— Cuando entremos a la tierra de Mathers, yo atraeré a los cultistas ocultándose en el bosque. Pero el arzobispo de los Siete Pecados Capitales es alguien astuto. Tiene un grupo de gente bajo su mando distribuidos en, aproximadamente, 10 grupos.

— ¿Dónde aprendiste eso?

— Por la última vez que Pereza mostró su cabeza. Él llamaba a sus sirvientes dedos, separándolos por nombres como dedo medio, dedo anular izquierdo, y similares. Él no pareció haber ido tan lejos como para incluir dedos del pie, así que no creo que haya que preocuparse de 20 o más grupos apareciendo.

Betelgeuse distinguía entre los grupos bajo su comando de acuerdo con dedos. Subaru no pudo darse el lujo de confirmar que el líder del culto tenga diez dedos, pero él seguro tendría los mismos diez que el resto de los humanos. Además, su estado de locura convenció a Subaru que sus seguidores estaban divididos en grupos iguales al número de dedos.

Por alguna razón, aun así, la respuesta de Subaru causó intranquilidad en la fuerza de expedición. Subaru levantó sus cejas frente a su reacción, pero la siguiente pregunta de Julius le ayudó a entender que andaba mal.




— ¿Subaru, acaso la historia que mencionaste que tenías con ellos involucraba al Arzobispo de los Siete Pecados Capitales? Más importante, ¿está Pereza liderando el ataque?

— … Perdón. No expliqué suficiente. Sí, el Arzobispo de los Siete Pecados Capitales, con quien nos encontraremos, es ese bastardo de la Pereza. Es con quien tengo una conexión. En este mundo, él es el propietario de la cara que más odio.




— Hmmm… incidentalmente presumo que tu segunda cara más odiada me pertenece a mí.

— No te dejes llevar. No pienses que eres una parte importante de mi vida, ¿de acuerdo?

Parecía que Julius bromeaba para esconder su admiración, mientras Subaru solo podía fruncir el ceño como respuesta.

Cuando pensaba en caras que él despreciaba, Betelgeuse definitivamente estaba en el top, con la suya propia ocupando el número dos. Julius estaba bastante arriba en las tablas, pero le faltaba un montón para alcanzar a los dos primeros.

— Ese hijo de puta me hizo pasar un infierno. Pero, gracias a eso, sé que mi olor es efectivo, además de saber que divide a sus seguidores en dedos.

— Meow, ya veo. Es por eso que estás tan confiado… ¿Mejor no preguntar qué pasó, hmm?

— … Sí, es verdad. Por favor, no lo hagas. Les contaré todo lo importante de todos modos.

— Fuerte y claro. Preguntar se siente como que dejaría un sabor agrio de todos modos.

De algún modo, Ferris actuó con simpatía con Subaru al ver su furia al hablar sobre el Culto de la Bruja. Tal vez Ferris conectaba con él por un tipo de pasado trágico personal. Eso habría sido un malentendido, pero Subaru no se movió para corregirlo.

— Además, para no arruinar el ataque, le pregunté a Anastasia y Russel por cierto “seguro” para cuando enfrentamos a la Ballena Blanca.

— ¿Un seguro que le pediste a la señora? ¿Qué clase de plan malévolo es este…?

— ¡Solo fue un pedido normal! ¡¿Geez, acaso quién crees que es tu empleador?!

La cara genuina de duda en la cara de Ricardo provocó un grito por parte de Subaru.

— Lo que realmente les pedí fue que contraten los carros dragón de cada mercader ambulante en la vecindad. El cliente es el Marques Mathers, y la condición es que él paga el precio de todo lo que transportan esos carros.

— … Ha. Eso debería hacer que se enciendan.

— No hay duda de que esto romperá el banco, pero es un costo necesario para salvar vidas humanas. Es la decisión obvia, ya que Roswaal está fuera en algún lugar cuando lo necesitamos de nuevo.

El atractivo del oro atraería un montón de ayudantes. El dinero realmente pertenecía a Roswaal, pero era su propia culpa por no cumplir sus deberes feudales que mencionaba todo el tiempo.

De todas formas, Subaru había terminado de hacer la parte inicial del plan de evacuación: conseguir que Emilia y los aldeanos abandonaran la zona antes de que el Culto de la Bruja ataque, a pesar de que había fallado antes.

— Esto nos deja con un pequeño problema… principalmente que no nos gustaría que el Culto de la Bruja se entere de lo que estamos haciendo, así que quiero hablar con los mercaderes contratados en el camino.

— Ciertamente, sería sabio no ponerlos en guardia cuando dependemos del elemento sorpresa. Nosotros asignaremos gente que sepa las circunstancias para dirigir el grupo mercante, TB.

— Entiendo. Si la señorita está involucrada, es mejor que enviemos gente de nuestro campamento. Tus instrucciones, por favor.

— Oh, eso fue rápido. Realmente lo aprecio.

Subaru se sintió aliviado tras ver las decisiones rápidas de Julius y TB.

— Además, quiero enviar un mensajero de Crusch a la mansión. Si no dejamos a Emilia saber del tratado de alianza y los refuerzos encaminados, todo caerá en el caos.

(Nota: Enciendan no literalmente, sino de que se motiven)

— Ahhh, una carta escrita a mano. Meow, ahora que lo pienso, tú escribiste una, ¿no?

Ferris juntó sus manos en un aplauso. Propiamente hablando, sin embargo, Subaru solo tenía una carta escrita por él. Rem había escrito un mensaje con detalles de la alianza, más una interpretación liberal de sus planes frente al Culto de la Bruja.

