Hataraku Maou-sama! (NL)

Volumen 7

Capítulo 3: El Rey Demonio Y La Héroe Compran Un Futón Juntos

Parte 5

 

 

— ¡Ah~ que agotador, oye!

—…..




Incluso si ya eran las seis de la tarde, el cielo del atardecer de verano aún era brillante.

Maou, quien se bajó en la estación Sasazuka bostezó ampliamente y murmuró con suavidad.

En cuanto a Alas=Ramus, ella estaba durmiendo plácidamente en los brazos de Emi.

Tras almorzar, accidentalmente olvidaron su propósito original, Alas=Ramus, quien jugó en el las instalaciones de ocio del parque hasta cansarse, se quedó dormida de inmediato una vez que tomaron el tren de regreso a casa.

Incluso si había viento soplando en la ribera, este no cambió la realidad de tener un picnic bajo el sol, Maou y Emi, quienes estaban muy cansados, abordaron varios trenes en las estaciones y volvieron a Sasazuka.




— Huh, bueno Emi, lo siento, ¿te molestaría que llevases los catálogos de futones a la casa? Tengo que explicarle la situación a Ashiya.

— ………..

Emi pudo haber cambiado de trenes en la estación Meidaimae en el camino y volver a casa.

Pero como Maou le pidió algo a ella, no tuvo más opción que ir a Sasazuka.

Al final, ambos en la estación Seiseki-sakuragaoka, incapaces de elegir que futón comprar para Alas=Ramus, tras pensarlo, eligieron el set de futón caro del principio, sin embargo, ya que ambos compartieron costos, Maou dijo que si no lo consultaba primero con Ashiya, cosas terribles podría suceder luego.

Incluso si ella no podía tolerar a ese Rey Demonio que tenía que ir con la disposición de sus subordinados incluso cuando comprara cosas, como Emi originalmente no planeaba tomar una decisión inmediata, ella aceptó que hubiese necesidad de discutirlo.

Pero en el tren de regreso, Maou estaba tan cansado que se quedó dormido.

Y ya que Maou se despertó en Sasazuka, el humor de Emi estaba tan malo, que le hizo importarle demasiado.

Después de todo, sin importar lo que Maou dijera, Emi no reaccionaba en lo absoluto.

— Oye, tu rostro está muy rojo. ¿No me digas que olvidaste aplicarte el bloqueador solar?

Maou miró casualmente y descubrió que debajo de los rayos blancos del sol poniente de verano, su rostro estaba un poco rojo, sin saber por qué.

Maou, quien recordó la fuerte luz solar en la ribera, preguntó descuidadamente…

—…rayos…

Pero la mirada perforante, fría y profunda de Emi lo hizo callarse de inmediato.

— Realmente… realmente te atreves a…

— ¿O-oh?

Emi estaba temblando por razones desconocidas. Y la ira ardía en sus ojos.

Emi abrió su boca, la cual parecía que podría escupir fuego en cualquier momento, se acercó abruptamente a Maou y dijo:

— ¿Realmente te atreviste a inclinarte en mi dirección? ¿Ahhhh?

— ¿Ohh? ¿Eh? ¿E-en serio?

Aunque Maou, quien se quedó dormido una vez que se sentó, no recordaba nada, Emi no decía mentiras sin sentido.

— ¡Y aun te atreves a preguntármelo! ¿Cómo vas a compensarme esta humillación que soporté cuando una anciana que se bajó en la estación Sakurajosui me preguntó: «¿Toda la familia saliendo junta? ¡La relación con tu marido es muy buena!».

— Uh, bueno…

Incluso si Emi estaba furiosamente ruborizada, ella gritó suavemente para no despertar a Alas=Ramus.

Al ver su aura, si ella no estuviese cargando a Alas=Ramus, ella podría haber agarrado la parte frontal de la camiseta de Maou.

— ¡U-un par de veces usé mi hombro para empujarte, pero cada vez que el tren se detenía, te volvías a inclinar… e-en serio, casi creí que moriría porque mi cara se incendiaria!

— O-oh, realmente lo siento…

— En realidad quise cambiar de trenes en la estación Meidaimae, pero como Alas=Ramus y tu estaban dormidos, no había nada que pudiese hacer, esto es realmente… ¡odio esto, idiota!

— ¡O-oye, todos están mirando!

Emi estaba regañando a Maou de una manera sobresaltada mientras se sonrojaba y su voz aumentaba más y más.

— M-mira, Alas=Ramus va a despertarse por tu culpa. Oye, c-cálmate un poco, déjame ayudarte a cargarla, respira profundo, aunque sea un poco.

— ¡S-siempre he estado calmada…!

Incluso así, Emi le entregó Alas=Ramus a Maou, y exhaló profundamente al mismo tiempo.

Aunque ellos pudieron sentarse en el tren, Emi, quien no podía relajarse, trató de mover su cuerpo tensado, y se estiró con el fin de calmarse, justo cuando desviaba la mirada para ignorar a Maou…

— Ah.

— Ah.

—….ah.

Sus ojos se encontraron con una persona que pasaba, y seguido de eso, ya fuese Emi, Maou u otra persona, ellos se congelaron en el acto.