Encargarse de escritura tan compleja era algo por encima de Subaru.

Si esa carta llegaba a la mansión, ellos seguramente podrían encargarse de cualquier situación inesperada de su parte. Esto les daría una chance de prepararse de antemano; incluso si fueran forzados en depender del seguro que Subaru preparó.

— Eso es… probablemente todo lo que hacía falta decir. Es un plan que deja muchas cosas que arreglar en el camino, pero todos aquí debemos saber lo que esta batalla significa.

— ¡Significa que esta es nuestra mejor chance de dejar al Culto de la Bruja con la nariz sangrante!

Mientras Subaru terminaba de cerrar la charla, Ricardo comenzó a reírse de forma feroz mientras que se mantenía con sus peludos brazos cruzados junto a su pecho. La conclusión del hombre-bestia levantó la moral de todos los miembros de la fuerza expedicionaria.

— … A lo largo de toda la historia, nunca ha habido una batalla contra el Culto de la Bruja con una posición tan aventajada.




Wilhelm posicionó su cuerpo de forma más recta, conduciendo una filosa hostilidad mientras hablaba. Hacia el Demonio de la Espada, el Culto de la Bruja, al cual la Ballena Blanca obedecía, era tan despreciable como la bestia misma. Lo único que acompañaba su exagerado deseo de pelear era su fuerte sentido de seguridad.

— El recibir una oportunidad tan rápido tras cumplir mi deseo más profundo… El principal problema es prevenir que mi sangre hierva.

— Estoy contando contigo, Wilhelm.

— Como desee.

El hombre anciano, que dedicó toda su vida a la espada, respondió muy brevemente. Su postura producía un sentido de confianza insuperable. Subaru tomó esto en cuenta, mientras observaba alrededor de cincuenta caras de sus camaradas.

Gracias a ellos; él podía pelear. El instante en el cual eso cruzó por su mente, sus palabras empezaron a fluir.

— La pelea contra la Ballena Blanca fue tan difícil que podría haber jurado que era hombre muerto. De hecho, algunas personas murieron, mientras que otros fueron borrados y nunca volverán a casa.
Durante la batalla, muchas vidas habían sido extintas por la amenaza de las bestias demoniacas. Su niebla había eliminado las memorias de su existencia; incluso sus nombres habían sido borrados del mundo.

— Ahora mismo, no creo que haya mucha lógica por la cual estamos aquí parados en lugar de ellos. Si tuviera que decir que fue algo, es que tuvimos un poco más de suerte. Eso es todo.

Hubo muchos sacrificios y un montón fueron para obtener una oportunidad de asesinar a la Bestia Demoniaca de la Niebla. Posiblemente, es lo mismo con los desastres naturales, la gente olvidaba sus diferencias personales, cuando apuntaban sus armas a la bestia demoniaca. Por eso, Subaru pensaba que tanto quienes sobrevivieron como quienes no, lo habían dado todo.

— …




A pesar de que no es lo que él tenía la intención de hacer, las palabras de Subaru se volvieron algo similar al discurso que daba un comandante antes del despliegue. Para cada persona que estaba escuchando atentamente, les dio la sensación de una amable promesa que abrazaba sus corazones mientras estaban al borde de entrar en combate.

Era algo similar al discurso de Crusch antes del combate contra la Ballena Blanca.

El combate no conocía la piedad y no hacía distinción entre las vidas de los nobles y la gente pobre. Eso era por lo cual tenían que hacer todo lo que pudieran.

Pero Subaru simpatizaba tanto con ellos, que él había llegado a aceptar que no podía leer la atmósfera.

— Incluso si la menor de las cosas fuera distinta, todos nosotros estaríamos muertos. Todos estamos aún vivos tras una pelea como esa. Si ese es el caso, entonces solo superemos una más.

— ¡¿…?!

— Ganemos con tanta ventaja que ni uno solo de nosotros muera esta vez. Encarguémonos de que cada uno sobreviva y pueda volver a casa. Ya vencimos un monstruo como la Ballena Blanca. No vamos a perder contra gente como el Culto de la Bruja.

Esas eran las idealistas ilusiones de un joven hombre, quien no podía entender la realidad de la situación. No importa quien tuviera la ventaja, las bajas eran parte inevitable de la batalla. Subaru sabía esto, y los guerreros, con toda su experiencia, lo entendían más que él.

Porque lo entendían, dentro de sus corazones había algo separado de su resolución para marchar hacia la muerte: una aceptación de la muerte. Subaru quería desafiar su resolución a morir.

— Nos vamos a asegurar de que nadie muera. Morir por el bien de esa escoria, es simplemente estúpido.




Subaru le tenía miedo a la muerte. Morir constantemente llenó su vida de una sensación de miedo insoportable y pérdidas. Él pensó que todos sentían lo mismo; él asumió que así es cómo debería ser. Subaru, que había experimentado la muerte más que nadie gracias al Regreso de la Muerte, no quería que nadie más supiera lo que era pasar por eso.

Eso explicaba por qué todas sus acciones eran un rechazo de eso.

Sus palabras finales para finalizar la reunión de “La Fácil Cacería del Culto de la Bruja” fueron explosivas.

Ante los miembros sorprendidos del grupo, Subaru levantó su mano, abriendo su boca mientras miraba las caras de todos. Después de todo, le habían dicho que un hombre no debería inclinar su cabeza, debe mirar a la gente a los ojos cuando tenía que pedir algo.

— En esa observación, voy a preguntarles directamente, déjenme aferrarme a ustedes mientras confío en ustedes para todo.

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