— ¿Maou-san, Yusa-san y Alas=Ramus? Esa persona era Chiho.

Sasaki Chiho, usando su uniforme escolar, miró al trio con sorpresa.

— ¿Chi, Chi-chan?

— H-hola, Chiho-chan…

Maou y Emi no esperaban encontrarse con Chiho en ese momento.

— ¿Qué es esto? ¿Por qué están todos aquí? Chiho preguntó calmadamente.

— Ah, si, ehm, fuimos a comprar cosas.

— ¿Comprar cosas?

— S-sí. Aunque es algo que Alas=Ramus necesita, a-aun soy incapaz de decidirlo por mi cuenta.

— Ya veo. Es cierto. Después de todo, el ambiente cambió luego que se mudó a tu apartamento, Yusa-san.

Chiho, quien conocía las verdaderas identidades de Maou y Emi, también conocía la verdadera identidad de Alas=Ramus y su situación.

Ella no reaccionó tanto a que Maou y Emi salieran juntos.

—….fwah… um.

En ese momento, Alas=Ramus se despertó en los brazos de Maou.




— Ah, Chi-nee-chan, os’días.

Alas=Ramus, somnolienta captó la figura de Chiho desde el borde de su visión.

Por razones desconocidas, Maou y Emi de repente pensaron lo mismo y predijeron lo que sucedería a continuación, y sintieron escalofríos recorrer sus espaldas.

— Buenos días, Alas=Ramus-chan. ¿Adónde fuiste hoy?

Chiho preguntó con indiferencia, y Alas=Ramus, que quería mucho a su mamá y papá, respondió honestamente.

— Fui de picnic con papá y mamá.

— ¿Eh, pic…. Picnic….eh?

Chiho inconscientemente miró los rostros de Maou y Emi.

— Fwah… jugué durante un buen rato, hoy, voy a dormir… con papá y mamá… fwah.

Alas=Ramus, quien no estaba completamente despierta, con los términos que escogió terriblemente, hizo que Chiho se congelaran en el acto.

— ¿Eh? ¿Maou-san, con Yusa-san…?

— ¡No, no, Chiho-chan! ¡Las cosas no son así!

— ¡C-cálmate un poco, Chi-chan! ¡Piénsalo con calma, ¿cómo es posible que yo duerma con Emi?!

Las expresiones frenéticas de Maou y Emi, no pudieron alcanzar los oídos de Chiho.

Como Alas=Ramus solo dijo una frase antes de eso y se convirtió en el golpe de gracias.

—…nosotros, fuimos a comprar un futón… fu.

— Fu….futón…

— ¡Chiho-chan! ¡Chiho-chan, despierta!

— Yu, Yusa-san… ¿r-realmente vas a f-formar una familia con M-Maou-san…?

— ¡¿Cómo vas a creer eso posible?! ¿Quién querría formar una familia con ese tipo…?

— ¡Por mi parte también lo niego!

— ¿Eh? ¿Papá? ¿Mamá?

— ¿A, Alas=Ramus? N-no, papá y mamá no están discutiendo…

— T-tres personas yendo a comprar un futón juntos… Yusa-san, ¿a-acaso estás planeando mudarte a ese apartamento? ¿E-es que ustedes formaran una familia?

— ¡Chiho-chan! ¡Cálmate! ¡Primero cálmate, te explicaré todo desde el principio!

— No quiero que papá discuta con mamá…. ¡waaahhhhh!

— P-pero… yo, yo, si ustedes han decidido esto… entonces no diré nada.

— ¡Te digo que es un malentendido! ¡Chiho-chan, cálmate un poco!

— ¡A, Alas=Ramus! ¡N-no llores, las cosas no son como crees que son, ah! ¡En serio!




La escena caótica del Rey Demonio y la Héroe que no sabían qué lado controlar primero, continuó por más de diez minutos.

—…Maō-sama, Emilia y Sasaki-san… ¿qué están haciendo perturbando la estación del tren?

Fue solo después que Ashiya, quien de repente apareció, intercedió con voz cansada, que la conmoción fue suprimida.

— Ya veo, fueron a comprar un futón para que Alas=Ramus se quedara…

Tras escuchar a Ashiya explicar las actividades de Maou ese día mientras caminaban desde la estación y regresaban a la Fortaleza Demoniaca, las sospechas de Chiho finalmente se disolvieron.

Maou y Emi, con sus cabezas bajadas cansadamente, siguieron a Ashiya y Chiho. En cuanto a Alas=Ramus, ella estaba sentada en el asiento para niños de Dullahan II el cual estaba siendo empujado por Ashiya.

— Pero me sorprendió. Pues Maou-san y los demás realmente parecen una familia…

— Ya no hables de eso…

— Ya no hables de eso…

—…ustedes dos tienen ese tipo de relación.

Las voces bajas escuchadas desde atrás hicieron que Chiho y Ashiya mostraran sonrisas torcidas.

— Entonces Maō-sama, ¿puedo saber si compraron el futón de Alas=Ramus después de todo?

— Ah… le pedí a Emi que viniera porque queríamos discutirlo contigo.

—…en otras palabras, no es nada barato. Aunque Ashiya frunció el ceño inmediatamente…

— Pero ya que es un futón para niños, es mejor que compren uno de buena calidad. He escuchado que el sueño durante la infancia afecta los huesos y otras áreas.

— Huh, incluida esa parte, es mejor discutirlo a detalle cuando volvamos…

Sin embargo, luego que Chiho, quien ha ayudado en la Fortaleza Demoniaca de varias formas, razonara con él, la actitud de Ashiya también se suavizó.

— Por otro lado, Ashiya, ¿a quién acabas de llamar?

Maou preguntó eso a Ashiya como si de repente recordara eso.

No era una coincidencia que Ashiya hubiese aparecido en la escena del conflicto con el grupo de Maou, él parecía haber ido a usar el teléfono público en la estación.
— Solo fui a confirmar un plan con alguien que conozco, no es nada de mucha importancia.

Ashiya giró en la esquina luego de responder, y las luces del Villa Rosa estaban a una corta distancia adelante.

— Bell estaba preocupada, ¿saben? Ella temía que usted, Maō-sama y Emilia discutieran mientras compraban.

Antes que Maou y Emi pudiesen responder.




— Papá y mamá no pueden discutir, ¿bien?

Alas=Ramus, sentada en el asiento de niños de la bicicleta, ya se había vuelto primero y los miró a ambos con expresiones serias.




— Huh.

— Huh….

«Papá» y «mamá» suspiraron con expresiones complicadas en sus rostros.

— Alas=Ramus-chan tiene razón, sería bueno si todos pudieran seguir así.

— Esto… incluso si es tu opinión, Sasaki-san, aun lo encuentro difícil de aceptar desde mi punto de vista.

La colegiala humana y el General Demonio caminaron lado a lado en la carretera bajo el sol poniente, hablando sobre temas sin importancia.

***

 

 

—…no quiero ir a trabajar…

Emi se quejó, lo cual no era su estilo usual, caminando entre la multitud matutina en Shinjuku.

Al final, todos se reunieron fue en la habitación de Suzuno para la cena, luego Alas=Ramus propuso una vez más que quería dormir en la Fortaleza Demoniaca, haciendo que Emi gastara un poco de esfuerzo para aplacarla e ir a casa.

Aunque Ashiya expresó que se sentía preocupado por el precio del futón de Alas=Ramus, convencido por Chiho, finalmente decidió comprar el futón hecho por Nishikawa.

Una vez Emi pensó que tener que contarle la experiencia a Rika, quien tenía su información, era lo mismo que provocarle problemas a ella misma, no pudo sentirse motivada, en lo absoluto.

«El tema del futón no puede ignorarse como si nada hubiese pasado» – con ese pensamiento negativo, Emi se sentó en su asiento.

— ¿…Ri, Rika?

Pero Emi inmediatamente quedó en shock al descubrir que Rika, sentada a su lado, tenía una expresión de asombro en su rostro, muy distinta de lo usual.

Rika normalmente era muy enérgica en la mañana, y era raro que ella se quedase en blanco con su boca medio abierta como lo estaba ahora.

— ¿Rika? ¿Sucede algo malo?

—…….ah, Emi, buenos días.

La reacción de Rika fue muy lenta.

¿Qué sucedía? Comparado al día de ayer, era como si Rika se hubiese convertido en una persona distinta.

— E, ehm, Rika. Sobre el futón…

— ¿Futón…? ¿Qué significa eso?

Parecía que Rika tenía una condición seria.

Aunque ella estaba muy interesada en el tema, parecía que ahora no le importaba mucho.

— ¿Qué sucede, estás enferma?

Esta vez, Emi pregunto con preocupación.

La normalmente enérgica Rika, ¿por qué terminó con una mirada tan deprimida?

— Yo… creo que no me sigo entendiendo.

— ¿Eh?

— Oye, Emi.

— ¿Q-qué sucede?

La voz de Rika era tan baja que parecía como si fuese a desaparecer entre las campanillas que anunciaban el inicio del trabajo.

— La gente que no tenía teléfonos celulares antes, ¿pasaban por tal ansiedad como yo?

— R-realmente no entiendo lo que estás diciendo…

— Si, lo siento, no es nada, es hora de trabajar.

Rika, quien trató de sonreír, colocó su mano en el micrófono de su auricular con falta de confianza.

— Aunque tu situación podría ser también un poco complicada…

— S-sí…




— Pero ser capaz de conversar libérenme cuando uno quiere, en realidad es algo muy importante.

Lo que le preocupaba a Rika, debía estar incluido en esa frase.

Sin embargo, Emi no tuvo tiempo para pensar en el significado detrás de esa frase…

—….gracias por llamar, este es el centro de atención al cliente Docodemo, me llamo Yusa, seré su asistente a partir de ahora.

Una llamada telefónica llegó de inmediato a la máquina de Emi, y la sensación misteriosa que sintió en esa mañana refrescante, rápidamente fue tragada por las cotidianas actividades de negocio y desaparecieron sin dejar rastro.

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